ECONOMIA
La mora en las cadenas de electrodomésticos es récord: alcanza al 45% de los préstamos

La morosidad en créditos otorgados por comercios y empresas no bancarias pegó un salto preocupante en los últimos seis meses. El sector de proveedores no financieros de crédito (PNFC) incluye casas de electrodomésticos, cadenas de retail, supermercados y empresas de venta directa que financian compras con tarjetas propias o préstamos personales.
El segmento de venta de electrodomésticos alcanzó un récord de 44,3% de préstamos irregulares en febrero de 2026. Este valor se ubicó 15,3 puntos porcentuales por encima del registro de agosto de 2025.
La cartera total de los PNFC registró una irregularidad del 26,9% en febrero de 2026. Esto representa un incremento de 9,7 puntos porcentuales respecto a agosto de 2025.
Si se compara con febrero de 2025, el aumento asciende a 17,4 puntos porcentuales desde mínimos históricos. El deterioro se aceleró en el último semestre.
Préstamos personales y tarjetas: dos frentes con mora creciente
El análisis por tipo de asistencia muestra una tendencia similar en préstamos personales y en el uso de tarjetas de crédito. Los primeros exhibieron una suba de 12,7 puntos porcentuales entre agosto de 2025 y febrero de 2026.
El nivel de irregularidad de los préstamos personales alcanzó el 34,1% en febrero de 2026. Esta cifra refleja el deterioro del poder adquisitivo de las familias argentinas.
Las tarjetas de crédito presentaron un incremento de 7,4 puntos porcentuales en ese período. Su nivel de morosidad cerró en 19,4% a febrero de 2026.
Este fenómeno también impactó al sistema financiero en general. La irregularidad de los préstamos a familias subió de 6,6% a 11,2% en los últimos seis meses relevados.
Los préstamos personales del sistema bancario cerraron en 13,8%. La diferencia con los PNFC evidencia el mayor riesgo crediticio del sector no bancario.
Qué pasa en cada segmento de proveedores no financieros
Entre los distintos grupos de PNFC, casi todos mostraron aumentos en las tasas de irregularidad. La única excepción fue el segmento de Leasing & Factoring, que opera con un enfoque orientado a personas jurídicas y préstamos garantizados.
El grupo de otras emisoras de tarjetas de crédito reportó un nivel de morosidad del 20,7% en febrero de 2026. Registró una suba de 8,4 puntos porcentuales desde agosto de 2025.
El sector Fintech se ubicó en 26,2%. Acumuló un incremento de 6,6 puntos porcentuales en el mismo lapso.
La categoría identificada como Resto está compuesta por empresas sin una característica específica y con baja incidencia en el mercado. Registró un nivel de irregularidad del 58,4%, con un salto de 20,3 puntos porcentuales.
El segmento de venta de electrodomésticos se destacó como uno de los más afectados. Su tasa de préstamos en mora superó ampliamente al promedio del resto del sector.
El drama detrás de los números: 5,3 millones de argentinos en problemas
Según un informe de la consultora 1816, en base a datos de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU), la morosidad en los créditos otorgados a familias por entidades no financieras volvió a incrementarse en abril. El índice de irregularidad alcanzó el 31,5% en abril, frente al 30,7% registrado en marzo.
Las financiaciones de entidades no financieras a familias representan cerca del 17% del total de préstamos a familias. Este cálculo considera tanto entidades financieras como no financieras.
Ya hay 5,3 millones de personas con al menos un crédito irregular. Se considera irregular un préstamo impago hace al menos 90 días, sea con entidades financieras o no financieras.
El universo total de personas con préstamos alcanza los 20 millones. Esto significa que el 26,7% de la gente que tiene algún crédito en el sistema tiene un préstamo en situación irregular.
Puede ser con bancos, billeteras o cualquier otra entidad, financiera o no financiera. El porcentaje refleja la magnitud del problema de endeudamiento de las familias argentinas.
La zona gris: créditos con seguimiento especial que preocupan
Dentro de la cartera de los PNFC existe una porción en situación intermedia. Se denomina «con seguimiento especial» y corresponde a créditos con entre 30 y 90 días de mora.
Si bien estos todavía no se clasifican formalmente como irregulares, presentan un riesgo de incobrabilidad mayor. Son préstamos que podrían convertirse en mora definitiva en los próximos meses.
Este segmento representó en febrero de 2026 el 5,9% de la cartera total. Mostró un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto a agosto de 2025.
Frente a febrero de 2025, el incremento fue de 0,9 puntos porcentuales. La tendencia sugiere que más créditos están entrando en zona de riesgo.
El análisis de los saldos reales según la situación muestra que, durante los últimos seis meses, se registró por primera vez desde principios de 2024 una contracción en los saldos en situación regular, fenómeno que se intensificó en los últimos tres meses, donde únicamente el saldo irregular evidenció un crecimiento.
Este dato confirma que el deterioro no es solo nominal. Hay menos créditos al día y más créditos en mora, lo que agrava la situación del sector no financiero y anticipa mayor cautela en el otorgamiento de nuevos préstamos.
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ECONOMIA
Riesgo país arriba de 800 puntos y activos en baja: por qué las acciones y los bonos argentinos tocaron mínimos en un año

- Incertidumbre por las elecciones en EEUU y Brasil: los mercados financieros globales y locales operan con cautela a la espera de los resultados de las elecciones legislativas en Estados Unidos, lo cual podría modificar el respaldo político y financiero internacional hacia la región. A la vez, el desplome de activos argentinos replicó la tendencia de la ocurrido con el índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo, que este martes cayó por séptima rueda seguida después de la consagración en segunda vuelta de Lula da Silva para un nuevo mandato presidencial.
- Presión sobre las reservas del BCRA: el Banco Central muestra dificultades para sumar divisas, en un contexto en el que el Tesoro necesita acumular dólares para afrontar próximos vencimientos de deuda y compromisos con el FMI (como el pago trimestral de USD 877 millones esta semana). El Central no absorbió divisas en el mercado este martes y las reservas bajaron USD 148 millones, para quedar en los USD 50.293 millones. Igualmente la entidad monetaria mantiene un total de compras durante el año de USD 16.002 millones, por encima del objetivo inicial.
- Suba del riesgo país: como reflejo de un BCRA que no suma divisas, la cotización de los bonos soberanos en dólares acentúa la debilidad y sube el riesgo país argentino medido por JP Morgan, que volvió a superar los 800 puntos básicos. Así se encarecen las condiciones para un eventual acceso de Argentina al crédito internacional, cuando en 2027 se acumulan los vencimientos de compromisos en moneda extranjera. La suba de las tasas de la deuda de EEUU, cercana al 5% anual, también eleva el costo del crédito de los países emergentes.
- Toma de ganancias y debilidad en acciones: los datos de actividad económica muestran caídas importantes en sectores de mano de obra intensiva -comercio, industria y construcción- que no son compensados plenamente por los sectores de crecimiento, como minería, agro y energía. Con una economía en recesión técnica, los precios de las acciones caen ante la expectativa de balances corporativos con cifras más débiles en los próximos meses.
- “Trade” electoral: la incertidumbre política en el plano local también es un factor de inestabilidad. Argentina tendrá elecciones presidenciales en 2027, con Milei lanzado en búsqueda de su reelección, con una economía con escasa reacción. Este contexto pone en duda la continuidad de la actual política económica ante un eventual cambio de gobierno.
North America
ECONOMIA
La advertencia de la UIA al Gobierno: la estabilización no alcanza y las empresas no pueden esperar las reformas

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, cerró este martes la 32° Conferencia Industrial con un mensaje directo al Gobierno: reconoció la necesidad del proceso de estabilización económica, pero advirtió que las empresas no pueden esperar a que se complete una reforma integral para mejorar sus condiciones de competitividad.
En un discurso que combinó el respaldo al ordenamiento macroeconómico con reclamos por la situación de las fábricas, el dirigente alertó sobre la caída de la producción, la pérdida de casi 95.000 empleos industriales y el riesgo de destruir capacidades productivas durante la transición.
“La estabilización macroeconómica es fundamental, pero es tan solo el comienzo”, sostuvo Rappallini durante el cierre del encuentro, que se realizó bajo el lema “Talento argentino: la fuerza que transforma” y contó con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, en la apertura.
El titular de la entidad fabril planteó que la Argentina necesita avanzar hacia una economía orientada a producir, invertir y crecer, pero remarcó que ese objetivo requiere condiciones que exceden las decisiones individuales de las compañías.
“La competitividad no depende solamente del esfuerzo de cada empresa, sino también de las condiciones que ofrece el país”, afirmó. Y agregó: “La apertura económica y la competitividad tienen que avanzar juntas. Las empresas tenemos la responsabilidad de invertir y mejorar nuestra productividad. Y el Estado, de generar las condiciones para que podamos hacerlo”.
En ese marco, lanzó otra de las principales advertencias de su discurso: “Los sectores industriales transables, especialmente las pymes intensivas en mano de obra no pueden esperar a que se complete una reforma integral de toda la economía”.
El respaldo a la estabilización y la urgencia de las medidas
Rappallini sostuvo que la Argentina inició hace casi tres años una transformación económica que consideró necesaria e impostergable. En ese sentido, recordó que el país atravesó durante años un escenario de elevada inflación, déficit fiscal crónico, restricciones cambiarias y modificaciones permanentes de las reglas de juego. Según explicó, esas condiciones obligaron a empresas, trabajadores y familias a destinar buena parte de sus esfuerzos a protegerse de la inestabilidad.
Sin embargo, remarcó que el ordenamiento macroeconómico representa solamente una primera etapa. “El gran desafío es pasar de una economía organizada para defenderse a una economía organizada para producir, invertir y crecer”, expresó.
El dirigente puso especial énfasis en las condiciones bajo las cuales compiten las industrias argentinas con empresas de otros países. Señaló que las diferencias tributarias, financieras, laborales y regulatorias influyen directamente sobre las posibilidades de competir. “Una empresa argentina compite con los impuestos, el financiamiento, la infraestructura y las condiciones laborales y regulatorias de los países donde están instalados sus competidores”, sostuvo.

En ese contexto, insistió en que la apertura de la economía debe avanzar junto con las mejoras de competitividad, un proceso que requiere tanto inversiones privadas como medidas del sector público.
La preocupación por el empleo y la producción
El presidente de la UIA dedicó una parte central de su exposición al deterioro de los indicadores industriales.
De acuerdo con los datos del Centro de Estudios de la entidad, la actividad industrial volvió a caer en septiembre y acumuló una baja del 2,8% en los primeros nueve meses de 2026, respecto del mismo período del año anterior. Además, señaló que algunos sectores registraron niveles de producción entre un 15% y un 20% inferiores a los de 2022.
En materia laboral, informó que entre agosto de 2023 y julio de 2026 se perdieron casi 95.000 puestos de trabajo formales en la industria, con un promedio de 3.700 empleos mensuales menos durante este año.
Rappallini vinculó esos resultados con una demanda interna debilitada, las dificultades para acceder al financiamiento, los costos que condicionan la producción y la competencia en condiciones desiguales. “Nuestra preocupación central es sostener la producción y el empleo formal, porque detrás de cada empresa hay trabajadores, familias y comunidades cuyo futuro está ligado a la actividad industrial”, afirmó.
El pacto fiscal que propuso la UIA
Frente a ese escenario, Rappallini presentó los principales lineamientos de una propuesta que la entidad busca impulsar para mejorar la competitividad industrial.
Se trata de un Pacto Fiscal Federal para la Competitividad, junto con un Régimen Industrial para la Competitividad Internacional, cuyo objetivo consiste en acercar gradualmente las condiciones de producción de la Argentina a las de sus competidores regionales.
La iniciativa contempla una transformación del sistema tributario que permita reducir progresivamente los impuestos que afectan la producción, promover inversiones y trabajar de manera conjunta con las provincias y los municipios, manteniendo el equilibrio fiscal. “En definitiva, nivelar la cancha para que nuestras empresas puedan competir en igualdad de condiciones”, sostuvo el presidente de la UIA.
El dirigente destacó especialmente la urgencia de implementar medidas para los sectores industriales transables y las pymes intensivas en mano de obra, que enfrentan dificultades para sostener su actividad mientras avanzan las transformaciones económicas. “Por eso hablamos de un puente para atravesar esta transición”, explicó.

La propuesta también incluye una agenda de medidas vinculadas con el acceso al crédito a tasas razonables, la defensa de la competencia leal, la lucha contra el contrabando y el comercio ilegal, el abastecimiento energético, la modernización laboral, la infraestructura, la logística y la formación de recursos humanos.
Rappallini sintetizó el planteo en dos prioridades: igualar las condiciones con los competidores regionales y hacerlo con rapidez para evitar la pérdida de capacidades industriales.
La inteligencia artificial y el futuro de la industria
En otro tramo de su intervención, Rappallini destacó el impacto de la inteligencia artificial sobre las posibilidades de producción y desarrollo tecnológico.
Sostuvo que esta transformación no solamente permitirá automatizar tareas, mejorar procesos o reducir costos, sino que también acelerará el desarrollo de nuevos materiales, medicamentos, alimentos, baterías y tecnologías.
En ese sentido, remarcó la importancia de preservar las capacidades industriales para transformar los avances científicos en productos concretos. “La ciencia va a descubrir nuevas posibilidades; la industria las va a transformar en realidad. Se viene una revolución del hacer”, expresó.
El presidente de la UIA también recordó su participación en las rondas de negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), realizadas la semana pasada, donde cientos de empresas argentinas buscaron integrarse a las cadenas de valor de grandes proyectos de minería y energía. Destacó el interés de empresarios, emprendedores y pymes por participar de esas inversiones y desarrollar nuevos proyectos.
Hacia el final de su exposición, Rappallini hizo referencia a la necesidad de construir acuerdos sobre los principales objetivos del país y pidió fortalecer la convivencia democrática. “Necesitamos aprender a convivir con nuestras diferencias, debatir sin descalificaciones y encontrar acuerdos sobre los grandes objetivos del país”, afirmó.
Luego de la exposición de Rappallini, expuso el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien defendió el rumbo económico del Gobierno. El funcionario sostuvo que la Argentina arrastró durante décadas problemas estructurales que condicionaron el desarrollo productivo, entre ellos 18 años de estancamiento, una presión fiscal que calificó de “inaceptable” y la falta de modernización laboral. También cuestionó las políticas proteccionistas y aseguró que la ausencia de estabilidad macroeconómica impidió a las empresas planificar sus inversiones. En ese sentido, remarcó que el ordenamiento actual permite a los empresarios proyectar, tomar decisiones y avanzar en la búsqueda de competitividad.

Santilli también destacó los sectores que, según la visión oficial, impulsarán el crecimiento económico. Mencionó al agro, el petróleo y el gas, la minería y la industria del conocimiento. En particular, defendió el RIGI como herramienta para atraer inversiones y generar empleo, y planteó la necesidad de avanzar con la Ley de Glaciares para potenciar el desarrollo minero y competir con países como Chile y Perú. Además, introdujo la posibilidad de impulsar un “super RIGI” para data centers, con el objetivo de fortalecer las inversiones vinculadas con la economía del conocimiento.
En su mensaje a los industriales, el funcionario también cuestionó a quienes, según afirmó, hablaron de industrialización mientras incrementaron los impuestos, y atribuyó a las políticas de las últimas dos décadas parte de las dificultades que enfrenta el sector. Santilli expresó su expectativa de que la economía argentina registre tres años consecutivos de crecimiento y sostuvo que las inversiones promovidas por el RIGI permitirán generar nuevos puestos de trabajo. “Apostemos a la Argentina. Está en el camino correcto”, afirmó, y cerró con un mensaje dirigido a los empresarios: “Ustedes que toman las decisiones, nosotros estamos poniendo reglas claras”.
ECONOMIA
Una entrevista de trabajo falsa, meses de preparación y el rol de Corea del Norte: Binance reveló cómo fue hackeada

Cinco días después de haber sufrido el hackeo más grande de la hisotria, Binance hizo pública su primera investigación acerca de sus causas y sus culpables. Las revelaciones de la plataforma de criptomonedas más grande del mundo acerca de cómo le robaron USD 6.300 millones relatan un plan extenso y minucioso. En su informe preliminar, Binance reconoció que sufrió “un incidente de seguridad grave y altamente sofisticado” en el que se mezclaron distintas estrategias, que incluyeron hasta la ingeniería social propia de los fraudes digitales cotidianos.
En relación con los responsables del ataque, Binance consignó además que “la información más reciente publicada por el Federal Bureau of Investigation (FBI) indica que la República Popular Democrática de Corea es responsable de este incidente”.
El informe señala que la operación fue compleja y desarrollada en varias etapas: “No fue una única brecha aislada ni un simple incidente de phishing. Los atacantes combinaron una variedad de técnicas, incluyendo ingeniería social mediante entrevistas de trabajo falsas, descargas de software malicioso, herramientas internas de IA comprometidas, compromiso de endpoints y un método avanzado de autorización de transacciones”.
La empresa reafirmó que asumirá el impacto financiero del robo, que en ningún caso recaerá sobre los usuarios. Al 31 de octubre de 2026, “el 98% de los activos en tokens afectados han sido repuestos y pueden verificarse en la página de Prueba de Reservas. Estamos en proceso de adquirir los activos restantes, que tienen menor liquidez”, dijo. Del monto total sustraído, cerca de USD 2850 millones en activos digitales “han sido congelados o interceptados, sujeto a conciliación y a la volatilidad de los precios de mercado”.

Binance aclaró que la investigación continúa, que incorporará nuevas revisiones con investigadores independientes y que en el informe inicial omitió algunos detalles técnicos para evitar que otros ciberdelincuenbtes los utilicen para planificar ataques.
Cómo ocurrió el ataque
Según el informe de Binance, el ataque comenzó cuando un intruso consiguió “un acceso no autorizado a un servicio interno de firma de wallets” y lo empleó para iniciar movimientos al margen del circuito habitual de retiros. Así, hubo un primer movimiento desde 5 hot wallets de Binance hacia direcciones de los hackers.
La plataforma detectó una alerta por transferencias de gran volumen y abrió una investigación mientras los fondos salían desde redes. Como respuesta, activó “múltiples medidas de contención”, entre ellas la suspensión de retiros, la coordinación con socios para congelar tokens y acciones para revocar permisos indebidos. La compañía informó que esas gestiones permitieron bloquear USD 2.850 millones en activos.
Sin embargo, advirtió que el freno a los retiros no bastaba: las autorizaciones maliciosas de las transferencias estaban registradas en la cadena y funcionaban “de forma independiente de la infraestructura normal de retiros de Binance”. Para anularlas, debió ejecutar transacciones adicionales y un procedimiento, ya que su billetera operaba con computación multipartita, sin una única clave privada disponible.
Cronología del hackeo
Binance relató que en junio de este año el “Ingeniero A”, un empleado del equipo de billeteras al que no identifica, descargó un programa modificado después de buscar una herramienta de inteligencia artificial. El equipo de seguridad detectó la situación, cambió su computadora y renovó sus accesos. Sin embargo, en ese momento el atacante obtuvo información sobre las funciones de ese ingeniero de Binance y otros compañeros.
A lo largo de 2026, Binance ya había detectado y frenado 57 casos sospechosos relacionados con grupos vinculados a Corea del Norte. Las maniobras incluyeron falsas ofertas de empleo, programas que parecían útiles y mensajes para conseguir claves de acceso. La empresa señaló que los intentos apuntaban a organizaciones del sector de criptomonedas.
En septiembre aparecieron las maniobras de ingeniería social. Un supuesto director de proyecto contactó al “Ingeniero B” por una plataforma de empleo. El perfil del trabajador mencionaba su experiencia en Binance. Primero hubo una entrevista falsa de trabajo por videollamada con alguien que decía ser representante de recursos humanos. Luego otro contacto se presentó como el CEO de una empresa ficticia.
Cerca del final de esa segunda entrevista laboral falsa, le pidieron al “Ingeniero B” que descargara una “tarea” en su computadora laboral que contenía software malicioso. El archivo activó acciones sin autorización y dio al atacante una vía para comunicarse con el equipo afectado. También ocultó la actividad y dificultó su detección.

El 20 de octubre el atacante usó la computadora afectada del “Ingeniero B” para ingresar a una herramienta interna y alcanzar al “Ingeniero A” y al Ingeniero C. Así encontró en el equipo de A un permiso que permitía instalar programas en otros equipos. La maniobra amplió su acceso.
Por último, el 29 de octubre de 2026 el atacante entró en la computadora del Ingeniero C. Usó datos robados del Ingeniero A, instaló un programa y activó una orden que puso en marcha el ataque. Con ese paso, logró intervenir el manejo de las billeteras digitales.
A partir de allí, Binance tomó una serie de medidas tendientes a fortalecer controles, reemplazar los dispositivos afectados en el ataque, reconstruir las herramientas de IA involucradas y trabajar con gobiernos, firmas de inteleigencia blockchain y socios para rastrear y congelar los activos afectados.
“Continuaremos fortaleciendo nuestras medidas a medida que avance la investigación. Existen varias medidas de seguridad que hemos implementado y estamos implementando que permanecerán confidenciales para evitar que actores maliciosos comprometan nuestra seguridad”, concluyó el informe de Binance.
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