SOCIEDAD
Blizzard basó a uno de sus personajes más famosos en una figura controvertida de la cultura vikinga, el Thrall

Las «raids» vikingas que tuvieron lugar entre los siglos VIII y XI, no se saldaron solamente con el saqueo de bienes y materiales que los gobernantes de los drakkas tomaban de países como Inglaterra, Francia, Portugal, España o Marruecos. Uno de los botines de guerra más preciados eran los habitantes de aquellas localidades: hombres, mujeres, y niños raptados no para pedir rescate, sino para disponer de mano de obra en sus comunidades de origen.
Eran los thralls, personas raptadas por los vikingos y que, al regresar los navíos al puerto de origen, podían correr distintos destinos. Los menos afortunados podían acabar como individuos a sacrificar a los dioses nórdicos en el caso de los hombres, o a esclavas para disponer de nuevos vástagos en comunidades en las que la natalidad era baja. Pero no era así en todos los casos. Hubo jarls o líderes vikingos que mostraron una cierta forma de «clemencia» hacia estos thralls; nunca los liberaron del todo, pero les otorgaron ciertos derechos o beneficios para que fuesen integrados como miembros de su comunidad.
Y en algunos casos incluso, insisto que sin perder nunca su condición de thrall, hasta se les permitía tener descendencia, y ésta eventualmente sí que podía desprenderse de ese título heredado para convertirse en miembros de la tribu de pleno derecho. Lo curioso, es que este concepto -o al menos su lado más positivo- lo encarna una de las figuras más conocidas dentro del panorama del gaming: el Jefe de Guerra de la Horda Orca de Warcraft, Thrall.
La historia del Thrall de la ficción de Blizzard
Oficialmente, Thrall fue presentado como personaje canónico de la saga Warcraft no en el videojuego Warcraft III: Reign of Chaos, sino en una aventura gráfica completada por Blizzard pero que nunca se lanzó al mercado por las previsiones de fracaso comercial que obtendría: Lord of the Clans. Sin embargo, en 2001, la desarrolladora optó por novelizar el juego y comercializarlo como libro que explicase el origen de Thrall, el protagonista.
Lord of the Clans narra como Thrall fue hallado como un recién nacido por Aedelas Blackmoore, comandante de los campos de internamiento humanos tras la Segunda Guerra. Le dio su nombre, Thrall (esclavo) en substitución que el que sus padres le habían dado (Go’el), para recordarle continuamente que era alguien al servicio de los humanos. Cuando Thrall alcanzó la madurez, decidió liberarse de Blackmoore y reunió a sus compañeros orcos para huir de las tierras de la Alianza para, unos años después, alzarse como Jefe de Guerra para encontrar un nuevo hogar para su raza; acontecimientos ya conocidos en Warcraft III y en World of Warcraft.
El Thrall de Blizzard es básicamente la mejor versión de lo que le podía ocurrir a un thrall autentico en la historia: alguien que fue adoptado como esclavo por una comunidad, pero que supo ganarse el respeto y el aprecio de aquellos relacionados lejanamente con quien lo capturaron, llegando a contar como amigos y aliados a otros personajes como Jaina Valiente o Anduin Wryn. Desafortunadamente, y a pesar del acierto de Blizzard de querer darle a Thrall el nombre y el «espíritu» de esta ley vikinga, muy pocos pudieron compararse en destino con él.
La esclavitud escandinava como una algo más progresista
La realidad es que los thralls capturados en esas incursiones vikingas tenían un destino más incierto. Es cierto que muchos acababan como mano de obra de las comunidades a las que pertenecían los barcos que habían zarpado desde ellas para reforzar el poderío de recursos y producción de una aldea o comunidad, pero también es verdad que en muchos otros casos, convertirse en un thrall era una sentencia de muerte o un destino peor. Muchos hombres y niños eran sacrificados en rituales a los dioses nórdicos, y las mujeres eran poco más que esclavas sexuales de los principales líderes. En cualquier caso, no se puede negar que era una mecanismo económico simple y brutal: tomar lo que se necesitaba o se deseaba para integrarlo y aprovecharlo; y eso incluía a personas. Hedeby, antiguo territorio danés, y Bolghar, a orillas del Volga en la Rusia actual, eran los principales mercados de esclavos vikingos.
Pero lo curioso es que no había un trato «uniforme» a los thralls de acuerdo a las leyes nórdicas de la época. Estos podían conseguir un rango más «respetado» entre sus captores, siempre que el jarl responsable de la comunidad los considerara dignos de ese aumento de estatus social gracias a su trabajo y sumisión. Un esclavo podía convertirse primero en frjálsgjafi, un estatus de libertad concedida pero no hecha pública. El paso siguiente llegaba con un ritual muy concreto: el antiguo amo organizaba una ceremonia llamada «la cerveza de la libertad», tras la cual el liberado pasaba a ser leysingi, un liberto con más derechos, aunque todavía inferior legalmente a quien había nacido libre. Señalar que la ley no perdonaba del todo el origen: un liberto y sus descendientes seguían considerados legalmente inferiores durante algunas generaciones, pero con el tiempo esa mancha de estatus terminaba diluyéndose en el árbol familiar, y los nietos o biznietos de un antiguo thrall podían nacer como miembros de pleno derecho en sus comunidades, y su línea de sangre no los hacía menos apreciados o respetados por sus líderes «adoptivos».
David Senra, de 40 años, ha creado el podcast que escuchan los CEOs más poderosos del mundo y ha rechazado 50 millones de dólares por él
De hecho, hubo karls famosos por ser especialmente magnánimos con sus thralls. Por ejemplo, se dice por escritos y cantares que Erling Skjalgsson, un poderoso jarl del suroeste de Noruega, llegó a tener bajo su dominio a más de 30 thralls, pero en vez de someterlos a trabajos agotadores y a tratarlos como simple «ganado humano»; les proporcionó viviendas, campos para que cultivaran su propia comida, y les permitía relacionarse con su población; no tanto como iguales, pero si como miembros de la comunidad.
Incluso también hay casos semi legendarios como el de Olav Tryggvason, Rey de Noruega de 995 al año 1000 de nuestra era. Se cuenta que empezó siendo un thrall -lo más probable es que se criase en comunidades de esclavos o con vínculos con ellos- y gracias a sus hazañas, y perseverancia consiguió ser gobernante del país escandinavo; es básicamente el reflejo real del Thrall del universo creado por Blizzard, pero de nuevo sin olvidar que lo que sabemos de el viene de rumores y leyendas de la época.
La cuestión es que, sin dejar de lado la brutalidad de la práctica -y teniendo en cuenta que todo dependía de que aldea o tribu hubieran zarpado los drakkas que capturaban a los que se convertirían en thralls-, el sistema de esclavitud vikingo podía mostrar cierta clemencia a sus cautivos. Nunca dejaban de tener ese estigma, pero desde luego, si el puerto al que se dirigían o el karl por el que eran comprados pertenecía a una comunidad más benévola, no era el fin de su vida y podían empezar de nuevo, aunque con mucho trabajo. Un contraste muy marcado con la esclavitud colonial europea de los siglos XV a XVIII.
En 3DJuegos | La prueba de Selectividad de China es la más antigua del mundo, pero entre 1966 y 1977 cambió por completo
En 3DJuegos | Lo más extraño de la tumba del guerrero cubierto de oro no es sólo eso, es que la inscripción con la que fue enterrado no la puede descifrar ni la IA
(function() {
window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {};
var headElement = document.getElementsByTagName(‘head’)[0];
if (_JS_MODULES.instagram) {
var instagramScript = document.createElement(‘script’);
instagramScript.src=»
instagramScript.async = true;
instagramScript.defer = true;
headElement.appendChild(instagramScript);
}
})();
–
La noticia
Blizzard basó a uno de sus personajes más famosos en una figura controvertida de la cultura vikinga, el Thrall
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Alberto Moral
.
SOCIEDAD
Proverbio turco del día: “Escuchá 100 veces, pensá 1000 veces y hablá 1 sola vez”

En una conversación, una discusión o al momento de tomar una decisión importante, responder demasiado rápido puede llevar a decir cosas de las que después uno se arrepiente. Frente a eso, un antiguo proverbio turco propone una regla tan sencilla como poderosa: escuchar mucho, pensar todavía más y hablar solo cuando sea necesario.
La frase dice: “Escuchá 100 veces, pensá 1000 veces y hablá 1 sola vez”. Su enseñanza no busca que las personas hablen menos, sino que las palabras sean el resultado de la atención y la reflexión, y no de un impulso momentáneo.
Qué significa “escuchá 100 veces”
La primera parte del proverbio invita a prestar verdadera atención antes de sacar conclusiones. Escuchar no es solamente oír lo que otra persona dice, sino intentar comprender su punto de vista y reunir toda la información posible antes de responder.
Esta idea cobra especial importancia durante un conflicto. Muchas discusiones nacen de una interpretación apresurada y no de lo que realmente quiso expresar el otro.
Por eso, el proverbio sugiere que comprender siempre debería llegar antes que responder.
“Pensá 1000 veces” antes de hablar
Después de escuchar aparece la reflexión. El proverbio exagera el número para transmitir una idea clara: conviene pensar mucho más de lo que hablamos.
Detenerse unos segundos permite analizar las consecuencias de las propias palabras, revisar si una emoción está influyendo en la respuesta y elegir una forma más adecuada de expresarse.
No se trata de dudar eternamente, sino de evitar que el enojo, la ansiedad o el orgullo decidan por nosotros.
Leé también: Jim Carrey: “Podés fracasar haciendo algo que no amás, así que más vale arriesgarte a hacer lo que amás”
Por qué recomienda hablar una sola vez
La última parte es la más contundente: “hablá 1 sola vez”.
El mensaje no propone guardar silencio permanentemente, sino que cuando llegue el momento de hablar, las palabras sean claras, oportunas y conscientes. Una respuesta pensada suele necesitar menos explicaciones, genera menos malentendidos y reduce las posibilidades de arrepentimiento.

En ese sentido, el proverbio también reivindica el valor de saber cuándo es mejor callar. No toda situación exige una respuesta inmediata y no todo pensamiento necesita convertirse en una opinión expresada en voz alta.
Leé también: La psicología dice que escuchar canciones que conocemos mucho no ayuda a mejorar la concentración
Aunque nació hace siglos, este proverbio turco conserva una sorprendente actualidad. Puede aplicarse tanto a una conversación familiar como a una discusión entre amigos, una reunión de trabajo o una reacción impulsiva en redes sociales.
Su mensaje resume una forma de actuar basada en la paciencia, la escucha y la prudencia: primero comprender, después reflexionar y finalmente hablar.
frases, escuchar, hablar, TNS
SOCIEDAD
“Levanta paredes en menos de una semana”: la innovadora tecnología argentina de impresión 3D que revoluciona la construcción

La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Astillero Río Santiago desarrollan una impresora 3D de gran escala para la construcción de viviendas sociales. El proyecto reúne a equipos técnicos de ambas instituciones, investigadores de la casa de estudios y empresas locales vinculadas a la producción de materiales para la construcción.
La tecnología busca automatizar parte de la edificación mediante un sistema de impresión que deposita una mezcla cementicia de secado rápido de acuerdo con diseños digitales previamente elaborados. El objetivo es levantar viviendas de hasta 60 metros cuadrados en plazos más cortos que los de la construcción convencional y facilitar la producción seriada de unidades habitacionales. El Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano de la provincia de Buenos Aires también mantuvo reuniones con la entidad educativa para evaluar la aplicación de estas casas en terrenos que cuenten con servicios.
Cómo es la tecnología desarrollada por la UNLP y el Astillero Río Santiago
El desarrollo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Astillero Río Santiago consiste en una tecnología de fabricación nacional destinada a acelerar la construcción de viviendas sociales. El proyecto integra una impresora 3D de gran escala, una mezcla cementicia adaptada a este tipo de obra y un sistema de diseño y control digital desarrollado por equipos de la universidad.

Según la UNLP, la meta es producir viviendas que cuenten con divisiones internas y los espacios necesarios para puertas y ventanas. La proyección inicial prevé completar la estructura de una unidad habitacional en cerca de 50 horas, un plazo inferior al que demanda una obra convencional, aunque las instalaciones y las terminaciones requieren tareas posteriores.
La iniciativa reúne a investigadores, docentes y estudiantes de ingeniería, arquitectura, sistemas y trabajo social. También participan empresas locales vinculadas a la construcción, entre ellas firmas que colaboran en el desarrollo del mortero cementicio. El Astillero Río Santiago aporta sus capacidades industriales y técnicas para la fabricación del prototipo.
La propuesta contempla la posibilidad de construir viviendas en serie y de trasladar el equipamiento a terrenos donde se desarrollen planes habitacionales. De acuerdo con la casa de estudios, el sistema apunta a reducir tiempos y costos de ejecución, con unidades que incorporen soluciones de aislación térmica para mejorar la eficiencia energética.

El proyecto no elimina la intervención de trabajadores de la construcción. Una vez concluida la etapa principal de la obra, se requieren albañiles, electricistas, plomeros y otros oficios para colocar cubiertas, aberturas, cañerías, tendidos eléctricos y realizar las terminaciones. La UNLP plantea, además, la capacitación de vecinos de los barrios, con foco en la participación de mujeres, para que puedan intervenir en esas tareas y contar con herramientas para el mantenimiento de las viviendas.
Cómo funciona la impresora 3D gigante
Diseñada por la entidad educativa y la institución naval, tiene una estructura de pórtico de 6 metros de ancho y 11 metros de alto. Según la UNLP, se apoya sobre dos bogies que se desplazan por carriles paralelos instalados en el terreno donde se realizará la obra.

Cada uno de esos equipos móviles cuenta con un brazo elevable tipo tijera. Ambos se conectan mediante una viga superior, que sostiene el cabezal de impresión. Sobre esa viga se mueve un carro de un extremo al otro, con el objetivo de ubicar el material en los puntos definidos por el diseño digital de la vivienda.
El mortero cementicio llega al cabezal a través de una manguera conectada a una bomba. Allí se prepara y humecta la mezcla antes de su aplicación. La consistencia del material es uno de los aspectos centrales del proceso: debe permitir que las capas mantengan su forma y soporten el peso de las que se colocan encima, sin desmoronarse ni aplastarse.

Antes de iniciar el trabajo, se prepara una platea de hormigón que funciona como base de la vivienda y sobre la cual se montan los rieles. La máquina requiere abastecimiento de mortero, agua y energía eléctrica, pero puede realizar el proceso de manera continua con supervisión técnica. Una vez finalizada una unidad, el equipo puede trasladarse sobre los carriles para iniciar la siguiente, lo que habilita la construcción seriada de viviendas.
Los antecedentes en el mundo
Uno de los antecedentes de este tipo de construcción se registró en Francia, donde la Universidad de Nantes participó en el proyecto Yhnova, destinado a desarrollar viviendas sociales con impresión 3D. La iniciativa reunió a investigadores, fabricantes, autoridades locales y una asociación de vivienda, con el objetivo de evaluar si este método podía reducir costos y acelerar los plazos de ejecución.
El resultado fue una vivienda de 95 metros cuadrados, con cuatro habitaciones, construida para una familia de cinco integrantes en un barrio del norte de la ciudad. Según recogió la BBC, Nordine y Nouria Ramdani y sus tres hijos se convirtieron en la primera familia en mudarse a una casa impresa en 3D.
La impresión de la estructura demandó 54 horas. Luego, contratistas completaron durante cuatro meses la colocación de puertas, ventanas y elementos del techo. El costo total fue de alrededor de USD 238.000, cerca de un 20% menor al de una construcción equivalente realizada con técnicas tradicionales, de acuerdo con los datos difundidos por 3D Printing Industry.
El sistema utilizado, denominado BatiPrint3D, fue desarrollado por investigadores del Instituto Universitario de Tecnología de Nantes. La tecnología permitió construir paredes curvas y aisladas, adaptadas al diseño de la vivienda, con criterios de accesibilidad para personas con discapacidad.
SOCIEDAD
Scopely confirma que los Globos del Team Rocket aparecen una vez al día en Pokémon GO de forma intencionada – Nintenderos

Hay novedades relacionadas con Pokémon GO. Después de conocer los detalles de sus nuevas formas de monetización y los despidos en Niantic después de que vendiera este y otros juegos, ahora hemos conocido detalles.
Se trata de información tras los detalles de la nueva temporada Caminos Crepusculares, ya que Scopely Explore ha confirmado que la reducción de la frecuencia de los Globos del Team Rocket en Pokémon GO, que ahora aparecen una vez al día en lugar de cada seis horas, es intencionada y no se trata de un error. La decisión ha generado críticas entre los jugadores, especialmente al compararla con la época de Niantic, cuando este tipo de cambios podían deberse a errores que posteriormente se corregían…
No lo olvidéis, tenéis todos los códigos que funcionan actualmente aquí. ¿Qué os ha parecido esta información que nos ha llegado hoy mismo a la web? Si estáis interesados, podéis echar un vistazo a nuestra cobertura completa sobre GO en este enlace. Para terminar, os dejamos con nuestra guía completa y actualizada de Pokémon GO.
Fuente.
Pokémon GO
DEPORTE3 días agoEl día que Owen Wilson se emocionó por el abrazo que le dio Lionel Messi tras un partido
CHIMENTOS3 días agoLa desafiante aventura de Carolina Baldini en moto por Europa: desde Edinburgo a Liverpool en dos ruedas
POLITICA3 días agoBerni se diferenció de Kicillof en la aplicación de la baja de la edad de imputabilidad










