ECONOMIA
Las 7 razones por las que las consultoras creen que el nuevo bono en dólares tendrá éxito y saldría a una tasa de 9%

Después de 7 años la Argentina vuelve al mercado de capitales licitando un bono a cuatro años que vence a fin de noviembre de 2029. El nuevo Bonar 2029 pagará 6,5% anual, la misma tasa que tiene el swap de Estados Unidos.
Los intereses se cobrarán semestralmente. El título es un bono bullet porque el capital se paga íntegramente al vencimiento. Equivale a tener un plazo fijo a 4 años con una atractiva tasa de interés que podría rendir más de 9% anual. Si bien la colocación se hará en la Argentina, se estima que el nuevo título recibirá fondos del exterior.
La consultoras son optimistas y auguran éxito en la licitación del miércoles por las siguientes razones:
- Los bancos tienen exceso de liquidez en dólares.
- Los privados tienen depositados en los bancos más de USD 36.000 millones.
- Se espera una circular del Banco Central que aliente la inversión de los bancos y fondos institucionales.
- Los fondos de inversión en dólares de empresas y particulares rinden 2% anual. En esos fondos de Money Market en divisas hay USD 500 millones.
- El interés de empresas que acceden al Mercado Libre de Cambios a comprar dólar mayorista pero después no pueden acceder al MEP. Este bono los ayudaría a dar ese paso.
- La llegada de fondos del exterior que habrían sido sondeados por el Gobierno.
- El atractivo aumenta porque en diciembre puede bajar la tasa de referencia de Estados Unidos y ayudar a la Argentina a bajar drásticamente la meta de riesgo país.
Pese a este optimismo, el viernes los inversores se mantuvieron quietos; quieren ver el resultado de la licitación. Si el resultado es positivo, como se augura, los mercados podrían vivir ruedas de euforia. Caso contrario seguirá la volatilidad y la cautela.
Según Sailing Inversiones “la Argentina vuelve a los mercados internacionales con la emisión de un bono bullet a 2029 bajo ley local. El título pagará un cupón del 6,5% y el objetivo central es recaudar fondos para cubrir los vencimientos de capital de enero correspondientes al AL30 y AL29, por un total de USD 1.188 millones. El mercado anticipa que el monto a colocar será holgado con relación a esas necesidades y estimamos que la tasa de rendimiento inicial podría ubicarse en torno al 8,5%, acorde al tramo medio de la curva en dólares”.

El equipo de Research de Adcap Grupo Financiero sostiene que “el cupón relativamente generoso vuelve a este nuevo instrumento más atractivo que los bonos reestructurados durante la gestión Guzmán. El ministro Luis Caputo señaló que la emisión cubrirá parcialmente el vencimiento de enero. El resto, indicó, será financiado mediante líneas bancarias (REPO) y otras fuentes que aún no fueron reveladas”.
“Mientras tanto -agrega AdCap- los bonos soberanos en moneda dura registran un leve repunte, lo que sugiere un impacto positivo en el mercado por la noticia. Sin embargo, este repunte, desde los valores actuales, no es para nada comparable con el que se observó en septiembre/octubre tras el anuncio del apoyo de Scott Bessent. Existe mucha especulación en torno al tamaño de la nueva emisión. Creemos que el Gobierno optará por una emisión de tamaño considerable antes que una colocación excesivamente ajustada en términos de rendimiento, especialmente porque la alternativa del REPO podría no resultar tan económica”.
1816 confeccionó un detallado informe sobre el nuevo bono. Dice que la deuda argentina “reaccionó bien a la noticia, pero aun así el AL29 y el AL30, dos bonos que tienen una duration más baja que el nuevo título (porque van amortizando a lo largo de los años), rinden 9,6% y 10,6% contra MEP. Si el nuevo bono sale en curva debería rendir un poco más de 10% o, en otras palabras, salir a un precio de alrededor de 88,5 dólares. Imaginamos que el Gobierno querrá mostrar una tasa de corte inferior al 9% para anclar expectativas de cara a lo que, esperamos, sea una emisión de deuda en el exterior en algún momento de diciembre o enero”.
La consultora agrega que con todos los Globales rindiendo cerca de 10% offshore (no contra MEP), “pareciera que con esta colocación el Gobierno apunta a captar el interés de inversores locales y no internacionales. Si, como pensamos, el Ministerio de Economía buscará emitir a una tasa inferior al 9%, para marcar la cancha de cara a una futura colocación internacional, la pregunta es qué tipo de inversor podría verse tentado con el flamante Bonar 2029, teniendo un AL30 muy liquido rindiendo 10,6% contra MEP. Los grandes inversores locales son los bancos, que actualmente tienen una liquidez en dólares enorme (USD 22.900 millones, incluyendo USD 17.700 millones encajados a tasa cero en el BCRA y USD 5.200 millones en las sucursales), fruto del creciente stock de depósitos en dólares privados; USD 36.500 millones a principios de diciembre, tras el pago de BOPREALES. Esa liquidez por alguna razón no la vienen invirtiendo en Bonares, de modo que no vemos razones para que demanden el flamante Bonar 29 si no hay incentivos adicionales, como cambios normativos, que no pueden descartarse de aquí al miércoles; recordar que cuando hay subastas en pesos del Tesoro es muy común que haya nuevas comunicaciones del BCRA en la previa a las licitaciones”.

El informe de 1816 recuerda también que “en el caso de los fondos comunes de inversión este año vimos un boom de suscripciones de fondos en dólares, que hizo que este universo pase a administrar más de USD 10.000 millones, superando con creces lo que ocurrió en la época de los FCI de Letes en la era Macri. La particularidad es que en esta ocasión más de la mitad de los FCI en dólares se explica por Money Market en dólares, que rinden en promedio menos de 2 por ciento”.
Además, incluye en su análisis ciertas métricas del mercado. En conjunto, precisa, “los FCI en dólares tienen Bonares y Globales por el equivalente a USD 550 millones de valor de mercado y no hay razón para pensar que vayan a demandar masivamente nuevos títulos si no salen a una tasa de mercado”.
La movida es inteligente y una buena solución para pasar enero sin tener que volver a pedirle plata a Trump o gastarse los dólares del FMI.
En cuanto a las tesorerías corporativas, sigue, “hay que recordar que las empresas que acceden al Mercado Libre de Cambios tienen limitada la conversión de MEP a CCL (por la restricción cruzada), pero nada les impide comprar AL30 en el mercado secundario. En resumidas cuentas, tendemos a pensar que esta colocación saldrá a una tasa menor al 9%, pero que, para lograr ese objetivo, será necesario algún inversor especial ¿Entidad pública? O un actor internacional particular”.
EconViews se mostró optimista. “La movida es inteligente y una buena solución para pasar enero sin tener que volver a pedirle plata a Trump o gastarse los dólares del FMI. El equipo económico se puso el objetivo de colocar unos USD 1.200 millones, aunque no sería raro que la demanda sea fuerte y se pueda emitir un monto mayor. Esto servirá para refinanciar los vencimientos de capital de los AL29 y 30”.
La consultora que dirige Miguel Kiguel pronostica que habrá demanda. “La liquidez en dólares del sector privado es alta y el apetito por riesgo argentino ya quedó validado con las colocaciones corporativas y provinciales, que superaron los USD 5.000 millones desde las elecciones. Además, es probable que ya se haya sondeado a inversores externos para que participen”, fundamenta.
Además, estima que el objetivo oficial “será lograr una tasa por debajo del 10%, que es el rendimiento aproximado al del AL29, aunque tiene una amortización de capital más acelerada. Si el mercado valida esa tasa, el precio de corte rondaría los USD 89,5 lo que implicaría emitir unos USD 1.340 millones nominales para cubrir los USD 1.200 millones de vencimientos cash. Al ser legislación argentina, la emisión no requiere de aprobación del Congreso. Más allá de los números, lo vital es la señal. Recuperar la capacidad de rollover (renovación) en el mercado voluntario es la llave maestra para encender el círculo virtuoso: permite aumentar las reservas sin presionar el tipo de cambio.
Para el saldo restante de los vencimientos (unos USD 3.000 millones), el menú de opciones sigue abierto: operaciones de Repo, colocación de Bontes y compras de reservas en el mercado. Si el Tesoro tiene éxito en esta colocación, como todo parece indicar, y el BCRA consolida un programa de compra de reservas, la compresión del riesgo país puede acelerarse drásticamente el año que viene. Hoy, los países con calificaciones crediticias comparables con la Argentina operan con un EMBI en la zona de los 400 puntos básicos. Con el ciclo de baja de tasas de la Fed jugando a favor y un contexto internacional favorable, la Argentina tiene una ventana de oportunidad inmejorable para converger hacia rendimientos bajos muy rápidamente”.
La consultora F2, que dirige Andrés Reschini, indica que “el anuncio de Economía de una licitación de deuda en dólares para el 10 de diciembre con un bullet a 2029 copó la atención del mercado mientras este aguardaba mayores precisiones sobre cómo se financiarían los vencimientos de enero y también para el resto de 2026. Así, el Gobierno aprovechó la ola de emisiones de deuda corporativa y sub soberana para lanzar su propio instrumento. Los depósitos de privados en dólares escalaron hasta USD 36.500 millones y probablemente el Gobierno haya visto una oportunidad allí. La emisión es en el mercado local, bajo legislación argentina y, si bien puede resultar una jugada audaz, cuesta imaginarse que se trate de algo totalmente improvisado. Además, ya comenzaron las flexibilizaciones en materia normativa para que, por ejemplo, aseguradoras puedan acceder a la operación primaria vía el producido de caución en dólares, por lo que no sorprendería ver más cambios de este tipo en los próximos días. El anuncio de licitación de deuda en dólares de MECON fue bien recibido, no sería una ganga, pero implica la apertura del principal canal de financiamiento y en caso de tener éxito puede contribuir a dar previsibilidad en el mediano plazo, mientras el resto del trabajo queda en manos de la política, plano en el que se aguarda que se materialicen logros de la posición conseguida por el oficialismo en las elecciones de octubre”.
En tanto Cepec, que dirige Leo Anzalone, señala que “la elección de un vencimiento 2029 contrasta con la expectativa generalizada de que el Gobierno apuntaría primero al tramo largo de la curva en dólares. La duration estimada del bono es 3,36, un punto de la curva que aún no fue testeado por el mercado. Si el Tesoro referencia el precio a la curva ley NY, un rendimiento del 10% implicaría una paridad cercana a USD 89,5. Si se tomara como referencia la curva ley local, la TIR sería más cercana al 11,5%. No descartamos la presencia de un inversor ancla internacional o una estrategia de arbitraje de jugadores locales con dólares atrapados (brecha en torno al 2,7%). Otra hipótesis plausible es que la emisión forme parte de una ingeniería financiera más amplia, como la obtención de títulos para un eventual REPO con bancos internacionales”.
La consultora observó que el anuncio del nuevo bono “generó presión moderada pero consistente en el tramo medio. Hasta conocer la tasa efectiva de corte, la curva seguirá operando con un sesgo de cautela. La dinámica del nuevo bono será el principal driver local. La demanda efectiva y la tasa final determinarán el comportamiento de la curva en dólares durante el resto de diciembre, en un contexto donde la ausencia de tensiones cambiarias debería favorecer movimientos ordenados. En pesos, sin señales claras de desaceleración inflacionaria, esperamos que la selectividad continúe dominando la operatoria”.
Además, prosigue, “dentro de diez días el Tesoro enfrentará el mayor vencimiento del año por un total de $40 billones, con fuerte concentración en CER ($18 billones) y tasa fija ($17 billones). Para maximizar el rollover no puede descartarse una nueva reducción de encajes, replicando la estrategia utilizada en las dos licitaciones previas. Este evento será clave para definir el comportamiento de tasas reales y la intensidad de la curva CER durante la segunda quincena del mes. Conclusión El mercado continúa ordenado, pero cada vez más dependiente de señales”.
Se espera así que los inversores tomen decisiones positivas porque en el fin de semana tuvieron oportunidad de analizar las chances de éxito del nuevo bono.
ECONOMIA
Con dólar quieto, ¿el PLAZO FIJO vuelve a ser negocio?: el consejo de economistas

Mientras que el precio del dólar se encuentra estable, las tasas en pesos seducen a los ahorristas por medio de los plazos fijos tradicionales y otros instrumentos en moneda doméstica. Por lo que los inversores comienzan a plantarse cuánto más pueden ganar en este momento y los economistas opinan en qué conviene posicionarse ahora.
Es que la cotización del billete minorista estadounidense desciende cerca de 4% en todo febrero y casi 5% en todo 2026, por lo que se está transformando en un «pésimo» negocio para los ahorristas.
Con dólar quieto, ¿conviene invertir en plazo fijo?
De hecho, según las operaciones del mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), se está proyectando que el valor del dólar oficial suba en todo el año alrededor del 20%.
Un nivel que es superado por las tasas en pesos, donde los plazos fijos tradicionales de bancos grandes pagan hasta 27%. Y, en entidades más chicas, llega hasta un máximo 33,5% de tasa nominal anual (TNA) para las colocaciones a 30 días, que es el tiempo mínimo exigido por el sistema financiero para dicho instrumento.
Es decir, se puede ganar por mes una renta de entre 1,9% a 2,75%, un porcentaje que se ubica entre 6 hasta casi 7 puntos porcentuales más altos que el movimiento del precio del dólar en los primeros 19 días de febrero.
Además, el plazo fijo tradicional ofrece una ganancia similar a la inflación, que fue de 2,9% en enero pasado y que, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), realizado por el Banco Central en base a una encuesta con 44 economistas, se ubicaría en torno al 2,1% en el corriente febrero.
«El plazo fijo tiene una tasa que puede llegar a estar por debajo de la inflación en los próximos meses, que es con lo que se actualiza el techo del dólar, valor al que puede llegar a ubicarse», afirma Jorge Colina, economista de IDESA, a iProfesional.
Con ello se refiere a que desde inicio de este año, las bandas de flotación cambiaria establecidas por el BCRA, en las que no interviene en el mercado, se actualizan de manera mensual con la inflación medida dos meses atrás (t-2), por lo que hoy se ubican en un rango entre un mínimo de $876 y un máximo de $1.594 para el dólar mayorista, cuya cotización actual se ubica en torno a los $1.400.
Incluso, las cauciones llegaron en estos días a tocar el 45% de tasa nominal anual (TNA), por lo que pueden ofrecer en solo 14 días alrededor de 1,73%.
Los mismo algunas Letras en pesos a muy corto plazo, que proponen una tasa mensual que puede llegar al 3%.
¿Dólar o plazo fijo?: en qué invertir, según economistas
Con un precio de dólar barato y en retroceso, y tasas en pesos más seductoras, la mayoría de los economistas relevados por iProfesional recomiendan, al menos en el corto plazo, hacer tasa en pesos.
Aunque se advierte que, con un valor bajo de billete estadounidense, no es mal momento para posicionarse en el mismo, en caso que se necesite para viajar o cancelar algún compromiso.
Por lo pronto, el precio del dólar se encuentra estable, e incluso a la baja, por la gran entrada de divisas de exportaciones y de emisiones de deudas corporativas. A ello se le suma la compra de billetes estadounidenses, por parte del Banco Central, para reforzar las reservas y donde lleva acumuladas adquisiciones por más de u$s2.250 millones, desde el pasado 5 de enero hasta la fecha.
«La realidad es que hoy hay varios factores que tiran abajo la cotización del dólar. El primero es que en octubre pasado la gente ya se dolarizó fuerte. Además, empresas estuvieron emitiendo obligaciones negociables (ON) en moneda estadounidense y eso tira la oferta al mercado, ya que las tienen que liquidar. Y, por último, las tasas hoy son atractivas en pesos, y no tanto en dólares, por lo menos en el corto plazo», detalla a iProfesional Andrés Salinas, economista e investigador de la Universidad de La Matanza (Buenos Aires).
Por eso, acota que en marzo se entra en la época de la cosecha gruesa, lo que generará que la oferta de divisas aumente y «da todo a pensar de que el precio del dólar no va a saltar. Pero es Argentina, donde un lío político te puede hacer disparar el dólar sin justificación técnica, sino, simplemente, por pura especulación».
En esta sintonía, Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de Eco Go, completa: «Creo que todavía la oferta de dólares va a exceder la demanda, con lo cual, conviene hoy seguir apostando a las tasas en pesos. No sé tanto si en un plazo fijo, hay mejores opciones, como títulos públicos nacionales a corto plazo, con el riesgo que ello conlleva. Incluso, algún título que ajuste por CER o UVA».
Al respecto, Isaías Marini, economista de la consultora ONE618 (ex Consultatio), opina que, de corto plazo, se inclina por hacer tasa en pesos. «Si bien el tipo de cambio se apreció considerablemente, la oferta de flujos financieros continúa estable, con el BCRA comprando, y el agro aún mantiene un ritmo de liquidación bajo, que debería repuntar en los próximos meses de la mano de la cosecha gruesa. En este contexto, creo que la volatilidad del tipo de cambio se mantendrá acotada», afirma.
En ello coincide la economista Natalia Motyl: «Con el dólar planchado, es época de carry trade, ya que hoy claramente que conviene tomar posición en pesos. El dólar va a subir pero no veo que lo haga en el corto plazo. Básicamente, esto se da por el apoyo político en el Congreso hacia el oficialismo, que elimina cualquier incertidumbre. A ello se suma la actual política cambiaría, que favorece un tipo de cambio más atrasado y un dólar más débil en el mundo. Por lo que veo que hay margen de seguir manteniendo un precio de dólar bajo».
En esta tónica, concluye Fernando Baer, economista de la consultora Quantum: «Sigo siendo constructivo en posicionamientos a tasa fija. No sé si un plazo fijo es la mejor opción, pero sí que la tasa en pesos, en este contexto, le puede seguir ganando al tipo de cambio. Todo indica que seguirán entrando dólares, a un ritmo mayor al que está comprando el Banco Central».
Finalmente, Salinas cierra en sintonía a sus colegas: «Yo reduciría el porcentaje de inversiones en dólares, ya que las tasas que están pagando los instrumentos en pesos están bastante bien. No sé si iría a un plazo fijo (antes que nada sí lo haría), pero también hay Letras cortas que rinden bien y, depende el día, las cauciones pueden ser también otra opción interesante y son fáciles de hacer. El tema a mirar, con todo esto de hacer carry trade, es que el precio del dólar suba en el medio».-
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,plazo fijo,dólar,tasas,inversiones
ECONOMIA
Fondo de Asistencia Laboral: qué plantea la iniciativa y cómo puede ayudar al mercado de capitales

La expectativa durante el tratamiento de la reforma laboral en Diputados se concentró en la votación en particular de la iniciativa del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), uno de los ejes centrales del proyecto de modernización laboral impulsado por el Gobierno, que enfrentó objeciones tanto de la oposición como de sectores técnicos por su impacto potencial en el sistema previsional.
A pesar de que se eliminó el artículo 44, vinculado a licencias y cuya autoría aún se desconoce, el oficialismo no tenía garantizados los votos en particular en la Cámara de Diputados para aprobar el FAL, incluso tras introducir modificaciones durante el tratamiento en el Senado. Un sector de la oposición y miembros de bloques dialoguistas advertían que la nueva estructura podría desfinanciar la caja previsional. Finalmente, luego de largas horas de sesión, el Gobierno logró que se aprobara el FAL, que fue diseñado para cubrir indemnizaciones por despido en el sector privado.
El esquema fija aportes mensuales obligatorios para los empleadores, con tasas que varían según el tamaño de la empresa. Las grandes compañías deberán aportar el 1% de las remuneraciones, mientras que las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) estarán obligadas a contribuir con el 2,5% sobre esa misma base. Antes de los cambios aprobados en el Senado, no se diferenciaba por tipo de empresa y todas debían aportar un 3 por ciento.
El diseño del Fondo de Asistencia Laboral se transformó en un punto de fuerte debate legislativo y fue cuestionado por distintos actores económicos y técnicos. El Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), un centro de análisis económico, expuso objeciones técnicas sobre la forma de financiamiento del fondo y los efectos colaterales sobre el esquema previsional.

La contadora Elisabet Piacentini explicó que el artículo 61 del proyecto establece: “Las cuentas de los Fondos de Asistencia Laboral se conformarán con una contribución mensual obligatoria del uno por ciento para las grandes empresas y dos coma cinco por ciento para las micro, pequeñas y medianas empresas, de acuerdo a la ley PYME”. Piacentini aclaró que estos aportes se calculan sobre las remuneraciones que sirven de base para el resto de las cargas sociales. Así, “en el formulario de cargas sociales, ahora aparecerá que también se paga el dos coma cinco por ciento de este concepto”.
El artículo 77 de la norma incorpora una reducción en la contribución patronal. Según lo dispuesto, los empleadores que participen en el régimen del FAL, a excepción de quienes estén en el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral, podrán descontar el monto pagado al fondo de sus contribuciones patronales destinadas a la seguridad social.
“Si pagás, te lo descontás de los aportes a la seguridad social, a las cajas de jubilación. O sea, el efecto es neutro. En caso de ser una pyme, voy a tener que pagar 2,5% más de todos los sueldos, pero mi efecto va a ser neutro y voy formando un fondo que va a estar a nombre de mi empresa”, detalló Piacentini. En caso de despido, el empleador utilizaría ese fondo para cubrir la indemnización.
La implementación del FAL implica que el financiamiento de los despidos deje de depender directamente de las empresas y pase a un esquema de fondo acumulativo individualizado. Según la experta, el saldo de cada cuenta estará vinculado al empleador, quien utilizará esos recursos ante la eventualidad de afrontar una desvinculación. “El despido lo terminaría pagando la caja de jubilación del Estado”, advirtió la contadora. El mecanismo prevé que los fondos detraídos de la masa salarial se destinen a un fondo administrado, con la intermediación de la Comisión Nacional de Valores (CNV) como autoridad de supervisión.

Entre empresarios y analistas surgieron dudas sobre la viabilidad del esquema, especialmente por el contexto económico actual, marcado por la falta de crecimiento sostenido del empleo privado formal. El sistema previsional argentino se financia principalmente con aportes y contribuciones patronales provenientes del empleo privado y del monotributo. Por eso, una reducción en el flujo de aportes podría afectar el equilibrio financiero del sistema, en particular si la dinámica del empleo privado no se expande.
Pablo Vanarotti, socio de Nicolson & Canon, destacó que la redacción del proyecto deja entrever que la compensación de los aportes al FAL se va a restar de los del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). “La norma te lo permite inferir. Si quieren que dé neto para que el empleador a fin de mes no pague más, tiene que hacer una contribución al FAL y ese mismo restárselo a las contribuciones patronales. Para que eso suceda, debería hacerse sobre la misma base que usaste para calcular, que es el SIPA”, comentó.
Una postura diferente tuvo Pablo Mastromarino, abogado laboralista, para quien los porcentajes que implica del FAL de reducción de las contribuciones patronales no necesariamente implican un desfinanciamiento del sistema previsional. “El sistema previsional se ha venido desfinanciando desde los últimos años por un montón de otras decisiones que van desde la estatización del AFJP hasta las moratorias”, comentó.
Durante el debate parlamentario, diversos sectores señalaron que la neutralidad fiscal que plantea el Gobierno se apoya en la expectativa de que la nueva ley fomente la creación de empleo formal. Según la visión oficial, un mayor dinamismo en el mercado laboral compensaría la reasignación de fondos, dado que más trabajadores registrados implicarían mayores aportes totales al sistema previsional. “Lo que juega el Gobierno es que dice que como esta ley va a crear más empleo, van a haber más aportes. Esto sería el círculo que ellos entienden que va a suceder”, explicó Piacentini en diálogo con este medio.

El control y la gestión del FAL estarán a cargo de la CNV, que supervisará el movimiento de fondos y la administración de las cuentas individuales, con el objetivo de dotar al mecanismo de transparencia y garantizar que los recursos se utilicen exclusivamente para el pago de indemnizaciones laborales.
El control de los fondos por parte de la CNV responde al objetivo del ministro de Economía, Luis Caputo, de fortalecer el mercado de capitales local y reducir la necesidad de acudir al financiamiento externo para afrontar los vencimientos de deuda. En la misma línea, además de los bancos, se habilitó la posibilidad de canalizar los llamados “dólares del colchón” a través de inversiones en ALyCs.
La iniciativa excluye de la reducción de contribuciones patronales a los empleadores que contraten personal bajo el régimen de incentivo a la formalización laboral. Para esos casos, el beneficio no aplicará, según establece el artículo 77 del proyecto, con el propósito de evitar una doble exención para ciertos empleadores.
Un informe reciente del IERAL de la Fundación Mediterránea advierte sobre “problemas de diseño” en el FAL, en particular por la ausencia de un análisis detallado del impacto distributivo y el flujo de recursos entre el sistema previsional y el fondo de asistencia. La entidad sostiene que no existen cálculos precisos sobre cuánto dejará de ingresar al sistema previsional ni sobre cuánto se destinará al fondo asistencial.
La discusión sobre el Fondo de Asistencia Laboral generó un intenso debate en la Cámara de Diputados, donde varios bloques solicitaron mayores precisiones técnicas y proyecciones sobre el comportamiento del fondo. El oficialismo defendió la iniciativa al argumentar que el esquema facilitará la movilidad laboral y reducirá los litigios por despido, mientras que la oposición reclamó mayor claridad sobre los efectos en la recaudación previsional.
En el sector privado, la creación del FAL implica desafíos administrativos y de planificación financiera, ya que exige la apertura de cuentas individuales y el seguimiento del saldo acumulado para cada empleador. Los especialistas subrayaron que el mecanismo requerirá una articulación precisa entre la AFIP, la ANSES y la CNV para asegurar su funcionamiento operativo.
Oficina,Trabajo nocturno,Empleados,Tecnología,Computadoras,Modernidad,Iluminación,Productividad,Ambiente laboral,Empresa
ECONOMIA
Sube el precio de la carne y la inflación de febrero viene con una sorpresa

El kilo de media res trepó en las últimas horas a un precio récord, y con un número redondo, lo que le da espectacularidad al asunto: 10.000 pesos.
Las carnicerías recibieron hicieron frente a ese valor, que implica una suba de nada menos que el 13% respecto de la semana anterior.
Los comerciantes, que vienen achicando márgenes de ganancias en medio del aumento permanente de la carne, no tendrán mucho espacio para postergar esta nueva alza.
Los frigoríficos, abastecedores naturales de los negocios, recibieron a su vez nuevos ajustes desde el predio de Cañuelas, donde el kilo vivo de novillo ya superó los $5.200, también un valor nunca visto en las negociaciones.
Sube el precio de la carne: ¿la inflación vuelve al 3% en febrero?
Los últimos relevamientos de inflación de las consultoras tomaron nota de esta realidad. Eco Go, por caso, prevé que el índice de precios podría llegar al 3,0% en febrero, aun por encima de lo que el 2,9% de enero.
Para LCG, en tanto, el promedio de las últimas cuatro semanas de inflación de los alimentos trepó al 3,4 por ciento, en línea con lo que fueron los últimos meses.
Y todo por culpa del precio de la carne.
El aumento de precios en carnicerías no frena
La disparada en el precio de la carne apareció antes de las fiestas de fin de año. Y prosigue a pesar de que el consumo se ralentizó en este inicio de 2026.
Para tener una idea de la dinámica: desde finales de octubre hasta hoy, el índice novillo pasó de $3.300 a $5.200, un alza del 57,5 por ciento. Todo en menos de 120 días.
Una parte de esa escalada ya se traspasó a las góndolas y carnicerías de barrio. Pero todavía resta que se traslade una buena parte. «La suba será gradual dependiendo del consumo», analiza Andrés Costamagna, consultor del sector cárnico.
Hace un año, el precio de la media res estaba en torno a los $6.000. Y ahora ya trepó a los $10.000. Un alza del 67% en 12 meses.
Algunos de los cortes vacunos más demandados ya superaron esa media.
El kilo de asado, por ejemplo, ya cuesta $24.500 en las cadenas de carnicerías. Cortes como la colita de cuadril y el vacío se acercan a los 30.000 pesos.
El bife de chorizo y el ojo de bife, en tanto, se cobran $40.000 por kilo.
Asado de lujo: las exportaciones, entre las claves
La clave de este proceso está en el nivel de la producción ganadera.
«La faena bovina en Argentina cayó 12% en cabezas durante enero comparado con diciembre de 2025. Por lo tanto, la producción de carne bajó 11% el mes pasado, comparada con diciembre último», cuenta Costamagna.
Esa merma tiene una explicación: la expectativa de que la carne argentina vuelva a ganar terreno en el exterior influye en toda la cadena.
Cuando el productor percibe que el negocio puede mejorar por el lado de las ventas externas, ajusta su estrategia: retiene hacienda a la espera de mejores precios. Esa dinámica reduce la oferta disponible en el corto plazo y presiona sobre los precios.
Es lo que está sucediendo ahora mismo.
La esperanza de que haya más volumen de exportaciones se debe, por ejemplo, a la apertura comercial con los Estados Unidos. Donald Trump acaba de firmar un decreto abriendo las puertas a compras de hasta 100.000 toneladas de carne en la Argentina, cinco veces más de lo que se habilitaba hasta ahora.
Esa actitud del líder estadounidense se debe a la caída en la producción de carne en los Estados Unidos. Un fenómeno que tiene escala a nivel mundial.
La expectativa de que la carne argentina vuelva a ganar terreno en el exterior influye en toda la cadena.
Si este proceso finalmente se consolida, el consumidor probablemente tenga que acostumbrarse a valores más altos que los de los últimos años. Al menos hasta que la producción se incremente y haya un nuevo equilibrio.
Según Costamagna, este proceso puede durar entre dos y tres años.
Pollo y cerdo: ¿oportunidad o rezago?
La comparación con otras carnes ayuda a dimensionar el fenómeno.
El cerdo se mantiene alrededor de $3.400 por kilo de media res, prácticamente sin cambios en la última semana y con un incremento interanual del 15%, muy por debajo del movimiento que muestra la carne vacuna. Y la mitad de la inflación interanual.
Algo similar ocurre con el pollo, que ronda los $2.964 por kilo, también sin variaciones en la última semana, y con un aumento del 44% respecto a febrero del año pasado.
Esta diferencia de dinámicas está reconfigurando el consumo interno. Con la carne vacuna escalando a gran velocidad, las familias ajustan sus compras y reemplazan parte del consumo por alternativas más económicas.
Sin embargo, la suba del vacuno también refleja otra realidad: la oferta de hacienda sigue siendo limitada y los productores buscan recuperar rentabilidad después de varios años de márgenes ajustados.
En ese contexto, el mercado empieza a anticipar un escenario donde la carne vacuna se ubica en un escalón de precios cada vez más alto respecto del resto de las proteínas. Y esa brecha, que hoy ya es visible en los números del sector, podría seguir ampliándose si la oferta no logra recomponerse al ritmo que demanda el consumo.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,inflación,carne,precios,estados unidos
POLITICA2 días agoReforma laboral bomba: menos indemnización, más horas y despidos más fáciles — el cambio que puede sacudir el empleo en Argentina
POLITICA2 días agoEl Gobierno endurece las medidas de seguridad y control en la marcha prevista contra la reforma laboral en el Congreso
INTERNACIONAL3 días agoHouse Dem’s graphic chicken decapitation ‘horrified’ her college roommates: ‘Blood went everywhere’












