Connect with us

INTERNACIONAL

"Somos pervertibles sin darnos cuenta”: Constanza Michelson, el caso Epstein y los microdramas de la vida

Published

on



A todo el mundo le pasó: de pronto una pavada, un tropiezo, un colectivo tomado para el lado contrario, una rueda que se pincha, algo pequeño para todo el mundo nos pasa en el momento justo y parece cambiarnos -o, de verdad, nos cambia- la vida. Microdramas, así la llama la psicoanalista chilena Constanza Michelson y así es el título de su último libro. Uno de los míos fue una profesora que se fue a trabajar a otro país justo después de convocarme a su cátedra: nunca entré a la cátedra, nunca fui profesora, mi vida corrió por otro lado.

“Un microdrama es una escena en la que alguien se juega un pedazo de vida, sin saber bien qué está en riesgo ni qué es, exactamente, la vida”, define Michelson en su libro, que tiene como bajada “El peso de lo leve”. Su ejemplo es un corte de pelo decidido por un impulso en mitad de la noche. El tijeretazo en el baño. Que puede no ser nada o ayudar a pensar muchas cosas, como lo hace Michelson ante el rechazo de sus hijos a ese corte: “A los hijos no les gusta que la madre quiera ser otra. Porque, según la imaginación doméstica, no debería ser nada más que eso: una madre. Un objeto fijo en el paisaje de la casa, como la mesa o la lámpara”.

Advertisement

Ahora, de paso por Buenos Aires, Michelson habla con Infobae de esto y otras cosas que analiza en Microdramas: por qué gente inteligente e influyente se metió, sin que nadie la empujara, en la isla de Epstein, qué tan comunes a todos son los microdramas, cómo cambió eso que solíamos llamar “futuro”.

Constanza Michelson define los microdramas como escenas pequeñas que pueden empujar actos, provocar pensamiento crítico y cambiar una vida.

-¿Cómo identificaste esta idea de microdrama? ¿Son parecidos los que tenemos todos o somos originales en nuestras penas?

-Hay una idea de Cortázar que dice que no importa que hayas visto ciento cincuenta mil arañas: si de repente tienes una araña en el zapato, tienes la necesidad de contárselo a alguien. Y a ese alguien no le importa absolutamente nada que te encontraste una araña en el zapato, pero bueno, eso genera algo. Eso es un microdrama, me parece. Me interesó pensar que el pensamiento crítico puede partir de un golpe. De una araña, de algo que te pica, de algo que te da susto, de algo que no entendiste bien, que te dejó incómoda, etcétera: parece que ahí viene recién la exigencia del pensamiento. Esas son las escenas que yo quería retratar. Escenas que parecen que no son nada, pero que sí nos tocan, que sí generan pensamientos y, sobre todo, transformaciones, que empujan actos, que pueden cambiarte la vida. Quizás sea querer salvar algo, ¿no? Como cuando preguntan: ¿qué es lo humano ahora, con la inteligencia artificial? Bueno, creo que esto es lo humano.

Advertisement

-¿Los microdramas son comunes o somos originales?

-Seguramente somos más cliché de lo que queremos ser y habrá un espectro de microdramas que tendrán algo que ver con los celos, otros con la enfermedad, otros con el miedo. La parte inédita es lo singular de la respuesta. Cómo cada uno responde, ahí no tengo idea.

-¿Cómo serían esas respuestas singulares?

Advertisement

-En el libro quería abordar la pregunta por la autodestrucción, por arruinarse la vida con tal de ganar, algo que está muy vigente en la política hoy. Arruinarse la vida con tal de que no gane el otro. Mira en Edipo: en un cruce se encuentra con Layo, su padre; él no sabe que es su padre, pero no importa, pero lo que ocurre es que no se dejan pasar. No interviene ningún dios, nada, solo no se dejan pasar. Entonces, yo pensaba en una encrucijada cualquiera. No llegas a estacionar el auto y entonces otro pasa y se mete y lo dejas pasar aunque tengas tú la razón, para evitarte una pelea. O no: quieres dar la pelea porque sientes que tienes que ganar aun cuando, no sé, te vayan a chocar y vayas a perder algo. Esa decisión depende del día y de pensar que hay otro día. Nadie te dice qué es lo correcto, sino que estás tú, tu sangre, tu calentura, un pedacito de lucidez, en fin. Y ahí hay que actuar. Ahí está lo singular, digamos.

La autora vincula la vergüenza con la exposición de una fractura y afirma que el deseo todavía se vive como una forma de vulnerabilidad.

-En el libro hablás de amor y hablás de sexo, pero también hablás de redes y de política. El amor y el sexo son temas viejísimos, la política también. Pero las redes no, de alguna manera. Aunque vivir en un lugar chico hace doscientos años no debía ser mucho más tranquilizador que estar ahora acosado en Instagram. ¿Nuestros abuelos tenían microdramas distintos a los nuestros?

-Seguramente se trasladan las vergüenzas o los secretos. Va cambiando el mapa moral que indica qué es lo permitido, qué es lo sancionado, pero la vergüenza no cambia. ¿Qué hacer con la vergüenza? Callarse, dar la cara, atravesarla…

Advertisement

-¿Qué es lo que da vergüenza?

-La vergüenza es quedar expuesto en tu fractura. No solamente mostrar un error, porque hoy día incluso está bien visto reconocer un error, sino mostrarse deseante. Y a veces se confunde ser deseante, querer algo, con estar necesitado de algo, eso es muy vergonzoso todavía. Uno quisiera verse “cool”.

-Y la palabra es “cool”, o sea, frío.

Advertisement

-Claro, sin pasiones. No estar tomado por las pasiones.

-En el libro contás que, en 2019, mucha gente se suicidó en Chile, se “dejó caer” a las vías, decís. Y que poco después vino el estallido social. ¿Cómo relacionás una cosa con la otra?

-Bueno, yo traté de no establecer una relación causal. No sé si la hay y no lo creo, aunque en esos días una frase espontánea que vino de la calle fue: “Hasta que valga la pena vivir”. Y es interesante porque en Chile en ese momento no estábamos particularmente mal. Para que veas cómo somos los seres humanos: no necesariamente cuando estamos en el peor momento viene el estallido, a veces está el peor momento y hay parálisis.

Advertisement

Sobre el estallido social en Chile, Michelson rechaza una relación causal con los suicidios y lo vincula más con una repolitización y con formas políticas estancadas. (REUTERS/Pablo Sanhueza)

-¿Y cómo aparece esta idea?

-Yo estaba preguntándome por los modos de existencia, por eso venía pensando qué significaban las oleadas de suicidios en la vía pública. En una época en la que estamos llenos de objetos de consumo pero el sentido de la vida… medio que no se amarra. Pensaba en los años noventa, cuando uno miraba cuáles eran las imágenes de futuro, la mayoría de la gente decía, no sé, los autos voladores, la tecnología. Ya no había ideología después del muro, eran autos voladores. Había un artefacto que se llamaba “futuro”. Si lo piensas hoy día, ni siquiera la tecnología, que es realmente abismal, se convierte en ese artefacto, el futuro. Es más bien como amenazante, ¿no?

-Da miedo.

Advertisement

-Pero el artefacto llamado “futuro” es una cosa bastante corta en la historia de la humanidad, algo de la modernidad, que produce esta idea de que los seres humanos vamos a poder crear un futuro. Y salió pésimo, digamos. Entonces, quizá en el siglo XXI el futuro del futuro ya no es el futuro como lo pensamos en el siglo XX. ¿Cómo vivimos para que no todo sea presente? Creo que esa es la pregunta hoy día. Y bueno, yo eso lo trabajo mucho en el libro, esta idea de que entonces hay una cosa ética que es fabricar tiempo. A propósito del suicidio. Cuando tú dices: “¿Sabes qué? Espera hasta mañana”. Como cuando alguien está mal y tú dices: “Llámame mañana, acá estoy”. Eso es otra manera de pensar el mañana, es más a ras de piso. A veces requiere imaginación fabricar tiempo para detener que alguien se arruine la vida en un momento.

-Hacés una lectura interesante del caso Epstein. Contás que la casa a la que iban los invitados estaba vacía, una mansión fea. Y eso como indicio, como aviso. ¿Cómo fue que gente inteligente se metió en eso sin que nadie la empujara?

-Pienso en el Freud joven, sin ningún poder, yendo al hospital parisino de la Salpêtrière a ver al neurólogo francés Jean-Martin Charcot. Ahí hipnotizaban a pacientes “locas”, digamos, que se desmayaban. Y los médicos creían que estaban afuera de la escena, que ellos estaban fuera de la hipnosis. O sea, las hipnotizables son las locas, las tontas. Y Freud mete el dedo en la llaga y dice: “No, ustedes también están involucrados en esa escena”. Es decir, lo que Freud analiza es cómo somos influenciables, cómo podemos ser parte de cadenas del mal sin reconocerlo. Entonces, en esa lectura de Epstein pienso: ¿será que les pasó lo mismo que les pasa a tantos con las estafas piramidales, que entras a un negocio porque otro te dice? O cuando tu amigo es amigo de alguien famoso, entonces presentas el libro de alguien aunque pienses que es algo chanta… pero como invitó a un amigo tuyo, entonces se forman estas redes.

Advertisement

Una de las casas de Jeffery Epstein en la isla Little Saint James, en las Islas Vírgenes Estadounidenses, el 8 de julio de 2019. (Foto AP /Gianfranco Gaglione)

-Lo de Epstein es un poco más extremo…

-El gran secreto no dicho no es que existen los perversos -desde luego está Epstein y hay muchos otros perversos- sino que somos pervertibles sin darnos cuenta, que somos hipnotizables. Eso a mí me vuela la cabeza. Y, de pronto, ver cuándo caemos en esos circuitos sin darnos cuenta. Y, creyéndonos fuera, al mismo tiempo somos parte de cómo hoy día circula un poco la industria cultural de “haz el videíto para esto, luego lo subo a esto, luego tu palabra termina en esto otro” y nunca existe la posibilidad de decir “no”, porque cuesta mucho y tiene un costo.

-Vinculás lo de Epstein con la fábula del rey desnudo… todos lo ven y nadie lo ve.

Advertisement

-Mira, le pasó a un conocido en una charla. Lo maltrataron en público, la figura con más poder de la mesa, otra vez… Pero todo seguía como si nada, no pasaba nada. Cuando más tarde, en un chat, esa figura dijo algo pesado contra él y él le mostró el texto a su hijo, como para probar que su sensación tenía asidero, el chico: “Sí, papá, todos vieron e hicieron como que no”. Esa frase explica un poco lo que pasó en lo de Epstein.

-Terminás el libro diciendo “Sean valientes en lo pequeño”. ¿De qué se trata?

-No, no quiero decir que no haya gente que tenga mucha responsabilidad sobre los males que nos aquejan, pero también cada uno tiene una cuota de responsabilidad y no podemos gritar como Edipo en la mañana en Tebas diciendo: “Ah, voy a encontrar al culpable, ¿dónde está el culpable?” Y después darse cuenta: “ay, no, yo algo tenía que ver con la peste”. La pregunta siempre es si acaso tenemos algo que ver con la peste. Estamos tratando de encontrar a los malos pero a veces en tu grupo de lectura siempre tratan mal a alguien o hay un grupo perverso y es muy difícil tener el coraje de intervenir. Habría que tenerlo, ¿no?

Advertisement

Quién es Constanza Michelson

◆ Constanza Michelson es una psicoanalista y escritora chilena, nacida en Viña del Mar en 1978. Es psicóloga por la Universidad Diego Portales y tiene una maestría en Psicoanálisis.

◆ Su trabajo cruza el psicoanálisis, la cultura, la política, el lenguaje y la vida cotidiana. También fue columnista en medios como La Tercera, The Clinic y El País.

◆ Publicó, entre otros libros, 50 sombras de Freud (2015), Neurótic@s (2017), Hasta que valga la pena vivir (2020), Hacer la noche (2022) y Nostalgia del desastre (2024).

Advertisement

◆ Hacer la noche obtuvo el segundo lugar en la categoría Ensayo del Premio Mejores Obras Literarias de Chile y dio origen a la serie Nuestra locura, del Canal de la Universidad de Chile.

◆ Por Nostalgia del desastre recibió el Premio del Círculo de Críticos de Arte de Chile en No Ficción y el primer lugar en Ensayo del Premio Mejores Obras Literarias.

◆ Es cofundadora de la revista cultural Barbarie: pensar con otros. Su libro más reciente es Microdramas. El peso de lo leve, en el que examina escenas aparentemente menores de la vida diaria y los conflictos que condensan.

Advertisement

Constanza Michelson,Microdramas,libro,literatura

Advertisement

INTERNACIONAL

Biden-era FBI records reveal sprawling Wiles monitoring as buried contacts surface

Published

on



Newly released documents reveal the extent of the FBI’s monitoring of President Donald Trump’s now-chief of staff Susie Wiles, showing investigators tracked phone metadata reflecting her contacts with attorneys, journalists, campaign officials, Trump Organization personnel and Secret Service contacts.

Documents released Monday by the White House detail «Plasmic Echo,» the investigation into Trump’s handling of classified documents and other presidential records that led to the FBI’s 2022 search of Mar-a Lago and later included possible obstruction of the investigation.

Advertisement

The records show the FBI tracked Wiles’ phone activity from at least February through May 2023, cataloging who called her, whom she called, when the calls occurred and how long they lasted.

The documents show Wiles was in contact with at least 21 attorneys, along with campaign personnel, Trump Organization contacts, Secret Service contacts and journalists, offering a fuller account of the reach of the bureau’s monitoring.

TODD BLANCHE EXPOSES HOW AGGRESSIVE BIDEN DOJ TARGETED LOW-LEVEL MAR-A-LAGO EMPLOYEES

Advertisement

Reuters first reported in February that FBI Director Kash Patel said the bureau had subpoenaed phone records belonging to him and Wiles while they were private citizens as part of federal investigations involving Trump.

The newly released documents provide a more detailed picture of the scope and scale of the monitoring, revealing how investigators mapped Wiles’ phone contacts across Trump’s legal, political, business, media and security circles over several months.

Some entries name the contacts swept into the FBI’s monitoring of Wiles, including journalists associated with CNN, The Washington Post and Politico, while dozens of others are identified only by labels such as «Lawyer,» «Campaign» and «USSS.»

Advertisement

Monday’s document dump revealed the FBI’s monitoring also swept in Wiles’ contacts with two separate Secret Service officials, identified only as «USSS 1» and «USSS 2,» extending the bureau’s mapping of her phone activity into Trump’s protective orbit. The records do not reveal what investigators were seeking to establish through those contacts, what was discussed or provide reliable durations for the calls.

A March 24 entry from that year shows investigators logged a 41-second call from «Lawyer 7» to Wiles and then examined earlier calls between the two, illustrating how investigators were not simply capturing isolated contacts but tracing patterns across her network. The documents do not explain what prompted that scrutiny or what investigators believed those contacts could reveal.

In another example, a March 9 log shows investigators cataloging a series of Wiles’ calls with at least six contacts identified as campaign personnel, recording when the communications occurred and how long they lasted, but not the substance of the conversations.

Advertisement

JACK SMITH’S TRUMP PROBE SWEPT UP NEWS, OTHER MEDIA COMMUNICATIONS AS INVESTIGATION WENT BEYOND LAWMAKERS

The probe was launched by the FBI and Justice Department in March 2022, with then-FBI Director Christopher Wray seeking authorization and Attorney General Merrick Garland approving the full investigation. The probe was later placed under special counsel Jack Smith, whom Garland appointed in November 2022 to oversee the ongoing investigation.

Wiles was running Trump’s political operation and serving as a top campaign adviser at the time, and later became his White House chief of staff.

Advertisement

«Jack Smith’s surveillance operation was a disgraceful abuse of government power. Spying on political opponents is weaponization of law enforcement, plain and simple,» White House spokesperson Lauren Bis told Digital. «Those responsible must be held accountable.»

Heritage Foundation foreign policy expert Victoria Coates told Digital the tracking into Wiles is «unprecedented, dangerous and should be illegal.»

«The Biden FBI was following the precedent of the Obama FBI in 2015, when they used their authorities to surveil then-candidate Donald Trump and his campaign at Trump Tower as well as other candidates, notably my then-boss, Senator Ted Cruz. It’s the ultimate political dirty trick,» said Coates.

Advertisement

Coates argued that the breadth of the FBI’s tracking raises concerns about investigative overreach, pointing to what she characterized as a stark contrast with the Justice Department’s handling of President Joe Biden’s classified-documents case.

«No, particularly by the Justice Department’s own very low standards in dealing with President Biden’s classified-document violations from his time as vice president, which were far more egregious than anything retained at Mar-a-Lago,» Coates said.

She also warned that tracking Wiles’ communications with attorneys and journalists carries broader implications for future presidential campaigns.

Advertisement

«In our increasingly digital world, it raises the grim specter of future campaigns where an incumbent can weaponize the private communications of not only a candidate and his family, but also his staff,» Coates said.

The declassified documents also show agents gathering details about the travel of Melania Trump and her son, Barron, as the FBI planned for a potential search of Mar-a-Lago.

Operational planning emails included pre-raid checklists directing agents to «finalize FBI understanding of FPOTUS/FLOTUS/minor son’s travel,» including the type of aircraft and specific travel timeline, as investigators worked to determine when the warrant would be executed.

Advertisement

The FBI executed the search warrant at Trump’s Mar-a-Lago estate in Palm Beach, Florida, on Aug. 8, 2022. Agents entered the property shortly before 9 a.m. and began searching around 10:30 a.m., according to records previously reported by Digital.

Digital’s Stepheny Price and Alec Schemmel contributed to this report.

fbi, donald trump, white house, corruption

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Un estudio estima que los ancestros de tordos y oropéndolas llegaron a Sudamérica hace 6,1 millones de años, antes de la unión terrestre de Panamá

Published

on



Un modelo biogeográfico estima que los antepasados de los ictéridos, la familia de aves que reúne a oropéndolas, zanates, tordos y pechos amarillos, llegaron a la cuenca amazónica hace unos 6,1 millones de años, antes de que se completara la conexión terrestre entre Panamá y Sudamérica. La estimación surge de un estudio de la Universidad de Wurzburgo, en Alemania, publicado en la revista Frontiers of Biogeography.

De acuerdo con Earth.com, el análisis se basó en la distribución geográfica y las relaciones evolutivas de 104 de las 106 especies reconocidas de la familia Icteridae, desde América del Norte hasta Tierra del Fuego. Los investigadores no utilizaron restos fósiles, por lo que las fechas corresponden a estimaciones de un modelo y presentan un margen de incertidumbre superior a un millón de años.

Advertisement

El modelo ubica el origen de la familia en el Norte

Una investigación de la Universidad de Wurzburgo determinó que los antepasados de los tordos llegaron a Sudamérica millones de años antes de la formación completa del puente terrestre de Panamá (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio fue desarrollado por Axel Arango García y Chaitanya Gokhale, de la cátedra de Biología Computacional y Teórica de la universidad alemana.

Para reconstruir la expansión de la familia, el equipo combinó los mapas de reproducción con un árbol evolutivo publicado en 2015 y dividió el continente en 6 zonas: América del Norte; México, América Central y el Caribe; la Amazonía; los Andes; el sur de Sudamérica, y la Patagonia.

Luego compararon tres hipótesis sobre las rutas de desplazamiento entre esas regiones. El modelo que mejor se ajustó a los datos describe una expansión gradual, con una dirección predominante de norte a sur.

Advertisement

El principal punto de paso

La dispersión continental de la familia comenzó en América del Norte y avanzó progresivamente hacia la Amazonía, los Andes, el sur del continente y la Patagonia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Bajo el modelo seleccionado, los antepasados de estas aves vivieron inicialmente en América del Norte. La primera expansión hacia México, América Central y el Caribe habría ocurrido hace aproximadamente 7,5 millones de años, antes de que los linajes avanzaran hacia territorios sudamericanos.

La llegada a la Amazonía se calcula en torno a 6,1 millones de años atrás, mientras que el ingreso a los Andes habría sucedido poco después. El sur de Sudamérica habría sido ocupado hace cerca de 4,8 millones de años y la Patagonia, última región colonizada, unos 2,7 millones de años atrás.

Las primeras regiones ocupadas funcionaron como los principales corredores de esta dispersión. Desde allí, los grupos se desplazaron tanto hacia la cordillera andina como hacia la cuenca amazónica. En cambio, la Patagonia recibió aves casi exclusivamente desde el sur del continente.

Advertisement

El análisis incluyó 1.000 simulaciones de la historia evolutiva de la familia. Solo en 4 de ellas se formó una especie nueva en la Patagonia, un resultado que indica que el asentamiento en una zona distinta no implicaba necesariamente la aparición inmediata de nuevos linajes.

Las aves pudieron cruzar agua o conexiones terrestres parciales

México y América Central funcionaron como los principales corredores geográficos para la expansión de las aves hacia la cuenca amazónica y la cordillera andina (Imagen Ilustrativa Infobae)

La formación del puente terrestre de Panamá suele ubicarse entre hace 3 millones y 2,7 millones de años. Si los ictéridos llegaron a Sudamérica alrededor de 6 millones de años atrás, debieron utilizar otra vía para atravesar la separación entre ambos continentes.

Los científicos plantearon 2 posibilidades: que los ejemplares cruzaran extensiones de mar abierto o que aprovecharan islas y conexiones terrestres incompletas existentes antes de la unión definitiva. Sin embargo, el estudio no determina cuál de las opciones ocurrió.

Advertisement

La cronología coincide con un cambio ambiental registrado en el norte de Sudamérica: entre hace 9 millones y 6 millones de años, el levantamiento de los Andes favoreció la expansión de paisajes abiertos y cubiertos de pastos. Los pechos amarillos y sus parientes, el primer grupo que se separó dentro de la familia, viven en ese tipo de hábitat.

Los autores aclararon que la coincidencia temporal no demuestra que la expansión de los pastizales haya causado el desplazamiento de las aves. Sin embargo, el trabajo identifica que ambos procesos ocurrieron durante un período similar.

La diversidad de especies requiere otras explicaciones

El estudio plantea que los antepasados de estas aves debieron cruzar tramos de mar abierto o aprovechar islas previas a la unión física de las Américas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La familia reúne más de un centenar de especies, pero la geografía no explica por sí sola esa variedad. La mayor cantidad de nuevas especies se habría originado en México y América Central, seguidos por la Amazonía y América del Norte, con ritmos de formación semejantes en las 2 grandes masas continentales.

Advertisement

Los autores explicaron que hay rasgos que el modelo nunca midió, entre ellos figuran la especialización en ciertos alimentos o hábitats, la conducta social y la elección de pareja.

Estudios posteriores podrían integrar esos rasgos para establecer por qué algunos grupos de oropéndolas, zanates y tordos originaron más especies que otros.

bienteveo,Pitangus sulphuratus,fauna tropical

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Alemania, 30 días después: qué cambió desde el terremoto de Alice Weidel

Published

on



Hace exactamente treinta días Alemania se despertó con un resultado que merecía algo más que reuniones de comité, declaraciones solemnes y caras largas.

AfD había obtenido 43,8% en Sajonia-Anhalt. La CDU, 17,2%. Ulrich Siegmund quedó apenas tres bancas por debajo de la mayoría absoluta.

Advertisement

Friedrich Merz dijo estar profundamente conmocionado. Markus Söder, jefe de la CSU bávara, habló de un “golpe en la boca del estómago”.

Tenía razón en lo del golpe. Lo que Berlín no parece haber entendido es que el estómago no era el órgano que debía reaccionar.

Era el cerebro.

Advertisement

Treinta días después, INSA coloca a AfD en 30,5% nacional y CDU/CSU en 17,5%. El 5 de septiembre estaban 28% y 20%. La brecha pasó de ocho a trece puntos.

Infratest dimap es menos extremo —27% contra 20%— pero cuenta la misma historia. Y hay algo peor para Merz: sólo 10% está satisfecho con su gestión y 88% insatisfecho, mínimo histórico del DeutschlandTrend.

No parece una pequeña indigestión electoral.

Advertisement

El humor cambió. Merz se amargó

Casi nueve de cada diez alemanes miran la situación del país con preocupación. Tres de cada cuatro dicen sentir sobre todo las cargas de las decisiones gubernamentales y no sus beneficios.

Ahí está la clave. Alemania no se volvió súbitamente ultraderechista el 6 de septiembre. Se está quebrando la confianza en que el sistema tradicional pueda producir resultados.

Y mientras tanto Alice sonríe. No necesita hacer demasiado: sus adversarios colaboran.

Advertisement

Dos semanas después llegó Mecklenburg-Vorpommern. AfD volvió a ganar: 38,2%. CDU obtuvo 4,9% y, por primera vez, quedó fuera de un Parlamento regional.

Merz volvió a lamentarse.

Y volvió a prometer reformas.

Advertisement

Quizás alguien en la Cancillería debería explicarle que repetir una respuesta esperando un resultado diferente no constituye exactamente una estrategia.

Söder parece haber olido mejor el problema: a un tortazo político por derecha se le responde con otro más fuerte, no con una comisión que entregue sus conclusiones el año próximo.

Y hoy apareció otra imagen incómoda. Tobias Rausch, de AfD, fue elegido presidente del Parlamento de Sajonia-Anhalt con 48 votos. AfD tiene 39 diputados y los cinco legisladores de BSW habían anunciado su apoyo.

Advertisement

Todavía sobran cuatro votos.

El sufragio fue secreto.

El Brandmauer sigue en pie, naturalmente.

Advertisement

Sólo que alguien acaba de descubrir cuatro ladrillos flojos.

Alice descubre las ventajas de la moderación

Weidel también entendió que para llegar al poder no basta con protestar: hay que parecer capaz de gobernar.

Un documento estratégico conocido esta semana propone dejar la salida del euro para después: primero renegociar Europa, recuperar competencias nacionales y obtener opt-outs. Si eso fracasa, recién entonces habrá un referéndum.

Advertisement

Después de años amenazando con abandonar el club, Alice parece haber descubierto algo elemental: quizá resulte más rentable quedarse con el edificio y cambiar el reglamento.

Con Rusia necesita menos sutilezas. Dirigentes de AfD preparan para 2027 una eventual reunión de Weidel y Tino Chrupalla con Kirill Dmitriev, enviado económico de Vladimir Putin, para discutir el retorno del gas ruso si antes existe un marco de paz con Ucrania.

La receta es seductora: energía barata, sanciones afuera y negocios adentro.

Advertisement

Por Nord Stream deberá volver a pasar gas. La historia, aparentemente, tendrá que buscarse otro caño.

Merz elige Kiev

Merz respondió este domingo desde el otro extremo.

Viajó a Kiev, anunció 1.000 millones de euros adicionales de ayuda militar y otros 350 millones para infraestructura energética. Empresarios alemanes que lo acompañaron firmaron 14 acuerdos por unos 6.600 millones de euros, incluyendo defensa aérea, radares y drones.

Advertisement

Puede existir una sólida justificación estratégica para hacerlo. Pero existe también una pregunta política que Merz no puede evitar: ¿cómo se explica esa prioridad a un país donde tres de cada cuatro ciudadanos sienten que soportan las cargas de las decisiones del gobierno?

Gobernar no consiste solamente en tener razón.

También consiste en conseguir que la sociedad comprenda hacia dónde se la conduce.

Advertisement

Y ahora, un ex jefe de espías

Como si a Alemania le faltaran ingredientes para este otoño, hoy fue detenido August Hanning, director del BND —la inteligencia exterior alemana— entre 1998 y 2005.

La Fiscalía sospecha que obtuvo mediante pagos material secreto y utilizó información clasificada para elaborar un análisis destinado a un servicio de inteligencia extranjero. Su antiguo colaborador Manfred D. habría suministrado alrededor de 2.000 documentos.

Conviene aclararlo: la investigación conocida hasta ahora no establece que el destinatario haya sido Rusia.

Advertisement

Pero la imagen es demoledora.

Mientras Alemania discute Rusia, Ucrania, Nord Stream, guerra híbrida y seguridad energética, uno de sus antiguos jefes de inteligencia termina detenido bajo sospecha de espionaje y tentativa de alta traición.

No es una conexión.

Advertisement

Es el clima.

El problema es bastante mayor que Alice

Aquí aparece el verdadero debate europeo.

Quizás es el momento en que surgen las preguntas políticamente incorrectas: ¿cómo pueden las actuales democracias parlamentarias enfrentar fenómenos políticos disruptivos y distópicos que avanzan mucho más rápido que su capacidad de reaccionar? ¿Y están preparadas para ejecutar las transformaciones económicas que Europa necesita aunque impliquen recortar gastos públicos faraónicos, desmontar burocracias y revisar privilegios construidos durante décadas?

Advertisement

No es la democracia lo que está agotado.

Es una determinada forma de administrarla.

Coaliciones de tres o cuatro partidos, vetos cruzados, ministerios repartidos para sostener mayorías, burocracias que crean nuevas burocracias para administrar las anteriores y Estados que descubren una agencia pública para resolver los problemas creados por otra.

Advertisement

Mientras Estados Unidos y China compiten en inteligencia artificial, semiconductores, energía, defensa, biotecnología y espacio, Europa produce reglamentos.

Y facturas.

Y acaso no será el momento que aparezca Peter Thiel, hoy cómodamente viviendo en Buenos Aires, con sus ideas y propuestas de gobiernos con tecno-estructuras meritocráticas, con estructuras chicas (o por lo menos más chicas que las actuales gastadoras compulsivas), y funcionarios con atributos meritocráticos..?? . El es alemán de nacimiento, amigo de Alice Weidel quien dijo hace un año que si llega al poder, lo encumbra como ministro.

Advertisement

Prueba del actual derrumbe y desorden son los criterios fiscales de Maastricht que siguen diciendo 3% de déficit y 60% de deuda sobre el PBI. Pero doce de los 27 miembros de la Unión terminaron 2025 por encima de aquel 60%. Francia: 115,6%. Italia: 137,1%. España: 100,7%. Hasta la disciplinada Alemania: 63,5%. La eurozona en conjunto: 87,8%.

Maastricht sobrevive espléndidamente.

Pero sobre el papel.

Advertisement

Europa necesita gastar más en defensa, energía, infraestructura y tecnología; no sostener más la entelequia de un “estados de bienestar” diseñados para otra demografía; reducir deuda y déficit; y competir con Estados Unidos y China.

No existe suficiente dinero para hacerlo todo.

Y tampoco suficiente tiempo.

Advertisement

La propia Comisión reconoce que la productividad europea por hora trabajada equivale apenas al 78,5% de la estadounidense, con un retraso particularmente serio en tecnología digital. Mario Draghi ya escribió el diagnóstico: inversión, energía competitiva, innovación, mercados de capitales integrados y menos fragmentación.

El problema europeo no es la falta de informes. Es su extraordinaria capacidad de encargarlos y su mucho menor capacidad de ejecutarlos.

Treinta días

Sajonia-Anhalt puede terminar siendo mucho más que una elección regional.

Advertisement

En treinta días AfD pasó del 43,8% en Sajonia-Anhalt al 30,5% en una encuesta nacional. Ganó otra elección regional. CDU siguió cayendo. Merz alcanzó mínimos históricos. El Brandmauer mostró fisuras. AfD empezó a discutir cómo gobernar, cómo reformular Europa y cómo volver a hacer negocios con Moscú.

Alice Weidel no creó esta crisis.

La está aprovechando.

Advertisement

Y quizá allí radique el error fundamental de Friedrich Merz: sigue tratando a AfD como el problema cuando probablemente sea también el síntoma.

Alemania —y posiblemente Europa— atraviesa un momento bisagra en el que crecimiento mediocre, pérdida de competitividad, presión fiscal, inmigración, energía cara, guerra y revolución tecnológica ocurren simultáneamente.

Frente a semejante transformación, administrar la política como siempre puede resultar tranquilizador.

Advertisement

También puede resultar fatal.

Porque los sistemas políticos suelen descubrir que el mundo cambió bastante después de que los votantes ya lo hicieron.

Domestic,Politics,Europe,Government / Politics

Advertisement
Continue Reading

Tendencias