CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: martes 14 de abril

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
La Luna en Piscis en trígono a Júpiter en Cáncer te envuelve en una energía de calma y protección. Sentís necesidad de retirarte un poco del mundo externo para reconectar con tu interior. Es un momento sanador donde podés soltar tensiones y recuperar energía emocional.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
Este tránsito favorece tus vínculos y tu vida social desde un lugar más cálido. La comunicación se vuelve más empática y podés sentirte contenido por tu entorno. Es un buen momento para compartir, escuchar y fortalecer lazos afectivos.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
La energía se enfoca en tu ámbito profesional, pero desde una mirada más emocional. Podés recibir reconocimiento o apoyo en tu trabajo. La intuición te guía para tomar decisiones acertadas sin necesidad de forzar.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
Con Júpiter en tu signo en armonía con la Luna en Piscis, te sentís expansivo, contenido y emocionalmente abierto. Es un momento ideal para confiar en la vida, abrirte a nuevas experiencias y dejarte guiar por tu intuición.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
Este tránsito activa una sanación profunda. La Luna en Piscis y Júpiter en Cáncer te ayudan a soltar cargas emocionales y a encontrar paz en lo interno. Es un momento de alivio, donde podés comprender y liberar lo que te pesaba.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
Tus vínculos se ven favorecidos por esta energía armónica. Hay mayor comprensión, empatía y apertura emocional. Podés sentirte más conectado con los demás y encontrar contención en tus relaciones.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
La Luna en Piscis en trígono a Júpiter en Cáncer suaviza tu rutina. Podés encontrar bienestar en lo cotidiano y sentir mayor equilibrio entre tus responsabilidades y tus emociones. Es un buen momento para cuidar tu cuerpo.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Energía muy favorable para vos. Este tránsito potencia tu creatividad, tu sensibilidad y tu conexión con el placer. Te sentís inspirado, abierto y con ganas de disfrutar desde un lugar genuino y emocional.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
La energía se centra en tu hogar y tu mundo emocional. Podés sentirte más contenido, con necesidad de estar en un espacio seguro. Es un momento ideal para conectar con la familia o con aquello que te da paz.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
Tu comunicación se vuelve más emocional y empática. La Luna en Piscis y Júpiter en Cáncer te ayudan a expresar lo que sentís con claridad y sensibilidad. Es un buen momento para conversaciones importantes.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Este tránsito favorece tu relación con el trabajo y los recursos desde un lugar más fluido. Podés sentir mayor tranquilidad en temas económicos o encontrar soluciones sin esfuerzo. La confianza te permite avanzar sin tensión.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
La Luna en tu signo en armonía con Júpiter en Cáncer potencia tu sensibilidad y tu bienestar emocional. Te sentís contenido, inspirado y en conexión con vos mismo. Es un momento de expansión interna y confianza en tu camino.
CHIMENTOS
La emoción de Flavia Palmiero al cumplirse 40 años de La Ola Verde: “La gente fue la que me eligió”

Hay recuerdos que no envejecen y permanecen suspendidos en algún rincón de la memoria colectiva, intactos, esperando ser despertados por una canción, una fotografía o una simple frase. Para toda una generación de argentinos, ese recuerdo tiene el color de las tardes frente al televisor, el sonido de los dibujos animados y una voz que parecía atravesar la pantalla para hablarle a cada chico en particular. En diciembre de 1985 nacía La Ola Verde, el ciclo que se convertiría en un fenómeno de la televisión infantil. Y pocos meses después, el 10 de junio de 1986, hace 40 años, una joven de apenas 19 años llegaría para transformarlo en algo mucho más grande: un universo propio. Su nombre era Flavia Palmiero.
Cuando el programa debutó el 2 de diciembre de 1985 por Canal 11, estaba conducido por Ani Sosa Cordero y acompañado por el inolvidable Señor Televisor, aquel personaje con cabeza de pantalla cuya voz pertenecía al histórico locutor Héctor Ascione. La propuesta, producida por Susana Fontana, reunía algunos de los dibujos animados más populares del momento, desde La Pantera Rosa y Tom y Jerry hasta El Inspector y Súper Ratón. Era una apuesta fuerte para las tardes infantiles, pero nadie imaginaba todavía que estaba gestándose uno de los fenómenos culturales más importantes de la década.
El destino del programa cambiaría en mayo de 1986. Tras la salida de Sosa Cordero, las autoridades del canal comenzaron a buscar una reemplazante. Entonces alguien recordó a una joven actriz que meses antes había irrumpido en una oficina con un proyecto infantil bajo el brazo y una convicción difícil de ignorar. Aquella muchacha era Flavia Palmiero.
Lo curioso es que la historia había comenzado mucho antes. Muchísimo antes. En una casa donde una niña jugaba sola mientras imaginaba el futuro que algún día quería construir. Décadas después, la propia Palmiero recordaría aquellas escenas con una mezcla de emoción y asombro: “Cuando yo era chiquita, jugaba a que conducía programas para chicos. Agarré el trípode del secador de pelo de mi mamá, le ponía una caja de cartón y como lente un rollo de papel higiénico. Presentaba dibujitos, cantaba, bailaba. Qué increíble, ¿no? De chica jugaba a lo que después se convertiría en mi vocación, en mi profesión y en mi trabajo”.
Aquella infancia no había sido sencilla. Hija única de padres separados en una época donde las familias ensambladas eran una rareza, Palmiero atravesó experiencias que la obligaron a crecer demasiado rápido. “Sentí el abandono de mi papá, la ausencia. Y eso fue un gran motivador. Una fortaleza. Yo tenía todo en contra, pero quería escribir una historia distinta para mi vida”, contaría años después. Quizás allí, en esa necesidad de construir un camino propio, comenzó a forjarse la perseverancia que terminaría llevándola a la televisión.
Su llegada al medio fue tan inesperada como vertiginosa. A los 17 años protagonizó la primera película sobre Eva Perón filmada en el mundo, en plena dictadura militar. De pronto, aquella adolescente apareció en revistas, diarios y programas de televisión. Sin embargo, mientras las ofertas cinematográficas se multiplicaban, ella seguía sintiendo que su lugar estaba en otro lado. “Yo sabía las cosas que quería hacer y las que no. Me ofrecían películas importantes, pero la mayoría incluían desnudos y sentía que ese no era mi camino. Entonces escribí mi primer programa infantil. Tenía apenas diecinueve años”, recordaría.

Lo que vino después parece una escena escrita por el destino. Mientras participaba de la telenovela Rossé, con una mezcla de ingenuidad y determinación, pidió una reunión con el director artístico de Canal 11 para presentar su proyecto. Era una audacia impensada para una joven sin experiencia como conductora. Sin embargo, fue recibida. Escucharon su propuesta. Y aunque finalmente no fue aprobada, aquella entrevista dejó una impresión imborrable.
“Después fue Flavia está de fiesta ese programa, aunque no lo puedas creer. El director artístico del canal me dijo: “Bueno, si eres tan caradura como para presentar este proyecto, que es bastante ambicioso, vas a ser una gran conductora”. Y me dice: “Bueno, pero ahora tenemos La ola Verde”. Había una chica, hacía muy poquitos meses que estaban, así que me fui», recordó Palmiero. Salió de aquella oficina con el proyecto bajo el brazo y la sensación de haber perdido una oportunidad. Lo que no sabía era que el destino ya estaba trabajando para ella.
Poco tiempo después sonó el teléfono. La conductora de La Ola Verde había renunciado y alguien se acordó de aquella chica que se había animado a tocar la puerta. “Y yo acepté a ciegas. La verdad, no era el programa que yo soñaba hacer, pero era una forma de arrancar”.

Su debut ocurrió en junio de 1986. El Señor Televisor anunció la llegada de una nueva amiguita. Entonces apareció ella. Sonriente, espontánea, descontracturada. Muy distinta a todo lo que se había visto hasta ese momento en la televisión infantil argentina.
“Recuerdo perfectamente ese día. El Señor Televisor dijo: ‘Chicos, tengo una nueva amiguita para presentarles. Se llama Flavia’. Entonces entré y dije: ‘Hola, chicooos’. Y ahí quedó para siempre. Para siempre en mi corazón”.
La frase se convertiría en una marca registrada. Pero el verdadero cambio iba mucho más allá de un saludo. Palmiero entendió algo que revolucionó el vínculo entre la televisión y la infancia. Los chicos ya no querían una figura solemne que les hablara desde arriba. Necesitaban alguien cercano. Alguien auténtico.

“Yo tenía diecinueve años. No podía ser ni la maestra ni la mamá de los chicos. Podía ser la hermana mayor. Entonces les hablé como pares. Rompí el vidrio de la televisión. Quería que ellos entraran a la pantalla y jugaran conmigo”, explicaría.
La apuesta no fue sencilla. De hecho, según contó la propia conductora, muchos productores desconfiaban de aquel estilo espontáneo y desestructurado. “No les gustaba. Querían seguir con la forma tradicional de hacer televisión infantil. Pero tuve la bendición de que los chicos me entendieron enseguida. Ellos entendieron exactamente lo que yo quería hacer”. Y así fue. El éxito resultó inmediato.
Las cartas comenzaron a llegar por miles. Los índices de audiencia crecían semana tras semana. Los personajes que acompañaban a Palmiero se transformaron en figuras queridas por el público. Al Señor Televisor se sumaron Grock, el recolector de estrellas; Pelín; Lubi; Pinta; Monoco y el Elefantito. Cada uno construyó una identidad propia dentro de un universo donde la fantasía convivía con la cercanía y la participación de los chicos.

Y mientras el país celebraba uno de los momentos más felices de su historia deportiva, La Ola Verde también comenzaba a convertirse en un símbolo de época: “Me da mucha emoción que este aniversario coincida con el Mundial. Porque el 25 de junio ganamos la final de México 86 y nosotros estábamos haciendo La Ola. Estamos muy ligados a ese momento del país. Ese ‘Hola, chicos’ no me lo olvidaré nunca más en mi vida. Me cambió la vida una vez más”.
La expansión fue tan rápida que apenas semanas después de asumir la conducción llegó la primera temporada teatral, durante las vacaciones de invierno de 1986 en el Circo Rodas. Las funciones se llenaban. Los chicos hacían largas filas para verla. Los padres observaban sorprendidos cómo aquella joven de sonrisa permanente se había convertido en un fenómeno popular.
Mientras tanto, las tardes de Canal 11 seguían creciendo. Llegaron los clásicos de Warner Bros., El Pájaro Loco, Los Autos Locos, La Hormiga Atómica, Manotas y tantos otros personajes que acompañaron a una generación entera. Pero La Ola Verde ya era mucho más que una pantalla donde se emitían dibujos animados. Era un espacio de encuentro.

Las cartas se leían al aire. Los juegos involucraban a los televidentes. Los personajes cantaban canciones que rápidamente se volvían parte de la vida cotidiana de miles de familias.
Temas como Hay que guardar los juguetes, interpretado por Grock, Todo me sale mal o la inolvidable canción principal del programa se transformaron en verdaderos himnos infantiles. Mucho antes de YouTube, Spotify o TikTok, aquellas melodías viajaban de patio en patio, de cumpleaños en cumpleaños y de memoria en memoria.
El fenómeno alcanzó niveles extraordinarios. Durante sus años de mayor popularidad, La Ola Verde llegó a obtener picos cercanos a los 30 puntos de rating, cifras que hoy resultan difíciles de imaginar para cualquier programa, no sólo los destinados al público infantil. Pero más allá de los números, hubo algo mucho más importante: el vínculo emocional.

Porque para millones de chicos Flavia no era simplemente una conductora. Era la compañera de las tardes. La voz que estaba ahí cuando terminaban las clases. La persona que leía las cartas que escribían con dedicación. La figura que los hacía sentir protagonistas de una aventura compartida.
Con el paso de los años, el programa se transformó en un fenómeno cultural. Aunque curiosamente, mientras lo estaba viviendo, Palmiero no llegó a dimensionarlo: “En ese momento yo no me imaginaba que iba a llegar tan lejos, realmente. En la tele eras como el último orejón del tarro. Un programa de niños no era importante para un canal, no era algo así como lo que fue. Pero bueno, yo la peleaba. Yo con cada director artístico que entraba al canal me sentaba, le decía: ‘Yo quiero canciones, quiero juegos, quiero esto, quiero lo otro’. Varios me dijeron que no, hasta que llegó uno que se llamaba Gustavo Yanklevich, que fue director artístico en la era estatal y me dijo: “Sí, perfecto”. Después, obviamente, él me llevaría a Canal Nueve, convirtiendo La ola verde en La Ola está de fiesta y haciendo un suceso enorme, impresionante».
A fines de 1989, Palmiero decidió iniciar una nueva etapa profesional y se trasladó a Canal 9 con La Ola está de fiesta. El fenómeno que había construido ya formaba parte de la historia grande de la televisión argentina y coninuaría así su camino.
“Yo muero de amor cuando me dicen que no se pueden olvidar de esa época. Nadie se puede olvidar de esa época. Hoy día veo que es un fenómeno cultural. La verdad, en ese momento no lo dimensionaba”, detalló.
Quizás por eso, hace apenas unos días, decidió abrir una caja de recuerdos que conserva en su casa. Una especie de cápsula del tiempo donde permanecen guardados fragmentos de aquella aventura. Discos de oro, de platino, fotografías, VHS, álbumes de figuritas, vestuario original. Objetos que sobrevivieron al paso de las décadas: “A mí me emociona muchísimo. Esa caja existe de verdad. La tengo guardada en mi escritorio. Tengo discos de platino, de oro, vestuario, un montón de recuerdos. Y los mensajes que recibí cuando mostré todo eso fueron increíbles”. Las redes sociales, reconoce, le permitieron reencontrarse con aquellos chicos que alguna vez le escribían cartas.
Hay una pregunta que inevitablemente aparece cuando se cumplen cuatro décadas de una historia tan trascendente. ¿Qué le diría hoy a la adolescente de 19 años que ingresó por primera vez al estudio de Canal 11 sin saber que estaba a punto de convertirse en un ícono de la televisión argentina?
Flavia Palmiero realiza un recorrido por objetos de su trayectoria artística. En el video se la observa sosteniendo un peluche, un disco de vinilo del programa «Flavia está de fiesta», y patines. También presenta un programa impreso de teatro infantil. La grabación, un segmento de rememoración, celebra los 40 años del debut de Palmiero en «La Ola Verde», exhibiendo artículos de su carrera en la televisión.
Flavia se toma unos segundos antes de responder. Suspira. Y la emoción se vuelve evidente: “¿Qué le diría? Lo lograste. Lo lograste. Porque esa Flavia soñaba en grande y no lo decía. Ni siquiera se lo decía a ella misma. Pero la peleó mucho. Tuvo perseverancia, disciplina, voluntad y contenido”. Luego vuelve a suspirar. Y completa la idea que parece resumir toda su historia: “La realidad es que la gente fue la que me eligió. Los chicos. Las familias. Ellos me dieron el lugar más importante que tuve en la televisión. Así que le diría: qué inteligente que fuiste. Porque era algo que faltaba y vos lo lograste. Chapeau”.
Cuatro décadas después, el recuerdo sigue intacto.
Sobrevive en las canciones que todavía algunos pueden cantar de memoria. En los VHS guardados en cajas familiares. En las fotos gastadas por el tiempo. En los álbumes de figuritas que nunca se completaron. En los discos que todavía cada tanto suenan. Pero, sobre todo, sobrevive en la memoria emocional de quienes fueron chicos en aquellos años.
Porque hay programas exitosos y hay programas que se convierten en parte de la vida de las personas. La Ola Verde pertenece a esa categoría. Todo comenzó una tarde de junio de 1986. El Señor Televisor anunció la llegada de una nueva amiguita. Ella sonrió, miró a cámara y dijo: “Hola, chicooos”. El resto fue historia.
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CHIMENTOS
El escandaloso motivo de Marcelo Tinelli para separarse de su novia de 2 meses: «Ella era muy intensa, quería…»

Marcelo Tinelli volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez no por un proyecto televisivo ni por sus planes laborales. El eje de la cuestión se basa en que su relación con Rossana Almeyda habría llegado a su fin después de dos meses de romance.
El famoso optó por oficializar ese romance con un mecanismo peculiar, dado que no especificó delante de las cámaras pero ofreció indicios concluyentes en redes sociales. Ese blanqueo se produjo recientemente, por eso adquirió relevancia la noticia que brindaron en LAM, la semana pasada, que refería al quiebre del vínculo sentimental.
Desde ese punto quedó flotando la incógnita respecto a la verdad de ese lazo amoroso. Por eso se barajaron diversas teorías y en pos de dilucidar todo el entramado, el nuevo ciclo de Marina Calabró y Luis Ventura encontró a Rossana y la encaró con la cámara prendida.
La morocha apenas deslizó: «Estoy bien, gracias». Con un lenguaje corporal de incomodidad, Almeyda se limitó a implorar que todo lo referido a la supuesta separación lo dialoguen con el conductor: «Por favor hablen con él. Él feliz los atiende. Yo no, estoy jugando».
ASEGURAN QUE MARCELO TINELLI DEJÓ A SU NOVIA POR INTENSA
Empero, Santiago Sposato sacó una carta debajo de la manga y aseguró que los factores que impulsaron a Tinelli a cortar de cuajo el vínculo son muy peculiares. “Se sabe, por lo que me dicen a mi, personas del entorno íntimo, Marcelo está separado, dicen que fue un choque de personalidades, que no cuadraban”, soltó.
Y luego, el panelista explotó la bomba porque identificó las razones del animador para desbaratar ese noviazgo incipiente. “No lo digo como un defecto, sino como una característica, ella era muy intensa, se quería meter en todo. Quiso cambiar cosas de la decoración de la casa”, aseguró.
Marcelo Tinelli
CHIMENTOS
Así será el debut de Marcelo Tinelli en Infobae Mundial: entretenimiento, información y grandes invitados

A tan solo días del inicio del Mundial 2026, Infobae pone en marcha su cobertura especial con una programación enfocada en información y entretenimiento, liderada por Marcelo Tinelli. Desde Miami, el conductor y su equipo transmitirán en vivo para seguir cada movimiento de la selección dirigida por Lionel Scaloni, con entrevistas e invitados del universo futbolístico.
La cobertura de Infobae para esta edición del Mundial combina dos propuestas principales, con especial atención en la participación argentina: la expansión de Infobae en Vivo, el canal de streaming propio del sitio, y un ciclo especial conducido por Marcelo Tinelli que se suma a la programación desde el miércoles 10 de junio.
El ciclo conducido por Marcelo Tinelli representará el eje principal de la cobertura desde Miami. Tinelli regresa al periodismo deportivo con un programa dedicado al Mundial, que integrará transmisiones en vivo, análisis, entrevistas y la presencia de invitados especiales. El ciclo comenzará el miércoles 10 y se emitirá los lunes, miércoles, viernes y domingos de 21 a 22 horas.
Tinelli contará con un equipo integrado por periodistas, streamers y figuras del fútbol. Entre ellos estarán Yiyo Garcilazo y Benito SDR, junto al exfutbolista José Chatruc y el periodista de Infobae Deportes Pablo Cavallero. Además, la cobertura sumará exjugadores como invitados rotativos en distintas jornadas.

Al respecto, Yiyo Garcilazo, productor y columnista del programa, dialogó con Teleshow sobre los detalles de la cobertura. “Tenemos preparado un programa superdinámico, lindo, un gran desafío Infobae Mundial, con un contenido en vivo entre una hora y una hora y media. Desde Miami va a conducir Marcelo, habrá una mesa integrada por Santi Grizas (streamer de River), Toto Bordieri (streamer que hace contenido de Boca), después el Cholo Sotile, periodista de Infobae y también de ESPN y yo”, comenzó diciendo el comunicador.
Respecto a cómo abordarán cada partido de la Selección Argentina, Garcilazo explicó: “La idea es hacer todos los programas desde Miami, pero cuando Argentina juegue en Dallas y en Kansas vamos a viajar. Y esos días vamos a hacer un programa especial desde esas ciudades. Y también vamos a hacer contenido en la puerta del estadio”.

De esta manera, Infobae Mundial llegará a todo tipo de espectador, desde quienes siguen a Tinelli desde ShowMatch hasta quienes buscan informarse y entretenerse en el universo futbolístico. “Vamos a tener periodistas especializados en Argentina y en diferentes selecciones que van a estar siguiendo a la Selección Argentina desde el búnker, y después, por supuesto, con un programa que va a reflejar el debate de todos los argentinos. Es un programa donde vamos a tener invitados, van a venir exfutbolistas, integrantes de la selección argentina, van a venir cantantes, van a venir artistas, creadores de contenido, streamers”, agregó Garcilazo.
Más allá del trabajo en el estudio, Tinelli también combinará distintos tipos de enfoques, atreviéndose a realizar móviles, vlogs reacciones y todo tipo de juegos. “Estén atentos todo el mundo que esté en Miami, puede que te cruces a Marcelo jugando un torneo de penales en la playa, vamos a ir a jugar al básquet, vamos a hacer desafíos con otros programas. Tenemos pensado hacer un programa de entretenimiento, no solamente de fútbol. Va a haber personalidades, vamos a tratar de encarar esas pequeñas chicanas y batallas futboleras que hoy tenemos con Uruguay, con Brasil, con México, con Francia, a través de protagonistas de esos países”, adelantó el productor y columnista.

Por último, Yiyo contó cómo se encuentra Tinelli de cara al inicio de la cobertura, su entusiasmo por la transmisión y su creatividad de cara a los contenidos: “Yo lo veo feliz, está muy contento, está muy ansioso, está con muchas ganas, está muy creativo. Está 24/7 pensando en este proyecto, en Infobae Mundial. Y la verdad es que me encanta verlo así porque no para de tirar ideas, todo el tiempo está pensando en el programa. A veces son las once de la noche y me llama o me escribe. Marcelo conoce a toda la escena, a los creadores de contenido de Kick, los creadores de contenido de YouTube, al tiktoker más conocido. Entonces, cuando nosotros armamos este programa, íbamos debatiendo con Marcelo acerca de las posibles personalidades, él sabía todo. Montamos una escenografía nueva acá en Miami, lo hicimos en tiempo récord con la estética siempre de Infobae”.
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