POLITICA
Javier Milei repite un libreto dogmático que trae consecuencias impredecibles

El presidente de la Nación, Javier Milei, nunca pensó que Brasil iba a responder a sus insultos con el retiro de su embajador en Argentina. “Lula es un ladrón. Es un corrupto. Estuvo preso. Lo sacaron de prisión por un argumento administrativo. Esperemos que Brasil se pinte de azul. Por el bien de los brasileños. Sacarse a los corruptos, chorros de encima siempre es bueno”, planteó. En cuestión de horas el presidente Lula Da Silva decidió retirar a su embajador Julio Bitelli y, además, rebajó al mínimo su relación diplomática con el gobierno argentino.
Una semana atrás, el canciller argentino Pablo Quirno había subestimado el conflicto. “Argentina no eleva el tema a nivel institucional. Separamos el carril político e ideológico del institucional. Nosotros no respondemos a las declaraciones de Lula ni sus funcionarios (…) es así de fácil (…) No hay ninguna chance de que de nuestro lado las relaciones se rompan”, dijo. Su obsecuencia ante el Presidente quedó a contramano de la realidad.
Milei no se detuvo allí. Por estos días dijo que existen “terroristas disfrazados de estudiantes, terroristas disfrazados de periodistas, terroristas disfrazados de profesores y terroristas disfrazados de investigadores”. La afirmación la realizó el domingo. No hubo una aclaración al respecto. El mandatario también insistió en que la inflación “sería 0” si no hubiera sido por la guerra. También aseguró que la actividad es récord, que la economía crece de manera sostenida, que el consumo está “en un pico histórico” y que los salarios formales le empatan a la inflación, pero que los informales “vuelan”.
Por último, aseguró que “nadie le puso un revólver en la cabeza” a quienes tomaron un crédito de uno o dos millones de pesos para que las cuentas cierren. Más allá de las palabras presidenciales, naturalizadas por la opinión pública como algo anecdótico, el Gobierno avanza a sabiendas de las complicaciones económicas que existen, sobre todo cuando se piensa en el escenario del 2027.
Economistas liberales y muy cercanos a la política económica, como Miguel Ángel Broda, pidieron por estos días algún cambio. A resumidas cuentas, Broda primero dijo que “seguramente la calle estaría mejor con un dólar un poco más caro, pero la obsesión de la inflación claramente no permite un ajuste”. Luego dijo que “abrir la economía con un dólar barato produce que de cada 10 empresas que cierran 5 sean al cuete (…) primero deberíamos tener en cuenta el proceso de transición”.
Dijo además que abrir la economía de esta manera “con China pujante, cambios en ventajas comparativas (…) en un contexto de un tipo de cambio que favorece las importaciones no es lo mejor para un país que tiene que tener industria”. Por último, señaló que “si la economía fuera el elector del presidente Milei, mi impresión es que, a diferencia de mis clientes, va a ser duro”. Por su estudio pasaron economistas como Carlos Melconian, Luis Secco, José Luis Espert, Diego Giacomini, Rodolfo Santángelo y… Javier Milei.
En la urgencia parlamentaria, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, cree que ya no tendrá que realizar más cambios a la Ley de Tierras. Pero del Senado llega otra idea. “Pasamos al 25% el techo. El resto no cambió”, aseguraron desde su entorno a Infobae para desactivar el rumor de más cambios propuestos por bloques aliados que insistieron, durante meses, que el proyecto sin ningún límite a la compra extranjera no iba a salir.
Por estas horas no hay garantías de que estén los votos. ¿Habrá sesión? La pregunta sobrevoló a senadores aliados al bloque que conduce Patricia Bullrich. Desde el sector libertario descartaron una caída de sesión, pero sí entienden que aún no pueden dar por terminada la discusión. “Estamos exageradamente justos. Hay varios senadores que no quieren dar el voto a algo tan importante de esta manera. No descartemos más cambios de acá al jueves”, reconoció un legislador oficialista que, si bien votará a favor, también se preguntó “por qué el apuro de Sturzenegger con algo que no se debatió como corresponde”.
Para sumar condimentos a una sesión que será caliente, la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, habilitó a la senadora Anabel Fernández Sagasti a que vote a distancia desde Mendoza por su embarazo e imposibilidad para viajar a la Ciudad de Buenos Aires el día de la sesión. Igualmente, la medida deberá ser respaldada por los senadores en plena sesión. Más tensión.

Por fuera de este proyecto, como tantos otros que salen de la cabeza del ministro desregulador, puede ser un dolor de cabeza para la gestión libertaria, aunque cuenta con el apoyo total de Javier Milei. La idea de estos cambios ya estaban en la Ley Bases. Luego pasaron a Diputados. Luego se retiraron de esa Cámara y fueron al Senado. Allí, en negociación constante con gobernadores, hubo un camino lleno de obstáculos. Primero volvió a comisión, luego no hubo quórum. En pleno mundial se pidió un cuarto intermedio para rearmar la estrategia y finalmente se llegó a la sesión de mañana jueves. ¿Están los votos? Habrá que ver para creer.
“Esto siempre es hasta el minuto 90”, suele repetir Bartolomé Abdala, senador puntano del oficialismo que el jueves estará al frente de la sesión, ya que la vicepresidenta Victoria Villarruel quedará al frente del Ejecutivo. Este detalle es clave. Milei adelantó su viaje a Ecuador para que la vice no pueda comandar la sesión y, en caso de un desempate, no vote. “No vamos a tener un Cobos”, aseguran.
Más allá de este proyecto, las formas y el fondo de Sturzenegger no dan margen para estar en el medio. Al funcionario lo aman u odian. Sin punto medio. Su ánimo desregulador como un dogma puede generar cambios. Aunque eso no signifique algo positivo. Por lo pronto, en tensión están los sectores de los laboratorios y quienes están en el negocio del Seguro. En batalla abierta quedaron quienes están en el negocio del practicaje y pilotaje mercante. Ante los cambios impuestos, comenzó una medida de fuerza que paralizó la operatoria en los puertos comerciales de la Argentina y afectó a 45 buques del polo agroindustrial. El perjuicio económico oscila entre US$50.000 y US$100.000 diarios por barco. El caos fue tal que el Gobierno tuvo que dar marcha atrás con el decreto y activó una mesa de trabajo para reducir los costos de las tarifas.
“Quieren perder, no hay otra”. La frase retumbó en las oficinas del gobernador Axel Kicillof cuando los dichos de expropiación y nacionalización que lanzó el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, comenzaron a viralizarse. Desde La Plata no creen en los errores, sino en “el poder de daño” que tiene La Cámpora para presionar al mandatario bonaerense a que haya una negociación con los tiempos que desea Cristina Kirchner. “Nosotros mandar a un gobernador a decir algo así es una estupidez difícil de responder”, respondieron desde el camporismo.
Quienes escucharon los últimos días a Kicillof entienden que la idea de una conversación para forzar la unidad con Cristina no sucederá, ya que aún suenan los insultos y acusaciones de Parque Lezama. “Lo putean por traidor e hijo de puta y ahora quiere negociar”. Cree Kicillof que rearmar el Frente de Todos es “perder”. Cuando imagina “nuevas canciones”, el exministro de Economía se refiere, entre otras cuestiones, al armado electoral. En parte por eso y por motivos personales no estuvo el sábado en La Rioja para el acto peronista. ¿Quintela se habrá cortado solo por el desplante? Imposible saberlo.

Kicillof no quiere hablar de internas. Su espacio entiende que es una palabra vieja. “No hay interna cuando tenemos nuestro lugar, que es el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Sí Máximo tiene otro candidato que lo construya. Lo mismo corre para Sergio (Massa). Cada uno arma lo suyo y el año que viene, con encuestas en la mano, se decidirá. Que haya una PASO o una interna. Y se acabó el asunto”, reiteran. Más allá de esa situación, el PJ gobierna Buenos Aires sin el aporte de Nación, a diferencia de Daniel Scioli, María Eugenia Vidal y el propio Kicillof con Alberto Fernández. La situación es otra. El Presidente cortó todo tipo de ayuda. “A pesar de eso pagamos sueldos. Dependemos de la economía nacional para que esto no pase a ser un problema imposible. La coparticipación sigue cayendo”, reclaman, al tiempo que no desconocen el ajuste en las cuentas.
De hecho, cuando uno observa las provincias que recibieron Aportes del Tesoro Nacional (ATN) la provincia de Buenos Aires tiene 0$. Lidera el ranking Misiones con 15 mil millones de pesos. Luego, Corrientes y Mendoza con 14 mil millones y, más atrás, Neuquén con 12 mil y Salta con 11 mil. Será una moneda de negociación de Diego Santilli con esas provincias por la Ley de Tierras. Todos miran al gobernador misionero Passalacqua.
Kicillof ya camina como candidato aunque no lo diga públicamente. Se niega a adelantar medidas o calmar a los mercados “por su histeria” y aguarda el movimiento de Casa Rosada por el sistema electoral para decidir el propio. “No podemos pensar que ganamos o perdemos por un sistema electoral”, aseguran. Uno de los puntos más sensibles -para la rosca, no para los bonaerenses- es la reelección indefinida. La alternativa judicial para dar marcha atrás con la ley aprobada en la gestión de Vidal se desinfló y el ejecutivo bonaerense no está dispuesto a dejar los dedos pegados por los intendentes. Apareció, sin embargo, una salida en diagonal. La idea, descabellada pero legal, es reformar la carta orgánica de los municipios para dejar librado a la “libertad” de cada intendencia de elegir si puede haber reelecciones o no. “Ya estamos contando los concejales”, reconoció un dirigente radical interesado en el asunto.
Más allá de la grieta, negocios son negocios. De todo ese mar de dirigentes deberá salir el candidato a gobernador. Kicillof pondrá una sola condición. Que ese candidato peronista afirme su verticalidad con el titular del PJ. No parece ser un lugar para Wado de Pedro.
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“Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos”, Javier Milei felicitó a Flávio Bolsonaro por el triunfo parcial en Brasil

Aunque todo sucedió del otro lado de la frontera, las elecciones en Brasil mantuvieron la atención de los políticos en la Argentina, que siguieron de cerca el proceso para analizarlo de cara al 2027, cuando tocará decidir el futuro de la Casa Rosada. Una vez que se conocieron los resultados, los principales dirigentes locales se hicieron eco del sorpresivo triunfo en primera instancia de Flávio Bolsonaro, que ahora deberá someterse a la segunda vuelta.
“La Libertad Avanza en Brasil. Felicitaciones querido amigo Flávio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula. El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas. VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!”, escribió el presidente Javier Milei.

Asimismo, la jefa del oficialismo argentino en el Senado, Patricia Bullrich, sostuvo que, con este resultado, ” se unen todos los vientos en una misma dirección en Latinoamérica”.
”Argentina y Brasil tienen una oportunidad histórica para nuestros pueblos: más comercio, más inversiones y más trabajo. Es tiempo de dejar atrás el populismo y avanzar hacia una verdadera integración entre nuestros países. Felicitaciones, Flávio Bolsonaro”, comentó la ex ministra de Seguridad.
Los primeros datos oficiales del escrutinio marcaban que, con apenas poco más del 3% de las mesas relevadas, el candidato de derecha estaba primero con más de 50 puntos y 10 de diferencia de su principal rival, el actual mandatario, Luiz Inácio “Lula“ da Silva.
Sin embargo, en ese momento los dirigentes argentinos seguían guardando silencio y unas horas más tarde la distancia entre los adversarios se achicó, confirmando que habrá un balotaje.
Fue recién en ese momento que comenzaron a aparecer en las redes sociales algunas opiniones al respecto, a favor y en contra del líder del Partido Liberal (PL) brasileño.
“Como hace cuatro años, volvemos a estar acá para acompañar a Lula en este nuevo desafío. Con la misma esperanza, con la convicción intacta y con el deseo de que Brasil siga avanzando por el camino de la transformación, la inclusión y la dignidad de su pueblo, una senda que debemos retomar en Argentina a partir de octubre del 2027“, escribió en su cuenta de X Victoria Tolosa Paz.

La diputada de Unión por la Patria, que viajó para estar en el búnker del Partido de los Trabajadores (PR), subió una foto con el mandatario del país vecino para acompañar el texto.
“Con la certeza de que los pueblos de nuestra América tienen mucho por construir juntos, siempre del lado de la democracia, la justicia social y la dignidad. ¡Vamos, Lula! ¡Vamos, Brasil!“, agregó.
Por su parte, el también diputado, pero socialista, Esteban Paulón, comentó: “Habrá segunda vuelta en Brasil a fines de octubre. Seguramente el resultado final será más ajustado aun y mañana comienza otra campaña, otra elección! Bora Lula para estas tres intensas semanas y ¡a ganar!”.
El asesor presidencial, Santiago Caputo, comentó un tuit de Eduardo Bolsonaro con la frase “la victoria en la guerra no depende de la cantidad de soldados, sino de las fuerzas que vienen del Cielo”.
“Felicito a mi querido amigo Flávio Bolsonaro por esta victoria en primera vuelta, y a todo el pueblo brasileño por esta gran jornada democrática”, posteó el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli.
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Milei brinda con caipirinha

El intenso período internacional del gobierno argentino, iniciado hace dos semanas en Estados Unidos, encontró ayer en Brasil un indiscutido motivo de satisfacción para Javier Milei. Muy superior al esperado.
Aún cuando los brasileños deberán ir a una segunda vuelta, todo indica que Flavio Bolsonaro, por quien Milei hizo campaña abiertamente, hasta fisurar como nunca las relaciones diplomáticas entre ambos países, será el próximo presidente de la primera potencia sudamericana, luego de haber sido el candidato más votado en el primer turno.
A eso se agrega una performance peor de la pronosticada por las encuestas del actual primer mandatario de centro izquierda Luiz Inácio Lula Da Silva, a quien el presidente argentino erigió como un rival personal y no meramente político.
El resultado tiene, así, en la Argentina una fuerte carga simbólica de enorme repercusión, además del impacto real y sus derivaciones, que el oficialismo potenciará: la nueva derecha internacional, de la que Milei es uno de los principales exponentes, estaría pintando de su color casi totalmente el subcontinente, con la pequeña excepción de Uruguay y la anomalía de Venezuela.
Se trataría de una hegemonía de orientación libremercadista, que celebra más que nadie el Estados Unidos de Donald Trump: desde la recuperación de la democracia, tras el predominio de los regímenes dictatoriales, la región nunca había esta tan alineada con Washington.
Es ese un dato de índole geopolítica de suma relevancia para el objetivo estratégico estadounidense en su disputa con China y su penetración en la región. Aunque, en el plano de las relaciones económico-comerciales entre Brasil y China podría no cambiar mucho, según coincide la mayoría de los principales analistas internacionales. Por ahora, nadie pronostica, por ejemplo, que Bolsonaro apartará a su país de los BRICS, la alianza que integra con Rusia, India, China y Sudáfrica.
En ese punto al presidente argentino le asoma un competidor de mucho peso por la atención de Trump y los recursos estadounidenses. La relevancia económica y geopolítica de Brasil es infinitamente superior a la de la Argentina.
Pero eso es el futuro, por más cercano que resulte y cuando, además, todavía al trumpismo le queda por delante un desafío demasiado importante como son las elecciones de medio término, el 3 del mes próximo, en la que los republicanos pondrán en juego el control del Congreso.
En lo inmediato para Milei la alegría no es solo brasileña, pero sí viene de ahí, también por otros motivos. Además de otra derrota electoral de la centro-izquierda y, en particular, de alguien a quien él enfrentó abiertamente, como Lula, el resultado también es un golpe para algunos de sus adversarios argentinos.
Además, la elección brasileña parece haber estado marcada por algo que el mileísmo ha sabido explotar con extrema eficacia, como es la polarización afectiva, que subraya el peso de la adhesión emocional y relativiza el de los argumentos racionales y los resultados concretos.
Kirchneristas de luto
Como contrapartida, especialmente doloroso es este desenlace para el perokirchnerismo, que tuvo ayer una nutrida delegación de dirigentes y legisladores en tierra brasileña, ilusionados con festejar una victoria de Lula, aunque solo fuera en primera vuelta, como se pronosticaba.
Quien más afectada quedaría de concretarse en el balotaje el triunfo de Bolsonaro, que ya mayoritariamente se pronostica, es, obviamente, Cristina Kirchner, a quien Lula visitó en su casa-prisión el 3 de julio de 2025.
Un triunfo del actual presidente brasileño se esperaba y se deseaba en San José 1111 como una cuota de oxígeno para las pretensiones políticas de su facción y, especialmente, para su aspiración de que se revise la condena firme que pesa sobre ella y, en particular, la inhabilitación a perpetuidad para ejercer cargos públicos.
Uno de los dos abogados extranjeros que la expresidenta contrató para llevar su caso el comité de derechos humanos de las Naciones Unidas es Rafael Valim, quien defendió a Lula en el caso Lava Jato. No sorprende que anoche, en el cristinismo dominara la pesadumbre y la preocupación.
Pero todavía la pesadilla podría ser peor si Jair Bolsonaro, padre del candidato triunfante y dueño real de los votos, hoy condenado y en prisión por el intento de golpe de Estado que prohijó, terminara en libertad y Cristina Kirchner siguiera en su prisión domiciliaria. Mucho más si ella recibiera una segunda condena en el caso Hotesur-Los Sauces, cuyo juicio está por iniciarse, y donde las pruebas acumuladas en contra de la expresidenta parecerían ser más contundentes que las que valoraron los jueces en la causa Vialidad.
De todas maneras, hay un punto de análisis que podría alegrar el luto kirchnerista: los oficialismos siguen perdiendo las elecciones. No es un dato menor, que también debería observar el mileísmo.
Y el kirchnerismo podría agregar otro elemento, que con no poca ironía señaló el polítólogo Andrés Malamud: “No solo el partido de un condenado puede ganar una elección presidencial, sino que puede lograrlo hasta el hijo de un condenado”. ¿Máximo Kirchner se mirará en el hoy indeseado espejo de Flavio Bolsonaro?
Sin embargo, las elecciones brasileñas no deben verse solo en clave de la disputa político electoral argentina, el clivaje mileísmo-perokirchnerismo o la batalla de facciones entre derecha e izquierda, con su proyección hacia las todavía muy lejanas elecciones presidenciales de 2027.
Por lo pronto, el mileísmo deberá estirar en el tiempo y ampliar el clima triunfalista entre los propios que acaba de instalar el éxito de Bolsonaro en primera vuelta y potenciarlo con respuestas a las demandas insatisfechas, sobre todo económicas, de una parte muy significativa de la sociedad para empezar a despejar el horizonte electoral. Si Brasil, con Bolsonaro de presidente compitiera por la ayuda estadounidense no sería lo ideal, más aún si el trumpismo fuera derrotado en las elecciones de medio término.
Todavía el Gobierno tiene mucho por hacer en lo económico y, sobre todo, en lo que se refiere a los acuerdos políticos que necesita para avanzar. En primer lugar, con la reforma política-electoral y con otros temas que se debaten en el Congreso. Entre ellos, acaba de colarse, sin que nadie lo esperara, la necesidad blindar el mega decreto 70/2023, que fue la llave maestra de la oleada desreguladora, ajustadora y aperturista inicial.
Ahora distintos bloques opositores quieren darle el tiro de gracia en la Cámara de Diputados, después de la larga hibernación que tuvo tras el rechazo del Senado, hace ya dos años y medio, por una mayoría de 42 votos. El fallo de la Corte que la semana pasada reinstaló la posibilidad de compra ilimitada de tierras por parte de extranjeros, habilitada por ese DNU, abrió un nuevo frente de conflicto y obliga a ampliar el temario de los acuerdos buscados. Nuevas complicaciones para los avances en temas electorales que se habrían logrado en el viaje a París con los 13 gobernadores beneficiados por estos aportes personales del Tesoro.
Los opositores al mileísmo, en tanto, se ilusionan con que sea efímero el impacto del duro golpe, particularmente simbólico, que significa la victoria derechista, agravada por haber sido obtenida por un vicario del líder real de ese espacio.
Los efectos negativos en la economía real de las políticas libertarias, ratificados por diversos indicadores oficiales, le devolvieron un poco de optimismo, respecto de sus probabilidades electorales. Las encuestas potenciaron esa ilusión. Pero, acaba de demostrarse en Brasil, las encuestas vuelven a ser un predictor muy poco fiable.
Más efectos
Por fuera de la dimensión electoral, aunque con posibles consecuencias sobre este, la Argentina en su totalidad se verá impactada por estos comicios.
En primer lugar, es altamente relevante para la economía nacional tanto en términos de intercambio comercial, como por el impacto financiero y cambiario que tiene lo que sucede en Brasil. Un real más o menos apreciado tienen efectos en el flujo comercial, pero también en áreas donde ambas son convergentes y compiten por mercados externos, sobre todo del complejo agroindustrial.
En ese plano, los analistas económicos consideran que un triunfo de Bolsonaro apreciaría el real, lo que en principio beneficiaría a la Argentina, donde para muchos el tipo de cambio está artificialmente atrasado.
“La elección presidencial brasileña es la más importante no solo para la Argentina sino para toda América”, concluye el experto Juan Gabriel Tokatlian. Y en ese cotejo incluye, nada menos, que las otras dos que se celebran en un lapso de 30 días: las legislativas de medio término en los Estados Unidos de Donald Trump, el 3 de noviembre próximo, y la del 27 de este mes en el Israel, Benjamin Netanyahu, a cuyo liderazgo se ató el presidente argentino. Dos días antes, el domingo 25, Brasil ya tendrá presidente electo.
Mientras tanto, Milei podía brindar con caipirinha.
Claudio Jacquelin,Conforme a
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Javier Milei felicitó a Flávio Bolsonaro por los resultados en Brasil: “Histórica elección ante el comunista de Lula”

Javier Milei felicitó este domingo a Flávio Bolsonaro por su desempeño en la primera vuelta en las elecciones de Brasil, donde superó al actual mandatario Lula da Silva.
“La Libertad Avanza en Brasil. Felicitaciones, querido amigo Flávio Bolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula”, enfatizó Milei a través de un mensaje en X.
Y agregó: “El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos”.
En ese sentido, el Presidente remarcó que “las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas”. “VIVA LA LIBERTAD CARAJO…!!”, concluyó.
Noticia que está siendo actualizada.-
Javier Milei, Brasil, Flavio Bolsonaro
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