ECONOMIA
“Hay una especie de debilidad cambiaria”: un ex viceministro de Economía de Caputo pidió la liberación total del cepo al dólar

El ex viceministro de Economía, Joaquín Cottani, realizó un análisis crítico sobre el programa financiero presentado esta semana por el gobierno de Javier Milei, advirtió sobre «debilidades cambiarias» y aseguró que todavía no se produjo la remonetización de la economía que aguarda el equipo de Luis Caputo.
Las declaraciones de Cottani, quien fuera el segundo del ministro del actual Economía, se centraron en la sustentabilidad del esquema actual y en los riesgos que enfrenta el Banco Central de la República Argentina (BCRA) frente a la necesidad de acumular reservas.
“El 2026 estaba asegurado, la duda era sobre 2027”, expresó Cottani al referirse a la presentación del programa financiero para cubrir los compromisos de este año y el siguiente. En declaraciones al canal de streaming Neura, el exfuncionario señaló que la principal inquietud del mercado no radicaba en la capacidad de pago inmediata, sino en la posibilidad de sostener los compromisos para 2027.
Uno de los ejes de su crítica se centró en la capacidad del BCRA para cumplir simultáneamente con el pago de su propia deuda, la deuda del Tesoro y la acumulación de reservas, sin que esto repercuta negativamente en el tipo de cambio. “¿Podrá el BCRA, sin afectar el tipo de cambio de una manera disruptiva, comprar todas las reservas que hacen falta para pagar su propia deuda, la deuda del Tesoro y acumular?”, planteó.

La preocupación por la reactivación económica también ocupó un lugar central en el análisis del economista. Bajo su perspectiva, el mercado observa con atención el panorama electoral de 2027 y la posibilidad real de una mejora en la economía antes de esa fecha: “La sorpresa que le llega al Gobierno es la falta de remonetización en pesos de la economía. Más que todo, del aumento de la demanda de dinero”.
En relación a este tema, el analista económico vinculó su evolución al comportamiento del tipo de cambio y a las expectativas devaluatorias. “Lo que tiene que bajar es la expectativa de inflación a futuro, que está ligada al tipo de cambio y a la expectativa de devaluación. Si bajo la inflación atrasando el tipo de cambio y —ojalá no ocurra, hasta ahora no ocurrió— atrasando tarifas, la gente se pregunta si es sostenible”, añadió.
Por otra parte, consideró que las inversiones directas todavía no se materializan y reconoció el potencial a futuro del país, aunque condicionado por el ciclo electoral y el ánimo social. “La Argentina tiene buen futuro, eso todo el mundo lo ve. Pero tiene que pasar un año electoral sobre el que todavía hay dudas y que depende del humor de la gente. Y esto está asociado a una reactivación que se dé más temprano que tarde”, manifestó.
Uno de los señalamientos más enfáticos de Cottani apuntó a lo que definió como “una especie de contradicción entre lo que el Gobierno dice y hace” en materia cambiaria. Según el ex viceministro de Economía, si bien el mercado opera con mayor libertad, especialmente tras la autorización para pago de dividendos de empresas, persiste la pregunta sobre la falta de señales más contundentes que faciliten el ingreso de capitales. “¿Por qué no abrir el mercado y dar una señal buena que permita que entren capitales con más facilidad? ¿Y por qué no extender los beneficios del RIGI en lugar de crear el Súper RIGI?”, cuestionó.
Sobre la estrategia de financiamiento, consideró acertado que el Gobierno haya planteado que no saldrá al mercado internacional de inmediato, pero sugirió que si las condiciones se presentan, lo hará, ya que eso reforzaría la credibilidad de las cuentas públicas: “Si se dan las condiciones, el Gobierno va a aprovechar para salir al mercado porque eso, de alguna manera, haría mucho más creíble que las cuentas cierren que en lo que el Gobierno presentó”.
El fortalecimiento del mercado de capitales, según Cottani, requiere una remonetización masiva de la economía, proceso que aún no se observa debido a la persistente incertidumbre en torno a la cuestión cambiaria. “Eso no se está dando por un tema de que todavía hay incertidumbre sobre la cuestión cambiaria. En la medida que haya una percepción de que hay controles de cambios porque hay una especie de debilidad cambiaria, está esa incertidumbre”, afirmó
E insistió en la necesidad de avanzar hacia una liberalización plena: “Hace falta liberalizar todo. Sobre todo, el cepo a las empresas para que puedan traer capitales a gran escala sin temor de quedar atrapadas”.
Al analizar la salida parcial del cepo cambiario en abril de 2025, Cottani admitió que hubo un incremento en la demanda, pero planteó que persiste la incertidumbre entre las empresas que no son beneficiarias del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
“En términos cuantitativos, aumentó la demanda de dólares. Pero hay que ver por qué aumentó. Hicimos la mitad del trabajo y dejamos la incertidumbre y la duda (sobre las empresas). Hubiera sido mejor en ese momento liberar todo. A lo mejor, hubiera habido el ajuste cambiario que de todas maneras se dio, pero no existiría la idea de que falta algo y que todavía estamos en una situación medio ambigua respecto de que si no soy beneficiario del RIGI, no puedo traer capital a la Argentina”, subrayó.
Respecto a este régimen, Cottani afirmó que “el RIGI es bueno pero debería existir para todo el mundo”. En su opinión, la extensión de estos beneficios a todos los actores económicos, en lugar de la creación de nuevas categorías, podría mejorar la percepción de seguridad y previsibilidad.
Finalmente, el ex viceministro consideró que una eventual liberalización del cepo para personas físicas podría implicar algún tipo de ajuste, pero no derivaría en una aceleración inflacionaria disruptiva: “Si se liberara lo que queda del cepo a las personas, no descarto que haya algún tipo de ajuste pero no sería traumático. A lo mejor, sería superior a la inflación esperada, pero no aceleraría la inflación y haría que el tipo de cambio mejore un poco en términos de competitividad”.
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ECONOMIA
Mora bajo la lupa




Todo el crédito al sector privado suma actualmente 14,9% del PBI




La cartera comercial representa apenas el 18% del saldo irregular






Lo que más afectó a la economía fue el freno del crédito


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ECONOMIA
Lorena Giorgio, de Equilibra: “La economía no ayuda a ganar las elecciones de 2027”

“Algunos indicadores anticipados dan cuenta de que habrían empezado a recuperar algo de lo perdido en agosto”

“Al Gobierno se le cerró el acceso al mercado en moneda extranjera y le resultará difícil emitir los USD 5.000 millones que proyectaba conseguir del mercado local”

“Los dólares que nos faltaban en nuestras cuentas se generaron en buena medida por una economía que no creció 3,2% como esperaba el mercado, sino que va a crecer por debajo del 2 por ciento”

- Qué tan eficaz sería la intervención en futuros de dólar en un eventual contexto de crisis cambiaria;
- Cómo reaccionaría el mercado ante una seguidilla de caídas en el stock de reservas del BCRA por ventas constantes de dólares del Tesoro; y,
- Cómo evolucionaría la tasa de interés y, en consecuencia, la actividad, el empleo, los ingresos y la opinión pública, durante el trayecto de suba del 25% del tipo de cambio hasta el techo de la banda, que es el punto en el cual el Central podría intervenir libremente según el esquema de bandas que se autoimpuso.
“Un tipo de cambio que se sostiene con una batería de restricciones no puede ser un tipo de cambio de equilibrio”

“El precio de los alimentos podría amortiguar las presiones, dado que los precios internacionales bajaron levemente en las últimas semanas”

ECONOMIA
Ingresos Brutos: la industria pone la mira en las provincias y busca impulsar un nuevo pacto fiscal en el año de elecciones

La discusión sobre los impuestos que afectan a la producción vuelve a ocupar un lugar central en la agenda empresaria. En momentos en que los gobiernos provinciales preparan sus proyectos de ley impositivos para 2027, la industria sigue de cerca las decisiones que tomarán las distintas jurisdicciones sobre Ingresos Brutos, uno de los tributos más cuestionados por el sector y el consenso de los economistas.
El escenario combina expectativas por posibles reducciones, dificultades fiscales en las provincias y un reclamo de coordinación que los industriales buscan instalar en todo el país.
La Unión Industrial Argentina (UIA) pretende aprovechar esta instancia de discusión tributaria para avanzar con una propuesta de reducción de la carga sobre la actividad manufacturera. El planteo tendrá un espacio destacado durante la Conferencia Industrial que la entidad realizará el próximo 3 de noviembre, donde uno de los ejes centrales será la cuestión impositiva y la necesidad de avanzar hacia un Pacto Fiscal Federal Industrial.
El objetivo es que las modificaciones no dependan exclusivamente de decisiones aisladas, sino que formen parte de una estrategia coordinada para reducir los impuestos
La iniciativa tomó impulso durante el Día de la Industria, el 2 de septiembre, cuando el presidente de la entidad, Martín Rappallini, planteó la necesidad de alcanzar un acuerdo que involucre a los distintos niveles de gobierno. El objetivo es que las modificaciones no dependan exclusivamente de decisiones aisladas, sino que formen parte de una estrategia coordinada para reducir los impuestos que afectan a las empresas manufactureras.
En ese contexto, el reciente anuncio de Catamarca de avanzar hacia una alícuota del 0% de Ingresos Brutos para la industria despertó expectativas entre los empresarios. La UIA busca que otras provincias adopten medidas similares, aunque advierte que eliminar el impuesto no resulta suficiente si continúan vigentes los mecanismos de retención y percepción que generan saldos a favor de las compañías.

Consultado al respecto, Carlos Abeledo, jefe del Departamento de Política Tributaria de la central fabril, explicó que el sector pretende impulsar cambios en los tres niveles de gobierno.
“Queremos empezar a atacar fuertemente toda la carga tributaria que tiene la industria”, sostuvo. Según señaló, la entidad busca que la actividad industrial tenga prioridad por su capacidad de generación de empleo y su necesidad de competir.
Si no sacan los regímenes de recaudación, no alcanza con que ellos pongan en 0% la alícuota de Ingresos Brutos (Abeledo)
El especialista explicó que la organización pretende avanzar con una reducción progresiva de Ingresos Brutos hasta alcanzar una alícuota del 0%, pero también reclama la eliminación de los regímenes de recaudación. Según Abeledo, estos mecanismos provocan que las empresas acumulen saldos a favor que aumentan mes a mes y cuya devolución resulta difícil.
De acuerdo con los cálculos que mencionó, la alícuota nominal promedio del impuesto es del 1,5%, pero la carga que afrontan las empresas llega al 3,4% al considerar los regímenes de recaudación. La diferencia refleja, según su planteo, el problema financiero que generan las retenciones y percepciones sobre las compañías.
“Si no sacan los regímenes de recaudación, no alcanza con que ellos pongan en 0%”, advirtió Abeledo al referirse a las iniciativas provinciales. En algunas jurisdicciones existen mecanismos para compensar saldos a favor con otros impuestos, mientras que en otras es posible solicitar devoluciones, aunque el dirigente señaló que las posibilidades de recuperarlos son escasas.
Las provincias y las dificultades para reducir impuestos
El principal obstáculo para avanzar con las rebajas es la situación de las cuentas públicas provinciales. Nadín Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), advirtió que el deterioro de la recaudación limita considerablemente el margen para introducir modificaciones tributarias.

“El contexto de pérdida de recaudación, a mi criterio, va a limitar al extremo las posibilidades de bajas”, sostuvo. Según explicó, las provincias enfrentan situaciones de déficit o de superávit muy reducido, lo que dificulta resignar ingresos provenientes de uno de sus principales tributos.
En ese escenario, Argañaraz consideró más probable que las modificaciones surjan de un acuerdo entre varias jurisdicciones que de iniciativas individuales. A su entender, una transformación de mayor alcance debería incluir una reforma tributaria, una revisión de la distribución de la recaudación y cambios en la asignación de las responsabilidades de gasto.
El economista destacó que el impacto directo conjunto de Ingresos Brutos y las tasas municipales sobre el precio de venta industrial, neto de IVA, alcanza el 2%, considerando promedios ponderados de todo el país. También dijo que durante los últimos tres años no se registraron cambios sensibles en la carga analizada.
El impacto directo conjunto de Ingresos Brutos y las tasas municipales sobre el precio de venta industrial, neto de IVA, alcanza el 2 por ciento (Argañaraz)
La UIA, por su parte, sostiene que la discusión debe involucrar a las 24 jurisdicciones. Abeledo explicó que el funcionamiento del Convenio Multilateral, vigente desde 1977, y de los sistemas administrados por la Comisión Arbitral requiere una revisión para que las reducciones tributarias tengan efectos sobre las empresas que desarrollan actividades en distintas provincias.
“Queremos un pacto, sentarnos a la mesa para discutir este tema”, dijo el representante industrial. Como antecedentes mencionó el Pacto Federal de 1994 y el Consenso Fiscal de 2017, al que adhirieron 22 provincias, con excepción de La Pampa y San Luis.
El costo para el sector fabril
Uno de los argumentos centrales del reclamo industrial es el “efecto cascada” de Ingresos Brutos. A diferencia de otros tributos, el impuesto provincial grava la facturación en distintas etapas de la cadena de producción, lo que provoca una acumulación de carga tributaria a medida que los bienes atraviesan sucesivos procesos industriales.
Un relevamiento de la UIA sobre ocho impuestos —cinco nacionales, dos provinciales y uno municipal— ubicó a la Argentina en el primer lugar de presión tributaria entre los países analizados al incorporar el efecto de la informalidad. Abeledo señaló que ese fenómeno, que estimó cercano al 50%, incrementa la carga que soportan las empresas formales.

La comparación internacional de la entidad también identifica a la Argentina como el país con mayor carga de Ingresos Brutos y tasas municipales sobre la industria entre siete economías relevadas. El estudio destaca que las tasas municipales recaen sobre una base similar a la utilizada por el tributo provincial.
En el caso de Buenos Aires, un informe de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (Uipba) detectó que la carga de Ingresos Brutos supera a la de Santa Fe y Córdoba en ocho de las diez cadenas productivas estudiadas.
La carga de Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires supera a la de Santa Fe y Córdoba en ocho de las diez cadenas productivas estudiadas (Uipba)
El relevamiento también encontró una asociación entre mayor presión tributaria y pérdida de empleo. En las cinco cadenas con mayor sobrecarga, el empleo industrial bonaerense cayó 11,6%, frente al 7,8% del resto del país. El estudio aclara que se trata de una asociación estadística y no de una relación causal comprobada.
Uno de los casos destacados es el de química básica, donde la presión tributaria teórica alcanza el 4,6% en Buenos Aires, frente al 0,9% de Santa Fe. En esa actividad, el empleo bonaerense retrocedió 9,8%, mientras que en el resto del país permaneció sin cambios.
El contexto industrial también aparece reflejado en las cifras de empleo y establecimientos. Entre mayo de 2023 y mayo de 2026, Buenos Aires perdió 41.975 puestos de trabajo industriales y registró una reducción de 1.306 unidades productivas, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo utilizados por la Uipba.
La propuesta bonaerense y el costo fiscal
Frente a ese diagnóstico, la Uipba elaboró un esquema para reducir gradualmente Ingresos Brutos sobre la industria manufacturera sin afectar la recaudación total de la provincia.
La propuesta contempla una exención inmediata para micro y pequeñas industrias con facturación de hasta $3.200 millones, una reducción escalonada para empresas medianas hasta llegar al 0% en tres años y una disminución paulatina para las grandes compañías durante cinco años. Para estas últimas, el objetivo inicial consiste en igualar la alícuota de Córdoba, del 1,2%, y continuar posteriormente con nuevas reducciones.

El documento también propone tratamientos especiales para cadenas con un uso intensivo de insumos intermedios, como la automotriz, la metalmecánica y los hidrocarburos, además de eliminar alícuotas adicionales que afectan a determinados sectores manufactureros.
En materia de saldos a favor, plantea crear una cuenta única tributaria bonaerense por CUIT, que permita utilizar esos créditos para cancelar otros impuestos provinciales y reducir los fondos inmovilizados de las empresas.
Para compensar la menor recaudación industrial, el esquema incluye ampliar el padrón de contribuyentes, incorporar más agentes de retención y percepción y revisar determinados tratamientos tributarios del comercio (Uipba)
Para compensar la menor recaudación industrial, el esquema incluye ampliar el padrón de contribuyentes, incorporar más agentes de retención y percepción y revisar determinados tratamientos tributarios del comercio. Según las estimaciones de la Uipba, la aplicación conjunta de las medidas permitiría alcanzar un impacto fiscal neto del 0% durante los primeros tres años.
Un reclamo que también alcanza a Nación y municipios
Aunque Ingresos Brutos ocupa el centro de la discusión, la UIA pretende extender el acuerdo tributario a los otros niveles de gobierno.
En el plano nacional, la entidad propone ampliar el cómputo del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, conocido como impuesto al cheque. El objetivo es que las empresas puedan utilizar el 100% de lo abonado como pago a cuenta no solo de Ganancias, sino también del IVA y de las cargas sociales.
Otra iniciativa consiste en recuperar el mecanismo que permitía computar una parte de las contribuciones patronales como crédito fiscal del IVA, establecido originalmente por el Decreto 814 de 2001. Según Abeledo, ese beneficio se eliminó con la reforma de 2017 y se restableció posteriormente en niveles reducidos.
En el ámbito municipal, la UIA reclama establecer límites a las tasas de Seguridad e Higiene, que en muchos distritos se calculan sobre la facturación de las empresas. La propuesta apunta a reemplazar ese criterio por montos fijos.
Abeledo también planteó que una reducción de la presión tributaria podría acompañarse de medidas destinadas a mejorar la información fiscal, ampliar la formalización y favorecer nuevas inversiones productivas.
sector industrial,impuestos,presión fiscal
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