POLITICA
El shock que monitorea el Gobierno, los pronósticos para la economía y la interna libertaria que se profundiza

Sentado en su oficina del microcentro porteño, un importante empresario con base en Buenos Aires y Washington recordaba una reunión que tuvo en 2023 junto a otros miembros del establishment con Javier Milei, semanas después de las primarias.
—¿Vas a dolarizar, Javier? —le consultó uno de los presentes—
—¡Pero ni en pedo! —le respondió—
Cuentan que en ese mismo encuentro también quiso llevar calma a esos players al decir que no iba a cerrar el Banco Central. Afirmó que la reforma más importante que quería implementar en primer lugar era la modificación de la Carta Orgánica para poder defender el valor de la moneda. “Milei sabía que la propuesta que decía en ese entonces de dolarizar o de la competencia de monedas era imposible. No es ingenuo. Sabe que hay restricciones en ciertas políticas. Llevando ese momento al presente, opino que el hecho de que se demuestre completamente disciplinado en su plan fiscal en este momento lo hace valorable. Tanto para los actores locales como en el plano internacional”, afirma. Es un optimista del plan económico, pero sí tiene sus inquietudes por algunos números que mira y que cree que pueden afectar de cara al año próximo.
Milei estuvo esta semana en Nueva York y defendió a capa y espada su gestión económica. La actividad más enriquecedora se produjo en el conversatorio organizado por The Economic Club de Nueva York con John Micklethwait, editor global de Bloomberg. Al ser abordado por las vigentes restricciones cambiarias para empresas, afirmó que las levantará cuando lo crea necesario. Sobre el crecimiento de los números de desempleo, dijo que, por el contrario, Argentina generó más puestos de trabajo pero en el sector informal. Las risas se generaron cuando respondió escuetamente que no le importaba que el país pudiera ingresar en un período de recesión: “El ciclo de tendencia sigue creciendo sin ningún tipo de problemas”.

Todo es según el color del cristal con que se mira, dice el poema. Ante los indicadores económicos, la mesa económica de Milei se ocupa de agarrar los datos que le sirven, mientras que la oposición hace lo diametralmente opuesto. ¿Existirá un Milei que en público exalta las virtudes de su programa pero piensa en medidas algo más heterodoxas? En su entorno responden que no se va a relajar la política fiscal ni la monetaria.
La tormenta que temen en el Gobierno
Es probable que en los próximos meses se hable de una recesión técnica debido a que los números de la actividad económica podrían confirmar dos trimestres consecutivos de caída.
Un funcionario que participa de la toma de decisiones del ala económica trata de minimizar ese dato y da sus pronósticos hacia adelante. “Nosotros creemos que la actividad va a crecer por mejora de los salarios reales, que se vienen recuperando levemente pero se recuperan a medida que sigue bajando la inflación, el crédito que está volviendo a crecer -con hipotecarios y en dólares-, exportaciones e inversión, que está dejando de caer y debiera empezar a crecer en los próximos meses”.
En el equipo económico sí existe preocupación por el panorama internacional y el shock que produce en Argentina. “Hay un shock de precios de la energía a nivel internacional y de tasas de interés que te impactan. Nuestro país tiene un hedge [una cobertura] natural porque el petróleo es el principal producto exportador y en breve exportaremos GNL, pero ese costo lo paga la gente también. No es gratuito”, analizan. Hay quienes caracterizan ese contexto como “difícil” y observan con especial inquietud la falta de drivers para que ese escenario se normalice.

Por la disparada del combustible a nivel internacional, Axion Energy, Puma y Raízen aplicaron un incremento promedio en el surtidor que ronda el 3%. YPF, en tanto, aplicó un aumento del 1% en todo el país. Por ese motivo, el Gobierno reconoce que la empresa no está pasando todo el costo. Muchos recuerdan un informe de la consultora 1816 de comienzos de julio, que decía que “la velocidad de la desaceleración (de la inflación) dependerá en parte” de la petrolera, ya que tiene casi el 55% de la venta de combustible a nivel nacional y ha actuado de sostén ante incrementos inesperados producto de la escalada bélica global. Respecto de esto último, muchos gobernadores diseñan en silencio el impulso de una discusión respecto al Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL): quieren que el Gobierno deba aplicar sí o sí los fondos recaudados en obras viales y no pueda utilizar un excedente para el margen fiscal. Se viene esa disputa.
Hay más de un importante funcionario que tiene intenciones de proponer una suerte de política monetaria más laxa. La respuesta del Palacio de Hacienda es rotundamente negativa. Afirman que la tasa corta está en terreno negativo y que no tiene sentido bajarla. También alegan que los encajes tampoco están altos. “Hay que continuar con política monetaria ortodoxa para terminar de eliminar la inflación y que los salarios reales puedan recuperarse. No tiene sentido inyectar pesos y menos para subir el tipo de cambio, que está depreciado”, justifican, para agregar que les habría servido un dólar más bajo para mitigar el shock externo, pero que por la coyuntura actual prefieren priorizar la recomposición de la hoja de balance del Banco Central.
La disputa por Discapacidad
Cada integrante de la Mesa Política de la Casa Rosada tiene interpretaciones diferentes sobre lo que se debe hacer respecto a la marcha del Gobierno, pero hay una cuestión que está generando especial malestar interno: el proyecto sobre Discapacidad que el bloque de La Libertad Avanza -que lidera Martín Menem como presidente de Diputados- consensuó con aliados y que buscaría reemplazar el apartado que el Ministerio de Economía redactó en el Presupuesto 2027 y que contenía retrocesos de algunas negociaciones que ya había hecho el oficialismo.
En el sector de Luis Caputo dicen que no les gusta la propuesta y que “no se puede pagar”. Es una crítica que también hacen otros aliados de ese sector hacia los operadores del ala política, a quienes acusan de no haber hecho reformas profundas y que “cedieron siempre que pudieron”.
En el karinismo responden que no importa cualquier tipo de veto que pueda llegar a establecer Hacienda. “Nos vamos a imponer con el proyecto. A lo sumo toquetearemos alguna cosa con los aliados. No hay ninguna posibilidad de que rompamos ningún acuerdo político. Ninguna”, marcan. Una fuente inobjetable agrega: “Son unos vivos. Piden acuerdos políticos pero después quieren que no generemos ningún acuerdo con los aliados”.
No son muchos los antecedentes respecto de un enfrentamiento así entre el sector de Caputo con el ala política, particularmente con el de Martín Menem. La última ocasión fue cuando trascendió el malestar del ministro de Economía por la falta de alianzas con gobernadores y bloques colaboracionistas. Aquello no cayó nada bien entre los negociadores karinistas. “Nosotros no nos metemos en la política económica, que ellos no nos vengan a decir cómo hacer lo nuestro”, fue una de las respuestas que se esgrimieron en ese entonces. Lo curioso es que Javier Milei no ha actuado como un mediador de esos conflictos.

Las versiones que hay son difusas. Los diputados libertarios que llevaron la voz cantante de las negociaciones indican que conversaron de manera directa con la Secretaría de Hacienda que preside Carlos Guberman y que en esas tratativas estuvieron presentes los máximos integrantes de la Secretaría de Legal y Técnica de la Presidencia y la Agencia Nacional de Discapacidad. La anteúltima área responde de manera directa al asesor presidencial Santiago Caputo, mientras que esta semana se conoció la designación como titular de ANDIS a Pablo Di Liscia, hombre que responde al ministro de Economía, Luis Caputo.
Entre los hombres que integran el ala política de Karina Milei hay una fuerte crítica por la demora en la auditoría y quita de beneficiarios de Pensiones No Contributivas por Invalidez. Cuando comenzaron los primeros movimientos para revisar los criterios de otorgamiento a casi 1.222.554 personas hasta diciembre del 2023, se estimaba que las irregularidades podían oscilar de entre USD 1200 y USD 2000 millones. Producto de diferentes decisiones judiciales, el proceso se detuvo y muchas de las que se dieron de baja debieron restituirse. Según detalles del último Informe de Gestión enviado al Congreso, el stock de pensiones había disminuido a 1.148.175 a marzo de 2026. El número sigue siendo más alto de lo esperado.
¿Será verdad que hubo contactos entre altas esferas del Gobierno para bajar el tono de la discusión? Lo cierto es que los Caputo no pudieron estar en la última reunión que se realizó el pasado martes, por lo que no estuvo la posibilidad de que ambos sectores se puedan desquitar puertas adentro. Javier Milei no convocará a una reunión de Gabinete este lunes, pero se espera que el martes a las 13 se produzca un encuentro de la Mesa Política antes de que varios de ellos se vayan a París por el Argentina Week.
El Presidente contactó días atrás a Diego Santilli para que se sume a la comitiva del viaje. Seguramente sea para que mantenga un contacto profuso con los 12 gobernadores aliados que promocionarán a sus provincias. Un funcionario de primera línea estima que hay acuerdos que se van a conocer en un lapso de entre dos a tres semanas. La idea es que en noviembre se encaminen los votos para la Reforma Política y la consecuente suspensión de las PASO. No son casuales las reuniones que hubo en el despacho de Lule Menem, armador nacional de La Libertad Avanza, con diferentes presidentes provinciales del espacio. Se dio la orden a los referentes de que comiencen a hacerse la idea de abrir las alianzas en las provincias. “Vamos a necesitar a todos del centro hacia la derecha”, afirman.
El tiempo dirá si esa consigna contiene al sector de Patricia Bullrich. Uno de los funcionarios que estuvo con ella la semana pasada en Casa Rosada suele decir que la ministra está de “paritarias” para llevarse mayor recompensa en la repartija de las listas libertarias. Otro de ellos es algo más tajante: “Contemplamos todos los escenarios. Si de verdad quiere forzar una ruptura, tenemos la certeza de que todos los escenarios son malos para ella. Puede irse con ella un sector del radicalismo o incluso de los gobernadores. Pero como Milei no va a medir nadie en la centroderecha. A todos nos conviene convivir”.
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POLITICA
El Gobierno denunció penalmente a los manifestantes detenidos por los disturbios en el Congreso

El Gobierno Nacional, a través del equipo jurídico del Ministerio de Seguridad, denunció penalmente a los manifestantes que protagonizaron los incidentes registrados durante la marcha universitaria de este jueves por la tarde en las inmediaciones del Congreso de la Nación. La presentación contempla los cargos de resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y delito de daño agravado.
La presentación sostiene que los implicados actuaron deliberadamente con los rostros cubiertos para evitar ser identificados. Primero dañaron bienes públicos para proveerse de objetos contundentes y luego los arrojaron contra miembros de las fuerzas policiales y de seguridad federales que cumplían funciones en el lugar.
La denuncia, a la que accedió Infobae, señala además que la fecha no fue casual: el Congreso sesionaba ese día, lo que lleva al Ministerio a sostener que los disturbios habrían tenido entre sus objetivos “inhibir y/u obturar en forma parcial o plena la actividad legislativa” convocada para esa jornada.
En paralelo a la redacción del texto judicial, el ministerio avanza en la recolección de imágenes que servirán como prueba para sustentar las acusaciones. El material audiovisual recopilado busca identificar a los responsables de los destrozos y las agresiones que se produjeron en la zona de la Plaza de los Congresos y su entorno durante la movilización. Esa tarea de documentación resulta central para individualizar a cada uno de los acusados en el expediente que se presentará ante la Justicia.
El escrito describe un patrón sostenido de agresiones. Los ataques con objetos peligrosos se replicaron en distintos momentos de la jornada y dejaron efectivos de las fuerzas federales con lesiones. La denuncia caracteriza a los uniformados como “sujetos pasivos y permanentes” de esa violencia, pese a encontrarse desplegados bajo el protocolo establecido por el propio Ministerio para garantizar el orden y el ejercicio del derecho a la protesta pacífica.
La jornada dejó un saldo de al menos 25 personas detenidas a lo largo de los enfrentamientos que tuvieron lugar en las calles aledañas al edificio legislativo. Entre los casos que trascendieron, uno concentró particular atención: la Policía de la Ciudad de Buenos Aires aprehendió a un menor de 14 años en la intersección de Montevideo y Bartolomé Mitre tras ser sorprendido arrojando piedras contra un móvil policial.

Ante la situación, se realizó una consulta con la Unidad Fiscal de Flagrancia (UFLA) Este, que ordenó la intervención del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes para hacerse cargo del procedimiento, dado que la normativa vigente establece un tratamiento diferenciado para menores de edad involucrados en hechos de esta naturaleza.
Los choques también dejaron heridas en las propias filas de las fuerzas de seguridad. En total, ocho efectivos resultaron lesionados durante el operativo desplegado en torno al Congreso. El desglose incluye cuatro agentes de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), dos de la Prefectura Naval Argentina (PNA) y dos de la Policía Federal Argentina (PFA).

Los uniformados recibieron piedras y otros objetos contundentes por parte de grupos que se desprendieron de la columna principal de manifestantes y protagonizaron las escenas de mayor tensión de la tarde.
Pero los daños no se limitaron al plano físico de los efectivos. La violencia que se desató en torno al Parlamento dejó marcas profundas en el espacio público. De acuerdo con una estimación preliminar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, los destrozos ascienden a $90 millones.

El mobiliario urbano, las veredas, los canteros y las superficies verdes de la Plaza de los Congresos y las áreas circundantes fueron los más afectados por la acción de los grupos violentos que operaron en la zona.

La protesta, convocada en defensa de la educación pública universitaria, derivó en incidentes con las fuerzas de seguridad que custodiaban el perímetro del edificio legislativo. Los desmanes se concentraron durante las horas de la tarde, cuando sectores radicalizados avanzaron sobre las líneas de contención policial y provocaron las escenas de violencia que ahora son objeto de la investigación judicial.

Con la denuncia penal en marcha, el Ministerio de Seguridad apunta a llevar adelante acciones judiciales concretas contra quienes participaron en los hechos de violencia. Los cargos elegidos —resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y daño agravado— dan cuenta del encuadre que el Gobierno le otorga a los episodios frente al Congreso. La recolección de pruebas en video y fotografía, en tanto, será determinante para sostener cada una de las imputaciones ante los tribunales competentes.
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POLITICA
El dilema de Milei: sobrevivir con blindaje político hasta que la economía reaccione

El Gobierno logró la semana pasada sobrevivir a la batalla legislativa por el quórum con un nuevo blindaje político que le dieron los gobernadores. Con la cuenta regresiva para el año electoral, Javier Milei enfrenta su propio dilema: cómo hacer coincidir temporalmente ese escudo protector que le dan las provincias con una bonanza económica esquiva.
La negociación de la sesión que proponía la caída del DNU 70 dejó luces de alarma para la Casa Rosada. La oposición consiguió su mejor número desde el triunfo libertario de 2025, que habilitó el recambio legislativo más favorable al oficialismo, y acercó a gobernadores que antes eran afines al Gobierno. Cristalizó la polarización. La discusión se extendió hasta la madrugada previa a la votación, cuando habían conseguido 126 voluntades para dar el presente. El Gobierno movió sus fichas en las horas finales y le alcanzó para ganar oxígeno. La Casa Rosada se llevó el triunfo legislativo y la oposición ganó la batalla política.
Para el oficialismo, 14 gobernadores terminaron colaborando para evitar la caída del DNU. Cuentan sobre todo a los aliados circunstanciales como la clave de la negociación. Los tres legisladores que responden al tucumano Osvaldo Jaldo; los dos santafecinos de Maximiliano Pullaro; otros dos del jujeño Carlos Sadir, que había amagado con desprenderse; una salteña que responde a Gustavo Sáenz; un misionero, resabio del poder que tuvo Carlos Rovira antes de la pelea con Hugo Passalacqua; y una cordobesa, a pesar del desmarque que empezó a mostrar Martín Llaryora. El resto de los gobernadores aliados jugaron como esperaban y aportaron todo lo que tenían. Este conteo es el que ilusiona al jefe de Gabinete, Diego Santilli, con conseguir los votos para la reforma electoral. Creen que de esos 14 mandatarios, solo sería indispensable la ayuda de entre 10 y 11 para alcanzar el número que les habilite la eliminación de las primarias, objetivo central del Gobierno.
Para la oposición, la interpretación del resultado es bien distinta. Creen que lograron acercar a los diputados de Catamarca y de Misiones, antes esquivos, y que Córdoba y Salta fueron clave también para arrimar al número. “Sabíamos que no llegábamos, pero nos deja mejor parados”, amplifican en el bloque de Unión por la Patria sobre el devenir de la negociación. El dato más llamativo para ese espacio político fue la ausencia sorpresiva del representante de Tierra del Fuego, Agustín Tita, que avisó al mediodía. Responde al gobernador Gustavo Melella, que se acercó al Gobierno en los últimos días tras el giro malvinero que dio Milei. Tampoco estuvo la santiagueña Estela Mary Neder, con aviso de operación. “Es normal que en un bloque grande te falte alguno, como es este caso, lo de Melella no estaba previsto”, mastican bronca en el bloque mayoritario de la oposición. Sobre la hora se les cayó también María Inés Zigarán, que insólitamente había firmado el pedido de sesión especial. En la oposición denuncian la presión del gobernador. El otro diputado por esa provincia, Jorge Rizzotti, ya les había avisado que estaría de viaje.

El misionero que se bajó es Daniel Vancsik, que responde a Rovira y no al gobernador. También se cayó a último momento. La otra que tenía una operación programada fue Yolanda Vega, de Salta. La provincia aportó sus diputados incluso ante el anuncio del Gobierno, esa misma mañana, de que se comprometía a conseguir fondos para financiar las obras ferroviarias que estaba reclamando el gobernador. Y también pegó el faltazo la cordobesa Alejandra Torres, más zigzagueante en su relación entre la referencia a la provincia y al gobierno nacional. La Casa Rosada celebró su ausencia como un gesto de Llaryora. Los otros cinco diputados provinciales dieron quórum. La negociación fue quirúrgica. El gobernador cordobés levantó esta semana el perfil con una posición más dura contra Milei.
La perlita la protagonizó Jorge Loma Avila, diputado por Chubut, de origen sindical pero referenciado en el gobernador Ignacio Torres, aliado del Gobierno. Intentó jugar a dos puntas y dejó una escena memorable. Según relataron fuentes al tanto del debate interno, había negociado con Cristian Jerónimo, uno de los triunviros de la CGT, que se sentaría a dar quórum. Y lo hizo. Mientras estaba en su banca, se sacó una selfie y se la mandó al jefe sindical. Pero resultó que se sentó cuando ya Martín Menem había dado por levantada la sesión. Lo descubrieron desde el bloque de UP. La otra ausencia que derivó en un fuerte cruce interno fue la de Alvaro González, de terminal en Horacio Rodríguez Larreta. El diputado tuvo que salir a despegar al ex jefe de gobierno de su posición, que adjudicó a una decisión personal, pero ya era tarde. No solo él no dio quórum, sino que tampoco lo hicieron los aliados en la ciudad de Larreta como Oscar Zago y Eduardo Falcone. El tema lo instaló temprano Martín Lousteau cuando esa mañana dijo que tres legisladores aliados a Larreta no estaban aún definidos.
Con ese panorama, el peronismo, la izquierda, un sector del radicalismo, la Coalición Cívica, el socialismo y el resto de los provinciales que pidieron la sesión dependieron hasta el final de Larreta y Jaldo. Con esos aportes podrían haber llegado. El tucumano ni siquiera amagó. El peronismo provincial va a darle pelea. Juan Manzur, su adversario interno, se reunió hace dos semanas con Cristina Kirchner y divulgó la foto del encuentro para darle un aviso de que esta vez no hay acuerdo posible. Con ese panorama, el gobernador se expone a perder si no logra cerrar un acuerdo con La Libertad Avanza, que ve chances serias de quedarse con la provincia ante la dispersión del PJ. Karina Milei sigue apostando a Lisandro Catalán en el territorio. Desde San José 1111 advierten incluso que podrían quitarle a Jaldo el sello del PJ. También está complicado internamente Raúl Jalil, que avisó al peronismo que va a seguir acompañando al Gobierno hasta abril, pero lo cierto es que ya no controla a los diputados. Está de salida. Se perfila para sucederlo Gustavo Saadi, que tiene el apoyo de la ex gobernadora y titular del PJ, Lucía Corpacci.
Triunfo moral
A pesar de la derrota, para la oposición ir por el DNU 70 era el único camino. Sostienen que jugar solo para voltear el artículo 154, que derogaba la ley de tierras, hubiera extendido los plazos porque, sin dictamen, solo podrían haber emplazado a la comisión. Los tiempos parlamentarios se acortan. Se puede dictaminar hasta el 15 de noviembre. Menos de un mes. Los pases de factura internos, sobre todo en el peronismo, se hicieron sentir apenas cayó la sesión. “No había otra salida”, refiere una fuente del bloque que coordinó con los aliados la movida. Según esa mirada, la Corte Suprema sacó el fallo que restauró la ley después de la convocatoria a sesión por el DNU y el propio Gobierno aceptó reponer la normativa que limita la extranjerización de la tierra para evitar el mal mayor. “Les torcimos el brazo”, advierten.

En los despachos cercanos a Martín Menem hacen otra lectura. El oficialismo cree que con la movida logró revivir el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, en el que se incluyó mantener la ley de tierras de 2011, que había quedado cajoneada y sin chances de avanzar este año. La iniciativa contiene desalojos exprés o mayores restricciones para expropiaciones. Parecía que quedaba en la nada pero ahora resucitó y lo llevan a sesión esta semana.
Lo que no logró el Gobierno, y es su espada de Damocles para el año electoral, es aprobar el famoso DNU 70. El compromiso de los aliados fue evitarle el mal trago de la caída, pero no ratificarlo. El número está para bloquear, no para apoyar. Es una amenaza constante con la que deberá convivir la Casa Rosada. “Nosotros conseguimos un numerazo, más temprano que tarde se cae”, advierte una espada parlamentaria de la oposición.
Sesión que viene, interna caliente
La discusión se traslada a esta semana que comienza, con la sesión convocada por el oficialismo pero con temario opositor. Hay ruido interno. Uno de los temas a debatir es el nuevo proyecto de discapacidad que presentó el Gobierno, para evitar que la oposición consiguiera prorrogar la emergencia, que vence el 31 de diciembre. Para lograr dictamen, el bloque libertario negoció con los aliados que eliminaría del presupuesto para el año que viene los recortes para el área con los que se despachó Luis Caputo sin aviso previo, que había generado la crisis con Patricia Bullrich. Nada de lo prometido se cumplió. Es más, el ministro de Economía todavía resiste. “Nosotros desde el Ejecutivo hubiéramos querido otra cosa, el bloque tiene una posición distinta a la del Ejecutivo, será cuestión de que decida el Congreso”, expuso las diferencias Carlos Guberman, el secretario de Hacienda, cuando le preguntaron la semana pasada insistentemente si el Gobierno sacaría los recortes del presupuesto. Se negó a admitirlo. Todavía ese paso, reclamado incluso por Bullrich, no se concretó.
El presupuesto incluía la eliminación del nomenclador, la desindexación de las pensiones y la imposibilidad de mantener la ayuda social en caso de tener un trabajo registrado. Todo eso debía quitarse del presupuesto pero en su exposición, Guberman blanqueó el debate interno. Será el tema más candente de la sesión del miércoles próximo. La oposición hará pie en la fuente de financiamiento del proyecto libertario, el eje de la discusión del Gobierno, que vetó lo aprobado el año pasado con la excusa de que no decía de dónde saldrían los fondos. A eso se suma que según el análisis del presupuesto que hizo la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el programa Incluir Salud tiene un recorte del 13,9% respecto de 2026 y la Pensión no Contributiva por Invalidez Laboral queda un 26,5% por debajo de 2023. El Foro de Discapacidad envió cartas a Martín Menem y a Gabriel Bornoroni el 2 de octubre para ser escuchados, pero no recibieron respuesta. La discusión vuelve a estar abierta. Hacia afuera pero también hacia adentro. Nadie en el oficialismo parlamentario y sus aliados podía dar garantías para evitar un veto posterior o incluso de incumplimiento por parte del Ejecutivo de la nueva ley.
Sin cambios
En medio de la interna entre la política y la economía, Milei no da señales de cambio. Inició la semana ratificando a Caputo después de que desde algunos sectores internos leyeran como un condicionamiento al ministro de Economía la presencia de Alberto Ades en la última reunión de gabinete. Milei se mostró telepático con su funcionario. Sin cambio de timón, al Gobierno solo le queda esperar que funcione el plan.

La semana pasada se conoció el dato de inflación minorista de septiembre, de 1,9%, otra vez con un leve repunte, y la mayorista sacudió el fin de semana con una suba del 3,2%. Es la misma que había usado de ejemplo el Presidente para sostener que a mitad de año la inflación iba a comenzar con cero y prometió hace 30 días nada más un nuevo recital para celebrarlo. La fiesta se posterga.
La capacidad instalada de la industria muestra números de pandemia. En agosto utilizó solo el 58,5%. Es el segundo valor más bajo de la última década para un mes de agosto, solo superado por 0,1% en el 2020. El riesgo país no le da respiro a Caputo. Hace dos semanas había subido, según Milei, porque Axel Kicillof viajó a Nueva York. Esta vez no hay excusas internas. El Gobierno no logra hacer pie en tranquilizar sobre el programa financiero. La inflación en Estados Unidos alcanzó el 3,7% interanual, lejos de la meta del 2% de la Reserva Federal, lo que presagia altas tasas de política monetaria. Así, una salida al mercado internacional se ve complicada, pero también aparecen dificultades para el acceso a financiamiento en el mercado local, donde los bonos rendían 11,7%, insostenible para emitir, según advierte la consultora Suramericana.
El empleo formal volvió a caer y acumuló 14 meses de baja. En julio se perdieron 9.085 puestos de trabajo y comparado con noviembre de 2023 son 370.343 asalariados registrados menos, según los datos del SIPA. Es un tobogán. En el último año se destruyeron más puestos de trabajo que en el primer año y medio de gobierno libertario. El monotributo amortigua cada vez menos el impacto de la caída. Según datos de Ficonomics, si se compara la baja en asalariados registrados con altas de monotributo el reemplazo pasó de representar el 67% a 35%. Ya ni siquiera crece tanto el monotributo, sino el trabajo informal. Hay datos aún más complejos. Por cada desocupado, hay 2,1 ocupados buscando otro trabajo. Eso representa 4,5 millones de personas presionando sobre el mercado laboral y los datos arrojan un tema preocupante: el 30,9% de los desocupados lleva más de un año sin conseguir trabajo.
Es la principal preocupación de todas las encuestas. El último sondeo de la Universidad de San Andrés marca la demanda laboral como la principal preocupación con 39%, seguida de los bajos salarios, en 35%. Lo mismo muestra AtlasIntel. La consultora preguntó por aciertos y errores de la gestión libertaria. El desempleo, los bajos salarios y la reforma laboral alcanzan más de 55% entre los errores. El peor lugar se lo lleva la política de quita de cobertura de medicamentos del PAMI, que ahora se agrava con la reducción a sólo 6 medicamentos del plan Remediar, otro problema que le traslada la Nación a los gobernadores. Le siguen el desafinamiento para discapacidad y universidades, la desregulación de la medicina privada, jubilaciones y obra pública. Rescatan como positivo la falta de intermediación en los planes sociales, la salida parcial del cepo y el protocolo antipiquetes. La represión en la plaza del Congreso, en plena marcha universitaria, le sirve al Gobierno para desincentivar la protesta y aglomerar a su núcleo de apoyo. También para la última medición de Management & Fit el empleo es el problema más importante de los argentinos. La desocupación alcanza el 19,8% de las preocupaciones, con una suba de 2,2 puntos respecto al mes anterior.
La polarización se alza como la variable a tener en cuenta. Para San Andrés, se sostiene un empate técnico entre La Libertad Avanza, con 26% y el peronismo, con 24%. Pero entran al podio los indecisos o quienes no encuentran opciones, ya como la fuerza determinante, con el 26%. El dato más preocupante para el gobierno es que su espacio retiene el 64% de sus votantes de primera vuelta, pero solo al 41% de los votantes de Patricia Bullrich, cuyos apoyos muestran una mayor dispersión. La evaluación económica vuelve a caer 4 puntos y la ley de Tierras es la política con mayor rechazo explícito de la sociedad, con el 68% en desacuerdo. El brusco giro del Gobierno fue por necesidad. Este miércoles lo tendrá que argumentar en la sesión en la que repondrá una ley de Cristina Kirchner.
Mientras tanto, el peronismo no logra encauzar el diálogo. Sergio Massa se reunió el miércoles con el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, en su oficina de Libertador. Quintela intenta una nueva cumbre de gobernadores y dirigentes, como fue el encuentro posterior al triunfo por la caída de la ley de tierras. Pero aquel acercamiento quedó en la nada. Ahora quieren sumar a Sergio Uñac, recién lanzado a la carrera presidencial y a Jorge Capitanich. Por ahora no están dadas las condiciones.
Para Cristina Kirchner son tiempos de definiciones. Desde mañana y hasta el 6 de noviembre, empieza a deliberar el comité de derechos humanos de la ONU, donde llevó el reclamo por su condena. El organismo puede tomar el caso, rechazarlo o postergar el tratamiento para su próximo encuentro, en marzo. El escenario deseado en San José 1111 es que lo tomen y creen una relatoría para seguirlo. Eso ya la pone en la cancha, sostienen sus allegados. Si no lo toma y deben esperar a marzo, se le complica el panorama. La encuesta de Atlas la ubica en el primer lugar de imagen, pero en empate con el pelotón que integran Bregman, Milei, Bullrich y Kicillof, todos entre 39 y 37%. Salvo el pie encima que le pone Bullrich, Milei corre solo en la cancha. El antimileismo se dispersa y necesita la unidad para evitar la reelección libertaria. La sesión fallida mostró esa foto, pero queda lejos, muy lejos, de la elección.
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POLITICA
A pesar del optimismo de Diego Santilli, el Gobierno no logra aún los votos en el Senado para eliminar las PASO

Los números no cierran, las piezas no encajan. Lo concreto es que los mensajes optimistas que parten de la Casa Rosada y que anticipan un pronto tratamiento de la reforma política chocan con el duro muro de la realidad que impera en el Senado, donde los votos para eliminar o suspender las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) todavía siguen sin aparecer o juegan a las escondidas.
“Son más expresiones de deseos que realidades”, le dijo a un operador político oficialista sobre las versiones que ubicaron al jefe de Gabinete, Diego Santilli, anunciando ante la mesa política del Gobierno que tenía los votos y que a más tardar a mediados de noviembre el Senado va a aprobar el proyecto del Poder Ejecutivo.
En otra usina política oficialista dieron una mirada un poco más amplia de la situación. Aseguran que, por ahora, el jefe de Gabinete cerró pocos acuerdos concretos y tiene muchas promesas de parte de un puñado de gobernadores que no solo son viejos zorros de la política, sino que en muchos casos en privado manifiestan su reticencia a cumplir con su parte del trato antes de que lo haga un Gobierno que tiene fama de mal pagador.
Esa misma fuente precisa que también hay casos en los que el “pago” pedido a cambio del voto para eliminar las PASO parece casi de imposible cumplimiento, lo que abre serios interrogantes sobre la solidez de los compromisos asumidos por el jefe de Gabinete.
Mario Mosca / Comunicación Institucional Senado.-
Al respecto, citan el caso del cacique de una provincia norteña que pretende que la Corte Suprema de Justicia le habilite la posibilidad de ir por una nueva reelección, camino que hoy tiene vedado.
Un diputado con acceso a la Casa Rosada contó esta semana ante algunos de sus compañeros de bloque un episodio ocurrido en la última reunión de la mesa política que muestra en su real dimensión el estado de situación de la reforma electoral.
Según esta versión, cuando Santilli aseguró que ya estaban los votos, uno de los presentes le pidió que hiciera la cuenta con más detalle, que sólo contara los senadores cuyo apoyo tenía garantizados. “Cuando terminó de hacer la cuenta tenía 31”, completó la anécdota el legislador oficialista ante la sorpresa de sus interlocutores.
Los números hoy
La cifra está lejos del respaldo de la mayoría absoluta, mitad más uno del total de miembros de cada cámara legislativa, que la Constitución exige para sancionar una reforma electoral. En el caso del Senado, el número mágico que debe marcar el tablero es 37 votos afirmativos.
“Los votos van y vienen. Un día están y otro no están”, comenta con resignación un veterano dirigente que tiene acceso a la mesa de arena de Patricia Bullrich (Capital), la jefa del bloque oficialista en el Senado. “Es el dilema del huevo y la gallina; en este caso la puja es entre quién da el primer paso: los gobernadores quieren que le aseguren primero que no le van a competir en la provincia y el Gobierno pide primero el voto para eliminar las PASO; por eso no hay nada firme”, agrega.
En las cuentas que hace en Casa Rosada figuran un vasto universo de apoyos, pero en la columna de votos concretos y seguros los nombres son muchos menos.
La base de la pirámide son los 21 miembros del bloque oficialista. A ellos se suman los provinciales Julieta Corroza (Neuquén) y los santacruceños Natalia Gadano y José María Carambia. Hasta ahí, los que se pueden dar por seguros.
El resto, incluso los que el Gobierno cuenta como votos a favor de voltear las primarias, se encuentran inmersos en una densa niebla política donde nada es lo que parece ser.
El ejemplo más claro es la UCR. En el Gobierno dicen tener a siete de sus diez senadores. En esa lista figuran los nombres de los mendocinos Mariana Juri y Rodolfo Suárez, de los correntinos Eduardo Vischi y Mercedes Valenzuela, y la chaqueña Silvina Schneider.
Sin embargo, también aparecen anotados los santafecinos Carolina Losada y Eduardo Galaretto, que mantienen buenas relaciones, pero no responden de manera automática al gobernador Maximiliano Pullaro. Más aún, la experiodista dijo de manera pública que rechaza eliminar las PASO, ya que sin ese instrumento no hubiese llegado al Senado.
En sus cuentas, Santilli incluye a Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, que responden al gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua. Sin embargo, un experimentado senador kirchnerista le recordó a que los misioneros siempre terminan jugando con el peronismo en el tablero político nacional, y hoy el PJ está parado en la oposición a derogar las primarias.
La misma sospecha se cierne sobre el apoyo de la salteña Flavia Royón. Si bien la legisladora está alineada con el gobernador Gustavo Sáenz (PJ), lo cierto es que también tiene terminal política en Sergio Massa, que hoy juega, junto con el santiagueño Gerardo Zamora, en contra del proyecto.
En la misma bruma política aparecen los votos de la jujeña Carolina Moisés, que juega con Sáenz, y del catamarqueño Guillermo Andrada, hombre de confianza del gobernador Raúl Jalil. A priori, en la Casa Rosada cuentan con sus respaldos, pero algunos oficialistas sospechan que esos apoyos están atados a la dinámica que adopte la interna del PJ.
Otro voto contado como positivo que en el Senado no se da por cerrado del todo es el de la radical Edith Terenzi (Chubut). La legisladora no está integrada al bloque UCR y juega en tándem con el gobernador Ignacio Torres (Pro), pero en algunos temas ha mostrado juego propio.
“Y no te olvides de que al Gobierno se le está complicando la economía”, remarca un senador radical, poniendo sobre la mesa otro factor que podría diluir varios de los votos que hoy la Casa Rosada cuenta como propios.
Aunque es un aliado del Gobierno y ayudó a que fracasara la ofensiva opositora en Diputados contra el DNU 70/23, el gobernador Osvaldo Jaldo (Tucumán-PJ) está en contra de eliminar las PASO. Al menos esa es la postura que trasmiten en sus charlas con colegas Sandra Mendoza y Beatriz Avila, las senadoras que responden al mandatario tucumano.
En contra del proyecto ya se pronunció Maximiliano Abad (Buenos Aires), miembro de un bloque radical que se completa con Daniel Kroneberger (La Pampa) y Flavio Fama (Catamarca). Ambos legisladores terminan sus mandatos el año próximo y no han fijado posición.
El caso del “ruso” Kroneberger es emblemático de los problemas que puede encontrar la Casa Rosada para conseguir más votos. Si bien no gobierna la provincia, el radicalismo es fuerte en La Pampa y, por lo tanto, exige que se lo tome en cuenta a la hora de planificar frentes electorales. Sin embargo, el Gobierno insiste en imponer condiciones y en sostener la candidatura a gobernador del vocero presidencial, Adrián Ravier.
El péndulo político encuentra en este momento al Pro en la columna del rechazo a eliminar las PASO. Los votos de la bancada que conduce Martín Goerling (Misiones) y que integran María Victoria Huala (La Pampa) y Andrea Cristina (Chubut) son harto necesarios para el Gobierno si quiere aprobar la reforma electoral.
Por último, y en sintonía con la escudería amarilla, aparecen senadores sin tierra como los peronistas antikirchneristas Carlos Espínola (Corrientes) y Alejandra Vigo (Córdoba). La senadora jugará la partida que decida su esposo, el exgobernador y actual diputado nacional Juan Schiaretti. El medallista olímpico, en tanto, es uno de los que quiere patear el debate de la reforma política, si es posible hasta el año próximo, para ver cómo se dibuja el mapa electoral en su provincia.
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