POLITICA
En la antesala de la discusión electoral, el peronismo buscará un gesto de unidad en la Legislatura bonaerense

Mientras los distintos referentes del peronismo con peso en la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, transitan de manera autónoma un camino hacia la negociación electoral de 2027, las segundas y terceras líneas intervienen en distintas negociaciones políticas, con la Legislatura bonaerense como teatro de operaciones.
La semana que inicia, el peronismo podría mostrar una foto de cohesión en el Senado bonaerense. Al menos esa es la expectativa, con el antecedente reciente de que en Diputados legisladores de Kicillof acompañaron un proyecto del presidente del bloque de Fuerza Patria, Facundo Tignanelli, después de mostrar sus disidencias al texto durante el debate en comisión.
La tensión sigue latente, pero podría haber un breve momento de convivencia interna. El próximo martes, el peronismo buscará aprobar en la Cámara alta dos proyectos de ley que el gobernador giró tiempo atrás y son la creación de una empresa de medicamentos y la unificación del sistema de salud.
Las iniciativas no son nuevas. De hecho, por la interna del peronismo, el año pasado perdieron el estado parlamentario. A fines del 2025, en repetidas oportunidades, los senadores que responden a Cristina Kirchner y a Sergio Massa le solicitaron por nota a la vicegobernadora, Verónica Magario, que convocase a una sesión para tratar los expedientes. El requerimiento llegaba en medio de lo que fue la negociación por las autoridades de la mesa. Entonces, aquellos pedidos nunca avanzaron porque no se sesionó y los proyectos -que ya habían sido aprobados en Diputados- perdieron estado parlamentario. Este año, el Ejecutivo volvió a presentarlos. “Se perdieron diez meses; si hubieran convocado a sesionar a fin de año, ya sería ley. Lo importante es que ahora parece que avanzan y nosotros vamos a acompañar, como acompañábamos también el año pasado”, aseguró un referente K ante este medio.

A fines de agosto, el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, volvió a defender las iniciativas ante los integrantes de la comisión de Salud. El kirchnerismo había asegurado que respaldaría los proyectos, aunque —en principio— el senador Mario Ishii mostró su distancia. El último jueves, la comisión de Salud de la Cámara alta se reunió y sacó despacho de mayoría de los dos proyectos para que lleguen al recinto. Fuerza Patria acompañó, aunque con modificaciones. Mientras que los representantes de La Libertad Avanza –Diego Valenzuela y Betina Rivas-, el PRO –Alex Campbell– y el bloque Hechos de los hermanos Passaglia –Marina Subiza– rechazaron el dictamen y harán lo propio en el recinto. El argumento es que el Estado “no está en condiciones” de sumergirse en un proyecto que “genera un gasto de grandes magnitudes” y además busca “regular” el funcionamiento del sector privado de salud. Para la oposición, el espíritu de los proyectos va a contramano de la baja del déficit y el superávit que promueve la gestión nacional.
“Esto es un ir cerrando un círculo: que la salud es una sola en realidad, pero el Estado tiene que tener una injerencia importante y no como está haciendo hoy el Estado nacional, que se corre de todos lados y para él es todo privado”, consideró el senador Pedro Borgini, que es el presidente de la comisión de Salud y forma parte del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que comanda Kicillof. El proyecto pasará este lunes por la comisión de Legislación General —que preside el senador del MDF, Germán Lago— para así, con dos dictámenes, llegar a la sesión de este martes.
Para que el kirchnerismo acompañe las iniciativas, hubo que hacerle modificaciones al proyecto original. Detrás de esa jugada estuvo el intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii. En el proyecto de ley de creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA), las modificaciones apuntan a delimitar con mayor precisión las atribuciones estatales y reforzar las garantías para los actores del sistema. Se eliminan las facultades del Poder Ejecutivo para definir la localización de establecimientos sanitarios y determinar previamente la necesidad de incorporar nuevas instituciones, servicios o tecnologías, manteniéndose únicamente las habilitaciones correspondientes. Asimismo, se restringe la posibilidad de exigir prestaciones extraordinarias al sector privado a situaciones excepcionales de emergencia sanitaria formalmente declarada, con carácter temporal y sin afectación permanente de bienes o personal. También se aclara que la adhesión de municipios y establecimientos privados a la Red Bonaerense de Atención y Cuidados en Salud es voluntaria, y que la falta de incorporación no afectará su habilitación, funcionamiento ni acceso a programas generales. Además, se reorganizan disposiciones sobre gobernanza de datos, se limitan sanciones graves y se precisan las competencias de los órganos de coordinación del sistema.

Respecto del proyecto de creación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense SAPEM, las modificaciones se orientan a asegurar la sostenibilidad financiera, preservar el control estatal y fortalecer la supervisión legislativa. Se establece que el endeudamiento y la emisión de títulos deberán estar vinculados al objeto social, contemplados en el presupuesto aprobado y sujetos a los límites previstos en el Estatuto y la Ley de Administración Financiera provincial. El Estatuto deberá incluir una política de financiamiento y endeudamiento con límites prudenciales. A su vez, se fija que la Provincia conservará el 99% del capital social mediante acciones clase A, mientras que cualquier transferencia de esas acciones requerirá autorización legislativa con mayoría de dos tercios. Finalmente, se crea una Comisión Bicameral de Seguimiento y Control, integrada por cinco diputados y cinco senadores, con facultades para requerir informes, formular recomendaciones e intervenir previamente en operaciones de endeudamiento extraordinario. Este último punto fue el que destrabó la votación en Diputados cuando se votó la misma iniciativa que luego perdió estado parlamentario en el Senado.
En Diputados, el juego en línea
La Cámpora descuenta que los diputados de Fuerza Patria acompañarán el último proyecto de ley potente que presentó Tignanelli junto a la diputada Micaela Olivetto. El mismo propone un marco integral de prevención y regulación de apuestas on line. La misma es con verificación facial, límites de acceso, prohibición de bonos y publicidad dirigida a menores. La iniciativa también impide presentar la actividad como un “juego”, crea una fiscalía especializada para bloquear plataformas ilegales y establece que, si apuesta un menor, se podrá revocar la licencia del operador. “Llamarlas juego es una trampa, son lugares donde se realizan apuestas”, afirmó el autor que ostenta la jefatura política de La Cámpora en la provincia de Buenos Aires.

La propuesta, además, obliga a las empresas a destinar a salud mental el equivalente a todo su gasto publicitario y a aportar el 3% de los premios para clubes, centros culturales, jubilados y becas deportivas. “Estas empresas todos los meses sustraen de la economía de la provincia una suma exorbitante”, sostuvo Tignanelli, quien planteó que los fondos permitirán fortalecer organizaciones comunitarias y financiar tratamientos por ludopatía. Hace un mes, el gobierno bonaerense definió aplicar un cobro del 2% sobre los premios de las apuestas online en las siete plataformas de juego que tienen concesión para operar en la provincia de Buenos Aires. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, había dicho que se recaudaría “entre 35.000 y 40.000 millones de pesos adicionales todos los meses”. Fue a través de una resolución del Instituto de Loterías y Casinos que preside Gonzalo Atanasof.
Jueces, a la espera
Mientras se aguardan definiciones de corte electoral que también dependen de la intervención de la Legislatura como posible eliminación de las PASO en Buenos Aires, la chance de ir hacia un sistema de Boleta Única en PBA como reclama la oposición, hay un tema más cercano y es la prestación de acuerdos para cargos judiciales, en el cual no solo deberá haber un acuerdo interno entre las distintas facciones del peronismo, sino también con la oposición.
El Ejecutivo tiene 280 pliegos en su poder, que ya “salieron” desde el Consejo de la Magistratura provincial en sus respectivas ternas y aún no se han girado al Senado para su aprobación definitiva luego de las entrevistas que debe hacer la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos del Senado. “Nosotros estamos relativamente al día”, cuenta un integrante del Consejo de la Magistratura. Es decir, se avanzó en el proceso de selección. Las miradas apuntan al Ejecutivo, que debe resolver nombres y elevar los pliegos. La demanda del Consejo de la Magistratura es compartida por el Poder Judicial sobre todo para suplir las subrogancias en distintos tribunales. Durante la gestión de Juan Martín Mena en el Ministerio de Justicia bonaerense se avanzó con 412 designaciones. Esta semana que inicia, dejan correr en distintas terminales; podría haber novedades al respecto y un gesto de avanzar en dicha agenda.
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POLITICA
Un funcionario clave de Trump visitó Argentina y dijo que las relaciones con EE.UU. están “en el momento más alto de su historia”

El secretario de Estado del Gobierno de Donald Trump, Christopher Landau, un funcionario clave en la administración republicana, visitó esta semana el país y afirmó que la relación bilateral se encuentra “en el momento más alto de la historia”.
Entre sus actividades, tuvo una reunión con el presidente Javier Milei, el canciller Pablo Quirno y el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas.
Landau resaltó la importancia de que, del otro lado de Estados Unidos, haya un gobierno como el que encabeza el presidente Javier Milei, en el fortalecimiento de la relación entre ambos Estados.
Landau junto al presidente Javier Milei, el canciller Pablo Quirno y el embajador estadounidense en la Argentina.
Christopher Landau profirió dichas declaraciones este sábado en sus redes sociales. Tras días de visita a la Argentina que tuvieron como eje la ratificación de lo que considera como “una alineación histórica”.
La visita de Landau a Buenos Aires
“Visité Buenos Aires esta semana para reafirmar y profundizar esta alineación histórica”, publicó el funcionario clave de Trump.
Under the leadership of @POTUS @realDonaldTrump and @JMilei, US relations with Argentina are at an all-time high. I visited Buenos Aires this week to reaffirm and deepen this historic alignment.
Argentina is one of the world’s richest countries in both human capital and natural resources, and American capital and know-how can help unlock its vast potential for mutual benefit. I was honored and delighted to meet with President @JMilei, Foreign Minister @pabloquirno, Economy Minister @LuisCaputoAR, and other key ministers and economic leaders, and our meetings were both substantive and exceptionally warm.
¡Un fuerte abrazo al gobierno y al pueblo de la gran República Argentina de parte de un amigo de toda la vida! 🇺🇸🤝🇦🇷— Christopher Landau (@DeputySecState) October 24, 2026
A la vez, destacó del país su mano de obra y activos naturales, además de señalar que su alineamiento con Estados Unidos, y puesta a disposición de la fuerza laboral y dichos activos para la cadena de suministros estadounidense, es clave para una mayor explotación de estos.
“Argentina es uno de los países más ricos del mundo en capital humano y recursos naturales, y el capital y el saber hacer estadounidenses pueden ayudar a desbloquear su vasto potencial para nebeficio mutuo”, señaló, en ese sentido.
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POLITICA
Los detalles de la ruta marítima entre Chile y Malvinas, la tensión con Argentina y el proyecto para frenar el intercambio

El buque Danstar, un carguero de bandera chilena con capacidad para 1.389 toneladas, se prepara para zarpar desde Punta Arenas rumbo a Malvinas con frutas frescas, lácteos, madera, cemento, gas licuado y maquinaria pesada. La operación, impulsada por la naviera Easter Island bajo contrato con la Falkland Islands Development Corporation (FIDC), el organismo de desarrollo económico de la administración ilegal que gobierna las Islas, prevé inaugurar a más tardar en diciembre una ruta comercial que reduce a la mitad la distancia del actual abastecimiento desde Uruguay y reavivó una disputa diplomática y política entre Argentina y Chile con ramificaciones todavía inciertas.
El gerente comercial de la compañía, Luis Cisternas Ávila, confirmó que la travesía se realizará por el Estrecho de Magallanes -no por el paso Drake- y que el trayecto de unos 900 kilómetros demandará dos días y medio. El empresario describió la iniciativa como un negocio entre privados: es el mismo argumento que esgrimen las autoridades chilenas (comunales, nacionales y parlamentarias) para defender la ruta de una posible represalia argentina.
Con una población residente estimada en 3.400 personas, según el último censo, a las que se suma la guarnición militar británica desplegada en el complejo de Mount Pleasant y unos 400 contratistas civiles asociados a la base, las islas poseen un ingreso nacional bruto per cápita de 58.749 libras esterlinas pero producen muy pocos bienes propios. Su abastecimiento depende de un servicio marítimo mensual desde Montevideo a unos 2.000 kilómetros, navegaciones regulares desde Londres y un vuelo semanal de LATAM desde Punta Arenas.

La ruta del Danstar recortaría la distancia continental a la mitad —900 kilómetros frente a los 2.000 desde Uruguay— y abriría un coredor más cercano y, sobre todo, más barato. El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, estimó que el intercambio podría superar los 20 millones de dólares anuales, una cifra que hoy captura Montevideo. “Vamos a ser como el gran supermercado, el gran home center de las islas”, afirmó.
La distancia, de acuerdo con un informe realizado por el Observatorio de Memoria, Investigación y Soberanía de la Universidad Nacional de Rosario, constituye una de “las vulnerabilidades estructurales de la presencia británica en las Malvinas y explica la importancia estratégica de sus conexiones con Sudamérica”.
En esta línea, el documento plantea que si la administración ilegal de las Islas posee una red logística diversificada, no conexiones aisladas, se convierte en un problema central para la Argentina. “La logística también consolida poder territorial. Un territorio colonial situado a enorme distancia de la metrópoli resulta más vulnerable cuanto más depende de una única cadena de abastecimiento; esa vulnerabilidad disminuye cuando dispone simultáneamente de aviones militares y civiles, puertos regionales, proveedores sudamericanos y rutas marítimas alternativas”, se sostiene en el texto. Y concluye: “Una ruta comercial no modifica el título jurídico sobre Malvinas, pero abarata, normaliza y hace más sostenible la presencia británica”.

En las rondas comerciales que se realizaron en la región de Magallanes en septiembre, funcionarios británicos explicaron sus prioridades y necesidades: acceso a mercancías de disponibilidad inmediata como alimentos perecederos, materiales de construcción, alimento para animales, ganado en pie, maquinaria pesada y vinos chilenos.
Easter Island publicó un tarifario detallado de su servicio: la carga general y los materiales de construcción arrancan en USD 183 por metro cúbico, la carga congelada en USD 193 y la maquinaria en USD 234. El alquiler de un contenedor seco de 20 pies quedó fijado en USD 812 y el de una unidad refrigerada del mismo tamaño en USD 1.523, con costos portuarios incluidos en origen y destino.
La reacción argentina
En el último mes, Argentina respondió en varios planos, tanto a nivel diplomático como político y desde excombatientes, como el CECIM, de La Plata, que envió una carta documento al canciller Pablo Quirno para que ejerciera las competencias previstas por la ley 26.659, que establece sanciones para quienes desarrollen o presten servicios comerciales, financieros, logísticos o técnicos relacionados con actividades hidrocarburíferas no autorizadas por Argentina en su plataforma continental.
El texto sostiene que la ruta constituye “el cordón umbilical logístico del proyecto Sea Lion, del abastecimiento material de la usurpación y del saqueo de los hidrocarburos que yacen bajo la plataforma continental argentina”. La preocupación no carece de fundamento: el propio gobierno de las Islas Malvinas anunció la extensión de todas las licencias de producción de hidrocarburos offshore, con respaldo explícito de Londres. La responsable de Recursos Minerales de la administración británica, Cheryl Roberts, lo expresó sin ambigüedad: “Estos son nuestros recursos para desarrollar”.
En el Congreso argentino, el bloque de Unión por la Patria presentó dos iniciativas. El diputado Guillermo Michel (PJ-Entre Ríos) impulsó un proyecto de ley para denunciar el Tratado de Promoción y Protección Recíprocas de Inversiones y el Convenio de Doble Imposición Fiscal vigentes con Chile. En paralelo, el excanciller Santiago Cafiero encabezó junto a Nicolás Trotta y otros integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores un proyecto de resolución para convocar al embajador chileno, Gonzalo Uriarte Herrera, a explicar los alcances de la ruta y si podría servir de soporte logístico al proyecto petrolero Sea Lion.

A nivel provincial, la Legislatura de Tierra del Fuego tramita un proyecto de declaración de rechazo impulsado por la legisladora María Victoria Vuoto (PJ), que solicita al Poder Ejecutivo Nacional gestiones diplomáticas ante Chile y un informe sobre el itinerario, las cargas y las autorizaciones otorgadas.
Sin embargo, el propio Quirno reconoció las limitaciones de Argentina y la buena sintonía entre los gobiernos de Milei y José Antonio Kast. El gobierno se ocupó de no escalar la tensión. En una entrevista con A24, el canciller fue categórico: “Nosotros no podemos frenar el paso inocente”, señaló en relación al buque Danstar. En una cena organizada por el CARI, sin embargo, sostuvo: “Quien contribuya, directa o indirectamente, a la exploración o explotación ilegítima de los recursos que pertenecen a todos los argentinos, difícilmente podrá aspirar a compartir los beneficios del crecimiento de nuestro país”.
En tanto, los excancilleres chilenos Alfredo Moreno Charme y Alberto van Klaveren publicaron una columna conjunta en la que pidieron prudencia y advirtieron que la relación bilateral “es demasiado importante para quedar a merced de declaraciones desafortunadas o interpretaciones mal intencionadas que generan coyunturas espinosas”.
La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), ratificada por Argentina mediante la Ley 24.543, garantiza en su artículo 17 el derecho de paso inocente a través del mar territorial. Y el Tratado de Paz y Amistad de 1984 obliga a la Argentina a mantener “en cualquier tiempo y circunstancias” el derecho de los buques de todas las banderas a navegar de forma expedita hacia y desde el Estrecho de Magallanes.
En paralelo a esta tensión, Argentina presentó el 13 de octubre una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para impedir la explotación de hidrocarburos por el Reino Unido en la Cuenca Malvinas Norte, la primera vez que el país acude a esa instancia por la cuestión. Las audiencias comenzarán el 10 y 11 de noviembre.
Tierra del Fuego contra la ruta comercial
En tanto, el gobierno de Tierra del Fuego trabaja en una iniciativa legislativa propia para regular las operaciones marítimas dentro de las doce millas del departamento Islas del Atlántico Sur y que incluirá un régimen sancionatorio contra las empresas que operen sin autorización del gobierno provincial.
“Es la primera vez que estamos pensando específicamente una ley provincial en clave departamento Islas del Atlántico Sur. Siempre pensábamos desde el lado del resto de Tierra del Fuego y no específicamente desde las islas”, explicó a Infobae el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia patagónica, Andrés Dachary.
Según el funcionario, el nuevo proyecto apunta directamente al territorio insular: prevé la detección de empresas que operen en la zona, la aplicación de sanciones y la prohibición de que esas compañías actúen en cualquier otra parte del país. “En el vínculo que tenés entre Chile y Argentina, una sanción de estas características, entendemos que en lo que tiene que ver con el capital reputacional de las empresas, lo van a pensar dos veces antes de seguir”, sostuvo. La norma no distinguirá por bandera: aplicará por igual a buques que zarpen de puertos chilenos, uruguayos o de cualquier otro origen.
Consultado sobre los tiempos —dado que el Danstar podría zarpar en un mes—, Dachary descartó una carrera contrarreloj: “No buscamos darle tanta entidad a este primer viaje, sino contar con las herramientas normativas necesarias con todo el análisis y el debate, porque lo que buscás es la eficacia de la ley”.
El funcionario cuestionó la contradicción de Chile al apoyar el reclamo argentino de soberanía y, al mismo tiempo, negociar comercialmente con las autoridades isleñas. “Si apoyás el reclamo argentino, implica reconocer su soberanía y jurisdicción. No podés tener un equilibrio de negociar con el pretendido gobierno de las islas y a su vez estar a favor de Argentina”, afirmó.
Sobre el argumento de que se trata de un negocio entre privados, sostuvo que “deja de serlo cuando tenés al alcalde de Punta Arenas sacándose fotos abrazado con las pretendidas autoridades de las islas”. Dachary, por último, puso en perspectiva la escala económica de la disputa: “El comercio bilateral entre Chile y Argentina son ocho mil millones de dólares. Todo este quilombo es por 20 millones”.
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POLITICA
El primer ministro del Reino Unido defendió ante Trump la explotación petrolera en las Islas Malvinas y cuestionó las sanciones de Argentina

El primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo este viernes dos conversaciones telefónicas que evidencian la ofensiva diplomática de Londres para blindar su posición sobre las Islas Malvinas: en la primera, trasladó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la importancia de respetar el derecho de los isleños a desarrollar sus recursos naturales y le expuso las consecuencias económicas de las medidas legales impulsadas por Argentina. En la segunda, le planteó al mandatario de Chile, José Antonio Kast, su interés en que los habitantes del archipiélago conserven la capacidad de ejercer la autodeterminación.
La llamada con Trump tuvo como eje el proyecto petrolero Sea Lion y el impacto de las acciones coercitivas de Buenos Aires contra empresas vinculadas a la exploración de hidrocarburos en la zona. Según un comunicado de Downing Street, Burnham expuso al presidente estadounidense “las consecuencias económicas que las medidas coercitivas de Argentina tienen para el Reino Unido y Estados Unidos” y reiteró el derecho de los malvinenses a explotar los recursos del territorio, según informó la agencia EFE.
La conversación con Kast se produjo en un contexto particular: Chile ha respaldado de manera reiterada el reclamo argentino sobre la soberanía del archipiélago. Durante una visita de Estado a Buenos Aires en abril de este año, el presidente chileno reiteró formalmente ese apoyo, según un comunicado conjunto difundido por ambas cancillerías. Sin embargo, el primer ministro británico no dejó pasar la oportunidad de plantearle “el interés del Reino Unido en garantizar que los isleños de las Malvinas conserven la capacidad de ejercer su derecho a la autodeterminación”, de acuerdo con la nota oficial de Downing Street.
El yacimiento Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, es operado por la empresa israelí Navitas Petroleum, que posee el 65% de la participación, y por la británica Rockhopper Exploration, titular del porcentaje restante. El campo contiene un estimado de 1.700 millones de barriles de crudo y prevé iniciar la producción en 2028, con una primera fase que alcanzaría los 50.000 barriles diarios. La aprobación del desarrollo del yacimiento fue confirmada a mediados de octubre por el secretario de Energía británico, Ed Miliband, según informó The Independent.
El gobierno de Javier Milei respondió con una batería de acciones legales. A principios de septiembre, tras un discurso televisado en el que calificó la explotación petrolera como “un peligro claro y urgente” para la soberanía argentina, el país inició procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas a la exploración de hidrocarburos en las islas. El canciller Pablo Quirno presentó además una denuncia penal contra Navitas Petroleum, sus subsidiarias y directivos por operar con licencias otorgadas por el Reino Unido en la cuenca norte del archipiélago.

Milei envió al Congreso un proyecto de ley para endurecer las sanciones contra quienes participen en actividades no autorizadas por las autoridades argentinas, y su gobierno denunció al Reino Unido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, para solicitar la suspensión cautelar del proyecto.
Las declaraciones previas de Trump añadieron combustible a la disputa. En septiembre, el presidente estadounidense afirmó que la posición de neutralidad de Estados Unidos sobre la soberanía de las islas era “una de muchas bajo revisión”.
Días después, durante una visita a Irlanda, el jefe de Estado norteamericano insinuó que el Reino Unido no estaría dispuesto a defender el territorio: “No estoy seguro de que vayan a recorrer esa distancia. Tienen un pequeño problema con la inmigración, un pequeño problema con la energía”, dijo a los periodistas, y agregó que, si se lo pedían, él podría “resolver” el conflicto. Esas declaraciones fueron aprovechadas por Milei, un aliado cercano de Trump, para intensificar su ofensiva diplomática y legal.
Burnham ha mantenido una postura firme desde que estalló la crisis. En la Asamblea General de las Naciones Unidas, a finales de septiembre, el primer ministro declaró: “Nos mantendremos firmes ante cualquier amenaza. Defenderemos el derecho de los isleños de las Malvinas a la autodeterminación y a seguir siendo británicos”.
En octubre, ante la Cámara de los Comunes, prometió hacer “lo que sea necesario” para mantener las islas bajo soberanía británica y abrió una investigación tras informes de hostigamiento contra residentes del territorio atribuidos a presiones argentinas. En esa misma sesión parlamentaria, el jefe de gobierno confirmó que había planteado el asunto directamente a Trump y que el presidente estadounidense “entendió perfectamente” la posición británica.

En cuanto a la llamada con Kast, el comunicado oficial de Downing Street detalló que ambos líderes coincidieron en la necesidad de que el Reino Unido y Chile trabajen juntos para modernizar sus capacidades de defensa. Los mandatarios también destacaron el fortalecimiento de los vínculos culturales, científicos y entre ciudadanos de ambas naciones, y reconocieron la existencia de “oportunidades comerciales sin explotar” entre los dos países.
La conversación se enmarcó en un momento delicado para la relación bilateral: en septiembre, durante un encuentro en Santiago, Milei agradeció a Kast por “el tradicional apoyo del gobierno de Chile en la cuestión de las islas Malvinas” y valoró los esfuerzos chilenos para “evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales” vinculadas a la industria de hidrocarburos en el archipiélago, según un comunicado difundido por la Oficina del Presidente argentino.
En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, Milei había declarado que las islas se encontraban bajo “ocupación extranjera ilegal” y afirmó que la autodeterminación de los habitantes “no aplica en este caso, ya que la población fue implantada por la potencia ocupante en un territorio cuya soberanía está en disputa”. No obstante, el mandatario argentino descartó la vía militar y aseguró que su gobierno perseguirá el reclamo de soberanía exclusivamente por canales diplomáticos.
La delegación británica ante las Naciones Unidas respondió que los isleños “tienen tanto derecho a determinar su estatus político como cualquier otro pueblo”. En 2013, un referéndum celebrado en el territorio arrojó que el 99,8% de los votantes eligió mantener el estatus de territorio británico de ultramar, con apenas tres votos en contra de un total de 1.518 sufragios emitidos. Argentina rechazó la consulta.
Diplomacy / Foreign Policy,North America
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