Connect with us

ECONOMIA

¿Se acelera la inflación?: qué muestran los datos en la región y en la Argentina, en medio del conflicto en Medio Oriente

Published

on


Los analistas monitorean el impacto de los costos logísticos internacionales en la formación de precios de los bienes de consumo masivo. (AFP)

La publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a marzo, prevista por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para el próximo martes, se produce en un contexto de renovada presión sobre los precios internacionales. Los datos oficiales de las principales economías del mundo y de la región ya reflejan un fenómeno de aceleración durante el tercer mes del año, impulsado fundamentalmente por el incremento en el costo de la energía y los combustibles a raíz del conflicto bélico en Medio Oriente.

En la Argentina, la dinámica inflacionaria del primer bimestre de 2026 mostró una estabilidad relativa en niveles del 2,9% mensual tanto en enero como en febrero. Sin embargo, el quiebre de la tendencia descendente en los indicadores globales durante marzo establece un nuevo piso de expectativas para el dato local.

Advertisement

La evolución del mercado petrolero, marcada por la volatilidad en las rutas comerciales del estrecho de Ormuz y el vencimiento de los plazos diplomáticos entre las potencias, ha impactado de manera directa en las estructuras de costos de transporte y producción a escala mundial.

El escenario global

Las estadísticas oficiales de diversos países confirman que marzo fue un mes de reversión en la tendencia de desaceleración de los precios. Según los datos del Bureau of Labor Statistics (BLS), Estados Unidos registró un salto significativo en su inflación mensual, que pasó del 0,4% en febrero al 0,9% en marzo, llevando la cifra interanual al 3,3 por ciento. Este incremento estuvo traccionado en gran medida por el rubro energético, que reaccionó a las fluctuaciones del precio del crudo en el mercado de Texas.

En la región, el fenómeno fue similar. En Chile, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) notó un salto de 1% en marzo. México, por su parte, reportó a través del Inegi una inflación del 0,86% en el tercer mes del año, frente al 0,38% del segundo. Brasil también mostró una curva ascendente, con un avance del 0,88% en marzo según el IBGE, superando el 0,70% registrado en febrero.

Advertisement
visualization

Incluso en la Eurozona, donde las presiones suelen ser más rígidas, los datos preliminares de Eurostat proyectaon un incremento del 0,4% al 0,6 por ciento.

En el ámbito local, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) ya ofreció un anticipo a través del Idecba, que reportó un IPC del 3,0% para marzo, lo que representa una aceleración respecto del 2,6% medido en febrero y una inflación acumulada interanual del 32,1 por ciento.

La suba del petróleo: la raíz de la volatilidad

El principal motor de la aceleración de precios ha sido el mercado de hidrocarburos. Durante marzo, el barril de crudo Brent, referencia para el mercado argentino, acumuló un incremento mensual del 63%, cerrando el mes en USD 118,35 por barril. Esta escalada respondió al conflicto militar directo que involucró a Estados Unidos, Israel e Irán, sumado al cierre parcial del Estrecho de Ormuz.

Si bien un breve acuerdo de tregua entre Irán y Estados Unidos logró descomprimir los valores de manera transitoria —llevando al Brent a tocar los USD 95,53 y al WTI a los USD 91,55—, la incertidumbre sobre la durabilidad del alto el fuego provocó nuevos repuntes en las últimas horas. El jueves, el WTI volvió a superar el umbral de los 100 dólares durante las últimas ruedas de negociación, manteniendo la presión sobre los costos logísticos internacionales a pocos días de que el Indec cierre el cómputo de marzo.

Advertisement

El impacto en los surtidores: Argentina en el ranking global

El traslado de estos costos internacionales a los precios internos ha sido desigual. Según un relevamiento global de precios de combustibles realizado por Global Petrol Prices, la Argentina se ubicó en el puesto 24 entre 124 países en cuanto a la magnitud de los aumentos registrados desde el inicio de la guerra. Con una suba acumulada del 23,8% en las naftas, el país quedó por encima de vecinos como Chile (16,8%), Brasil (7,6%) y Paraguay (7,9%), aunque por debajo de Perú, que lideró la región con un incremento del 35,6%.

Una mano humana sostiene una boquilla de combustible verde metálica insertada en la boca del depósito de nafta de un automóvil gris oscuro en una estación de servicio.
Con un incremento acumulado del 23,8% desde el inicio de las hostilidades, la Argentina se ubicó en el puesto 24 de un ranking de 124 países con mayores subas en surtidor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En comparación con economías desarrolladas, la suba en los surtidores argentinos fue menor a la de Estados Unidos, donde los combustibles escalaron un 31,1%, ubicando a la economía norteamericana en el puesto 13 del ranking global. En el extremo superior del listado aparecen países como Myanmar y Filipinas, con alzas que superaron el 70% en el mismo periodo.

Para la economía argentina, el peso de los combustibles es central debido a su efecto multiplicador. Un incremento en el precio de la nafta y el gasoil impacta no solo de forma directa en el rubro de Transporte del IPC, sino también de manera indirecta en el precio de los alimentos y bienes de consumo masivo por el costo de los fletes.

Medidas de contención

Ante la posibilidad de que la escalada internacional impactara con mayor fuerza en el índice de marzo y abril, las empresas del sector energético en la Argentina implementaron mecanismos de estabilización. Por iniciativa propia y ante una merma sensible en el consumo interno —especialmente en el interior del país, donde el litro de nafta súper superó los $2000—, las principales compañías acordaron un esquema de “amortiguador” de precios.

Advertisement

Este acuerdo involucra a productoras como Tecpetrol y Pluspetrol, refinadoras como Raízen y Trafigura, e integradas como YPF y PAE (Axion). El mecanismo establece que los precios en los surtidores se mantendrán estables por un periodo de 45 días desde el 1 de abril. Para lograr esto, las empresas acordaron utilizar el valor del crudo de marzo como referencia para sus transacciones internas, acumulando la diferencia con el precio internacional en una cuenta compensadora.

Desde YPF señalaron que la petrolera estatal, que concentra más del 50% del mercado, ha trasladado hasta el momento solo un tercio del aumento del Brent al consumidor final. Según explicaron directivos de la compañía, la estrategia busca evitar la especulación y proteger el mercado interno en un contexto donde el 30% del crudo refinado se adquiere a terceros.

Comparativa Precios combustibles Estaciones de servicio - YPF
Las petroleras locales pactaron un mecanismo de compensación para mantener los precios estables por 45 días. (Jaime Olivos)

Complementariamente, el Gobierno resolvió postergar a fines de marzo la actualización prevista de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono para el mes de abril. Esta decisión fiscal se fundamentó específicamente en la necesidad de mitigar el impacto de la tensión energética global derivada de la guerra.

Qué mostrará el IPC de marzo

El dato que el Indec difundirá el próximo martes será el primer registro oficial que refleje el impacto pleno del shock energético de marzo sobre la economía doméstica. Tras el 2,9% mensual registrado en enero y febrero, el mercado analiza si las medidas de contención —como la postergación de impuestos y el amortiguador de las petroleras— fueron suficientes para disociar la tendencia local de la aceleración observada en Estados Unidos, Brasil y Chile.

Advertisement

Como anticipo, se puede recordar que los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyectaron una inflación del 3% en marzo. De cumplirse este pronóstico, el ICP habrá aumentado sólo 0,1 puntos porcentuales respecto al mes previo.

Lo que sí está claro, es que la persistencia de la volatilidad en Medio Oriente y la incertidumbre sobre la durabilidad de las treguas mantienen el precio del petróleo en niveles elevados. Con una infraestructura energética global dañada por el conflicto, los analistas advierten que, incluso si las hostilidades cesan, los costos logísticos podrían no retornar a los niveles previos de manera inmediata.



horizontal,supermarket

Advertisement
Advertisement

ECONOMIA

Cuánto tiene que ganar por mes una familia para formar parte del 10% de mayor poder adquisitivo

Published

on


Se redujo la desigualdad durante el cuarto trimestre de 2025. Sarah Pabst/Bloomberg

Una familia tipo en Argentina tiene que percibir un ingreso mensual superior a $3.644.000 para formar parte del 10% de los hogares con mayores recursos, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Este umbral, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, marca el ingreso mínimo necesario para acceder al decil más alto de la escala en los 31 principales aglomerados urbanos.

Dentro de este decil, los ingresos familiares van desde ese piso hasta los $25.900.000 al mes, y el promedio se ubica en 5.621.438 pesos. El décimo decil está compuesto por 1.004.001 hogares, lo que representa el 10% del total, e incluye a 3.460.545 personas, es decir, el 11,6% de la población relevada.

Advertisement

El 62,6% de la población —lo que equivale a 18,8 millones de personas, según el Indec— percibió algún tipo de ingreso, con un promedio general de 1.011.863 pesos. Al dividir por nivel de ingresos individuales, el grupo de menores ingresos (deciles 1 a 4) tuvo un promedio de $351.028, el grupo medio (deciles 5 a 8) llegó a $940.586 y el estrato superior (deciles 9 y 10) alcanzó los 2.476.247 pesos.

Entre quienes recibieron ingresos, los varones tuvieron un promedio de $1.191.364, mientras que las mujeres percibieron 838.336 pesos.

Una familia tiene que ganar más de $3,6 millones para pertenecer al 10% con más recursos del país. REUTERS/Francisco Loureiro/
Una familia tiene que ganar más de $3,6 millones para pertenecer al 10% con más recursos del país. REUTERS/Francisco Loureiro/

Al comparar con el resto de los deciles, la diferencia en los ingresos resulta aún más clara. El noveno decil abarca hogares con ingresos entre $2.670.000 y $3.644.000, con un promedio de 3.095.222 pesos. El octavo decil va desde $2.100.000 hasta $2.670.000, con un ingreso medio de 2.367.780 pesos. En el extremo inferior, el primer decil —que reúne al 10% de los hogares con menores ingresos— muestra un rango de $3.000 a $566.000 y un promedio de 374.278 pesos.

Este segmento presenta una gran diversidad interna, ya que incluye hogares apenas por encima de los $3.644.000 y otros con ingresos que pueden multiplicar ese valor hasta cien veces. El ingreso promedio de $5.621.438 registrado en el décimo decil pone en evidencia la brecha respecto al resto de la escala.

Advertisement

Escala de ingreso familiar por decil

Primer decil

  • Ingreso total familiar: desde $3.000 hasta $566.000
  • Hogares: 1.008.514 (10%)
  • Personas: 2.012.875 (6,7%)
  • Ingreso total decil: $377.464.765.000 (2%)
  • Ingreso medio: $374.278

Segundo decil

  • Ingreso total familiar: desde $566.076 hasta $796.266
  • Hogares: 1.016.227 (10%)
  • Personas: 2.421.692 (8,1%)
  • Ingreso total decil: $692.796.540.000 (3,6%)
  • Ingreso medio: $681.734

Tercer decil

  • Ingreso total familiar: desde $796.298 hasta $1.000.000
  • Hogares: 1.000.770 (10%)
  • Personas: 2.576.615 (8,6%)
  • Ingreso total decil: $882.976.579.000 (4,6%)
  • Ingreso medio: $882.297

Cuarto decil

  • Ingreso total familiar: desde $1.000.000 hasta $1.200.000
  • Hogares: 1.007.761 (10%)
  • Personas: 2.738.970 (9,2%)
  • Ingreso total decil: $1.093.961.889.000 (5,7%)
  • Ingreso medio: $1.085.537

Quinto decil

  • Ingreso total familiar: desde $1.200.000 hasta $1.480.000
  • Hogares: 1.008.409 (10%)
  • Personas: 3.052.768 (10,2%)
  • Ingreso total decil: $1.336.066.985.000 (7%)
  • Ingreso medio: $1.324.926

Sexto decil

  • Ingreso total familiar: desde $1.480.000 hasta $1.780.000
  • Hogares: 1.008.278 (10%)
  • Personas: 3.212.912 (10,7%)
  • Ingreso total decil: $1.610.287.437.000 (8,4%)
  • Ingreso medio: $1.597.067

Séptimo decil

  • Ingreso total familiar: desde $1.780.000 hasta $2.100.000
  • Hogares: 1.008.847 (10%)
  • Personas: 3.420.311 (11,4%)
  • Ingreso total decil: $1.944.010.232.000 (10,2%)
  • Ingreso medio: $1.926.962

Octavo decil

  • Ingreso total familiar: desde $2.100.000 hasta $2.670.000
  • Hogares: 1.008.641 (10%)
  • Personas: 3.465.834 (11,6%)
  • Ingreso total decil: $2.388.240.105.000 (12,5%)
  • Ingreso medio: $2.367.780

Noveno decil

  • Ingreso total familiar: desde $2.670.000 hasta $3.640.000
  • Hogares: 1.011.508 (10%)
  • Personas: 3.543.452 (11,8%)
  • Ingreso total decil: $3.130.841.606.000 (16,4%)
  • Ingreso medio: $3.095.222

Décimo decil

  • Ingreso total familiar: desde $3.644.000 hasta $25.900.000
  • Hogares: 1.004.001 (10%)
  • Personas: 3.460.545 (11,6%)
  • Ingreso total decil: $5.643.929.264.000 (29,5%)
  • Ingreso medio: $5.621.438
El ingreso promedio se ubicó en $1.068.540 y la mediana en $800.000. REUTERS/Agustin Marcarian
El ingreso promedio se ubicó en $1.068.540 y la mediana en $800.000. REUTERS/Agustin Marcarian

En la población ocupada, el ingreso promedio fue de $1.068.540 y la mediana de $800.000, cifra que coincide con el umbral superior del decil 5. En los cuatro deciles más bajos, el promedio fue de $392.439; para los deciles 5 a 8, de $1.016.016; y para los deciles 9 y 10, de 2.526.316 pesos.

El conjunto de asalariados sumó 9,5 millones de personas, con un ingreso promedio de 1.082.635 pesos. Entre ellos, quienes aportan al sistema jubilatorio percibieron en promedio $1.321.353, mientras los que no realizan aportes alcanzaron los 651.484 pesos.

En cuanto a los hogares, los ingresos laborales representaron el 79,2% del total, mientras que los ingresos no laborales abarcaron el 20,8 por ciento. En los deciles familiares más bajos, la proporción de ingresos no laborales fue del 67,7% en el primero y del 12,3% en el décimo.

Advertisement

Se redujo la desigualdad

El índice de Gini del ingreso per cápita familiar, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, se ubicó en 0,427, frente al 0,430 registrado en el mismo período de 2024 y al 0,431 del tercer trimestre del año pasado. La diferencia entre la mediana del decil 10 y la del decil 1 en ingresos per cápita familiar fue de 13 y permaneció sin cambios en comparación con el cuarto trimestre de 2024 y el segundo trimestre de 2025, último sin aguinaldo.

Este indicador es una herramienta estadística que permite medir la desigualdad en la distribución del ingreso en la sociedad. El valor puede variar entre 0 y 1: un índice de 0 implica distribución totalmente igualitaria (todos perciben el mismo ingreso), mientras que 1 señala máxima desigualdad (una sola persona concentra todos los ingresos y el resto ninguno).



americas,argentina,argentinian,blue-chip swap,business news,economic news,economy,inflation,latin, latam,parallel exchange rate,south american

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Economistas recalculan a la baja el volumen de importaciones: ¿señal de enfriamiento de la economía?

Published

on



Siempre insólita, la Argentina atraviesa una nueva contradicción: justo cuando la apertura a los productos producidos en el exterior se transforma en uno de los puntos más calientes del debate, se está produciendo un desplome en las expectativas de cifras de importación.

Los economistas que participan en la encuesta REM del Banco Central esperan que el año termine con compras por apenas u$s79.121 millones, lo que implicaría que, en el resto del año, todos los meses deberían rondar un promedio de u$s6.800 millones.

Advertisement

Si bien ese pronóstico supone una cifra que supera en 4% al nivel importador del año pasado, los economistas están continuamente revisando sus estimaciones a la baja. Y eso no es una buena noticia, porque va de la mano con una percepción de enfriamiento en la actividad económica.

A fines del año pasado, la misma encuesta REM preveía que este año habría importaciones por u$s81.500 millones, lo cual supondría un salto de casi 8%, más a tono con un PBI en crecimiento. Hay, entre los expertos, algunos que llegan aun más lejos y hasta creen que las importaciones serán menores que las del año pasado. Por caso, un reciente informe del banco de inversión Morgan Stanley pronostica que el volumen de las compras será de apenas u$s74.700 millones.

Como en todo dato estadístico, puede verse un costado positivo y uno negativo. El positivo es que habrá un mayor ingreso de divisas al país por saldo comercial, y hasta es posible que ese superávit compense a la salida de dólares por turismo y servicios. En definitiva, se disipan las preocupaciones por un déficit en la cuenta corriente, que históricamente suele ser el disparador de las devaluaciones.

Advertisement

Pero la «mitad medio vacía» es la de un indicio recesivo. Si se confirmaran las previsiones de una importación en caída, habría que poner en duda las proyecciones sobre la actividad económica -que el gobierno estima en un alza de al menos 4,5% del PBI para este año-.

De hecho, los últimos años en que hubo caída de exportaciones fueron recesivos. En 2023, cuando las importaciones totalizaron u$s73.714 -un desplome de 9,3% respecto del año anterior- se registró una variación negativa del PBI de 1,6%. Y al año siguiente, ya en la gestión Milei, cuando la devaluación tornó la situación más grave, con apenas u$s60.822, también se registró una recesión, por 1,7% del PBI.

Importaciones con olor a recesión

En principio, hay indicios que parecen darles la razón a quienes creen que las importaciones seguirán bajando. Por ejemplo, la recaudación impositiva por aranceles. Es cierto que es un dato que está impactado por el recorte en las alícuotas arancelarias, por lo que su variación no refleja con exactitud el movimiento comercial. Pero aun así llama la atención la magnitud de las cifras: en marzo pasado, los ingresos por aranceles y tasas de estadística aportaron a ARCA un 12% menos que el año pasado, en términos reales.

Advertisement

¿Por qué es preocupante esta tendencia? Porque el principal consumidor de las importaciones es el entramado industrial, que se encuentra en crisis y está utilizando apenas un 53% de su capacidad fabril instalada.

Los economistas suelen manejar una regla histórica de «tres a uno»: para que la economía argentina crezca un punto porcentual, es necesario que suban tres puntos las importaciones.

No siempre esa relación se cumple, claro. Las principales excepciones ocurren cuando hay distorsiones cambiaras como la del cepo: en esos casos, lo típico es que los importadores adelantes compras, aun cuando no las necesiten en ese momento, porque sospechan que habrá una devaluación a mediano plazo. Es lo que ocurrió, sin ir más lejos, en el final del gobierno de Alberto Fernández, cuando se produjo una gran acumulación de stock en las empresas, que luego de la devaluación bajaron drásticamente sus compras

Advertisement

Pero también durante la gestión de Javier Milei ocurrió este fenómeno, de un modo más acotado. Así, las importaciones en los meses previos a la elección legislativa se dispararon por encima de los u$s7.100 millones mensuales, porque había incertidumbre sobre si después de los comicios se mantendría el esquema cambiario de banda de flotación. En contraste, luego se produjo un desplome importador que alcanzó su mínimo en enero pasado, con importaciones por apenas u$s5.057 millones.

Por qué el gobierno festeja

Si las importaciones van con tendencia a la baja, ¿por qué entonces sigue siendo un tema polémico el de la entrada de productos del exterior, en particular de China? La respuesta es clara cuando se observan las estadísticas sobre cómo varía cada rubro de importación.

Por ejemplo, que la compra de bienes de capital cae a un ritmo de 17% interanual, lo cual es compatible con un escenario recesivo para la rama industrial. En cambio, las importaciones de productos finales para consumo y de automóviles sigue gozando de buena salud y representa un 23% del total de las importaciones, cuando hace un año esa participación era la mitad.

Advertisement

La vehemente argumentación del presidente Milei en defensa de la apertura comercial -en la que trató de «ladrones» a líderes de la industria local que pidieron protección contra la competencia china- hacen suponer que esa ponderación de los productos de consumo en el total de importaciones del país no sólo no disminuirá, sino que podría crecer a lo largo del año.

Para el gobierno, además de la ratificación de su discurso liberal sobre la defensa de los consumidores por encima de los industriales, la apertura importadora supone otro objetivo más terrenal: los productos importados, como textiles y electrodomésticos, han sido los que registraron menor inflación. De esa manera, compensan las subas previstas en los servicios públicos, como consecuencia de la «recomposición de precios relativos».

Es por eso que en el gobierno no parece generar preocupación la marcha de la balanza comercial. Más bien al contrario, la posibilidad de que haya este año un saldo comercial en torno de u$s20.000 millones -que es lo que ocurriría si se cumpliera el pronóstico de Milei sobre un boom exportador de u$s100.000 millones-, entonces el ingreso los dólares no solamente alcanzarían para compensar la salida de turistas sino que, además, quedaría un remanente para que el Banco Central pueda acumular reservas.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,exportación,importación,dólar,devaluación,petróleo,soja,toto caputo,déficit

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Pasajes aéreos internacionales subieron casi 30 por ciento en dos meses por la guerra

Published

on


El alza internacional del crudo tras el conflicto aumentó sensiblemente los costos de viajes a destinos fuera del país en las últimas semanas

12/04/2026 – 11:58hs

Advertisement

El precio de los pasajes aéreos desde Argentina al exterior pegó un salto que nadie esperaba. En apenas dos meses de guerra en Medio Oriente, los vuelos internacionales aumentaron en promedio 15,6%, con picos que rozaron el 30% en algunas rutas clave.

Lo que arrancó como una estabilidad relativa en los precios de los tickets a principios de 2026 se convirtió, en menos de 60 días, en una escalada tarifaria de doble dígito. Las compañías aéreas se vieron obligadas a realizar ajustes bruscos en sus tarifas.

El fenómeno es resultado directo de una crisis energética global que reconfiguró la estructura de costos de la aviación comercial. El motor principal de estas subas es el comportamiento del precio del crudo, que pasó de u$s66 el barril de Brent a principios de febrero a u$s104 en los primeros días de abril.

Advertisement

Ese salto del 57% en el precio de la materia prima se tradujo de forma casi inmediata en el costo del combustible de aviación (Jet Fuel). En algunos mercados, el Jet Fuel registró incrementos cercanos al 100% en apenas ocho semanas.

Cuánto subieron los pasajes al exterior desde que arrancó la guerra

Según un informe de la consultora EcoSur, el precio promedio de los pasajes internacionales desde Argentina escaló de u$s715 a u$s824. Eso representa un incremento de u$s109 por ticket en el lapso de dos meses.

Pero no todos los destinos sintieron el impacto de la misma manera. El tramo Buenos Aires-Los Ángeles lideró las subas con un incremento del 29%, seguido por la ruta a Nueva York, que se encareció 23%.

Advertisement

Por debajo quedan los vuelos Buenos Aires-Miami, con un alza del 17%. Apenas superaron a los trayectos hacia destinos de alta demanda como Madrid, Cancún y Punta Cana, que registraron subas algo superiores al 16%.

Estos movimientos tarifarios no se aplican una vez comprados los pasajes. Solo afectan a quienes buscan reservar vuelos desde que comenzó el conflicto bélico.

Por qué el combustible impacta tanto en el precio de los vuelos

La respuesta está en la composición de los gastos de una aerolínea. El combustible representa aproximadamente el 40% de los costos totales de operación en vuelos de mayor alcance, por lo que afecta mucho más a los internacionales que a los nacionales.

Advertisement

A diferencia de otros insumos, el combustible no es elástico. Las empresas no pueden decidir consumir menos para ahorrar si quieren mantener sus frecuencias de vuelo.

Además, la coyuntura geopolítica actual llevó a muchas compañías aéreas a evitar ciertos espacios aéreos por seguridad. Esto se traduce en rutas más largas y mayor tiempo de vuelo, con escalas imprevistas que antes no existían.

También aumentaron de forma sustancial las primas de los seguros de caución. Todo eso termina encareciendo el producto final que paga el pasajero.

Advertisement

Qué estrategias adoptaron las aerolíneas ante la crisis del combustible

Ante el alza sostenida del combustible, las compañías globales implementaron tres estrategias principales para no quebrar:

  • Recargos dinámicos: Esta estrategia, que ya llegó a la Argentina, contempla la aplicación de cargos variables que se ajustan semana a semana según el precio del petróleo. Permite a las empresas no quedar desfasadas ante la volatilidad diaria.
  • Optimización de flotas: Se aceleró el retiro de aeronaves antiguas y menos eficientes. Las empresas priorizan el uso de aviones con motores de última generación, que permiten ahorros de combustible de entre 15% y 20%.
  • Reducción de la oferta: Para evitar volar con asientos vacíos en un contexto de costos tan altos, muchas aerolíneas recortaron frecuencias. Esta menor disponibilidad de asientos, frente a una demanda que aún se mantiene activa, termina empujando los precios hacia arriba por la simple ley de oferta y demanda.

La combinación de estas medidas busca que las compañías puedan sostener sus operaciones sin acumular pérdidas millonarias. Pero el costo lo terminan absorbiendo los pasajeros, que enfrentan tarifas más altas y menos opciones de vuelo para planificar sus viajes al exterior.

Mientras la guerra en Medio Oriente continúe y el precio del petróleo se mantenga volátil, la perspectiva es que los pasajes aéreos internacionales permanezcan elevados en los próximos meses.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,vuelos internacionales,precio del petróleo

Continue Reading

Tendencias