POLITICA
La Casa Rosada encamina un acuerdo con diez gobernadores por la ley de zonas frías y negocia por zonas cálidas

El Gobierno aceleró en las últimas horas una negociación con los diez gobernadores del norte del país para asegurar en el Senado la sanción del proyecto de Zonas Frías y abrir una discusión paralela sobre un régimen para las zonas cálidas. La estrategia oficial apunta a ordenar los dos debates por carriles distintos: conseguir primero el respaldo a la iniciativa que ya aprobó Diputados y habilitar después un canal legislativo específico para el reclamo de las provincias que enfrentan altos niveles de consumo eléctrico durante el verano.
El operativo político tuvo como principal articulador al jefe de Gabinete, Diego Santilli, que según pudo confirmar Infobae mantuvo contactos permanentes durante el fin de semana con los gobernadores de la región para llegar con posiciones más alineadas a la reunión de este miércoles en Posadas. En la Casa Rosada consideran que el entendimiento puede cumplir una doble función: despejar un frente de conflicto con las provincias del norte y garantizar, al mismo tiempo, los votos que el oficialismo necesita en la Cámara alta para aprobar el proyecto de Zonas Frías sin introducir cambios que obliguen a devolverlo a Diputados.

La cumbre del Norte Grande tendrá un rasgo político singular. Está prevista la presencia de los diez gobernadores de la región, pese a las diferencias que mantienen entre sí y a sus distintos niveles de cercanía con el gobierno de Javier Milei. Participarán el anfitrión, el misionero Hugo Passalacqua; Gustavo Sáenz, de Salta; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Carlos Sadir, de Jujuy; Leandro Zdero, de Chaco; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Elías Suárez, de Santiago del Estero; Ricardo Quintela, de La Rioja, y Gildo Insfrán, de Formosa.
En paralelo con esa negociación, Santilli y el ministro de Economía, Luis Caputo, viajarán este jueves 13 de agosto a Catamarca para reunirse con Raúl Jalil y con Elías Suárez, con el objetivo de poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta. El proyecto, financiado con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), demandará $99.769 millones, tendrá un plazo de ejecución de 36 meses y alcanzará a 35.900 habitantes de Catamarca y Santiago del Estero a través de la construcción de dos plantas potabilizadoras y 50 kilómetros de acueducto.
La escala en Catamarca agrega un componente de gestión a la secuencia de conversaciones políticas que la Casa Rosada viene desarrollando con los gobernadores del Norte Grande. Mientras busca cerrar un acuerdo para encauzar el tratamiento legislativo de Zonas Frías, el Ejecutivo intenta exhibir al mismo tiempo avances en materia de infraestructura y financiamiento en provincias donde necesita construir interlocución estable. La presencia conjunta de Santilli y Caputo también muestra que la negociación con los mandatarios del norte dejó de ser un asunto limitado a la política parlamentaria y pasó a incorporar decisiones de gestión con impacto territorial.
La presencia de todos los gobernadores en Posadas le da al encuentro una fuerte densidad política. La convocatoria reúne desde mandatarios que construyeron canales de cooperación con la administración libertaria hasta dirigentes que sostienen una relación de abierta confrontación con la Casa Rosada. Entre estos últimos aparecen Ricardo Quintela, uno de los gobernadores que mantiene un enfrentamiento con Milei, y Elías Suárez, alineado con el liderazgo de Gerardo Zamora en Santiago del Estero. Esa heterogeneidad convierte al reclamo energético en uno de los pocos temas con capacidad para ordenar una posición regional común entre administraciones con estrategias nacionales muy distintas.
Para el oficialismo, la reunión de Posadas también tendrá el valor de una prueba. Será el primer encuentro de estas características con gobernadores después del traspié que sufrió el Gobierno durante el debate de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa fue aprobada, pero el Ejecutivo debió resignar dos capítulos que consideraba prioritarios para reunir los votos necesarios y evitar que el proyecto completo quedara comprometido en el Congreso.
Uno de esos puntos proponía ampliar los límites vigentes para la adquisición de tierras rurales por parte de inversores extranjeros, una modificación que había generado resistencia en varias provincias. El otro planteaba eliminar las restricciones para la venta de terrenos afectados por incendios. Ambos artículos quedaron fuera del texto final, en una señal que dejó expuesta la capacidad de los gobernadores para condicionar tramos centrales de la agenda oficial cuando sus intereses territoriales entran en juego.

Ese antecedente explica una parte del movimiento que Santilli desplegó durante el fin de semana. La negociación por Zonas Frías aparece en la Casa Rosada como una oportunidad para anticipar objeciones provinciales y construir un entendimiento antes de que el conflicto llegue al recinto. La fórmula que se discute consiste en separar el tratamiento del proyecto que ya tiene media sanción de Diputados del reclamo del Norte Grande por una tarifa diferencial para las provincias alcanzadas por temperaturas extremas durante el verano.
La diferencia con el episodio anterior es central para el Gobierno. En la discusión por la ley de tierras, las concesiones aparecieron en el curso de la negociación parlamentaria y obligaron al oficialismo a desprenderse de partes relevantes de su propuesta original. Esta vez, la intención es llegar al Senado con un acuerdo político previo y evitar que el reclamo del norte termine incorporado al texto o se transforme en un factor de demora para la aprobación definitiva.
El entendimiento que comenzó a delinearse en las últimas horas supone, en los hechos, dividir la discusión en dos etapas. La primera tendrá carácter inmediato y parlamentario: facilitar la sanción en el Senado del proyecto de Zonas Frías que ya pasó por Diputados. La segunda requerirá una elaboración específica y derivará en una nueva iniciativa para establecer condiciones diferenciales en aquellas provincias donde las temperaturas extremas empujan durante varios meses niveles extraordinarios de consumo eléctrico.
El planteo de los gobernadores del norte parte de una asimetría que buscan instalar en la discusión pública y legislativa. Mientras los regímenes asociados al frío reconocen el mayor consumo energético necesario para calefaccionar los hogares, las provincias del Norte Grande sostienen que el calor extremo produce durante el verano una exigencia comparable. En amplias zonas del norte argentino, el uso de sistemas de refrigeración deja de tener carácter accesorio y pasa a integrar el núcleo del consumo residencial de electricidad.
La intención oficial es que ese debate no interfiera en el tratamiento inmediato de Zonas Frías. Ese punto forma parte del núcleo político del entendimiento que Santilli busca cerrar con los gobernadores. En lugar de condicionar una iniciativa a la otra o de forzar modificaciones que obliguen a reabrir la discusión en Diputados, la alternativa que se analiza consiste en completar primero el trámite pendiente en el Senado y abrir después un expediente propio para las llamadas zonas cálidas.
Ese diseño permite entender la lógica de la negociación. No existe, al menos de manera formal, un intercambio directo entre un proyecto y otro, pero ambas discusiones empezaron a avanzar en paralelo. Los gobernadores tendrían así una vía para canalizar un reclamo que consideran estratégico para sus provincias, mientras el Gobierno podría despejar uno de los obstáculos políticos que enfrenta para completar la aprobación de Zonas Frías.

La jugada también le ofrece a la Casa Rosada un modo de evitar que la discusión por los subsidios derive en una confrontación entre regiones. El planteo apunta a instalar un criterio según el cual las necesidades derivadas del clima no son homogéneas en un país con diferencias térmicas tan marcadas. El problema que vendrá después será traducir ese principio en un esquema tarifario concreto y, sobre todo, determinar cuál será su costo fiscal y de qué manera se financiará.
Ese capítulo todavía forma parte de una etapa técnica. La reunión de Posadas tendrá, por eso, un contenido esencialmente político. Los gobernadores intentarán definir una posición regional antes de avanzar en una discusión más precisa sobre beneficiarios, períodos alcanzados, niveles de consumo y mecanismos de instrumentación de una eventual tarifa diferencial.
La participación directa de Santilli se inscribe además en una estrategia más amplia del oficialismo para ordenar su relación con los gobernadores en un momento en que buena parte de la agenda legislativa de Milei depende de bloques provinciales y aliados. Sin mayoría propia en el Congreso, la Casa Rosada necesita construir acuerdos proyecto por proyecto y, en especial en el Senado, la posición de los mandatarios conserva una influencia decisiva sobre una porción importante de los legisladores.
Desde la Jefatura de Gabinete, Santilli quedó en el centro de ese dispositivo. Su intervención durante el fin de semana tuvo como objetivo reducir diferencias antes del encuentro de Posadas y evitar que la cumbre se abra sin un entendimiento previo con la Nación. La apuesta del Ejecutivo es que la reunión sirva para ordenar la propuesta del Norte Grande y no para habilitar un nuevo frente de confrontación con las provincias.
La presencia de gobernadores opositores le agrega valor a ese movimiento. Si la posición común termina por incluir a los diez mandatarios, el Gobierno podría conseguir para Zonas Frías un respaldo que exceda con amplitud su círculo habitual de aliados. A la vez, los gobernadores tendrían margen para presentar el futuro régimen para las zonas de calor extremo como una construcción regional y no como el resultado de negociaciones individuales con la Casa Rosada.
En ese marco, el entendimiento alrededor de Zonas Frías le ofrece al oficialismo la posibilidad de resolver dos problemas al mismo tiempo. Por un lado, reunir los apoyos necesarios para completar el recorrido legislativo de una iniciativa que considera prioritaria. Por otro, encauzar institucionalmente una demanda del Norte Grande que podría transformarse en un nuevo foco de tensión si no encuentra una respuesta política.
La conversación abierta con los gobernadores también deja ver un mecanismo de negociación que la administración de Milei necesita consolidar para atravesar la próxima etapa parlamentaria. En lugar de limitar el vínculo con las provincias a la discusión por transferencias de recursos o reclamos fiscales, el Ejecutivo trasladó la negociación a una política sectorial con capacidad para atender intereses regionales concretos. Para los mandatarios, esa vía permite llevar a la mesa de diálogo demandas específicas de sus territorios. Para la Casa Rosada, abre la posibilidad de construir respaldo legislativo sin alterar necesariamente el núcleo de los proyectos que ya iniciaron su trámite en el Congreso.
La discusión sobre las zonas cálidas recién empieza. Una vez alcanzado un acuerdo político entre los gobernadores, será necesario definir hasta dónde llegará el beneficio, cuáles serán las provincias o localidades alcanzadas y de qué manera se fijarán los parámetros climáticos y de consumo que determinarán el acceso al régimen.
También deberá resolverse uno de los aspectos más sensibles para el Gobierno: cómo compatibilizar una tarifa diferencial con la política oficial de reducción y focalización de subsidios energéticos. La respuesta a esa cuestión será determinante para establecer el alcance final de la futura iniciativa y para evitar que el nuevo esquema entre en contradicción con los objetivos fiscales y energéticos del Ejecutivo.
Por esa razón, en la Casa Rosada consideran importante que el eventual proyecto surja de un trabajo conjunto con las provincias y no de una decisión unilateral de la Nación. La intención oficial es que los gobernadores participen en la definición del régimen y que la propuesta llegue luego al Congreso con un respaldo regional lo suficientemente amplio como para facilitar su tratamiento.
El primer test será este miércoles en Posadas. Los diez gobernadores buscarán cerrar una posición común y fijar las bases del proyecto que comenzarán a trabajar con el Ejecutivo. Si ese entendimiento se consolida, el efecto inmediato en Buenos Aires será despejar el camino para que Zonas Frías alcance la sanción definitiva en el Senado.
Para Santilli, el acuerdo también tendría un valor que excede la cuestión energética. Como jefe de Gabinete, quedó involucrado de manera directa en la construcción de los respaldos provinciales que necesita la agenda parlamentaria de la Casa Rosada. Alcanzar una posición común en una región integrada por administraciones de signos políticos distintos, incluidas algunas abiertamente críticas del Gobierno, le permitiría exhibir una negociación transversal en uno de los territorios más heterogéneos del país.
La negociación todavía debe atravesar, de todos modos, la instancia decisiva de esta semana. Hasta entonces seguirán los contactos para llegar a Posadas con la mayor parte de las diferencias resueltas. En el oficialismo hay confianza en que el entendimiento pueda cerrarse y en que los gobernadores acompañen el proyecto de Zonas Frías cuando llegue al recinto del Senado.
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POLITICA
El tablero de Milei hacia 2027: Bullrich, Lula y una economía que todavía no despega – Nexofin

Javier Milei todavía tiene un dato a favor cuando mira hacia 2027: incluso en un escenario adverso, las encuestas le mantienen un piso electoral de alrededor del 35%. Pero alrededor de ese número aparecen varios interrogantes que pueden modificar el escenario durante el próximo año.
Uno de los principales está dentro de su propio espacio. Patricia Bullrich volvió a diferenciarse del Presidente en distintos temas y, aunque todavía no confirmó una candidatura, dejó abierta la posibilidad de disputar un lugar en la próxima elección.
La tensión quedó expuesta después de que Martín Menem saliera a sostener que La Libertad Avanza no debería tener dos candidatos presidenciales. “Es unánime que el único candidato de LLA es Javier Milei”, afirmó el titular de Diputados en diálogo con TN.
Patricia Bullrich se diferenció de Milei: “La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta”
La respuesta de Bullrich fue relativizar esa definición y mantener abiertas sus propias cartas. “Yo estoy preparada, pero eso no quiere decir que vaya a ser candidata. Soy una persona que puede cumplir ese rol”, había planteado.
El problema para el oficialismo es que la senadora no necesita necesariamente competir para alterar el tablero. Su nivel de conocimiento, su peso político y la posibilidad de captar votos de sectores que hoy acompañan a Milei convierten su posicionamiento en una variable relevante.
Milei mantiene una base, pero no tiene el escenario asegurado
Una encuesta de Cristian Buttié muestra que el 57,5% de los consultados quiere un cambio en 2027, mientras que el 33,8% todavía elige al Presidente.
Sin embargo, cuando la pregunta pasa a ser quién podría ganar una elección, Milei mantiene competitividad. El mismo estudio lo ubica diez puntos por encima de Axel Kicillof en una primera comparación y también lo muestra vencedor en un eventual balotaje, aunque por apenas tres puntos, dentro del margen de error.
Bullrich parte bastante más atrás en una primera vuelta, con 8,5%. Pero el escenario se modifica si consigue llegar al balotaje: allí, según esa medición, podría superar a Kicillof por siete puntos.
Otra encuesta, realizada por Proyección Consultores, le asigna a Milei un 37% de intención de voto.
Los números muestran así una situación particular: el Presidente conserva una base electoral importante, pero todavía no consiguió convertir ese respaldo en una ventaja suficientemente amplia como para despejar las dudas sobre 2027.
El frente interno vuelve a cobrar importancia
Las diferencias entre Milei y Bullrich se hicieron visibles en varios episodios recientes.
La senadora cuestionó al Presidente por sus ataques contra periodistas durante una cena de la Fundación Faro y sostuvo que había “cruzado un límite”. También marcó distancia respecto de la postura del Gobierno frente al triunfo de Lula en Brasil.
Martín Menem le bajó el pulgar a una posible candidatura de Bullrich y ratificó a Milei para 2027
“Lo que la gente decida en las urnas es su voluntad y se respeta”, afirmó Bullrich al referirse al resultado electoral brasileño.
A eso se sumaron sus cuestionamientos por cuestiones legislativas y por la falta de información sobre algunos temas incluidos en la agenda oficialista.
Pese a las diferencias, ambos volvieron a mostrarse juntos públicamente y compartieron una fotografía durante una cena. El gesto sirvió para bajar momentáneamente la tensión, pero no eliminó las diferencias de fondo.
Brasil le plantea otro problema a Milei
El triunfo de Lula agrega una dificultad diferente. Brasil es el principal socio regional de la Argentina y la distancia ideológica entre ambos presidentes puede complicar algunas de las iniciativas que Milei pretende impulsar dentro del Mercosur.
Lula logró revertir el resultado de la primera vuelta y construir una coalición que fue más allá del Partido de los Trabajadores. Ese modelo también empezó a ser observado por dirigentes argentinos.
Sergio Massa destacó precisamente esa capacidad de ampliar la base electoral. “Lula tuvo la inteligencia de armar un liderazgo comprensivo, no hegemónico”, sostuvo.
El exministro de Economía considera que el peronismo debería tomar nota de esa experiencia y construir una alternativa que incluya al kirchnerismo, pero también a sectores peronistas, radicales y gobernadores de centro.
El peso económico de Brasil hace que la relación no pueda reducirse a una disputa ideológica. El PBI brasileño es unas 3,5 veces mayor que el argentino y el intercambio comercial entre ambos países constituye uno de los principales vínculos económicos de la región.
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POLITICA
Se achica el margen del Gobierno para la reforma electoral y crecen las dudas sobre los votos

El plazo establecido por el Gobierno para tratar la reforma electoral en el Congreso parece escurrirse y, con él, se complica la estrategia trazada para alcanzar la reelección en 2027. Octubre, al que solo le queda una semana, era el período temporal clave para habilitar el debate en la Cámara de Senadores, en función del calendario establecido por la Cámara Nacional Electoral.
“Si no sale el dictamen en lo que resta de la semana, la veo difícil”, se sinceró una fuente de la mesa política, que esta semana no realizó su reunión sin motivo aparente. El viaje de Milei a Catamarca, del que participaron Diego Santilli y Karina Milei, obligó a postergar el encuentro, que finalmente no fue reprogramado para otro día.
El escenario para el oficialismo se presenta complejo. Saben que la reciente derrota de Flávio Bolsonaro en Brasil afectó al Gobierno y sostienen que un eventual revés de Donald Trump en Estados Unidos podría agravar ese escenario. Sin embargo, redoblan esfuerzos por intentar tratarla en lo que resta del mes.
Ante ese panorama, Santilli asegura ante el ala política que cuenta con los votos necesarios para obtener la media sanción en el Senado, aunque entre los gobernadores radicales persisten algunas reticencias. Los primos Eduardo “Lule” y Martín Menem también se muestran optimistas en torno a los apoyos y desde su entorno sostienen que habrá novedades en los próximos días.

Sorpresivamente, uno de los reparos proviene del mendocino Alfredo Cornejo, que se resiste a acompañar la eliminación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Los resquemores están vinculados a la situación provincial: si bien Cornejo no puede reelegir, trabaja en alternativas para extender su predominio territorial y resiste las aspiraciones del diputado libertario Luis Petri de competir por la gobernación, apuntalado por la Casa Rosada.
En paralelo, el ala política debate los criterios y los tiempos para cerrar acuerdos con los representantes provinciales. El objetivo es garantizar respaldos legislativos y sentar las bases de futuras alianzas electorales para 2027. En el entorno de Milei hablan de ir “paso a paso” y priorizan asegurar los respaldos necesarios para avanzar con la reforma.
Aunque el proyecto incluye cambios en el financiamiento de los partidos políticos, el tratamiento de Ficha Limpia y modificaciones en las condiciones para presentar listas, la Casa Rosada convirtió la eliminación de las PASO en un objetivo central para garantizar otros cuatro años de mandato de Javier Milei.
La importancia que adquirió esa premisa fue tal que la reforma quedó casi reducida a ese único objetivo. En varios despachos de Balcarce 50 temen que esa apuesta termine volviéndose en contra.
“Hicimos algo bien, pero se nos puede transformar en un boomerang. Como lo instalamos pareciera que si logramos sacar las PASO, ya hubiésemos ganado las elecciones, pero si el resultado es otro, la sensación es que no llegamos al año próximo”, se sinceraron desde el karinismo.

La posibilidad de tratar la reforma durante las sesiones extraordinarias, una vez concluido el período ordinario el 30 de noviembre, también parece lejana. La advertencia de la Cámara Nacional Electoral sobre la necesidad de introducir cambios con suficiente antelación a los próximos comicios abre la puerta a eventuales judicializaciones.
Aunque el optimismo predominaba en el Poder Ejecutivo, el avance del calendario empieza a exponer las dificultades para reunir los consensos necesarios . La propia senadora Patricia Bullrich calificó a Diego Santilli como “un optimista consuetudinario” sobre el tema. “Parecía que después de París estaba todo resuelto y no fue tan así. Todos van como midiendo la situación”, planteó la senadora en una entrevista con Infobae en Vivo.
Con la intención de tratar la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y otras iniciativas en la Cámara de Diputados la próxima semana, la administración libertaria identifica a la reforma electoral y al Presupuesto 2027 como los proyectos más difíciles de encaminar.
POLITICA
Renunció el subsecretario de Ciencia y Tecnología tras un mes en el cargo: la dura carta contra su jefa

El subsecretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, César Oscar Lencina, renunció este viernes a su cargo, a poco más de un mes de haber asumido. La salida se da por denuncias de presuntos destratos.
“Tengo el agrado de dirigirme a usted con el propósito de presentar formalmente mi renuncia al cargo de Subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, a partir del 29 de octubre de 2026”, escribió Lencina en una carta dirigida a la secretaria del área, Adriana Baravalle, y al jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Lencina es comodoro de la Fuerza Aérea Argentina y estuvo frente de la Base Marambio en la Antártida. Había reemplazado a finales de septiembre a José Luis Acevedo. Su salida representa el segundo cambio en la titularidad de la Subsecretaría en poco más de un mes.
El ahora exfuncionario aseguró que su decisión fue motivada por “las dificultades persistentes” que le impidieron “llevar a cabo las funciones correspondientes de manera adecuada”.
“En particular, la falta de una comunicación eficiente y soporte institucional que permitiesen llevar adelante la gestión, sumado esto a situaciones de destrato y desconsideración de su parte hacia el personal en el entorno de trabajo, que no condicen en absoluto con mi forma de conducir las organizaciones, y que por la naturaleza de mi formación constituye un área donde poseo vasta experiencia en liderazgo de equipos”, planteó.
Ahora, su dimisión abre un nuevo escenario de reorganización dentro de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que conduce Adriana Baravalle.
Hasta el momento, no se informó quién ocupará el lugar de Lencina ni hubo una respuesta pública de Baravalle frente a los cuestionamientos que el exfuncionario planteó en su carta de renuncia.
Más cambios en el Gabinete
La salida de Lencina se conoció a días de la renuncia de Daniel González, quien estaba a cargo de la coordinación de las áreas de Energía y Minería.
Desde el Gobierno aclararon a TN que se trataba de una decisión que ”se venía pensando hace varios meses y se dio en los mejores términos”.
“Es muy difícil irse, porque sos parte de una épica y un trabajo que se disfruta. Pero el trabajo es infinito, no se termina nunca”, sostuvo González.
Y agregó: “Pude aportar mi granito de arena en áreas que tienen un potencial enorme, pero siempre fue por un tiempo limitado”, explicó.
Gobierno
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