POLITICA
Luis Brandoni y la política: un inclaudicable alfonsinista, que perdió el miedo en los años más oscuros de la Argentina

“Los secuestros y amenazas por los que me tuve que ir del país me dejaron un aprendizaje: me obligaron a perder el miedo. Y eso es bueno, porque no lo volví a encontrar”. La frase de Luis Brandoni condensa una biografía política marcada por la intemperie de los años setenta y por una decisión sostenida: actuar en la vida pública con la misma exposición con la que se paró sobre un escenario. Ese rasgo —más que cualquier cargo— explica su lugar en la Argentina democrática y su identificación, personal y simbólica, con Raúl Alfonsín, el ex presidente y su amigo.
Desde sus inicios en el teatro independiente en los años sesenta, Brandoni se afilió en 1962 a la Asociación Argentina de Actores y comprendió el oficio en clave colectiva. En 1972 asumió la secretaría general del sindicato, en una Argentina que ingresaba en una fase de violencia política creciente. Entre 1974 y 1983 condujo la entidad bajo condiciones extraordinarias: listas negras, censura, restricciones laborales y un clima de amenaza permanente sobre el mundo cultural.

Según registros de la época, el nombre de Brandoni apareció en las listas de actores prohibidos que circulaban bajo la órbita de la organización parapolicial Triple A, vinculada a sectores internos del peronismo. Esa inclusión tuvo efectos concretos: cancelación de trabajos, contratos que se desarmaban y un horizonte profesional condicionado por razones políticas. La presión derivó en amenazas directas y en su salida temporal del país hacia México.
El exilio no fue solo un episodio aislado, sino un punto de inflexión. La experiencia de amenazas y persecución llevó a Brandoni a describir el “perder el miedo” como su mayor aprendizaje. Al regresar, su voz pública se volvió más definida. En 1983, la recuperación de la democracia le permitió identificarse con la Unión Cívica Radical y, en particular, con la figura de Alfonsín, quien representaba para diversos sectores culturales la restitución del Estado de Derecho, el juicio a las juntas y la centralidad de la palabra pública.
Brandoni mantuvo una adhesión activa a ese proyecto. Participó en iniciativas de política cultural y en la reconstrucción institucional tras la dictadura, integrándose en espacios donde actores, directores y escritores dialogaban sin intermediaciones con la política. Su trabajo artístico reflejó ese momento: en 1985 protagonizó Esperando la carroza, una comedia que, con el tiempo, adquirió densidad sociológica. Su personaje Antonio Musicardi sintetizó tensiones familiares y económicas de una sociedad en transición. Además, participó en La Patagonia Rebelde, centrada en la represión de huelgas obreras, y en Darse cuenta y Made in Argentina, películas que abordaron los dilemas de la posdictadura y el exilio.
El salto a la política institucional llegó en 1997, cuando fue electo diputado nacional por la UCR. Ocupó la banca hasta 2001, período atravesado por la crisis de representación y el colapso económico. En el Congreso, Brandoni centró su agenda en temas culturales e institucionales, evitando una carrera burocrática y sosteniendo una presencia coherente con su trayectoria artística y gremial. Este ciclo lo consolidó como dirigente con legitimidad electoral.

Candidaturas, rupturas y continuidad política
Tras su paso por Diputados, Brandoni fue candidato a senador en 2005 y a vicegobernador bonaerense en 2007, en fórmula con Ricardo Alfonsín. Posteriormente integró el Parlamento del Mercosur, reafirmando su voluntad de continuidad política dentro del universo radical, incluso durante las reconfiguraciones del sistema de partidos. En paralelo, su voz pública se intensificó en el debate político de los años 2000 y 2010, adoptando una postura crítica frente al kirchnerismo, con intervenciones frecuentes en medios y actos. Este posicionamiento lo ubicó en el espacio opositor que más tarde confluiría en Juntos por el Cambio.
Un episodio central de esta etapa ocurrió en noviembre de 2017. Tras 55 años de afiliación a la Asociación Argentina de Actores —a la que ingresó en 1962 y condujo durante más de once años—, Brandoni presentó su renuncia por desacuerdos con los posicionamientos públicos de la conducción, que a su entender expresaban cercanía con el kirchnerismo. La decisión se tensó tras un comunicado del sindicato en defensa del periodista Víctor Hugo Morales, donde se mencionaba “censura y proscripción”. Brandoni respondió: “Es una mamarrachada kirchnerista”. La renuncia implicó una ruptura con una institución central en su biografía y reafirmó su línea de conducta.
En años recientes, Brandoni se mantuvo activo opinando sobre el rumbo del país, discutiendo el financiamiento del cine y el rol del Estado en la cultura, y participando en actividades políticas opositoras. Su figura combinó trayectoria artística, experiencia sindical y posicionamiento ideológico.

Un trayecto de coherencia en la vida pública
La vida pública de Luis Brandoni se caracteriza por la continuidad de su compromiso. Desde la afiliación sindical en 1962, la conducción gremial entre 1974 y 1983, su identificación con el alfonsinismo desde 1983, la banca de diputado entre 1997 y 2001, las candidaturas posteriores y la ruptura con la Asociación en 2017, Brandoni sostuvo una línea de acción que evitó oscilaciones. La experiencia de las listas negras de la Triple A, las amenazas y el exilio funcionaron como punto de partida para esa coherencia.
También expresa de manera clara su recorrido político una crítica durísima al kirchnerismo y sus arrebatos totalizadores, como también su adhesión a posiciones republicanas. Apoyó a la experiencia de Juntos por el Cambio y, si bien reconoció las falencias que derivaron en la derrota del proceso que lideró Mauricio Macri, resaltó que pudo concluir un mandato amenazado por la inestabilidad económica y política.
En estos últimos años respaldó el inicio de la gestión de Javier Milei, aunque criticó con vehemencia las agresiones que el actual presidente lanzó contra Raúl Alfonsín.
Este recorrido permite comprender por qué su figura trasciende el campo artístico. Brandoni encarna una forma de compromiso público en la que política y cultura se entrelazan de modo directo. Su biografía acompaña los grandes momentos de la Argentina reciente: la violencia de los setenta, la transición democrática, la crisis de 2001 y la polarización de las últimas décadas.
En ese trayecto, la frase sobre “perder el miedo” adquiere un sentido amplio. Define una conducta frente a contextos cambiantes, sostenida en el sindicalismo, en el Congreso, en los escenarios y en los medios. Esa persistencia le otorgó una identidad reconocible y lo ubicó en el centro de debates nacionales.
La política, para Brandoni, se manifestó como una práctica constante, signada por decisiones y posiciones concretas. Su itinerario responde a la elección inicial de exponerse, construyendo con el tiempo una figura donde actuación e intervención pública forman parte de una misma escena.
POLITICA
Quién es la jueza argentina que integra el organismo que resolverá el reclamo por el petróleo de Malvinas

La jurista rosarina Frida María Armas Pfirter ocupa desde el 1 de octubre la vicepresidencia del Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS, por sus siglas en inglés), el órgano judicial con sede en Hamburgo que deberá decidir si frena la explotación petrolera británica en las aguas de Malvinas y que programó las audiencias orales sobre las medidas provisionales solicitadas por Argentina para el próximo 10 y 11 de noviembre.
Las vistas se celebrarán en la sala principal del tribunal, serán públicas y se transmitirán en vivo por la web del organismo. El caso, registrado con el número 37, plantea una controversia entre Argentina y el Reino Unido por actividades hidrocarburíferas en el Atlántico Sudoccidental, en un área vinculada con la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas.
La decisión llega una semana después de que el gobierno de Javier Milei formalizara, el 13 de octubre, su solicitud de medidas provisionales. El canciller Pablo Quirno presentó el pedido apoyado en el artículo 290, inciso 5, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), que habilita a solicitar medidas cautelares mientras se constituye el tribunal arbitral que tratará el fondo de la controversia.

La jueza argentina en el tribunal
Armas Pfirter nació en Rosario, Santa Fe, el 30 de septiembre de 1957. Se recibió de abogada en la Universidad Católica Argentina en 1983 y obtuvo su doctorado en Derecho Internacional en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1992. A lo largo de su carrera acumuló becas de posgrado en la Academia de Derecho Internacional de La Haya, el Instituto Interamericano de Derechos Humanos en Costa Rica, la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas en Ginebra y la Universidad de las Naciones Unidas.
Su nombre está ligado de manera inseparable a la plataforma continental argentina. Durante más de 25 años —entre 1997 y 2023— dirigió la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA), el equipo interdisciplinario que logró extender un 35% los espacios marítimos del país. Ese trabajo, que combinó análisis jurídico, científico y técnico, fue reconocido como una política de Estado que trascendió gobiernos de distinto signo.
En 2023, fue declarada Personalidad Destacada de las Ciencias Jurídicas por el proyecto del diputado Claudio Romero (VJ), en la Legislatura porteña. “Para los que hemos dedicado nuestra vida al derecho, tomándolo con pasión y como vocación, esta distinción que me han otorgado es un honor pero también es una responsabilidad inmensa”, señaló Armas Pfirter en la entrega de diplomas.
Antes de llegar al tribunal, se desempeñó como conciliadora y árbitra de Argentina en el sistema de solución de controversias de la Convemar, como experta en el área de pesquerías bajo el Anexo VIII de la convención, y como miembro de la Comisión Jurídica y Técnica y del Comité de Finanzas de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. Es profesora titular de Derecho Internacional Público en la UBA y en la Universidad Austral, y autora de tres libros y numerosos artículos especializados. Además, es miembro del Comité Ejecutivo del CARI.
En junio de 2023, durante la 33° Reunión de Estados Parte de la Convemar, fue elegida jueza del ITLOS con 154 votos para un mandato de nueve años (2023-2032). Asumió el 1 de octubre de ese año. Tres años después, el 1 de octubre de este año, sus pares la eligieron vicepresidenta del tribunal junto con Kamga como presidente, para el período 2026-2029.

Cómo está integrado el Tribunal del Mar
El ITLOS fue creado por la Convemar, firmada en 1982, como el órgano judicial independiente encargado de resolver controversias sobre la interpretación y aplicación del tratado. Tiene competencia en disputas sobre delimitación de zonas marítimas, navegación, conservación de recursos vivos, protección del medio marino e investigación científica.
Está compuesto por 21 jueces independientes elegidos por los Estados Parte de la Convemar entre personas de reconocida reputación por su imparcialidad, integridad y competencia en derecho del mar. Los miembros cumplen mandatos de nueve años y pueden ser reelegidos. La composición garantiza la representación de los principales sistemas jurídicos del mundo y una distribución geográfica equitativa: no puede haber dos jueces de un mismo país.
La composición actual del tribunal, tras la jura de cinco nuevos miembros el 1 de octubre de 2026, incluye jueces de Camerún, Argentina, Malta, Ucrania, Islandia, Rusia, Países Bajos, Chile, China, Jamaica, Italia, Japón, Sudáfrica, Corea del Sur, Sierra Leona, Polonia, Túnez, Ghana, India, Vietnam y Brasil.
El Reino Unido no cuenta con un juez propio en el tribunal. Mientras Argentina tiene a Armas Pfirter como vicepresidenta del organismo, Londres carece de representación directa en el cuerpo, aunque el Estatuto del tribunal le permite designar un juez ad hoc para intervenir en la controversia, una figura prevista para garantizar que ambas partes cuenten con representación en el cuerpo que resuelve el caso.

Qué pide Argentina y por qué eligió la vía ambiental
El escrito de 49 páginas presentado ante el ITLOS, firmado por el embajador Mario Oyarzábal como agente ante el tribunal, solicita cuatro medidas provisionales: que el Reino Unido impida el inicio o la continuación de la explotación petrolera del proyecto Sea Lion en la cuenca norte de Malvinas; que se abstenga de usar información obtenida durante la exploración en perjuicio de los derechos argentinos; que cese de impedir el cumplimiento de obligaciones ambientales de Argentina; y que no otorgue nuevos permisos que puedan agravar la disputa.
La estrategia jurídica descansa sobre un eje ambiental que permite al tribunal actuar sin pronunciarse sobre la soberanía del archipiélago. La presentación cita el fallo del arbitraje del Mar del Sur de China para sostener que las obligaciones de protección del medio marino “se aplican a todos los Estados respecto del medio marino en todas las áreas marítimas” y que, por lo tanto, las cuestiones de soberanía son irrelevantes para la aplicación de esas normas.
El argumento se apoya en documentación de las propias empresas involucradas. El Plan de Contingencia para Derrame de Petróleo presentado por Premier Oil ante las autoridades de facto de las islas establece que “existe un 30% de probabilidad de que el petróleo cruce el límite marítimo internacional hacia aguas argentinas después de 30 días”. Para un crudo más liviano, el mismo plan proyecta “una probabilidad del 100% de que el petróleo cruce el límite marítimo internacional hacia aguas argentinas después de 14 días”.

El proyecto Sea Lion y las empresas sin experiencia offshore
El yacimiento en disputa se ubica a 107 millas náuticas (unos 198 kilómetros) al norte de Malvinas, sobre un área de 541,40 km² dentro de la licencia PL032. La operación está liderada por la israelí Navitas Petroleum, que controla el 65% del proyecto, y la británica Rockhopper Exploration, con el 35% restante. El campo contiene un estimado de 1.700 millones de barriles de petróleo, según las evaluaciones de los operadores.
Ambas compañías tomaron la decisión final de inversión a fines de 2025 y fijaron como meta el inicio de la producción en el primer trimestre de 2028. Según el reporte trimestral de Navitas del 24 de agosto de 2026, la campaña de perforación de la fase 1 “se espera que comience a principios de 2027”. El desarrollo completo contempla 23 pozos distribuidos en seis centros de producción, una unidad de perforación submarina y un buque de producción, almacenamiento y descarga (FPSO).
En un pasaje poco habitual para una presentación ante un tribunal internacional, el escrito argentino dedica un capítulo a cuestionar la capacidad técnica de las operadoras: ni Navitas ni Rockhopper tienen experiencia previa como operadoras de un campo offshore en producción, lo que —según la argumentación— amplifica el riesgo de un incidente ambiental en una zona donde un derrame alcanzaría aguas argentinas en cuestión de días.
La respuesta británica y el antecedente de la fragata Libertad
El Reino Unido rechazó las pretensiones argentinas por múltiples vías. Ante la Cámara de los Comunes, la ministra de Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, sostuvo que la solicitud ante el tribunal “no invalida las licencias emitidas por el gobierno de las islas, no altera la autoridad regulatoria de las islas, y no exige que las actividades legales de desarrollo de hidrocarburos cesen”. Sin embargo, confirmó que el Reino Unido participará del proceso y que, si el ITLOS dictara una orden, el país “cumple con sus obligaciones internacionales”.
En paralelo, Londres activó la legislación de Protección de Intereses Comerciales para blindar a empresas británicas de regulaciones extraterritoriales argentinas. El canciller Ed Miliband calificó de “inaceptables” los intentos argentinos de “intimidar a empresas e individuos”.
La arquitectura procesal elegida por Argentina tiene antecedentes en el propio tribunal. En la controversia entre Ghana y Costa de Marfil, el ITLOS ordenó en 2015 que Ghana no realizara nuevas perforaciones en el área marítima disputada. Otro referente es el caso de la fragata ARA Libertad, retenida en Ghana en 2012: entre el pedido de medidas provisionales y la resolución del tribunal transcurrió aproximadamente un mes, y el ITLOS ordenó la liberación inmediata e incondicional del buque.
Con las audiencias fijadas para el 10 y 11 de noviembre, los 21 jueces del tribunal —entre ellos la vicepresidenta Armas Pfirter— deberán evaluar si tienen jurisdicción prima facie, si la urgencia justifica intervenir y si las medidas solicitadas son proporcionales. Una decisión favorable a Argentina sería de cumplimiento obligatorio para el Reino Unido.
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POLITICA
El PRO condiciona un acuerdo electoral con Milei a una mayor articulación legislativa: “No puede ser solo para acompañar”

La negociación entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO para construir un eventual acuerdo electoral rumbo al 2027 tiene una condición previa para el partido de Mauricio Macri: mejorar la articulación legislativa antes de avanzar en un entendimiento político y electoral.
Luego de la reunión que mantuvieron este martes en la Casa Rosada, en el PRO destacaron el buen diálogo con el Gobierno, aunque plantearon que la relación entre ambos espacios necesita traducirse en una coordinación concreta en el Congreso. “No puede haber acuerdo electoral si antes no hay articulación legislativa”, advirtieron desde el partido.
En el PRO buscan que la alianza de hecho que se sostiene en el Congreso tenga un correlato en la labor parlamentaria. La intención es que exista una instancia previa de discusión con sus aliados parlamentarios y que no reciban los proyectos del oficialismo al mismo tiempo que la oposición dura, como el peronismo.
“Si somos los aliados y quieren que los defendamos, tiene que haber articulación legislativa previa”, es el planteo que transmiten desde el espacio.
POLITICA
La alternativa que ya evalúan los intendentes ante un escenario incierto por las reelecciones indefinidas

“El tiempo pasa y cada uno debería empezar a trabajar en quién va a ser el candidato de cada municipio. Me parece una buena oportunidad para que los intendentes ocupen los lugares de los diputados y senadores seccionales y de la Cámara de Diputados”. Las palabras del jefe político de Avellaneda, Jorge Ferraresi, plantean un escenario acaso novedoso para el destino político de más de 80 intendentes de la provincia de Buenos Aires que, de no modificarse la ley que establece que solo pueden ser reelegidos una sola vez, deberán dejar sus distritos.
El regreso de las reelecciones indefinidas para intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares en la provincia de Buenos Aires se sostiene como un tema de agenda en el sistema político, pero de momento sin mayores movimientos. La gran mayoría de los jefes comunales apuestan a que, llegado el momento, el tema se discuta. Para Axel Kicillof también es un tema. El gobernador suele plantear que uno de los pocos niveles en los que la gente “cree en la política” es el municipal, que es donde la población lleva su primer reclamo y otras consideraciones en línea con el argumento discursivo de los propios intendentes. Y que si quieren votar a su intendente, ¿por qué impedirlo? Sin embargo, hasta ahora los intentos para habilitar el regreso de las reelecciones indefinidas no han prosperado.
En este esquema, algunos intendentes ya piensan en sus sucesores. En diálogo con Infobae, Ferraresi planteó que si los dirigentes territoriales no pueden ir por una reelección más, también “es una buena oportunidad para que muchos intendentes se propongan para diputados nacionales”. Hoy, Ferraresi trabaja en la construcción nacional de Axel Kicillof y a la par testea una posible candidatura a la gobernación bonaerense. Es uno de los postulantes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para disputar la sucesión de Kicillof. Una tira que completan Julio Alak (La Plata), Gabriel Katopodis (ministro de Infraestructura), Carlos Bianco (ministro de Gobierno) y Fernando Espinoza (La Matanza). La poca presencia de dirigentes territoriales en la lista a diputados nacionales de Fuerza Patria por la provincia de Buenos Aires en las últimas elecciones continúa siendo un reclamo de los jefes comunales, sobre todo lo que reportan en el MDF.

Este grupo plantea que con el desdoblamiento electoral y la presencia de intendentes en las listas seccionales de la elección provincial se traccionó la victoria del peronismo por casi 14 puntos de diferencia sobre La Libertad Avanza. Secuencia que no se repitió luego en la elección nacional.
“La experiencia legislativa de muchos intendentes podría ser muy positiva para la provincia y para la Nación. Muchas veces pasan leyes que son inaplicables porque nadie hace un ejercicio práctico de cómo se resuelve esa ley. Nosotros, que somos especialistas en cuestiones pragmáticas, resolverlas rápidamente y con pocos recursos”, amplió Ferraresi, quien —además— ya tiene sucesora: la exjefa de Gabinete de Avellaneda, Magdalena Sierra, que además es su esposa.
Ferraresi no es el único peronista que plantea construir sucesiones para los intendentes ante el embudo que podría provocar la no modificación de la ley que limita las reelecciones. Mariel Fernández de Moreno también tiene un postulante para su sucesión. El presidente del consejo deliberante, Emanuel Fernández. La intendenta de Moreno avanza con la construcción de su candidatura provincial sobre la estructura de La Liga de Intendentes peronistas. Algunos de los integrantes de La Liga aún lamentan el cierre de listas a diputados nacionales por PBA el año pasado, puntualmente por la nula injerencia que tuvieron.
En ese momento, desde el kirchnerismo recordaban que los diputados nacionales que tenían anclaje en el mundo intendentista dentro del peronismo respaldaron el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que había sellado la administración de Alberto Fernández.
En La Matanza, el intendente Fernando Espinoza tampoco tiene reelección. De no poder renovar, la candidata natural para su reemplazo es la vicegobernadora Verónica Magario, quien ya gobernó el distrito más poblado de la provincia entre 2015 y 2019 y no podrá estar en una fórmula para el ejecutivo bonaerense nuevamente.
En Merlo, el intendente Gustavo Menéndez tampoco tiene reelección. Es probable que como candidata vaya su hermana, Karina, actual presidenta del Concejo Deliberante de su distrito. El mismo escenario hay en San Vicente, por ejemplo. Nicolás Mantegazza no podrá ir por otra elección. Si se sostiene el esquema de unidad la candidata será la Jefa de Gabinete del distrito, Daniela Lasalle.
En el interior bonaerense también se trabaja con el esquema de sucesores. Por caso, el intendente de Chivilcoy, el vecinalista Guillermo Britos, es otro de los que piensan en su sucesión y buscan lugares en la lista por la Cuarta sección electoral o bien en el Congreso. “Si sale la reelección, yo no voy a ser candidato a intendente; posiblemente sea candidato a otra cosa, pero 12 años al frente de un distrito como Chivilcoy son suficientes. La Legislatura tiene que votar la ley porque la Constitución es más que clara, dice que el gobernador y vicegobernador tienen dos mandatos. De los demás no habla”, planteó Britos en declaraciones al streaming Uno Tres Cinco.

Otro caso del interior se da en Junín. En la ciudad cabecera de la Cuarta sección electoral, el senador provincial y jefe del bloque PRO, Pablo Petrecca que es el intendente en uso de licencia de Junín y referente político, no podrá ir por una reelección en el tramo local en 2027. De momento recorre la provincia con una eventual precandidatura a la gobernación bajo el brazo. Hoy, el candidato del espacio en el municipio será el jefe comunal interino y cuñado del intendente, Juan Fiorini.
Trece intendentes bonaerenses en funciones integraron las listas para la Legislatura provincial en las elecciones del 7 de septiembre de 2025. Fuerza Patria concentró siete postulaciones: Mario Ishii, de José C. Paz, en la Primera Sección; Diego Nanni, de Exaltación de la Cruz, en la Segunda; Mayra Mendoza, de Quilmes, y Mariano Cascallares, de Almirante Brown, en la Tercera; Germán Lago, de Alberti, en la Cuarta; Alejandro Acerbo, de Daireaux, en la Sexta; y Marcos Pisano, de Bolívar, en la Séptima. La nómina combinó candidaturas a diputados y senadores, según la sección electoral.
Somos Buenos Aires llevó a cuatro jefes comunales: Julio Zamora, de Tigre, en la Primera Sección; Pablo Petrecca, de Junín, y Guillermo Britos, de Chivilcoy, en la Cuarta; y Maximiliano Suescun, de Rauch, en la Quinta. La Libertad Avanza, en tanto, postuló a Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, como primer candidato a senador por la Primera Sección, y a Guillermo Montenegro, de General Pueyrredón, al frente de la lista de la Quinta. No hubo intendentes en ejercicio entre los candidatos a diputados provinciales de la Octava Sección Electoral, correspondiente a La Plata. Mientras que el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, fue candidato a diputado nacional encabezando la lista del espacio Unión Federal.
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