Garovaglio y Zorraquín, el holding que controla Rheem, desvinculó al 10% de su dotación total, según informó la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Sobre una dotación estimada por fuentes sindicales en 273 empleados, el ajuste representaría unos 27 puestos de trabajo.
El ajuste laboral se comunicó mientras el grupo avanzaba con una reorganización financiera que incluyó la renegociación de pasivos en Rheem y movimientos de activos en una de sus sociedades controladas. Esas decisiones se produjeron tras un período con resultados dispares dentro del holding.
Garovaglio y Zorraquín S.A. es un holding argentino con actividades en los sectores industrial, agropecuario, inmobiliario y financiero. Sus orígenes se remontan a fines del siglo XIX, vinculados al empresario Francesco Garovaglio, y la sociedad se consolidó en 1926 junto con la familia Zorraquín.
Con sede en la Ciudad de Buenos Aires, el grupo mantiene participaciones en varias compañías, entre ellas Rheem S.A., dedicada a la producción de termotanques y calefones, y Finpak S.A. Sus acciones ordinarias cotizan en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajo el ticker GARO.
En la presentación remitida a la CNV el 8 de septiembre, la empresa precisó que el total de las indemnizaciones abonadas por las desvinculaciones durante los últimos seis meses tuvo un impacto equivalente al 41% de los resultados financieros consolidados al 30 de junio de 2026. El documento fue firmado por el presidente de la compañía, Ambrosio Nougués.
Los estados financieros consolidados de ese período habían arrojado una ganancia neta de $2.439 millones. Si se toma como referencia la proporción informada ante el organismo regulador, el costo de las indemnizaciones rondaría los $1.000 millones. La firma no difundió el monto absoluto ni precisó en qué sociedades del grupo se concentraron las bajas.

El comunicado también señaló que el directorio fundamentó las desvinculaciones conforme a las normas de la Ley de Contrato de Trabajo, al referirse a la evaluación de eventuales contingencias por reclamos laborales.
En paralelo con el ajuste, Rheem alcanzó el 30 de junio un acuerdo con Rheem Manufacturing Company y Federico Zorraquín para refinanciar un préstamo subordinado de USD 9,48 millones. El nuevo vencimiento quedó fijado para el 31 de diciembre de 2028 y la obligación continuará devengando intereses, según la información societaria difundida por el grupo.
La negociación se había iniciado a comienzos de 2026, cuando la empresa comunicó que mantenía conversaciones para reestructurar sus obligaciones financieras. El esquema acordado contempló asistencia financiera de Federico Zorraquín, la cancelación del préstamo senior y la extensión del vencimiento del pasivo subordinado. Durante junio, Rheem canceló la totalidad del crédito senior.
La refinanciación permitió extender el horizonte de pago de esa deuda, aunque no implicó su cancelación. El préstamo subordinado mantiene prioridad de cobro posterior a otras obligaciones de la compañía, una condición habitual de este tipo de financiamiento.
La reorganización también alcanzó a Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín. La compañía completó la transferencia de su planta situada en el Área Industrial El Pantanillo, sobre la ruta nacional 38, en Catamarca, y recibió a cambio un terreno de 28.403,63 metros cuadrados sobre Camino a Los Molinos, en el departamento Capital de Córdoba.
De acuerdo con la documentación societaria, ambos inmuebles tenían una valuación similar. Por esa razón, la operación fue informada como una permuta de activos y no como una venta destinada a generar fondos. El antecedente inmediato es el último ejercicio anual de Finpak, cerrado en junio de 2025, cuando la sociedad registró una pérdida de $177,9 millones y expuso un escenario de estrechez financiera.
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