CHIMENTOS
Jonás ´El Galgo´Gutiérrez nos abre las puertas de su museo deportivo: “La jabulani está usada porque me traje del mundial”

Tras llegar a una dirección cuyo nombre de por sí ya remite a fútbol, más precisamente al querido y recordado Diego Maradona, el ex jugador abrió las puertas de su casa ubicada en la calle Havana. Sí, esa misma en la que, alguna vez, en el cruce con Segurola, El Diez habitó.
Escoltado con uno de sus tantos perros, Jonás Gutierrez (42) invitó al equipo de Paparazzi a entrar a la vivienda y tras caminar por un pasillo se llegó al tan valioso y destacado museo personal, ese en el que colecciona y guarda detalles importantes que hacen a su carrera deportiva tanto en el país como en el exterior.
“Calculo que tengo alrededor de 400, 500 camisetas”, comenzó El Galgo, como lo apodan, mostrando el cuarto en cuestión. Sin embargo, eso no es todo. En otro sector del piso en el que vive hay un mueble con más casacas, medallas y fotos. ¡Pero aún hay más!.
En el living del departamento, donde elige pocos muebles y decoración escasa, Jonás le dio prioridad a cuadros en los que enmarcó lo que para él son sus camisetas más valiosas. Entre ellas, aparece la que usó cuando jugó en la Selección Nacional, la que le dieron Lio Messi, Roberto Carlos, Carlos Tévez, entre otros.
“Las que tengo colgadas tienen un valor más especial, pero después hay un montón que hoy no podría dejarla de lado, como son la del Kun, la del Pipa, o la de Ever”, comenzó el futbolista que actualmente trabaja en la Tv Pública y agregó: “Creo que las que puse en un cuadro fueron porque también es alguien que admiraba”.
-En las paredes colgadas en cuadros está Messi, Pires, Tevez… y vos
-Y sí, si no me las pongo yo… Sí, sí, sí, obviamente que hay algunas mías, pero Carlito fuera de serie, ni hablar de Leo, bueno, del Kun. Es imposible ponerlas a todas en un cuadros. La realidad que a mí me gustó mucho el tema de, por ahí, los jugadores donde yo me sentía más identificado, como es el caso de Pires, o del Pupi, o de Roberto Carlos. Por un estilo mío de juego, pero si no, pondría a todas. Esto, una vez que termina el partido, se lava todo, y a partir de ahí ya la tenés que cuidar. Es más, a veces se te pegan los números. Por eso le tenés que dar un respiro, un aire, porque si no, se te pega.
-Tuviste la suerte de conocer a Diego Maradona, que te dirija. ¿Tenés algo de él?
-Del Diego no tengo muchas cosas, porque siempre fui muy de que me costaba pedir cosas. Sí tengo por ahí la camiseta del Mundial, firmada por todos, donde está el Diego. Y después una foto de cuando él vino a dar una charla en mi habitación, y la tengo en una computadora, pero no es que tengo cosas firmadas por él. También, la realidad es que una vez que uno está con el Diego todos los días, o sea, es un ser humano como todos, nos cuesta sacarlo de ahí. La verdad que me tocó vivir cosas muy lindas con él y disfrutarlo como persona y sabiendo que tiene los mismos líos que tenemos todos.
-¿Hay alguna remera tuya en particular que tenga un significado, ya sea porque la usaste en algún partido o con la que hiciste un gol especial?
-Yo tengo un par. Para mí hay un par, entre ellas, obviamente mi debut en Vélez. Por lo que significaba. Esa está ahí en un cuadro, la del debut. La del último partido mío en Newcastle también es muy significativa por todo lo que fue, o sea, mi etapa ahí, por lo que me quiere la gente, la ciudad, todo. Y la del debut de la selección. Son cosas que me han marcado como también el debut de la Copa del Mundo que para nosotros, para cada jugador, es algo máximo. Entonces creo que ahí andaría mis camiseta más importantes.
-¿Alguna de esas está alguna por ahí?
– No, estas no. Las otras las tengo en cuadro.
-Ah, pero acá tenemos al Kun. ¿Esa se la sacó y te la dio?
-Sí, siempre cambié con los argentinos. El Kun era terrible, terrible, ¿viste? Yo siempre tengo una anécdota que le cuento siempre, que estábamos en un córner, yo lo marcaba a él de atrás y me dice, Jonás, mira lo que pasó. Cuando me dice así, yo giro y él arranca. Entonces, claro, ¿qué pasó? Me la hizo bien, rencontra bien. Ahora después todos los córneres que había, yo lo apoyaba al Kun, lo apoyaba, y le decía así, y me sentía así al lado del Kun y no le gustaba. Pero es un jugador de la puta madre, un tipazo y que haya podido coincidir con él es algo increíble.
-Elegínos dos más
-Es que esta no te la puedo no elegir. Esta del Pipita. Y esta, la de Carlitos. Unos tipos superlativos, que han marcado una época en el fútbol. Creo que, por ahí, haber ganado títulos con la selección, que por ahí no se le dio, pero han marcado una época y son tipos superlativos.
-¿Qué significa el botín qué tenés en uno de los estantes?
-Este es un premio que le daban al mejor jugador del partido, en la Premier League, la verdad que no tiene mucho de emotivo, sí es algo lindo que a uno lo distingan por eso. Pero cuando uno está en el club quiere ganar y a veces, por ahí, siendo el mejor jugador del partido, no ganas de partido. Entonces, siempre es una distinción y es lindo saber que te reconocen.
-Hay dos medallas, ¿esas qué son?
-Copa Sudamericana. Nosotros ganamos con Independiente la Copa Sudamericana y perdimos, creo que es la Recopa. La verdad que nos hubiese gustado tener la otra, perdimos por penales, pero un ciclo muy lindo. Yo tuve un año muy lindo en Independiente. La verdad que siempre lo reconozco y tuve un año solamente y me hubiese gustado estar más.
-¿Y la cinta de capitán?
-Y algo que me marcó mucho. La verdad que en una ciudad y en un club donde me aman, me dan siempre mucho cariño. Para mí significa mucho el hecho de haber llevado la cinta. Un lugar donde siempre, siempre, siempre yo le voy a estar agradecido por todo el cariño que me dan y me dieron y me siguen dando. Entonces, creo que es especial, más allá de ser capitán o no, pero llevar la cinta significa algo más para lo que es.
-Y para el club también, porque hiciste un gol en ese momento importante.
-Sí. Entonces creo que es algo único que yo siempre respeto y sobre todo agradecido.
-Por último, veo que las pelotas están como usadas, que estuvieron en cancha, ¿qué significado tienen?
– Esto es de la Liga Profesional en un momento, otra es la Jabulani oficial del Mundial.
– ¿Pero te la trajiste de la cancha?
– Esta y esta sí, sí, sí, sí.(se ríe). Obviamente que tener la de la Liga Profesional es algo que, jugando acá al fútbol argentino, a uno le gusta. ¡Y ni hablar de Jabulani que para mí es algo muy importante!.

Jonás Gutiérrez, La casa de los campeones
CHIMENTOS
Sabrina Rojas confesó cómo es su complicado vínculo con Luciano Castro: «No nos podemos ni ver y…»

Sabrina Rojas protagonizó uno de los momentos más emotivos en PH: Podemos Hablar (Telefe), al recordar su lado más vulnerable que fue la de la separación de Luciano Castro. Durante la consigna «El espejo», la conductora recordó lo difícil que fue asumir que su matrimonio estaba roto y que debía alejarse de la persona que amaba. Al borde del llanto, la mujer reconoció que fue una lucha que lleva consigo hasta el día de hoy.
“Deshacer mi familia fue una culpa. Un día entendés que cuando no se puede, no se pued y hay que elegirse como mujer. Todo se acomoda y sus hijos van a estar bien”, comenzó a decir Rojas. Allí, se refirió a cómo es su vínculo con el padre de Esperanza y Fausto, quien en estos últimos años atravesó relaciones amorosas muy mediáticas. A pesar de que la separación fue hace un tiempo, entre ellos, siempre existió una complicada relación.
En este sentido, reconoció: “Fueron batallas de contradicciones y de muchas cosas. Hemos tenido nuestros momentos, somos una montaña rusa de emociones. Tenemos cotidianidad, tenemos momentos en que no podemos ni ver, en otros nos abrazamos”. Sabrina aseguró que ella acepta sus diferencias y que entiende que la situación no va a cambiar. “Nuestro vínculo siempre va a ser siempre así….ahora estamos en un lindo momento porque él está bien y me siento orgullosa”, aclaró.
Consultada por el conductor sobre qué le diría a ella misma, la modelo fue contundente y reconoció que no había podido separarse por la culpa que sentía por sus niños. “No podía salir de un amor que no me hacía bien. Le diría que no aguante tanto. ¡Andate de ahí!, redondeá esa relación, tus hijos van a estar bien”, dijo, muy emocionada. Sobre el final, añadió que tiene mucha más confianza en sí misma yq eu ya no tiene miedo al qué dirán.
SABRINA ROJAS CONTÓ QUÉ PASÓ CON PEPE CHATRUC
Durante el mismo programa, Sabrina reconoció que la historia con Pepe Chatruc no está cerrada y que podría regresar a su lado. «Faltó pasión», confesó la conductora, ante la sorpresa del resto de los invitados. Allí explicó que Roja necesita otro tipo de relación con más detalles, más romanticismo y que el exfutbolista no le brindaba lo que quería ya que era más relajado.
Sobre su supuesta reconciliación, la mujer negó que haya regresado y descartó la versión que circularon en los medios de comunicación. Sin embargo, aseguró que hay una buena relación pero que no lo consideraba un «ex» ya que habían estado solo unos cinco meses. De esta manera, abrió la puerta para un nuevo romance con Chatruc.
Sabrina Rojas, Luciano Castro
CHIMENTOS
Lali volvió a hacer historia y brilló en su tercer River: Tini vestida de novia, lágrimas y un guiño a Fito Páez

Lali llegó a su tercer River del año sabiendo que, esa noche, cerraba algo grande. No lo dijo al principio del show, pero lo repitió varias veces sobre el final: ocho estadios en poco más de un año, tres de ellos en el Monumental, agotados todos.
El 26 de septiembre fue la última fecha de “No vayas a atender cuando el demonio llama” y, como suele pasar con los cierres de gira, funcionó como un resumen de todo lo que la artista viene construyendo desde hace un año y medio: pop de estadio, humor, un poco de escándalo calculado y, esta vez, un momento de una honestidad poco habitual en un show masivo.
Toda la semana se había hablado de la posibilidad de lluvia para la noche del show, algo que generaba dudas entre los fanáticos que ya tenían la entrada comprada. Finalmente no sucedió, y Lali no dejó pasar el dato apenas salió al escenario, pasadas las 21: “La buena noticia, entre muchas esta noche, es que no llueve. Vean este clima”. El Monumental, sold out, la recibió con velos de novia improvisados con guirnaldas de luces entre el público (un adelanto de lo que iba a pasar más tarde) y el clásico “ole ole ole, Lali, Lali” que la acompaña desde hace rato.
El show abrió con “Lokura”, bailarines de negro marchando y Lali con un tapado de plumas que se sacó a los pocos segundos. Le siguieron “Sexy”, “Mejor que 2 son 3”, “Tu Novia II” y “N5”, con una coreografía que hizo subir la temperatura desde temprano. Fue un bloque de estética muy cuidada: fuego en la pasarela, pantallas en blanco y negro y unos quince bailarines en escena todo el tiempo. Cuando terminó, corte de luces para el primer cambio de vestuario.
Después de un interludio instrumental con cuerdas y vientos, Lali volvió con jean, musculosa blanca y un cinturón de brillos con caída de flecos, en un guiño a la estética dosmilera. Cantó “Obsesión” y “Diva”, más despojada, sin bailarines al principio.
El momento más inesperado del bloque llegó cuando aparecieron el bandoneonista Nicolás Perrone y el cantor Cucuza Castiello para interpretar el tango “Pasional”, de Osvaldo Pugliese, mientras Lali tomaba agua sentada en la escalinata. “Gracias por darle lugar al tango, muchas gracias”, les dijo. Después arrancaron juntos “Morir de amor”, se sumaron dos bailarines de tango y la banda completa, y Lali cerró con un simple “gracias, Buenos Aires” antes de meterse de lleno en “Amor es Presente”.
El tercer bloque cambió completamente de tono. Sonó un teléfono, la voz de Moria Casán preguntó “¿quiénes son?” y Lali apareció detrás de un diario gigante, con un saco de brillos, para cantar entre bailarines vestidos de traje. Dejó que los propios fans cantaran el icónico verso “que si vivo del Estado” de la canción, y entre risas tiró, al pasar, una frase con humor: “Ya me enojé, esta canción me enoja, estoy para una peleíta, eh”. Bajó al pasillo, le dio un beso al escudo de River en la camiseta de un fan y volvió al escenario transformada en boxeadora para “KO”, con guantes, carteles de “round” y una coreografía de golpes coreografiados. El bloque siguió con “Baum Baum” (y el estadio entero saltando) y terminó con Lali sacándose la corbata y abriendo la camisa para mostrar un corpiño negro con strass, después de que el público le gritara que tenía “mucha ropa”.
Con la luz de todo el recinto apagada y solo el sonido de su voz, Lali reapareció desde una plataforma que subió desde abajo del escenario, vestida de blanco (con el detalle, visible para quien miraba de cerca, de que no había llegado a abrocharse bien el vestido por atrás) para cantar “Boomerang”. Antes de “Incondicional” hizo una pausa larga para hablar: presentó al Cuarteto Divergente, la banda de violines, viola y cello que la acompaña en este tramo del show, y definió la canción como una forma de explicar lo inexplicable: “¿Cómo explicamos ocho estadios en un poquito más de un año? ¿Cómo explicamos tres River en un mismo año? Solo la incondicionalidad, el sentido de amor, de lo colectivo, puede hacer algo así. Yo no lo entiendo, lo vivo, pero no lo entiendo del todo”. En el medio, también aprovechó para saludar el cumpleaños de su baterista Tomi Luján y presentar a la otra baterista, Caro Cohen.
Lo que vino después fue, probablemente, el corazón emocional del show. “Perdedor” bajó la energía con un solo de violín al cierre. Antes de “Ego” (uno de los temas más coreados de la noche) Lali habló de la idea de que cada show deja un momento que la banda y el público “se llevan” para siempre. Pero el quiebre real llegó con “No Hay Héroes”: la presentó diciendo que la escribió pensando en “pasar los 30” y sentirse “adulto y a veces solo”, pidió que el público prendiera las linternas de los celulares y terminó cantándola arrodillada en la pasarela, llorando, con el rostro apoyado en el escenario mientras el Monumental coreaba su nombre.
El clima cambió otra vez con la aparición de Miranda! para cantar “Mejor Que Vos”. El dúo fue presentado a través de una emisión de “Lali TV”, el formato humorístico y conceptual que Lali usó en sus redes desde el arranque de esta era para anunciar novedades del álbum y la gira (cambios de fecha, venta de entradas, etc.). Le siguieron “Histeria” y “A Bailar” con Lali ya vestida con un body de la Selección Argentina. Pero el momento más viral de la noche llegó minutos después: Lali volvió a aparecer desde la plataforma vestida de novia junto a Tini Stoessel, también de blanco, para cantar juntas “Like a Virgin”. A la escena se sumó Marilina Bertoldi con su guitarra y terminaron las tres con un beso.

La puesta en escena recreó, de manera bastante literal, la apertura de los MTV Video Music Awards de 2003, cuando Britney Spears y Christina Aguilera salieron vestidas de novias a cantar “Like a Virgin” y Madonna, disfrazada de novio, las besó a las dos arriba del escenario. El chiste tuvo, además, una segunda lectura: tanto Lali (comprometida con Pedro Rosemblat desde enero) como Tini (que anunció en agosto su casamiento con Rodrigo De Paul) se casan antes de que termine el año.
Arriba del escenario, Tini le agradeció el gesto a Lali. Tomó el micrófono y dijo: “Hola, Buenos Aires, ¿cómo están? Qué hermosura estar acá. Gracias por haberme invitado, por darme tu espacio en tu gran fiesta del pop. Para mí es un gran honor estar acá. Lali, te vimos crecer todos los argentinos, fuiste parte de mi casa, de mi living, de mis meriendas. Me acompañaste en muchos momentos desde que soy muy chiquita, y es un honor estar al lado tuyo, cantando con vos, viendo todo lo que lograste. Realmente es una locura, así que muchas gracias”.
Lali le respondió, emocionada: “Sos preciosa. Esta invitación, como nos dijimos en privado, es por las niñas que fuimos, pero sobre todo por las mujeres en las que nos convertimos”, antes de tirar otra histórica de sus frases: “Nos enamoramos, taradas”. Después cantaron juntas “1AMOR”, no sin antes sacarse los vestidos en el escenario y quedar con poca ropa.
Sin Tini, Lali definió el momento con un “el demonio está sacado hoy, eh” y encadenó “Sola” (sin bailarines ni banda, solo con la pista) con “Motiveishon” y “Como Tú”, el tramo más bailable del bloque, que cerró con fuegos artificiales a los costados del escenario.
Antes de “Soy”, un video con drag queens invitadas habló sobre la comunidad LGBT+ y el derecho a “festejar y divertirse” en un contexto hostil. Lali salió a cantar rodeada de unas quince drags, con banderas del orgullo en pantalla. En simultáneo, parte del público aprovechó los cortes del show para entonar cánticos con contenido político dirigidos al gobierno de Javier Milei, algo que ya viene siendo habitual en los shows masivos de artistas pop este año, y más con la historia de idas y vueltas entre la cantante y el presidente.
El cierre del show fue el más “rockero”. Antes de “Fanático”, Lali contó que la fecha no era casual: el 26 de septiembre se cumplían exactamente dos años del lanzamiento de esa canción, “la más importante del álbum”, y definió el cierre como una forma de celebrarlo “en el último River, atendiendo al demonio por última vez”.
Le siguió “Plástico” y después “33” junto a Dillom, con uno de los pogos más grandes de la noche: ambos bajaron a abrazar al público y se fundieron en un abrazo arriba del escenario mientras Lali le decía “te amo, gordo, gracias”.
Antes de tocar “Ciudad de Pobres Corazones” (un cover de Fito Páez que nunca había cantado en un show propio), Lali hizo una pausa larga para hablar de un tema que no suele aparecer en un show de pop de estadio: “Estoy nerviosa porque no la canté nunca en un show, pero se me apareció pensando en este momento. Porque las últimas semanas estuve leyendo, igual que muchos seguramente, una noticia que me inquietó y me entristeció un montón: que Argentina, que tiene tantos récords bárbaros en el deporte y en el arte, tiene uno que no es nada bueno y es muy doloroso”.
Y continuó: “En los últimos años, y en este momento en particular, la Argentina tiene la mayor tasa de suicidios entre personas de 15 y 34 años, que es la edad de muchos de los que estamos acá. Es muy increíble, porque hoy esa es la principal causa de muerte en los jóvenes. Antes eran los accidentes viales, por ejemplo, y ahora es el suicidio. Y obviamente uno se pregunta qué estamos haciendo como sociedad, y qué están haciendo las autoridades con esta problemática tan dolorosa. Hace dos meses yo perdí a una persona muy, muy querida que se suicidó. Hoy no está acá: en el último River estuvo, y hoy no está acá. Y es muy doloroso que nuestro país esté, lamentablemente, en este ranking del mal. Pensando en esto se me cruzó esta canción tan preciosa, de un artista precioso, y la vamos a hacer para las familias de las personas que lo están pasando mal en esto y en un montón de otras cosas. Por ejemplo, la familia que tiene gente con discapacidad y que se siente muy sola. Así que, desde este escenario, humildemente, le mandamos un beso a las familias que han perdido a alguien que sufrió mucho y que no pudo, y a las personas que están sufriendo todos los días con la dolencia de un ser querido. Para ellos”. El estadio, que un rato antes estaba en pleno pogo, escuchó en silencio.
Después de “Pendeja” y “Payaso”, Lali se despidió con un discurso largo en el que agradeció a la producción, habló de cuánto le “cambió la vida” hacer ocho estadios en un año y cerró con “No Me Importa”, que generó, probablemente, el pogo más grande de la historia del pop nacional argentino, con un guiño final al “Ji ji ji” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El video que cerró la noche en pantalla dejó una frase pensada para generar ruido. Con el logo de Lali TV, se vio un televisor antiguo con el símbolo de la gira en la pantalla y al audio: “Aún no sabemos si Lali es la heroína que demanda la era o la mayor delincuente de la que se tenga memoria… y una cosa más, la más importante…”, cortada justo ahí, a propósito.
CHIMENTOS
La desgarradora despedida de Baby Etchecopar a González Oro: «Momentos y luchas terribles»

La muerte del Negro González Oro generó una profunda conmoción entre sus colegas y amigos de toda la vida. Una de las despedidas más emotivas fue la de Baby Etchecopar, quien recurrió a X para recordar al histórico periodista. A través de un extenso mensaje, destacó la relación que construyeron durante cuatro décadas. Además, habló del fuerte vínculo que los unió junto a otros integrantes de Radio 10.
“Negro querido, no sé qué te pasó. Pero a mí los 40 años me pasaron de largo”, comenzó el conductor en su publicación. El conductor reconoció que todavía le cuesta asimilar la partida de quien consideraba mucho más que un compañero. Con palabras cargadas de emoción, explicó que algunas personas terminan formando parte de una familia elegida. Para él, González Oro ocupaba justamente ese lugar.
Baby también recordó los momentos compartidos durante tantos años dentro de la radio. “Me provocaste las mejores carcajadas de mi vida”, escribió en uno de los pasajes más sentidos de su despedida. El periodista destacó aquellas risas que compartieron y que quedaron grabadas en su memoria. Al mismo tiempo, remarcó que esa historia también estuvo atravesada por momentos difíciles y grandes desafíos.
El vínculo entre ambos nació en Radio 10 y se fortaleció con el paso del tiempo. Etchecopar mencionó a Eduardo Feinmann, Daniel Hadad y otros compañeros que formaron parte de aquella etapa profesional. Según explicó, existía entre ellos un sentimiento difícil de comprender para quienes no vivieron esa experiencia. “El amor de la familia, eso es: lisa y llanamente, el amor de la familia”, expresó.
ASÍ RECORDÓ BABY A GONZÁLEZ ORO
En su mensaje, Baby Etchecopar hizo referencia a las distintas etapas que atravesaron juntos. No solamente hubo risas y momentos inolvidables, sino también enfrentamientos, luchas y situaciones especialmente complejas. “Y también esta familia nos provocó momentos terribles, luchas terribles, enfrentamientos terribles”, escribió. Sin embargo, destacó que mantenerse unidos les permitió superar aquellas circunstancias.
El conductor también reflexionó sobre el paso del tiempo y utilizó una conocida frase para dimensionar lo vivido junto a González Oro. “¿Quién dijo que 40 años no es nada?”, planteó. Para Baby, esas cuatro décadas representaron una parte fundamental de su historia personal y profesional. La partida de su amigo, por eso, significó mucho más que la pérdida de un colega del medio.
Etchecopar aseguró que aquella generación de periodistas construyó un vínculo que trascendió el trabajo cotidiano. En su relato aparecen nombres como Eduardo Feinmann y Daniel Hadad, pero también muchos otros integrantes de aquella recordada etapa de Radio 10. El periodista definió a ese grupo como una verdadera familia elegida. Una familia atravesada por alegrías, conflictos, desafíos y una enorme cantidad de recuerdos.
Sobre el final de su publicación, Baby dejó una de las frases más fuertes de su homenaje al Negro González Oro. “Porque para nosotros el triunfo es esto: perder media vida al perder a un hermano como vos”, escribió. Luego aseguró que la familia del periodista lo recordará siempre con amor. Así, Etchecopar despidió públicamente a quien durante 40 años fue mucho más que un compañero de trabajo.
González Oro
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