DEPORTE
Fútbol, tragedia y misterio: un libro expone la verdad oculta detrás de la tragedia del Chapecoense

Javier Sinay, ganador del Premio Gabriel García Márquez de periodismo en 2015, publica esta semana su nuevo libro: El secreto de los sobrevivientes (Tusquets), el resultado de diez años de investigación sobre una de las tragedias más estremecedoras del fútbol latinoamericano.
El 28 de noviembre de 2016, el avión que trasladaba al planteal del club Chapecoense -un equipo del estado de Santa Catarina, Brasil- hacia Colombia para disputar la final de la Copa Sudamericana se estrelló contra una montaña. Murieron 71 personas. Sobrevivieron seis. La pregunta que Sinay persiguió durante una década parece, a primera vista, metafísica: ¿por qué esas seis y no las demás? El libro demuestra que la respuesta existe, que tiene nombre y forma, y que dice algo sobre la naturaleza humana que va mucho más allá del fútbol.
El fragmento que Infobae Cultura comparte a continuación abre con una pesadilla. Helio Neto, jugador del Chapecoense, tiembla en su cama tres noches antes de la tragedia: sueña con un avión que cae, con el bosque oscuro y mojado, con cadáveres y con cuatro figuras que brillan entre los restos. Luego, el relato salta al minuto 48 del segundo tiempo del partido contra San Lorenzo por la semifinal de ese mismo torneo, la noche en que el pequeño equipo del sur de Brasil se ganó el derecho a soñar con la gloria. Sinay construye esa tensión —entre el sueño y la vigilia, entre el triunfo y el desastre— con la precisión de quien sabe que en ese instante suspendido ya estaba contenido todo lo que vendría.
****
Tres noches atrás, Helio Neto temblaba en la cama, temblaba todo su largo cuerpo desde la punta de los pies hasta el último cabello, temblaba dormido en el sueño más real que jamás había soñado.
«Y te agarrabas muy fuerte», le dijo a la mañana siguiente su esposa, Simone. Helio Neto la miró con algo de desconcierto —o preocupación. Sus ojos eran de un color verde vivo, verde neón, y en el marco de su rostro anguloso semejaban los de un felino. Simone había tenido miedo de despertarlo. «Pensé que estabas viendo algo», siguió ella, «o luchando contra algo espiritual».
Era una mañana apacible en Chapecó, una ciudad modesta, un rincón del sur de Brasil, y esa serenidad contrastaba con la incertidumbre en la habitación: «Luchando contra algo espiritual», había dicho Simone. Las palabras quedaron flotando un rato y luego se esfumaron.
Helio Neto era (y es) la clase de hombre que podría haber estado luchando contra algo espiritual en un sueño, y aun contra el demonio, porque creía intensamente en Cristo. Había abrazado el evangelismo cuando, en Santos, había comenzado a ir a los encuentros de una iglesia que se llamaba Igreja Batista Central. Unos amigos lo habían invitado: Rafael Cabral, Filipe Anderson, Bruno Peres. Hombres jóvenes sometidos a un trabajo con cierta presión, como él. Al principio no se había sentido atraído con lo que ocurría en la Igreja Batista Central, pero los amigos habían insistido. Después algo cambió, y él entendió que cuando los pastores comentaban la Biblia había una o dos cosas que lo cautivaban. El pastor Carlos, el pastor Wesley: con ellos Helio Neto entró en el mundo espiritual y de repente fue como si Dios le estuviera hablando directamente a él. Respondió, pasado un tiempo, con una ceremonia de bautismo.
Desde entonces la naturaleza de su fe se había vuelto cada vez más profunda y ahora era Neto quien organizaba reuniones donde muchas personas oraban. Él recitaba la Biblia de memoria, volvía a sus páginas una y otra vez, y le preguntaba a Simone, cuando ella le armaba la maleta para un viaje, si la había colocado dentro.

Pero no: tres noches atrás Neto no estaba luchando contra el demonio. El sueño era diferente a eso. En el sueño había movimiento. Él viajaba en un avión.
Iba con el equipo, tenían que jugar un partido. Él era el mismo que en la vida real: el jugador de fútbol al servicio del Chapecoense, un club que se había convertido en la revelación del campeonato. Era el hombre de familia. Era el padre de dos hijos.
Él era ese que había salido de Pavuna, Río de Janeiro, siendo un adolescente, empujado por el anhelo de convertirse en un deportista; era el que descubrió que para jugar al fútbol en Brasil había que vencer a miles; el que tiempo después, ya casi jugador, ya casi un hombre, se probó en Grêmio y pasó cuatro meses entrenando en Vasco da Gama sin pisar la cancha; el que por fin debutó en un equipo llamado Francisco Beltrão y en los años siguientes vistió cinco camisetas porque el mercado tiene idas y vueltas; el que jugando para Santos erró un penal decisivo en una final contra Ituano y supo que después de eso nadie le renovaría el contrato. El que tuvo una nueva oportunidad en el Chapecoense. Él era Helio Neto.
En el sueño no había luna; el cielo era un telón ennegrecido. Llovía. De un momento a otro el vuelo se complicaba. Un ruido extraño ensordecía a todos los pasajeros, también a Neto. El avión empezaba a descender bruscamente. Peor: a caer. Caía y caía, y había pánico y espanto en la cabina —caía hasta que inevitablemente se estrellaba contra unos árboles.
Muchos morían.
Neto quedaba atrapado entre la chatarra, aún respiraba pero no se podía mover. Sin embargo, veía una puerta de emergencia iluminada y, por esas cosas de los sueños, simplemente se arrastraba hacia allí. Lograba abrirla, lograba salir.
Afuera estaba muy oscuro y muy mojado y muy frío, y todo era arbustos y bosque. Neto estaba cubierto de sangre, caminaba como podía. ¿Tenía miedo? ¿Era horror? ¿O la adrenalina se volvía más poderosa que lo demás? Neto miraba hacia el avión: ya no quedaba nadie. Entonces, detrás de él aparecían cuatro personas que brillaban intensamente. Sus rostros no se dejaban ver. Parecían ángeles, pero no lo eran. Eran otra cosa: eran sobrevivientes.
Entre los cadáveres de sus amigos, rodeado por los restos de las valijas y del fuselaje, Helio Neto gritaba: «¡Dios mío, hay gente viva!».
Se despertó.
Vi esta jugada decenas de veces —sé que va a terminar a lo grande, con peligro y confusión.
Alguien cabecea la pelota. Rebota en uno, rebota en su rival, hace una comba, cae a los pies de muchos. El área se vuelve pequeña, hay demasiados hombres. Las camisetas están mezcladas de un modo incoherente y no está claro quién es aliado de quién. Todo ocurre muy cerca del arco del Chapecoense.
Es la semifinal de la Copa Sudamericana del año 2016 y el partido de Chapecoense contra San Lorenzo parece el combate de David contra Goliat: un pequeño equipo del interior de Brasil contra uno de los cinco grandes de la Argentina. Solo que este David ya enfrentó a otros Goliats, a varios, porque en los últimos tiempos hizo un viaje hacia las ligas superiores con una sorprendente cantidad de victorias.
Minuto 48, segundo tiempo: ya no queda casi nada del encuentro y se impone el silencio en el estadio del Chapecoense, el Arena Condá. La pelota —que acaba de rebotar en uno, también en su rival, de hacer una comba, de caer a los pies de muchos— ahora se eleva de nuevo, gira y flota en el cielo ante los ojos de 17.569 espectadores. A todos los hipnotiza como si fuera una bola de cristal, pero no revela el futuro.

El director técnico Caio Júnior se lleva las manos a la cabeza: una jugada como esa puede ser mortal para el equipo brasilero. Hace cinco o seis minutos que San Lorenzo ataca sin pausa. El estadio se inquieta. La victoria está demasiado cerca para el Chapecoense pero un error puede convertirla en una mentira.
Minuto 48, segundo tiempo: en el banco de suplentes del Chapecoense algunos gritan, otros se muerden los nudillos, todos están poseídos, nadie se queda sentado. El arquero sustituto Nivaldo pisa la línea de cal que limita la cancha, como si quisiera entrar a jugar, y en su mente se enciende un loop irrefrenable: «Cara, ya falta muy poco, entonces sí vamos a ir a la final… nosotros vamos a ir a la final… vamos a ir…». Nivaldo es un héroe del Chapecoense con muchos partidos en su foja de servicios, con muchas victorias, y fue prudente a la hora de soñar pero ya no lo es. No hay forma de serenarse.
Vi esta jugada decenas de veces —el coliseo arde. El entrenador Caio Júnior les había pedido a sus hombres que no se fueran del campo con remordimientos, que lo dejaran todo, que jugaran con el corazón. Por su equipo, por su ciudad, por su familia. Con las palabras grandilocuentes que usan los directores técnicos, había estado ofreciéndoles la posibilidad de la gloria: podían hacer historia, iban a hacer historia.
Una moneda es lanzada al aire y cuando cae las posibilidades son dos: o es cara o es ceca. Una pelota se eleva sobre el área y, cuando llega, las posibilidades parecen infinitas.
¿Qué importancia tiene que ahora sea la noche del miércoles 23 de noviembre de 2016?
Vi esta jugada decenas de veces —sé que algo va a pasar en este instante, en este minuto 48, en este segundo tiempo. Es el triunfo y es el desastre.
Es la gracia y es el dolor.
Es quizás ese «secreto trascendental» al que se refirió un antiguo monje llamado Mumon Ekai. O acaso sea lo que el campeón del mundo Jorge Valdano trató de poner en palabras cuando una vez dijo: «Este es un juego en el que, muchas veces, pasan cosas imposibles».
[Fotos: prensa Planeta; archivo EFE; archivo Infobae]
Javier Sinay,libro,portada
DEPORTE
Todos los ganadores del Balón de Oro: el ranking histórico

El Balón de Oro es uno de los premios individuales más prestigiosos del fútbol mundial. Creado por la revista France Football en 1956, el galardón distinguió a varias de las grandes figuras de cada época, desde Stanley Matthews y Alfredo Di Stéfano hasta Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
A lo largo de casi siete décadas, el premio tuvo distintos protagonistas, épocas de dominio y ganadores que quedaron en la historia. Sin embargo, hay un nombre que sobresale por encima del resto: Messi es el máximo ganador del Balón de Oro, con ocho conquistas, una marca que ningún otro futbolista pudo igualar.
La edición 2026 se celebrará el lunes 26 de octubre en Londres. Mientras crece la expectativa por conocer al nuevo ganador, repasá el ranking de los futbolistas con más premios, todos los vencedores desde 1956 y los principales récords históricos de la distinción.
El ranking de los futbolistas con más Balones de Oro
El historial del premio tiene dos protagonistas que marcaron una época: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Detrás de ellos aparecen figuras históricas como Michel Platini, Johan Cruyff y Marco van Basten, todos con tres galardones.
- 1. Lionel Messi: 8 Balones de Oro. El argentino ganó en 2009, 2010, 2011, 2012, 2015, 2019, 2021 y 2023.
- 2. Cristiano Ronaldo: 5 Balones de Oro. El portugués se quedó con el premio en 2008, 2013, 2014, 2016 y 2017.
- 3. Michel Platini: 3 Balones de Oro. El francés obtuvo el galardón en 1983, 1984 y 1985.
- 3. Johan Cruyff: 3 Balones de Oro. El neerlandés fue elegido en 1971, 1973 y 1974.
- 3. Marco van Basten: 3 Balones de Oro. El delantero ganó en 1988, 1989 y 1992.
Con dos premios aparecen Alfredo Di Stéfano, Franz Beckenbauer, Kevin Keegan, Karl-Heinz Rummenigge y Ronaldo Nazario, entre otros nombres destacados del fútbol internacional.
La diferencia entre Messi y Cristiano Ronaldo es uno de los datos más sobresalientes del historial. El rosarino construyó su récord durante una carrera que incluyó sus grandes etapas en Barcelona y sus éxitos con la Selección Argentina, mientras que el portugués repartió sus conquistas entre sus años en Manchester United y Real Madrid.

Mirá también
France Football aclaró la polémica por el BOAT y confirmó la verdad detrás del Súper Balón de Oro
Todos los ganadores del Balón de Oro, año por año
El primer ganador fue el inglés Stanley Matthews, reconocido en 1956. Desde entonces, el premio distinguió a futbolistas de diferentes generaciones, aunque durante sus primeras décadas estuvo limitado a jugadores europeos. En 1995 se amplió a futbolistas de cualquier nacionalidad que jugaran en clubes europeos y, desde 2007, quedó abierto a jugadores de todo el mundo.
Esta es la lista completa de los ganadores del Balón de Oro masculino, desde la primera edición hasta la última ceremonia celebrada antes de la de 2026:
- 2025: Ousmane Dembélé (Francia)
- 2024: Rodri (España)
- 2023: Lionel Messi (Argentina)
- 2022: Karim Benzema (Francia)
- 2021: Lionel Messi (Argentina)
- 2020: No se entregó
- 2019: Lionel Messi (Argentina)
- 2018: Luka Modric (Croacia)
- 2017: Cristiano Ronaldo (Portugal)
- 2016: Cristiano Ronaldo (Portugal)
- 2015: Lionel Messi (Argentina)
- 2014: Cristiano Ronaldo (Portugal)
- 2013: Cristiano Ronaldo (Portugal)
- 2012: Lionel Messi (Argentina)
- 2011: Lionel Messi (Argentina)
- 2010: Lionel Messi (Argentina)
- 2009: Lionel Messi (Argentina)
- 2008: Cristiano Ronaldo (Portugal)
- 2007: Kaká (Brasil)
- 2006: Fabio Cannavaro (Italia)
- 2005: Ronaldinho (Brasil)
- 2004: Andriy Shevchenko (Ucrania)
- 2003: Pavel Nedved (República Checa)
- 2002: Ronaldo (Brasil)
- 2001: Michael Owen (Inglaterra)
- 2000: Luis Figo (Portugal)
- 1999: Rivaldo (Brasil)
- 1998: Zinedine Zidane (Francia)
- 1997: Ronaldo (Brasil)
- 1996: Matthias Sammer (Alemania)
- 1995: George Weah (Liberia)
- 1994: Hristo Stoichkov (Bulgaria)
- 1993: Roberto Baggio (Italia)
- 1992: Marco Van Basten (Holanda)
- 1991: Jean-Pierre Papin (Francia)
- 1990: Lothar Matthaus (Alemania)
- 1989: Marco Van Basten (Holanda)
- 1988: Marco Van Basten (Holanda)
- 1987: Ruud Gullit (Holanda)
- 1986: Igor Belanov (Ucrania)
- 1985: Michel Platini (Francia)
- 1984: Michel Platini (Francia)
- 1983: Michel Platini (Francia)
- 1982: Paolo Rossi (Italia)
- 1981: Karl-Heinz Rummenigge (Alemania)
- 1980: Karl-Heinz Rummenigge (Alemania)
- 1979: Kevin Keegan (Inglaterra)
- 1978: Kevin Keegan (Inglaterra)
- 1977: Allan Simonsen (Dinamarca)
- 1976: Franz Beckenbauer (Alemania)
- 1975: Oleh Blojín (Ucrania)
- 1974: Johan Cruyff (Holanda)
- 1973: Johan Cruyff (Holanda)
- 1972: Franz Beckenbauer (Alemania)
- 1971: Johan Cruyff (Holanda)
- 1970: Gerd Muller (Alemania)
- 1969: Gianni Rivera (Italia)
- 1968: George Best (Irlanda del Norte)
- 1967: Flórián Albert (Hungría)
- 1966: Bobby Charlton (Inglaterra)
- 1965: Eusebio (Portugal)
- 1964: Denis Law (Escocia)
- 1963: Lev Yashin (Unión Soviética)
- 1962: Josef Masopust (República Checa)
- 1961: Omar Sívori (Argentina/Italia)
- 1960: Luis Suárez (España)
- 1959: Alfredo Di Stéfano (Argentina/España)
- 1958: Raymond Kopa (Francia)
- 1957: Alfredo Di Stéfano (Argentina/España)
- 1956: Stanley Matthews (Inglaterra)

Mirá también
Nuevo round entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo por el Balón de Oro: qué es el BOAT y cómo votar
Todas las ganadoras del Balón de Oro Femenino
- 2025: Aitana Bonmatí
- 2024: Aitana Bonmatí
- 2023: Aitana Bonmatí
- 2022: Alexia Putellas
- 2021: Alexia Putellas
- 2020: No se entregó
- 2019: Megan Rapinoe
- 2018: Ada Hegerberg
La edición de 2020 fue cancelada por la pandemia de COVID-19. Por ese motivo, no hubo un ganador oficial ese año y el registro histórico pasó directamente de 2019 a 2021.
Los récords históricos del Balón de Oro
Más allá de la cantidad de premios, el historial del Balón de Oro reúne marcas que reflejan el dominio de algunas figuras y las particularidades de cada época.
Lionel Messi, el máximo ganador. El capitán argentino suma ocho galardones y es el único futbolista que alcanzó esa cifra. Su último premio llegó en 2023, después de conquistar el Mundial de Qatar 2022 con la Selección Argentina.
Cristiano Ronaldo, el segundo con más premios. El portugués tiene cinco Balones de Oro y es el único que se acerca al registro de Messi dentro de los máximos ganadores históricos.
Michel Platini, Johan Cruyff y Marco van Basten, con tres cada uno. Los tres comparten el siguiente escalón del ranking. Platini fue el primero en conseguir tres premios consecutivos, al imponerse entre 1983 y 1985.
Messi y Cristiano dominaron la etapa moderna. Entre 2008 y 2017, ambos se repartieron todos los premios, con la excepción de 2018, cuando Luka Modrić interrumpió esa racha. En ese período, el argentino y el portugués consolidaron una rivalidad que marcó una generación.
Lev Yashin, el único arquero ganador. El soviético recibió el Balón de Oro en 1963 y continúa siendo el único guardameta que conquistó el premio masculino.
George Weah, el primer africano. El liberiano ganó en 1995 y se convirtió en el primer futbolista africano en obtener la distinción.
Ronaldo Nazário, ganador con dos clubes diferentes. El brasileño obtuvo el premio en 1997, cuando jugaba en el Inter de Milán, y volvió a ganarlo en 2002, después de su gran actuación en el Mundial de Corea del Sur y Japón.
Ousmane Dembélé, el último ganador antes de 2026. El francés se quedó con el Balón de Oro de 2025 tras su temporada con el Paris Saint-Germain. Su nombre se incorporó así a una lista que reúne a algunas de las grandes figuras de la historia.
¿Qué argentinos ganaron el Balón de Oro?
Lionel Messi es el único argentino que ganó el Balón de Oro masculino y, además, el futbolista con más conquistas en la historia del premio. Sus ocho reconocimientos lo ubican en la cima de una clasificación que reúne a leyendas de distintas generaciones.
El rosarino recibió el galardón por primera vez en 2009, cuando jugaba en Barcelona, y repitió en 2010, 2011 y 2012. Luego volvió a ganarlo en 2015, 2019, 2021 y 2023.
Antes de la ampliación de elegibilidad, futbolistas argentinos como Alfredo Di Stéfano y Omar Sívori también dejaron su huella en el historial. Sin embargo, ambos ganaron el premio representando a España e Italia, respectivamente, de acuerdo con las reglas de sus épocas.
¿Quién ganó el último Balón de Oro?
El último ganador del Balón de Oro masculino es Ousmane Dembélé, reconocido en la ceremonia de 2025 por su rendimiento con el Paris Saint-Germain. En la rama femenina, la vencedora fue la española Aitana Bonmatí.
La ceremonia de 2026 se realizará el lunes 26 de octubre en Londres y tendrá como protagonistas a los nominados de esta edición. Entre ellos vuelve a aparecer Lionel Messi, que buscará ampliar su récord y llegar a los nueve premios.
Balon de Oro
DEPORTE
El ranking histórico de los futbolistas argentinos en el Balón de Oro: quiénes fueron los más votados

Lionel Messi y Lautaro Martínez integran la lista de 30 nominados al Balón de Oro 2026, que se entregará hoy en una ceremonia que por primera vez se realizará fuera de su sede habitual. La gala, que llega a su edición número 70, tendrá como escenario el London Palladium, de Londres, en reemplazo temporal del Théâtre du Châtelet de París, como homenaje a Stanley Matthews, primer ganador del premio en 1956. A lo largo de la historia, los argentinos tuvieron un destacado papel en las entregas del galardón y los campeones del mundo en 2022 buscarán entrar en lo más alto del ranking de los albicelestes más votados.
Messi buscará sumar una novena estatuilla a las ocho que ya conquistó entre 2009 y 2023, un registro que lo mantiene como el máximo ganador de la historia, por encima del portugués Cristiano Ronaldo, con cinco. El delantero del Inter Miami compite en una nómina que también incluye otros ganadores del premio: el actual poseedor del título, Ousmane Dembélé, y el ganador de 2024, Rodri. A ellos se suman Kylian Mbappé, Harry Kane, Lamine Yamal y Erling Haaland, entre los principales candidatos.
Lautaro Martínez, delantero del Inter de Milán, repite su presencia entre los nominados tras su desempeño en la temporada 2025-2026. El fútbol argentino también tendrá representación en la categoría de arqueros, con Emiliano Dibu Martínez, hoy en el Chelsea, que buscará obtener el trofeo Yashin, como ya lo hizo en las ediciones 2023 y 2024.
La expectativa por esta nueva edición llega después de que, en septiembre pasado, se definiera el Balón de Oro 2025 en el Théâtre du Châtelet de París. Aquella gala, la 69° de la historia, tuvo como ganador a Dembélé, que superó a Yamal y a Vitinha, segundo y tercero respectivamente. Lautaro Martínez terminó en el puesto 20 y Alexis Mac Allister, en el 22, mientras que Dibu Martínez no logró quedarse con el premio al mejor portero.
Con esos resultados, el ranking histórico de los futbolistas argentinos más votados en el Balón de Oro quedó actualizado de la siguiente manera:
1°: Lionel Messi (Barcelona 2009, 2010, 2011, 2012, 2015, 2019 y 2021) – Lionel Messi (PSG/Inter Miami 2023)
2°: Lionel Messi (Barcelona 2008, 2013, 2014, 2016 y 2017)
3°: Lionel Messi (Barcelona 2007)
4°: Gabriel Batistuta (Fiorentina 1999)
5°: Lionel Messi (Barcelona 2018)
6°: Gabriel Batistuta (Fiorentina 1998)
7°: Gabriel Batistuta (Fiorentina/Roma 2000) – Julián Álvarez (Manchester City 2023) – Lautaro Martínez (Inter 2024)
8°: Juan Sebastián Verón (Parma/Lazio 1999)
10°: Ángel Di María (Real Madrid 2014)
13°: Gabriel Batistuta (Fiorentina 1996) – Sergio Agüero (Manchester City 2015)
14°: Juan Román Riquelme (Villarreal 2005 y Villarreal/Boca Juniors 2007) – Sergio Agüero (Atlético Madrid 2008) – Javier Mascherano (Barcelona 2015)
15°: Paulo Dybala (Juventus 2017) – Emiliano Dibu Martínez (Aston Villa 2023)
16°: Hernán Crespo (Lazio 2001) – Juan Sebastián Verón (Lazio/Manchester United 2001) – Sergio Agüero (Atlético Madrid/Manchester City 2011, Manchester City 2018 y 2019)
17°: Sergio Agüero (Manchester City 2012)
18°: Fernando Redondo (Real Madrid/Milan 2000) / Emiliano Dibu Martínez (Aston Villa 2024)
19°: Javier Mascherano (Barcelona 2014)
20°: Gabriel Batistuta (Fiorentina 1995) – Lionel Messi (Barcelona 2006) – Lautaro Martínez (Inter 2023 y 2025)
21°: Lautaro Martínez (Inter 2021)
22°: Alexis Mac Allister (Liverpool 2025)
23°: Gabriel Batistuta (Fiorentina 1997) – Hernán Crespo (Parma 1999)
26°: Claudio López (Valencia 1999)
27°: Juan Esnaider (Real Madrid 1995) – Claudio López (Valencia/Lazio 2000) – Juan Sebastián Verón (Lazio 2000)
30°: Carlos Tevez (Manchester United 2007).
Cabe destacar que el listado toma las posiciones en las que quedó cada futbolista argentino que recibió al menos un voto desde 1995 en adelante, sin contabilizar que hubo otros dentro de los nominados iniciales que no recibieron votos como Abel Balbo en 1995, Diego Simeone y Javier Zanetti en 1996, Ariel Ortega en 1998, Pablo Aimar y Javier Saviola en 2002, Roberto Ayala en el 2004 o Gonzalo Higuaín en 2016, entre otros.
Lionel Messi,Gabriel Batistuta,Lautaro Martínez,fútbol argentino,Balón de Oro
DEPORTE
La factura del Barça: triple pérdida (y un rompecabezas) para Luis Enrique

Le salió el tiro por la culata a Luis Enrique. Dosificó a Ousmane Dembélé y a Nuno Mendes ante el Le Mans, pero la apuesta no salió como esperaba. El luso cayó lesionado contra el Estrasburgo y causó baja frente al Barcelona, mientras que el vigente Balón de Oro encendió las alarmas en el Parque de los Príncipes. En el minuto 18 tuvo que abandonar el terreno de juego tras llevarse la mano a la parte posterior del muslo izquierdo al arrancar en carrera.
El bicampeón se impuso al Barça en un partido de ida y vuelta, pero pagó un precio altísimo por la victoria. Marquinhos también sufrió molestias en el muslo derecho, aunque quien se llevó la peor parte fue, sin duda, Kvicha Kvaratskhelia.
El georgiano sufre una rotura de ligamento cruzado anterior de la rodila derecha y deberá pasar por quirófano. Evidentemente dice adiós a la temporada y está hecho pedazos: «¿Por qué precisamente yo?«, escribió en sus redes. Terrible pérdida para el PSG y para Luis Enrique, que se las tendrá que apañar sin uno de sus mejores futbolistas.
Dembélé estará unas tres semanas KO., por lo que no se le espera hasta pasado el parón de noviembre. Reaparecerá probablemente en la visita al Niza (21 de noviembre). También estará unas semanas en el dique seco el capitán y mariscal de la defensa, Marquinhos.
Y surge una pregunta inevitable: ¿cómo puede Luis Enrique suplir estas bajas tan sensibles? ¿Qué alternativas ofrece una plantilla que rebosa talento para afrontar este contratiempo?
Precisamente, desde los despachos se apostó por reforzar la parcela ofensiva. Cuatro de los seis fichajes estivales son atacantes: Maghnes Akliouche y Mika Godts, extremos; Ferran Torres, delantero; y Khalil Ayari, también extremo. Este último, sin embargo, juega cedido en el Dunkerque, de la Ligue 2.
Ahora, con las lesiones de Dembélé y Kvara —especialmente la del georgiano, que no volverá a jugar hasta la próxima temporada—, los nuevos refuerzos están llamados a asumir un papel más protagonista.
El PSG se impuso al Barça, pero perdió a Dembélé, Marquinhos y Kvaratskhelia por lesión
La baja del capitán
Vayamos por parte. El eje de la defensa. La baja de Marquinhos no es menor. Fue sustituido por Ilia Zabarnyi ante el Barcelona, una alternativa directa en el centro de la defensa, pero reemplazar al brasileño no consiste únicamente en cubrir su posición. También hay que redistribuir responsabilidades y liderazgo.
El PSG pierde a su capitán y a uno de los principales organizadores de la línea defensiva, por lo que Luis Enrique debe reajustar la primera fase de construcción, especialmente si el rival presiona alto.
Illia Zabarnyi sustituyó al lesionado Marquinhos / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
El ucraniano es su relevo natural. Es también diestro, tiene físico, capacidad para defender hacia atrás y presencia en los duelos. La incógnita es si puede asumir la misma responsabilidad organizativa que Marquinhos ante una presión intensa.
Los otros dos centrales que ofrece la plantilla son Lucas Beraldo y Lucas Hernández. Pero claro, ambos son zurdos. Y Pacho, intocable, también lo es. Juntar a dos centrales zurdos no suele ser habitual, aunque eso no significa que sean incompatibles.
Pueden defender juntos sin problemas estructurales insalvables. Pero, para un equipo que quiere salir jugando desde atrás como el PSG, importa mucho cómo recibe cada uno y qué ángulos de pase puede generar.
Lamine Yamal, presionado por Lucas Hernández en el partido de Champions League contra el PSG / EUP
Lucas ocupó el lateral izquierdo frente al Barcelona para sustituir al lesionado Nuno Mendes. El recambio natural hubiese sido Digne, fichado por una cantidad inferior a 10 millones para ser un suplente de garantías del luso, pero Lucho se decantó por Lucas. En el tramo final fue reemplazado por una ‘navaja suiza’ como Zaïre-Emery.
Godts y Akliouche, casos opuestos
Doué es, ahora mismo, el único jugador sano del tridente parisino. Ousmane reaparecerá en unas semanas, pero el georgiano no lo hará hasta la próxima temporada. La baja de Kvara, nombrado mejor jugador de la Champions League 2025/26, supone un duro golpe para el PSG.
Las reglas específicas de la Ligue 1 permiten, técnicamente, el fichaje de un jugador comodín durante la primera mitad de la temporada. Aun así, Luis Enrique cuenta con varias alternativas en su propia plantilla.
Ahí entran a escena Maghnes Akliouche y Mika Godts. El ex del Mónaco ha despegado tras sus goles contra el Le Mans y el Manchester City. Como el belga, es un futbolista versátil que puede actuar en cualquier posición de la línea de ataque.
Maghnes Akliouche celebra su gol al Le Mans / EFE
«Es un perfil muy, muy, muy talentoso, de los que viene dentro, de los que interpreta bien cómo recibir en el cuadrado. Es un perfil que tal vez tiene menos movilidad que Ferran y que Godts, pero le encaja por el hecho de venir dentro a recibir y permitirle toda la banda a Achraf o a Zaïre-Emery o al lateral que juegue en su momento», desgranó el analista Fermín Suárez a SPORT hace unas semanas.
Akliouche y Godts, dos de los fichajes estivales, están ante su gran oportunidad
Ha sido titular en ocho de 12 partidos y está muy bien visto por su entrenador: «Me encanta todo lo que hace Maghnes Akliouche: su forma de jugar como delantero, extremo y centrocampista, su habilidad técnica, su físico», expresó Luis Enrique tras el primer gol de Akliouche.
Distinta es la situación de Godts. Brilló en el Ajax pero no está logrando marcar diferencias en Francia. Su perfil se asemeja al de Kvara, pues posee una gran habilidad con balón y tiene la capacidad de acelerar para marcharse de sus rivales como el georgiano.
Mika Godts, en acción con el PSG / FIRAS ABDULLAH / EFE
Ha sido titular una sola vez y ha disputado 489 minutos, pero las lesiones de Dembélé y Kvaratskhelia le abren las puertas de la titularidad.
¿Una oportunidad para los más jóvenes?
Que no caigan en el olvido Senny Mayulu (2006) y Quentin Ndjantou (2007). El primero disputó unos minutos residuales ante el Barça, pero no está gozando de demasiado protagonismo esta temporada.
Warren Zaire-Emery and Senny Mayulu, en el Parque de los Príncipes / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
Con capacidad para desenvolverse en la delantera, en banda e incluso en el centro del campo, destaca por su entrega y podría adquirir un papel más relevante en este momento.
Por su parte, Ndjantou arrastró algunos problemas físicos al final de la pasada temporada y, pese a haber entrado en varias convocatorias, todavía no ha debutado este curso a las órdenes de Lucho. Quizá haya llegado su momento.
factura,barca,triple,perdida,rompecabezas,PSG
SOCIEDAD3 días agoEscándalo con Sancor Salud: Cuotas millonarias por un servicio nefasto que abandona a los pacientes en urgencias
POLITICA7 horas agoCFK, Axel Kicillof, Sergio Massa y otros referentes del PJ celebraron el triunfo electoral de Lula da Silva
CHIMENTOS3 días agoFue mamá por primera vez a los 30 años, se separó a los 3 meses y el papá de su hija es el hermano mellizo de su ex novio: «Es lo peor que te puede pasar»






















