Pasajeros esperan en la calle en Constitución, enfrentando demoras significativas para abordar colectivos durante la noche. (Captura de video)
La provincia de Buenos Aires aplicará desde este lunes 4 de mayo un aumento adicional de las tarifas de colectivos urbanos provinciales (líneas 200 a 499) y municipales (números arriba de 500) del 11,6%, confirmaron fuentes del Ministerio de Transporte del gobierno de Axel Kicillof.
“Veníamos aplicando aumentos mensuales de la inflación minorista (IPC) más 2 puntos desde marzo de 2025, con algunos aumentos extraordinarios, lo que este mes daba 5,4% (3,4% de inflación de marzo, el dato mensual más reciente difundido por el Indec, más 2 puntos adicionales), pero Nación tiene deuda con las empresas de transporte de colectivos y con el aumento del combustible, que en abril fue por encima del 23%, y el combustible pesa un 20% en la estructura de costos, de algún lado el dinero tenía que salir, y la Provincia no puede dar más subsidios, porque Nación nos sigue debiendo coparticipación”, explicaron fuentes de la cartera bonaerense.
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De este modo, el aumento será en total del 11,6%, aunque la efectivización del aumento podría demorarse algunos días, hasta que las empresas actualicen sus sistemas a los nuevos cuadros tarifarios.
En el caso de los servicios urbanos provinciales del área Gran La Plata (La Plata Berisso y Ensenada) para recorridos inferiores a los 3 kilómetros pasarán de $ 948,91 a $ 1.054,85 para quienes paguen con tarjeta SUBE nominada, y a $2.109,70 para quienes paguen con tarjeta SUBE sin nominar.
En recorridos de 3 a 6 kilómetros el boleto pasa de $1.035,9 a $1.162,91 (y a $2.325 para quienes paguen con SUBE innominada).
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En recorridos de 6 a 12 kilómetros los valores son respectivamente $1.120 ,94 (tarifa abril), $ 1.298,20 y $ 2.596,40
Si el viaje es de 12 a 27 kilómetros los valores son $1.200,46 (tarifa abril), $ 1..556,88 y $3.113,76
Y para viajes superiores a los 27 kilómetros quienes pagaban hasta abril $1.266,73 deberán oblar desde este lunes (o desde el día que las líneas adapten sus sistemas) $1.811 si tiene SUBE nominada y $3.622 si la tiene sin nominar.
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Las tarifas “atributo social” son mucho más reducida y pasan a $474,68 (hasta 3 kilómetros), $521,31 (3 a 6 kilómetros), $564,19 (6 a 12 kilómetros), $700,60 (12 a 27 kilómetros) y $ 815,07 (más de 27 kilómetros).
En el resto de los servicios urbanos provinciales las nuevas tarifas son de $968,57 (hasta 3 kilómetros), $1.089,64 (3 a 6 kilómetros), $1.210,71 (6 a 12 kilómetros) , $1.452,85 (12 a 27 kilómetros) y $1.708,07 (más de 27 kilómetros. En todos los casos se trata de tarifas con SUBE registrada.
Cabe recordar que en el caso de CABA los aumentos que rigen desde el viernes 1 de mayo fueron del 5,4%. Para quienes tienen SUBE registrada el boleto mínimo de colectivos hasta 3 km: subió de $715,24 a $753,74, para recorridos de 3 a 6 km pasaó a $837,52, para recorridos de 6 a 12 kilómetros a $ $902,04 y para recorridos de 12 a 27 kilómetros a $966,61 pesos.
Algunos criterios suman flujos de fondos que se cobran en años distintos como si cada peso valiera lo mismo; otros dejan afuera lo que ocurre después de recuperar la inversión; otros tienden a seleccionar los proyectos donde los flujos de fondos están más concentrados (Foto: AP)
07 Nov, 2026 12:28 a. m. EST
Aquellas maduras, que buscan asesoramiento profesional cada vez que deben afrontar un aspecto de su gestión que no dominan, incluida la evaluación de proyectos de inversión.
Aquellas que todavía están en proceso de maduración y deciden avanzar intuitivamente, aun cuando un solo proyecto que destruya valor —y que un buen asesoramiento podría haber evitado— puede justificar por sí mismo el costo de ese asesoramiento.
Un peso hoy vale más que $1 mañana, porque el dinero disponible hoy puede invertirse y generar intereses hasta mañana. Sin embargo, hay métodos que no reconocen esa diferencia
En el método de la rentabilidad por peso invertido, la “supuesta rentabilidad” resultante no está asociada a un período común —un año, por ejemplo—, sino a la duración total de cada operación (Foto: Reuters)
Suma flujos que se producen en distintos momentos como si el dinero tuviera el mismo valor en todos ellos.
No considera la duración de los proyectos que se comparan.
Los proyectos B1 y B2 del cuadro final muestran la contradicción del método de la rentabilidad media por peso invertido, porque sería como preguntarle a un niño si prefiere dos o tres caramelos y esperar que elija dos
En países muy inestables desde el punto de vista económico, político y social, saber cuándo se recupera la inversión aporta un dato concreto
La TIR es el único método que permite determinar la tasa de rentabilidad del proyecto (Foto: Reuters)
Es una medida objetiva que pertenece al proyecto y no a su evaluador: cualquier evaluador que utilice los mismos flujos de fondos para evaluar el proyecto llegará a la misma TIR.
Al ser una medida relativa (un porcentaje) asociada a un período de tiempo, permite comparar proyectos de distinta duración.
Los flujos de fondos intermedios se reinvierten a la TIR, por lo que no es necesario analizar alternativas de inversión parciales para ellos. Si bien este supuesto no es real —lo que constituye una desventaja—, su objetivo principal es determinar la TIR del proyecto bajo análisis sin mezclarla con esas inversiones intermedias. Si se las mezclara, se estaría hablando de la TIR conjunta de todo lo que se piensa hacer, lo cual en la práctica se llama TIR modificada.
Al ser una medida relativa (un porcentaje), no sirve para comparar proyectos de distinta escala (por ejemplo, un proyecto minero frente a la ampliación de una pequeña fábrica de calzado), aunque no es un problema en el que se pueda incurrir en la práctica ya que nadie compararía proyectos de distinta envergadura.
Como la función a partir de la cual se determina la TIR es un polinomio de grado n, puede haber más de un resultado que verifique la igualdad. En ese caso, el criterio debe descartarse y reemplazarse por el VAN.
analizar la función a partir de su primera y segunda derivadas y dónde se anulan —para ver si es creciente o decreciente, determinar sus puntos de inflexión y luego establecer si es cóncava o convexa— o
aplicar la regla de los signos de Descartes, que dice que “habrá una raíz positiva por cada cambio en el flujo de fondos acumulado, comenzando desde la inversión inicial”.
¿Cuánta riqueza agrega el proyecto a la empresa si se exige una rentabilidad mínima? (Foto: NA)
La inexistencia de múltiples resultados, ya que el VAN es único.
Al ser una medida absoluta (en pesos) y no relativa (un porcentaje), permite comparar proyectos de distinta envergadura.
Los flujos de fondos intermedios se reinvierten a la tasa de corte (tc), en lugar de a la TIR; aquí aplica todo lo mencionado anteriormente al respecto.
No informa la rentabilidad del proyecto.
Al ser una medida absoluta, no permite comparar proyectos de distinta duración. Esto se soluciona calculando la anualidad constante (una renta constante periódica cuyo valor presente es el VAN); en ese caso, se prefiere el proyecto con mayor anualidad constante.
El VAN no evalúa al proyecto, sino la calidad del evaluador que lo analiza, lo cual no es lo que se busca. Como las tasas a las cuales se financian dos empresas son distintas, esto conduce a dos VAN diferentes para un mismo proyecto que tiene los mismos flujos de fondos.
El costo del dinero no es un detalle técnico: es lo que permite comparar flujos que ocurren en momentos distintos
La industria de fondos atravesó un mes marcado por la alta volatilidad (Foto: Reuters)
07 Nov, 2026 12:28 a. m. EST
Los Money Market en pesos registraron rescates por casi $500.000 millones en octubre, aunque muy por debajo de los $ 1,4 billones que salieron del segmento en septiembre
Entre los fondos en pesos, la cobertura CER y estrategias de corto plazo fueron las más favorecidas con $175.000 millones y $105.000 millones, respectivamente (Foto: Jaime Olivos)
Los Money Market ofrecieron retornos promedio del 1,5%, en línea con los últimos tres meses
Los fondos en moneda extranjera tuvieron un desempeño más débil (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los fondos de renta fija soberana en dólares fueron los más afectados, con una baja de 2,2% en octubre y otro 4,1% en lo que va de noviembre