POLITICA
El gobernador de La Rioja impulsa una ley provincial para disputarle a San Juan tierras que se volvieron estratégicas

CÓRDOBA.- Dos meses después de haber puesto en duda la legitimidad de los límites entre La Rioja y San Juan vigentes desde 1968, el gobernador riojano, Ricardo Quintela, envió a la Legislatura provincial un proyecto para ratificar el rechazo histórico de esas fronteras y dejar abierta la puerta para nuevas acciones legales para reclamar territorios que hoy están bajo jurisdicción sanjuanina. Marcelo Orrego, mandatario de San Juan, dijo que no puede una norma provincial alterar los límites.
Aunque el tema es de larga data, se reactualizó por el proyecto de cobre Vicuña, instalado en San Juan, pero que para abastecerse necesita pasar por La Rioja. En abril, la Justicia riojana suspendió por 30 días las operaciones y cerró caminos estratégicos en territorio riojano porque consideró que no se había presentado el Estudio de Impacto Ambiental correspondiente en La Rioja.
Fue entonces cuando Quintela ratificó los cuestionamientos. Ahora, el proyecto de ley busca reafirmar la posición de que el acuerdo limítrofe firmado durante la dictadura de Juan Carlos Onganía fue perjudicial para sus intereses territoriales.
Según el gobierno riojano, significó un “despojo” de áreas que históricamente le pertenecían y que hoy incluyen zonas de enorme valor económico por sus recursos minerales e hídricos.
El decreto-ley 18.004, de diciembre de 1968, fija los límites entre ambas provincias a partir de un acuerdo suscrito por los interventores militares de la época. Sin embargo, en 1973, la Legislatura riojana sancionó una ley desconociendo la validez de ese instrumento.
La iniciativa enviada a la Cámara de Diputados riojana faculta a la Fiscalía de Estado riojana a «impulsar medidas cautelares y otras acciones judiciales para defender los intereses» de la provincia en las áreas en disputa.
A la discusión histórica se le suma una económica. En los últimos años, la cordillera sanjuanina se convirtió en uno de los principales polos de desarrollo cuprífero de la Argentina con proyectos como Josemaría, Lunahuasi y, especialmente, el distrito Vicuña.
De hecho, las acciones que podría instrumentar la Fiscalía de Estado son para salvaguardar los recursos naturales, hídricos, arqueológicos y mineros ubicados en la zona de conflicto.
Orrego, cuando el conflicto se renovó, dio a conocer un comunicado oficial. “El límite entre San Juan y La Rioja lo fijó la Ley Nacional 18.004, sancionada por el Congreso de la Nación. Es una ley, no un acuerdo de funcionarios. Está plenamente vigente, y lleva más de medio siglo de aplicación ininterrumpida, atravesando todos los gobiernos democráticos”, dijo el gobernador, aunque en rigor se trató de una norma firmada por Onganía y por Guillermo Borda, por entonces ministro del Interior.
Ahora Orrego afirmó: “Quiero ser claro con cada sanjuanino: nuestra jurisdicción no está en discusión”.
En 2021, Quintela había reclamado una participación riojana en las regalías del proyecto Josemaría; años después, cuestionó la pertenencia de zonas emblemáticas como el área de Parque Provincial Ischigualasto, uno de los principales atractivos turísticos y paleontológicos del país.
En el proyecto de ley que impulsa, crea en la órbita legislativa una Comisión Especial de Estudio, Seguimiento y Delimitación Territorial Interprovincial, que tenga carácter permanente. La integrarán siete diputados provinciales, respetando la proporcionalidad política, y tendrá miembros consultivos como historiadores, geógrafos, peritos en cartografía y especialistas en minería.
La comisión deberá sistematizar los antecedentes históricos y, fundamentalmente, coordinar canales de diálogo directos con los legisladores nacionales riojanos en el Congreso de la Nación.
comunicado oficial,norma firmada por Onganía,Gabriela Origlia,Conforme a
POLITICA
La nueva dinámica de la quinta de Olivos: omnipresencia de la Casa Militar y fuertes protocolos de seguridad

Tres semanas después de la desvinculación de una docena de trabajadores y los anuncios de cambios para aumentar la seguridad de la residencia oficial de Olivos, el sitio donde vive el presidente Javier Milei funciona bajo su nuevo paradigma, en un proceso dinámico, que aún no termina.
El 17 de septiembre, en un comunicado emitido por Balcarce 50, se consignó que la Casa Militar, fundada en 1909 para la seguridad de los mandatarios y los lugares que habitan, tendría a su cargo “la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos”. Son más de 30 hectáreas, en un rectángulo delimitado por las calles Villate, la Avenida Maipú, Hipólito Yrigoyen y Antonio Malaver.
Desde entonces se llevaron y llevan adelante, según pudo saber , los procesos de “reorganización e integración” del lugar bajo la órbita del organismo. Los cambios se vienen haciendo de manera gradual con foco en “la continuidad operativa y la seguridad” del lugar, afirmaron en la Casa Rosada.
En una entrevista brindada por el mandatario a LN+, Milei indicó que la residencia “opera hoy como una base militar”. Allí aludió: “Tengo algunos enemigos pesados en el mundo”, en referencia a su alineación geopolítica. Y completó: “Hay determinadas cuestiones que tienen cuestiones de seguridad mucho más profundas que en las condiciones en que estaba la quinta”.
El primer cambio se registró con la salida del administrador de la quinta presidencial, Osvaldo Javier Sosa, cuñado de María Belén Agudiez, hasta poco antes una persona cercana a Karina Milei.
Agudiez tenía a su cargo la subsecretaría de Planificación, encargada de la administración de Olivos y de las demás residencias oficiales. Tres días después del desplazamiento de Sosa, Agudiez dejó el gobierno. Ambos quedaron alcanzados por una denuncia sobre posibles desmanejos alrededor de compras -por ejemplo de carne- en la residencia.
El oficialismo, por su parte, advirtió también sobre posibles “filtraciones” a los medios, con señalamientos a los desplazados. El control de Olivos quedó en manos del coronel Fernando Tereso, quien secunda al brigadier Sebastián Ibáñez en la Casa Militar. El organismo, a su vez, está bajo la órbita de la Secretaría General de la Presidencia, con Karina Milei a la cabeza.
A esa entidad pertenecen ahora los empleados que trabajan en la residencia, sean civiles como militares. Hasta los cambios, la Casa Militar se encargaba de una parte de la seguridad y solo tenía personal civil ubicado en los ingresos, para registrar las visitas.
La seguridad está “en cambio constante”, dijo una de las voces consultadas por . Las adecuaciones implementadas responden, principalmente, a una actualización de los protocolos de gestión interna y coordinación operativa, para agilizar los procesos diarios y “fortalecer las medidas de seguridad”, apuntaron las fuentes consultadas.
Desde que la Casa Militar se hizo cargo del manejo de la residencia oficial se subió el número de efectivos que trabajan puertas adentro, tanto por la mayor demanda de los nuevos protocolos de seguridad, como por el personal civil del organismo que se ubicó para el manejo de las distintas áreas, según reconstruyeron fuentes oficiales. El número de empleados totales permanece bajo un fuerte hermetismo.
El esquema mixto donde convive personal civil y militar de la Casa Militar trabaja de forma coordinada según las necesidades específicas de cada área, según indicaron las fuentes. Buscan así “optimizar“ las tareas técnicas, logísticas y de resguardo institucional alrededor de Olivos.
Las tareas de mantenimiento general y servicios dentro de la quinta son desempeñadas por equipos multidisciplinarios, que siempre también integrados por personal civil y militar especializado. Por ejemplo, el encargado de cocinar es un militar, según confirmaron fuentes al tanto.
Cambios y reubicaciones
Los primeros cambios en Olivos se conocieron el jueves 17 por la tarde e incluyeron 12 desplazamientos, una parte de los cuales luego fueron reubicados en otras dependencias, por fuera de Olivos. Entre quienes fueron echados sin chances de reubicación estuvo Sosa, el hasta entonces intendente del lugar.
Los intendentes o administradores de Olivos siempre son designados por los gobiernos de turno, que suelen poner personas de extrema confianza. Rara vez se cambiaron a lo largo de una gestión, pero con Sosa esa tradición voló por el aire.
responsabilidad integral,Cecilia Devanna,Javier Milei,Conforme a
POLITICA
Villa La Angostura: intiman a una comunidad mapuche a abandonar un predio para evitar el desalojo

La Justicia de Villa La Angostura intimó a la comunidad mapuche Lof Melo a desocupar el predio que ocupa en el paraje El Pedregoso. El plazo vence este viernes y, en caso de que no se produzca el retiro voluntario, la representación legal de la propietaria del inmueble solicitará al juez Francisco Astoul Bonorino que establezca una fecha para llevar adelante el desalojo.
Tras tomar conocimiento de la intimación, la comunidad convocó a otras organizaciones y comunidades de la zona para organizar una concentración en el lugar y resistir la medida. La convocatoria fue realizada para el mismo día en que vence el plazo judicial, mientras que referentes mapuches anticiparon que no acatarán la disposición.
Una vez vencido el plazo, la defensa de María Cristina Broers podrá solicitar al magistrado que fije la fecha para concretar el operativo.
A mediados de agosto se realizó un desalojo parcial del lote pastoril 42, ocupado por la Lof Kinxikew, integrada mayoritariamente por miembros de la familia Quintriqueo. Sin embargo, el procedimiento no pudo completarse debido a la presencia de menores en el sector restante y a la necesidad de intervención de organismos competentes en esas circunstancias.
Poco después, el mismo magistrado libró un nuevo mandamiento para avanzar con la medida y, en ese contexto, intimó a la comunidad a retirarse voluntariamente del predio.

Lejos de acatar la orden judicial, la comunidad convocó a otras organizaciones para concentrarse en el lugar ante la posibilidad de que se concrete el operativo.
El conflicto se remonta a 2011, cuando integrantes de la comunidad ingresaron al predio perteneciente a Broers y comenzaron a residir allí. La propietaria realizó la denuncia a comienzos de 2012 y, desde entonces, el expediente atravesó distintas instancias judiciales. Según la querella, más de 15 magistrados intervinientes coincidieron en la existencia del delito investigado.
Mientras tanto, la propietaria continuó afrontando regularmente los tributos correspondientes al inmueble, pese a no poder disponer del predio.
Semanas atrás, la Lof Melo obtuvo la personería jurídica otorgada por el gobierno de Neuquén. Si bien ese reconocimiento administrativo no interrumpe el avance del proceso judicial, su otorgamiento generó cuestionamientos debido a la simultaneidad entre la inscripción de la comunidad y el trámite judicial que tiene como eje la ocupación del inmueble.

“No es casual que la Lof Melo sea reconocida cuando existe una sentencia firme para su desalojo. No afecta el desenlace, que debería ser el desalojo, pero no se trata de una medida inocente”, señalaron fuentes vinculadas a la querella.
La Lof Melo convocó para este viernes a otras comunidades, sindicatos, referentes políticos y miembros de la sociedad civil a una concentración en el predio. En paralelo, en la ciudad de Neuquén, autoridades de la Confederación Mapuche de Neuquén anunciaron una convocatoria similar.
Los referentes de la comunidad sostienen que el objetivo de la concentración será resistir la ejecución del desalojo, aunque anticiparon que, una vez que se establezca la fecha del operativo, la protesta tendrá carácter “pacífico”.
En las últimas semanas, la Justicia rechazó distintos planteos de la defensa de la comunidad mapuche que buscaban evitar o suspender el desalojo. De esta manera, la ejecución de la medida quedó sujeta a que el magistrado establezca la fecha del operativo.
Mapuche,Lof Melo,desalojo,Neuquén,Argentina,protesta,comunidad,derechos indígenas,tierras,activismo
POLITICA
La Argentina se sumó a EE.UU. y otras economías con una declaración para combatir la sobreproducción industrial

WASHINGTON.- En un nuevo paso del alineamiento de la administración del presidente Javier Milei con el gobierno de Donald Trump, su principal socio internacional, la Argentina adhirió este miércoles junto a otros países a una declaración impulsada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) para combatir la sobreproducción industrial en sectores manufactureros claves, considerado como un “desafío fundamental para la economía global”.
El documento de la “Declaración ministerial conjunta” destinada a “abordar el exceso de capacidad y producción estructurales” fue firmado también por Australia, Alemania, Canadá, Corea del Sur, Francia, la India, Italia, Japón, México, Polonia, Turquía, Reino Unido y la Unión Europea (UE), en el marco del Comité de Comercio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El USTR, que lidera el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, había convocado una reunión de altos funcionarios de las 14 economías para iniciar labores destinadas a abordar esa problemática que apunta a la competencia con China en materia comercial.
Como resultado, los países que suscribieron el documento junto con Estados Unidos -que partió de las deliberaciones sostenidas durante la reunión ministerial de comercio del G-20 realizada en Milwaukee la semana pasada- expresaron su determinación de trabajar mediante “nuevas plataformas sectoriales específicas para examinar y adoptar medidas eficaces” frente a este problema en diversos sectores considerados de preocupación.
La declaración también hace un llamado a todos los países a poner fin al uso de políticas y prácticas ajenas a las reglas del mercado, que, según los firmantes, “distorsionan los mercados y perpetúan el exceso estructural de capacidad y producción”.
“Durante la presidencia de Estados Unidos del G-20, numerosas economías señalaron casos de exceso estructural de capacidad y producción en economías que superaban persistentemente la demanda mundial, sostenidos por políticas y prácticas ajenas a las reglas del mercado aplicadas por gobiernos extranjeros”, declaró Greer mediante un comunicado, en el que no hizo mención a China.
“De no controlarse, estos problemas seguirán perjudicando gravemente a las industrias nacionales, desplazando la producción local y obstaculizando nuestra capacidad para elevar el nivel de vida de los trabajadores y sus familias”, amplió Greer, el funcionario que en febrero pasado firmó en Washington junto al canciller Pablo Quirno el acuerdo recíproco de comercio e inversiones entre Estados Unidos y la Argentina.
“La administración Trump seguirá colaborando con nuestros socios comerciales para defender nuestras industrias nacionales, a nuestros trabajadores y nuestra economía frente a las distorsiones derivadas de estas políticas y prácticas generalizadas”, completó Greer.
Aunque el texto de la declaración no nombra a ningún país en particular, el tema remite de manera directa a China, cuyo modelo industrial, apoyado en subsidios estatales y una capacidad instalada que supera con amplitud su demanda interna, ha sido el blanco recurrente de las quejas de Washington, Bruselas y otros gobiernos por la sobreproducción en sectores como el acero, el aluminio, los vehículos eléctricos, los paneles solares y los semiconductores.
El régimen de Xi Jinping ha rechazado esas acusaciones en reiteradas ocasiones y sostiene que su competitividad responde a ventajas de eficiencia y a la dinámica del mercado.
“En particular, el exceso de capacidad y producción estructural conduce a la sobreproducción y a una concentración excesiva de la producción; desalienta la inversión, la producción y el desarrollo de capacidad basados en el mercado; y socava las exportaciones basadas en el mercado», señaló el documento firmado por los 14 países.
“Reconocemos que el exceso de capacidad y producción estructural en cualquier país plantea desafíos importantes para todos sus socios comerciales, ya que distorsiona los precios y los patrones de producción, disuade la entrada de nuevos actores y obstaculiza la innovación y la competencia”, añadió.
Específicamente, el texto detalló que en las deliberaciones de este año los miembros expresaron su preocupación por el exceso de capacidad y producción estructural —existente o proyectado para el futuro— en muchos sectores, entre ellos, automóviles y vehículos eléctricos, baterías, productos químicos, semiconductores básicos y paneles solares.
“Nos preocupa que, a falta de medidas oportunas y eficaces, el exceso de capacidad y producción estructural en estos sectores paralice nuestras industrias nacionales, desplace la producción local, destruya empleos, socave nuestras economías, obstaculice los esfuerzos de desarrollo e industrialización y, en última instancia, reduzca el nivel de vida de nuestra población”, alertó.
La relación comercial entre Estados Unidos y China ha estado bajo tensión durante la segunda administración Trump, por la imposición de aranceles, actualmente bajo una tregua hasta el 10 de enero de próximo tras acordar una prórroga a una competencia que ha afectado los mercados globales.
Guillermo Idiart,Estados Unidos,Donald Trump,Javier Milei,Conforme a
POLITICA2 días ago¡Precios de Manhattan con sueldos de Argentina! Cómo los créditos hipotecarios inflaron las propiedades y congelaron el sueño de la casa propia
POLITICA3 días agoLa Argentina se sumó a un acuerdo liderado por EE.UU. para impulsar el uso de la inteligencia artificial en la ciencia
POLITICA3 días agoLos enviados del peronismo y las principales figuras del partido miraron con cautela el resultado en Brasil

















