ECONOMIA
Beneficios ANSES: qué supermercados ofrecen descuentos para jubilados en octubre 2025

El programa Beneficios ANSES, impulsado por el Ministerio de Capital Humano y la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), ofrece rebajas directas a jubilados y pensionados en más de 7.000 comercios de todo el país. Los descuentos se aplican de forma automática, sin necesidad de trámites o inscripciones previas. Los beneficiarios solo deben abonar sus compras con la tarjeta de débito asociada a la cuenta donde perciben su haber previsional.
Los descuentos generales alcanzan un 10%, y hasta un 20% en artículos de perfumería y limpieza, según la cadena comercial. En diversos casos, el reintegro no tiene un tope máximo. Adicionalmente, se suman beneficios bancarios del Banco Nación y Banco Galicia, que permiten acumular ahorros mensuales con límites específicos.
Supermercados adheridos al programa de Beneficios ANSES
Las principales cadenas de supermercados se sumaron a estos beneficios brindados por ANSES. Los acuerdos establecen reducciones de precio automáticas sobre el monto total del ticket o en rubros seleccionados, con ciertas exclusiones.
En las sucursales de Disco, Jumbo y Vea, del grupo Cencosud, jubilados y pensionados obtienen un 10% de descuento general y un 20% en perfumería y limpieza. Estas promociones no son acumulables con otras ofertas y no cuentan con tope de reintegro.
Por su parte, Coto aplica un 10% de descuento sin tope, válido de lunes a jueves en alimentos, bebidas sin alcohol, limpieza y perfumería. Quienes presentan DNI consiguen un 15%.
La Anónima también ofrece un 10% en todos sus rubros, sin límite, con exclusiones de carnes y electrodomésticos.
Josimar brinda un 15% en todas las compras sin tope, aunque no combinable con otras promociones.
Carrefour continúa participando con un 10% de descuento de lunes a jueves en todos sus formatos (Hipermercados, Market y Express), con un reintegro máximo de $35.000 por mes. Permite acumular con cupones digitales de su aplicación Mi Carrefour.
Los supermercados Día otorgan un 10% de rebaja los lunes y martes, con un límite de $2.000 por transacción, combinable con Club Día y extendido a compras en línea.
Chango Más ofrece un 10% de lunes a jueves en alimentos, bebidas no alcohólicas, limpieza y perfumería, y un 15% en productos especiales durante fechas específicas. El mecanismo es automático y no requiere registro.
Reintegros adicionales de los bancos
Los jubilados y pensionados que cobran sus haberes a través del Banco Nación pueden acceder a un reintegro extra del 5% mensual, con un tope de $20.000. Este beneficio se aplica a compras realizadas con tarjeta de débito o crédito mediante la aplicación BNA+ / MODO, sumándose a los descuentos de las cadenas de supermercados.
El Banco Nación también remunera los saldos de las cuentas previsionales con una TNA del 32% hasta un máximo de $500.000, acreditada diariamente.
El Banco Galicia, por su parte, otorga hasta un 25% de ahorro y la posibilidad de financiar en tres cuotas sin interés las compras con tarjeta de débito o crédito. Los topes de reintegro son de $20.000 mensuales en supermercados y $12.000 en farmacias y ópticas.
Sus cuentas FIMA rinden diariamente con una TNA del 33,2%, sin límite de saldo remunerado. Esto posibilita combinar los beneficios de ANSES con los reintegros bancarios, lo que incrementa el ahorro mensual de los adultos mayores.
Condiciones del programa de la ANSES
El programa Beneficios ANSES alcanza a todos los jubilados y pensionados administrados por el organismo, sin distinción del monto de su haber.
Los descuentos se aplican en más de 7.000 comercios a nivel nacional, abarcando principalmente supermercados y rubros de consumo esencial. El beneficio se activa al momento del pago con tarjeta de débito, acreditándose de forma inmediata o como reintegro bancario, según el acuerdo.
El organismo aclaró que ANSES no interviene en las transacciones ni es responsable de la aplicación del descuento. Su rol se limita a validar la condición de beneficiario, mientras que la gestión de la rebaja corresponde a las entidades financieras y los comercios adheridos. En el sitio oficial del programa, los usuarios verifican su elegibilidad y consultan los supermercados participantes. Allí se detallan las bases y condiciones, los topes de reintegro y las promociones vigentes.
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ECONOMIA
Acuerdo comercial Argentina-EEUU: qué autos podrán importarse y quiénes podrán acceder al beneficio de arancel 0%

Aunque en otros sectores tendrá un impacto significativo, la firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos para la industria automotriz argentina no será más que un complemento que podrán aprovechar limitadamente algunas marcas, especialmente las que tienen fábricas en la Argentina o son importadores oficiales.
La razón radica en que este convenio entre ambos países no permitirá la importación libre de autos desde Estados Unidos sino cupificada a 10.000 unidades anuales. Ello representa un 1,7% del mercado y solo una quinta parte del otro cupo que el Gobierno habilitó en 2025 por el lapso de cinco años para que autos híbridos y eléctricos puedan entrar al mercado argentino sin pagar el arancel de la Nomenclatura Común Mercosur (NMC) del 35% para vehículos de extrazona.
La condición será la misma, arancel 0% para esos 10.000 vehículos. Pero el impacto será menor, no sólo por tratarse de un país, que por grande que sea es sólo uno, sino porque tiene algunas restricciones en cuanto al tipo de automóvil que podrá acceder al beneficio.
Las posiciones arancelarias (descripción técnica de los productos a importar) que entran en este cupo con Estados Unidos son las que contemplan autos con motor entre 1.500 y 3.000 cm3 y más de 3.000 cm3, autos con motor diésel de más de 2.500 cm3, y autos híbridos y eléctricos. Pero también se especifica, en un anexo dedicado a la importación de automotores, que estas posiciones arancelarias de los vehículos diésel deben tener dimensiones superiores a 5,5 metros de largo y 2 metros de ancho sin espejos.
La primera salvedad que se debe hacer es que para que se pueda aplicar este convenio comercial con Estados Unidos, todavía está pendiente la aprobación del acuerdo en el Congreso Nacional. Una vez sorteado ese trámite con éxito, se puede establecer el modo de funcionamiento efectivo.
Por esa especificación de dimensiones, no podrán importarse, aun cuando por cilindrada estuvieran habilitadas, pick-up medianas equivalentes o iguales a las argentinas o brasileñas con motores de 2.8 y 3.0 litros, como son las Toyota Hilux, Chevrolet S10, Ford Ranger y Volkswagen Amarok.
Este beneficio aplica, naturalmente, a las marcas estadounidenses Ford, General Motors y Stellantis (Jeep/RAM), pero también a Tesla o Rivian, que producen vehículos eléctricos. En el caso de estas últimas, al no existir importador oficial en Argentina, quienes quieran alcanzar el beneficio deberán tener certificaciones técnicas provistas por el fabricante.
Sin embargo, también queda habilitada la importación de automóviles de marcas que producen en Estados Unidos aunque no sean marcas americanas. De este modo, Honda, Toyota, Hyundai, Nissan, Volkswagen, BMW o Mercedes-Benz estarían habilitados para usar parte de ese cupo.

Como ocurre con el cupo habilitado por el Gobierno para importar 50.000 autos híbridos y eléctricos, hay dos entidades que nuclean a las marcas que pueden utilizar estos programas o acuerdos para traer vehículos desde países de extrazona.
Por un lado, están las marcas que representan a las automotrices nucleadas en la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) y, por el otro, están las de los importadores oficiales que se aglutinan en la Cámara de Importadores y Distribuidores Oficiales de Automotores (CIDOA).
Con el cupo actual de híbridos y eléctricos, la reglamentación de la Secretaría de Industria y Comercio estableció que el 50% de los 50.000 vehículos anuales deberán asignarse a los socios de cada entidad, y que en caso de que uno de los grupos no tome sus 25.000 autos, ese remanente puede ser utilizado por las empresas del otro sector. De hecho, eso ocurrió con el cupo 2026, en el que las fábricas tomaron 19.280 unidades y dejaron 30.720 para los importadores.
Sin embargo, en el cupo de 10.000 autos que se podrán importar desde Estados Unidos, no hay un porcentaje para unos y otros, lo que se especifica en la reglamentación es que se nacionalizarán las unidades por orden de llegada a la aduana argentina. La medida seguramente generará controversia porque el poderío o la disponibilidad de volumen de una marca de mayor envergadura podría generar beneficios que no tendrían importadores más chicos.
La reglamentación firmada por ambos países en el apartado de Vehículos automotores establece “The quantities shall enter on a first-come, first-served basis”, lo que significa que las cantidades se asignarán por orden de llegada..
“Es una práctica bastante común en el comercio, de hecho es lo que se aplica actualmente con México o Colombia. Hay una disponibilidad de vehículos y se importan sin un volumen establecido”, aseguraron fuentes del sector al ser consultadas por Infobae.
North America
ECONOMIA
Alerta aeropuerto: si ves estas letras en tu pasaje de avión podés terminar en un interrogatorio

Imagínate llegar al aeropuerto con la valija lista y la ilusión de un viaje soñado por delante. De repente, al retirar tu tarjeta de embarque en el mostrador, notas cuatro letras extrañas impresas en un rincón destacado. Se trata del código SSSS, una señal que cambiará por completo tu experiencia inmediata dentro de la terminal aérea.
Muchos viajeros suelen ignorar estos detalles visuales hasta que se encuentran frente a una situación inesperada y bastante estresante. En ese preciso momento, la tranquilidad del inicio de las vacaciones se transforma en un protocolo de vigilancia extrema y obligatoria. Es una vivencia que puede poner a prueba los nervios del pasajero más calmo y experimentado que exista.
Estas siglas no representan un error técnico ni una falla en el sistema de impresión de la compañía aérea elegida. Tienen un propósito estratégico y fundamental dentro de los actuales esquemas de seguridad del transporte comercial a escala internacional. Comprender qué significan estas letras es el primer paso para evitar el pánico y manejar la situación con total profesionalismo.
En este artículo, exploraremos los secretos que se esconden detrás de este aviso de seguridad tan particular y temido. Veremos cómo afecta tu logística de viaje y qué medidas preventivas podés tomar para no perder tu vuelo por demoras. Prepárate para conocer a fondo la verdad sobre el código que todos los viajeros internacionales prefieren evitar siempre.
El significado técnico y el peso de la TSA
El código SSSS responde a las siglas de «Secondary Security Screening Selection», lo que se traduce como Selección de Inspección de Seguridad Secundaria. Es un protocolo estrictamente diseñado y supervisado por la Administración de Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos (TSA). Esta entidad regula quién entra y sale del espacio aéreo norteamericano con una rigurosidad que no admite ninguna excepción.
Cuando estas letras aparecen en tu boarding pass, significa que has sido elegido para un escrutinio mucho más profundo que el habitual. No se trata simplemente de pasar por el escáner de metales como cualquier otro pasajero de la fila común. Es una marca que indica a los agentes de seguridad que deben aplicar niveles de control adicionales sobre tu persona.
Una de las señales más claras de que has sido marcado con el SSSS es la imposibilidad de hacer el check-in online. Si el sistema te impide obtener tu tarjeta de embarque desde la web o la aplicación móvil, podrías estar en la lista. Esta restricción obliga al pasajero a presentarse físicamente en el mostrador para verificar su identidad frente a un agente.
Desde una perspectiva económica, este sistema representa una inversión masiva en tecnología de inteligencia y cruce de datos en tiempo real. La TSA utiliza algoritmos complejos para identificar perfiles que, por diversos motivos, requieren una atención especial antes de subir al avión. Es una pieza clave en el complejo engranaje de la seguridad aeroportuaria moderna que hoy domina el mundo.
Los motivos detrás de la selección aleatoria
Una de las grandes incógnitas para los viajeros es entender por qué el sistema decide marcarlos con estas cuatro letras. No existe una única razón pública, ya que los criterios exactos se mantienen bajo estricto secreto por razones de seguridad nacional. Sin embargo, la industria del turismo y la aviación ha identificado ciertos patrones de conducta que disparan las alertas.
Comprar un pasaje de solo ida, sin fecha de regreso confirmada, es uno de los factores de riesgo más frecuentes actualmente. También influye de manera determinante el hecho de pagar el boleto en efectivo o adquirirlo con muy poca antelación al vuelo. Estas conductas suelen ser interpretadas por los algoritmos de seguridad como movimientos sospechosos que requieren una verificación manual extra.
Viajar desde o hacia destinos que son considerados de alta sensibilidad geopolítica puede activar el código SSSS de forma automática. El sistema cruza tu historial de viajes previos y busca inconsistencias en tus rutas habituales para generar estas alertas de prevención. Si tu nombre coincide con alguna base de datos de vigilancia internacional, la marca aparecerá sin lugar a dudas.
A pesar de estos factores de riesgo, muchas veces la selección es simplemente producto del azar y de procesos puramente estadísticos. La TSA realiza selecciones aleatorias constantes para asegurar que el sistema sea impredecible para cualquier amenaza potencial que intente evadirlo. Por lo tanto, recibir el código no significa necesariamente que seas sospechoso de haber cometido un delito grave.
El calvario de la revisión en la terminal
Una vez que el pasajero con el código SSSS llega al puesto de control, el proceso de inspección cambia radicalmente. En lugar de seguir el flujo normal, serás escoltado a una zona de revisión privada o a una fila especial. Allí te espera un equipo de agentes que realizará un examen exhaustivo de todas tus pertenencias y de tu vestimenta.
El personal de seguridad procederá a realizar un cacheo manual completo que incluye zonas del cuerpo que normalmente no se revisan. También es muy común que utilicen detectores de trazas de explosivos, pasando pequeños paños por tus manos y por tu ropa. Debes estar preparado para mantener la calma mientras los oficiales cumplen con este riguroso procedimiento legal y obligatorio.
Tu equipaje de mano será abierto y vaciado por completo para que cada objeto sea inspeccionado de manera individual por los agentes. No quedará un solo bolsillo sin revisar ni un compartimento oculto que no sea verificado con linternas y equipos especiales. Es un proceso que puede resultar invasivo, pero es la única forma de obtener el sello final de aprobación.
Es fundamental entender que este procedimiento consume una cantidad considerable de tiempo adicional en comparación con el control de seguridad estándar. Se recomienda a los viajeros que sospechan estar marcados llegar al menos cuatro horas antes de la salida de su vuelo. La planificación es la única herramienta que garantiza que esta revisión extra no termine arruinando tus planes de viaje.
Tecnología, dispositivos y explosivos
Dentro de la revisión secundaria, los dispositivos electrónicos reciben una atención especial y extremadamente minuciosa por parte de los oficiales. Te pedirán que enciendas tu computadora portátil, tu teléfono celular y cualquier tablet o cámara que lleves con vos en ese momento. El objetivo es confirmar que los aparatos funcionan correctamente y no han sido modificados para ocultar sustancias peligrosas.
Si alguno de tus equipos electrónicos no tiene batería suficiente para encenderse, podrías enfrentar problemas legales y logísticos de gran magnitud. Los agentes de seguridad tienen la potestad de confiscar aquellos dispositivos que no puedan ser verificados de manera funcional en el lugar. Por eso, cargar todos tus gadgets antes de salir hacia el aeropuerto es un paso crítico y totalmente indispensable.
El uso de tecnología química para detectar partículas microscópicas de pólvora o explosivos es la parte más técnica de este proceso especial. Los escáneres de última generación analizan las muestras tomadas de tus pertenencias en busca de cualquier residuo químico que resulte sospechoso. Esta tecnología representa un gasto operativo enorme para los aeropuertos, pero eleva significativamente los estándares de protección colectiva.
Desde el punto de vista del periodismo económico, este despliegue tecnológico es un motor que impulsa la industria de la seguridad privada. Millones de dólares se destinan anualmente al desarrollo de nuevos métodos de detección que sean más rápidos y menos invasivos para los pasajeros. El código SSSS es, en definitiva, la cara visible de un negocio global que prioriza la vigilancia extrema.
El impacto económico y operativo para las aerolíneas
Para las compañías aéreas, la gestión de pasajeros con el código SSSS representa un desafío logístico que impacta directamente en su rentabilidad. Cada revisión secundaria requiere la coordinación de personal adicional y puede generar cuellos de botella en las puertas de embarque finales. Si un vuelo se retrasa por estos controles, la aerolínea debe enfrentar costos operativos extras por combustible y multas.
La eficiencia de los aeropuertos se mide en gran parte por su capacidad para procesar viajeros sin comprometer los estándares de seguridad. El sistema SSSS añade una capa de complejidad que las empresas intentan optimizar mediante el uso de inteligencia artificial y mejores flujos de comunicación. Sin embargo, el costo de mantener estas estructuras de vigilancia sigue siendo una carga financiera pesada para todo el sector.
El tiempo que un pasajero pierde en estos controles también tiene un valor económico subjetivo pero muy real para el mercado turístico. Un viajero estresado o que pierde una conexión por culpa de una revisión lenta tiende a consumir menos servicios dentro de la terminal. Por esta razón, existe una presión constante por hacer que estos procesos de seguridad sean lo más ágiles posible.
A pesar de los inconvenientes, las aerolíneas deben cumplir estrictamente con las regulaciones de la TSA para no perder sus permisos de operación. La seguridad aérea es un bien público que garantiza la continuidad del comercio global y del turismo masivo en todo el planeta. El código SSSS es un mal necesario que protege la estabilidad de una industria que mueve trillones de dólares anualmente.
Manual de supervivencia para el pasajero marcado
Si descubres que tu pasaje tiene las cuatro letras malditas, la regla de oro es mantener una actitud colaborativa y respetuosa. Mostrar enojo o resistencia frente a los agentes de seguridad solo logrará que el proceso sea más lento y desagradable. Recordá que los oficiales están cumpliendo con un protocolo federal que no pueden ignorar bajo ninguna circunstancia o pedido.
Mantené todos tus documentos de viaje y dispositivos electrónicos siempre a mano para agilizar cada paso de la revisión secundaria. Si tenés medicamentos o elementos médicos especiales, asegúrate de contar con las recetas correspondientes para evitar cualquier tipo de malentendido mayor. La transparencia total en tus respuestas y acciones facilitará enormemente el trabajo de los oficiales que te están inspeccionando.
Una vez que la revisión haya finalizado con éxito, asegúrate de que el oficial coloque un sello o marca especial en tu tarjeta. Este comprobante visual es lo que te permitirá finalmente abordar el avión cuando llegues a la puerta de salida del aeropuerto. Sin esa marca de aprobación, el personal de la aerolínea te impedirá el ingreso a la aeronave de forma definitiva.
Finalmente, tomá esta experiencia como una anécdota más de tus viajes y no permitas que afecte tu humor durante el resto del trayecto. Estar informado sobre el significado del código SSSS te brinda la ventaja competitiva de saber exactamente qué esperar del proceso de seguridad. Viajar por el mundo hoy requiere paciencia, conocimiento y adaptación ante las nuevas normas globales.
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ECONOMIA
Cuándo se paga la patente de 2026 en la provincia de Buenos Aires: el calendario completo de vencimientos

La Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) divulgó el calendario completo con las fechas en que deberán abonarse las patentes de automotores durante el año 2026. El cronograma incluye la opción de pagar el tributo en un pago anual o en hasta diez cuotas mensuales, con inicio en marzo y cierre en diciembre. Las autoridades fiscales también precisaron el sistema que aplicarán para establecer cuánto debe pagar cada propietario de un vehículo, en función de la valuación fiscal, el tipo de uso y otros parámetros definidos en la Ley Impositiva 2026.
El impuesto automotor en la provincia bonaerense no se calcula con una tasa única sobre el valor total del vehículo, sino que se determina a partir de una estructura que combina tramos de valuación con diferentes alícuotas, que se aplican únicamente sobre el excedente de cada tramo. Este sistema de escalas se redujo respecto del año anterior, con la finalidad de simplificar la determinación del monto a pagar. ARBA publicó el calendario de vencimientos tras la difusión de la normativa que regula las alícuotas y los tramos que regirán este año.
La primera fecha en la que se podrá pagar el impuesto automotor en la provincia de Buenos Aires —tanto para quienes elijan abonar la cuota 1 como para quienes opten por el pago anual en un solo trámite— será el 10 de marzo de 2026. A partir de ese día, los contribuyentes podrán cumplir con la primera obligación del año. El resto de las cuotas se distribuirá a lo largo de los meses siguientes, siempre con fechas fijas establecidas por ARBA.
El calendario oficial con todas las fechas de vencimiento para las 10 cuotas del año 2026 es el siguiente:
- Cuota 1 y pago anual: 10 de marzo
- Cuota 2: 9 de abril
- Cuota 3: 7 de mayo
- Cuota 4: 9 de junio
- Cuota 5: 8 de julio
- Cuota 6: 11 de agosto
- Cuota 7: 10 de septiembre
- Cuota 8: 9 de octubre
- Cuota 9: 10 de noviembre
- Cuota 10: 10 de diciembre
Estas fechas permiten que los propietarios de vehículos planifiquen los pagos sin concentrar todas las obligaciones en un solo mes. La primera cuota y la posibilidad de pago anual coinciden en marzo, ofreciendo a los contribuyentes que prefieran anticipar todo el tributo la oportunidad de hacerlo en esa fecha. Las boletas se pueden descargar y pagar fácilmente a través de los canales digitales que ofrece ARBA.

El impuesto automotor se determina a partir del valor fiscal de cada unidad, que constituye la base sobre la cual se aplican las alícuotas correspondientes. A diferencia de las estructuras de cálculo anteriores, la Ley Impositiva 2026 redujo el número de tramos de valuación de 15 a 5 escalas principales. Cada tramo tiene un valor mínimo y una alícuota que se aplica solamente sobre el monto que excede ese piso, lo cual genera una progresividad en los pagos.
Los tramos para la determinación del impuesto y sus alícuotas son los siguientes:
- Hasta $14.100.000: alícuota del 1% sobre el valor fiscal del vehículo.
- De $14.100.000 a $18.700.000: cuota fija de $141.000 más 2% sobre el excedente de ese tramo.
- De $18.700.000 a $26.100.000: cuota fija de $233.000 más 3% sobre el excedente.
- De $26.100.000 a $53.900.000: cuota fija de $455.000 más 4% sobre el excedente.
- Más de $53.900.000: cuota fija de $1.567.000 más 4,5% sobre el excedente de ese último tramo.
Este sistema establece que los vehículos con mayor valuación fiscal abonarán cuotas más altas, aunque cada alícuota se aplique únicamente sobre la parte que supera el límite inferior de cada tramo, en lugar de aplicar una tasa directa sobre el total del valor fiscal del rodado.
Las escalas vigentes aplican tanto para autos particulares como para otras categorías de vehículos, y forman parte de las determinaciones incluidas en la Ley Impositiva 2026, que ARBA refrendó al divulgar el calendario de vencimientos de este impuesto.
ARBA también incluyó precisiones para los vehículos que se destinan a uso comercial o laboral, como camionetas tipo pickup, utilitarios o camionetas de trabajo. Estos rodados no tributan automáticamente bajo la misma alícuota que los vehículos de uso particular, sino que pueden acceder a un régimen alternativo siempre que se acredite debidamente su uso productivo o profesional.
La acreditación de uso laboral exige que el vehículo esté vinculado a una actividad registrada en Ingresos Brutos y que se cuente con la documentación adecuada que respalde su función comercial. Asimismo, se debe demostrar que se cumplió con el pago del Impuesto de Sellos, cuando corresponda, para que la administración fiscal reconozca la condición de uso laboral.
Si un contribuyente no cumple con los requisitos necesarios para demostrar que su vehículo se utiliza con fines comerciales, entonces ese rodado se encuadra en el régimen regular de cálculo de la patente, como si fuera de uso particular. En cambio, si se acredita la condición laboral, el vehículo puede tributar con una alícuota distinta, generalmente más baja que la que corresponde al régimen general.
La provincia se encarga de cobrar el impuesto automotor durante los primeros diez años de antigüedad de un vehículo, siempre que esté registrado en la jurisdicción bonaerense. Transcurrido ese plazo de diez años desde la primera patentación, la responsabilidad del cobro del impuesto recae en los municipios locales, aunque con el mismo esquema de cálculo vigente.
De este modo, ARBA conserva la recaudación de las patentes de los vehículos más recientes o en uso activo hasta que alcanzan la antigüedad establecida. Luego de ese período, los municipios deben gestionar las obligaciones tributarias de los dueños de rodados con más de diez años, aplicando el sistema de tramos y alícuotas ya vigente.
Los contribuyentes de la provincia de Buenos Aires pueden cumplir con la obligación del pago de la patente utilizando diferentes canales que ARBA habilitó para facilitar los trámites. Entre las opciones disponibles se encuentran el pago online a través de la plataforma digital oficial de la agencia, el uso de códigos de pago electrónico que se generan desde el sistema y también la posibilidad de abonar con tarjetas de crédito o débito.
Estas alternativas buscan simplificar el proceso de cumplimiento tributario y evitar que los contribuyentes deban trasladarse a oficinas físicas para tramitar y pagar el impuesto. La descarga de las boletas se realiza de forma digital, con la opción de imprimirlas o abonar de manera electrónica en el momento.
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