ECONOMIA
Debuta el nuevo dólar: este es el riesgo del «techo corto» que alertan economistas

«Esto no es una devaluación; esto es una flotación«, aseguró Luis Caputo durante la conferencia de prensa. Esa idea, justamente, le permitió al ministro eludir una de las preguntas clave que se abrirá desde el lunes: el impacto en los precios de este nuevo esquema cambiario, que reemplaza al «crawling peg» del 1%.
«Es difícil conocer el ‘pass through’ (traspaso a precios de la suba del tipo de cambio) porque no sabemos el precio del dólar que le pondrá el mercado. Tampoco conocemos el impacto en las tarifas de los servicios públicos», dijo el ministro cuando le preguntaron por la evolución inflacionaria tras los anuncios del viernes.
Desde una de las principales alimenticias dijeron a iProfesional que el directorio de la compañía está convocado para el lunes antes de la apertura de los mercados para monitorear «online» el precio del dólar.
«Acá la clave es mirar el impacto del billete verde en las materias primas, que son todas dolarizadas. Y ahí definiremos si tenemos que ajustar las listas de precios», apuntó el director de una fábrica de alimentos líder.
Inflación y el riesgo del techo corto
El techo de la banda fue puesto en $1.400. Un 30% por encima del cierre del dólar oficial del viernes.
No quiere decir que la cotización deba ir a ese precio el lunes. Para nada. La cotización de los dólares financieros -MEP y CCL- cerraron la semana por debajo de ese límite: $1.360 y $1.370 respectivamente.
En la suposición de que el nuevo precio del dólar «oficial» quede por debajo de esos valores -digamos a $1.300) representaría un alza del 20% respecto del último cierre del «mayorista».
Aun cuando el alza sea inferior todavía, un 15% por ejemplo, es de esperar que el traslado a precios sea inmediato, al menos en los alimentos.
Caputo también se negó a dar una estimación de la inflación proyectada para este año. Un dato clave de la política económica. Está claro que ese juego «a las escondidas» tiene que ver con la idea de no formar expectativas negativas sobre el anuncio.
La cuestión -el desafío para el equipo económico- es que esta modificación en el régimen cambiario no potencie los aumentos en los precios de los alimentos, que ya vienen con una dinámica complicada.
El traspaso a los precios por la eventual suba del dólar tendrá un impacto en la eficiencia del régimen cambiario que se estrenará el próximo lunes.
El tipo de cambio real multilateral, según admite el propio Banco Central- se encuentra ahora en 79.99 puntos, el peor nivel desde noviembre de 2015, justo antes de la asunción de Mauricio Macri. Ahí estaba en 75.43 puntos.
La inflación de marzo, del 3,7%, empeora la perspectiva. ¿Qué quiere decir? Que la aceleración inflacionaria puede quitarle atractivo al techo de la banda.
Un IPC que se mantenga por encima del 3% en los próximos dos meses -algo totalmente posible en el actual contexto- dejará, otra vez, al tipo de cambio real menos competitivo: no hay que olvidarse que la evolución de la banda de arriba -ahora en $1.400- corre con un alza mensual de apenas el 1%.
Por eso mismo, el Gobierno necesita que la inflación encuentre su techo lo más pronto posible. Y eso sí dependerá de lo que suceda con el precio del dólar de «mercado» a partir de este mismo lunes.
Nuevo dólar y chau cepo: qué harán inversores
El economista Martín Redrado es explícito. Dice que será relevante, a partir del lunes, saber cuántos dólares estará dispuesto el Banco Central a poner en juego para evitar que el dólar presione al techo de la banda.
En la City apuestan a que el Gobierno ni siquiera tenga que apelar a esa ficha de última instancia. Una sucesión de jornadas con el BCRA vendiendo divisas puede alterar los ánimos y poner en jaque al nuevo experimento.
También habrá que pensar en la actitud de los chacareros. «Los productores van a liquidar lo justo y necesario de la soja porque van a estar expectantes del precio del equilibrio del dólar», sentenció ayer Redrado.
Desde el sector exportador, Gustavo Idígoras -titular de la cámara aceitera- dijo que «el programa (…) puede indicar claramente una orientación a que la Argentina vaya recuperando la competitividad necesaria exportadora».
Obviamente, el sector espera que el tipo de cambio -ya sin el estímulo del dólar «blend»- vaya a equilibrarse lo más cerca posible de los $1.400.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dólar,luis caputo
ECONOMIA
Una mala noticia del exterior podría complicar el riesgo país argentino e influirá sobre el nuevo bono en dólares

No hay buenas noticias para la Argentina. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos elevaron la tasa de retorno de 4,32% a 4,41% y afectarán la necesidad local de regresar al mercado internacional de capitales. Además, complica la licitación del nuevo bono en dólares que tendrá lugar este viernes.
Las declaraciones de una gobernadora de la Reserva Federal resumen lo que le preocupa al banco central de los Estados Unidos: el conflicto con Irán que acelerará la inflación como lo hicieron los aranceles en su momento cuando estaban a punto de alcanzar el objetivo de 2% anual.
Las Bolsas de EE.UU. terminaron la rueda con caídas de hasta 2,32% como fue el caso del Nasdaq, que sumó la adversidad de Meta y Google por fallos judiciales por el diseño de Instagram y YouTube.
Para apaciguar el pesimismo y no complicar su caída en las encuestas para las legislativas de este año, el presidente estadounidense, Donald Trump, comunicó que postergará hasta el 6 de abril el ataque a las instalaciones de energía de Irán.
Los inversores, que conocen el humor presidencial, tomaron esta fecha cercana como si fuera el largo plazo y si bien vieron una presión para sacar ventaja en las negociaciones que se llevan a cabo a través de países intermediarios, también creen que podría ser una muestra de debilidad.
Ayer el petróleo subió 4,5% a 102 dólares. Al mismo tiempo, la Argentina sumó un segundo aumento del precio de las naftas y gasoils de 1% que se suma al anterior de 10 por ciento. En Estados Unidos, los combustibles subieron 17% desde que se inició el conflicto.
Por supuesto, las empresas de transportes advirtieron del riesgo de estos aumentos, ya que encarecen las exportaciones. A esta suba de costos se agrega la fuerte baja del dólar mayorista, que se ubica en el menor nivel desde octubre pasado y complica al agro.
Sin embargo, tal vez el impacto más grande a pocas horas de la licitación de los bonos en dólares, fue la suba de los títulos del Tesoro norteamericano que saltaron desde 4,32% a 4,42 por ciento. Este retorno, que se debe a la baja de la cotización de los considerados títulos más seguros del mundo, complica a la Argentina, cuyo riesgo país se ubica actualmente en 583 puntos básicos.
Si un bono norteamericano rinde 4,42%, ¿a cuánto debería pagarse mañana el nuevo título AO28 que sale al mercado con una tasa de 6 por ciento? Son más los que se inclinan ahora por una tasa de 8 o 9% que los que hasta ayer imaginaban una tasa que no superaría 7,5 por ciento.
En la ALyC Aldazabal y Cia, calcularon que “para que el bono salga sobre la curva de Bonares excluyendo el AO27, debería salir a una tasa de 9 por ciento. Si miramos la curva de Bonares incluyendo el AO27, el mismo cálculo da 8,2 por ciento. La principal razón para mirar el bono sobre la curva de Bonares excluyendo el AO27 radica en compararlo contra bonos que vencen posteriormente al primer mandato de la actual administración. Sin embargo, las características similares al bono AO27 en pagos y el hecho de que es una emisión pequeña nos hacen pensar que los rendimientos estarían por debajo de los Bonares más largos. Estimamos que podría salir dentro del rango 7,5%-8% (precio 97-96)”.
La suba de la tasa de los bonos de Estados Unidos impactó a toda la región. En efecto, el índice de países emergentes subió 3,4 por ciento durante la última jornada.
Por su parte, el dólar siguió en pronunciada baja en Argentina, a pesar de que es la divisa más fuerte en el mundo. En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron apenas USD 316 millones y el tipo de cambio mayorista bajó $9,50 (-0,7%) a $1.369, su menor valor de los últimos cinco meses.
En tanto, el Banco Central aprovechó para comprar USD 57 millones, pero las reservas perdieron USD 296 millones por la caída de más de 2% del oro y del yuan, frente al dólar. La mitad de las reservas están conformadas por estos dos activos.
Los dólares financieros tuvieron leves bajas similares. El MEP perdió $3 a $1.401 y el contado con liquidación (CCL), $6 a 1.447 pesos. El “blue” subió $5 a $1.425 y amplió la brecha con el MEP al tiempo que fortaleció su posición como el dólar más caro del mercado.
El S&P Merval, el índice de las acciones líderes, abrió en alza, pero no se pudo sostener y perdió 1,3% en pesos y 0,9% en dólares. Solo tres acciones subieron: Aluar e YPF con 1% cada una y Banco Macro con 0,5 por ciento.
La noticia positiva fue que el EMAE, el indicador que estima la actividad económica, subió 0,4% y elevó la serie a su nivel récord, aunque no se refleja en el consumo, la variable que hoy por hoy más preocupa al Gobierno. Por distintos caminos, se llega a la situación que atravesó Mauricio Macri cuando anunciaba que iban a llegar “los brotes verde”, en alusión a las inversiones del exterior que finalmente no arribaron. Al actual Gobierno le llegan las inversiones en niveles elevados, pero, por ahora, muestran el mismo resultado: no hay reactivación del consumo y del empleo.
La consultora F2 que dirige Andrés Reschini señaló que “el comercio, la industria y la construcción son aún muy pesados lo que puede estar impactando negativamente en la confianza hacia el Gobierno incrementando las dudas entre los inversores”.
Para alentar la baja de tasas por la presión que tienen sobre los deudores que alcanzaron a 10% de morosidad, el Gobierno dispuso que no se prorrogue la suba temporal de 5 puntos en los encajes bancarios y las exigencias de efectivo mínimo para depósitos a la vista que caerán desde el 50% al 45% desde el martes próximo.
Son pocos los que consideran que la medida será efectiva, ya que una parte de ese encaje fue cubierta por los bancos con bonos. Pero según F2 “puede que la mayor oferta de pesos sea gradual pero el mercado comenzó a descontarlo y los rendimientos en moneda local volvieron a caer profundizando la negatividad en las tasas reales”.
El panorama para este viernes no es el mejor, aunque en el overnight, las Bolsas de Nueva York mostraban un leve repunte que puede cambiar en la apertura formal. A su vez, el VIX, que mide la volatilidad y se lo conoce como el “Índice del Miedo”, aumentó a 26 unidades y se acerca demasiado al nivel crítico de 30 puntos, que es donde se encienden todas las alarmas. El oro repuntaba apenas 0,20% tras caer 2,18% y el Brent marcaba un leve retroceso a USD 101,20 por barril. El dólar se seguía fortaleciendo frente a las seis principales monedas del mundo.
bolsa de nueva york,hombre,interior,trabajando,wall street
ECONOMIA
Crecimiento, dólar, inflación y morosidad: cuáles son las proyecciones de un banco para la economía argentina

El escenario macroeconómico argentino para los próximos dos años muestra señales de consolidación en el proceso de estabilización, aunque con una dinámica menor a la proyectada por el Gobierno. Según el último informe “Situación Argentina” de marzo de 2026, elaborado por BBVA Research, el país mantendrá un sendero de recuperación económica con un crecimiento proyectado del Producto Bruto Interno (PBI) del 3,0% para 2026. Esta misma tasa de expansión se prevé también para 2027, lo que marca una continuidad en la dinámica de actividad tras el rebote del 4,4% registrado en 2025.
De esta manera, podrían encadenarse tres años seguidos de crecimiento, algo que no ocurre hace dos décadas. Lo negativo, es que la estimación de crecimiento del BBVA está dos puntos porcentuales por debajo de la proyección que hizo el Gobierno nacional en el Presupuesto 2026 (5% de crecimiento del PBI).

En materia de precios, la entidad financiera anticipa una desaceleración pronunciada. La inflación, que se ubicó en el 31,5% al cierre de 2025, descendería al 24,0% en 2026 y alcanzaría un nivel del 15,0% en 2027. De acuerdo con el reporte de la entidad, este proceso se sustenta en que “el país inicia el año con un programa más consolidado, sustentado en el mantenimiento del superávit fiscal, una política monetaria prudente y avances hacia una mayor flexibilidad cambiaria”.
No obstante, se debe mencionar que hasta hace unos meses el mismo banco proyectaba una inflación del 14% para 2026, por lo que las expectativas han empeorado en ese sentido.
Los motores del crecimiento: energía, minería y agro
La recuperación de la actividad económica para el período 2026-2027 no será uniforme, sino que estará liderada por sectores específicos con fuerte capacidad exportadora. El informe técnico destaca que “una mayor maduración del sector energético, el estímulo del RIGI, la explotación minera y la actividad agropecuaria se perfilan como los motores del crecimiento económico”.
El sector energético, en particular, ha ganado un protagonismo creciente en la balanza comercial. Actualmente, las exportaciones de este rubro representan el 12,5% del total de las ventas externas del país, consolidándose como el tercer complejo exportador con potencial de expansión sostenida. El análisis resalta que el dinamismo de estos sectores transables permitirá compensar el lento avance que aún persiste en otras áreas de la economía.

Junto al impulso exportador, BBVA prevé una contribución positiva de la inversión privada y el consumo. Se estima que la inversión crecerá un 7,1% en 2026 y se acelerará hasta el 12,1% en 2027. Por su parte, el consumo privado registraría un avance del 2,7% este año, apoyado en que “la desinflación propende a una mejora de los salarios reales”.
El ancla fiscal y el nuevo esquema monetario
La disciplina en las cuentas públicas aparece como el pilar fundamental del escenario base trazado por el banco. Argentina transita su segundo año de gestión logrando superávit fiscal a través de una reducción sostenida del gasto primario. Para 2026 y 2027, el BBVA proyecta un resultado fiscal primario positivo del 1,5% del PIB en ambos ejercicios.
En el plano monetario, el informe señala que el equilibrio entre lo fiscal y lo monetario genera expectativas de desinflación tendencial. La entidad afirma que “el esquema de control de agregados monetarios tiende a tornar volátiles a las tasas de interés”, pero prevé que en el corto plazo estas se alineen con la inflación esperada. La tasa de política monetaria se proyecta en un 20,0% para el cierre de 2026, bajando al 17,0% hacia finales de 2027.
Respecto a la política cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha implementado un esquema de bandas ajustadas por inflación para evitar una apreciación real excesiva. Según el estudio, se proyecta “una depreciación gradual acompañando la nominalidad de la economía, dentro de las bandas”, con un tipo de cambio nominal de $1.760 por dólar para diciembre de 2026 y de $2.000 para finales de 2027.
El impacto del frente externo y los riesgos geopolíticos
El contexto internacional, marcado por la incertidumbre derivada del conflicto en Irán, presenta efectos mixtos para la economía local. Si bien el aumento del riesgo geopolítico eleva la incertidumbre global, su impacto directo sobre Argentina se considera acotado.

De hecho, la suba de los precios internacionales de los combustibles podría tener un saldo neto positivo en la balanza comercial. El informe técnico estima que este shock “podría generar ingresos extra en la balanza comercial del país en torno a USD 1.700-2.600 millones, dependiendo el nivel en el que se estabilice el precio del petróleo”. Sin embargo, se advierte que este mismo fenómeno presionará sobre la inflación local, agregando entre 1 y 2 puntos porcentuales al índice anual de este año.
El principal riesgo externo no proviene del comercio, sino del canal financiero. Un deterioro de las condiciones globales podría derivar en un entorno de financiamiento más exigente para las economías emergentes, lo que afectaría las futuras colocaciones de deuda y elevaría el riesgo país.
El mercado laboral y los desafíos sociales
A pesar de los indicadores positivos de crecimiento y desinflación, el frente social y laboral presenta los desafíos más complejos. El informe subraya que “el mercado laboral destaca como principal foco de preocupación social”. En 2025, la tasa de desocupación aumentó al 7,5%, explicada por una caída en el número de asalariados registrados que fue compensada parcialmente por el crecimiento del empleo independiente e informal.
Para 2026, el banco proyecta una mejora gradual en la tasa de desempleo, situándola en un 6,9%, para luego descender al 6,2% en 2027. En este sentido, los analistas mencionan que la recientemente aprobada Ley de Modernización Laboral “busca favorecer la formalización y mejorar la calidad del empleo a través del alivio contributivo, la simplificación normativa y mayor flexibilidad para acuerdos laborales”.
Perspectivas sobre el crédito y la calidad de cartera
En lo que respecta al sistema financiero, el informe del BBVA advierte sobre un deterioro temporal en los indicadores de cumplimiento. La irregularidad en los créditos otorgados a los hogares pasó de 2,67% en enero de 2025 a 10,6% en enero de 2026 y la situación podría seguir empeorando.
Se proyecta que la morosidad continuará con una tendencia al alza hasta el segundo trimestre de 2026, reflejando el impacto rezagado de la dinámica económica previa sobre la capacidad de pago de familias y empresas. Según el análisis de la entidad, este incremento se estabilizaría hacia la segunda mitad del año, en sintonía con la recuperación del salario real y la consolidación del proceso de desinflación, factores que permitirían una normalización gradual del perfil de riesgo de la cartera de préstamos para finales del ejercicio.
2022,2023,achievement,advice,adviser,analysis,business,businessman,chart,concept,development,diagram,digital,drawing,economic,education,efficiency,expect,finance,financial,future,goal,graph,grow,growth,hand,improvement,increase,investment,leadership,management,manager,market,marketing,money,new year,performance,plan,professional,profit,progress,report,revenue,start,stock,strategy,success,technology,trend,year
ECONOMIA
¿Conviene dejar el monotributo y sumarse el nuevo Ganancias Simple?: todo lo que hay que saber sobre el esquema que impulsa el Gobierno

El lanzamiento del Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) reavivó una pregunta clave entre los pequeños contribuyentes: ¿conviene dejar el monotributo y sumarse al nuevo sistema?
El debate ocupa un lugar destacado entre autónomos y profesionales, pero impacta sobre todo en los monotributistas, que conforman una de las bases más amplias del sistema tributario argentino.
Juan Pazo, ex titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), se refirió en las últimas horas a la conveniencia de la migración y detalló las principales diferencias entre ambos regímenes. Lo mismo hicieron contadores con los que habló Infobae. Pazo habló también del tema en el streaming Carajo, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y parte del equipo económico.
Pazo describió el Régimen Simplificado de Ganancias como un mecanismo diseñado para facilitar la relación entre el Estado y el contribuyente. En contraste con el monotributo, donde la fiscalización suele recaer sobre el ciudadano, en el RSG “ahora se presume la inocencia del ciudadano y es ARCA quien tiene que demostrar la culpabilidad del contribuyente que tuvo una diferencia impositiva”. Además, en un programa en la TV Pública, remarcó que el Estado deja de actuar como presunto acusador y traslada la carga de la prueba hacia la administración tributaria.

Según Pazo, el RSG parte de una lógica distinta. “Mirá lo que facturaste, menos los consumos deducibles por tu trabajo, y ARCA te predetermina un impuesto. Si vos pagás el impuesto y no tenés una discrepancia mayor del 15%, se presume la exactitud y hay un bloqueo fiscal”. Este “bloqueo fiscal” supone un blindaje para el contribuyente, que solo enfrentará un proceso de fiscalización si surgen diferencias superiores al umbral establecido.
En cambio, quienes no adhieran al RSG deberán presentar información detallada sobre patrimonio, consumos y la evolución de sus bienes. “Si no te adherís, tenés que presentar el patrimonio, todos tus consumos, tu diferencia patrimonial y todos mis gastos. Y en el otro me miran lo facturado y el gasto deducible”, explicó Pazo. La diferencia central reside en el nivel de exposición y la carga administrativa.
El interrogante sobre la conveniencia de pasarse a Ganancias Simple se centra en la comparación de costos y beneficios. Pazo sostuvo que, para los autónomos, la transición resulta directa y ventajosa. “Si vos sos un autónomo, es superfácil; podés adherir al RSG. Para los trabajadores en relación de dependencia que pagan Ganancias, el acceso al RSG no implica nueva carga tributaria si su facturación y gastos deducibles son nulos”. Sin embargo, el desafío aparece para los monotributistas, que deben evaluar si el cambio les representa una mejora o un mayor costo.

La clave, según el ex funcionario, está en analizar el perfil de gastos e ingresos. “Si vos tenés un RGS y los gastos que tenés derivan de tu trabajo, quizás te cueste más caro impositivamente, pero te permite acceder a beneficios que antes no tenías, como acceso al crédito, acceso a comprarte una vivienda o auto”. La posibilidad de acceder a financiamiento formal y justificar consumos de manera transparente se ubica entre los puntos más destacados del nuevo régimen. Para el monotributista, tradicionalmente limitado en el acceso al sistema financiero, el salto a responsable inscripto bajo el RSG puede traducirse en ventajas concretas, aunque con un costo impositivo superior en ciertos casos.
Qué dicen los contadores
Pero los contadores tienen una postura diferente al ex titular del fisco sobre la conveniencia de que un monotributista se adhiera al RGS. “Nunca le recomendaría a un monotributista que se vaya del Régimen de Pequeños Contribuyentes, que es muy cómodo, con pocos impuestos, con una obra social incluida, con un aporte jubilatorio muy moderado, y se pase a un régimen inscripto del Impuesto al Valor Agregado (IVA)”, afirmó la contadora pyme Elisabet Piacentini, para quien no conviene realizar el cambio a pesar del “blindaje” otorgado para sacar dólares del colchón.
Sin embargo, aclaró que si el monotributista tuvo un incremento patrimonial desmesurado respecto de su facturación, convendría analizar otras estrategias, como combinar el monotributo con una sociedad anónima simplificada, incluso unipersonal. “No pasaría a un monotributista directamente a responsable inscripto para usar la declaración jurada de Ganancias Simplificado”, reiteró.
Por su parte, el contador Marcos Felice, del estudio Lenticchia & Felice, tiene una postura distinta: solo recomienda la adhesión al RSG en caso de que el contribuyente quiera usar dólares comprados en el mercado paralelo para moverlos legalmente. “Si no tiene nada para blanquear, no lo recomendaría. Hoy la diferencia entre lo que paga siendo monotributista o autónomo es abismal”, sostuvo. Y puso un ejemplo numérico: un monotributista categoría K que presta servicios paga $12 millones al año de componente impositivo; en Ganancias, suponiendo que no tiene gastos para deducir y solo se computan las deducciones personales, pagaría $20 millones con las escalas actuales.
Pazo también profundizó en el trasfondo conceptual de la reforma: “Tiene un sentido filosófico atrás, superprofundo, de darle libertad a los ciudadanos de disponer de lo suyo, y eso tiene que ver con algo más de fondo y filosófico de por qué llegamos a esta situación”. Según su visión, el sistema apunta a que quienes ahorraron en las últimas dos décadas y buscaron proteger su capital puedan ahora reinvertirlo en la economía real, con un marco de seguridad jurídica y menor presión fiscal en el mediano plazo.
Pazo contra los contadores
El debate también abarca la estructura de costos para los profesionales que asesoran a monotributistas. “Los contadores no podrán cobrar lo mismo”, advirtió Pazo, en referencia a la simplificación de trámites y la reducción de la carga administrativa para quienes migren al RSG. El argumento apunta a que el régimen simplificado reduce la necesidad de asesoramiento permanente y delega en el fisco la responsabilidad de determinar el impuesto a pagar.
Lo que va en línea con las declaraciones del ministro Caputo. “Pasamos una Ley (Inocencia Fiscal) que es absolutamente a prueba de balas, a prueba de Kicillof. No hay ninguna posibilidad de que nadie te haga nada, no importa lo que digan los contadores”, aseguró durante su participación 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas.
La discusión sobre la conveniencia de migrar al RSG no tiene una única respuesta. Depende del perfil del contribuyente, el volumen y la naturaleza de sus ingresos, la necesidad de justificar consumos y patrimonio, y la importancia de acceder a crédito o a bienes registrables. Para algunos, el salto representa una carga fiscal mayor, pero también una puerta de acceso a financiamiento y mayor previsibilidad. Para otros, el monotributo sigue siendo más conveniente por su bajo costo y la simplicidad de sus obligaciones.
El análisis de las diferencias entre ambos regímenes revela que la decisión de migrar implica sopesar los beneficios en términos de blindaje fiscal y acceso a crédito frente al posible aumento de la carga impositiva y la pérdida de simplicidad administrativa. El régimen tradicional del monotributo mantiene su atractivo para quienes priorizan bajos costos y una operatoria sencilla, pero limita el acceso a servicios financieros y expone a inspecciones más amplias.
El debate sigue abierto porque la decisión no responde a un único factor, sino a una combinación de variables personales y económicas. La nueva lógica de control y la protección ante diferencias menores pueden resultar decisivas para quienes buscan mayor previsibilidad y formalidad. El monotributista, en tanto, enfrenta el desafío de analizar si la migración representa un beneficio real o una carga adicional en su esquema tributario.
POLITICA1 día ago¡VERGÜENZA NACIONAL! Humillan a la Policía Federal mandándolos a un merendero antes de darles un aumento de sueldo digno
POLITICA3 días ago24 DE MARZO: La historia completa que el relato omitió sobre el golpe de 1976 y el Juicio a las Juntas
POLITICA2 días agoEl Presidente y Karina Milei volvieron a respaldar a Manuel Adorni tras la polémica por sus vuelos















