POLITICA
El PRO explicó la ausencia en la sesión de Diputados para interpelar a Adorni: “Convocada la comisión, se termina el show”

Luego de la sesión que no se llevó a cabo este jueves en la Cámara de Diputados, donde la oposición buscaba lograr la interpelación a Manuel Adorni, el PRO sacó un comunicado en el que explicó la decisión de no dar el quórum y plegarse al oficialismo.
En el escrito que publicó la cuenta del bloque amarillo en la Cámara Baja titulado «Convocada la comisión, se termina el show“, señalaron que la sesión ”no buscaba remover a Adorni” y agregaron: “La sesión de hoy no buscaba remover a Adorni: su único objetivo era forzar la Comisión de Asuntos Constitucionales a tratar los expedientes de interpelación, censura y remoción”.
“Fue el PRO, junto al resto del interbloque Fuerza del Cambio, quien logró que esa comisión se convocara por su propia iniciativa para el martes 30 de junio, con todos esos expedientes en temario. La sesión quedó sin objeto”, continuó.
Y lanzaron: “No nos sumamos a operaciones del kirchnerismo y sectores que prefieren el show mediático al resultado concreto”.

En tanto, remarcaron: “Nuestra postura no cambia: los argentinos llevan años apostando a una transformación real y ese esfuerzo merece cuidado. Seguir generando ruido innecesario, contradicciones evitables y escándalos que desgastan la gestión no es una opción. El cambio se defiende con hechos”.
Este martes estaba convocada la sesión por la oposición para avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que finalmente fracasó. Si bien los bloques aliados del Gobierno se han mostrado críticos con el jefe de Gabinete -investigado por irregularidades en su declaración patrimonial-, el PRO, la UCR y bloques provinciales afines decidieron no bajar al recinto como parte de un acuerdo con Martín Menem.
Para frenar la embestida contra Adorni los libertarios tuvieron que ceder, aunque lo hicieron a medias. Convocaron para la semana que viene a la comisión de Asuntos Constitucionales donde comenzará el debate de la posible interpelación. Sin embargo, aún no se oficializó ninguna convocatoria para la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, la otra instancia que debe atravesar el dictamen.

Tanto el PRO como la UCR argumentaron que el objetivo original de la sesión era emplazar a las comisiones para tratar la interpelación de Adorni. Por lo tanto, dado que el oficialismo habilitó el tratamiento en comisión, señalaron que la sesión de este martes “dejó de tener sentido”.
Los libertarios en Diputados habían logrado así ganar por lo menos dos semanas, pero finalmente el jefe de Gabinete no irá al Senado para la presentación de su informe de gestión que estaba prevista para el próximo 2 de julio.
La imprevista decisión generó suspicacias porque fue el propio Adorni el que, hace tan solo 12 días, el 11 de junio, anunció por redes sociales que iría a la Cámara alta a responder preguntas.
Los motivos de la suspensión no están claros. Infobae consultó tanto en el entorno de la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, como del ministro coordinador y las respuestas varían. Por el lado de la senadora explican que fue ella quien le pidió a Adorni que no fuera al Senado porque “no tiene sentido que se exponga a una carnicería”. Sin embargo, quienes rodean al funcionario argumentan que no hubo preguntas de los bloques y los plazos vencieron.
Además, la decisión se da en medio de una interna entre ambos dirigentes. Bullrich fue la única miembro del Gobierno que criticó abiertamente los gastos que Adorni no puede justificar y por los que está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Como contrapartida, hoy hubo reuniones son senadores en la Casa Rosada que las encabezó Adorni y la ex ministra de Seguridad decidió no asistir. En el Ejecutivo se encargaron de aclarar que los legisladores que fueron “pertenecen a La Libertad Avanza y no son de nadie”.
POLITICA
Mauricio Macri dijo que “no se ha avanzado nada” en el acuerdo electoral con La Libertad Avanza para 2027

En una gala organizada por María Eugenia Vidal, el expresidente Mauricio Macri reveló que Pro y La Libertad Avanza (LLA) “no han avanzado nada” en las negociaciones para un acuerdo electoral de cara a 2027.
Así se lo ha comentado Fernando de Andreis —dijo—, diputado nacional, secretario general de Pro y mano derecha del exmandatario, quien participa de las reuniones con los principales funcionarios del presidente Javier Milei.
Junto al jefe de los diputados de Pro, Cristian Ritondo, De Andreis discute un entendimiento electoral nacional con representantes de LLA —los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem y el jefe de Gabinete, Diego Santilli— en encuentros quincenales que se realizan en la Casa Rosada.
Por otra parte, Macri prefirió esquivar la consulta por el operativo de escape del excandidato presidencial de Brasil Flavio Bolsonaro, en el que colaboró el gobierno nacional.
A diferencia del presidente Milei, Macri felicitó a Lula da Silva por el triunfo en el balotaje. El presidente reelecto de Brasil le agradeció hoy vía redes sociales. A su vez, ante el silencio del jefe de Estado, Pro reclamó una diplomacia que dialogue “con quienes piensan distinto”.
“Una guerra”
Durante el cóctel solidario anual de Hacemos!, la asociación civil con propósitos educativos que preside Vidal, Macri planteó: “En la Argentina estamos debatiendo si déficit fiscal sí o no, si sigue uno o sigue el otro, y el presupuesto, en vez de ser un lugar de unión de los argentinos, donde decimos ‘nuestros escasos recursos los vamos a poner en el lugar que corresponde’, es una guerra, una batalla”, afirmó desde el escenario, en medio del debate del Presupuesto 2027 en el Congreso. “Todo esto es política de la mala. Da bronca”, lamentó.
Y agregó: “Cada uno de estos chicos [en condiciones de vulnerabilidad] tiene que tener una oportunidad […] No sirve de nada discutir quién va a seguir conduciendo el país dentro de un año, si sirve o no sirve lo que se está haciendo, si no ponemos un foco en eso tan importante y nos podemos unir”.
El líder de Pro concluyó: “Si no tenemos liderazgos políticos que entiendan esto, la sociedad es mucho más que solamente un sector, somos todos”.
Caras visibles y desencuentros
Entre los asistentes a la cena estuvo el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, cuyo vínculo con su primo Mauricio atraviesa un período de tensión. Varios de los presentes esperaban ver el saludo entre ellos, pero el alcalde apenas pasó unos minutos por el evento y se retiró antes de la llegada del expresidente.
De Andreis, alter ego de Macri, llegó temprano a la cena, pero se retiró antes de que apareciera su jefe político. También estuvo presente la diputada Antonella Giampieri.
Además, acompañaron a Vidal funcionarios del gabinete porteño, entre ellos el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y el ministro Gabriel Mraida (Desarrollo Humano y Hábitat); y los legisladores Silvia Lospennato, Waldo Wolff y Rocío Figueroa.
Algunos alzaron la vista ante la participación del legislador Emmanuel Ferrario, alineado con el exjefe porteño Horacio Rodríguez Larreta, distanciado de Pro.
Quien faltó al mitin, pese a que se lo esperaba, fue el exministro de Hacienda y precandidato presidencial de Pro, Hernán Lacunza. Estaba en otra actividad que terminaba a la misma hora que el cóctel. Se preveía que participara del evento de Vidal —el principal respaldo político de su precandidatura— para sacarse una foto con Macri, quien aún no se pronunció sobre su aspiración presidencial. Cuando se liberó de la actividad, el expresidente ya se había ido.
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POLITICA
El Senado le pidió al Gobierno que Villarruel sea parte del encuentro con el papa León XIV en el Palacio Libertad

El Senado aprobó por unanimidad un proyecto de declaración que invita al papa León XIV a visitar el Congreso y dirigir un mensaje a sus integrantes, en el marco de su visita apostólica a la Argentina. Además, solicitó al Poder Ejecutivo que asegure la participación institucional de la Cámara alta en el encuentro que el pontífice mantendrá con autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
La iniciativa fue presentada por el senador justicialista José Mayans y contó con las firmas de representantes de distintos bloques políticos. El texto invita al Santo Padre a visitar el Senado y dirigirse a sus miembros de la manera que considere conveniente, “en el presente viaje apostólico o en ocasión de una futura visita a la República Argentina”.
En el artículo cuarto, la declaración solicita al Poder Ejecutivo, a través de la Cancillería que conduce Pablo Quirno, que adopte las medidas necesarias para “asegurar la participación institucional de este Senado, encabezado por su presidenta, en el encuentro de Su Santidad con las autoridades nacionales, la sociedad civil y el cuerpo diplomático previsto en el Palacio Libertad”.
La reunión está programada para el 8 de noviembre a las 18.30. Los senadores también plantearon la posibilidad de recibir a una delegación del Parlamento encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, siempre que la agenda del Papa lo permita.
El proyecto fue firmado por Mayans, Patricia Bullrich (La Libertad Avanza), Eduardo Vischi (UCR), Flavia Royón (Primero los Salteños), Carlos Arce y Sonia Rojas Decut (Movimiento por Misiones), Carlos Espínola (Provincias Unidas) y Fernando Salino (Justicia Social Federal).
El Senado expresó su beneplácito por la visita
En paralelo, la senadora Carolina Moisés, presidenta del bloque Convicción Federal, presentó otro proyecto de declaración para expresar el beneplácito por la llegada de León XIV.
“La llegada del Jefe de Estado de la Santa Sede trasciende el marco estrictamente religioso, reviste relevancia institucional, diplomática, así como prioridad geopolítica para nuestro país, y es por ello que merece el mayor de los reconocimientos por parte de este Honorable Senado”, sostuvo.
En los fundamentos, Moisés destacó el papel del pontífice como máxima autoridad de la Iglesia católica y referente internacional: “Un referente global que traspasa lo religioso. Encarna la guía de la fe católica, vela por la comunión de la Iglesia y constituye una referencia de relevancia internacional en los ámbitos social, político y diplomático”.
Diputados analizará la encíclica de León XIV
En el marco de las actividades vinculadas con la visita papal, la Cámara de Diputados realizará este viernes 30 de octubre, a las 13, una exposición sobre la encíclica Magnifica Humanitas y sus desafíos para América Latina. La actividad tendrá lugar en el salón de Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.
La presentación estará a cargo de la teóloga argentina Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina y consultora del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso. La acompañarán el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Daniel Colombo; el titular de Diputados, Martín Menem; y el diputado de Unión por la Patria Eduardo Valdés.
El encuentro contará también con representantes de distintos credos religiosos, integrantes de la sociedad civil y diputados de diferentes espacios políticos.
Leé También: La fuga de Bolsonaro: el Gobierno afirma que ya está colaborando con la Justicia y ratifica que no hubo irregularidades
Magnifica Humanitas es la primera encíclica de León XIV. Fue firmada el 15 de mayo de 2026, en el 135.º aniversario de Rerum Novarum, y presentada el 25 de mayo. El documento aborda la protección de la persona humana en tiempos de inteligencia artificial desde la Doctrina Social de la Iglesia, con énfasis en la verdad, el trabajo, la libertad y la democracia.
Cuda, una de las voces latinoamericanas con presencia en el Vaticano, analizará el alcance del documento para la región. Recientemente, fue nombrada por el Papa como consultora del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso.
El desafío de la tecnología y la dignidad humana
En el primer capítulo de la encíclica, León XIV repasó la evolución de la doctrina social de la Iglesia desde fines del siglo XIX hasta la actualidad. Allí sostuvo que no se trata de un “manual de normas”, sino de un camino de discernimiento para interpretar los problemas de cada época.
El pontífice también repasó el legado de distintos papas y señaló valores compartidos, como la dignidad humana, el trabajo, la solidaridad, la paz y el cuidado de la creación.
Sobre el avance tecnológico, planteó que la tecnología no es “un mal en sí mismo”, aunque advirtió que tampoco es neutral, porque depende de quienes la diseñan, financian y utilizan. En ese contexto, llamó a “permanecer humanos” frente a los cambios tecnológicos y a construir sistemas basados en la corresponsabilidad y el bien común.
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POLITICA
Una peligrosa escalada de intolerancia y negación

El involucramiento directo del gobierno de Javier Milei en el proceso político-electoral de Brasil no parece destinado a quedar confinado en la dinámica de las tumultuosas y singulares relaciones externas que cultiva su gestión.
Por el contrario, todo lo sucedido y actuado alimenta interrogantes por la posible deriva en la política nacional que eso pudiera tener, como parte de un patrón de acción, de dudoso apego a la institucionalidad y enojo con la realidad, adoptado por el oficialismo.
La falta de reconocimiento explícito del resultado del balotaje brasileño (lo que ni siquiera ha hecho el partido del vencido) y, sobre todo, la crucial asistencia al candidato derrotado Flávio Bolsonaro para que lograra su huida (no su fuga) a los Estados Unidos asoma como un llamado de atención para el futuro inmediato argentino. Un panorama que empieza a activar a la dirigencia opositora y a preocupar a aliados, integrantes de la sociedad civil y hasta algunos sectores del empresariado.
El inminente comienzo del proceso electoral nacional asoma así marcado por trazos sombríos, agravado por la escalada de intolerancia hacia los críticos y contradictores en la que se ha zambullido Milei con más más virulencia y menos frenos inhibitorios que nunca. Lo que es mucho decir. La hoguera fue encendida y despierta prevenciones, incluso entre los propios, como lo explicitó la jefa del bloque libertario de senadores, Patricia Bullrich.
Hace dos semanas, durante la cena de recaudación de fondos para becas de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), un respetado y agudo académico sorprendió a sus interlocutores con una pregunta, en apariencia meramente hipotética, que parecía fuera de contexto, pero que no ha dejado de cobrar sentido, desde entonces.
“¿Aceptará Milei un resultado electoral adverso?”, preguntó el reconocido profesor para sorpresa de quienes compartían la mesa, entre los que había otros catedráticos, empresarios y periodistas.
El enrolamiento sin límites de Milei y su gobierno con mandatarios y políticos, como Donald Trump y la familia Bolsonaro, que acumulan tristes y graves antecedentes en materia de admisión de derrotas, ratificados en estos días con sus polémicas y coincidentes acciones y declaraciones, parece otorgarle significación a la duda del catedrático.
Aunque si quisiera el oficialismo, podría empezar a despejar esa incertidumbre con una urgente reafirmación de compromiso democrático e imprimiéndole la mayor transparencia y búsqueda de consensos amplios en el proceso de reforma electoral en curso. Para empezar.
Conspiranoia
Sin embargo, la sucesión de acciones y declaraciones de Milei y sus principales colaboradores, solo en las últimas semanas, no ayuda a despejar interrogantes. Ahí aparecen la manipulación de hechos, construcciones narrativas victimizantes y denuncias de supuestas conspiraciones.
A eso se suma el trámite de la pendiente reforma de la ley y del calendario electoral envuelta en una opaca discusión transaccional con gobernadores y legisladores amigables o aliados. Nadie sabe, a menos de un año para las elecciones, cómo y con qué reglas de juego se disputarán.
Para completar el cuadro llegó la flamante participación de colaboradores presidenciales y agentes del Estado en operaciones rayanas con la ilegalidad en un proceso político-electoral en otro país, en coordinación o bajo órdenes de agentes de otra potencia extranjera, como es el caso del funcionario trumpista Jason Miller, según revelaron los diarios estadounidenses The Wall Street Journal y The New York Times.
En ese plano descuella la actuación directa y personal del asesor presidencial Santiago Caputo en el operativo de huida de Bolsonaro de su país, luego de que el (muy polémico) juez de la Corte Alexandre de Moraes se lo prohibiera apenas terminada la elección en la que fue derrotado. Y vale aclar el matiz semántico: el candidato derrotado no se fugó de ningún cautiverio, sino que huyó ante la amenaza de una detención que no tenía posibilidades de concretarse al menos hasta dentro de tres meses, cuando perderá la inmunidad de arresto que le concede su condición de senador. Detalles no tan menores.
Las consecuencias del cinematográfico operativo liderado por Caputo, con actuaciones que difícilmente estén destinadas a llevarse algún Óscar, todavía están por verse en varios planos. Para el asesor no habrá ningún riesgo de haber incumplido deberes de funcionarios, ya que por causas como estas y muchas otras se le ha permitido no serlo.
Habrá que determinar, entonces, si, al margen de otros hechos legal y éticamente reprochables (acá y en el exterior) no hay derivaciones judiciales por el uso de recursos públicos por parte de meros prestadores de servicios del Estado y en operaciones no relacionadas con el destino administrativamente asignado. En la Casa Rosada reconocen que el Presidente habilitó las acciones requeridas por los agentes trumpistas, ejecutadas por Caputo junior. De tal manera, las responsabilidades competen a lo más alto del poder.
Por eso, el gurú mileísta se permitió jactarse públicamente de su operación de desinformación tanto como gozó de la concreción y participación en el operativo encubierto de traslado del derrotado candidato brasileño, como si se tratara de un perseguido político por parte de una dictadura. Pocas acciones parece haber disfrutado más en su no tan extensa carrera de estratega político. Más que entendible, dada su juvenil vocación de espía, así como la atracción que suele ejercer en esos caracteres el contraespionaje, la especialidad más creativa (o fantasiosa) de la inteligencia.
Soberanía y negocios
De todas maneras, la oposición ha encontrado en este caso un resquicio para cuestionar al Gobierno y ya se han presentado proyectos para requerir explicaciones del canciller Pablo Quirno, cada vez más cómodo en la provocación verbal y la intolerancia contra quienes difunden informaciones críticas de su gestión. Se vio con la prohibición de acceso a la periodista de Clarín Natasha Niebieskikwiat a la conferencia de prensa que dio junto con el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau.
El motivo era que el funcionario trumpista derribaría, como efectivamente lo hizo, la airada desmentida de Quirno a la publicación de ese medio, que anticipó que la administración estadounidense reclamaba cambios en la llamada ley Malvinas, en defensa de empresas de ese país que podían ser alcanzadas por las sanciones previstas en ese proyecto, nacido de la usina del gurú Caputo.
La realidad se ocupó de confirmar todo lo negado, el proyecto fue sensiblemente atenuado en ese sentido, así como luego se supo que el yerno de Trump, Jared Kushner, tiene participación en la empresa petrolera israelí Navitas, que opera la concesión ortorgada por el gobierno británico en el área de Malvinas. Negocios son negocios. Aunque la soberanía sea la nueva bandera mileísta.
Por otra parte, la oposición busca interpelar por el operativo Bolsonaro al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que se vio obligado a hacer declaraciones y aclaraciones alejadas de su habitual radio de acción, que es la política interna, en defensa de la legalidad de la admisión del ingreso de Flávio Bolsonaro y su familia al país para abordar el avión de la empresa Baires Fly, muy requerida por el poder real, que lo llevaría a los Estados Unidos y en cuya contratación también intervino directa o indirectamente el círculo caputista.
En este escenario convulso, el Presidente ha insistido últimamente con un relato persecutorio, en el que insiste con la existencia de fuerzas oscuras internas y externas coaligadas para provocar su fracaso, apalancadas con la afirmación de que desde que asumió ha sido víctima de siete intentos de golpes de Estado, en referencia a otros tantos pedidos de juicio que carecieron de cualquier viabilidad y, por lo tanto, murieron antes de dar siquiera los pasos más elementales.
Por otro lado, desde el oficialismo empezó a instalarse la alarma por eventuales maniobras fraudulentas para perjudicar las chances de reelección presidencial el año próximo, una estrategia ya utilizada por el entonces candidato libertario en 2023, en las mismas elecciones que casi sin estructura política propia terminó ganando ampliamente. Sería una curiosa demostración de ineficiencia que ahora, con la administración del Estado en sus manos y con el control de los organismos de seguridad e inteligencia, no pudiera evitar maniobras de este estilo y asegurar un proceso impoluto.
Las prevenciones en este plano resaltan ante el aval del oficialismo a las denuncias de fraude del bolsonarismo, lo que hace juego con la nueva oleada trumpista de alertas sobre posible irregularidades en su contra en las cruciales elecciones estadounidenses de medio término del partes próximo. Al igual que el cuestionamiento por parte del premier israelí Benjamin Netanyahu al resultado electoral que acaba de serle adverso y lo pone al borde de la pérdida del poder. Si no es una estrategia coordinada de la internacional de la nueva derecha para negar fracasos, se le parece mucho.
El riesgo para la salud democrática de esa deriva parece demasiado elevado, así como problemático para los intereses nacionales de la Argentina. La estrategia de desconocimiento del resultado electoral de Brasil por parte del clan Bolsonaro, con el apoyo efectivo de Trump y la adhesión y colaboración del mileísmo, abre interrogantes sobra la estabilidad institucional y amenaza la gobernabilidad brasileña.
A nadie escapa que eso tendría inevitables consecuencias económicas locales y fuertes efectos negativos para la Argentina, dada la crucial interrelación comercial con ese país. El viejo axioma que dice que “si se Brasil estornuda, la Argentina se resfría” no ha perdido vigencia.
“A los argentinos nos conviene que a los brasileños les vaya bien; un vecino grande, en crisis, dificulta las exportaciones e inunda nuestro mercado local con sus productos a precio vil. (…) Muchas decisiones que adoptan los argentinos dependen de lo que ocurra allá”, escribió en Juan Carlos de Pablo, el economista más amigo del Presidente.
Antes también había afirmado que nada modificará la mala relación existente entre Milei y el triunfante Luiz Inácio Lula da Silva, profundizada en las últimas horas.
En ese sentido, sobresale la ironía y sutileza con que el presidente brasileño agradeció la felicitación de Mauricio Macri y añoró viejos tiempos en los que las diferencias “se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”. Dos adjetivos muy cuidadosa e hirientemente elegidos para aludir al actual no vínculo con Milei.
Ese mensaje, además, subraya una nueva diferenciación de los aliados del oficialismo respecto de la deriva mileísta.
Son demasiados motivos para activar la irascibilidad del Presidente. Cada vez más enojado con una realidad que se empeña en no acompañar siempre sus deseos y llevarlo a una escalada de intolerancia y negación de la realidad cuando le es adversa. Acá o en el exterior.
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