ECONOMIA
El dato que todos quieren saber: cuánta plata se necesita hoy para ser millonario en Argentina

Hace un año, nos preguntábamos qué significa realmente «ser millonario«. La definición identifica como tal, a quien posee un patrimonio neto de entre 1 y 999 millones de dólares, una condición históricamente asociada con la independencia financiera y el acceso a una vida con mayores oportunidades. Este concepto también estuvo ligado a la idea de prosperidad y éxito, y al llamado «sueño americano».
Los datos relevados en 2024 no ofrecían una perspectiva optimista sobre la posibilidad de alcanzar ese objetivo para los argentinos, medido en dólares constantes, aunque tampoco se trataba de una meta fácilmente alcanzable para los trabajadores estadounidenses. En un país como la Argentina, donde un año puede equivaler a un largo plazo por la velocidad a la que cambian las condiciones económicas, la pregunta hoy ya no es qué significa ser millonario, sino si estamos más cerca o más lejos de ese objetivo que hace 12 meses. Más allá del millón como cifra, lo que está en juego es la capacidad de generar riqueza en un contexto económico más previsible.
Aunque el dólar funciona como moneda de referencia a nivel global, su poder adquisitivo tampoco permanece constante en el tiempo. Ajustado por inflación en Estados Unidos, el millón de dólares de 1970 equivalía en 2024 a aproximadamente u$s8,08 millones a precios actuales. Un año después, ese mismo monto asciende a unos u$s8,29 millones, lo que implica un incremento cercano al 2,6% interanual.
El millón de dolares de 1970 equivale hoy a casi u$s8,3 millones
Incluso tratándose de la principal potencia económica mundial, el objetivo de «ser millonario» continúa alejándose con el paso del tiempo. Desde 1970 hasta la actualidad, el dólar perdió cerca del 88% de su poder de compra, lo que confirma que el deterioro del valor del dinero no es un fenómeno exclusivo de economías inestables.
La diferencia central aparece al analizar cómo evolucionan los ingresos frente a ese proceso inflacionario. En Estados Unidos, donde la inflación ha sido históricamente moderada, los salarios tendieron a acompañar, al menos en parte, la suba de los precios. En la Argentina, en cambio, la dinámica ha sido muy distinta. La economía ha convivido con episodios de alta inflación e incluso procesos hiperinflacionarios, lo que dificulta que los salarios logren ajustarse en la misma magnitud.
Los pesos que necesita hoy un argentino para ser millonario
Incluso en un contexto más previsible y estable como el actual, los ingresos reales en la Argentina continúan rezagados. Esta diferencia en la capacidad de los salarios para sostener su poder adquisitivo es clave para entender por qué, al trasladar el objetivo del millón de dólares a moneda local, la distancia resulta mucho mayor. A partir de allí surge la pregunta ¿Cuántos pesos necesita hoy un argentino para ser millonario?

En 2025, el millón de dólares ajustado por inflación equivale a aproximadamente $12,3 billones al tipo de cambio vigente
En 2025, el millón de dólares ajustado por inflación equivale a aproximadamente $12,3 billones al tipo de cambio vigente. Un año atrás, ese mismo objetivo se ubicaba en torno a $9,78 billones, lo que representa un incremento cercano al 26% interanual.
Este aumento medido en pesos no se explica exclusivamente por la inflación en dólares, sino principalmente por la evolución del tipo de cambio. Mientras que el valor del «nuevo millón» en dólares avanzó apenas 2,6% en el último año, el tipo de cambio de referencia pasó de $1.210 a $1.490 por dólar, lo que implica un ajuste superior al 23%. De este modo, la mayor parte del salto en pesos estuvo asociada a la dinámica cambiaria y no a un encarecimiento real del objetivo.
Este movimiento del tipo de cambio se da en un contexto distinto al de 2024. Hoy el mercado opera sin restricciones, con un único tipo de cambio oficial que funciona como referencia y una menor dispersión entre precios financieros. Esta normalización aportó mayor previsibilidad para la formación de precios y la toma de decisiones, aunque no eliminó la elevada sensibilidad de la economía argentina a las variaciones del dólar. En paralelo, la desaceleración de la inflación permitió cierta recomposición nominal de los ingresos, aunque todavía insuficiente para revertir el arrastre de años de pérdida de poder adquisitivo.
La mejora en términos de estabilidad no se tradujo en una reducción abrupta del esfuerzo necesario para alcanzar la meta patrimonial de largo plazo, como la de ser millonario en dólares. Sin embargo, permitió una leve corrección en la dinámica del esfuerzo requerido: el objetivo dejó de alejarse y, por primera vez en mucho tiempo, se redujo marginalmente la cantidad de años de trabajo necesarios, aunque continúa siendo una meta prácticamente inalcanzable para el ingreso promedio y la vida biológica.
Tomando como referencia el salario promedio formal en la Argentina, el ingreso anual pasó de $13,8 millones en 2024 a $21,6 millones en 2025. Medidos en dólares al tipo de cambio vigente en cada período, esos ingresos equivalen a unos u$s11.370 anuales en 2024 y u$s14.480 en 2025. En Estados Unidos, en tanto, los ingresos anuales en el mismo período se ubicaron en torno a u$s61.984 y u$s63.128, respectivamente. La diferencia en los niveles salariales continúa siendo importante y explica buena parte de la brecha en el esfuerzo necesario para alcanzar el objetivo.

En Argentina, el tiempo requerido de un trabajador promedio para ser millonario es de 573 años.
Con estos niveles de ingreso, un trabajador promedio en Estados Unidos necesita alrededor de 131 años para alcanzar el «nuevo millón», mientras que en Argentina el tiempo requerido es de 573 años. Si bien en ambos casos se trata de un horizonte claramente fuera del alcance de una vida laboral, la dinámica es distinta. En Estados Unidos, el tiempo necesario se mantiene prácticamente estable ya que, en 2024 se requerían 130 años, mientras que en Argentina se observa una reducción respecto de los 711 años estimados el año pasado.
En 2024, un trabajador argentino necesitaba 5,45 veces más tiempo que uno estadounidense para alcanzar el mismo objetivo; en 2025, esa relación se redujo a 4,36 veces. Sin embargo, esta mejora relativa no puede interpretarse como una convergencia estructural, sino más bien como el resultado de shocks de nominalidad, asociados a cambios en los precios relativos y a un contexto de mayor estabilidad cambiaria. El desafío hacia adelante será que esta reducción del esfuerzo no dependa de ajustes transitorios, sino de un crecimiento sostenido de los ingresos medidos en dólares.
Las medidas económicas implementadas hasta el momento explican parte de la mejora observada respecto de años anteriores. La desaceleración de la inflación y los cambios en el régimen cambiario contribuyeron a un mayor orden macroeconómico y a una estabilidad relativa. Sin embargo, los salarios reales continúan rezagados tras el fuerte deterioro acumulado en años previos y siguen ubicándose muy por debajo de los niveles de las economías desarrolladas.
Mientras no se consolide una recuperación sostenida de la productividad, del ingreso real y de la inversión, el objetivo de ser millonario seguirá siendo una referencia estadística más que una posibilidad concreta para el trabajador promedio.
A un año de aquella primera pregunta sobre qué significa ser millonario, los números muestran que la Argentina hoy está mejor, pero aún lejos de transformar la estabilidad en prosperidad. La clave de esa transformación estará en que los ingresos vuelvan a crecer, en términos reales y de manera sostenida, y que así la estabilidad deje de ser un punto de llegada y pase a ser un punto de partida.
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ECONOMIA
Sin Vaca Muerta no se puede, con Vaca Muerta no alcanza: el mensaje argentino en el más grande evento petrolero mundial

“Vaca Muerta es una roca, nada más. La diferencia la hace todo lo que hacemos por encima de esa roca”, dijo el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, durante el CERAWeek by S&P Global, el mayor encuentro de la industria energética, que se celebró esta semana en Houston, Estados Unidos.
Ese fue uno de los mensajes más representativos del estado de situación actual de la Argentina. Los enormes recursos del yacimiento no convencional son una condición necesaria, pero insuficiente por sí solos. Sin inversión sostenida en infraestructura, marcos regulatorios estables y una articulación efectiva entre el Estado, la industria y la sociedad, la riqueza geológica difícilmente se transforme en desarrollo duradero.
En un contexto global atravesado por la crisis energética y por restricciones en el flujo de combustibles agravadas por la guerra en Medio Oriente, la mirada internacional sobre la Argentina y Vaca Muerta volvió a intensificarse.
Durante el foro, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, expuso que el sector energético local proyecta exportaciones anuales por USD 45.000 millones para 2031. Incluso definió el momento actual como “la oportunidad de la vida para contribuir a la mejora de la Argentina”, apoyado tanto en el contexto geopolítico como en la magnitud de los proyectos que ya están en marcha.
Marín sostuvo que la combinación entre demanda internacional, estabilidad regulatoria y contratos de largo plazo con países desarrollados es lo que hoy permite pensar en inversiones que antes no eran posibles. “Antes hubo momentos parecidos, pero Argentina no estaba preparada y no pudo aprovecharlos”, agregó. “Esta guerra aceleró el GNL de Argentina de una forma que no se imaginan. Hoy la seguridad energética pesa más que el precio”, afirmó.
Las inversiones —algunas planeadas, otras ya en marcha— en Vaca Muerta podrían permitirle a Neuquén, según Figueroa, duplicar la producción y también las regalías. Pero el gobernador advirtió sobre la urgencia de avanzar en obras que multipliquen el desarrollo de infraestructura, un área en la que todavía existe una “deuda vital”.

“La infraestructura es muy importante”, insistió, y planteó que solo con más rutas, accesos, escuelas técnicas, hospitales y obras públicas se podrá transformar la renta petrolera en una mejora real para la población neuquina y reducir la pobreza y el desempleo.
Figueroa sintetizó además lo que, a su entender, explica el proceso particular de Vaca Muerta. “La condición necesaria es la roca, pero se vuelve suficiente solo si se suma el aprendizaje, el trabajo de la gente, la infraestructura, el desarrollo social y el cuidado ambiental”. Atribuyó el avance logrado hasta ahora a un “círculo virtuoso” en el que participaron los gobiernos provinciales, el sector privado y la sociedad civil, además de la creación del Instituto Vaca Muerta para la formación técnica de la población local.
“Tenemos una ventana de tiempo: el boom de Vaca Muerta nos va a llevar a obtener el doble de producción y regalías, pero necesitamos inversiones que generen impacto positivo en infraestructura para alcanzar ese objetivo después de 2030”, resaltó Figueroa.
El problema ya no es el recurso
La visión sobre el potencial de la industria energética local también se reflejó en los discursos de las grandes petroleras globales. El CEO de Chevron, Mike Wirth, señaló que la Argentina logró avances significativos en términos regulatorios y en el entorno para la inversión, aunque todavía persisten desafíos como las restricciones laborales y la importación de equipos.
“La geología es excelente y el progreso en el país ha sido más bien ‘por encima del suelo’, en el entorno de inversión. Esas cosas fueron abordadas sistemáticamente y estamos viendo un progreso real”, afirmó Wirth durante su exposición en Houston. También reveló que la compañía agrupó todos sus activos de esquisto a nivel global, lo que le permite transferir tecnología y mejores prácticas con mayor rapidez. “Vemos que los costos mejoran, la eficiencia mejora y la productividad de los activos mejora en toda esa cartera”, explicó.

La infraestructura argentina de transporte y almacenamiento sigue siendo, hoy, insuficiente frente al potencial productivo del yacimiento. La ausencia de un sector de midstream especializado —es decir, empresas dedicadas exclusivamente al tendido de ductos y al almacenamiento— hace que los propios productores deban financiar esa etapa, algo que a largo plazo, según Daniel González, secretario de Energía y Minería de la Nación, resulta insostenible.
“El midstream petrolero como negocio no existe en Argentina: son los operadores quienes destinan parte de su capital a tender ductos y construir plantas, algo que a largo plazo no tiene sentido”, advirtió González durante su presentación en Houston. Ese vacío, explicó, encierra a la industria en una estructura en la que el crecimiento de la producción queda condicionado por limitaciones logísticas y de financiamiento.
El factor RIGI
En ese contexto, en la industria también destacan avances que empiezan a impulsar la actividad. Horacio Marín identificó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como decisivo para el futuro del gas natural licuado en el país. “Sin RIG no hay LNG”, repitió en varias oportunidades durante el foro.
El programa fue sancionado hace casi tres años, tiene 15 meses más de vigencia y ofrece a los inversores reducción del impuesto a las ganancias, exención de IVA para inversiones, arancel cero a importaciones y exportaciones, y treinta años de estabilidad regulatoria.
Según adelantó el propio González, ya hay cerca de 40 proyectos presentados al programa y el Gobierno espera sumar entre quince y veinte adicionales para julio de 2027.
Esa previsibilidad, junto con la desregulación de los mercados de petróleo, gas y energía impulsada por el Gobierno, aparece como uno de los factores de atracción que más mencionaron ejecutivos y funcionarios presentes en Houston. “Lo primero que hizo el gobierno fue recuperar la confianza. Eso es lo más importante y lleva tiempo”, afirmó González.
En la industria, no obstante, reconocen avances concretos: la eliminación de los controles de cambios y la inclusión del desarrollo del upstream en el programa de incentivos compensan, al menos en parte, la todavía elevada carga fiscal local.
Un entorno energético global en tensión
Una de las conclusiones que dejó CERAWeek es la creciente preocupación por la seguridad energética, agravada por los conflictos bélicos recientes. El secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, lencabezó la apertura del evento y dijo: “Los mercados hacen lo que hacen los mercados. Los precios subieron para enviar una señal a todos aquellos que pueden producir más: por favor, produzcan más. Los precios aún no han subido lo suficiente como para provocar una destrucción significativa de la demanda”.
El CEO de Shell, Wael Sawan, advirtió que hoy lo central es mantener el flujo físico de combustibles por encima de la atención al precio, ya que los mercados energéticos vuelven a acercarse a escenarios de tensión por cuellos de botella logísticos. Según explicó, el fenómeno empieza a percibirse en Asia, con impacto inicial en el sur del continente y una expansión hacia el noreste asiático y Europa a medida que avanza abril.
South America / Central America
ECONOMIA
Comprar y pagar con ChatGPT: cómo se preparan los bancos, las billeteras y las tarjetas para sumar la IA al e-commerce

La incorporación de la inteligencia artificial (IA) a cada aspecto de la vida cotidiana trae rotundos cambios en el mundo del comercio electrónico y de sus formas de pagarlo. Comprar por Internet elimina cada vez más etapas y acorta los clicks y los tiempos. Ya no se seleccionan los productos en buscadores y motores de IA. Cada vez es más cercana la posibilidad de hacerle un pedido a la IA y dejar que se encargue de todo: buscar un producto, comparar entre todas las opciones posibles, seleccionar la mejor y pagarlo con medio más conveniente.
Bancos, billeteras y tarjetas avanzan a pasos agigantados en este terreno. El comercio agéntico, en el que un agente de IA como ChatGPT, Gemini, Cloud, Perplexity y muchos otros se encarga de todas las etapas comenzó a desarrollarse en la Argentina. El punto central es que el consumidor pueda dar una única orden, del estilo “quiero comprar un pantalón, talle 46, de marca X y que no cueste más de tanto dinero”. A partir de allí, y con la posibilidad de conversar con el agente de IA a lo largo de todo el proceso, se desarrolla la compra a cargo del asistente de IA.
Este escenario trae un factor más de impulso sobre el ecosistema de pagos digitales en la Argentina atraviesa un momento de expansión constante por los cámbios en los hábitos de los usuarios a los que ahora se suma el uso de los agentes de IA. Así, comienza a hablarse de pagos agénticos o de comercio agéntico.
Tarjetas
A nivel regional, las tarjetas de crédito vienen dando los primeros pasos que tienen impacto en el mercado argentino. Sobre el funcionamiento de esta modalidad, Mastercard ya concretó las primeras “transacciones de pagos agenticos en vivo”, que permiten a través de la IA se pueda “buscar, recomendar y completar compras en nombre de los usuarios, manteniendo estándares elevados de seguridad, trazabilidad y control”.
Las operaciones se realizaron en entornos controlados mediante Mastercard Agent Pay, que permite ejecutar transacciones end-to-end iniciadas por agentes de inteligencia artificial, con tarjetas de débito y crédito y bajo consentimiento del titular.
La empresa selló alianzas en cada lugar de la región. En la Argentina, el Banco Nación participó de esas experiencias piloto. Desde la entidad explicaron:“Estamos impulsando una profunda transformación digital orientada a ofrecer soluciones más ágiles, seguras y escalables para millones de argentinos. La participación en estas transacciones agénticas representa un paso significativo en ese camino, incorporando nuevas tecnologías que amplían las capacidades del ecosistema de pagos sin comprometer los más altos estándares de seguridad y gobernanza”.

El esquema de pagos agénticos abarca la protección de las “credenciales de pago”, los datos de la tarjeta, además de la autenticación biométrica y el concepto de “intención verificable”, que permite distinguir operaciones legítimas de potenciales fraudes”.
Visa puso en marcha un plan piloto regional (Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay) de comercio con agentes de IA en alianza con Santander. Las compras cumplieron con todos los estándares de seguridad y de consentimiento por parte de los usuarios, quienes “delegaron” en la IA toda la operación.
En Visa aseguran que más del 70% de los consumidores latinoamericanos ya han integrado alguna herramienta de inteligencia artificial en sus procesos de compra. Y que este ensayo demuestra que “todos los actores del ecosistema estén preparados para lo que viene”.
Billeteras
Por el lado de las billeteras también hay avances. Modo, la app que comparten más de 35 bancos del sistema financiero, se convirtió en la primera empresa latinoamericana en tener su propia app disponible dentro de ChatGPT, la plataforma de IA desarrollada por OpenAI. Según la empresa, esta integración no reemplaza ni modifica la app tradicional, sino que suma una “capa conversacional orientada al ahorro: desde ChatGPT, los usuarios pueden consultar promociones y beneficios disponibles en bancos y comercios del ecosistema». El sistema ya funciona en EEUU y Modo espera su habilitación en la Argentina para ofrecerlo.
La idea es que el usuario ingrese a ChatGPT y allí ya exista su información de Modo, con la que la IA pueda recomendar la compra con la mejor promoción de medios de pago. Ambas apps estarán vinculadas al mismo usuario. Un detalle relevante: a diferencia del e-commerce tradicional o de las redes, dentro del robot de IA no impacta la publicidad: ChatGPT ofrecerá el precio más bajo dentro del producto solicitado.
Modo ya avanzó en los ajustes con las tarjetas y con cadenas retail para implementarlo. También conversa con Temu y Shein. “El ecosistema de pagos digitales en la Argentina alcanzó un nivel de madurez que nos permite dar el siguiente paso», señaló el CEO de Modo, Rafael Soto.
Con este esquema, explicó Soto, la compra debe tener tres elementos. Los comercios van a lograr la “visibilidad agéntica” de su todo su catálogo, para que el agente pueda buscar allí con el mayor detalle el pedido del cliente. Luego, el algoritmo priorizará el precio, con o sin promociones. Por último, se concretará el pago con la opción más conveniente en base al pedido del usuario.
“Queremos que todos los comercios de la Argentina pueden vender de esta forma. El foco está en innovar para mejorar la experiencia concreta de millones de personas”, señaló Soto. Modo, utilizada por todas las entidades líderes del país (a excepción del Banco Provincia, que tiene su app propia, Cuenta DNI) tiene 25 millones de usuarios habilitados, 7,5 millones de usuarios activos, un millón de comercios activos en su red y más de 50 millones de transacciones por mes.

Por fuera de los bancos, en Mercado Pago también hay avances en comercio agéntico, para sumarle IA a las operaciones y a la experiencia de usuario. A principios de este año, la app de Mercado Libre incorporó un Asistente Financiero Personal, un agente que cuenta con más de 100 funcionalidades y permite interactuar por voz o por texto, para resolver distintas gestiones de la compra.
Con esa herramienta “los usuarios pueden pagar servicios adjuntando solo una foto, realizar transferencias (incluso compartiendo capturas de chat con los datos de destino), crear recordatorios y alertas personalizadas, consultar gastos y saldos en tiempo real, entre otras tareas. En el caso de operaciones sensibles, siempre se requiere la confirmación del usuario”, explicaron en Mercado Pago.
Además de utilizar la IA para prevenir el fraude, Mercado Pago la utiliza para el otorgamiento de créditos, en un esquema que se aleja del que utiliza la banca tradicional. “Con la IA ampliamos el acceso al financiamiento formal a segmentos históricamente excluidos. Nuestro modelo de scoring se nutre del análisis del comportamiento de los usuarios dentro y fuera de nuestro ecosistema y analiza más de 3 mil variables. Esta mirada nos permite personalizar condiciones y ajustar riesgo en tiempo real, procurando que las líneas ofrecidas sean acordes a las capacidades de pago de los usuarios”, explicaron en la compañía.
ECONOMIA
Clima de Negocios: el detrás de escena de la fallo histórico por YPF, entre el documento clave de EEUU y el derrumbe de Burford

Fue un fallo tan histórico como sorpresivo; inesperado para la gran mayoría. El Gobierno de Javier Milei celebró una victoria sin precedentes, pero estaba preparado para festejar también si la decisión no terminaba siendo tan contundente como finalmente fue, según reconocieron en voz baja varios funcionarios. Claro, se trataba de una demanda tan extensa y con resultados siempre adversos para el país, que en el análisis de escenarios iba a estar satisfechos con un resultado no tan contundente y definitorio. No hubiera habido brindis como el de ayer en Casa Rosada, pero sí puños apretados.
En el Gobierno estaban confiados del trabajo realizado, sobre todo de la estrategia técnica y diplomática del último año –la misma que detalló ayer Infobae–, pero un fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York a medio camino, que le hubiera indicado a la jueza Loretta Preska que revise la forma de calcular el monto del resarcimiento, por caso, también hubiera sido celebrado en los despachos de la Procuración del Tesoro de la Nación (PTN), el equipo de los abogados del Estado, y en la secretaría Legal y Técnica, a cargo de María Ibarzabal Murphy, desde donde se diseñó el esquema. Es contrafáctico: Argentina ganó y más allá de alguna instancia a la que recurrirá Burford Capital, el bufete que compró los derechos a litigar en este caso hace una década y es el gran perdedor luego del fallo, todo está cerrado a favor del país. Al final, se descorchó.
El documento clave
Por estas horas se habla del rol fundamental del gobierno de Estados Unidos en esta parte final del proceso. Más allá de la independencia de poderes, hubo un fuerte y coordinado lobby a favor del país.

Qué resultado concreto tuvo eso en la decisión de los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson nunca se sabrá a ciencia cierta, pero en el Gobierno sacan pecho sobre el trabajo que coordinó, desde Washington, el embajador Alec Oxenford.
En ese contexto, más de una fuente señaló como central el documento que presentó el Departamento de Justicia (DoJ) del presidente Donald Trump –el ministerio de justicia de EEUU– ante el estrado de Preska. Si bien es cierto que el gobierno estadounidense no participó en ninguna instancia de la apelación de la causa “madre”, la condena en primera instancia que había llegado a USD 18.000 millones de resarcimiento, funcionarios y expertos en esta causa aseguraron que ese documento fue de vital importancia porque fijó la posición concreta de Trump y sus funcionarios sobre cuestiones de soberanía y relaciones con aliados que podrían verse afectadas en este caso. “No hizo falta que se presentaran ante la Cámara, con eso parece haber alcanzado”, dice una fuente oficial entendida en el tema.
“Tuvimos un fuerte apoyo del DoJ. Lo que hubo en los últimos meses fue una validación a la credibilidad de la defensa. Se vio en el pedido de desacato, cuando EEUU dijo que el discovery pretendido era desproporcionado. También fue súper importante la postura que tuvieron sobre el stay ante la Corte de Apelaciones por el pedido de entregar las acciones que el Estado tiene en la empresa. Realmente, no debe ser desnaturalizado ese apoyo porque se repitió en poco tiempo en distintas instancias”, aseguraron en la PTN.

En concreto, a fines de febrero, el DoJ presentó un documento de 29 páginas. No como “amicus curiae”, o “amigo del tribunal”, sino una presentación de interés espontánea del organismo.
De manera resumida, allí dijo:
- Que un litigio en tribunales de EEUU contra estados extranjeros puede tener importantes implicancias en materia de política exterior para ese país y “afectar el trato recíproco que reciba el gobierno estadounidense ante los tribunales de otras naciones”.
- Que los esfuerzos realizados por Argetina “para cumplir con los requerimientos de discovery dirigidos a obtener comunicaciones de altos funcionarios argentinos vinculadas a entidades estatales, requerimientos que, en sí mismos, resultan incompatibles con las consideraciones de cortesía y reciprocidad que surgen en litigios contra Estados soberanos”.
- Que la moción de los demandantes para que se dicten sanciones pecuniarias por desacato contra la Argentina no se ajusta a los principios de cortesía internacional y reciprocidad y debían ser rechazadas.
Otra vez, no fue un documento ante la Cámara (ahí sí apoyaron Brasil, Uruguay, Chile y Ecuador), sino ante el estrado de Preska por una de las causas paralelas que impulsó Burford luego de la sentencia en primera instancia de 2023.

Pocos días después hubo otro movimiento en el mismo sentido. La Corte de Apelaciones había programado una audiencia para el 16 de abril donde se iba a discutir tanto las apelaciones de entrega del 51% de las acciones a los beneficiarios del fallo “madre” como la solicitud de discovery sobre chats de funcionarios y exfuncionarios.
En ese contexto, la PTN recibió una confirmación inusual: el DoJ pidió participar activamente en la audiencia para exponer oralmente en defensa de la posición local. En el Gobierno lo definieron como “un hecho sin precedentes”: fue la primera vez que el gobierno de EEUU pidió formalmente un espacio para presentarse “codo a codo” con Argentina en el juicio. Esa audiencia, finalmente, no llegó a realizarse: antes, la Cámara había suspendido todas las causas paralelas a la espera del fallo “madre” y luego éste llegó y anuló la sentencia de Preska por completo.
La página 50 del fallo
Según los entendidos en la causa, uno de los ejes centrales del fallo de Cámara está en la página 50 del texto. Allí los jueces dejan claro que ninguna de las partes involucradas en estos dos casos discutió que la Argentina violó los estatutos de YPF aunque prometió no hacerlo cuando la empresa comenzó a cotizar en Wall Street, en los ’90.
“Su motivo para hacerlo fue claramente asegurar a los inversores privados —muchos de los cuales tenían su base en EEUU— que estarían protegidos en caso de que la República decidiera renacionalizar la mayor empresa petrolera y gasífera del país si alguna vez cambiaban los vientos económicos y políticos, tal como ocurrió a comienzos de la década de 2010. Bien puede ser que la República no hubiera podido recaudar 1.100 millones de dólares de los ADR de YPF listados en el NYSE de Nueva York sin estas protecciones para los inversores. Y su negativa a cumplir con esas protecciones dos décadas después puso en duda de manera general la seguridad de la inversión extranjera en el país”.
A pesar de la contundencia de esos argumentos, eso no alcanzó, dijeron los jueces.
“No obstante estas realidades fácticas, ahora nos enfrentamos a la limitada cuestión legal de si la causa de acción que los demandantes presentaron y el remedio que buscan frente a las acciones de la República están permitidos según la ley argentina. A pesar de la clara y notoria violación por parte de la República de las promesas que hizo a los inversores extranjeros, la respuesta a esa pregunta es no. Pero en la medida en que la República haya cometido un agravio contra los accionistas que prometió proteger, la ley argentina no dejó a los accionistas minoritarios de YPF sin ningún remedio: los demandantes podrían haber solicitado, y de hecho otros accionistas sí lo hicieron, hacer valer las protecciones de los estatutos en un tribunal argentino mediante las causas de acción reconocidas por la ley argentina”. Esas causas locales mencionadas, por el momento, no prosperaron.

Finalmente, la mayoría de los jueces concluyó que “incluso si los estatutos pudieran crear obligaciones recíprocas, y aún si supusiéramos que lo hace, los reclamos de los demandantes de todas formas estarían vedados por la LGE —la ley pública de la república sobre expropiación”.
Es lo que los abogados conocen como la Pirámide de Kelsen, una representación gráfica de la jerarquía normativa de un sistema jurídico, donde las normas de menor rango están supeditadas a las de mayor rango, como la Constitución. O sea, un estatuto corporativo no puede estar por sobre una ley del Congreso, máxime en una causa que se decidió hacer en Nueva York, luego de que se determinara que era un “fuero conveniente” para hacerlo, hace ya varios años, pero que tenía que usar la ley local para analizar el caso.
¿Es el mismo argumento que usó en estos años Axel Kicillof, actual gobernador bonaerense y encargado en 2012, como viceministro de Economía de Cristina Kirchner, de llevar adelante la expropiación? Kicillof dice que sí, otros integrantes del sector no están tan seguros.
“Los que chocaron el auto de la expropiación de YPF fueron la ex presidenta y el actual gobernador. No hay que olvidarse nunca de eso”, resumió Daniel Montamat, ex presidente de YPF y consultor energético.
“Por chocar el auto de esa manera, el riesgo argentino subió a niveles espectaculares, perdimos el acceso a los mercados internacionales y tuvimos que pagar costos reputacionales en todo el mundo. Fue un proceso traumático, una expropiación que al principio fue confiscación. No deberíamos colgarle a nadie cucardas por haber chocado el auto del prestigio, la seriedad, la confiabilidad de la Argentina frente a inversores de todo el mundo. Decisiones que llevaron, por ejemplo, a que el riesgo país se dispare hasta 3.000 puntos”, agregó Montamat.

“Kicillof le hizo perder mucho dinero a la Argentina con la expropiación. Forzaron la situación porque pensaron que había una caja espectacular, luego de las AFJP, y no la había aún. Se requería de mucha inversión para explotar esa mina de oro que era Vaca Muerta. Aceptaron las condiciones leoninas de Chevron y cerraron apurados con el Club de París”, destacó Emilio Apud, consultor y ex secretario de Energía y Minería, brevemente durante el gobierno de Fernando de la Rúa, y también ex director de YPF.
En el mismo sentido se expresó anoche Milei, cuando aseguró que hay quienes quieren leer esta noticia como un logro de la administración que expropió la empresa. “Lo voy a decir con nombre y apellido, hablo de Cristina Fernández de Kirchner y del inefable Axel Kicillof. Nada puede estar más lejos de la verdad. Es una afrenta a los argentinos que pretendan apropiarse de este resultado. Es importante que todos tengamos algo en claro, estos personajes de nuestro pasado nos unieron en una aventura suicida que nos podría haber costado todo, mucho más de lo que está el país en condiciones de pagar y nos podría haber dejado sin YPF y con un Estado fundido”, aseguró el mandatario.
El impacto y lo que viene
YPF no estaba dentro de la causa: Loretta Preska la había exculpado en 2023, cuando señaló sólo al Estado local. Esa absolución fue lo único que el viernes la Cámara dijo que estaba bien del fallo de la jueza.
Con todo, sin dudas influía el ruido internacional que hacía esta causa mientras la petrolera busca instalarse en el concierto global como el corazón de Vaca Muerta, más aún en tiempos de alta inestabilidad energética por la guerra.
“Lo de YPF y llegar a un acuerdo con lo último de los holdouts del default del 2001, baja el riesgo sistémico y, en el caso concreto de la petrolera, baja el riesgo sobre el costo de capital. Las acciones de YPF deberían seguir subiendo, lo mismo que su valuación”, destacó Gustavo Pérego, director de la consultora Abeceb.
“Kicillof le hizo perder mucho dinero a la Argentina con la expropiación. Forzaron la situación porque pensaron que había una caja espectacular, luego de las AFJP, y no la había aún” (Apud)
“Para el país es mejor, también para Vaca Muerta. La decisión debiera impactar en el riesgo país. La colocación de bonos del viernes marca una línea, pero es innegable que la crisis en Medio Oriente, con alza de precios de los combustibles y aumento del riesgo sistémico no está impactando del todo en Argentina. Es algo inédito”, dijo Pérego.
Montamat concuerda y cree que la causa era una “espada de Damocles” para el Estado y la empresa. “Siempre había riesgo de embargos. El desacato estaba a la vuelta de la esquina para la reputación de un país que necesita incorporarse a los mercados y bajar el riesgo país. YPF también se hubiera visto afectada en medio de la búsqueda de capitales para desarrollar su programa de expansión productiva y el GNL”, destacó. Es el plan que lleva adelante Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera de bandera.
“Es muy positivo para adelante porque nos sacamos una mochila de USD 18.000 millones. Habrá más confianza en los mercados y se mejorará la imagen de manera muy positiva. Además, está el contexto bélico y cómo se modifican las compras de crudo y gas para diversificar la oferta y el riesgo, sobre todo en Europa y el sudeste asiático. Vemos un fly to safety (vuelo a la seguridad) global y este resultado despeja un poco más las dudas sobre el país”, remarcó Apud.
El analista también puso foco en el peso de la relación bilateral con EEUU: “No dudo de la independencia de la justicia de EEUU, pero no creo que este resultado se hubiera dado con otro gobierno. Alguna influencia subliminal quizás hubo t no hay dudas de que se creó un clima para que las cosas sucedieran”.
“Fue un proceso traumático, una expropiación que al principio fue confiscación. No deberíamos colgarle a nadie cucardas por haber chocado el auto del prestigio y la confiabilidad de Argentina” (Montamat)
Sebastián Maril, de Latam Advisors y un especialista en este juicio, señaló un aspecto global que se deriva de esta causa y podría tener, dijo, impacto en el mercado de capitales internacional. “Esto es un antecedente fuerte. ¿Qué pasa si mañana EEUU quiere hacer un proceso similar, expropia y no hacer una oferta a los otros accionistas? O México, con Pemex; Brasil con Petrobrás, o España con Repsol. Esto afecta al mercado de capitales global, por el mensaje general que deja para adelante”, planteó.
¿Y con Burford qué va a pasar? El bufete siempre fue prudente con respecto al resultado final, pero confiaba en que ganaría.
Fue un viernes negro para este litigation funding (o financiador de litigios) que mucho comparan, por su estilo, con un fondo buitre. Su acción se derrumbó 50 por ciento en un día. En 2023 tenía un market cap de unos USD 3.500 millones y ahora ronda los USD 900 millones: una pérdida de valor de 75 por ciento.
Burford hizo lo imposible para sentarse a negociar con los gobiernos argentinos a lo largo de estos años, sobre todo cuando Milei llegó al poder. Nunca lo logró, pero tener un fallo en primera instancia por USD 18.000 millones de una jueza muy prestigiosa lo ponía en una situación óptima.
Ahora, probablemente acuda a la Corte Suprema de EEUU y al tribunal del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones, el Ciadi del Banco Mundial, como sugirió el viernes en un comunicado. Quedó a un paso de quedarse sin nada. Compró los derechos de litigio en 15 millones de euros y vendió parte de esa tenencia por unos USD 300 millones, lo cual le dio una ganancia de casi 2000%, a la que hay que descontar los gastos de más de una década de juicio. Mucho, claro… pero poco si la perspectiva era cobrar de alguna manera los USD 18.000 millones.
El tembladeral que le provocó el fallo de ayer quedó reflejado en ese comunicado. En el apartado de “Impacto en Burford” prometió analizar el resultado y ver cómo refleja en su balance un juicio que había valorado en, al menos, USD 1.200 millones.
“Para el país es mejor, también para Vaca Muerta. La decisión debiera impactar en el riesgo país” (Pérego)
Habló de amortizaciones de activos que podría reducir el valor patrimonial “por debajo del nivel requerido bajo las escrituras que rigen nuestras notas senior para contraer deuda adicional bajo las disposiciones que permiten incurrir en deuda en función de nuestra relación deuda-capital, lo que limitaría la capacidad de Burford para emitir nueva deuda”. Todo muy técnico. Simplificado, abrió un gran paraguas sobre su futuro y ante un contexto financiero que podría ser muy malo. Tanto que algunos expertos financieros creen que podría haber quedado frente a un proceso de activación de cláusulas y posible aceleración de deuda, incumpliendo de ratios, restricción compulsiva de gastos e, incluso, default.
Se comenzó a cerrar un capítulo que comenzó hace más de una década y que generó un daño reputacional muy importante a un país que ya tenía una muy golpeada imagen en el exterior. Una demanda compleja e intrincada que atravesó cuatro presidencias argentinas y fue el mayor juicio a un país soberano que se cursó en una corte de EEUU en toda la historia.
Tiene pocas chances, pero seguramente Burford acuda al pleno de la Cámara de Apelaciones para que revise el fallo. En 14 días deberá decidir y contárselo a Preska. Quizás luego decida acudir a la Corte de EEUU y Ciadi. Será todo mucho más cuesta arriba luego de un viernes en el que seguro no hubo brindis sino caras largas en el 350 de Madison Avenue donde el bufete tiene su oficina neoyorkina.
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