ECONOMIA
Cómo pedir a ANSES la ayuda económica para personas sin empleo y qué requisitos se necesitan

La Prestación por Desempleo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) representa un respaldo económico fundamental para quienes perdieron su empleo formal. Este mecanismo estatal está diseñado para acompañar financieramente a los trabajadores despedidos hasta que logren reinsertarse en el mercado laboral.
Es por eso que ANSES pone a disposición este beneficio para trabajadores que se quedaron sin ingresos por distintas causas. El objetivo de esta asistencia es brindar un sostén económico temporal mientras la persona busca reincorporarse laboralmente, evitando así situaciones de vulnerabilidad extrema.
El acceso a esta ayuda no es automático. Requiere cumplir con una serie de requisitos específicos y presentar documentación que respalde la situación de desempleo.
Quiénes tienen derecho a cobrar la Prestación por Desempleo de ANSES
El beneficio alcanza a dos grupos principales de trabajadores. El primero incluye a quienes estaban en relación de dependencia bajo la Ley de Contrato de Trabajo N° 24.013.
Estos empleados pueden acceder si fueron despedidos sin justa causa, por finalización de contrato o por circunstancias que escapan a su voluntad. La cobertura alcanza a trabajadores permanentes, eventuales y de temporada que cumplan con los aportes mínimos exigidos.
El segundo grupo abarca a quienes trabajaron en el sector de la construcción. Deben estar amparados por el Régimen Nacional de la Construcción Ley N° 25.371 y haber sido despedidos sin justa causa o por finalización de obra.
Los requisitos de aportes varían según el tipo de contrato. Los empleados permanentes necesitan haber trabajado y aportado al menos seis meses en los últimos tres años previos a quedar sin empleo, mientras que los trabajadores eventuales y de temporada deben haber trabajado menos de doce meses en ese período pero acumular más de noventa días de empleo en el año anterior.
Existe un beneficio adicional para personas mayores de 45 años. Este grupo puede extender el cobro de la prestación por seis meses más allá del período estándar.
El monto que se percibe y la cantidad de cuotas dependen directamente de los ingresos previos y los meses aportados. El rango va de dos a doce cuotas mensuales, según cada situación particular.
Qué documentación hay que presentar para iniciar el trámite
Anses establece un listado preciso de documentos obligatorios. Todos deben presentarse en original y copia para su verificación.
El DNI es el primer requisito ineludible. Debe estar vigente y legible en todas sus partes.
El segundo documento clave es el comprobante de desempleo. Este varía según el motivo específico de la desvinculación laboral y constituye la prueba central del trámite.
Para casos de despido sin justa causa, se acepta el telegrama de despido, carta documento o nota de despido con firma certificada del empleador. Cualquiera de estas opciones sirve como respaldo de la situación.
Cuando la desvinculación ocurre por quiebra o concurso preventivo del empleador, la documentación es más compleja. Se necesita una nota del síndico certificando la disolución del contrato laboral.
También se acepta la sentencia de quiebra autenticada por el juzgado correspondiente. Otra alternativa es el telegrama del empleador notificando el cese por quiebra o el ejemplar del Boletín Oficial donde se publicó la quiebra.
Si el trabajador resolvió el contrato por denuncia fundada en justa causa, debe presentar dos telegramas. Uno de intimación y otro de desvinculación laboral, ambos enviados por el propio trabajador.
Para contratos a plazo fijo no renovados, basta con la copia del contrato de trabajo vencido. Este documento demuestra que el vínculo laboral concluyó naturalmente sin renovación.
En el caso excepcional de fallecimiento de un empleador unipersonal, se requiere copia certificada del acta o partida de defunción. Esta situación poco frecuente también habilita el acceso al beneficio.
Cuando el cese laboral se produce por enfermedad o accidente, el trabajador debe aportar un certificado médico de aptitud laboral. Este documento debe especificar la posibilidad de ocupar un puesto de trabajo acorde a la situación de salud actual.
Paso a paso, cómo hacer el trámite paso a paso de forma virtual
ANSES habilitó dos modalidades para realizar la gestión. La vía digital permite completar todo el proceso desde cualquier dispositivo con conexión a internet.
El primer paso consiste en reunir toda la documentación obligatoria. Es fundamental tener los archivos digitalizados en formato PDF o imagen antes de iniciar el trámite online.
Luego hay que ingresar al portal oficial de ANSES. En la página principal se encuentra la opción «Atención Virtual», que da acceso a todos los trámites digitales del organismo.
Para avanzar se necesita la Clave de la Seguridad Social. Quien no la tenga puede generarla en el momento ingresando el número de CUIL y siguiendo los pasos indicados en pantalla.
Una vez dentro del sistema, se debe buscar la sección específica de Prestación por Desempleo. Allí el sistema solicita adjuntar los archivos digitales de la documentación exigida.
1. Reunir la documentación: el primer paso consiste en reunir toda la documentación obligatoria. Es fundamental tener los archivos digitalizados en formato PDF o imagen antes de iniciar el trámite online.
2. Acceder al sitio web oficial de ANSES: hay que ingresar al portal oficial de ANSES. En la página principal se encuentra la opción «Atención Virtual», que da acceso a todos los trámites digitales del organismo. Para avanzar se necesita la Clave de la Seguridad Social. Quien no la tenga puede generarla en el momento ingresando el número de CUIL y siguiendo los pasos indicados en pantalla.
3. Presentar la documentación: una vez dentro del sistema, se debe buscar la sección específica de Prestación por Desempleo. Allí el sistema solicita adjuntar los archivos digitales de la documentación exigida. El formulario pide completar datos personales, información laboral del último empleo y detalles de la desvinculación, toda información que luego será validada por el organismo contra sus bases de datos.
4. Finalizar la gestión online: tras completar todos los campos obligatorios y adjuntar los documentos, se confirma el envío de la solicitud. El sistema genera un número de trámite que permite hacer seguimiento del estado.
ANSES notifica por correo electrónico y mensaje de texto los avances del expediente. La respuesta puede demorar entre 10 y 30 días hábiles según la complejidad de cada caso.
Cómo pedir turno para hacer el trámite de forma presencial
La alternativa presencial sigue disponible para quienes prefieren la atención en oficina. Este canal resulta útil cuando hay dudas sobre la documentación o dificultades con el trámite digital.
El proceso arranca solicitando un turno previo. Esto se hace también a través del sitio web de Anses, en la sección de turnos online.
En la fecha y horario asignados, hay que presentarse en la oficina con la documentación completa. Es obligatorio llevar originales y copias de todos los documentos exigidos.
Un agente del organismo verifica la documentación y carga la solicitud en el sistema. En ese momento se pueden resolver dudas específicas sobre el caso particular.
Cómo y dónde se cobra la ayuda económica una vez aprobada
Una vez aprobada la prestación, ANSES habilita una Caja de Ahorro de la Seguridad Social. Esta cuenta bancaria se genera automáticamente para depositar el beneficio mensual.
El primer cobro se realiza por ventanilla en la sucursal bancaria asignada. En esa misma visita se entrega la tarjeta de débito que permitirá extracciones futuras en cualquier cajero automático.
Quienes ya cobran otra prestación de ANSES en una cuenta bancaria recibirán este nuevo beneficio en la misma cuenta. No es necesario abrir una cuenta nueva si ya existe una vinculada al organismo.
También existe la opción de usar una cuenta bancaria particular. En ese caso, hay que solicitarle al banco que la modifique para que funcione como Cuenta de la Seguridad Social.
Con qué otras asignaciones es compatible este beneficio
La Prestación por Desempleo no impide cobrar otras asignaciones familiares de Anses. Esta compatibilidad resulta clave para familias con hijos o en situaciones especiales.
Se puede cobrar simultáneamente con la asignación por prenatal, que acompaña durante el embarazo. También con la Asignación Universal por Hijo (AUH), uno de los beneficios más extendidos del sistema.
Otras asignaciones compatibles incluyen la ayuda por nacimiento o adopción, la ayuda escolar anual y la asignación por matrimonio. Todos estos beneficios se acumulan sin restricciones con la prestación por desempleo.
Cuándo se paga la prestación según el DNI en marzo
Anses organiza el calendario de pagos según la terminación del documento. Para marzo de 2025, las fechas quedaron establecidas de la siguiente manera.
Los DNI terminados en 0 y 1 cobran el 20 de marzo. Dos días después, el 25 de marzo, es el turno de las terminaciones 2 y 3.
El 26 de marzo se acredita el beneficio para documentos finalizados en 4 y 5. Al día siguiente, el 27 de marzo, cobran los DNI terminados en 6 y 7.
El cierre del cronograma llega el 30 de marzo, cuando se deposita la prestación a quienes tienen DNI con terminación 8 y 9. Esta organización busca evitar aglomeraciones en bancos y cajeros.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,anses,desempleo
ECONOMIA
Milei y el rearme: el Gobierno acelera para comprar helicópteros que son un emblema de EE.UU.

Enfocado en hacer de la compra de armamento y equipamiento militar un rasgo de esta gestión presidencial, el Gobierno aceleró el paso para hacerse con helicópteros UH-60 Black Hawk de origen estadounidense. En esa línea, el actual ministro de Defensa, Carlos Presti, viene de mantener encuentros con Joseph Humire, subsecretario de Guerra de la potencia del Norte, en el mismo Pentágono y con el objetivo de promover el traspaso de esas aeronaves. La intención respecto de los Black Hawk es establecer un reemplazo para los helicópteros Bell UH-1H y Huey II. La compra inicial sería de 3 aeronaves, pero con la perspectiva de luego incrementar ese número a 10. Además de la adquisición de los aparatos, también se acordaría la incorporación de armamento para esas unidades y cuestiones ligadas al entrenamiento de las tripulaciones en ese sistema de armas.
De abrocharse la compra, la intención de Presti es que las primeras aeronaves arriben a la Argentina antes de que concluya el año. Además de su capacidad de fuego, el Gobierno confía en que podría utilizar unidades Black Hawk para guerra electrónica, búsqueda y rescate, guerra antisubmarina, evacuación médica, operaciones especiales y, por supuesto, ataque, entre otros potenciales roles.
Argentina aprovecharía el pase a retiro de unidades en Estados Unidos
Con relación a la disponibilidad de helicópteros, la plataforma especializada Zona Militar señala que tanto la Aviación del Ejército de los Estados Unidos como la Guardia Nacional de ese país se encuentra en un proceso de reestructuración de sus unidades. Y que ese proceso implicaría el recorte de al menos 200 Black Hawk.
«El pase a retiro de más de 200 ejemplares de esta variante previstos para el 2026 podría abrir una ventana de oportunidad para Argentina, con la posibilidad de una transferencia en caliente, por ejemplo», indicó la fuente.
«Pese a que el UH-60L no es la versión más actual del Black Hawk, es la que podría estar disponible en el corto plazo si dejamos fuera de la ecuación al UH-60A. Si pasamos a considerar aeronaves nuevas, las opciones son el UH-60M o el S70i, este último modelo que fue oportunamente evaluado por la Aviación de Ejército», añadió.
En cuanto a los costos por helicóptero, en artículos anteriores iProfesional expuso que la cotización superaría los u$s2 millones por aparato.
El año pasado se informó que los Black Hawks en cuestión serían, como se dijo, parte de un remanente de 51 UH-60L que la Armada de los Estados Unidos anticipó que quitaría de servicio.
«El excedente de Black Hawks del Ejército de EE.UU. será ofrecido a través de los distintos programas que el Departamento de Defensa mantiene para la enajenación de material y armamento», detalló este medio. De ocurrir la compra, los helicópteros recibirá una actualización por parte de la firma hebrea Elbit Systems.
El Ejército recibió más blindados comprados a Estados Unidos
En paralelo a esta negociación, el Ejército Argentino viene de recibir una segunda tanda de Vehículos de Combate Blindado a Ruedas (VCBR) 8×8 M1126 Stryker comprados a Estados Unidos a mediados del año pasado.
De esa forma, la dotación de unidades disponibles en el país subió a 8. La operación completa, que implicará seguir sumando blindados hasta alcanzar un total de 207 vehículos, representará para las arcas oficiales un pago superior a los 400 millones de dólares.
Los blindados fueron adquiridos por la Argentina a través del programa FMS (Foreign Military Sales) que habilita la venta de armamento a países aliados a los norteamericanos. Disponen de un blindaje capaz de resistir el fuego de armas ligeras y metralla e incorporan, además, un sistema automático de extinción de incendios y capacidad de estaciones de armamento remoto (RWS).
«Estas permiten operar una ametralladora pesada M2QCB calibre 12,7 mm o un lanzagranadas automático MK19, ambos actualmente en dotación del Ejército. El vehículo puede transportar hasta nueve soldados y cuenta con periscopios, sistemas de visión térmica y módulos que minimizan la exposición de la tripulación», indicó Zona Miiltar.
Entre sus características técnicas vale decir que ese tipo de vehículos dispone de un diseño que «permite extraer e instalar el motor y la transmisión en aproximadamente dos horas, reduciendo tiempos de inactividad en campaña».
Equipados con motor diésel Caterpillar C7 de 350 caballos de fuerza, los Stryker adquiridos a los Estados Unidos pueden alcanzar una velocidad del orden de los 100 kilómetros por hora.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,blackhawk,black hawk,fuerzas armadas,milei,f16
ECONOMIA
Los índices de satisfacción muestran deterioro en las expectativas económicas: ¿es realmente preocupante para Milei?

Aunque Luis “Toto” Caputo consideró que los comentarios sobre un deterioro en la imagen del Gobierno forman parte de una campaña mediática, varios índices de prestigio -elaborados tanto por la Universidad Di Tella como San Andrés- muestran que efectivamente el fenómeno se está produciendo. En todo caso, la pregunta es hasta qué punto debería preocuparse Casa Rosada por estos datos que muestran una caída en la imagen del Presidente, de su gestión y de las expectativas económicas.
Ayer se conocieron dos estudios que apuntan en la misma dirección. Uno es el Índice de Confianza del Gobierno (ICG) que elabora la Universidad Di Tella junto a la consultora Poliarquía). En marzo sufrió una caída de 3,5% y en términos interanuales de 4,9 por ciento.
“Comparado con el mismo momento de las dos gestiones anteriores, el nivel de marzo supera ampliamente el registrado durante la de Alberto Fernández y se ubica en valores muy similares al de la gestión de Mauricio Macri”, explicaron.
En lo que va de 2026, el ICG acumula tres caídas consecutivas: enero fue de 2,8%, febrero 0,6% y ahora se conoció que en marzo el deterioro fue algo mayor, acumulando una caída en el primer trimestre de 6,5 por ciento.
La Universidad de San Andrés, por su parte, divulgó su informe mensual de humor social, que arroja también un deterioro. En su encuesta, que a partir de este mes será mensual, solo el 33% de los encuestados se mostró satisfecho con “la marcha general de las cosas”, lo que representa una caída de 7 puntos respecto a noviembre de 2025. “La insatisfacción alcanza el 65%”.
La gestión de Javier Milei registra una aprobación de 39% frente a una desaprobación del 59 por ciento. Aunque se trata de un dato que luce bastante negativo, en la perspectiva no lo es tanto. Mauricio Macri tenía mayor aprobación (51%) en este mismo punto de su mandato, pero Alberto Fernández apenas 17 por ciento.
Por otra parte, Macri luego sufriría una caída libre a partir de la crisis cambiaria que se desató en abril de 2018. Milei, en cambio, está lejos de sufrir una situación crítica como aquella, por lo que un eventual repunte dependerá de variables como la evolución de la inflación, los salarios, el crédito y la marcha del consumo.
Entre las principales preocupaciones aparecen los bajos salarios (37%) y la falta de trabajo (36%), que se consolidan como los principales problemas del país, “superando incluso la corrupción”. “La inflación ha perdido centralidad relativa en la agenda de preocupaciones”, detalla el estudio.

Por otro lado, crece el sentimiento negativo sobre el porvenir. El 46% de los argentinos cree que el país empeorará en el próximo año, frente a un 30% que aún espera una mejora.
A fines de la semana pasada la Universidad Di Tella había divulgado el Índice de Confianza del Consumidor (ICC). En marzo sufrió una caída mensual de 5,3 por ciento. En la comparación interanual el índice muestra una disminución de 4,73% respecto de marzo de 2025.
En cuanto a las regiones, el índice mostró caídas en la ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, mientras que el interior mostró un aumento.
“La disminución más pronunciada se observó en GBA (-9,35%), seguida por CABA (-6,99%), mientras que el Interior registró un incremento de 1,26%. El Interior continúa exhibiendo el índice más elevado (50,71 puntos), en tanto que el GBA mantiene el valor más bajo entre las tres regiones (37,39 puntos)”.
Por nivel de ingresos, el ICC registró caídas mensuales en ambos segmentos. La disminución fue más pronunciada entre los hogares de ingresos bajos (-6,91%), mientras que entre los hogares de ingresos altos la contracción fue menor (-4,71%). Los hogares de ingresos altos continúan exhibiendo un índice superior (43,35 puntos) frente a los hogares de ingresos bajos (40,62 puntos).
ECONOMIA
Julia Bearzi, hija de desaparecidos y directora Endeavor: “Memoria no es quedar atrapado en el dolor, es transformarlo en sentido”

Esta es una historia de incertidumbres y retazos. De mucho dolor, de una búsqueda que no terminó. De dudas y miedo. También de amor, superación y crecimiento personal. Todo en medio del caos indescriptible, en una vida atravesada por una de las mayores tragedias que sufrió el pueblo argentino: la dictadura cívico militar que comenzó con el golpe sangriento del que este año se cumplen 50 años.
María Julia Bearzi (51) es directora ejecutiva de Endeavor Argentina y es una referente para el ecosistema emprendedor, para el empresariado argentino en general. Es la cabeza de una red de hombres y mujeres de negocios que llevan adelante proyectos de alto impacto que no pocos aseguran que son la “salvación” para la Argentina. Está casada y tiene dos hijos de 15 y 18 años. También es hija de desaparecidos por la represión ilegal del Estado argentino: no sólo siete integrantes de su familia desaparecieron –incluidos su papá, Luis Bearzi, y su mamá, Graciela Quesada– sino que tuvo un hermano o hermana que nació en un campo de concentración y del que sabe poco y nada. Lo busca hace décadas y jura que nunca dejará de hacerlo. Lo espera.
En un extenso diálogo con Infobae, Bearzi habló de su familia, de sus búsquedas, de su trabajo y de un aniversario más del golpe.

“El 24 de marzo no es una fecha más en el almanaque ni un feriado para descansar. Es recordar lo que pasó, honrar la memoria de los míos que ya no están. Pero también es entender que la democracia no es algo adquirido, es una construcción permanente. Es frágil y depende de nosotros. El golpe y los años oscuros que le sucedieron son unas de las heridas más profundas que tuvo que afrontar la Argentina. Memoria no es quedarse atrapado en el dolor, sino transformarlo en sentido. Recordar no es anclarse en el pasado, es trabajar para que no se repita”, aseguró Bearzi.
La última vez que Julia vio a su mamá fue el día que cumplió dos años, pero no se acuerda nada. Ni de ese día, ni de ella. Solo tiene un par de fotos y una historia reconstruida. Graciela ya estaba presa: secuestrada y bajo tortura. Avisó por teléfono que iba a volver a la casa de sus suegros a ver a Julia y a su hermano mayor, Mariano, de casi 5 años. La llevaron dos hombres de civil, luego condenados en los juicios de los 2000, que nunca se movieron de su lado. Julia cree que a su madre le prometieron que la iban a mandar al exterior y que por eso la llevaban a verlos, algo que solían decirles a presos ilegales y que, claro, nunca sucedía. Sus abuelos paternos, con quienes vivía, habían tenido el recaudo de que algún vecino tocara el timbre de tanto en tanto, para que hubiera testigos de lo que pasaba puertas adentro. Ese día, su abuelo, que era ginecólogo, se dio cuenta de que su mamá estaba embarazada. Nadie preguntó nada. No se podía y, además, ninguno de los mayores se animó a hacerlo.
“Hicimos una especie de cumpleaños y se fue. Me contaron eso. Estaba muy flaca y le pidió a mi tía un par de zapatos porque tenía los pies muy hinchados”, dice Bearzi en su departamento del barrio de Palermo. Mide 1,80 metros y tiene una cabellera castaña llena de rulos que acomoda todo el tiempo. Es enfática. Sonríe y gesticula.
— ¿Quién es María Julia Bearzi?
— Nací en 1975, cuatro meses antes del golpe, en una La Plata estudiantil e industrial que fue muy golpeada por la dictadura. Mi viejo se estaba por recibir de médico y mi mamá estudiaba antropología. Venían de familias de clase media urbana, los padres de ambos eran médicos y las madres amas de casa. Habían empezado su militancia en la universidad. Fueron parte de la Juventud Peronista y se hicieron Montoneros. Tenían una convicción muy fuerte de que la política era una herramienta de movilidad social y mucho compromiso con el trabajo de campo, en los barrios y las villas. Luchaban para que vuelva la democracia. Leí mucho sobre esos tiempos porque siento que es muy difícil entenderlos desde esta realidad. Esa época, con hechos concretos como el Mayo Francés y la revolución cubana, les dio la pauta de que era posible, de que podía pasar. Luego vino la violencia extrema.

— ¿Cómo empezó a plasmarse esa violencia en tu familia?
— A mi papá lo mataron en una cita cantada, el 9 de noviembre de 1976. Yo hablo de él como un desaparecido más, creo que lo es, más allá de que mi abuelo pudo recuperar su cuerpo y enterrarlo. Mi mamá enseguida pasó a la clandestinidad y se llevó con ella a su hijo mayor y mí, que acababa de cumplir un año. Mis abuelos maternos y mi tía se exiliaron en Barcelona porque sabían que estaban en listas negras aunque no tenía ninguna actividad política ni militante. Nunca más volvieron al país.
— ¿Qué sabés de ese tiempo de clandestinidad?
— Muy poco. Fueron algunos meses, de los que pude reconstruir cosas muchos años más tarde. A mi mamá la secuestraron en la vía pública, entre enero y marzo de 1977. La llevaron a La Cacha, un centro clandestino que funcionó en los alrededores de La Plata. Se llamaba así por la bruja Cachavacha, que tenía el poder de hacer desaparecer personas. Todo muy macabro.
— ¿Qué pasó con vos y tu hermano?
— No está claro, pero un día mis abuelos paternos recibieron un llamado anónimo diciendo que estábamos en determinado lugar. Arriesgaron sus vidas y fueron, nos buscaban hacía meses. Desde mediados del 77 vivimos con ellos.
— ¿Te acordás de algo?
— No, nada. Mi hermano sí, de algunas cosas. Yo llevé un poco más la bandera de la búsqueda que él, que se fue a vivir y trabajar a EEUU hace mucho, pero acompaña mi búsqueda.

— ¿Cuándo empezó esa búsqueda?
— A los 20, más o menos, cuando en La Plata comenzó a haber homenajes en las distintas universidades. Había otra vez democracia y se hablaba del tema. Mis abuelos siempre me dijeron la verdad y sabían todo, pero creyeron también durante muchos años, los primeros, que mi mamá podía volver. Nunca me contaron del embarazo porque mi papá había muerto antes y no se sabía qué había pasado. Además, no creyeron que era información para darle a dos nenes. Hice terapia durante dos décadas y aprendí a entender cada posición: cada uno hizo lo que pudo con lo que le tocó. Mi hermano y yo somos dos sobreadaptados. Hicimos todo lo que había que hacer para no darles trabajo a esas personas que habían sufrido tanto. En 1995, en un homenaje en la facultad donde estudiaba mi mamá, recorriendo una muestra, vi una foto que decía “Graciela Quesada, desaparecida en marzo del 77. Embarazada de siete meses”. Pensé que era un error, pero no. Mis abuelos me contaron y se me vino el mundo abajo. Me llené de preguntas, me re calenté. Estaba muy dolida, pero pude entenderlos. Muy rápido me di cuenta que había otro sentido, que todo no era muerte, oscuridad, tortura y espanto. Había vida.
Fueron tiempos de reconstrucción, de “despertar” y de búsqueda de su identidad. A su manera, como pudo. Se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo y se concentró en investigar su vida familiar casi periodísticamente. Fue llenando algunos huecos: encontró a una mujer que había atendido el parto de su mamá y a otros sobrevivientes del horror. Otra compañera de cautiverio reconoció la tonada mendocina de su abuela durante una conferencia en Ginebra, Suiza, y aportó más datos. Leyó cartas de su madre que no sabía que existían e intentó encontrar algo de ella ahí, en esas líneas que inspeccionaba al detalle los ojos de los torturadores.
“Justicia es poder mirar a mis hijos y decirles que la impunidad no es un destino inevitable. Que un país puede juzgar sus crímenes más graves”
“Los sentimientos de amor, respeto y admiración hacia mis padres se entremezclaban a veces con la sensación, consciente o no, que la opción revolucionaria que siguieron trazó mi destino para siempre. Es un tema incómodo, conflictivo y difícil de tratar sin apasionamientos y que forma parte de una discusión mayor sobre la responsabilidad que les cupo a la juventud militante en la violencia y la derrota”, cuenta.
Julia encontró información sobre el padre de su hermano, también desaparecido, y años después pudo reunirse con la hermana por parte de padre de esa persona que nunca nadie conoció. Durante el Gobierno de Néstor Kirchner, declaró en las causas del llamado “Circuito Camps”, por el sangriento jefe de la policía bonaerense, Ramón Camps, quien fue condenado, luego indultado y que murió en libertad, en 1994. Algunos de sus laderos, como su mano derecha Miguel Etchecolatz, volvieron a sentarse frente a la Justicia. Bearzi fue testigo de la querella de Abuelas y también de una causa privada, que impulsó la familia Bettini. Todos los señalados terminaron condenados a perpetua.

“Tenía diez minutos para hablar y no me podía poner a llorar. Fue la responsabilidad más grande de mi vida. No quería reivindicar nada, pero sí honrar la memoria de mis padres. Fui la muestra del impacto en el tiempo del daño que hicieron. Los dos milicos que llevaron a mi mamá a mi casa el día que cumplí dos años estaban ahí, al lado de Etchecolatz. Fue reparador”, relató.
— ¿Qué es la justicia?
— Es poder mirar a mis hijos y decirles que la impunidad no es un destino inevitable. Que un país puede juzgar sus crímenes más graves. No repara todo, pero marca un límite moral. Tener una sociedad sin justicia es tremendo. Haber pasado por ese juicio fue muy bueno. Hubo justicia, verdad y memoria, pero no esclarecimiento. No sé dónde están los restos de mi mamá ni dónde está mi hermano. Siempre falta algo.
Bearzi estudió Administración en La Plata, tiene un MBA de la Universidad de San Andrés y una especialización en Empresas en Crecimiento que cursó en la Universidad de Harvard, en EEUU. Ingresó a Endeavor hace más de dos décadas y hoy dirige la filial local de esta red de apoyo a emprendedores de alto impacto que tiene 65 oficinas alrededor del mundo y que nació en Argentina, a fines de los ‘90, con una donación de Eduardo Elsztain, el presidente de IRSA.
Son emprendedores de esa red todos los fundadores de los unicornios argentinos y de buena parte de las startups tecnológicas más conocidas y exitosas. En el board de Endeavor, sus “jefes”, están Marcos Galperin (Mercado Libre), el mencionado Elstzain, Martín Migoya (Globant), Carlos Miguens (Grupo Miguens) y Federico Braun (La Anónima, Grupo Galicia), entre otros.
“Hubo justicia, verdad y memoria, pero no esclarecimiento. No sé dónde están los restos de mi mamá ni dónde está mi hermano. Siempre falta algo”
— Desde Endeavor trabajás por el crecimiento de los emprendedores argentinos. ¿Es incómodo hablar de estos temas en algunos ámbitos laborales?
— A veces puede resultar incómodo. Pero el liderazgo no es solo hablar de resultados, inversión o crecimiento. También es sostener valores. No busqué que mi historia me definiera, pero tampoco la oculté. Es parte de mí. Soy todo esto. Aprendí que lo que te toca no te determina, incluso puede impulsarte. Y mi decisión fue por ahí, que esta historia sea motor de construcción, no de resentimiento. Desde mi rol en Endeavor trabajo todos los días por el desarrollo de la Argentina, acompañando a emprendedores que crean empleo, innovación y futuro. Y estoy convencida de algo: no hay desarrollo sostenible sin instituciones fuertes, y no hay instituciones fuertes sin respeto por los derechos humanos.
— ¿Cómo conviven en vos el liderazgo empresarial y la memoria?
— La seguridad jurídica, la confianza y la inversión que son centrales para cualquier ecosistema emprendedor nacen en sociedades que valoran la vida, la libertad, la verdad y la memoria. Para mí no son agendas separadas. La memoria no es un tema del pasado; es la base ética sobre la que se construye el futuro. Y el desarrollo económico que soñamos solo es posible en una sociedad que aprendió de sus heridas y decidió no repetirlas.
— ¿Qué te genera ver que hoy muchos discuten o relativizan lo ocurrido durante la dictadura?
— Me genera preocupación. No desde el enojo, sino desde la responsabilidad. Podemos debatir muchas cosas en democracia. Pero los hechos históricos probados judicialmente no son opinables. Hubo un plan sistemático de desaparición de personas. Hubo apropiación de bebés y terrorismo de Estado. Eso no es relato: son verdades judiciales. La memoria no es patrimonio de un sector político. Es un compromiso ético con la dignidad humana.
— Algunos sostienen que seguir hablando del pasado profundiza la grieta.
— Creo exactamente lo contrario. Lo que divide no es recordar; lo que divide es negar. Hablar del pasado con verdad y con justicia no es abrir heridas, es evitar que se infecten. Una sociedad madura no teme revisar su historia. La enfrenta, la entiende y aprende de ella. Hablar del 24 de marzo no es una discusión del pasado, es una conversación sobre el futuro. Conocer lo que pasó no es ideología, es responsabilidad cívica. No soy militante, pero tengo un respeto enorme por el trabajo de los organismos de derechos humanos. Hubo un montón de gente que, desde el dolor, decidió construir algo para toda la sociedad. No hay una escisión entre el respeto por la memoria y el respeto por los derechos humanos.

— No son pocos los que ahora hablan de revisión histórica y cuestionan la cifra de desaparecidos. ¿Qué te pasa con eso?
— Discutir cifras no puede hacernos perder de vista lo esencial: hubo un plan sistemático de represión ilegal probado en la justicia argentina, un plan para hacer desaparecer personas y hubo un plan sistemático de apropiación de bebés. Cuando el foco se pone solo en el número, se corre el riesgo de diluir la gravedad del crimen. No estamos hablando de estadísticas; estamos hablando de personas, de vidas, de familias, de identidades robadas. La revisión histórica es válida cuando busca más verdad, no cuando intenta relativizar responsabilidades ya juzgadas.
— ¿Cómo evitás que tu historia quede atrapada en el dolor?
— Eligiendo construir. Aprendí que lo que te toca no te define. Que siempre existe un margen de libertad para decidir qué hacer con eso. Yo elegí que mi historia fuera motor de vida, de familia, de trabajo y de compromiso. No niego el dolor, pero tampoco dejo que sea lo único que me nombre.
“Aprendí que lo que te toca no te determina, incluso puede impulsarte. Y mi decisión fue por ahí, que esta historia sea motor de construcción, no de resentimiento”
— Si tuvieras que resumir en una frase lo que te dejó tu historia, ¿cuál sería?
— Que incluso en contextos de enorme oscuridad, siempre existe la posibilidad de elegir construir algo mejor.
— ¿Tenés esperanzas de encontrar a tu hermano?
— No pierdo las esperanzas. Hay tantas historias que terminan más o menos bien… ¿por qué la mía no?
POLITICA2 días ago»¡VAN A FUNDIR A MEDIO PAÍS!»: El lapidario diagnóstico de Roberto Cachanosky sobre el plan de Milei
POLITICA3 días agoApareció otra factura y complica más a Adorni: el vuelo de vuelta también lo pagó su amigo Grandio
ECONOMIA2 días agoALERTA FINANCIERA: 4 de cada 10 argentinos ya no pueden pagar sus deudas. ¡Caputo debe actuar ya!















