POLITICA
Kicillof demora definiciones al interior del peronismo, pero acelera con su construcción nacional hacia el 2027

Axel Kicillof definió desde hace tiempo avanzar con su armado político propio para embarcarse en una instancia de negociación recién el año que viene con el resto de los sectores del peronismo, opositores al gobierno de Javier Milei. Desde su lugar y hasta donde pueda, el mandatario bonaerense manejará sus tiempos. En La Plata, desde donde busca acumular caudal político, admiten que hay varios frentes a resolver con las otras fuerzas peronistas. Frentes políticos que en algunos casos están atados a la gestión. Sin embargo, repiten: “Hay tiempo”. Mientras, sus armadores ya se mueven por fuera del territorio bonaerense para federalizar el Movimiento Derecho al Futuro.
Kicillof no es el único. En las últimas semanas la dinámica peronista abrió un nuevo aunque conocido capítulo: el regreso del exministro de Economía y otrora candidato presidencial Sergio Massa. El líder del Frente Renovador estuvo en Rosario y se mostró junto a los diversos sectores del peronismo. Desde su postulante a la gobernación, el diputado nacional y presidente del FR, Diego Giuliano, hasta el concejal por Ciudad Futura, quien es probable que sea candidato a intendente de Rosario, Juan Monteverde; pasando por la diputada nacional Florencia Carignano, de La Cámpora; Lucila De Ponti, del Movimiento Evita; y el senador nacional del bloque Justicialista, Marcelo Lewandowski, entre otros. “La unidad es lo más importante”, fue lo que dijo Massa en un breve contacto con la prensa que cubría la presentación del libro de Giuliano “La Santa Fe que se viene”.
Kicillof también hará un desembarco en la bota. Por ahora no será a modo personal, pero ya envió a una serie de dirigentes para que agitan la bandera de su construcción nacional desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). El ministro de Producción, Augusto Costa, uno de los más cercanos al mandatario bonaerense, participó esta semana del Foro de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de Rosario. Luego de su disertación oficial en el Concejo Deliberante de Rosario, el ministro de Kicillof encabezó una reunión con integrantes del MDF Rosario. Del Foro de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas participaron varios dirigentes santafesinos, entre ellos Monteverde de buena relación con Kicillof. La presencia de Costa se sumó a la que semanas atrás plantó el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis. “Reforzamos la necesidad de organizar la esperanza y estar cerca de la gente en este momento difícil, así como también seguir incorporando al espacio a distintos sectores del entramado político, social y económico de todo el país”, planteó Costa de su paso por Rosario.

Además, en los próximos días habrá actividades del MDF tanto en Rosario como en la capital santafecina, con enviados desde La Plata. El sábado 5 de septiembre, el MDF Educación llevará a cabo una actividad en Santa Fe capital. Estará comandado por el exdirector general de Cultura y Educación, Alberto Sileoni. El otrora integrante del Gabinete bonaerense es uno de los designados para mover la agenda emedefista en distintas provincias. Otro exministro que tiene esa misión es Daniel Gollan, desde el MDF Salud.
Gollan cerrará el encuentro “Salud, pueblo y futuro”, que el axelismo llevará adelante en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Será el jueves 10 de septiembre.
En tanto que Kicillof se mostrará este lunes con el gobernador de La Pampa, Alfredo Ziliotto. Firmarán acuerdos para trabajar en conjunto en la mitigación del fenómeno climático “El Niño”, que azotará a la región en los próximos meses: estiman que se verá acompañado de un crecimiento del 90% de la actividad meteorológica, lo que pone en alerta la capacidad de respuesta de las cuencas hídricas que comparten ambas provincias. Se espera que allí ambos gobernadores peronistas lancen una crítica hacia el gobierno nacional por la falta de distribución del Fondo Hídrico. Kicillof dijo esta semana, al anunciar sus propias medidas ante la llegada de El Niño, que la gestión de Javier Milei “retiene $293 mil millones del Fondo Hídrico”. Contó que Buenos Aires está reclamando que “ya mismo” los devuelvan porque “corresponden a las provincias”, ya que “son fondos destinados a realizar las obras necesarias para afrontar situaciones de emergencia”.
Las incursiones de Kicillof o de algunos de sus funcionarios en otras provincias no están exentas de complejidades. El mes pasado, su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, cerró una charla en San José, Entre Ríos. Invitado por el intendente de ese distrito, Gustavo Bastián, el funcionario provincial enfatizó que el peronismo tiene que “construir acuerdos para definir a sus candidatos en los ámbitos nacional, provincial y municipal, dejando atrás la lógica de las imposiciones”. También dijo: “Esa etapa ya pasó y sabemos que no nos dio buenos resultados”. El mismo día a cien kilómetros de San José, otro ministro de PBA fue a plantar bandera del kicillofismo en Entre Ríos. A algunos dirigentes del peronismo entrerriano aquella llegada de los funcionarios no les cayó bien. Por ejemplo, al diputado nacional Guillermo Mitchel del FR, quien podría competir por la candidatura a la gobernación en la provincia del litoral. Cerca del dirigente que se encuadra en el Frente Renovador cuestionan que en aquella ocasión, los ministros bonaerenses fueron a la provincia, sin dar aviso a los referentes de los distintos sectores del peronismo. En Entre Ríos, como en Buenos Aires, el peronismo está fragmentado. Ese cuestionamiento sobre el modo en que Kicillof o sus armadores tienen para incursionar en otras provincias también es observado puertas adentro por La Cámpora.

Mientras tanto, Kicillof se toma tiempo para definiciones electorales en lo que respecta a Buenos Aires. Por ejemplo, si habrá un desdoblamiento entre los comicios provinciales —en donde él no competirá— y las nacionales. Es un tema que empezó a inquietar a los intendentes. Por ejemplo, a los del llamado grupo La Liga, que esta semana se reunieron con el diputado nacional y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, y con el jefe de la bancada peronista en el Senado, José Mayans.
Los intendentes de La Liga aglutinan el control político de varios distritos de peso como Lomas de Zamora, Moreno, Merlo, Ezeiza, Pilar, entre otros. Desde ese lugar se reunieron y ya presentaron cartas ante Kicillof, Kirchner y ahora a Mayans. Quieren estar en la discusión del peronismo en PBA como una cuarta pata de la mesa que componen el MDF, el cristinismo y el Frente Renovador. Sumado a la estrategia de llegar a un esquema de unidad, el reclamo por la libertad de la expresidenta Cristina Kirchner y la defensa a la gestión de Kicillof, este grupo también busca retener sus distritos y es allí en donde el debate sobre el desdoblamiento suma volumen. Otra agenda que siempre sobrevuela son el regreso de las reelecciones indefinidas. Kicillof quiere que vuelvan, pero esa determinación está atada a un acuerdo de las comandancias políticas que por ahora no aparece.
La agenda de Kicillof también tiene subrayado el 19 de septiembre, día en el que cerrará el primer Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro. Una jornada en la que el sector del mandatario bonaerense buscará dar una muestra de cómo avanza su construcción federal, ya que se espera la presencia de dirigentes de otras provincias. Será en Villa Domínico, en el municipio de Avellaneda.
El gobernador buscará llegar al año que viene con una estructura sólida. Hoy transita un escenario incierto en su candidatura, pese a que sus movimientos se asemejan por momentos a los de un dirigente en campaña. La suerte que correrán las PASO será determinante para consolidar una postulación. Por ello, tras la reunión con los gobernadores, Massa y Máximo Kirchner, una de las líneas discursivas que dieron a conocer es hacer el esfuerzo de sostener el acercamiento y replicarlo en el Congreso con el objetivo de sostener las Primarias, ante la avanzada del Gobierno de querer eliminarlas. Kicillof está dispuesto a competir en una elección Primaria y es lo que busca.
POLITICA
Argentina Week 2027: el Gobierno confirmó la fecha de la próxima edición del encuentro de inversiones en Nueva York

La próxima edición de Argentina Week ya tiene fecha. El encuentro internacional destinado a promocionar las oportunidades de inversión en el país se realizará del 15 al 17 de marzo de 2027 en Nueva York, según anunció el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, y fue ratificado por el presidente Javier Milei.
La iniciativa, que combina la participación del sector público y privado, contará nuevamente con el acompañamiento de entidades financieras de peso internacional como JPMorgan Chase, Bank of America, Kaszek y Citibank. También participarán como socios estratégicos Americas Society/Council of the Americas, la Cámara de Comercio de Estados Unidos y AmCham Argentina.
Oxenford agradeció especialmente el respaldo de Milei, el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el resto del Gabinete. El objetivo del Gobierno es consolidar el encuentro como una plataforma para atraer capitales y presentar proyectos argentinos ante empresarios e inversores internacionales.
En su anuncio, el embajador destacó los resultados de Argentina Week 2026, que reunió a más de 410 participantes por jornada y representantes de 210 organizaciones. Entre los asistentes hubo 128 CEO, 42 fundadores de empresas y 26 presidentes de directorio. Además, más de 500 inversores quedaron en lista de espera.
POLITICA
El Gobierno está en un laberinto: las desinteligencias y peleas de cúpula traban la política y la economía

“Estamos sin conducción. Cada uno hace su juego”. Un miembro de la mesa política del Gobierno reaccionó así tras la noche negra del miércoles, cuando la derrota -previsible- de Donald Trump se combinó con desinteligencias en el gabinete y peleas de cúpula. El Gobierno está en su laberinto, trabado en la política y en la economía. Y no se debe a factores externos: los tomadores de decisiones que rodean a Javier Milei se tienden sus propias trampas, a fuerza de desconfianzas, internas, órdenes y contramarchas.
El clima en la Casa Rosada es de frustración y de ausencia de sentimiento de equipo. Esto se vio con claridad esta semana. La reunión de mesa política no se hizo por segundo martes consecutivo. La pelea con Patricia Bullrich se acercó peligrosamente a un punto de no retorno. Y la cuenta regresiva para suspender las PASO siguió corriendo sin novedades en el frente, en parte, por desacuerdos internos. Un integrante del primer anillo presidencial lo describió así: “Estamos como en el día de la marmota”.
La desazón se expande mientras el riesgo país no encuentra techo y las acciones argentinas muestran una corriente vendedora en Wall Street, desacopladas de la buena reacción en los mercados internacionales al triunfo demócrata en EEUU. Quizás por eso, la inflexibilidad del equipo económico asociada a la ortodoxia de Javier Milei empezó a mostrar su límite. Después de meses en los que cualquier idea para fomentar la reactivación era tildada de “plan platita”, Luis Caputo anunció alicientes para mejorar el acceso al crédito y para aliviar en ARCA la asfixia de los sectores económicos rezagados.

La cadena de transmisión del gabinete, en tanto, mostró serios cortocircuitos. El Poder Ejecutivo firmó el sábado el proyecto de Ley de Competitividad Financiera y lo remitió al Congreso. El texto ingresó formalmente -y bajo un fuerte hermetismo- a la Cámara de Diputados el lunes y tomó estado público el martes. Las alarmas de los inversores sonaron cuando se supo que uno de los artículos de la iniciativa gravaba con Ganancias la venta de CEDEARs, una medida “anti-mercado” que olía a kerosene en un contexto complejo de suba de riesgo país. Esa misma noche, a las 22:50, el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt -que fue injustamente castigado en redes sociales-, debió retirar el proyecto del parlamento. Un papelón.
¿Qué falló? Los autores intelectuales del proyecto fueron dos: en la parte regulatoria, el Ministerio de Desregulación, y en la parte impositiva, el Ministerio de Economía. Lo más curioso de la trama fue que la mesa política del Gobierno conocía el texto. No ocurrió como con otras iniciativas -como la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada– que se manejó en la intimidad del vínculo entre Federico Sturzenegger y Javier Milei.
La iniciativa fue presentada y debatida el 13 de octubre en la mesa política. Estuvo presente Sturzenegger e incluso se hizo una videollamada con funcionarios de la Comisión Nacional de Valores (CNV) para evacuar dudas. En ese ámbito, Santiago Caputo advirtió sobre la incongruencia ideológica de gravar a los CEDEARs. “Nosotros bajamos impuestos, no los subimos”, a punto. Patricia Bullrich también cuestionó el artículo. Pero Sturzenegger defendió la idea de gravar a todos los inversores por igual para incentivar a los instrumentos locales. El debate quedó en el aire y Diego Santilli se comprometió a ver la ventana de oportunidad para remitirlo al Congreso.

El proyecto luego fue pulido en los ministerios de Desregulación y de Economía. Finalmente, lo firmó el mismísimo Javier Milei. ¿Fue un mero descuido? ¿Se traspapeló una “versión vieja” -como dijo Felipe Núñez- o había una decisión de gravar los CEDEARs?
Una vez que se movió el avispero en los mercados, el Gobierno retiró el proyecto entero. “Done. Recuerden que el Presidente nunca defrauda”, tuiteó Santiago Caputo, adjudicándose el logro desde su lugar de asesor sin cargo. María Ibarzabal, que ya había advertido que el proyecto era problemático, instrumentó el retiro completo del proyecto, con el aval presidencial mediante.
“Todos se dieron cuenta que esto podía ser un problema grande en el momento delicado en el que estamos. A (Mauricio) Macri le pasó lo mismo con el impuesto a la renta financiera. En un momento de cambio de expectativas, algo así puede encender una mecha. Toda la pizarra argentina viene para abajo y el riesgo país para arriba. Penalizar al mercado era un mensaje muy extraño”, dijo a Infobae un asesor al tanto de la discusión interna.
Derrota de Trump y mutismo selectivo
Respecto a las midterms en los Estados Unidos y a la derrota de Donald Trump, hubo múltiples lecturas en el oficialismo. Todas circularon mientras Milei apelaba, una vez más, a un atronador silencio. Como ocurrió cuando Lula ganó en Brasil, en la red social X no le dedicó ni un solo mensaje a su amigo norteamericano. Mutismo político selectivo.
En la calle online, sin embargo, los libertarios sintieron la derrota. Mariano Perez hizo una transmisión en donde reconoció que su mapa con predicciones falló y que la ola demócrata fue mucho más contundente de lo esperado. Y en Carajo se dio una discusión interesante. “En la Argentina yo soy más optimista, tenemos más fresquitas las consecuencias económicas nefastas del otro modelo”, dijo Daniel Parisini. Un miembro de su mesa, conocido como Sick Durden (o Gordo Matrix) le respondió “Un partido político tiene que lograr que la gente diga ‘confío en vos’. Había temas de tarifas y un montón de cosas que a la gente no le gustaban. Fue culpa del gobierno que no se ganó a la gente. Hubo un montón de cosas que no gustaron”.
El dilema cabe para pensar en lo doméstico. ¿Lo que se pone en juego en los comicios del mundo (y lo que se pondrá en juego en la Argentina en 2027) es una discusión de modelo o de soluciones concretas para la vida de los ciudadanos? El marco para interpretar el ciclo político mundial y local: ¿tiene que ver con el rumbo o con las respuestas concretas?
Es el mismo debate que se dio en estas horas en el peronismo. La visita de los gurúes de Lula -el legislador André Janones y los consultores de la agencia Nordex, Rafael Marroquim y Chico Kertész, le dejó a Cristina Kirchner una enseñanza novedosa. Según pudo reconstruir Infobae, los brasileños transmitieron que hoy no sirve hacer una campaña basada en la nostalgia del pasado y en el legado. “La gente dice: sé que me diste todo esto antes pero necesito que me digas que va a pasar conmigo mañana”, dijo una persona del primer anillo de la expresidenta.
Volviendo al impacto de los comicios de EEUU, en la alta política de Buenos Aires cada actor buscó confirmar su sesgo. “¿Hay ciclos globales? Sí. Pero esos ciclos globales no explican la solución específica en cada país”, dijeron en el campamento de Santiago Caputo.
En la Casa Rosada reconocieron que Milei se había jugado entero por figuras como Bolsonaro o Trump y que, así como hubiera capitalizado sus triunfo, ahora se erosiona ante sus derrotas. Pero desestimaron efectos concretos en el vínculo con los Estados Unidos, aun cuando el líder republicano gobernara en una posición de debilidad. “La relación de los Estados Unidos con la Argentina no está en discusión. Ahora que perdió Bolsonaro, Milei es más importante en términos de la resistencia a China en América Latina”, apuntaron.
Bullrich lo leyó en su clave: “La gente castigó a Trump por el aumento de la nafta, la guerra en Irán y el ICE. Castigó la falta de respuestas económicas y los excesos institucionales”, dijeron muy cerca de la senadora. Cualquier parecido con su planteo interno, es pura coincidencia.
Bullrich, al límite
Como se dijo, Karina Milei no convocó a la mesa política por segunda semana consecutiva. El argumento fue de orden operativo: la hermana del Presidente está extremadamente atareada con los pormenores de la visita del Papa. Prueba de ello es que no acompañó a su hermano a Madrid. “No quiere fisuras en toda la visita de León XIV”, dicen en su entorno.

Si bien la explicación oficial apuntó a lo más simple, la permanencia de la falta de diálogo tuvo efectos internos muy contundentes. “Estarán decidiendo en otro lado”, la escucharon decir a Bullrich cuando se supo que no habría encuentro en la Casa Rosada. Algo de razón tiene: hay una mini mesita política integrada solo por los Menem, Karina y Diego Santilli, que se suele reunir a media mañana del martes, antes de encontrarse con los demás.
La senadora respondió con una foto de su tropa y una demostración de fuerza.
El grupo bullrichista se reunió en las oficinas que la exministra tiene sobre la calle Bulnes. Es algo que ella hace de tanto en tanto, aunque esta vez publicitó la foto. Uno de los diputados presentes deslizó: “Fue una manera de decir ‘acá estamos, estos somos. Patricia tiene 15 diputados… y vamos a ver”.
Cerca de Karina creen que la tropa de Bullrich no está simplemente reclamando mayor escucha interna. Creen que están tramando algo más. Hace tres semanas maduraba la idea de una fórmula Milei-Bullrich -incluso se pensaba que el juego de la senadora era funcional para contener a un electorado republicano– pero ahora el clima se espesó demasiado. “Ella no busca una fórmula presidencial, busca otra cosa. Nos esmerila todos los días. Yo creo que después de la visita del Papa se pudre todo”, dijo a Infobae un funcionario de diálogo cotidiano con la secretaria General de la Presidencia.
Todos en el Gobierno tienen la orden de llamarse a la concordia de acá a una semana, cuando Leon XIV deje la Argentina. Sin ir más lejos, el gobernador de Formosa, Gildo Insfran, fue el primer invitado confirmado al acto institucional que tendrá lugar el domingo en el Palacio Libertad. Pero -en contra de la voluntad de la Iglesia- nadie en la Casa Rosada cree que el espíritu de diálogo perdurará más allá de la bendición papal al país.
Paliativos sorpresa
Bullrich, en tanto, se hizo eco de las medidas anunciadas por Luis Caputo frente a la Unión Industrial Argentina (UIA). En particular, la suspensión de embargos para pymes de parte de ARCA. Además de celebrar la medida, la senadora resaltó que el problema de las pequeñas empresas ahorcadas por la autoridad fiscal era un tema que ella venía planteando desde hacía un año.
Los anuncios de Caputo frente a los industriales fueron toda una novedad y el único momento de la semana en donde el Gobierno mostró mayor iniciativa y reacción. Si las internas traban la gestión política, la ortodoxia de Milei es lo que frena la imaginación económica.
El Gobierno anunció medidas para aliviar la presión financiera sobre las pymes y las empresas. Además de la suspensión de embargos, lanzó planes de pago, la compensación de créditos fiscales y una línea de créditos para la industria automotriz. Si bien, como advirtieron los industriales, no son más que paliativos para un sector muy castigado, el anuncio asomó como una novedad en dos planos. Primero, el Gobierno demostró una dosis de creatividad con medidas económicas sin costo fiscal. Hasta hace una semana, la postura de la Casa Rosada -derivada de la bajada de línea del Presidente- era que resultaba imposible tomar medidas sin ampliar la base monetaria. Cualquier actitud proactiva en materia económica era sinónimo de “plan platita”. Como si no hubiera nada para hacer.

En segundo término, las medidas demostraron que el Gobierno reconoce que la economía está estancada y a las puertas de una recesión. Lejos quedó el cuestionamiento a la serie desestacionalizada del INDEC. También es una admisión de que necesitan un estímulo aquellos sectores que, hasta no hace mucho, entraban en la lógica de “reconversión o muerte”. “Tampoco son cambios significativos. Pero es un mensaje a la industria de estamos tomando nota. Para el anuncio se eligió tiempo y lugar”, dijo a Infobae un funcionario de la Casa Rosada.
Si la economía suma luces rojas, la gestión política tampoco encuentra su “onda verde”. Javier Milei le pidió a su equipo resultados con tres leyes: el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), que genera especial ansiedad en Washington; el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional y la reforma política. La “ley Malvinas”, que obtuvo dictamen en una inédita colaboración entre Martín Menem y Santiago Caputo, sumó resistencias en los últimos días. Al parecer, el “Operativo Bolsonaro”, que tuvo al asesor presidencial jugando a una película de espías en las Cataratas del Iguazú, no inspiró confianza sobre qué podría hacer el Gobierno con un poderosísimo Consejo de Seguridad Nacional, integrado por la SIDE y el Ministerio de Defensa, entre otros organismos.
Respecto a la suspensión de las PASO, más allá de Diego Santilli -que sigue pidiendo que le tengan confianza- el resto del gabinete va sumergiéndose en el escepticismo. “Para mí ya está herido de muerte el asunto”, comentó esta semana un importante colaborador de la Casa Rosada. Otro funcionario de alto nivel aportó: “Estamos cerca y a la vez estamos lejos. Hay papers que circulan con la UCR y con los gobernadores. Pero esto depende de que una de las dos partes ceda”.
En política las negociaciones pueden destrabarse de un momento a otro, pero el regateo entre la Casa Rosada y los gobernadores está, desde hace semanas, en el mismo lugar. La clave está en las listas legislativas nacionales. Los Menem no quieren que LLA se “venda barato” y entregue bancas, y eso ata de manos al jefe de Gabinete.
Un gobernador de muy buen diálogo con el Gobierno lo explicó así: “Varios de nosotros ya dijimos públicamente que estamos para suspender las PASO. Pero falta que el Gobierno nos diga que nos va a dar a cambio. En el toma y daca, falta el daca”.
Mientras espera que su equipo le muestre resultados, Milei viajó a España para buscar las postales que le habían faltado en su visita anterior. El líder de Vox, Santiago Abascal, finalmente lo recibió de manera presencial a última hora de ayer y le regaló una foto. También volverá a recibirlo hoy la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Con el líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo -el favorito para liderar España a partir de los comicios del 29 de noviembre- no pareciera haber vínculo.
Después de las derrotas de sus aliados en Brasil y Estados Unidos, el Presidente se aferra a la batalla cultural en España. El líder libertario, que hace poco se veía liderando una gran “ola global azul”, de un momento a otro, quedó posicionado en la resistencia. El paso del Papa por el país generará un paréntesis ecuménico. Pero Milei tiene la expectativa de que encienda en la ciudadanía otro motor, que viene apagado: el de la esperanza.
Maximiliano Pullaro,Karina Milei,Diego Santilli,Luis Caputo,convención,política argentina
POLITICA
El Gobierno minimiza el efecto de la derrota de Trump en el riesgo país, pero admite que la incertidumbre política condiciona al mercado

El Gobierno relativizó el nuevo pico que alcanzó el riesgo país, que atribuyó a una repercusión esperable tras la derrota de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, y estimó que debería estabilizarse con el correr de los días. Sin embargo, en Casa Rosada admitieron que la incertidumbre política frente al año electoral impide volver a los valores mínimos de la gestión de Javier Milei.
“Siempre pasa que cuando hay una elección de estas características, trascendentes, hay movimientos de arriba para abajo que duran un poco y después se estabiliza. Era lo lógico”, sintetizó a TN una fuente con acceso al despacho presidencial.
La apreciación llegó luego de que el riesgo país, el indicador que mide cuánto interés extra debe pagar un Estado en los mercados, trepara el miércoles 21 unidades para llegar a los 852 puntos básicos, su nivel más alto en los últimos 12 meses. En paralelo, los bonos argentinos cayeron en el exterior aun cuando las bolsas de Asia, Europa y Wall Street subieron tras la victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso norteamericano.
En ese contexto, desde el Ejecutivo ratificaron el componente de la volatilidad internacional sobre el alza, que suele tener un impacto mayor sobre los países emergentes y en particular a la Argentina por sus antecedentes de incumplimiento de pagos. “Cuando ganó Bolsonaro en Brasil bajó el riesgo país y subieron los bonos. Cuando ganó Lula (da Silva), subió el riesgo país y bajaron los bonos. ¿Qué sucedió en Argentina en el medio? Nada», enfatizaron en Balcarce 50.
Si bien el Gobierno sostiene que la situación macroeconómica argentina es “igual o mejor” que la del resto de los países de la región, admite que lo que pone un piso alto es “la incertidumbre política” en un contexto donde todavía no se sabe en qué condiciones enfrentará Javier Milei su campaña por la reelección el próximo año. “Cuando se estabilice el riesgo político, se cierren los acuerdos electorales y se sepa quiénes son los candidatos, ahí se encontrará un punto de equilibrio”, estimaron.
El factor del riesgo político interno genera discusiones en el seno del oficialismo, con figuras como Luis Caputo, Diego Santilli, Patricia Bullrich o Santiago Caputo, que pujan por cerrar lo antes posible los acuerdos políticos para garantizar estabilidad, y los primos Eduardo y Martín Menem que plantean no forzar alianzas a costa de sacrificar el armado político de La Libertad Avanza en las diferentes provincias.
Aun así, el Gobierno busca llevar tranquilidad a los mercados y enfatiza que el país no necesita salir al mercado para refinanciar su deuda. “Está blindado”, remarcan. En ese sentido, el vocero presidencial, Adrián Ravier, señaló el martes en su conferencia de prensa que el Ejecutivo cuenta con un arsenal de “más de US$15 mil millones en reservas, el swap chino por US$20.000 millones, la posibilidad de colocar futuros por otros US$15 mil millones”. Además, en Balcarce 50 estiman un alto nivel de ingreso de divisas para 2027 por las liquidaciones del agro y el sector energético. “La Argentina puede sostener un dólar estable y pagar los vencimientos”, subrayaron.
En esa línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó que el Gobierno fuera a enfrentar un “miércoles negro” por el impacto de la derrota electoral de su principal aliado geopolítico y ratificó que “para Argentina nada cambia”. “Vamos a seguir con la ortodoxia, vamos a seguir haciendo lo que hay que hacer”, subrayó el funcionario en un evento organizado por Fundación FIEL, donde además insistió con que ve un 2027 “más tranquilo” y sin volatibilidad por el año electoral.
Sin embargo, en el mediano plazo el Ejecutivo reconoce la dificultad que tendrán las empresas argentinas para salir a financiarse en el mercado con este nivel de riesgo país, que encarece los préstamos y termina por repercutir sobre la actividad.
CHIMENTOS3 días agoQué pasó con el Refugio de Eli y por qué hizo enfurecer a Santi Maratea: «Fue un desastre, él nunca más le contestó y le prohibió…»
POLITICA22 horas agoLa oposición cuestionó la suspensión de embargos a las pymes y criticó el plan económico: “Llegaron tarde”
POLITICA1 día agoMilei parte nuevamente a España y en el gobierno dicen que no bajará el tono de sus críticas a Pedro Sánchez










