DEPORTE
Cómo se organiza un GP de Fórmula 1: cuánto cuesta, los secretos del negocio y los millones de ganancia

Organizar un Gran Premio de Fórmula 1 amerita un trabajo que no permite descanso y que demanda toda una temporada. Apenas termina la carrera ya se está pensando en la cita del siguiente año. Son más de 20 mil las personas involucradas en un evento para albergar a casi 100 mil espectadores diarios y que es seguido por millones en todo el mundo. El impacto económico lo amerita y para conocer detalles Infobae habló con Alan Adler, el responsable del Gran Premio de San Pablo desde 2021.
Luego del último Gran Premio en Argentina, disputado el 12 de abril de 1998 con el triunfo de Michael Schumacher con la Ferrari, el faro en Sudamérica quedó en manos de Brasil que desde 1973 tiene carreras puntuables de forma ininterrumpida, salvo en 2020 por la pandemia de COVID-19. En ese momento Adler apareció para lograr la continuidad del evento luego de la salida del anterior promotor, Tamas Rohonyi. Desde hace 36 años que el Autódromo José Carlos Pace de Interlagos, en San Pablo, se convirtió en la única sede del vecino país luego de compartir el evento con Río de Janeiro en el extinto Autódromo Jacarepaguá entre 1973 y 1980. El escenario paulista estuvo ausente una década y tras su reforma, cuyas obras fueron recomendadas por Ayrton Senna, volvió a recibir a la F1 en 1990.
Adler afirmó que “inmediatamente después de que termina el Gran Premio, hacemos una reunión de balance en la que analizamos todos los puntos fuertes, positivos y negativos, y ya empezamos a trabajar en la planificación para el próximo año, pensando qué podemos mejorar, qué salió bien, qué salió mal”. A partir de ese balance se proyecta lo que vendrá y el lunes 10 de noviembre de 2025 comenzó el trabajo para el Gran Premio de este año que será del 6 al 8 de noviembre próximo.
Un tema clave es la infraestructura y la empresa de Adler trabaja de forma conjunto con el Estado de San Pablo, que solventa la mayor parte del evento y por eso desde 2021 el Gran Premio comenzó a llevar el nombre de la capital paulista. “Se construyeron nuevas tribunas llamadas París; fue un proyecto de dos años y medio hasta hacerlo realidad. Entonces, hay ciertas cuestiones más de infraestructura, que requieren una planificación más larga, grandes obras y demás. Pero lo que es más software, lo que son más estructuras temporales, lo que es más seguridad, la cuestión del tránsito, la cuestión de la logística”, describió.
Sobre el esquema de financiamiento del evento, Adler explicó que el modelo utilizado en todo el mundo por la F1 implica que la ciudad, el estado o el país anfitrión debe pagar la tarifa (o fee) a Formula One Management (FOM), que es la empresa que maneja los derechos comerciales de la F1. “Nosotros, como promotores, que tenemos que montar todo este circo aquí, estas estructuras gigantes, estamos a cargo con las entradas que comercializamos para poder afrontar las inversiones que tenemos que hacer para preparar todo esto”, detalló.
¿Cuánto cuestan las entradas para el GP de San Pablo? Según el sitio oficial de la F1, los sectores económicos que aún están disponibles para la edición de este año, rondan los 850 dólares. Un lugar premium, 2.700 dólares. Los valores son para los tres días de actividad. Los tickets vuelan con casi un año de anticipación y los ingresos más baratos oscilaron los 500 dólares para todo el fin de semana.
El promotor evitó precisar el monto de la tarifa que San Pablo abona a la FOM por recibir el evento. “No hablamos de valores”, respondió ante la consulta directa sobre esa cifra. Este medio pudo averiguar que al ser una sede histórica y por su permanencia, los promotores y el Estado Paulista asumirían un canon anual de 25 millones de dólares. Buenos Aires tendría un fee que oscilaría los 35 a 40 millones de dólares por año, también en un contrato de un lustro.
Consultado sobre el vínculo contractual entre la ciudad y la categoría, Adler confirmó que el acuerdo vigente se extiende hasta 2030 y que no existe una fecha establecida para iniciar una eventual renovación. “En 2025 renovamos hasta 2030. La conversación para extender el vínculo puede darse en cualquier momento”, precisó.
Un evento de estas característica no se debe ver como un gasto si no como una inversión en cuanto a lo genera una carrera de F1. Sobre el impacto económico de la carrera para la ciudad, Adler aportó cifras concretas. “El año pasado, 1.960 millones de reales (380 millones de dólares)”, aseveró. Se trata de un monto que triplica los 125 millones de dólares que se habrían asumido en último contrato por cinco años firmado con FOM. En cuanto a la generación de empleo, el promotor indicó que “el evento produce 20 mil puestos de trabajo entre directos e indirectos. Las cifras son públicas. Obviamente es una inversión que tiene un retorno muy importante para la ciudad, para el estado”, agregó.
Adler se refirió también al contexto regional en el que se desarrolla el Gran Premio de San Pablo, marcado por el interés de otras ciudades sudamericanas en sumarse al calendario de la Fórmula 1, como Buenos Aires donde se está reformando el Autódromo Oscar y Juan Gálvez. “Sé que Buenos Aires está renovando el autódromo y, obviamente, creo que hoy hay muchas ciudades que quieren la F1; es un producto maravilloso y existe esa tradición en Argentina, que ya tuvo la carrera”. Consultado sobre la posibilidad que Argentina vuelva a recibir a la F1, afirma que “creo que es muy positivo para el automovilismo en la región sudamericana; es saludable”.
Consultado sobre la presencia de miles de argentinos en el Gran Premio de San Pablo por Franco Colapinto, confirmó que la afluencia de público argentino es habitual. “Vienen muchos argentinos”, dijo, al tiempo que destacó las similitudes entre el público de ambos países. “Los argentinos son como los brasileña, apasionados. Es muy bueno”, remarcó.
Sobre la posibilidad de que otras plazas, como países de Oriente Medio o Estados Unidos, ofrezcan condiciones económicas más favorables y desplacen a San Pablo del calendario, Adler remarcó que esa definición no depende de su rol como promotor local. “Creo que, bueno, no es una pregunta para mí, es una pregunta para la Fórmula 1. Yo soy el promotor aquí, y San Pablo fue elegida por la Fórmula 1; nosotros promovemos el evento”, sostuvo. Aunque esgrimió un detalle para que esta región pueda mantenerse en el calendario: “Para ser un mundial, tiene que estar en prácticamente todos los continentes”.

El promotor consideró, no obstante, que la presencia de América del Sur resulta relevante para la construcción de un calendario global equilibrado. “Para que el calendario de la F1 sea un calendario global completo, la región de América del Sur es muy importante. No tiene sentido concentrar” las carreras en pocos continentes, planteó.
Adler, de 62 años, es un ex deportista olímpico y representó a su país en vela en la clase Flying Dutchman, de dos tripulantes, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, Seúl 1988 y Barcelona 1992, al tiempo que cultivaba el espíritu competitivo que lo convirtió en un exitoso hombre de negocios. “Durante muchos años no competí a nivel profesional, sino amateur”, aclaró. “Participé en tres Juegos Olímpicos y en algunos Campeonatos Mundiales. Me convertí en Campeón Mundial de la Clase Estrella y gané una medalla de plata en los Juegos Panamericanos. Tuve una gran carrera”.
Trabajó 14 años en la industria automotriz debido a que su familia era dueña de empresas. Se recibió de economista y comenzó a incursionar en otros negocios. Se convirtió en promotor y recordó que “trabajé mucho con deportes, ya hice todos los que pueda imaginar: con la UFC, con la NBA, la PGA y con la ATP. Entonces, en grandes eventos deportivos aquí en Brasil, en la mayoría estuve involucrado”. Adler también es promotor del MotoGP en su país, que este año retornó a Brasil y lo hizo en Goiania.
En dos meses el gran circo visitará nuevamente la capital paulista e Interlagos se vestirá de gala. Pese a los petrodólares de las sedes de Medio Oriente y de cómo se potenció Estados Unidos con tres fechas, Brasil es -por ahora- la única fecha sudamericana. Sus promotores privados como el Estado lograron mantener el evento durante más de 50 años y Argentina debe tomarlo como referencia en su plan de recuperar la fecha.
Motor Racing,Europe,Formula 1,Sport
DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
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Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
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