INTERNACIONAL
Quiénes son los posibles candidatos a Papa tras la muerte de Francisco: los europeos, los “tapados” y los moderados

La muerte de Papa Francisco en la madrugada de este 21 de abril marcó el fin de un pontificado caracterizado por su enfoque progresista y sus esfuerzos por acercar la Iglesia Católica a la modernidad. Con una salud cada vez más frágil en los últimos años, las preguntas sobre su sucesión llevan tiempo debatiéndose y ahora el mundo espera con ansiedad quién ocupará su lugar en la Santa Sede. La elección de su sucesor recaerá en el Cónclave Papal, compuesto por los cardenales menores de 80 años, quienes se reunirán en la Capilla Sixtina para decidir el futuro de la Iglesia.
La incógnita no es solo quién será el próximo Papa, sino qué dirección tomará la Iglesia. Los posibles sucesores varían considerablemente en su enfoque teológico, político y pastoral, lo que hace que el proceso sea aún más intrigante. “La gran pregunta que tienen que resolver los cardenales ahora es si quieren un Papa europeo o no”, explica a infobae Inés San Martín, vicepresidenta de Comunicación de las Obras Misionales Pontificias, ex co-editora de CruxNow.com y periodista con años de cobertura papal. “Esta pregunta también puede leerse como, ¿quieren continuidad con el papado de Francisco o no?”, analiza.

La especialista en el Vaticano ve muy difícil la elección de un latinoamericano y ninguna chance para los norteamericanos. De los no europeos, se inclina por los africanos. En ese grupo reducido incluye al congoleño Fridolin Ambongo Besungu y al nigeriano Peter Ebere Okpaleke.
Edward Pentin, conocido vaticanista, periodista de National Catholic Register y corresponsal de EWTN News, publicó tiempo atrás un libro autorizado sobre el tema, titulado: “El próximo Papa: los principales cardenales candidatos”. La investigación proporcionó la primera lista documentada sobre la posible sucesión aún cuando la salud de Francisco todavía no suponía urgencia. De ese listado, hay varios nombres que siguen vigentes y otros que se sumaron.

Con 70 años, el Cardenal Pietro Parolin, actual secretario de Estado del Vaticano, es uno de los favoritos para suceder al Papa. El italiano, con una larga trayectoria en el ámbito diplomático, Parolin es considerado un moderado. A pesar de su cercanía al poder, demostró ser un hombre de consenso, buscando soluciones diplomáticas en lugar de imponer ideologías. Su perfil lo posiciona como una figura estable y respetada, con capacidad para unir a los sectores más diversos de la Iglesia. Sin embargo, explica Inés San Martín a Infobae, la historia le juega en contra: “Parolin sería una continuidad de Francico, sí, pero tradicionalmente el secretario de Estado no es elegido”.

El cardenal húngaro Peter Erdö es conocido por sus posturas conservadoras, especialmente en lo relacionado con el matrimonio y los derechos de las personas LGBTQ+. Con 72 años, ha sido una voz importante en la Iglesia Católica europea como presidente sel Consejo de Conferencias Episcopales de Europa. Su visión tradicional de la moral católica podría atraer a los sectores más conservadores de la Iglesia, pero también podría generar tensiones con quienes siguen el camino más inclusivo de Francisco, asegura Pentin.

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“Erdö habla poco con los medios, por lo que no tiene una campaña armada por él, lo que podría dificultar su elección. Fue un candidato muy fuerte hace 5 años y ahora esta un poco desaparecido. Entonces era presidente de la Conferencia Episcopal Europea pero ya no lo es, y su influencia en los sínodos disminuyó”, detalló San Martín.

El filipino Luis Antonio Tagle es otro de los grandes nombres en la lista de sucesores. A sus 67 años, es el primer cardenal de Filipinas y, de ser elegido, se convertiría en el primer Papa asiático. Tagle es conocido por sus posturas progresistas y su enfoque pastoral inclusivo. En el pasado, ha criticado la actitud de la Iglesia hacia las personas divorciadas y las comunidades LGBTQ+, y abogó por una mayor acogida. Pentin advierte que su perfil podría representar una continuación de las políticas de Francisco, buscando abrir la Iglesia a los desafíos contemporáneos.
Para San Martín es una opción muy interesante, pero tiene la “desventaja” de que es un poco joven. “De ser elegido tendría un pontificio largo de unos 15 años”, advierte. Resalta como otra posible desventaja que “es muy bueno dando homilia y es un hombre muy pastoral, pero sus hermanos cardenales pueden cuestionar qué tan bueno es como administrador”.

El italiano Matteo Zuppi, considerado un cercano aliado de Francisco, también es un fuerte candidato. A sus 69 años, Zuppi ha mostrado un enfoque ecuménico y ha sido muy activo en la diplomacia internacional, incluso participando en misiones de paz. Es un defensor del diálogo con las comunidades LGBTQ+ y de una Iglesia más abierta y menos dogmática. La cercanía con el Papa saliente podría facilitar su elección, pero también podría generar resistencia entre los sectores más conservadores.
San Martín reslata que el perfil tan bajo de Zuppi podría ser un obstáculo para su elección: “Le costaría mucho conseguir la mayoria de los votos y hay muchos conservadores que no lo votarían”.

El congoleño de 65 años es el presidente del Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar. El capuchino conservador, anuló la doctrina de la Fiducia suplicante, la cual permitía a los sacerdotes bendecir a parejas no casadas o del mismo sexo en el continente africano. “Es cierto que es conservador, pero es un conservador africano, que no es lo mismo”, advierte San Martín en la conversación con Infobae.

El nigeriano de 62 años es otra de las opciones africanas. “Podría ser el tapado”, alerta San Martín. La vaticanista explica que es más de centro que Ambongo Besungu, y tiene un bagaje interesante a nivel pastoral. Nombrado por Benedicto XVI recien pudo ocupar su puesto gracias a la determinación de Francisco que luchó pro él cuando su propio país le ponía trabas a su nominaciíon.
“Es una continuidad de Francisco pero es más conservador de lo que la gente piensa”, explica San Martín.

Charles Maung Bo, el arzobispo de Yangón (Myanmar) de 76 años, expresó su condena contra la violencia que ha provocado la junta militar del país, especialmente contra las aldeas y las iglesias católicas. Myanmar, un país mayoritariamente budista, ha sido escenario de ataques por parte del régimen militar, que también afectaron a la aldea de Monhla, su lugar natal, asaltada por las fuerzas militares en 2022.
Nacido en esa pequeña comunidad, Bo se ordenó sacerdote en 1976. A lo largo de su carrera, sirvió en diversas parroquias del centro y noreste del país. En 2003, fue nombrado arzobispo de Yangón, cargo que desempeña actualmente. Además, presidió la Conferencia Episcopal de Myanmar entre 2000 y 2006. En 2015, el papa Francisco lo designó cardenal, y poco después, asumió la presidencia de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia, donde estuvo al frente durante seis años.
“La clave será determinar cuál es la prioridad de los cardenales para el próximo papa: que sea pastoral, liberal o conservador, o un excelente administrador para continuar la transformación de Francisco”, insiste San Martín.

El cardenal italiano Pierbattista Pizzaballa de 60 años, es el patriarca latino de Jerusalén y se posicione como “papable”. “Si bien nació en Italia, es un hombre que hace mucho tiempo tiene su corazón y su ministerio en lo que sería una Iglesia mucho más misionera”, explica San Martín, loq ue lo ubica a mitad de camino entre los europeos y los no europeos.
Con una carrera marcada por la diplomacia y el cuidado de las minorías cristianas en el Oriente Medio, Pizzaballa no solo ha enfrentado desafíos religiosos y políticos, sino que también ha demostrado una habilidad excepcional para navegar las aguas turbulentas de los conflictos regionales. Con un perfil que se aleja de las divisiones internas del Vaticano, Pizzaballa representa una opción interesante para muchos observadores del Vaticano, quienes lo ven como una figura que podría traer estabilidad y equilibrio al papado en un momento crucial.
El Colegio Cardenalicio, encargado de elegir al Papa, incluye a 8 cardenales argentinos, de los cuales 4 tendrán derecho a voto en el próximo cónclave.
Ángel Sixto Rossi, miembro de la Compañía de Jesús, es conocido por su trabajo social y su cercanía con las personas más vulnerables. Fundador de Manos Abiertas, ha sido un firme defensor de la justicia social. Nombrado arzobispo de Córdoba en 2021 por Francisco, Rossi se ha destacado por su enfoque pastoral cercano a las periferias.
Por otro lado, Mario Aurelio Poli ha sido una figura polémica en la administración del Arzobispado de Buenos Aires. Sin embargo, su trabajo en el diálogo interreligioso y su promoción de la pastoral en las periferias continúan siendo su legado principal.
Vicente Bokalic Iglic, quien fue nombrado cardenal en diciembre de 2024, es conocido por su trabajo pastoral en el norte de Argentina, donde se dedicó a acompañar a las comunidades más vulnerables. Su nombramiento, aunque reciente, lo posiciona como un actor clave en el futuro de la Iglesia argentina.
Finalmente, Víctor Manuel Fernández, conocido como “Tucho”, es uno de los cardenales más cercanos a Francisco. Su nombramiento como prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe en 2023 le otorga un papel crucial en la Curia Vaticana, aunque sus posiciones progresistas, como la aprobación de la bendición de parejas del mismo sexo, han generado controversias dentro de la Iglesia.
Ninguno de los cuatro aparece como favorito aunque todos están en carrera. No parace ser el tiempo de otro latinoamericano, por esos sus chances disminuyen.

La elección de un nuevo Papa es un proceso solemne y profundamente significativo para la Iglesia Católica, se lleva a cabo en un evento conocido como el cónclave, una reunión cerrada de cardenales convocada para elegir al sucesor de San Pedro. Durante este cónclave, los cardenales electores —es decir, aquellos con menos de 80 años— se reúnen en la Capilla Sixtina del Vaticano para votar de manera secreta hasta que un candidato obtenga la mayoría necesaria.
Según las reglas vigentes hasta enero de 2025, hay un total de 138 cardenales electores, de un total de 252 cardenales en la Iglesia. Este sistema está diseñado para asegurar que el electorado esté compuesto por miembros del Colegio de Cardenales con experiencia y cercanía a los asuntos de la Iglesia. Solo aquellos menores de 80 años pueden votar en la elección, lo que limita el número de candidatos y, al mismo tiempo, busca mantener el vigor y la capacidad de discernimiento del proceso.
El cónclave se desarrolla en varias rondas de votación diarias. Generalmente, se realizan hasta cuatro rondas de votación al día hasta que un candidato recibe el apoyo mayoritario necesario para ser elegido Papa. Para que un cardenal sea elegido, debe obtener al menos dos tercios de los votos. Este proceso puede durar entre 15 y 20 días, dependiendo de la rapidez con que los cardenales lleguen a un consenso.
El cónclave, además de ser una reunión política de gran peso, es también un evento de gran significado religioso. En su ritual, se encuentran aislados del mundo exterior para garantizar que sus decisiones no se vean influenciadas por factores externos. Durante el cónclave, también recitan oraciones y celebran misas, buscando la guía divina en la elección del nuevo Papa.
Este procedimiento, que ha permanecido en gran medida inalterado durante siglos, garantiza que el proceso de sucesión sea llevado a cabo con el máximo nivel de seriedad y respeto por la tradición de la Iglesia Católica. Tras la elección, aparece la emocionante fumata blanca, este humo blanco que emerge de la chimenea de la Capilla Sixtina es la señal inequívoca de que el cónclave ha llegado a una decisión. Y finalmente, el “Habemus Papam”, donde el nuevo Papa es presentado a los fieles en la Plaza de San Pedro, marcando el final del cónclave y el comienzo de un nuevo papado.
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INTERNACIONAL
Trump gives Iran 10-day ultimatum, but experts signal talks may be buying time for strike

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President Trump said in June he would decide «within the next two weeks» whether to strike Iran. He made the decision two days later.
On Thursday, he gave Tehran another clock, saying the Islamic Republic has 10 to 15 days to come to the negotiating table or face consequences.
The compressed timeline now sits at the center of a new round of high-stakes nuclear diplomacy. But with Trump, deadlines can serve as both warning and weapon.
Jason Brodsky, policy director at United Against Nuclear Iran, told Fox News Digital, «The Iranian regime has been operating under a grand delusion that they can turn President Trump into President Obama and President Trump has made it clear that that’s not happening.»
TRUMP MEETS NETANYAHU, SAYS HE WANTS IRAN DEAL BUT REMINDS TEHRAN OF ‘MIDNIGHT HAMMER’ OPERATION
Map of US naval ships in the Middle East. (Fox News )
Brodsky said there is little expectation inside the administration that diplomacy will produce a breakthrough. «I think there’s deep skepticism in the Trump administration that this negotiation is going to produce any acceptable outcome.»
Instead, he said, the talks may be serving a dual purpose. «They’re using the diplomatic process to sharpen the choices of the Iranian leadership and to buy time to make sure that we have the appropriate military assets in the region.»
A Middle Eastern source with knowledge of the negotiations told Fox News Digital that Tehran understands how close the risk of war feels and is unlikely to deliberately provoke Trump at this stage.
However, the source said Iran cannot accept limitations on its short-range missile program, describing the issue as a firm red line set by Supreme Leader Ali Khamenei. Iranian negotiators are not authorized to cross that boundary, and conceding on missiles would be viewed internally as equivalent to losing a war.
The source indicated there may be more flexibility around uranium enrichment parameters if sanctions relief is part of the equation.
According to Brodsky, Iran’s core positions remain unchanged. «They’re trying to engage in a lot of distraction… shiny objects, to distract from the fact that they’re not prepared to make the concessions that President Trump is requiring of them,» he said. «The Iranian positions do not change and have not changed fundamentally. They refuse to accept President Trump’s position on zero enrichment. They refuse to dismantle their nuclear infrastructure. They refuse limitations on Iran’s missile program, and they refuse to end support for terror groups.»
VANCE WARNS IRAN THAT ‘ANOTHER OPTION ON THE TABLE’ IF NUCLEAR DEAL NOT REACHED

USS Gerald R. Ford pictured in the Mediterranean Sea. (U.S Naval Forces Central Command / U.S. 6th Fleet / Handout via Reuters)
Behnam Taleblu, senior fellow at the Foundation for Defense of Democracies, warned that Tehran may be preparing a different kind of proposal altogether.
«The first kind of deal that we have to be worried about… they may pitch an agreement that is based more on transposing the current reality onto paper… these kinds of agreements are more like understandings,» Taleblu said.
«You take the present reality, and you transpose that onto paper, and then you make the U.S. pay for something it already achieved.»
Taleblu outlined what he sees as Tehran’s strategic objectives. «The Iranians want three things, essentially. The first is they want to deter and prevent a strike.»
«The second is that they are actually using negotiations… to take the wind out of the wings of Iranian dissidents. And then the third is… they actually do want some kind of foreign financial stabilization and sanctions relief.»
«What the Iranians want is to play for time… an agreement like this doesn’t really require the Iranians to offer anything.»
RETIRED GENERAL ARGUES MILITARY ACTION AGAINST IRAN IS ‘BEST OPTION’ AS TRUMP FACES ‘HISTORIC OPPORTUNITY’

Iran’s Supreme Leader, Ayatollah Ali Khamenei pictured sitting next to senior military official in Iran. (Getty Images)
At the same time, Taleblu said the administration’s intentions remain deliberately opaque. «It’s hard to read the tea leaves of the administration here. Obviously, they don’t want a nuclear Iran, but also obviously they don’t want a long war in the Middle East.»
«The military architecture they’re moving into the region is signaling that they’re prepared to engage in one anyway. The question that the administration has not resolved politically… is: What is the political end state of the strikes? That’s the cultivation of ambiguity that the president excels at.»
Jacob Olidort, Chief Research Officer and Director of American Security at the America First Policy Institute, told Fox News Digital, «The President has been clear that he wants to give diplomacy a chance. However, if, in his estimation, diplomatic efforts prove unsuccessful, he will almost certainly turn to military options. What is rightfully unpredictable is the specific objective and scope of military action the President may take.»
«Specifically, will military action serve as a new layer of diplomatic pressure towards creating a new opportunity to make Iran agree to our demands — military force as coercive diplomacy — or simply achieve the intended objectives that diplomacy could not? Regardless, the President has a record of taking bold action to protect the American people from Iran’s threats.»
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Iranians gather while blocking a street during a protest in Tehran, Iran on Jan. 9, 2026. (MAHSA / Middle East Images / AFP via Getty Images)
Public sentiment inside Iran remains deeply divided, Iranian sources told Fox News Digital. Many view a foreign military invasion as unacceptable, while anger over the killing of young protesters continues to fuel domestic tensions and uncertainty.
With a 10 to 15-day window ticking, Trump’s deadline may function less as a calendar marker and more as leverage.
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INTERNACIONAL
Trump desafía a la Corte Suprema de EE.UU. y anuncia un nuevo arancel general del 10% a las importaciones

El presidente estadounidense Donald Trump anunció la imposición de un nuevo arancel general del 10% sobre todas las importaciones y cuestionó con dureza a la Corte Suprema de EE.UU., luego de que el máximo tribunal del país declarara ilegal su política de gravámenes aplicada bajo una ley de emergencia nacional.
En una rueda de prensa, Trump calificó el fallo como “profundamente decepcionante” y afirmó sentirse “absolutamente avergonzado” por “ciertos miembros” de la Corte —de mayoría conservadora— que votaron en su contra.
Además, sostuvo que el alto tribunal está influido por “intereses extranjeros”, una acusación que elevó aún más la tensión institucional tras la sentencia.
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Pese al revés judicial, el mandatario adelantó que avanzará con “alternativas” para sostener su estrategia comercial y defendió el uso de los aranceles como una herramienta clave de presión económica y diplomática. En ese marco, buscó llevar tranquilidad sobre el futuro de los acuerdos comerciales vigentes y aseguró que la decisión judicial no los invalida.
La sede de la Corte Suprema de Estados Unidos en Washington. (Foto: Rahmat Gul/AP/Archivo)
El fallo de la Corte Suprema, adoptado por seis votos contra tres, determinó que Trump excedió su autoridad al imponer gravámenes amparado en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional. Según el tribunal, esa norma no autoriza al presidente a fijar derechos de aduana, una potestad que corresponde exclusivamente al Congreso.
“El presidente se arroga la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente gravámenes de monto, duración y alcance ilimitados”, escribió el presidente del tribunal, John Roberts, al fundamentar la decisión. La Corte subrayó además que la administración Trump no logró señalar ninguna ley en la que el Congreso hubiera autorizado expresamente el uso de la IEEPA para ese fin.
La sentencia se refiere a los gravámenes presentados como “recíprocos”, aunque no alcanza a los aplicados a sectores específicos como el automotriz ni a los del acero y el aluminio.
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Durante su primer mandato (2017-2021), Trump ya había utilizado este tipo de medidas como palanca de negociación. Tras regresar al poder en enero de 2025, anunció que recurriría nuevamente a la IEEPA para imponer gravámenes generalizados a la mayoría de los socios comerciales de Estados Unidos, además de tarifas especiales a países como México, Canadá y China por cuestiones vinculadas al narcotráfico y la inmigración.
La decisión del máximo tribunal confirma fallos previos de instancias inferiores que habían declarado ilegales esas medidas. En mayo, un tribunal comercial de primera instancia ya había bloqueado la entrada en vigor de la mayoría de los gravámenes, aunque el fallo quedó en suspenso mientras avanzaba la apelación del gobierno.
Con la resolución definitiva, las empresas que pagaron esos gravámenes podrán solicitar reembolsos al Departamento del Tesoro. Según estimaciones de economistas de la Universidad de Pennsylvania-Wharton, más de 175.000 millones de dólares en ingresos podrían tener que ser devueltos, en medio de cientos de demandas ya iniciadas contra el Estado. Donald Trump, flanqueado por el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, el representante comercial Jamieson Greer y el fiscal general D. John Sauer, habló en una rueda de prensa este viernes en la Casa Blanca tras la sentencia de la Corte Suprema que dictaminó que Trump se había excedido en sus competencias al imponer aranceles. (Foto: Kevin Lamarque/REUTERS)
En paralelo, Trump sostuvo que la mayoría de los acuerdos comerciales negociados por Estados Unidos continúan vigentes pese al fallo judicial. “El acuerdo con India sigue siendo válido”, afirmó durante la conferencia de prensa, y remarcó que “todos los acuerdos” siguen en pie. “Simplemente lo haremos de otra manera”, añadió, tras reiterar que avanzará con el nuevo arancel general del 10%.
El presidente también aludió a la renegociación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, que deberá concluir en julio de este año. El acuerdo —vigente desde 1994— fue escenario de fuertes tensiones en los últimos años a raíz de la política arancelaria impulsada por la Casa Blanca.
Washington, además, negoció un acuerdo provisional con la Unión Europea para desactivar una crisis comercial de gran escala provocada por la imposición de gravámenes entre ambos socios.
(Con información de AFP)
Donald Trump, Estados Unidos
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350 atletas salvadoreños competirán en el Ironman 70.3, el evento internacional más grande del año

El Ironman 70.3, que se celebrará en el lago de Ilopango este fin de semana, contará con la participación de 350 atletas salvadoreños, dentro de un total de casi 1,200 inscritos. La cifra fue confirmada por Pablo Sáenz, presidente de Latam Sports, durante la entrevista AM de Canal 10. El evento ha congregado atletas de diversas partes del mundo y se prevé el ingreso de cientos de turistas a raíz de esta competencia internacional.
“Están inscritos casi 1,200 atletas, de los cuales 350 son salvadoreños”, dijo Sáenz. El resto de los competidores proviene de diferentes puntos de Centroamérica, China, Europa y Sudamérica, lo que convierte a la competencia en una de las más diversas y con mayor proyección internacional para El Salvador en 2026.
El evento representa la primera vez que la franquicia Ironman 70.3 escoge como sede al país centroamericano. La competencia está diseñada para mostrar la capacidad organizativa y el atractivo turístico de El Salvador, además de impulsar el turismo deportivo. La presidenta del Instituto Salvadoreño de Turismo (Istu), Eny Aguiñada, que también estuvo como invitada en el mismo espacio de entrevista, afirmó que la selección del lago de Ilopango para la primera etapa de natación refleja el compromiso con el desarrollo de eventos de talla internacional y la estrategia de posicionamiento impulsada desde el gobierno.
La organización del Ironman 70.3 en El Salvador requirió un proceso complejo de postulación y preparación. Pablo Sáenz explicó que la iniciativa surgió tras constatar el potencial del país: “Escogimos este como un potencial lugar para hacer este evento. Fuimos y tocamos las puertas al gobierno, Eny y la ministra (de Turismo, Morena Valdez) nos recibieron después de varios intentos. Aquí estamos hoy y estamos muy felices. Hemos recibido un gran apoyo del gobierno. Estamos apuntando todos para el mismo camino, que es hacer grande a este país, El Salvador, ponerlo en el mapa mundial como corresponde y mostrar su belleza al mundo”, declaró Sáenz.

Entre los requisitos para albergar la competencia, Latam Sports priorizó la seguridad, la calidad de la infraestructura y la conexión vial. El propio Sáenz subrayó que San Salvador dispone de las condiciones óptimas para recibir tanto a los atletas como a los visitantes extranjeros: “La infraestructura está perfecta para abastecer a todos los atletas, sus acompañantes y todos los turistas que vengan”. puntualizó.
En conferencia de prensa, la ministra de Turismo aseguró hoy que esperan el ingreso de más de 4,000 visitantes para este evento, que ha generado fuerte expectativa entre los salvadoreños.
La prueba comenzará en el lago de Ilopango, donde los participantes deberán completar la etapa de natación en aguas tranquilas, con corrientes mínimas y visibilidad clara de las boyas a lo largo del recorrido. En la entrevista de Canal 10, Sáenz describió el entorno: “Es un lago profundo en la parte a 750 metros desde la orilla. Es profundo, poca turbulencia. Los nadadores van a tener una natación satisfactoria. Lo bueno de nadar en un lago como este, que el agua no se mueve, es que las boyas se ven desde cualquier punto. La navegación va a ser muy sencilla”.
Tras la natación, los atletas recorrerán 90 kilómetros en bicicleta sobre la carretera Panamericana, en una ruta que alterna subidas exigentes en la salida de Apulo y tramos de descensos rápidos. La etapa de ciclismo fue calificada por la organización como de dificultad media. El evento culminará con 21 kilómetros de carrera pedestre en el Centro Histórico de San Salvador, un circuito que resalta la renovación urbana y la transformación de la ciudad en los últimos años.

En cuanto al impacto económico, la presidenta del Istu anticipó que el Ministerio de Turismo presentará cifras oficiales después del evento, aunque ya se prevé un efecto positivo debido al arribo de atletas, familias y equipos de apoyo. La logística ha involucrado la coordinación de diferentes carteras de Estado, desde el Ministerio de Obras Públicas hasta el Ministerio de Salud, además de la articulación con el sector privado para garantizar la calidad de los servicios turísticos.
La competencia de Ironman 70.3 no contará en esta edición inaugural con categoría profesional. Pablo Sáenz explicó que la licencia para este primer año exige realizar una edición piloto solo con atletas amateurs, aunque se espera una disputa reñida por el primer lugar de la clasificación general.
Las autoridades locales han solicitado a los habitantes de San Salvador y zonas aledañas que consulten los canales oficiales del gobierno para conocer los cierres viales y las rutas alternas durante la realización del evento. Además, invitaron a la población a sumarse como espectadores y a brindar su apoyo a los atletas nacionales.
corresponsal:Desde San Salvador, El Salvador
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