POLITICA
El Gobierno prepara un nuevo gesto a EE.UU. en el proyecto de ley por Malvinas y avanzará sobre proveedores estratégicos

El Gobierno prepara un nuevo gesto hacia Estados Unidos dentro del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que Javier Milei enviará al Congreso la próxima semana. La Casa Rosada incorporará un marco para proteger la infraestructura crítica y establecer requisitos de seguridad para los proveedores que intervengan en sectores estratégicos, una agenda que la administración de Donald Trump viene impulsando frente a la expansión tecnológica de China.
La medida no estará limitada a Vaca Muerta ni a la controversia puntual por la presencia de Huawei en Neuquén. En Nación aseguran que el esquema alcanzará a toda la infraestructura que el Estado defina como crítica e incluirá condiciones para proveedores, estándares de ciberseguridad y mecanismos de protección frente a riesgos externos.
El capítulo forma parte de la decisión del Ejecutivo de trasladar su alineamiento con Washington a herramientas concretas de seguridad nacional. En Balcarce 50 sostienen que la intención es profundizar la cooperación tecnológica, militar, energética y de inteligencia y acelerar durante los próximos meses los efectos de la relación política que Milei mantiene con Trump.
La agenda ya tiene movimientos en marcha. En las próximas semanas se espera la llegada a Buenos Aires de funcionarios estadounidenses para mantener reuniones vinculadas específicamente con cuestiones tecnológicas, según anticipan en la Casa Rosada. Los contactos se concentrarán en seguridad de redes, infraestructura sensible, cadenas de suministro y criterios para evaluar proveedores.
Sarah Rogers, subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de Estados Unidos, también se encuentra en la Argentina con una agenda de reuniones que se mantiene reservada. La funcionaria había estado el jueves con Milei, Karina Milei y Pablo Quirno en Santiago de Chile y su gira oficial por ambos países se extiende hasta este fin de semana. En el Gobierno evitan detallar públicamente sus interlocutores y las actividades previstas en Buenos Aires.
La incorporación de infraestructura crítica al proyecto retoma una discusión que la Casa Rosada había comenzado antes de los anuncios por Malvinas. El Ejecutivo ya analizaba crear requisitos nacionales para los proveedores de redes y centros de datos después de las advertencias estadounidenses por la utilización de equipamiento chino en infraestructura vinculada con Vaca Muerta.
Hasta ahora, esa evaluación contemplaba identificar instalaciones específicas como críticas y establecer condiciones de “proveedor confiable” para quienes suministren tecnología. El nuevo proyecto permitirá darle una dimensión más amplia: la intención oficial es construir un marco transversal para sectores cuya interrupción o vulneración pueda afectar la seguridad, la defensa, la economía o servicios esenciales.
Leé también: Milei enviará al Congreso un proyecto que endurece las sanciones por la explotación petrolera
La legislación argentina ya reconoce como áreas críticas la energía, las tecnologías de la información y las comunicaciones, el transporte, las finanzas, el sector nuclear, el espacio, la salud y otras actividades esenciales. El problema que identifican en el Gobierno es que esa clasificación general todavía no cuenta con un régimen integral que establezca qué activos concretos quedan alcanzados y qué exigencias deben cumplir sus operadores y proveedores.
El antecedente estadounidense tiene un peso directo en la discusión. Washington utiliza mecanismos para identificar equipos y servicios tecnológicos que considera riesgosos para su seguridad nacional y aplica restricciones sobre compañías como Huawei y ZTE en determinadas redes, instalaciones públicas y sistemas críticos. La Casa Rosada analiza adaptar parte de esa lógica al marco argentino, sin replicarlo necesariamente de manera textual.
El proyecto estará estructurado alrededor del Consejo de Seguridad Nacional que Milei anunció durante la cadena por Malvinas. El organismo articulará Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía y definirá una política obligatoria para las distintas áreas del Estado. Tendrá además un marco específico para infraestructura crítica y protección aeroespacial y marítima.

El Presidente también pedirá al Congreso facultades para responder con herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales o privados que sean considerados una amenaza para la seguridad nacional. En ese esquema, la evaluación de proveedores dejará de ser exclusivamente una cuestión técnica o comercial y pasará a formar parte del planeamiento estratégico del Ejecutivo.
La iniciativa llega en medio de una escalada entre Washington y Beijing por la tecnología utilizada en la Argentina. Estados Unidos cuestionó públicamente la participación de Huawei y otras compañías chinas en redes sensibles y reclamó avanzar hacia proveedores considerados seguros. China rechazó esos planteos y acusó a la administración Trump de intentar bloquear comercialmente a sus empresas.
Leé también: El Gobierno no prevé retomar las relaciones diplomáticas con Venezuela hasta que haya elecciones democráticas
La discusión se concentró inicialmente en la relación entre la cooperativa neuquina CALF y Huawei, pero el Gobierno busca evitar que la futura regulación dependa de contratos particulares o de la jurisdicción de una provincia. En Nación sostienen que el instrumento deberá permitir establecer estándares nacionales para cualquier infraestructura que sea considerada estratégica.
El giro se conecta además con la agenda económica y comercial que Milei busca acelerar con Estados Unidos. Las conversaciones bilaterales ya incluyen seguridad de cadenas de suministro, telecomunicaciones, energía, minerales críticos e infraestructura, y la Casa Rosada pretende avanzar en paralelo con los capítulos pendientes del acuerdo comercial firmado en febrero.
El proyecto por Malvinas se convertirá así en un vehículo para una reforma de seguridad nacional mucho más amplia. Además de endurecer las sanciones contra compañías vinculadas con la explotación de recursos en las islas, el Gobierno buscará regular la infraestructura crítica, fijar requisitos para proveedores y reforzar la ciberseguridad. En Balcarce 50 lo consideran parte de una misma estrategia: fortalecer las capacidades argentinas y profundizar, al mismo tiempo, la convergencia con Estados Unidos en la competencia tecnológica global.
Gobierno, Estados Unidos, Islas Malvinas
POLITICA
Jaldo lanzó un mensaje a la interna del peronismo: “Nadie de Buenos Aires me va a venir a decir lo que tengo que hacer con mi provincia, Tucumán está primero”

El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, convirtió ayer el acto por el 81° aniversario del Día de la Lealtad Peronista en una señal hacia la conducción nacional, donde reivindicó la autonomía política de la provincia y ratificó: “Nuestra provincia está primero”. La convocatoria reunió a miles de personas en el Hipódromo provincial.
El mandatario, que además es vicepresidente del Partido Justicialista (PJ) tucumano, sostuvo que el oficialismo debe renovar su compromiso con la población y defender la gestión provincial. “Somos el partido mayoritario, somos el partido que gobierna la provincia, somos el partido del que dependen dos millones de tucumanos”, afirmó ante dirigentes, funcionarios, legisladores y militantes.
Jaldo destacó la presencia de agrupaciones llegadas desde distintos puntos del territorio y definió la movilización como una de las más numerosas del país. “Este 17 de octubre acá en Tucumán va a quedar grabado en la retina y en el corazón de cada uno de los que han participado de este importante acto”, expresó.
Durante su discurso, el gobernador planteó que la responsabilidad del peronismo provincial trasciende la organización partidaria. “No solo tenemos que conducir los destinos de nuestro espacio político, sino que tenemos que todos los días atender las necesidades que tienen los tucumanos y, dentro de nuestras posibilidades, ir mejorando la calidad de vida”, señaló.
El mensaje más directo estuvo dirigido a la discusión interna del justicialismo y a la relación de las provincias con los referentes de Buenos Aires. “Nadie de Buenos Aires, sea del partido que sea, me va a venir a decir lo que tengo que hacer con mi provincia. Tucumán está primero”, enfatizó Jaldo.
El mandatario pidió que cada distrito conserve capacidad para definir su estrategia electoral y política. “Cada provincia tiene la autonomía y hay que practicar el verdadero federalismo dentro del Partido Justicialista”, sostuvo durante el acto, según informó Jaldo en el Hipódromo: “Nadie de Buenos Aires me va a venir a decir lo que tengo que hacer con mi provincia”.

En el plano nacional, Jaldo llamó a los distintos sectores del peronismo a alcanzar acuerdos de cara a las próximas elecciones. Y consideró que el espacio debe construir una fórmula competitiva, respaldada por un programa de gobierno.
“Seguramente, cuando se tomen las decisiones sobre los candidatos, vamos a ir todos juntos a acompañar. Poniéndonos de acuerdo vamos a elegir la mejor fórmula, la más competitiva”, afirmó. Luego aclaró que el objetivo debe ir más allá de una victoria electoral: “No una fórmula solo para ganar, sino una fórmula que nos permita gobernar bien la República Argentina”.
El dirigente tucumano también reivindicó la decisión de su provincia de competir en los comicios y mencionó la participación de referentes del espacio, entre ellos el vicegobernador Miguel Acevedo y la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla.
En otro tramo de la intervención, el gobernador se refirió a las objeciones que, según dijo, buscan impedir su postulación. “El 9 de mayo Osvaldo Jaldo va a estar en las urnas del peronismo”, aseguró, en alusión a las elecciones previstas para 2027.
Por último, el dirigente también convocó a la militancia a participar de la campaña y a defender los intereses de la provincia. El acto en el Hipódromo de ayer funcionó como una demostración de fuerza del peronismo tucumano y como un anticipo de la disputa electoral que se abrirá en los próximos meses.
Osvaldo Jaldo,Día de la Lealtad,Miguel Ángel Acevedo,Tucumán,peronismo
POLITICA
La UBA se desligó de los incidentes en la marcha y exigió que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario

Emiliano Yacobitti le respondió este jueves a la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, quien había intentado minimizar la quinta Marcha Federal Universitaria poniendo por encima los incidentes que terminaron con 31 personas detenidas. El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires (UBA) destacó que “cientos de miles de personas se movilizaron” para reclamar en favor de la educación pública y le recordó a la funcionaria que “nadie está por encima de la ley, tampoco el Presidente”, por lo que debería empezar por cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.
Monteoliva compartió en redes sociales un video con imágenes de actos violentos durante la protesta frente al Congreso, indicó que “el derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia” y que “nadie está por encima de la ley”. Yacobitti respondió a ese posteo: “Comparto, ministra. Nadie está por encima de la ley, tampoco el Presidente. Por eso, tiene la obligación de cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario. Los violentos no son parte del sistema universitario, son una minoría y la policía debería poder identificarlos”.
Luego, en diálogo con TN, el vicerrector destacó la “movilización ciudadana en la que cientos de miles de personas se movilizaron, con columnas de más de veinte cuadras por la avenida Corrientes”, y desligó a quienes exigían el cumplimiento de la ley por parte del Gobierno de quienes protagonizaron actos violentos.
“El acto se hizo por completo, hablaron todos los oradores. Al final del acto una minoría protagonizó hechos violentos. La policía debería identificarlos. Nos tuvimos que ir del acto porque recibimos gases abajo del escenario donde había estudiantes, docentes, investigadores, trabajadores no docentes. Obviamente, soy el primero en repudiar cualquier tipo de hecho de violencia. En ese sentido, la policía fue ineficiente porque lo primero que tiene que hacer es identificar a los violentos para que todos podamos manifestarnos con tranquilidad”, expresó Yacobitti.
Y profundizó: “La policía tiene que decir quiénes son, porque si no siempre hay una minoría que genera hechos de violencia y que pretende con eso manchar lo que fue una movilización gigantesca donde más de un millón de personas en todo el país se movilizó. Esta es la quinta Marcha Universitaria y en ninguna hubo ningún incidente”.
El representante de la UBA, si bien desligó a los estudiantes, repudió la violencia y pidió “identificar a los violentos y caerles con lo más duro de la ley”.
“Lo que no puede pasar es que alguien diga que los universitarios son violentos. La Ciudad de Buenos Aires está llena de cámaras donde se puede identificar a cualquiera. Lo que tiene que hacer la policía es, si hay gente que tira piedras, identificarla y que le caiga el peso de la ley, así como le tiene que caer el peso de la ley al Presidente por no cumplir la Ley de Financiamiento Universitario”, insistió.
Para Yacobitti, los incidentes manchan un reclamo genuino por parte de la comunidad universitaria. “Es lo más funcional a lo que más reclamamos en contra. Nosotros estamos reclamando de manera pacífica que hay que cumplir la ley. ¿Cómo no vamos a repudiar con toda la fuerza posible al que va y le tira una piedra a un policía? Lo que tendría que hacer la policía, con toda la infraestructura que hay, es decir ‘estos son los responsables’“, señaló.

“Si en lugar de hablar de los cientos de miles de personas que se movilizaron en todo el país para defender las universidades, se habla de cinco gatos locos que fueron a tirar piedras al Congreso para provocar y ser funcionales a quienes no quieren defender las universidades públicas, les hace el juego. ¿Cómo puede ser que los violentos que tiran piedras nunca sean identificados?“, expuso el vicerrector.
Y concluyó: “El Presidente de la Nación, que es la persona que más poder tiene, no cumple la ley. ¿Qué se puede esperar del resto?“.
POLITICA
El Gobierno denunció penalmente a los manifestantes detenidos por los disturbios en el Congreso

El Gobierno Nacional, a través del equipo jurídico del Ministerio de Seguridad, denunció penalmente a los manifestantes que protagonizaron los incidentes registrados durante la marcha universitaria de este jueves por la tarde en las inmediaciones del Congreso de la Nación. La presentación contempla los cargos de resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y delito de daño agravado.
La presentación sostiene que los implicados actuaron deliberadamente con los rostros cubiertos para evitar ser identificados. Primero dañaron bienes públicos para proveerse de objetos contundentes y luego los arrojaron contra miembros de las fuerzas policiales y de seguridad federales que cumplían funciones en el lugar.
La denuncia, a la que accedió Infobae, señala además que la fecha no fue casual: el Congreso sesionaba ese día, lo que lleva al Ministerio a sostener que los disturbios habrían tenido entre sus objetivos “inhibir y/u obturar en forma parcial o plena la actividad legislativa” convocada para esa jornada.
En paralelo a la redacción del texto judicial, el ministerio avanza en la recolección de imágenes que servirán como prueba para sustentar las acusaciones. El material audiovisual recopilado busca identificar a los responsables de los destrozos y las agresiones que se produjeron en la zona de la Plaza de los Congresos y su entorno durante la movilización. Esa tarea de documentación resulta central para individualizar a cada uno de los acusados en el expediente que se presentará ante la Justicia.
El escrito describe un patrón sostenido de agresiones. Los ataques con objetos peligrosos se replicaron en distintos momentos de la jornada y dejaron efectivos de las fuerzas federales con lesiones. La denuncia caracteriza a los uniformados como “sujetos pasivos y permanentes” de esa violencia, pese a encontrarse desplegados bajo el protocolo establecido por el propio Ministerio para garantizar el orden y el ejercicio del derecho a la protesta pacífica.
La jornada dejó un saldo de al menos 25 personas detenidas a lo largo de los enfrentamientos que tuvieron lugar en las calles aledañas al edificio legislativo. Entre los casos que trascendieron, uno concentró particular atención: la Policía de la Ciudad de Buenos Aires aprehendió a un menor de 14 años en la intersección de Montevideo y Bartolomé Mitre tras ser sorprendido arrojando piedras contra un móvil policial.

Ante la situación, se realizó una consulta con la Unidad Fiscal de Flagrancia (UFLA) Este, que ordenó la intervención del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes para hacerse cargo del procedimiento, dado que la normativa vigente establece un tratamiento diferenciado para menores de edad involucrados en hechos de esta naturaleza.
Los choques también dejaron heridas en las propias filas de las fuerzas de seguridad. En total, ocho efectivos resultaron lesionados durante el operativo desplegado en torno al Congreso. El desglose incluye cuatro agentes de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), dos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) y dos de la Policía Federal Argentina (PFA).

Los uniformados recibieron piedras y otros objetos contundentes por parte de grupos que se desprendieron de la columna principal de manifestantes y protagonizaron las escenas de mayor tensión de la tarde.
Pero los daños no se limitaron al plano físico de los efectivos. La violencia que se desató en torno al Parlamento dejó marcas profundas en el espacio público. De acuerdo con una estimación preliminar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los destrozos ascienden a $90 millones.

El mobiliario urbano, las veredas, los canteros y las superficies verdes de la Plaza de los Congresos y las áreas circundantes fueron los más afectados por la acción de los grupos violentos que operaron en la zona.

La protesta, convocada en defensa de la educación pública universitaria, derivó en incidentes con las fuerzas de seguridad que custodiaban el perímetro del edificio legislativo. Los desmanes se concentraron durante las horas de la tarde, cuando sectores radicalizados avanzaron sobre las líneas de contención policial y provocaron las escenas de violencia que ahora son objeto de la investigación judicial.

Con la denuncia penal en marcha, el Ministerio de Seguridad apunta a llevar adelante acciones judiciales concretas contra quienes participaron en los hechos de violencia. Los cargos elegidos —resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y daño agravado— dan cuenta del encuadre que el Gobierno le otorga a los episodios frente al Congreso. La recolección de pruebas en video y fotografía, en tanto, será determinante para sostener cada una de las imputaciones ante los tribunales competentes.
Civil Conflict,Demonstrations,Riots,South America / Central America,Civil Unrest



















