CHIMENTOS
Ekaterina Ojeda se sumó al mundo de la moda y copió el look insignia de la China Suárez

reconocida marca de ropa y se llevó todas las miradas (Video: TikTok)
Cada vez que Mauro Icardi y la China Suárez pisan Argentina, algún episodio termina por acaparar la atención. El jueves por la noche no fue la excepción: la pareja estuvo en un boliche de Costanera y lo que comenzó como una salida nocturna derivó en un escándalo con tres protagonistas, un enfrentamiento y una expulsión. Esa noche, Icardi habría coqueteado con una joven de 22 años llamada Ekaterina Ojeda. La China, al enterarse, no lo dejó pasar: enfrentó a la chica y la hizo echar del lugar.
En lugar de quedar en el olvido, Ojeda se convirtió en el centro de una ola de repercusiones que no tardaron en crecer. Sus redes sociales explotaron de seguidores en cuestión de horas. Pero el capítulo más llamativo llegó después: Wanda Nara la contrató en su nueva agencia de modelaje. La misma mujer que durante años fue el eje de los escándalos vinculados a Icardi pasó a ser, en este nuevo episodio, quien le abrió una puerta profesional a la joven que su actual pareja habría pretendido seducir.
El nombre de Ekaterina dejó de circular solo en los portales de espectáculos para instalarse en la conversación pública. Y entonces llegó un nuevo capítulo. La joven de 22 años se unió a una reconocida marca de ropa y mostró en imágenes las prendas que eligió llevarse. Entre ellas, una campera de estilo militar en tono verde oliva, con botones dorados y corte entallado, combinada con pantalón a tono y una remera blanca básica, dejando en claro que el foco del look estaba en la campera.
La elección no pasó desapercibida. La campera militar es, desde hace tiempo, uno de los looks más asociados a Suárez. La actriz de Casi Ángeles hace años que la adoptó como su comodín a la hora de salir, la ha llevado en distintas versiones y, al final del día, desde Turquía, la convirtió en una de las tendencias de la temporada.

La coincidencia entre las prendas que Ojeda eligió y las que habitualmente luce Suárez fue lo que disparó las comparaciones. En las imágenes de la joven en la tienda, la similitud con el estilo de la China resulta difícil de ignorar: misma silueta estructurada, mismos botones metálicos, mismo aire de uniforme reinterpretado en clave fashion.
El detalle no es menor si se considera la velocidad con la que Ojeda pasó de ser una desconocida a una figura con contrato de modelaje y presencia en medios. Cada movimiento suyo quedó bajo la lupa, y esta aparición en una marca de indumentaria no fue la excepción.
Las camperas militares de la China tienen una historia propia dentro de su imagen pública. No es una prenda ocasional: aparece en distintos momentos y versiones a lo largo de los años, con variaciones que van desde el color hasta el nivel de ornamentación, pero siempre manteniendo la misma estructura de solapas altas, botonadura central y corte que recuerda a los uniformes de época.

Ojeda, con su versión en verde oliva y botones dorados, activó de manera involuntaria —o no— ese archivo visual. Las comparaciones entre ambas imágenes circularon rápidamente, y el nuevo capítulo del escándalo quedó escrito sin que nadie pronunciara una sola palabra.
Si la elección fue deliberada o casual, es algo que Eka, como le dicen sus amigos, no aclaró. Pero en el contexto de todo lo ocurrido desde aquella noche en la Costanera, la lectura que se impuso en las redes fue una sola: la joven habría elegido ponerse, literalmente, la ropa de su rival.
Cabe recordar que, cuando todavía la relación entre Eugenia e Icardi no estaba confirmada y luego cuando lo gritaron a los cuatro vientos, la actriz usaba prendas muy similares a las de Wanda, por lo que la joven de 22 años podría estar copiando el atuendo de Suárez en esos momentos de su historia de amor con el delantero.
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CHIMENTOS
Estaba borracho y angustiado en el partido con Inglaterra y prometió tatuarse la cara de Morena Rial: el video de cómo le quedó la influencer en su piel

La pasión que despierta la Selección Argentina durante el Mundial 2026 llevó a muchos hinchas a hacer promesas insólitas. Sin embargo, pocos fueron tan lejos como Guido Focaccia, el creador de contenido que revolucionó las redes sociales después de cumplir una apuesta que había hecho en pleno partido frente a Inglaterra.
Mientras el equipo de Lionel Scaloni caía por 1 a 0, el influencer lanzó un desafío tan inesperado como extravagante: si Argentina lograba dar vuelta el resultado y clasificarse a la final, se tatuaría a Morena Rial junto a su ya célebre frase «Que lo demuestre».
El conjunto nacional terminó imponiéndose por 2 a 1 y Guido no dudó en cumplir con su palabra. Horas más tarde se mostró camino al estudio de tatuajes y explicó cómo había nacido aquella promesa. «Ayer entre estupefacientes y cantidades ilimitadas de cervezas, y mi cerebro dominado por las Umpalumpas, prometí totalmente alocado que me iba a tatuar a More Rial», contó con humor.
Lejos de intentar justificar su decisión, siguió relatando el momento con ironía. «Andá a saber cuál fue el cortocircuito que tuve. Prometí que me tatuaba a More Rial con la famosa frase ‘Que lo demuestre’», recordó, antes de confirmar que no pensaba dar marcha atrás. «Ahora estoy cumpliendo la promesa. Lo prometí en un estado catatónico, no se estaba dando el resultado», agregó entre risas.
SE TATUÓ A MORENA RIAL POR UNA PROMESA
Antes de que comenzara la sesión también protagonizó un divertido intercambio con el tatuador. «¿Es la primera vez que vas a tatuar a More Rial?», le preguntó. Sorprendido, el artista respondió: «Estás loco», mientras Guido retrucó con una sola explicación: «Por la Selección».
El video del insólito momento no tardó en explotar en las redes sociales. En menos de un día acumuló más de 1.600.000 reproducciones, miles de comentarios y una catarata de reacciones de los usuarios, que no podían creer que hubiera llevado hasta las últimas consecuencias una promesa hecha en plena euforia mundialista.
Como si eso fuera poco, la publicación también llamó la atención de varias figuras. Entre ellas apareció Ricardo Darín, quien dejó su «me gusta» en el video que convirtió una ocurrencia nacida durante un partido en uno de los virales más comentados de la Copa del Mundo.
Morena Rial
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Miriam Odorico y la emoción de abrazar al público desde el escenario: “El teatro es el ritual más vivo que existe”

Algunas artistas no solo interpretan personajes, sino que se vuelven, ellas mismas, parte de la memoria emotiva de quienes aman el teatro y la televisión. Miriam Odorico es una de esas presencias inconfundibles: su voz, su mirada y su entrega atraviesan salas y pantallas, abrazando a generaciones con la calidez de quien vive para contar historias. Forjada en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, lleva más de cuatro décadas apostando por la verdad escénica, el riesgo y la belleza de los vínculos humanos. Hoy, en un presente de plenitud y movimiento, se detiene para compartir sus pasiones, sus desafíos y su recorrido en una charla en exclusiva con Teleshow.
En la cartelera porteña, el nombre de Miriam resuena como un eco que no se apaga. Hace seis años que conmueve al público con la adaptación de la obra de Luigi Pirandello, UNA, su unipersonal en Almagna Teatro, donde la búsqueda de identidad y los pliegues de la memoria se transforman en poesía viva sobre el escenario. En Timbre 4, este año la encuentra por partida doble: por segundo año consecutivo, se pone en la piel de una mujer que transita entre el humor y la fragilidad en Las tragedias no mejoran a nadie, con Dalma Maradona y bajo la dirección de Julieta Cayetina, y cada semana renueva la emoción colectiva en La omisión de la familia Coleman, la obra que cumple veintidós años y que ya es leyenda para los amantes del teatro argentino.
Pero la luz de Miriam también brilla fuera de las tablas. El cine y la televisión la recibieron con los brazos abiertos y le permitieron explorar otras formas de sensibilidad: su participación en la exitosa El Encargado, junto a Guillermo Francella, y en tiras como Las Estrellas, Los ricos no piden permiso y Argentina, tierra de amor y venganza, la acercaron a nuevos públicos sin perder nunca ese pulso artesanal que define su arte. Así, Odorico confirma que el escenario, la cámara y la vida misma son territorios donde se juega siempre el milagro de empezar de nuevo, con la misma entrega y la misma pasión de aquel primer día.

—¿Cómo descubriste tu vocación por la actuación y qué recuerdos tenés de esos primeros pasos?
—Fue un poco sin querer. No tengo una historia romántica para contar. Simplemente recuerdo que me anoté en la Escuela Municipal de Teatro de Avellaneda a los 14 años. Iba todas las noches y así empezó todo. Siempre fui una nena que amaba jugar y que admiraba a Lucille Ball en Yo amo a Lucy. Me fascinaba su valentía para reírse de sí misma. Así arrancó mi camino.

—A lo largo de tu carrera transitaste teatro, cine y televisión. ¿Hubo algún formato que te marcó especialmente?
—El teatro siempre fue mi primer amor y sigue siéndolo. Es el lugar más fascinante para mí. Pero todos los formatos tienen lo suyo y me resultan enriquecedores. Cada uno tiene su idioma y sus desafíos. Me gustan todos: el cine, la tele, el teatro; cada uno me desafía de manera diferente.
—¿Sentís que tu sello como actriz es algo que fuiste construyendo de manera consciente o se dio naturalmente?
—Creo que el sello personal surge cuando una es fiel a lo que le gusta y la apasiona. Las cosas se van dando de manera natural, entre lo que una elige y lo que no. Muchas veces me sorprendieron situaciones que no esperaba.


—¿Hay alguna palabra o idea que resuma tu manera de abordar los personajes?
—No puedo definirlo en una palabra. En la obra UNA se habla mucho de eso, de las etiquetas y de cómo ponerle nombre a algo puede limitarlo. Solo intento ser fiel a mí misma, hacer lo que me gusta y lo que me hace sentir cómoda y feliz.
—¿Qué condiciones debe tener un proyecto para que decidas sumarte?
—Lo principal es que me guste el texto, sobre todo si se trata de teatro. También es importante quién dirige y con quién voy a trabajar. Si no conozco a los compañeros, me genera entusiasmo conocerlos. Todo eso influye en mi decisión.

—¿Te pasó alguna vez de dudar antes de aceptar un proyecto y después sorprenderte gratamente?
—Sí, claro. Siempre es difícil decidir, y el aspecto económico también pesa porque vivo de esto. Igual, nunca acepté un trabajo solo por el dinero si no me gustaba el producto. Siempre está el miedo de equivocarse, pero por eso leo varias veces el texto y averiguo sobre el teatro, el equipo, la producción.
—Actualmente tenés tres proyectos en cartel: UNA, Al final las tragedias no mejoran a nadie y La omisión de la familia Coleman. ¿Qué te sedujo de cada uno?
—En los tres casos lo que más me atrajo fue el texto. En La omisión de la familia Coleman, aunque la obra nació de improvisaciones, yo la tomé ya escrita y me fascinó. En Al final las tragedias no mejoran a nadie, me reía sola al leerla. Y con UNA sentí un enamoramiento absoluto y urgente por lo que plantea.

—UNA es tu primer unipersonal. ¿Qué te impulsó a enfrentarte sola al escenario y cómo viviste ese desafío?
—La necesidad de decir: “Quiero compartir esto”. Nunca soñé con hacer un unipersonal ni era un objetivo. De hecho, prefiero trabajar acompañada, pero con UNA sentí que era urgente transmitir el mensaje sobre la mirada de los otros, el peso de las etiquetas y las exigencias sociales, especialmente sobre las mujeres, es muy actual. Además, es una adaptación de una novela de Pirandello que cumple cien años, pero sigue vigente. Ahora, después de haber cumplido con todos los mandatos, siento la necesidad de preguntarme quién soy. Quiero compartir esa búsqueda y que el público pueda reírse y reflexionar sobre lo que nos pasa a todos. No era por ego, sino por necesidad.
—¿Creés que la obra ayuda a reflexionar sobre la sobreexigencia social y el impacto de las redes?
—Totalmente. UNA está hecha para eso. Después de seis temporadas, sé que la gente no sale igual de la función. Se van movilizados, pensando, conversando. Eso es lo que más me gusta del teatro.

—En Al final las tragedias no mejoran a nadie también abordás temas profundos desde la comedia. ¿Qué te atrae de esa obra?
—Me encanta actuar y me gusta mucho la comedia. UNA también es una comedia, porque nos reímos de la neurosis de la protagonista. Las tragedias no mejoran a nadie es claramente una comedia, pero deja pensando. Ese mensaje esperanzador de que siempre puede aparecer algo nuevo me parece fundamental.
—¿Cómo vivís la diferencia entre el trabajo en un unipersonal y en obras con elenco?
—Me encanta compartir con compañeros. Son procesos muy distintos. Disfruto la preparación en soledad para UNA, pero estar sola en escena es otro desafío. En las obras grupales me gusta la previa, el encuentro, las charlas, compartir la función. Son fiestas diferentes, pero siempre es una fiesta.

—También estuviste en televisión y cine, como en Las Estrellas, El Encargado, entre otros. ¿Con qué tipo de personaje sentís más afinidad?
—Me siento muy cómoda en el humor, el grotesco, el absurdo. La comicidad me hace sentir como pez en el agua. Lo dramático también me interesa, pero el humor es mi lugar.
—¿El humor es solo una herramienta artística o también te ayuda a sobrellevar la vida cotidiana?
—Es fundamental. Reírse de una misma, tomar las cosas con liviandad y entender que todo pasa es clave. Si nos tomamos todo con demasiada seriedad, nos hundimos. Hay que hacer la vida más liviana.

—Después de tantos años de oficio, ¿qué te sigue desafiando y motivando a asumir nuevos roles?
—Cada propuesta nueva es un desafío. Hace poco filmé una película de terror, La trenza, y fue una experiencia increíble porque nunca había hecho terror. No tengo algo puntual pendiente: me interesa lo que me llegue y me motive.
—¿Por qué creés que el teatro y la actuación siguen siendo necesarios hoy? ¿Cómo lo explicarías en una frase?
—El teatro es el ritual más vivo que existe. En una época en la que es más cómodo quedarse en casa, el teatro ofrece ese encuentro único: salir, compartir el aire y vivir algo irrepetible. Más allá de la inteligencia artificial o los hologramas, el teatro sigue y seguirá siendo el espacio de lo vivo.
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CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: sábado 18 de julio

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
El trígono entre pluton y urano despertará en ti una profunda confianza para expresar tu individualidad. Sentirás que es el momento de liderar cambios que reflejen tu verdadera esencia. Nuevos proyectos y vínculos te impulsarán a avanzar con mayor libertad y autenticidad.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
Transformaciones internas te ayudarán a encontrar una seguridad más sólida y genuina. Comprenderás que soltar viejos apegos es la clave para construir un futuro más alineado con tus valores. La serenidad llegará al aceptar el cambio.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
Tus amistades y metas de largo plazo se renovarán de manera positiva. Personas inspiradoras aparecerán en tu camino, alentándote a perseguir sueños que antes parecían lejanos. La colaboración será una fuente de crecimiento.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
La vida profesional se abrirá a nuevas oportunidades. Sentirás una mayor confianza para asumir desafíos y mostrar tus talentos. Los cambios que emprendas ahora tendrán un impacto duradero en tu camino.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
Tus ideales y tu visión del mundo se expandirán profundamente. Estudios, viajes o experiencias transformadoras te permitirán descubrir nuevas posibilidades. Será un tiempo de gran inspiración y aprendizaje.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
El trígono entre pluton y urano favorecerá una poderosa renovación emocional. Te sentirás más dispuesto a soltar miedos y a confiar en los procesos de transformación que atraviesa tu vida. La profundidad se convertirá en fortaleza.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
Las relaciones evolucionarán hacia formas más libres y auténticas. Sentirás el deseo de compartir proyectos y sueños con personas que respeten tu individualidad. Los vínculos sinceros se fortalecerán.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Cambios positivos en tu rutina y en tu forma de trabajar te devolverán entusiasmo. Descubrirás nuevas maneras de cuidar tu bienestar y de organizar tu tiempo. La innovación será tu mejor aliada.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
La creatividad y el amor florecerán con una intensidad renovada. Te atreverás a expresar talentos y sentimientos que habías mantenido en reserva. La vida te invitará a disfrutar con mayor libertad.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
El hogar y la familia atravesarán una etapa de profunda renovación. Sentirás la necesidad de construir una base emocional más auténtica y estable. Los cambios realizados ahora traerán paz y seguridad.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Tus ideas y tu forma de comunicarte se transformarán de manera inspiradora. Nuevos conocimientos y conversaciones te abrirán puertas inesperadas. Será un período ideal para compartir tu visión con el mundo.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
La relación con tus recursos y talentos se fortalecerá. Descubrirás formas innovadoras de generar abundancia y valorar lo que posees. La confianza en tus capacidades será la clave de tu prosperidad.
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