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El nuevo desafío de Antonela Roccuzzo en el gimnasio: cuál es el ejercicio de fuerza extrema que quiere alcanzar

La rutina diaria de Antonela Roccuzzo siempre despierta interés entre quienes la siguen, pero esta vez un detalle capturó la atención de todos. La esposa de Lionel Messi compartió en sus redes sociales una imagen que no solo muestra su dedicación al deporte, sino que deja ver un costado personal, íntimo y profundamente humano de su vida en Miami. En una historia de Instagram, la rosarina de 36 años subió una foto tomada en el exclusivo gimnasio donde entrena de manera habitual. No era una imagen más: aparecían varias bandas elásticas de colores colgando de la barra de dominadas, pero lo verdaderamente llamativo fue la frase que eligió para acompañar la escena. “Nueva meta: hacer dominadas sin banda”, escribió. Esa oración sencilla revela un objetivo ambicioso y una etapa nueva en su recorrido deportivo.
Para quienes no están familiarizados con el mundo del fitness, las dominadas —también conocidas como pull-ups— representan uno de los ejercicios más exigentes que existen. Lograr una dominada perfecta implica levantar el peso total del propio cuerpo usando únicamente la fuerza de la espalda y los brazos. Por eso, es común que quienes recién se inician en esta disciplina utilicen bandas elásticas que brindan asistencia y alivian parte de la carga. El objetivo de Antonela, realizar el ejercicio sin banda, significa buscar el máximo nivel de fuerza y control. La publicación no muestra el resultado final ni presume logros terminados. Al contrario, su posteo exhibe el proceso en marcha, el esfuerzo cotidiano y la honestidad de quien reconoce que todavía está en camino. Esa sinceridad conecta con miles de personas que encuentran en su ejemplo una fuente de motivación real.
Lo que distingue a Antonela en este ámbito no es solo su constancia, sino la manera en que convierte cada jornada de entrenamiento en una oportunidad para superarse. Desde que dejó Rosario para acompañar a Messi en distintas ciudades, Antonela halló en el deporte un refugio y una pasión propia. El gimnasio, más que un lugar de ejercicio, se transformó en un espacio personal donde puede desafiarse y crecer. En Miami, la rutina de entrenamiento se combina con la vida familiar, el trabajo y la exposición pública, pero ella logra mantener su compromiso con el bienestar físico y mental. La imagen viral de sus bandas de entrenamiento resume mucho más que una meta atlética: transmite un mensaje de perseverancia, disciplina y humildad, cualidades que la definen fuera de los flashes.

La vida de Antonela Roccuzzo en Miami llegó cargada de cambios. Desde mediados de 2023 acompaña a Messi en su nueva etapa como delantero del Inter Miami, pero lejos de quedarse en un segundo plano, ella encontró su voz y su estilo propios. En redes sociales, sus publicaciones marcan tendencia y generan conversación. Con millones de seguidores atentos a cada novedad, Antonela se consolidó como una verdadera it girl, referente de moda, deporte y vida saludable. Sus looks deportivos de marcas internacionales son replicados y comentados, sus rutinas de ejercicios despiertan admiración, y la manera en que equilibra su faceta pública con la intimidad familiar genera empatía.
El impacto que tiene en su comunidad digital va más allá de la estética. Antonela utiliza sus plataformas para mostrar el valor del esfuerzo y el poder de la constancia. No comparte solo resultados finales ni transforma sus redes en vidrieras de perfección inalcanzable. En cambio, humaniza el proceso, reconoce los desafíos y celebra los pequeños logros. Ese enfoque realista y cercano la convierte en fuente de inspiración para quienes buscan mejorar su calidad de vida a través del deporte y la alimentación consciente.
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Fue el número uno absoluto de su rubro, se hizo famoso, dijo que tuvo un romance con Graciela Alfano, cayó en desgracia, ahora atiende a domicilio y ataca: «Los que me forrean…»

No son artistas, no. No son actores, ni actrices, ni imitadores, ni cantantes, ni modelos. Tampoco son periodistas, no. No son conductores, ni panelistas, ni noteros ni columnistas. No son nada de eso, pero también son famosos y habitan la televisión, la radio, ahora los streaming y los distintos medios de comunicación. Pueden ser diseñadores, abogados, médicos o, como en este caso, peluqueros, verdaderos maestros en la atención del peinado y las melenas de las estrellas y, a la postre, tan reconocidos y queridos como las figuras.
«Peluqueros puede haber muchos, pero el número uno, el mejor de todos, el indiscutido que estuvo a la venguardia y le sacó una luz de ventaja al resto, siempre fue Ruben Orlando» se dijo en el ambiente durante muchos años. Y eso que tenía competencia: el maestro Miguelito Romano, el megamediático Roberto Girdoano, el polémico, amable y excelente peluquero Fabio Cuggini, el histórico Angelo Milano, los Vernucci, los reconocidos Pino, Leo y Lina y «siguen las firmas». Pero Ruben Orlando, para muchos, un escaloncito por arriba.
Joven, apuesto, talentoso, dueño de una personalidad avasallante y compradora, carismático, frontal, Ruben Orlando empezó a ser una figura interesante para los famosos -que querían atender sus caballeras con él- como para el público, ávido de verlo, de escucharlo para, de paso, aprender alguno de sus secretos. Sus visitas a la tele se empezaron a multiplicar.
Y como todos los que van a la tele, conoció la popularidad pero también los escándalos. Alguna vez, hace ya un buen tiempo, se cruzó mal con Graciela Alfano, nada más y nada menos que una de las grandes divas de la Argentina y para muchos la mujer nacida en este país más bella de todos los tiempos. Le hizo una serie de acusaciones y dijo que habían sido novios, o que habían tenido algo. Ella desmintió todo, incluso lo del romance.
FUE UN NUMERO UNO, DIJO QUE FUE NOVIO DE GRACIELA ALFANO, CAYO EN DESGRACIA Y AHORA ATIENDE A DOMICILIO
Pero así como supo conocer la buena vida, los manjares, los viajes y la casa abierta de divas y luminarias, Ruben Orlando también supo lo que era el ostracismo. Incluso, en un momento se tuvo que ir a vivir a Brasil y terminó viviendo en una favela, donde contó que llegó a vender manzanas con pochoclos para sobrevivir. «Lo hice y no se me cayeron los anillos» contó alguna vez.
Rubén Orlando volvió, otra vez pasó por la tele, otra vez se vio envuelto en alguna que otra discusión, y después tuvo un período de silencio. Ahora reapareció en sus redes sociales con algunas novedades: se fue a vivir a Buzios, en el estado de Río de Janeiro, y avisó que atiende a domicilio. Sí, las cosas cambiaron y el hombre que tenía una vida 5 estrellas y rodeado de famosos ahora corta el pelo a domicilio para vivir. Algunos lo criticaron y él atacó por Facebook con dos mensajes: «A los que me forrean porque hoy corto a domicilio espero que jamas se enfrente con un chico armado que lo quiera asaltar» puso en uno, y en el otro escribió «Muchos hablan porque hoy corto a domicilio. A los que me critican les digo cuidado porque la vida no es lineal».

Ruben Orlando, Graciela Alfano
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¿Pregunta armada? La China Ansa aclaró de dónde surgió la consulta que desató el escándalo con Santi Maratea en PH

El cruce entre la China Ansa y Santiago Maratea en PH: Podemos Hablar volvió a quedar en el centro de la conversación televisiva. Luego de que se difundiera el intercambio que ambos mantuvieron durante la sección “frente a frente” del ciclo de Telefe, la periodista se refirió al episodio este lunes en A la Barbarossa, donde negó que hubiera actuado con mala intención y rechazó que la producción le hubiera indicado qué preguntar.
La polémica se originó cuando Ansa le planteó a Maratea una consigna vinculada a las personas que aportaron dinero a sus colectas. La periodista le pidió que se pusiera en el lugar de quienes colaboraron económicamente y que explicara qué reclamo se haría a sí mismo. El influencer reaccionó ante la pregunta y el momento se convirtió en uno de los pasajes más comentados de la emisión.
Durante la mañana del lunes, Georgina Barbarossa abordó el tema, y lo abrió al saludar a su compañera de canal y referirse al impacto que tuvo el intercambio. “Qué momento espantoso”, le dijo la conductora, antes de aclarar que no creía que Ansa hubiera formulado la pregunta con una intención hostil.
La panelista coincidió con esa lectura y sostuvo que no le preocupan las interpretaciones que surgieron en redes sociales. “No, absolutamente no”, respondió al ser consultada sobre si había existido mala fe. Luego planteó que esas versiones crecieron a partir de las discusiones que se multiplicaron en las plataformas digitales.
“A mí no me afecta el que piensa si fue con mala o buena intención”, aseguró Ansa. La periodista remarcó que conoce el sentido con el que trabaja y que esa certeza le permite mantenerse tranquila frente a las críticas.
Pía Shaw le propuso que se viera como espectadora de la escena y le preguntó si, después de observar el programa emitido, se reprochaba algo o consideraba que la intervención había sido demasiado extensa. Ansa respondió que suele ser exigente con su propio desempeño frente a cámara, aunque esta vez no modificaría su planteo.
“Yo hice la pregunta que genuinamente me salió en ese momento”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que si el programa volviera a comenzar, formularía la misma consulta. “No la cambiaría”, agregó.
La periodista explicó que en otras ocasiones le cuesta verse porque encuentra aspectos de su trabajo que preferiría hacer de otra manera. Sin embargo, sostuvo que en esta oportunidad no percibió una acción impropia. “Duermo tranquila, con la conciencia tranquila”, expresó.
Ansa también habló de la serenidad con la que intenta atravesar las situaciones de conflicto. “Tengo una templanza que, gracias a Dios, me acompaña a todos lados”, afirmó, antes de señalar que procura conservar la misma actitud en los distintos ámbitos de su vida profesional.
El debate tomó otro rumbo cuando Barbarossa mencionó una versión que había circulado después de la emisión de PH. Según ese trascendido, la producción le habría acercado a Ansa la pregunta que debía hacerle a Maratea. La periodista desmintió esa posibilidad de manera contundente.
“Nadie me bajó ninguna pregunta, nadie me obligó a preguntar”, sostuvo. También negó que hubiera existido una “emboscada” contra el influencer y remarcó que la consulta surgió de ella durante la dinámica del programa.
Pía Shaw intentó precisar que la versión mencionada al aire indicaba que el debate sobre la pregunta había aparecido una vez finalizada la grabación. Pero Ansa volvió a marcar su posición: “A mí no me pasaron ninguna pregunta. Nadie me dijo lo que tenía que decir. Absolutamente no”.
La conversación se tensó cuando Analía Franchín intervino para plantearle una objeción a su compañera. La panelista recordó que días antes Ansa había atravesado una situación personal incómoda a partir de una versión sobre una supuesta relación extramatrimonial, algo que ella había negado y cuestionado por no haber sido corroborado con la fuente involucrada.
A partir de ese antecedente, Franchín consideró que Ansa no había aplicado el mismo criterio en el intercambio con Maratea. “Yo creo que acá vos cometiste el mismo error que Nora Colosimo (quien había filtrado el rumor). No fuiste a la fuente”, le dijo.
La panelista aclaró varias veces que no atribuía una intención negativa a su compañera, pero sostuvo que la pregunta podía interpretarse como un cuestionamiento sobre el destino del dinero reunido en las colectas. “Uno lo está tratando de chorro”, expresó, al explicar por qué entendía la reacción del influencer.
Franchín señaló que, aunque Ansa hubiera mencionado que investigó el tema, no había conversado con la persona que había presentado el reclamo sobre una de las iniciativas solidarias de Maratea. Para ella, ese punto volvía riesgoso el planteo en un contexto televisivo.
Diego Brancatelli intervino para defender a Ansa y recordó que la consigna exigía una respuesta espontánea. “Había que improvisar ahí”, planteó. Franchín respondió que esa condición no habilitaba a instalar una sospecha sobre una colecta vinculada con donaciones.
“Una cosa es que vos improvises teniendo una cosa segura y otra cosa es que des a entender que una persona robó en algo que es una colecta”, sostuvo Franchín. La discusión obligó a Barbarossa a pedir que dejaran terminar a cada uno de los panelistas.
Ante el cuestionamiento, Ansa sostuvo que su pregunta no había tenido como objetivo acusar a Maratea ni validar una denuncia contra él. Según explicó, la dinámica de “frente a frente” consistía precisamente en poner a la otra persona en una situación hipotética para escuchar qué respuesta daría.
“Yo lo único que hice fue preguntarle a la fuente”, respondió Ansa. Para la periodista, el destinatario de la consulta era el propio Maratea, quien tenía la posibilidad de defenderse, cuestionarse o explicar su posición frente a quienes habían participado de las colectas.
Franchín insistió en que el problema estaba en la forma en que se presentó el caso. “¿Qué le dirías a la gente que aportó a ese refugio y no está terminado?”, recordó como parte del planteo que generó la controversia. Ansa corrigió esa interpretación y sostuvo que la pregunta había sido formulada desde un intercambio de roles.
“¿Qué te dirías si vos fueras, en un intercambio de roles, el que puso el dinero?”, explicó. “¿Dónde está la incriminación?”, preguntó luego, al rechazar que hubiera responsabilizado al influencer por alguna irregularidad.
La comunicadora diferenció entre hacer una investigación periodística y proponer una pregunta en el contexto de un juego televisivo. “No es que yo hice una investigación”, señaló, antes de remarcar que no presentó datos ni acusaciones concretas contra Maratea.
Ansa afirmó que, cuando el influencer le preguntó cómo se había informado sobre el tema, respondió que lo había hecho a través de los medios donde trabaja. También reveló que ambos mantuvieron contacto después de la grabación y que existe un vínculo personal entre sus familias.
“Nosotros seguimos hablando todo el fin de semana”, contó. La periodista añadió que ella y su entorno participan de donaciones y que Maratea conoce esa cercanía. Por eso, explicó que la pregunta tuvo el tono de una conversación que podrían haber mantenido fuera de cámaras, “charlando juntos, con un fernet de por medio”.
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¿Mala leche? El mayor especialista en cine del país consideró un fracaso la película de Wanda Nara y reveló cuánto cobró por hacerla: «Me puso contento que le vaya mal»

El Pelado Alexis Puig, considerado por propios y extraños el mayor especialista en cine del país, destrozó por completo a la película de Wanda Nara como producto cinematográfico, a ella como actriz, consideró que la iniciativa fue un fracaso tanto artístico como comercial y además reveló cuánto dinero percibió la mediática para protagonizar «Querés ser mi hijo?».
Puig, que fue marido de «La Gallega» Lola Cordero y una vez que se separó de ella encaró una relación con la joven Luciana Mendez, con quien se casó al cabo de un año de relación, fue terriblemente crítico con el filme donde las cabezas visibles son Wanda y el modelo-actor Agustín Bernarconi, con quien se lo vinculó durante el rodaje.
«A mi me puso contento que le vaya mal a la película de Wanda» sorprendió Puig por la brutalidad e su frase. «La película de Wanda, que es un fracaso muy fuerte, muy muy fuerte, llevó en dos semanas de exhibición apenas 20.000 espectadores, que es un número muy flojo incluso para una película de bajo presupuesto, que no es este el caso».
«Vos pensá que Wanda cobró solamente de cachet 60.000 dólares con un porcentaje de taquilla hasta otros 60.000 que de ahí no va a cobrar nada, pobre, porque no va a llegar. Yo creo que el productor va a perder plata. Yo no sé cuál es el sentido de hacer esta película, porque cualquiera que sabe de cine y ve el proyecto sabe que eso no va a funcionar».
EL MAXIMO ESPECIALISTA EN CINE DEL PAIS DESTRUYO LA PELICULA DE WANDA NARA
Después, Puig explicó su polémica frase «a mi me puso contento que le vaya mal a la película de Wanda Nara». Allí, dijo lo siguiente: «Si a la película de Wanda Nara le iba bien, el año que viene íbamos a tener otra película de Wanda Nara. Y en una Argentina donde no se hace cine no podemos permitirnos que Wanda Nara sea la protagonista de una película».
«La gente no quiere ver eso. La gente va al cine a ver algo que no puede ver en plataforma, y a Wanda la ves todos los días en todos lados. ¡Lo que menos querés verla es actuando que es una madera terciada mojada! Entonces, de verdad. Hay muchas cosas para ver en cine como para que gastes la entrada. Si te sobra la plata podés ver lo que quieras… pero gastar un dinero para ir a ver eso… A mi me puso contento que le vaya mal» repitió «El Pelado», que efectivamente, la peló.
Alexis Puig, Wanda Nara
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