POLITICA
El Gobierno prepara un nuevo paquete desregulador: medicamentos en góndola, libre navegación y apertura inmobiliaria

El Gobierno ya tiene listo un nuevo paquete de desregulación económica que evalúa enviar al Congreso en los próximos días y que apunta a modificar regulaciones históricas en sectores sensibles de la economía. Contempla cambios en el sistema de venta de medicamentos, la navegación fluvial y el mercado inmobiliario.
La iniciativa es trabajada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. En la cartera que conduce Federico Sturzenegger aseguran que el texto ya está redactado. “Hay que tener las cosas escritas para cuando haya una reunión y surja la oportunidad”, sostienen.
Según pudo saber de fuentes del Poder Ejecutivo, se trata de medidas orientadas a modificar el decreto-ley de cabotaje (19.492), de farmacias (17.565) y de corredores inmobiliarios (25.028).
Apuntan a reducir costos, aumentar la competencia y eliminar barreras de entrada en estas actividades económicas. Por fuera de este paquete, el Gobierno también evalúa enviar la derogación de la ley de etiquetado frontal, una norma resistida por parte de la industria alimenticia.
Uno de los capítulos centrales del texto apunta a la navegación y el cabotaje en los ríos argentinos. El Gobierno busca reflotar por ley parte de los cambios incluidos en el DNU 340/2025, rechazado por el Congreso, que avanzaba sobre la apertura del transporte fluvial a buques extranjeros.
Actualmente, se reserva el cabotaje nacional a embarcaciones argentinas, con tripulación local y oficiales nativos. El proyecto apuntaría a habilitar barcos extranjeros a que operen como si fueran naves locales y puedan realizar cabotaje interno mediante permisos temporarios de hasta 180 días renovables.
En la Casa Rosada sostienen que la apertura del mercado reduciría costos logísticos y mejoraría la competitividad exportadora, especialmente en provincias del norte del país. En el decreto resistido por el Congreso se quiso, además, declarar a la navegación comercial como servicio esencial y obligar a garantizar una prestación mínima del 75% durante conflictos sindicales.
Otro de los cambios sensibles impactaría sobre la comercialización de medicamentos. Actualmente -salvo la empresa Farmacity, que ganó un amparo en la Justicia-, las especialidades medicinales solo pueden venderse en farmacias y bajo supervisión farmacéutica. El Gobierno pretende flexibilizar ese esquema y permitir que los medicamentos de venta libre puedan exhibirse en góndolas y comercializarse fuera de las farmacias.
La iniciativa habilitaría la venta de, por ejemplo, analgésicos y antiácidos en otros establecimientos comerciales y ampliaría la posibilidad de comercialización online con entrega a domicilio. El objetivo oficial es eliminar la exclusividad de la farmacia física como único canal de expendio para determinados productos.
Parte de esos cambios ya habían sido incorporados en el DNU 70/23 impulsado por el presidente Javier Milei y su ministro de Desregulación. Sin embargo, algunos artículos fueron suspendidos cautelarmente por la Justicia tras planteos de entidades farmacéuticas, por lo que el Gobierno busca ahora consolidar esas modificaciones mediante una ley.
El paquete también incluye una fuerte desregulación del mercado inmobiliario. La ley actual exige un título universitario y matrícula habilitante para ejercer como corredor o martillero público. La reforma que analiza el Gobierno eliminaría esos requisitos y permitiría que cualquier persona pueda intermediar en operaciones inmobiliarias.
En el Ministerio de Desregulación sostienen que la matriculación obligatoria funciona como una barrera de entrada que encarece las operaciones y restringe la competencia. La intención es eliminar la obligatoriedad de los colegios profesionales y reducir los costos de intermediación que hoy afrontan compradores y vendedores. El oficialismo considera que la apertura del mercado podría facilitar las transacciones y ampliar la oferta de servicios.
Por fuera de ese paquete, el Gobierno también analiza avanzar contra la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como ley de etiquetado frontal. La norma, sancionada en 2022, obliga a incluir octógonos negros en los envases para advertir sobre excesos de azúcares, sodio, grasas y calorías, además de leyendas precautorias por cafeína y edulcorantes.
Según pudo saber , existe una fuerte presión de sectores de la industria alimenticia para derogar o modificar la legislación. En la cartera que conduce Sturzenegger argumentan que el Mercosur no tiene criterios uniformes de etiquetado y que las empresas deben adaptar envases y packaging según el país de destino, lo que incrementa costos logísticos y de producción.
Remarcan que Uruguay y Brasil cuentan con sistemas distintos al argentino. Mientras Uruguay utiliza octógonos con parámetros diferentes, Brasil aplica otro mecanismo de advertencias nutricionales y focaliza sus alertas principalmente en azúcares y grasas. La Casa Rosada considera que esa falta de homogeneidad regional afecta la competitividad de las empresas que operan en varios mercados del bloque.
Se trata de medidas de alto impacto económico y político que supondrán duras negociaciones para el Gobierno en el Congreso, donde varias de las reformas ya enfrentaron resistencias judiciales, sectoriales y parlamentarias en sus intentos anteriores.
ley de etiquetado frontal,@JMilei,pic.twitter.com/J9e52QHlmj,September 4, 2025,pic.twitter.com/oncWHSiwFj,December 16, 2024,Delfina Celichini,Congreso Nacional,Conforme a,,»Yo propuse tiros». Cómo escaló la guerra tuitera que Milei no quiere -o no puede- parar,,»Milei se siente un profeta». Macri cruzó a Martín Menem y cuestionó la “intolerancia” a la crítica en el Gobierno,,Razones de salud. Máximo Kirchner faltó a la sesión en la que el Gobierno recortó una ley que él impulsó,Congreso Nacional,,Nuestro sistema representativo,,Tregua momentánea. Patricia Bullrich y Karina Milei apelan al pragmatismo para evitar una nueva interna en el Gobierno,,Festival de lobbies. La última gran pelea del primer mandato de Milei
POLITICA
Mientras mira de cerca la evolución de la economía, el Gobierno suma un frente de presión por su estrategia sobre Malvinas

En los últimos días se conoció un dato positivo para el Gobierno respecto a la situación económica, con la confirmación de una leve baja en la morosidad de las familias. Sin embargo, creció la mora en las empresas. En este contexto, la gestión de Javier Milei sumó complicaciones a su estrategia de reclamo de soberanía por las Islas Malvinas. Además de las medidas del Reino Unido, desde el gobierno de Estados Unidos le hicieron reclamos concretos por las sanciones a empresas vinculadas a actividades hidrocarburíferas en el archipiélago.
Según el Informe sobre Bancos del Banco Central (BCRA), se registró una tenue baja de la morosidad de los créditos de las familias, 0,1 puntos porcentuales en agosto, que llegó a 12,8% mensual. El documento indicó que “la dinámica mensual se explicó por una caída de 0,98% en el saldo real en situación irregular, mientras que el financiamiento total no presentó cambios de magnitud en términos reales”.
A nivel total del sistema financiero, el atraso en los pagos se ubicó en agosto en 7,75% en la cartera de préstamos, contra el 7,73% del mes anterior. En préstamos personales fue del 17% del total, con un alza de 0,3% con respecto a julio (16,7%).
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El gobierno porteño afirmó que reparar los destrozos en el Congreso costará 90 millones de pesos

La Ciudad de Buenos Aires informó que deberá destinar una suma estimada en $90 millones para reparar los daños provocados por manifestantes violentos que irrumpieron en el Congreso, luego de la fallida sesión en Diputados y en paralelo a la 5ta Marcha Federal Universitario. Los destrozos afectaron mobiliario urbano, veredas, canteros y superficies verdes de la Plaza de los Congresos y sus alrededores, indicó el gobierno porteño.
El reclamo universitario de desarrolló en forma pacífica para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Sin embargo, se desvirtuó con la irrupción de los violentos que desataron serios incidentes al enfrentarse con las fuerzas federales. Además de destrozos en el espacio público hubo detenidos y heridos.
La erogación necesaria aún podría crecer, indicaron las autoridades porteñas, una vez que se completen las evaluaciones técnicas, lo que refleja el impacto material de la jornada. La zona más castigada fue el corredor de Rivadavia entre Callao y Rodríguez Peña, donde se concentraron los enfrentamientos mientras del otro lado del escenario transcurría el acto central de la movilización.

Los disturbios se desataron minutos antes de que los rectores de las universidades públicas comenzaran a leer un documento con el reclamo para que el Gobierno Nacional cumpla con la ley de financiamiento, ratificada en cinco oportunidades por el Poder Legislativo y cuya implementación continúa bloqueada por la administración de Javier Milei. En otro sector de la plaza, hombres encapuchados comenzaron a arrojar cascotes contra la formación que custodiaba el vallado perimetral del palacio legislativo. Las piedras, según las crónicas de los periodistas presentes, llovían sobre los escudos de los gendarmes y rebotaban contra sus cascos de plástico.

Los grupos que iniciaron el conflicto surgieron en medio de una zona donde se identificaban banderas de sectores políticos de izquierda. La respuesta de Gendarmería Nacional Argentina (GNA) fue inmediata: los agentes saturaron el área para proteger las vallas y respondieron con disparos de balas de goma y gas lacrimógeno. El gas obligó a numerosos manifestantes —muchos con el rostro cubierto— a retroceder por las calles aledañas, en un enfrentamiento que se extendió por más de dos horas.

Poco después, un camión hidrante llegó al cruce de Rivadavia y Entre Ríos. El vehículo necesitó la asistencia de un camión tanque para conectar la manguera y abastecerse de agua antes de desplegar su chorro contra los grupos más agresivos. Los proyectiles, lanzados con gomeras por manifestantes, alcanzaban incluso la posición de los cronistas, lo que obligó a extremar las precauciones durante la cobertura.

El saldo de la jornada arrojó 31 personas detenidas y ocho efectivos heridos, pertenecientes a GNA, Prefectura Naval Argentina (PNA) y la Policía Federal. De acuerdo con fuentes policiales, tres integrantes de Gendarmería y uno de Prefectura resultaron lesionados por el impacto de elementos contundentes.

Los efectos del operativo traspasaron la calle y llegaron hasta el interior del recinto parlamentario. Según indicaron fuentes consultadas por Infobae, el gas lacrimógeno se sintió incluso en el anexo del Congreso, donde varios diputados debieron retirarse de los despachos del Palacio Legislativo tras sentirse descompuestos. Entre ellos, la diputada Cecilia Moreau tuvo que recostarse para recuperarse. “Nunca había pasado esto, le pusieron más fuerza al gas”, señalaron las mismas fuentes.
La movilización coincidió, además, con el intento de la oposición en la Cámara de Diputados de derogar el DNU 70/2023, el decreto que desreguló cientos de actividades al inicio de la gestión libertaria. Sin embargo, el oficialismo logró evitar el quórum necesario gracias a un puñado de ausencias de gobernadores aliados.
En las redes sociales, la funcionaria Alejandra Monteoliva cuestionó a quienes protagonizaron los disturbios. “Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada”, escribió en su cuenta de X.
Y agregó: “El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia. En Argentina, nadie está por encima de la ley”.
Las detenciones se concretaron antes de que Gendarmería procediera a desalojar la Plaza Congreso, en una operación que puso fin a una jornada marcada por los reclamos universitarios y los destrozos cuya factura preliminar de $90 millones recaerá sobre las arcas del gobierno porteño.
POLITICA
El Gobierno demora la reforma política por falta de acuerdos en el Senado y revisa su estrategia para las elecciones de 2027

El Gobierno dilata la convocatoria a la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado para avanzar con la reforma política y recalcula su estrategia de negociación con los gobernadores y bloques aliados. En la Casa Rosada aseguran que no volverán a impulsar el tratamiento hasta tener garantizados los respaldos necesarios para aprobar la suspensión de las PASO nacionales de 2027, uno de los principales objetivos electorales de Javier Milei.
“Hasta que no haya acuerdo cerrado no vamos a convocar”, aseguran en Nación. La definición aleja la posibilidad de acelerar el debate durante los próximos días y modifica las expectativas de sectores del oficialismo que proyectaban obtener un dictamen y llevar la iniciativa al recinto durante la última semana de octubre. En Balcarce 50 reconocen que las conversaciones todavía no alcanzaron el nivel de consenso necesario para fijar un cronograma parlamentario.
La falta de avances se mantiene incluso después de la última reunión de la mesa política, realizada el martes en la Casa Rosada. Fuentes del Ejecutivo confirmaron a TN que no hubo novedades que permitan adelantar una nueva convocatoria. En el bloque de La Libertad Avanza del Senado transmiten una evaluación similar y advierten que todavía deben mantenerse conversaciones individuales con legisladores de los espacios dialoguistas.
El principal obstáculo está en la Cámara Alta, donde el oficialismo necesita reunir 37 votos para modificar el régimen electoral. La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores y debe buscar los 16 respaldos restantes entre la UCR, el PRO, los bloques provinciales y sectores del peronismo disidente. En la conducción parlamentaria advierten que los entendimientos con los gobernadores no garantizan automáticamente el acompañamiento de todos los representantes de sus provincias.
La negociación tampoco está cerrada dentro de la propia mesa política. Mientras Diego Santilli y otros sectores del Gobierno buscan acelerar los entendimientos para asegurar la votación, en despachos cercanos al armado electoral de La Libertad Avanza sostienen que las definiciones sobre las alianzas para 2027 llegarán recién hacia fin de año. La intención es preservar capacidad de negociación y evitar concesiones territoriales antes de conocer con mayor precisión el escenario electoral.
En ese sector del Ejecutivo consideran que no existe una necesidad inmediata de revelar las condiciones que pretende imponer el oficialismo en cada provincia. La lectura es que la candidatura presidencial de Milei constituye su principal herramienta de negociación frente a gobernadores que no cuentan con una alternativa nacional propia. Por eso, relativizan las versiones sobre acuerdos ya cerrados y aseguran que, aunque hubo acercamientos, todavía falta resolver la distribución de candidaturas y las condiciones de competencia.
La discusión se concentra ahora en dos modificaciones que el Presidente considera prioritarias: la suspensión de las PASO nacionales y la incorporación de un casillero para votar lista completa en la Boleta Única de Papel. El proyecto original proponía eliminar definitivamente las primarias, pero en Nación reconocen que la negociación ya se orienta a suspenderlas durante 2027. Esa alternativa permitiría evitar su realización en la próxima elección presidencial sin derogar de manera permanente el sistema.



















