Connect with us

ECONOMIA

Carry trade: en la City apuestan a que la maniobra del dólar reviva con las nuevas bandas del BCRA

Published

on



El cambio en el esquema cambiario anunciado por el Banco Central reabrió un interrogante central para el mercado: ¿es momento de volver a apostar al carry trade o el nuevo régimen implica asumir demasiado riesgo para un retorno cada vez más acotado? La discusión no es teórica. Se refleja en los precios, en la curva de tasas en pesos y, sobre todo, en la reacción inmediata del dólar, que volvió a moverse con fuerza en todas sus variantes.

Tras los anuncios, el dólar blue se afirmó en torno a $1.500, el MEP superó los $1.500, el contado con liquidación se ubicó cerca de $1.545 y el mayorista avanzó hacia la zona de $1.450. No hubo un salto abrupto, pero sí una recuperación, en donde, el tipo de cambio dejó de estar anclado de manera rígida y volvió a competir contra los rendimientos en pesos.

Advertisement

La pregunta que domina las mesas no es si el carry puede volver, sino si el ratio riesgo/retorno sigue teniendo sentido.

El fin del dólar «ancla»

El corazón del anuncio fue la eliminación del ajuste automático del 1% mensual en las bandas cambiarias y su reemplazo por una indexación atada a la inflación (IPC T-2). En términos prácticos, el esquema deja de generar una apreciación real sistemática del tipo de cambio y habilita un mayor margen de movimiento.

Un informe de Cocos Research lo resume: «El esquema abandona el tipo de cambio como ancla nominal y adopta un régimen de mayor flexibilidad, con bandas cambiarias que se ajustarán por inflación doméstica y una intervención acotada y discrecional en el mercado de cambios». El mismo documento agrega que el nuevo régimen «prioriza la acumulación de reservas internacionales, apoyándose en la recuperación de la demanda real de dinero».

Advertisement

Este cambio no es menor. Durante buena parte de 2025, el carry trade se apoyó en un dólar que avanzaba a un ritmo previsible y muy por debajo de la inflación. Ese «seguro implícito» desaparece con el nuevo esquema.

Por el lado de los asesores financieros, el diagnóstico es simple y contundente. Rocco Abalsamo, asesor financiero, plantea que el Gobierno tomó una decisión consciente: «Yo creo que el objetivo del Gobierno tomando este tipo de decisión es dejar de preocuparse tanto por la desinflación y por el valor del dólar, y pasar a un esquema que dé mayor sostenibilidad en la compra de reservas».

Según Abalsamo, la experiencia reciente dejó una lección incómoda: «Durante las elecciones se experimentó la fea sensación de tener un Banco Central débil en cuanto a reservas, y cómo pocos shocks externos o internos pueden afectar muy fuerte el riesgo país». En ese contexto, sostuvo que «un esquema de bandas duro y poco flexible puede empeorar la situación de reservas».

Advertisement

La conclusión es brillante: «Hoy el Gobierno está claramente del lado del trade-off entre acumular reservas y desinflación, más del lado de la acumulación de reservas».

Bandas del dólar (e incertidumbre) más altas

Los informes privados coinciden en que el nuevo techo de la banda cambiaria queda sensiblemente más alto que bajo el esquema previo. Un reporte de Portfolio Personal Inversiones (PPI) señala que el cambio «elimina el sesgo apreciatorio en términos reales del esquema anterior y permite una depreciación real gradual».

PPI agrega un dato clave para el análisis del carry: «El ajuste del techo de la banda deja de ser del 1% mensual y pasa a moverse al ritmo de la inflación, lo que reduce la previsibilidad cambiaria que favorecía las estrategias de carry trade».

Advertisement

Cuando el dólar vuelve a moverse con mayo volatilidad, el carry deja de ser una estrategia defensiva y pasa a ser -prácticamente- una apuesta.

Tasas, devaluación esperada y la teoría que no siempre se cumple

Desde los manuales, el razonamiento es simple: si aumenta la devaluación esperada, las tasas deberían subir para compensar el mayor riesgo cambiario. Abalsamo lo señala, pero introduce una advertencia clave: «Si la devaluación esperada es mayor, las tasas deberían ser mayores. Esa es la teoría».

Sin embargo, también marca el límite entre teoría y práctica: «Después está la realidad. Si los datos de inflación de diciembre y enero vienen mejor a lo esperado, esa devaluación esperada va a ir bajando y las tasas no necesariamente van a tener que corregir al alza».

Advertisement

Este punto es central para entender la curva en pesos actual. El tramo corto de LECAPs y BONCAPs no muestra una suba brusca de rendimientos. Las tasas se mantienen relativamente estables, lo que refuerza la sensación de que el mercado no está pagando un premio suficiente por el riesgo cambiario extra.

Qué muestra la curva en pesos

En los vencimientos más cortos, las tasas se ubican en niveles que muchos operadores consideran insuficientes frente a un dólar que volvió a moverse. En el tramo medio, los rendimientos rondan la zona del 27% al 29% anual, mientras que recién en el tramo largo aparecen tasas claramente más altas.

Pero incluso ahí surgen dudas. Un informe de Banco Galicia advierte que «el mercado demandó mayor cobertura tanto ante la inflación como ante la tasa de interés, mientras que la curva de tasa fija se mostró más frágil, en especial en el tramo largo».

Advertisement

El mismo documento remarca que «las estrategias de carry trade pierden atractivo en un contexto donde el techo de la banda deja de desplazarse a un ritmo fijo».

Abalsamo es explícito sobre la estrategia actual: «Nosotros no estamos parados en posiciones de carry trade». Y aclara el motivo: «No porque creamos que la tasa corta le vaya a ganar al dólar, sino porque el riesgo que se está asumiendo no se justifica con el retorno esperado».

Según explica, las posiciones en pesos hoy son mucho más selectivas: «Estamos parados en estrategias de compresión de tasa o en tasa fija corta solo cuando el cliente sí o sí tiene que hacer tasa en pesos».

Advertisement

El dólar vuelve a competir

La reacción del mercado cambiario tras los anuncios refuerza ese enfoque. Los dólares financieros subieron casi en simultáneo y el oficial comenzó a acomodarse en niveles más altos. Un reporte de PPI lo resume así: «El mercado internalizó que el nuevo esquema reduce la probabilidad de ventas forzadas de reservas, pero también implica un dólar con mayor margen de movimiento».

Para muchos operadores, ese cambio de percepción alcanza para poner en pausa el carry. Cuando el dólar vuelve a ser una alternativa razonable, el atractivo de los pesos se diluye rápidamente.

Pese al clima de mayor cautela, en la City también aparecen argumentos para sostener que el carry trade no quedó completamente descartado, al menos en el corto plazo. El nuevo esquema cambiario elimina el atraso real del dólar sin convalidar, por ahora, un salto discreto mayor, lo que mantiene acotado el riesgo de mayores alzas en el corto plazo.

Advertisement

A eso se suma que el Banco Central dejó explícito que la expansión monetaria estará atada a la demanda de dinero, lo que reduce la probabilidad de un desborde inflacionario que obligue a un ajuste brusco del tipo de cambio.

Además, algunos operadores no descartan que este mayor riesgo cambiario implícito se traduzca en una leve suba de las tasas de corto plazo, del orden del 1% o 2%, como mecanismo de compensación.

Ese ajuste moderado, lejos de cerrar la puerta al carry, podría incluso mejorar el rendimiento en pesos para estrategias muy cortas, siempre que el dólar se mantenga dentro de las bandas y la inflación continúe desacelerándose.

Advertisement

Bajo esta lectura, el carry no vuelve como apuesta masiva, pero sí como una jugada puntual, con horizontes breves y márgenes de salida rápidos.

El debate en la City está lejos de cerrarse, pero el diagnóstico dominante es claro. El carry trade dejó de ser una apuesta cómoda y pasó a ser una estrategia de alta precisiónEl nuevo régimen cambiario elevó la incertidumbre y redujo el premio.

Hoy, muchos inversores prefieren esperar confirmaciones antes de volver a cargar posiciones en pesos. Otros directamente concluyen que, con el dólar nuevamente en carrera, el riesgo asumido para hacer carry no compensa el retorno esperado.

Advertisement

En ese contexto, la pregunta ya no es si el carry trade puede volver, si no cuánto riesgo está dispuesto a asumir el mercado para intentarlo.

Y, por ahora, la respuesta es mucho menos entusiasta que hace unas semanas.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,inversiones,bonos,city

ECONOMIA

VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 2 minutos

Published

on


Acciones y bonos rebotan, pero el mercado ya mira la proyección del dólar, los dólares que siguen en el colchón y los costos del campo

11/03/2026 – 13:30hs

Advertisement

Los mercados argentinos mostraron una señal de alivio después de varios días de volatilidad, pero ese rebote no cambió el foco de fondo: el mercado ya empezó a mirar qué puede pasar con el dólar, la oferta de divisas y los costos de producción en los próximos meses.

Acciones y bonos rebotaron tras varios días de tensión financiera

Las acciones locales subieron hasta 7% en Wall Street y el riesgo país retrocedió a la zona de los 550 puntos, luego de haber rozado los 600 en medio de la tensión internacional. El movimiento aportó algo de aire en una semana marcada por la inestabilidad externa, pero no alcanzó para despejar las dudas sobre las variables que siguen condicionando el panorama económico.

El rebote financiero funcionó como una señal de alivio, aunque en la City ya empiezan a mirar menos la foto del día y más las variables que pueden definir el rumbo en lo que queda de 2026.

Advertisement

El mercado ya mira qué puede pasar con el dólar en los próximos meses

Una de esas variables es el tipo de cambio oficial. Según el último informe de FocusEconomics, que reúne proyecciones de más de 40 bancos y consultoras, el dólar mayorista podría cerrar el año cerca de $1.713.

Esa estimación implicaría una suba de alrededor del 18% en todo 2026, bastante por debajo de la inflación prevista en torno al 27%. En otras palabras, el consenso que hoy sigue el mercado es que el tipo de cambio seguiría avanzando más lento que los precios, una dinámica que se volvió central para evaluar competitividad, expectativas y retorno de las colocaciones en pesos.

Ese desfasaje entre dólar e inflación también ayuda a explicar por qué, aun después de varios días de tensión, el mercado sigue mirando con atención la estrategia oficial para sostener la oferta de divisas.

Advertisement

El Gobierno apunta a los dólares fuera del sistema para sumar divisas

En paralelo, el Gobierno busca reforzar esa oferta con otra apuesta: captar parte de los dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero.

Según datos presentados por el Banco Central, los ahorristas tienen cerca de u$s250.000 millones fuera de los bancos, una cifra equivalente a alrededor del 40% del tamaño de la economía argentina. La estrategia oficial apunta a que una parte de esos fondos vuelva al circuito formal a través del blanqueo y otros incentivos, con la idea de transformarlos en crédito para financiar inversiones.

Advertisement

La apuesta no es menor: si ese ahorro hoy inmovilizado empieza a reingresar, el Gobierno podría sumar una fuente adicional de divisas sin depender exclusivamente del frente externo o del financiamiento tradicional.

La suba de la soja convive con mayores costos para el campo

Pero la volatilidad global no sólo repercute en bonos, acciones o tipo de cambio. También empezó a reflejarse en sectores productivos clave.

En el campo, por ejemplo, la soja subió cerca de 4% en el mercado internacional, una mejora que en principio podría jugar a favor del ingreso de divisas. Sin embargo, al mismo tiempo el costo de fertilizantes como la urea se disparó alrededor de 25%, lo que vuelve más ajustados los márgenes para los productores.

Advertisement

Esa combinación muestra que, aun cuando algunos precios internacionales ofrecen oportunidades, la suba de costos puede limitar parte de ese beneficio y sumar presión sobre la rentabilidad del sector.

En síntesis, los mercados argentinos encontraron un respiro financiero después de varios días de volatilidad, pero el rebote no resuelve las preguntas de fondo. El dólar, la inflación, la capacidad de atraer divisas y el impacto de los costos productivos siguen siendo las variables que más mira el mercado para anticipar el rumbo de la economía.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,mercados,dólar,campo

Continue Reading

ECONOMIA

Dólar hoy en vivo: a qué precio se ofrecen las principales cotizaciones éste miércoles 11 de marzo

Published

on


El dólar minorista recorta 5 pesos

El dólar para la venta en el Banco Nación, de referencia para el mercado minorista, baja 5 pesos este mediodía. El billete se acomoda así en los $1.415 para la venta y en los $1.365 para la compra.

Advertisement

El petróleo se sacude y los mercados argentinos operan con cautela ante la tensión en Medio Oriente

La expectativa por la evolución del conflicto en Oriente Medio mantiene la cautela en los mercados de riesgo, mientras el precio del petróleo se acomoda otra vez cerca de los 90 dólares tras la fuerte volatilidad de los últimos días. Analistas advierten que un barril por encima de los valores previstos podría mejorar el escenario externo para Argentina, aunque también representa un desafío por el impacto en los costos energéticos.

En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval sube 1,4% impulsado por las acciones energéticas, en especial YPF. Los bonos soberanos operan estables y el riesgo país se ubica en 565 puntos. El Tesoro prepara una licitación clave para refinanciar deuda, en un contexto de aversión al riesgo global, fortalecimiento del dólar y salidas de capitales de mercados emergentes. En el mercado cambiario, el peso interbancario se mantiene equilibrado, respaldado por compras del Banco Central.

Advertisement

Así cerraron las principales cotizaciones el martes

Al cierre de la jornada del martes, el dólar oficial se ubicó en $1.420, el dólar tarjeta en $1.846 y el dólar blue también en $1.420. En el segmento financiero, el dólar MEP finalizó en $1.430,15 y el contado con liquidación en $1.471,89. El riesgo país quedó en 555 puntos.

El mercado argentino hizo pie ayer

Advertisement

Las acciones argentinas subieron hasta 7% y el riesgo país bajó 28 puntos el martes, en una rueda marcada por la recuperación del apetito inversor global y la calma cambiaria. El dólar retrocedió en todos los segmentos, mientras el Banco Central acumuló compras y las reservas superaron los 46.000 millones de dólares.

Jornada financiera: las acciones argentinas subieron hasta 7% y el riesgo país anotó una fuerte baja

Las declaraciones de Donald Trump sobre un eventual fin del conflicto en Medio Oriente potenciaron los activos argentinos. El dólar bajó a $1.400, el BCRA compró USD 67 millones y el riesgo país cedió a 555 puntos

Las acciones argentinas treparon hasta
Las acciones argentinas treparon hasta 7% y el riesgo país cayó 28 unidades. EFE/EPA/JUSTIN LANE

Impulsados por un mejor ánimo en los principales mercados internacionales, los activos argentinos registraron un repunte pese a la continuidad del conflicto en Medio Oriente. Las acciones avanzaron hasta 7%, el riesgo país retrocedió y el valor del dólar se redujo, en una jornada en la que predominó la recuperación del apetito inversor global.

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Gigante de las baterías cierra líneas producción para traer producto desde Brasil y prevén despidos

Published

on



La irrupción irrestricta de los importados, combinada con una situación de costos que se hace cuesta arriba para las empresas, sigue complicando fuerte la subsistencia de la industria nacional. Una muestra en ese sentido está en la decisión de Electrolux de abrir un programa de retiros voluntarios y avanzar con la reducción del 25% de su plantel de empleados. En paralelo, firmas como Aires del Sur, dueña de las marcas Electra y Fedders, Neba y Goldmund SA, que fabrica la marca Peabody, vienen recortando empleos y bajando persianas. A esos nombres impactados por la importación ahora debe añadirse a Moura, el gigante de las baterías, que dejará de fabricar ese tipo de productos para camiones en su planta industrial de Pilar. La firma pasará a importar desde Brasil y se anticipa que habrá pérdida de empleos.

A raíz de esta decisión, Moura desactivará dos líneas de producción. Según se indicó desde el sindicato de químicos en esa zona del conurbano, la compañía aún debate en qué otros sitios de su planta reubicará a los 25 operarios dedicados a la producción de las baterías que ahora se importarán.

Advertisement

De acuerdo a medios locales como Pilar a Diario, otros trabajos de la firma aceptaron la propuesta de retiro voluntario que mantiene vigente Moura. En las instalaciones en ese distrito, la compañía en cuestión emplea a casi 200 personas entre operarios, administrativos y encargados de logística.

Moura pasa a importar baterías pesadas desde Brasil

La posibilidad de que la empresa aplique un recorte profundo de empleos mantiene la tensión en la planta. «Esto forma parte de la masacre que se está cometiendo con la industria, algo que no vivimos ni en pandemia», declaró al respecto Sergio González, titular del sindicato Químico de Pilar.

Si bien en los ámbitos gremiales se subraya que Moura no dejaría de producir en la Argentina, sí se da por hecho que el cierre de líneas no se agotará con la interrupción de las áreas de producción que ahora serán reemplazadas con lo importado desde Brasil.

Advertisement

La situación en Moura añade un caso más a la cada vez más extensa nómina de compañías industriales que reducen o directamente dejan de fabricar en el país para volverse en importadoras netas. El resultado en todas las situaciones terminan siendo los mismos: pérdida inmediata de empleos.

A principios de esta semana, la decisión de Electrolux de abrir su programa de retiros voluntarios dio lugar a una auténtica estampida por parte de sus trabajadores, que buscan asegurarse pagos ante una inminente ola de despidos. En concreto, la compañía lanzó un plan que comprendía 100 retiros de base para su planta en Rosario, pero la opción ya acumula 130 inscriptos y el número sigue subiendo.

Según indicaron representantes de los empleados de Electrolux y el gremio de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la totalidad de los trabajadores que buscan la salida a través del retiro voluntario atraviesa un momento de duro endeudamiento en sus hogares.

Advertisement

«La gente ve que la única posibilidad de hacer borrón y cuenta nueva es cobrando la indemnización toda junta para pagar la tarjeta o préstamos«, declaró al respecto Pablo Cerra, abogado de la UOM en Rosario.

Se indicó que el programa de retiros voluntarios abierto por Electrolux comprende el pago del 100% de cada indemnización con un cálculo basado en la ley previa a la reciente reforma laboral, y a eso se añade un plus de tres sueldos completos por empleado.

La industria nacional, golpeada de un modo tremendo por los importados

La decisión del Gobierno de activar y luego profundizar la apertura irrestricta de las importaciones sigue golpeando de la peor forma al aparato industrial nacional. En esa línea, y a muy poco de ocurrido el cese de actividades en Fate, otras tres empresas dedicadas a la producción de electrónica del hogar y electrodomésticos en general también dejaron de operar y se multiplican los despidos en ese sector.

Advertisement

La primera de ellas es Aires del Sur, dueña de las marcas Electra y Fedders, que acaba de presentar su pedido de quiebra directa ante la Justicia y viene de concretar 140 despidos.

A través de un escrito judicial, la empresa aseguró encontrarse en «estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible», describió su crisis como de carácter «estructural» y admitió que el plan de continuidad productiva implementado no logró revertir la situación.

La segunda corresponde a la fábrica de heladeras Neba, que dejó de operar en Catamarca y despidió a 56 operarios. Los empleados de esta última ocuparon las instalaciones de la firma en el parque industrial de El Pantanillo, cercano a la capital catamarqueña.

Advertisement

Los cesanteados en Neba optaron por poner en marcha una medida de fuerza durante las últimas horas y, de acuerdo a medios de esa provincia y regionales, permanecen en asamblea dentro del predio de la fabricante a la espera de respuestas oficiales.

Por el lado de Peabody, su controlante Goldmund SA comunicó a clientes y proveedores -a través de una carta fechada el 2 de marzo- que inició un proceso de reestructuración de pasivos. Desde la compañía evitaron profundizar en los motivos y se limitaron a señalar que «será un proceso largo».

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,moura,baterías,brasil,importación,industria,empleo

Continue Reading

Tendencias