CHIMENTOS
Nazarena Vélez, sincera sobre el romance del Chyno Agostini y La Tana: “Yo a esa edad me estaba casando por segunda vez”

La separación entre Chyno Agostini y la Tana de Gran Hermano volvió a poner en el centro de la escena el papel de las familias en las relaciones amorosas de los jóvenes famosos. La relación, que apenas duró un mes, generó rumores sobre la influencia de los padres y supuestas diferencias irreconciliables.
Desde el entorno cercano, Fede Flowers había asegurado que los padres, Daniel Agostini y Nazarena Vélez, “pusieron el grito en el cielo” ante el romance. Según el relato, el propio Daniel habría llamado a su hijo para expresarle: “No nos gusta ella para vos”.
La Tana, exparticipante de Gran Hermano, se refirió abiertamente al tema y destacó su interés por conocer a Nazarena: “Nazarena es una genia, me hubiese encantado conocerla, pero no pude. Es una mina muy copada, muy madre, con mucha garra. Con el padre nunca hablé”, expresó en Infama (América TV). Además, reconoció que “las malas vibras influyen” y por eso prefirió alejarse cuando notó que el vínculo se enfriaba.
Katia, al analizar la situación, deslizó que el Chyno debía resolver ciertos asuntos familiares y lo definió como “un poco inmaduro”. Frente a esa percepción, Nazarena Vélez fue directa: “La escuché y me cae bien”, dijo sobre la Tana, y defendió la autonomía de su hijo: “El Chyno tiene 25 años y siempre hizo lo que quiso. Tiene una gran personalidad y nunca para mí fue un problema”.
Respecto a su ex pareja, Nazarena aclaró que no mantiene comunicación con Daniel Agostini y que desconoce si él tuvo alguna injerencia en la ruptura. “Si se dejó influenciar por las personas con las que saca su música, él está muy enfocado, porque le dijeron que no le convenía mostrarse todavía tan rápido, no sé y no me voy a meter. Yo sé que ella es una buena mina y mi hijo es un amor”, afirmó la productora.
Ante la consulta sobre posibles reproches, Nazarena fue terminante: “De mi parte no hubo ningún reproche”. También reflexionó sobre los límites de su rol como madre: “No soy quién para meterme. El Chyno tiene 25 años, yo a esa edad me estaba casando por segunda vez. Si él hubiese tenido 17, ahí es otro el chiste”.

Sobre la versión que circulaba acerca de un consejo de Daniel Agostini para que su hijo terminara la relación, Nazarena sostuvo: “Si era lo que él pensaba, seguramente sí se lo dijo”.
Así, la polémica sobre la participación de las familias en la vida sentimental de los jóvenes quedó expuesta, con declaraciones que muestran posiciones firmes, pero también respeto por las decisiones personales.
La breve relación entre Chyno Agostini y la Tana de Gran Hermano tuvo un inicio tan mediático como su desenlace. La pareja eligió una transmisión en vivo para oficializar el romance ante cientos de seguidores. La presión fue inmediata: “No les creo hasta que no se besen”, desafió un espectador, y ellos respondieron con un beso en cámara.
Gran Hermano con el cantante contó las razones de la separación
(Video: LAM-América TV)
Solo días después, la historia terminó y la Tana relató en LAM que el vínculo “fue rápido porque fue poco. Pero cuando pusimos todo, es como que se quemó también”. Frente a Ángel de Brito, la exparticipante atribuyó el final a la exposición y a situaciones familiares irresueltas: “Él por ahí no está acostumbrado a tanta presión, a tanta exposición”.
El ciclo televisivo propició también un cruce en vivo con Nazarena Vélez, quien minimizó la diferencia de edad y aseguró: “A mí me hablaron muy lindo de ella. No solo el Chyno, sino gente que la quiere mucho, su entorno, que es una buena mina, que es una laburante, que es una buena mamá”.
La Tana, sincera, reconoció: “Para mí se dejó influenciar, digamos”, y dejó abierto el interrogante sobre el peso de los entornos familiares y la presión de las redes sociales en el desenlace de la relación.
CHIMENTOS
Fue una de las actrices más populares, pero el medio la olvidó y nadie fue a su entierro: el desolador final de Beatriz Bonnet

La escena, por demás impactante, anticipó lo que comenzaría a pasar apenas un mes después, y no solo en la Argentina sino en todo el mundo: un entierro en soledad, sin familiares ni amigos que se acercaran a dar su último adiós, a colocar una flor, a compartir su pesar, a transmitir su respeto.
Pero la diferencia es más profunda, casi esencial: aquel 21 de febrero de 2020, ninguna figura del espectáculo quiso ir a despedir a Beatriz Bonnet. En cambio, lo que sucedería desde fines de marzo de ese mismo año obedecería a las medidas preventivas por el COVID, que impidieron miles y miles de despedidas sentidas y respetuosas.
Ese mediodía caluroso, en el Cementerio de la Chacarita no hubo coronas de flores para esta brillante actriz que había nacido el 11 de diciembre de 1930 en Gualeguay, Entre Ríos. Y dos días antes, el 19 de febrero —cuando murió en el Hospital Fernández, a los 89 años—, tampoco hubo posteos en las redes de sus colegas, recordándola con cariño.
Beatriz era —sencillamente— adorable. Pero entonces, ¿por qué solo la acompañaron en el entierro el personal de la cochería, el cura que ofició la misa de responso y un móvil de Intrusos? Ninguna actriz, ningún actor… Porque el medio, a veces cruel e injusto, cometió con Bonnet el peor de los pecados del mundo artístico: la olvidó. Así, sin más.
Al ver las imágenes por televisión, Carmen Barbieri se conmovió a la distancia: estaba en Mar del Plata, en plena temporada teatral, y no podía entender que nadie hubiera acompañado a esta artista, tan talentosa como completa. Porque además de actriz, Bonnet era cantante lírica. Fue Mariano Mores, en 1956, uno de los primeros en descubrir su potencial.
Hizo su carrera prescindiendo de su nombre pila —Nelly—, para utilizar el segundo. Sospechaba que las iniciales de Beatriz Bonnet, ese «BB», sonarían bien. Desatinos del destino: el coche fúnebre que trasladó sus restos hasta el Panteón de Actores tenía grabado Beatris, así, con s final, al lado del féretro. Mucho más que una discordancia, que no pudo ser corregida porque nadie la notó. Y es que no hubo nadie para verla.
Bonnet supo lucirse sobre las tablas teatrales, pero alcanzó su esplendor como actriz de comedia. Su papel más destacado fue en Mesa de Noticias, el exitoso programa humorístico de los 80 creado por Juan Carlos Mesa, donde participaron Gianni Lunadei, Cris Morena, Santiago Bal y Adrian Salgueiro, entre otros. Allí, fue la inolvidable Beatriz Sanguedolce. Pero también hizo novelas —como El infiel, con Luisa Kuliok y Arnaldo André— y cine, con cerca de 20 películas.
Beatriz no tuvo una vida sencilla. Hija de una mujer soltera, se negó a modificar el apellido materno y eligió portarlo con orgullo, imponiéndose a los prejuicios de la época. Se casó muy joven, a los 15 años. A los pocos meses se divorció: «Él me exigía como mujer, y yo era una nena. Así que me mandó para mi casa”, solía bromear. Ya nunca volvería a dar el sí. Tampoco tendría hijos.
Cuando las propuestas laborales comenzaron a escasear, Bonnet se recluyó en su departamento de Buenos Aires. El teléfono sonaba muy de vez en cuando. Sola, algo desamparada, perdió ese inmueble por una estafa y debió trasladarse a un geriátrico, donde su salud desmejoró notablemente. Apenas si recibía alguna visita esporádica: ni los pocos familiares que tenía en Entre Ríos, ni sus excompañeros del espectáculo se hacían un tiempo para verla.
Sin que nadie pareciera enterarse, Beatriz Bonnet se fue apagando. La mujer que supo llenar salas en el teatro, agotar entradas en el cine y romper el rating televisivo, murió en soledad. Sin despedidas, sin coronas, sin aplausos.
«¡Qué bochorno!», hubiera dicho su Beatriz Sanguedolce.
«Qué pena…», decimos nosotros.
CHIMENTOS
El insólito percance que sufrió Cecilia Zuberbühler en un torneo de golf: “¡Qué horror!»

Lo que debía ser una jornada deportiva más terminó convirtiéndose en una anécdota tan inesperada como viral. Cecilia Zuberbühler, periodista, conductora y apasionada del golf, vivió un momento incómodo durante un campeonato cuando, por un descuido, su carrito con pertenencias cayó al agua. Lejos de ocultarlo, decidió compartirlo con sus seguidores a través de un video en Instagram donde relató, entre risas nerviosas y resignación, lo sucedido.
“Qué horror, nunca pensé que iba a hacer este video”, comenzó diciendo, aún sorprendida por lo ocurrido. Con el tono espontáneo que la caracteriza, explicó que todo sucedió en cuestión de segundos: “Distraída, mi carrito se cayó al agua”. La escena tuvo lugar en pleno torneo, en un campo de golf donde uno de los hoyos está rodeado por una laguna que terminó siendo protagonista del accidente.
En las imágenes que publicó se la ve vestida con un conjunto rojo intenso y lentes de sol blancos, parada junto al espejo de agua. Detrás, el carrito visiblemente mojado y apoyado cerca de la orilla. Sobre el césped, algunas de sus pertenencias extendidas para intentar secarlas. La publicación estaba acompañada por un contundente mensaje superpuesto en el video: “¡Todo al agua!”.
Con evidente frustración, pero también con humor, detalló las consecuencias del traspié: “Está empapada la cédula, la billetera gotea. Un espanto. Miren”. En otro tramo del clip, mostró documentos y objetos personales completamente húmedos. “Todo, todo, todo empapado. En pleno campeonato. Perdí. Perdí todas mis pertenencias golfísticas”, agregó, exagerando el dramatismo de la situación, aunque sin perder la sonrisa.
La periodista también destacó que, dentro del mal momento, hubo algo que funcionó como alivio: “El celular anda, menos mal”. Esa frase resumió la preocupación inicial que sintió al ver caer el carrito al agua. En tiempos donde el teléfono concentra no solo la comunicación sino también datos personales, fotos, contactos y trabajo, que siguiera funcionando fue casi un pequeño milagro.
Zuberbühler no dudó en agradecer públicamente a quienes la asistieron en el momento del percance. “Gracias, Guille, que me ayudaste”, dijo en el video, y luego sumó en la descripción del post: “Gracias Guille, Jaime, Gabriel de La Barra Golf Club”. Según relató, fueron ellos quienes la ayudaron a rescatar el carrito y las pertenencias del agua. “No se lo deseo a ningún golfista: bolsa y carrito al agua, meterme a sacarlo. Todo empapado”, escribió, acompañando el texto con emojis que reflejaban su mezcla de incredulidad y resignación.

Cecilia Zuberbühler es reconocida no solo por su trayectoria en los medios, sino también por su perfil auténtico y familiar. Madre y abuela, combina su rol profesional con su pasión por el deporte, especialmente el golf, disciplina que practica con entusiasmo y constancia. Su energía y espontaneidad suelen reflejarse en sus redes sociales, donde comparte momentos cotidianos sin filtros exagerados ni poses artificiales.
Este episodio, aunque incómodo, volvió a mostrar esa faceta genuina. En lugar de esconder el error o minimizarlo, lo narró tal cual ocurrió. En el mundo del golf, donde la concentración y la precisión son claves, un descuido puede costar caro. En este caso, no fue un golpe errado sino un momento de distracción el que terminó con documentos, billetera y elementos deportivos empapados. Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores y pudo continuar con la jornada, aunque con una anécdota que difícilmente olvidará.
“¡Qué horror!”, exclamó al comienzo del video. Pero lo que empezó como un pequeño drama terminó siendo una historia que mezcló susto, compañerismo y humor. Y, sobre todo, dejó en claro que incluso en los entornos más tranquilos y elegantes, como un torneo de golf, siempre puede aparecer un imprevisto listo para alterar el juego.
CHIMENTOS
Espionaje, una Ferrari y sospechas: la confesión más picante de Wanda Nara sobre su relación con Maxi López

La noche de MasterChef Celebrity Argentina tuvo todos los condimentos: humor, tensión y una revelación que nadie vio venir. En una emisión que giró en torno a una divertida dinámica de “detectives”, con el regreso especial de Momi —ya eliminada— para cumplir ese rol, el programa terminó destapando una bomba del pasado sentimental de Wanda Nara y Maxi López.
Todo comenzó cuando, en tono irónico, Wanda lanzó una pregunta filosa: “Maxi, ¿alguna vez contrataste algún detective?”. La reacción del exfutbolista fue inmediata y con dedo acusador incluido: “¡No, vos contrataste detectives! Lo que pasa es que se dormían…”.
Lejos de esquivar el comentario, Wanda sorprendió al confirmar la versión. Entre risas, admitió: “Yo contraté detectives en Sicilia (Italia)”. La frase desató carcajadas en el estudio y abrió la puerta a una anécdota tan insólita como reveladora.
“¿Justo en Sicilia, aparte?”, intervino asombrado Damián Betular. Sin perder el humor, Wanda respondió: “Y bueno… era donde estaba el culpable”. La tensión se mezcló con el tono descontracturado del programa, pero la confesión no pasó desapercibida.
Como si fuera poco, la empresaria sumó un detalle que convirtió la historia en casi cinematográfica: el detective que había contratado manejaba un Fiat 500, mientras “el implicado” —por Maxi López— se movía en una Ferrari. “Entonces era como que nunca se encontraban… era medio como Andy”, bromeó, en referencia a Andy Chango. “Mi detective era medio lento”, cerró entre risas.
Si bien el intercambio se dio en clave humorística y dentro de una consigna lúdica del programa, la revelación volvió a poner el foco en la relación que Wanda y Maxi mantuvieron durante años, antes de su separación definitiva. La mención a detectives privados y seguimientos en Italia reavivó viejas versiones que circularon en el pasado, pero que nunca habían sido confirmadas de manera tan directa por la propia protagonista.
La dinámica del programa —con tintes de investigación y sospechas ficticias— terminó mezclándose con una confesión real que dejó a todos descolocados. En una temporada donde MasterChef ya venía dando que hablar por sus cruces, este episodio sumó un nuevo capítulo explosivo. Entre risas y chicanas, Wanda volvió a demostrar que cuando habla, genera impacto. Y esta vez, la palabra “detective” dejó de ser solo parte del juego.
Wanda Nara, Maxi López
POLITICA2 días agoReforma laboral bomba: menos indemnización, más horas y despidos más fáciles — el cambio que puede sacudir el empleo en Argentina
POLITICA2 días agoCristian Ritondo: “Vamos a apoyar la ley de modernización laboral, pero no el régimen de licencias por enfermedad”
ECONOMIA3 días agoEl dólar no sólo cae en la Argentina: qué pasa con otras monedas emergentes y cuáles son las causas










