CHIMENTOS
De los grandes clásicos al abismo del suspenso, el nuevo reto teatral de Juan Gil Navarro: “El desafío siempre es constante”

En una cabaña perdida entre la nieve, donde el silencio pesa tanto como el temor, Paul Sheldon despierta a un destino incierto. Afuera, la tormenta es paisaje; adentro, cada palabra escrita puede sellar su suerte. Sobre las tablas, esa tensión se traslada a la piel de Juan Gil Navarro, quien junto a Julia Calvo dará vida a los inolvidables protagonistas de Misery, la obra de Stephen King que desafía los límites entre la admiración y la obsesión. En exclusiva con Teleshow, el actor revela los secretos de un proyecto que lo saca de su zona de confort y lo enfrenta a un género pocas veces explorado en su carrera.
El encuentro tuvo lugar en el corazón de Villa Crespo, en una habitación luminosa y repleta de libros, pósters de obras y fotos. Como si el clima de encierro y desvelo de la ficción se filtrara en la vida real, Gil Navarro se mueve con la soltura de quien ha transitado escenarios y sets diversos: desde el drama intenso de Las brujas de Salem y Druk, hasta los desafíos corales de Votemos y los fenómenos televisivos que lo convirtieron en un rostro familiar para el público.
No se trata solo de protagonizar una historia de encierro, fijación y locura. El rol de Paul Sheldon lo enfrenta con dilemas que trascienden la ficción y lo invitan a reflexionar sobre los límites de la admiración, la salud mental y el poder de la palabra. Como si la atmósfera de la sala donde transcurre la entrevista, invadida de recuerdos, guiños teatrales y futuros posibles, fuera la antesala de la obra que en pocos días cobrará vida bajo las luces del Teatro Metropolitan, y nuevamente con la dirección Manuel González Gil, en la emblemática calle Corrientes, el próximo 18 de junio. Allí, el reconocido actor se prepara para provocar, inquietar y conmover a un público que busca mucho más que un simple sobresalto.

—¿Qué te sedujo en primer lugar para aceptar un proyecto tan desafiante y en un género como el terror psicológico?
—Justamente eso, el diferencial. El drama tiene sus reglas y la comedia tiene sus reglas. Esto, que es más suspenso y terror psicológico, también tiene una manera distinta de ensayar y de ejecutarse en el escenario. Requiere mucha precisión. Incorpora elementos muy fuertes para la narración, como la incidencia de la luz y la música, que en otros géneros pueden estar más o menos presentes, pero acá son decisivos.
—¿Habías leído alguna obra de Stephen King o visto la adaptación cinematográfica?
—No soy fanático del terror o del suspenso psicológico. En general me han gustado otros géneros. Recuerdo haber visto la película hace muchos años, cuando se estrenó. También recuerdo haber visto esta obra en 1999.

—¿Cuál fue el primer pensamiento que tuviste al ver tu personaje y leer sobre él?
—Siempre me pareció interesante la figura del escritor, como un testigo del mundo que habita, alguien que tiene algo para decir. Hay escritores con los que sentí una atracción por su pensamiento, más allá de lo que escribían. Es la primera vez que me toca contar la historia de un escritor. Además, el personaje es muy narcisista, un poco omnipotente al principio de la historia, hasta que se encuentra sujeto a algo en lo cual su omnipotencia no lo ayuda. Lo que lo va a ayudar es su ingenio, su sentido del humor y su ironía.
Un amigo me dijo hace poco: “Esto de alguna manera habla de la esclavitud, ¿no?”. No lo había pensado desde ese lugar, pero tiene que ver con lo que hacemos ahora, tanto mundial como localmente, para encontrar posturas y salidas frente a la estupidez, la locura y el maltrato. Eso fue lo que me sedujo.
—¿Cómo fue la construcción de tu personaje? ¿Investigaste sobre él o viste escenas de versiones anteriores?
—No quise ver nada. Si me tocara hacer Hamlet, tampoco vería nada del trabajo de otros. Me divierte mucho encontrar mi propia visión respecto a esto.

—¿Cuál fue el primer desafío que encontraste al encarar este personaje en los primeros ensayos?
—El desafío siempre es constante. No se diferencia de otro proceso. Todo parte de un caos y de algo muy general, y después se va ciñendo de a poco hasta que, por conveniencias y convenciones, uno va encontrando algo. Cuando ya tenés eso, pasas al escenario y otra vez todo se vuelve caótico y lo moldeas hasta llegar a un punto de partida, porque la obra siempre está viva y cada vez que se representa tiene matices. No es lo mismo ver la función número uno que la número cuarenta o la noventa. Siempre hay algo que va creciendo. El desafío es ese: producir un descubrimiento, llegar a un acuerdo y entender que todas las noches puede ser diferente, con más o menos matices.
—¿Cómo fue reencontrarte con Julia y con estos personajes tan fuertes?
—Conocí a Julia haciendo teatro en una obra que se llamaba Las alegres mujeres de Shakespeare hace muchos años. Luego trabajamos juntos en Soy gitano, en Las brujas de Salem y ahora aquí. Es un placer. Julia es una rockstar, una actriz con mucho trabajo hecho detrás. Tiene una mirada sobre el oficio que me encanta y respeto mucho. Comulgo con esa idea de tomarse muy en serio el trabajo, pero no a uno mismo.
—¿En algún momento durante los ensayos, más allá del vínculo entre ustedes, empezaste a sentir miedo por las interpretaciones?
—No, es un juego. Tengo muy claro que lo es y lo juego intensamente. Puede que alguien de afuera pregunte si estoy bien, pero es un truco de magia. El trabajo del actor es un truco de magia. La paloma no sufre cuando la agarra el mago; nadie sale lastimado y la gente ve cosas espantosas, pero es un truco.
—Has trabajado recientemente en En el barro y en Druk. ¿Qué tiene de distinto este proyecto que te hizo elegirlo?
—No me gusta repetirme. En este momento de mi vida, tengo una postura más vehemente respecto a varios temas y necesito encontrar cosas que acompañen esa visión. Antes me relajaba más con algunos proyectos, pero ahora busco que lo que hago esté en línea con lo que quiero contar y cómo quiero contarlo.
—En esta obra se tratan temas como la obsesión y la salud mental. ¿Sentís que puede ayudar al público a reflexionar sobre estos temas?
—No lo sé, honestamente. Lo único que sé es que nosotros podemos hacer algo y ponerlo en escena. Luego, depende de cada espectador y de su sensibilidad si quiere llevarse algo. Hay gente que se para frente a Guernica y no le pasa nada; depende mucho de cada uno. No es una pastilla salida de un laboratorio para que alguien la tome y diga: “Ahora me di cuenta de esto”. Espero que quien tenga ganas y se acerque a ver esto pueda, además de pasar un buen rato, pensar que la obra habla de otras cosas y que tenga una segunda lectura.

—¿Alguna vez viviste una situación en la que un fan se haya sobrepasado o hecho algo fuera de lugar?
—No, no me acuerdo. Siempre hay alguien que tiene alguna expectativa, pero en general he tenido suerte. Tampoco soy John Lennon para que alguien quiera matarme. O eso espero.
—¿Qué tiene el teatro para vos que lo diferencia de otros formatos y lo seguís eligiendo?
—El teatro tiene corazón. Todo bien con el cine y las series, pero las escenas en lo audiovisual son cada vez más flojas a nivel de diálogo. Crecí con una televisión donde había escenas de cuatro o cinco páginas, y eso se ha perdido bastante. Cada tanto lo encuentro en algo extranjero, como si en otros lugares se permitiera explorar más. Las cosas que suelo ver acá me parecen muy básicas.
—Y en la actualidad, ¿cómo te sentís con el hecho de que no existe la ficción en la televisión y todo pasa a plataformas o a este fenómeno conocido como “novelas verticales”?
—Es difícil. Cuando apareció el streaming, había cosas que superaban a la televisión. Luego, el streaming pasó a ser la televisión, pero no la buena televisión, sino la mala. Ahora llega el formato vertical. La velocidad le quita el sentido a las cosas. No es lo mismo mirar el paisaje a 50 kilómetros que a 250. Me pregunto dónde puede estar el sentido en tres minutos.
—Hoy se dice que la capacidad de atención se redujo por las redes sociales y los nuevos formatos. ¿Qué opinás?
—Eso se llama lobotomía en medicina. Es una lobotomía digital.

—Si te propusieran participar en un proyecto de ese tipo, ¿aceptarías?
—No, prefiero hacer teatro en una plaza con una alfombra. No por prejuicio, sino porque no es lo que quiero. Cuando el cine dejó de ser mudo, mucha gente resistió el cambio, pero aun así surgieron cosas interesantes. Esto me parece distinto, una consecuencia de la velocidad de los tiempos. No quiero ser cómplice de las lobotomías digitales.
—A lo largo de tu carrera hiciste miles de papeles y proyectos. Últimamente has estado muy activo y, al menos para nuestra generación, se te recuerda mucho por el Freezer de Floricienta. ¿Te molesta o intentás separarte de ese personaje para que la gente se fije en tus nuevos proyectos?
—No, porque cada uno ve lo que quiere ver. Yo no puedo convencer a nadie.

—¿Recordás con cariño ese personaje?
—Sí, claro. Sí, con cariño y con gratitud.
—Ahora que incursionás en el terror psicológico, ¿qué tiene este género que no tuvieron tus proyectos anteriores?
—En teatro es muy raro escenificar el suspenso. Las últimas dos obras que hice eran más comerciales, como Votemos o Druk, que iban por otra línea. Esto plantea otra cosa, no solo es entretenimiento. Votemos hablaba de la salud mental, Druk sobre lo que pasa cuando uno no dice lo que quiere y por qué se supone que uno necesita un poco de alcohol para animarse a vivir mejor. Esto plantea qué pasa cuando uno es rehén de la estupidez y la locura. La pregunta es qué hace uno para salir de esa situación.

—Si estuvieras en una situación similar, ¿qué harías o qué le aconsejarías a alguien que la viva?
—Probablemente haría lo mismo que hace este escritor: tratar de conservar la vida de la manera más ingeniosa posible y pensar que siempre hay una salida.
—¿Podrías adelantar algún proyecto en el que estés trabajando?
—Además de esto, terminé una serie que se llama Sanamente, que produce Adrián Suar y escribió Ariadna Asturzzi. Saldrá el año que viene por TNT. También, a fin de año o para febrero del próximo año, se estrenará una película, ópera prima de Nicolás Lanusse, llamada El refugio, que está excelentemente escrita. Cuenta la historia de un padre al que le matan el hijo y, en vez de vengarse, toma al asesino y trata de reincorporarlo, porque sabe que matarlo no lo ayuda a transitar el duelo. Me pareció fantástica esa visión.
—Si tuvieras que resumir Misery en una frase o palabra para invitar al público, ¿cuál sería?
—Había un actor, Alejandro Urdapilleta, que en una serie llamada Tumbero decía: “Si pensás, salís”. Esa frase la recordé mucho durante la pandemia y la anotaba cada mes en 2020: “Si pensás, salís”. Creo que es aplicable a Misery y a este momento. Si pensás, salís.
Crédito: RSFotos.
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Cómo fue la pelea de Evangelina Salazar con Julieta Prandi, en la casa de Palito Ortega y con Luciana Salazar: «La separó de todos y le dijo que…»

Ahora sí; poco más de una semana después del anuncio que hizo Julieta Prandi tras su separación de Emanuel Ortega, estalló la interna en la familia, con Evangelina Salazar y Palito Ortega, involucrando incluso a Luciana Salazar.
Previo a que estallara todo este conflicto, en el marco de lo que fue una reunión familiar en la casa de Palito, Emanuel llegó junto a Prandi, acompañado ya siendo su pareja. En ese momento, lo que parecía ser una situación normal, generó un quiebre rotundo.
Ya entre los hermanos de Emanuel no había aceptación con Julieta, por cómo rápidamente blanqueó su romance con Ortega, muy poco tiempo después de separarse de Ana Paula Dutil. El reproche es que se mostraban juntos, sabiendo lo mal que estaba la modelo.
Asimismo, había cierta actitudes de Prandi, producto de sus celos, que no cerraban al clan Ortega. Y ese día de la reunión, entre los invitados estaba Luciana Salazar, sobrina de Evangelia, y muy llegada, como querida, a todos los Ortega.
ESTALLÓ LA INTERNA ENTRE JULIETA PRANDI Y EVANGELINA SALAZAR
Sin embargo, hubo una actitud de Julieta que le molestó mucho a Evangelina, quien no dudó en remarcárselo a quien por ese entonces esa su nuera. La modelo decidió no saludar a Luciana e ignorarla, lo que provocó un quiebre entre la mamá de Emanuel y su novia, que lo dejaría 27 días después de casarse.
“Había contado Santiago Sposato que tiempo atrás, en un evento familiar en el que estaba Luciana Salazar, Julieta Prandi decidió no saludarla, y ella llegó con Emanuel, beso a cada uno, y a Luli la ignora”, sostuvo Angie Balbiani en Puro Show.
Pero lo peor de esa trama llegó cuando Evangelina se sintió ofendida y tomó lo que pasó como una clara falta de respeto, que no le dejó pasar a Prandi: “En ese evento, Evangelina la separa a Julieta Prandi y le dice ‘en esta familia saludamos a todos’”.
Luciana Salazar, Evangelina Salazar, Luciana Salazar, Palito Ortega
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Una serie de posteos de la madre de Tini Stoessel generó polémica en las redes

Mariana Muzlera, madre de Tini Stoessel, compartió este domingo una serie de publicaciones por el Día de la Madre en las que no incluyó ninguna imagen junto a la cantante. La secuencia de historias, difundida a través de su cuenta de Instagram, se dio en el marco del primer festejo de la fecha desde que se conoció la crisis familiar vinculada con la división del patrimonio de la artista.
La primera publicación fue una fotografía de su propia madre (es decir, la abuela de Tini), sentada en un restaurante con una bufanda estampada, a quien le dedicó el mensaje “Feliz día, reina” junto a un emoji de corazón. La segunda imagen mostró a su hijo mayor, Francisco Stoessel, de espaldas, caminando de la mano de su abuela hacia la entrada de un edificio con el tema “Dancing Queen”, de ABBA, de fondo.


La publicación que generó mayor repercusión fue la tercera, en la que Muzlera aparece junto a Francisco y su mascota, un perro de raza pequeña que sostiene en brazos. La imagen está musicalizada con “Una emoción para siempre”, de Eros Ramazzotti, tema cuya letra dice: “Hay amores que te darán una emoción para siempre, momentos que quedarán así grabados en la mente”. En ninguna de las tres publicaciones aparece Tini Stoessel ni se la menciona.

El gesto se produjo en un contexto de tensión familiar que se extiende desde hace meses. Según trascendió, la disputa gira en torno a la división del patrimonio de la cantante, que habría llevado a un distanciamiento entre la artista y sus padres, Mariana Muzlera y Alejandro Stoessel. La propia Tini tampoco realizó ningún posteo por el Día de la Madre: en su lugar, compartió contenido vinculado a su gira Futttura y anunció el lanzamiento de un disco en vivo del espectáculo.
La publicación con la canción de Ramazzotti no fue la única que generó comentarios en redes durante la jornada. Días atrás, Muzlera ya había compartido una historia de Francisco entrenando, acompañada del mensaje “Te amo, hijo”, gesto que reavivó críticas sobre un presunto trato desigual hacia los integrantes de su familia.
Tini debió cancelar el show que había anunciado en Miami. La presentación prevista para la noche de este domingo 18 de octubre en el Kaseya Center de Miami fue suspendida pocos minutos antes de su comienzo. La decisión afectó a miles de personas que ya estaban dentro o aguardaban el ingreso al recinto. El show formaba parte de la gira internacional de la artista argentina y su cancelación fue comunicada cuando el público se encontraba en los accesos del estadio.

La organización informó que la medida respondió a “circunstancias ajenas a la artista y al Kaseya Center”, aunque no dio precisiones sobre los motivos técnicos o logísticos que llevaron a cancelar el espectáculo. “La presentación de TINI de esta noche ha sido cancelada”, indicó el aviso difundido en el lugar. El comunicado tampoco informó una eventual reprogramación de la fecha.
La suspensión se produjo cuando Tini Stoessel ultimaba los preparativos para subir al escenario. Hasta el momento, ni la cantante ni su equipo brindaron detalles adicionales sobre la cancelación del recital en Miami. Ake Music, la productora a cargo del espectáculo, unos minutos después de la cancelación difundió un comunicado en redes sociales con una explicación más detallada. La empresa afirmó que la presentación fue cancelada por “el incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción previamente solicitados”, que consideró indispensables para realizar el show.
El mensaje, dirigido a las cuentas del Kaseya Center y de la artista, sostuvo que la situación fue ajena a Tini Stoessel y a su equipo. “TINI se encontraba lista para subir al escenario”, indicó la productora, que aseguró que no fue posible garantizar las condiciones técnicas y de seguridad dentro de los plazos previstos.
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¡De terror! La macabra venganza de la mamá de Tini Stoessel en el peor momento de la guerra familiar

Si bien Tini Stoessel y sus padres están cada vez más cerca de llegar a un acuerdo económico, claramente las cosas desde lo afectivo están lejos de resolverse. La relación está rota desde que Tini se plantó frente a Alejandro, inició una auditoría y se despegó por completo en lo laboral. Y en medio de este drama, su mamá, Mariana Muzlera volvió a quedar en la mira.
El Día de la Madre, una jornada marcada por el conflicto para Tini, que debió cancelar su show en Miami a minutos de salir a escena, Muzlera decidió dedicarle un fuerte mensaje a su hija por medio de sus redes sociales. Un gesto público, ostensible, pensado para que se comente y amplifique.
Mientras Tini se preparaba en Miami para el show que finalmente no fue, Mariana mostró cómo festejó su día. Con su madre y su hijo Francisco, y con su perro. Corazones rojos, mensajes de amor, evidentes muestras de afecto dejó la mamá de la Triple T en sus historias de Instagram, donde hubo una sola ausente: Tini.
Lo cierto es que, a pesar de que las cosas entre madre e hija no están en su mejor momento, el gesto de Muzlera de no dedicar ni una palabra conciliadora hacia su hija en este día tan especial y su afán de exponer cómo pasó el día, hablan por sí solos.

EL DOLOROSO GESTO DE LA ABUELA DE TINI STOESSEL QUE LE ROMPIÓ EL CORAZÓN A LA ARTISTA
A fines de diciembre, Tini Stoessel se casará con Rodrigo De Paul y buena parte de su familia no estará en el día más lindo de su vida. Ni su papá ni su mamá, tampoco su hermano ni sus primos dirán presentes en el Dock Haras para verla decir “sí, quiero” ante una multitud de estrellas, futbolistas de la Selección y famosos.
Pero hay un dato más, doloroso para Tini: su querida abuela le rechazó la invitación. «Tini le pidió a su abuela materna que entrara al casamiento con ella, pero la abuela le dijo que ‘de ninguna manera’, porque estaba 100 por ciento del lado de sus padres», explicó Ángel de Brito en LAM, días atrás, al contar que la familia tiene planeado un viaje para esa fecha.
“Los padres están separados hace cinco años y papá Stoessel tiene novia. Pero ellos son amigos, se fueron hace unos días a Cariló”, comentó Ángel, sobre la buena relación entre Alejandro y Mariana que se fortaleció en los últimos meses a raíz de este conflicto que está lejos de llegar a buen puerto.
tini stoessel, mariana muzlera, mamá de tini stoessel
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