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POLITICA

Marcos Peña | “Con Milei hay miles de señales que hasta ahora son contradictorias. El tiempo dirá”

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Camisa blanca, jean y una mochila deportiva. Así llega Marcos Peña a la sede de Siglo XXI, la editorial que acaba de publicar su primer libro, El arte de subir (y bajar) de la montaña. El libro es el resultado de un largo viaje de introspección y exploración que comenzó con la pandemia y continuó con el podcast Proyecto 77, una serie de conversaciones con políticos, empresarios, deportistas y artistas de distintos países que comparten sus experiencias de “liderazgo extremo” que va por su segunda temporada.

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Después de casi 20 años de vida pública y política con cargos de máxima exposición y responsabilidad, primero, en el Gobierno de la Ciudad; y luego, como jefe de Gabinete del gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), Peña tomó una decisión: alejarse de la vida pública y política para encarar una travesía incómoda, desafiante, por momentos dolorosa: dejar el personaje y volver a él, dice.

“Bancame, esto es lo que hago, no lo que soy”, le dijo a su mujer en mayo de 2019, cuando decidió que, ganara o perdiera Cambiemos, iba a alejarse de la todo eso que ayudó a construir. El campo minado de presiones cruzadas, exposición permanente y conflicto sostenido amenazaba con destruir su vida familiar.

Peña reconoce que no haber recibido apoyo terapéutico fue un error. A mediados de 2019 comenzó a ver a Alberto Lederman, un consultor que trabaja desde hace décadas con líderes del mundo empresario, políticos y artistas. Ha sido, dice Peña, un guía imprescindible en el aprendizaje sobre el peso de las biografías personales en las cosas que uno hace y cómo lo hace, sobre la salud mental, el trauma, la vulnerabilidad y la adicción que genera el poder, la figuración, la fama: la adrenalina como anestésico, como droga y bálsamo, como reparación a dolores y traumas.

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En conversación con , Peña abordará también las crisis del gobierno del que fue parte fundamental. ¿Cuáles considera que fueron los momentos más duros del gobierno de Macri? Peña puntea: “Para nosotros pasar la PASO en 2019 era cruzar el Rubicón que necesitábamos como país. Había mucha incertidumbre de que podía volver el kirchnerismo. El debate sobre la reforma previsional y las 14 toneladas de piedras en el Congreso, todo lo que pasó en torno a (Santiago) Maldonado y al ARA San Juan también fueron momentos duros. Incluiría también el debate sobre aborto”. Ese debate dividió y enfrentó a Cambiemos y sus votantes y atravesó también a todas las familias.

Describe a Macri como un “liderazgo transformador que reequilibró el sistema político argentino” y como “una voz muy importante: un ancla de referencia, de rumbo”. Y también se refiere al kirchnerismo y a Cristina Kirchner. “Ha sido siempre un liderazgo que convoca desde una agenda más reivindicativa, pero también con una energía transformadora, hacia otro lado, pero yo le reconozco y creo que es un pendiente nuestro lograr validar el aspecto humano y representativo que tiene esa expresión política. Para mí es una frustración personal no haber logrado generar un diálogo”. A la hora de hablar de Javier Milei destaca “la autenticidad”. Pero se muestra cauto. “Hay miles de señales que son hasta contradictorias. El tiempo dirá”.

En Peña no hay lamentos ni quejas por la etapa que dejó a atrás. Por el contrario, siente orgullo por haber colaborado a construir un espacio como el PRO y considera que, con sus aciertos y fracasos, todo es aprendizaje.

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Hoy Peña se define como un “entrenador de líderes” e intenta crear espacios para que aquellos hayan pasado por situaciones de liderazgo compartan sus experiencias y la experiencia se pueda capitalizar colectivamente.

-Durante 2023 lanzaste Proyecto 77, un podcast con entrevistas a empresarios, artistas, políticos de tu misma generación, de acá y de otros países, en las que indagás sobre la exposición, la fama, el liderazgo. La primera pregunta que les hacés es: “¿Quién sos?”. Estamos en abril de 2024: ¿quién sos? Te pido un autorretrato.

-Creo que hoy soy una persona que atravesó experiencias muy intensas y un camino personal para tratar de procesarlas y convertirlas, en lo posible, en aprendizajes para compartir. Hoy trato de tener el eje en mi persona y en lo que me rodea, los afectos, la familia, los amigos. Y trato, en este segundo círculo de cosas que tienen que ver con lo que vamos a llamar “proyecto campamento base”, de resumir una tarea de cómo ejercer este rol de entrenador de líderes, cómo acompañar personas en situación de liderazgo.

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-Si yo te hubiera hecho esta pregunta en 2018, 2019, ¿cuál hubiera sido la respuesta?

-Hubiera habido un eje mucho más fuerte en el rol político. El “yo político” había ocupado un rol muy dominante. Para mí personalmente y para la mirada del otro también. Creo que, de alguna manera, como pongo en el libro, esa frase que le digo a mi mujer en un contexto de crisis (“bancame, esto es lo que hago, no lo que soy”) fue como un punto de inflexión de empezar a tomar distancia de esa simbiosis con el personaje político. Y al mismo tiempo, tuve un proceso de bronca y de distintas reacciones que hoy trato de integrar y seguir adelante.

-Cuando terminó la gestión sentiste alivio personal. ¿Hubo también un duelo, tristeza?

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-Sin duda hubo un duelo. Y fue un proceso que llevó tiempo. Fue una de las primeras cosas que tuve que aprender, aprender a dejar espacio para que las cosas ocurran y que eso lleva tiempo. En ese sentido, Tito Lederman fue uno de los que más me ayudó a entender el valor de bajar la velocidad y hacer lugar a uno mismo. Y como todo duelo, el primer año estuvo marcado por enojos, nervios, amenazas, incertidumbres. Y cada año que fue pasando ayudó a ir tomando distancia. Fue un proceso de cuatro años y el libro marca una etapa ya distinta en eso. Hace seis meses no sé si hubiera estado todavía listo para hacer esto.

-Vos citás a Lederman cuando dice: “Todos los líderes tienen un trauma. No conozco uno que no lo tenga. Mi teoría, en suma, es que la ambición de poder es la respuesta a un trauma”.

-Me ayudó a entender que eso funciona para plata, fama, poder. Los mecanismos compensadores muchas veces están detrás de esas búsquedas desmesuradas. Yo creo que al omitirte vos mismo en la ecuación, al estar trabajando en los demás -tenía mucho que ver con mi rol-, tomás poca conciencia de vos mismo, de la necesidad de cuidarte, de registrarte, de ver qué te llevó a ese lugar. Es algo que pude ver mejor después.

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Marcos Peña: "Con Milei hay miles de señales que hasta ahora son contradictorias, el tiempo dirá"

-En tu juventud fuiste un viajero mochilero. ¿Cómo describirías este viaje de regreso a vos mismo?

-Como el viaje más importante de todos. De alguna manera este libro es una crónica de viaje. Así lo pretendo, por lo menos. Y necesitás guías que te acompañen en ese viaje interior. No es un viaje para hacer solo: no podés de depender de la autosuficiencia. De ahí viene la metáfora de la montaña y el rol del guía de montaña. Y yo soy muy agradecido por los guías que tuve en ese proceso. Eso es clave para poder seguir profundizando porque los mecanismos de defensa te llevan a que no te metas adentro.

-¿Qué cosas de vos no te gustaron en ese viaje que emprendiste? ¿Con qué te enojaste?

-Centralmente, el tema de la desconexión. Si a la desconexión le sumás mucho poder, eso generó mucho daño involuntario: gente que no se sintió validada, gente que se sintió destratada, que no se sintió cuidada. Y eso me interpeló un montón: “Yo no soy así. Yo no quiero estar en este lugar”.

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-En el libro abordás el tema de la salud mental y la vulnerabilidad en las personas que están en posiciones de extrema exigencia y exposición. ¿Por qué es importante hablar de salud mental?

-Creo que, por un lado, responde a la imagen del líder como alguien vertical, infalible, que no se equivoca, admirado y odiado al mismo tiempo, que lleva a que cualquier hecho de vulnerabilidad parezca contra natura: el líder no se equivoca, el líder es infalible. Ahora, en el mundo de hoy, con la transparencia y con la velocidad, eso es muy difícil de sostener. Antes se sostenía con ocultamiento, con el líder que aparecía con su ropaje muy cuidado para mostrar que era un semidiós. No hay ser humano que no tenga vulnerabilidad. Entonces, entender la vulnerabilidad como una fortaleza y no como una debilidad creo que es parte del cambio cultural que hay que hacer sobre el liderazgo. Esto porque se da con el docente, con el periodista, con el policía en la calle, con el jefe en la empresa, con los padres y los hijos.

Marcos Peña: "No hay nada que no haya visto en la salita de 3 de mis hijos que no haya visto en la política"
Marcos Peña: «No hay nada que no haya visto en la salita de 3 de mis hijos que no haya visto en la política»alejando-guyot-10734

-¿Cómo ves retrospectivamente el peso de las biografías personales en los espacios en los que te tocó trabajar, donde como en todo espacio hay egos, vanidades, traiciones, aspiraciones personales, fuego amigo?

-Me viene una imagen: Mauricio decía siempre que no hay nada que no haya aprendido en Boca que no le haya servido para después. Voy a a ser un poco más extremo: no hay nada que no haya visto en la salita de 3 de mis hijos que no haya visto en la política. A mí cuando me dicen “tenés que hacer un balance más político”, les respondo: “Esto no es un balance político porque la inmensa cantidad de conflictos, de debates y de dificultades tienen que ver con situaciones personales, no con situaciones ideológicas, institucionales o de intereses”.

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-Te referís a que las personas que buscan ahí reparaciones a sus propias historias personales.

-Claro. Y terminás viendo el comportamiento del inseguro que pide que le den bola y que si no le dan bola rompe todo; el que le gusta llamar la atención, el agregador que trabaja bien con la gente, el colgado que está en su mundo y cuesta insertarlo. Todo grupo humano, todos los amigos que nosotros conocemos, replican eso en el mundo del poder. Mi rol era básicamente un rol de articulador y de atajar esas situaciones. Los llamados que recibía casi siempre eran problemas de personalidad, de agravios, de fantasmas. “Este me dijo tal cosa”. “Esto salió en off”. “Esto seguro que fue tal”. No sabés la energía que se pierde en eso. No solo en Argentina: vas al G-20 y ves lo mismo. ¡Pasa en todos lados esto!

-¿Por qué hablás de personas en situación de liderazgo y no de líderes?

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-Porque hablar de líderes genera dos problemas. Uno es que hay poquitos líderes y el resto no somos líderes. Eso autoexcluye a un montón de gente, desempodera y genera problemas. Y, por otro lado, también atrapa a la persona que está en situación de liderazgo: para esa persona largar ese rol es equivalente a la muerte y de alguna manera va a hacer todo lo necesario para no salir de ese lugar. Genera el síndrome de Hubris, el mesianismo. Muchas veces en la sociedad está la ritualidad del sacrificio del líder. Lo subo a la montaña hasta que no me sirve más. Lo mato simbólicamente y que venga otro en ese juego muy exculpatorio en donde la responsabilidad siempre la tiene algún otro. Creo que esto es súper importante destacarlo: toda esta mirada tiene que ver con hacer mejores liderazgos y mejores resultados colectivos. Nos cuesta encontrar buenas dinámicas de liderazgo, sino no tendríamos los problemas que tenemos. Yo siento que un liderazgo más colaborativo, más horizontal, más auténtico, más grupal puede ser un camino para esta época en la que estamos, para la complejidad, para la transparencia, para las dificultades.

“Reequilibró el sistema político argentino”: Peña habló sobre el rol de liderazgo de Mauricio Macri

-Sin embargo, no solo en la Argentina, proliferan liderazgos verticalistas, algunos dirán populistas, proféticos.

-Creo que hay un problema en la oferta más que en la demanda. Están los liderazgos más populistas, que tienen una característica de autenticidad, de cierta frescura entre comillas versus el liderazgo tecnocrático, burocrático. Cuando el sistema democrático se queja creo que no está haciendo la autocrítica de decir: “Estamos ofreciendo algo que no conecta con nadie”. No creo que la gente esté diciendo “quiero liderazgos mesiánicos rupturistas”. Lo que está diciendo es “quiero autenticidad, quiero alguien con el que conecte, alguien que me dé bola”. A veces, como un grito de reclamo.

-¿Creés que algo de eso pasó en 2023 con la derrota de Juntos por el Cambio?

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-Creo que sí, que evidentemente hay un mensaje de rechazo en el votante de Juntos por el Cambio a una dinámica que, de alguna manera, había roto el vínculo que había hasta ese momento. No creo que haya habido un cambio de valores, un cambio de actitud del votante. Creo que hay una impaciencia, un enojo y una frustración porque esa apuesta dejó de tener la misma magia que tenía antes.

-Vos dijiste en una entrevista que las diferencias pesaron más que los acuerdos. Las diferencias suelen enriquecer las cosas. ¿Cuándo las diferencias dejaron de enriquecer y empezaron a dinamitar, a sepultar una experiencia compartida?

-La pandemia no ayudó. No ayudó que en 2020 no haya espacios serenos, de reflexión, de sanación, de balance compartido de la experiencia de gobierno. Y al no haber ese punto de partida, creo que eso potenció un montón de situaciones, puntualmente en el desafío de la renovación de liderazgos. No era lo mismo un Zoom, que era lo único disponible, que juntarse dos o tres días con tranquilidad, poder conversar en un grupo humano a mi entender, al día de hoy, de muy buena gente, con muy buena intención y con diferencias mucho más pequeñas de las que se terminaron viendo.

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-Utilizaste la palabra “frescura”. ¿Cuándo perdió la frescura esa oferta que enamoró y entusiasmó a muchos, incluso en el 19, con una derrota por muy poco?

-Creo que la experiencia de gobernar el país es muy difícil. Es muy duro mantener la frescura y también la dinámica horizontal que llevó en particular a Mauricio a ganar la interna y ser el candidato de Cambiemos. Incluso creo que el cambio de Cambiemos a Juntos por el Cambio fue una pérdida de frescura. Incorporar el “Juntos” implicaba poner en valor a los partidos, de alguna manera. Y “Cambiemos” tenía más que ver con una interpelación, una invitación a la ciudadanía que iba mucho más allá de la política. Entonces creo que esa combinación de lo horizontal con lo vertical de un gobierno de esa magnitud que nos llevó a una tensión. Cuando empiezan los problemas económicos en abril del 18 empieza una dinámica que en vez de ser de crecimiento es de incertidumbre. Y ahí la fricción empieza a ser mucho más grande. Ya en la fricción interna, muchos de los daños que ocurrieron a partir de ahí fueron los que marcaron problemas hacia adelante.

-En una entrevista con Ernesto Tenembaum, Pablo Avelluto habló de los primeros tiempos del PRO como una orquesta que afinaba, y que luego las carreras solistas fracasaron. ¿Cuándo comenzó a desafinar la orquesta?

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-En particular en el caso nuestro, lo veo más como un grupo de rock. En un primer momento, el corazón del PRO, fue un grupo relativamente chico. Alcanza su mejor rendimiento entre el 2011 y el 2015. Me parece, y lo he charlado mucho con los dos, con Horacio (Rodríguez Larreta) y María Eugenia (Vidal), que fue un desafío que ellos tuvieran que hacer su propio liderazgo en la Ciudad y en la Provincia. Ellos tenían su propia dinámica, su propio equipo, su propia tarea.

-Gobernar Nación, Provincia y Ciudad simultáneamente fue un salto de escala y de naturaleza.

-Totalmente. Eso alteró esa metáfora y creo que, a partir de ahí, la dinámica nos llevó puestos un poco. Siento que después del 19 fue difícil rearmar. Siempre me da mucha pena y no estoy de acuerdo cuando dicen “la culpa es de tal” o “la culpa es de tal otro” o “tal estuvo mal”. Soy súper compasivo en parte porque creo en la buena intención de cada una de las piezas. Creo que obviamente todos tenemos cosas buenas, cosas malas, cosas que se potencian en un momento o en otro, pero sigo creyendo en el espíritu que viví en ese grupo humano.

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"La Libertad Avanza tiene una identidad. Bueno, el liderazgo del PRO deberá discutir si es la misma"
«La Libertad Avanza tiene una identidad. Bueno, el liderazgo del PRO deberá discutir si es la misma»alejando-guyot-10734

-¿Cómo describirías al liderazgo de Macri?

-Como un liderazgo transformador. Su principal motor pasa por la transformación. Y eso a veces es un desafío para él: regular esa velocidad, regular el registro, regular la compañía para hacer eso. Pero creo que tiene un mérito gigante y que esa vocación transformadora reequilibró el sistema político argentino. Creo que su aporte en ese sentido es monumental. No alcanza en el sentido de que todos los días se renueva el desafío, pero creo que es un liderazgo transformador que generó un magnetismo, una atracción y una conexión con su intención, que hace que tenga esa referencia en la gente. La gente le valora esa intención de para qué se metió en esto.

-¿Lo ves bajando de la montaña?

-Es difícil porque nació ahí arriba. Él siempre ha sido consciente de ese desafío, pero pensá que nació en un grupo empresario grande, pasó por Boca. Es como que va pasando por las cumbres. O incluso el rol mundial que él tiene y la llegada que tiene. Tiene un prestigio que lo hace un gran conocedor del arriba y creo que siempre ha trabajado mucho para tratar de equilibrar eso. Es una persona que le ha dado atención al tema personal.

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-¿Qué alertas se encienden cuando él y una parte del PRO apoyan a La Libertad Avanza?

-Yo creo que la alerta más grande es a estar atentos a no perder el contacto de para qué estás haciendo lo que hacés. Y desde ese lugar, cuál es tu identidad, cuál es tu propósito y para qué hacés política. Creo que hace rato que está abierto el debate con distintas posturas sobre cuál es la identidad, cuál es la estrategia, hacia dónde ir. Creo que hay riesgos. Un riesgo es la nostalgia del pasado. Es otro mundo, es otra situación, es imposible replicar esas situaciones que hubo antes.

-El riesgo del paraíso perdido.

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-Sí, el riesgo de volverte una fuerza nostálgica. Siempre hablábamos de positividad, cercanía, futuro. Hoy el desafío es pensar cuál es esa identidad que te une y que convoca. ¿Cuál es la identidad que estás proponiendo? La Libertad Avanza tiene una. Bueno, el liderazgo del PRO deberá discutir si es la misma. No sé. Y quién acompaña eso y quién no.

-¿Cómo ves a Macri en el futuro?

-Lo veo con una voz muy importante. Creo que él ha elegido ocupar un lugar de ancla, de referencia, de rumbo. Ser expresidente es súper difícil y pareciera que todos los días tenés que validar las credenciales. Él encontrará cuál es la forma de hacer eso, pero tiene un valor súper importante no solo como expresidente sino como constructor de ese espacio y ese liderazgo.

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-¿Cómo describirías el liderazgo de Milei?

-Creo que hay una cuestión muy fuerte de la autenticidad en términos de decir lo que piensa, de ser quien es. Creo que en eso logra una conexión muy contemporánea con mucha gente. Lo demás lo está construyendo. Al haber hecho tan poco trayecto antes de llegar, tiendo a tomar cierta distancia y decir: hay miles de señales que son hasta contradictorias. El tiempo dirá.

-En una conversación pública con Vargas Llosa, Macri dijo que iría más a fondo y más rápido. ¿Milei es el segundo tiempo que Macri no pudo concretar?

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-No lo sé. No sé si hay una respuesta porque creo que hay un factor que a veces se subestima que es el cambio de contexto. No se repite la misma obra con el mismo público y el guion va cambiando. Cambia todo. Todo cambia. No sé qué va a pasar. Creo que nadie lo sabe. Y ahí es donde vuelve el valor del ancla de las personas y el ancla de los valores y de decir qué cosas creés que están bien y qué cosas están mal. Mauricio siempre se ha referido al desafío de cómo estabilizar macroeconómicamente el país y lograr una dinámica económica de crecimiento. Y da la sensación de que ahí hay un consenso no solo con Mauricio sino con mucha gente de que hay que resolver este problema de alguna manera. El cómo les toca a ellos.

-Si tuvieras que identificar los momentos más duros de la gestión 2015-2019, ¿cuáles elegirías?

-Sin duda la noche de las PASO y todo lo que pasó a partir de ahí. Para nosotros pasar la PASO era atravesar el Rubicón que necesitábamos como país. Había mucha incertidumbre de que podía volver el kirchnerismo. Fue muy dura la sesión sobre la reforma previsional y las toneladas de piedras. Fueron 24 horas con Horacio, con María Eugenia, con Lilita, con todos en el Congreso, una tensión de situación límite. También todo lo que pasó en torno de Maldonado y el ARA San Juan fueron momentos duros. Incluiría también el debate del aborto. Por distintos lados, el debate sobre el aborto llegaba a tu casa, a la comida familiar, a la comida con amigos. Todas las demás discusiones son difíciles, las políticas, las económicas, pero no está en juego la vida y la muerte.

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El libro de Marcos Peña
El libro de Marcos Peña

-Macri completa su mandato, remonta, pero finalmente no alcanza para reelegir. ¿Qué falló?

-Va de la mano de gente que te dice “por tu culpa perdimos y volvió el kirchnerismo”. No es así. Hoy lo primero que diría, con la libertad que tengo hoy para decirlo, es: falló que la gente votó al kirchnerismo. Hay un dato claro: gana el que más votos tiene y el voto es un acto de libertad, es un acto soberano de la gente. Lo segundo es: nosotros -creo que es un riesgo que siempre existe en el sistema de balotaje- no pudimos transformar el voto de segunda vuelta en voto de primera vuelta. Y, sobre todo, el kirchnerismo logra unificar la oferta de balotaje en la PASO. Además, no pudimos resolver la tensión económica en esa circunstancia. Objetivamente a esos votantes cuando les preguntás por qué querían votar contra nosotros – no ya a favor de la otra opción- era por el enojo de la situación económica, claramente. Sentían que habían sido descuidados. Cuando buscamos esos votos en 2015 nos alertaban: “Queremos cambio político, no cambio económico. Tengan cuidado”. Algunos piensan que más por la aplicación, otros piensan que más por las medidas, otros por el gradualismo, otros por el shock. Más allá de cuál sea la explicación, esos votos votaron en contra. E incluso me acuerdo que lo decíamos y nos decían que estábamos locos: “Guarda que el mejor voto para el bolsillo es votar a Juntos por el Cambio. Por más que te duela hoy en el corto plazo, va a ser para mejor”. Y estábamos en un lugar económico mejor que en el que estuvimos cuatro años después. No era un acto de soberbia, era un acto de ver cómo funcionaba la dinámica y cuál era el examen que nos tenían que tomar. Yo creo que eso y porque objetivamente, además, crecimos entre elección y elección. El kirchnerismo entre el 11 y el 15 no creció, cayó. El kirchnerismo entre el 19 y el 23 no creció, cayó. Nosotros crecimos con tres de cuatro años de recesión. Evidentemente, creo que no alcanzó para construir una mayoría y al final del día esa fue la falla.

-Hablamos del liderazgo de Macri y el de Milei. ¿Cómo describirías el de Cristina Kirchner?

-Con una gran energía, creo que ha sido siempre un liderazgo que convoca desde una agenda más reivindicativa. Pero también con una energía transformadora, por ahí hacia otro lado, pero yo le reconozco y creo que es un pendiente nuestro en estos años lograr validar el aspecto humano y representativo que tiene esa expresión política. Y yo lo he dicho: para mí es una frustración personal no haber logrado generar un diálogo, no para construir necesariamente consensos, pero sí para arrancar de una validación mutua, de decir: “Somos argentinos, estamos en el mismo país”. Esto está en todos los libros del mundo de procesos de diálogo y de paz: arranca por sentarme a la mesa y decir “no sos algo menos de lo humano”. Y creo que es un desafío pendiente. Podemos estar cinco días diciendo quién fue el culpable, quién tiró la primera piedra, pero creo que es necesario sanar un poco eso.

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-Porque el discurso antikrchnerista de Cambiemos ocupó un lugar central en la narrativa del espacio.

-Cuando me dicen “vos promoviste la grieta”, yo lo que siempre sentí era justamente una confrontación, pero validando al otro. No es lo mismo que querer desterrar al otro. No era lo mismo. Y me pasaba que cada vez que iba al Congreso y discutía con el kirchnerismo, y me decían “hablá menos con ellos, hablá más con el peronismo moderado así los levantamos y a éstos los corremos”, yo no creo que funcione así. Yo tengo amigos, familiares y gente que adhiere al kirchnerismo que no va a dejar de adherir al kirchnerismo porque en el Congreso le hable al peronismo moderado y no les hable a ellos. En esa confrontación creo que hay una validación, pero mucha gente no lo entendió así. Incluyendo a ellos. Y eso sí lo siento como una frustración.



Astrid Pikielny,LA NACION,Política

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Diputados: el Gobierno defenderá el Presupuesto 2027 con el financiamiento universitario en el centro del debate

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La Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, que preside el libertario Bertie Benegas Lynch, se reunirá a las 10 para continuar con el tratamiento del proyecto de ley de Presupuesto 2027. El debate contará con la presencia del secretario de Educación, Carlos Torrendell, y del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, ambos funcionarios del Ministerio de Capital Humano.

Uno de los principales ejes de la discusión será el financiamiento de las universidades nacionales. Mientras el proyecto del Poder Ejecutivo prevé transferencias por $7,7 billones para 2027, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) solicitó $11 billones, monto que incluyó en la planilla enviada a la Subsecretaría de Políticas Universitarias.

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La oposición reclamará el cumplimiento de la ley

Los bloques opositores insistirán en la necesidad de cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario durante el plenario de Presupuesto y Hacienda.

El diputado de Encuentro Federal Miguel Pichetto defendió la importancia de garantizar los recursos para las casas de estudio. “Financiar la educación es una política de Estado que debe sostenerse a través de los gobiernos y las generaciones. Es la posición que defendí en el Senado y mantengo en Diputados: garantizar el presupuesto universitario, la gratuidad y la posibilidad de estudiar en todo el país. El Gobierno debe cumplir la Ley de Financiamiento Universitario y garantizar los recursos para el funcionamiento de las universidades públicas”.

Bertie Benegas Lynch, presidente de Presupuesto y Hacienda, Carlos Torrendell, secretario de Educación, Alejandro Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias, durante el debate del actual Presupuesto 2026. Foto Cámara de Diputados

En la misma línea, el diputado socialista Esteban Paulón reclamó: “En democracia las leyes se cumplen. Cumplan con las universidades”.

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La respuesta llegó de la diputada jujeña de La Libertad Avanza Bárbara Andreussi, quien defendió la universidad pública gratuita, pero cuestionó el manejo de los recursos. “Estamos a favor de la universidad pública sin aranceles. Estamos en contra de que se nieguen a ordenar las cuentas: hay rectores que cobran hasta 18 millones y universidades como la UNA que gastan $423 millones por graduado, con bajísimas tasas de egreso. Basta de malgastar el dinero de los argentinos”.

El pedido de los bloques dialoguistas

Desde la bancada de Argentina Federal, que conduce Oscar Herrera Ahuad y responde a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz, y de Misiones, Hugo Passalacqua, el diputado misionero Alberto Arrúa presentó un proyecto de resolución para exigir que el Poder Ejecutivo incorpore al Presupuesto 2027 los fondos necesarios para cumplir con la Ley de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente.

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El PJ Federal reactiva sus movimientos políticos en Chubut y manda un mensaje a la interna peronista

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El PJ Federal vuelve a tomar protagonismo dentro de la discusión del peronismo nacional. Lo hará este viernes, en el centro de Empleados de Comercio de Comodoro Rivadavia, Chubut, cuando sus principales dirigentes encabecen un encuentro vinculado a la agenda industrial, energética, petrolera y científica, con foco en la situación de la región patagónica.

Hasta el sur viajarán Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos, que se fusionarán con un grupo de dirigentes de las provincias del sur. El anfitrión será el diputado nacional Juan Pablo Luque, que es parte del armado federal y que trabaja en la organización del peronismo en su provincia, con la aspiración de ser candidato a gobernador el año que viene.

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“Este viernes nos encontramos para debatir el peronismo que necesitamos y construir, desde una mirada federal, una alternativa nacional de cara a 2027″, escribir en sus redes sociales el titular de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos, que unos pocos días atrás fue protagonista de un encontronazo con el Gobierno por el informe que reveló una pérdida millonaria del Banco Central respecto a un “error de cálculo” con el precio del oro.

En el encuentro estarán los intendentes Martín Pérez (Río Grande) y Pablo Grasso (Río Gallegos), ambos precandidatos a gobernadores del peronismo en Tierra del Fuego y Santa Cruz, respectivamente. Habrá una fuerte presencia de dirigentes de la región, ya que el objetivo de la conducción del espacio es poner el foco en temas vinculados al mundo del trabajo y la producción en esa zona geográfica de la Argentina.

Juan Pablo Luque, Martín Pérez y Pablo Grasso, tres dirigentes del peronismo del interior y posibles candidatos a gobernador en sus provincias

La idea es volver a utilizar el lema “Peronismo debate”, como una marca registrada del camino que quiere seguir el espacio. Ese sector tiene la voluntad de discutir una agenda productiva por regiones y redactar un documento con propuestas concretas, tal como lo hicieron a mitad de año después del acto que realizaron en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, donde el foco estuvo puesto en el sector agropecuario.

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Victoria Tolosa Paz puso en palabras la idea del encuentro en el sur durante una entrevista radial. “Vamos a estar en Comodoro Rivadavia con una agenda de discusión. ¿Qué discusión? La energía, la pesca, el hidrógeno verde y las energías renovables. ¿Cómo desarrollamos las cuencas maduras? Se fue YPF y el peronismo no debate cómo va a generar trabajo en esas cuencas maduras», sostuvo.

En ese sentido, la legisladora bonaerense planteó: “Tenemos ocho mil despedidos en Comodoro, otro tanto en Santa Cruz, que dejó un tendal, yo no tengo registro de una cosa así. ¿El peronismo no va a debatir cómo va a generar trabajo en la Patagonia argentina? Nosotros queremos hacer esa apuesta”.

Los foros que se realizarán tendrán temas vinculados a la energía eólica, la pesca, el petróleo y la pérdida de empleo. Los dirigentes del espacio consideran que hay que diseñar “propuestas concretas” para la gente, mientras hay otros dirigentes del peronismo “que se viven peleando”. Apuestan a marcar esa diferencia sustancial entre un plan de acción determinado y con temas puntuales, y un debate profundo, y extenso, sobre los liderazgos y el poder, que se ha convertido en una discusión estéril.

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En agosto los principales integrantes del PJ Federal se reunieron con Hugo Passalaqua en Misiones

Esa idea la refleja, en forma permanente, Guillermo Michel, que es un dirigente muy cercano a Sergio Massa, y que está, al igual que sus compañeros en el PJ Federal, bien alejado del proyecto que impulsa Axel Kicillof en otro de los rincones del universo peronista. El diputado entrerriano es uno de los principales impulsores del armado federal y también uno de los dirigentes más críticos respecto al derrotero de las vertientes justicialistas en estos últimos años.

“El peronismo ha ido perdiendo la capacidad de interpretar el clima de época y a la gente. Perdió el pragmatismo y se dejó ganar por el dogmatismo. Perdió la capacidad de hablarle a la mayoría de la población. Le tiene que dejar de hablar únicamente a las minorías intensas. Si el peronismo quiere ganar, no puede pensar en sacar cinco puntos en Córdoba o perder provincias como Salta, Jujuy y Tucumán, que siempre fueron profundamente peronistas”, aseguró en una entrevista con U24 un puñado de días atrás.

La mayoría de los dirigentes que integran el PJ Federal militan un corrimiento del foco bonaerense que tiene el peronismo, debido a la concentración de nombres propios de peso dentro de los márgenes del AMBA y a la interna entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, que se lleva puesta todas las discusiones del ámbito federal debido al nivel de importancia de sus protagonistas.

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Victoria Tolosa Paz aseguró que el peronismo necesita plantear soluciones concretas al desempleo que hay en el sur del país  (Maximiliano Luna)

Uno de los temas centrales a tratar este viernes tiene que ver con el crecimiento del desempleo en el conglomerado Comodoro Rivadavia-Rada Tilly, que alcanzó el 9,2%, un cambio muy drástico respecto al 2% que marcaba el Indec en el segundo trimestre del 2025. El promedio de la región patagónica se ubicó en el 6,3% y a nivel nacional en el 7,9%. Es decir, que el porcentaje promedio de desocupación de una de las principales ciudades de Chubut superó a la media regional y nacional. El desempleo en la provincias patagónicas será un tema importante en el debate.

La intención del armado federal es poner en el eje de debate el programa económico, industrial y productivo del peronismo. Por eso, al final de los encuentros, editaron un documento con propuestas concretas para someter a discusión. Sus integrantes dicen, en público y en privado, que la fuerza política debe culminar cuanto antes con la interna bonaerense, porque lo único que genera esa pelea es alejar al peronismo de los problemas que tiene la gente en su vida diaria.

El primer acto del PJ Federal fue en Parque Norte, el 1 de mayo de este año, cuando el esquema político se presentó en sociedad

El viernes se hablará de la energía y los subsidios, un tema sensible dentro del peronismo, que generó una guerra interna durante el gobierno de Alberto Fernández. “Ni volver a los subsidios para todos, ni que la gente no pueda pagar las tarifas. Hay caminos intermedios”, precisó a Infobae uno de los armadores del encuentro. El contenido marca una diferencia más que evidente con la mirada más kirchnerista respecto a las tarifas.

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Esa es la línea de trabajo que quieren seguir durante lo que resta del semestre. Para fin de año están organizando un encuentro más grande, con mayor condimento político, y donde se empiece a mostrar una síntesis sobre el proceso de construcción y sus referentes. En el esquema federal saben que para subsistir en el tiempo deben aportar mayor claridad sobre detrás de que precandidato van a jugar o si tiene algún nombre propio específico que impulsen para competir.

En paralelo, y en forma subterránea, amplifican los vínculos con el peronismo que contiene el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y el mandatario de Tucumán, Osvaldo Jaldo. En ese armado entienden que ambos gobernadores, al igual que Raúl Jalil, de Catamarca, deben ser parte de la coalición opositora en la antesala de la elección nacional.

PJ Federal en Entre Rios

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POLITICA

Mensaje de Kicillof: visitará una provincia con el PJ intervenido para ampliar su armado

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Tras el acto por el Día de la Lealtad peronista que encabezó el sábado en González Catán, partido de La Matanza, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, retomó la agenda política que lo proyecta fuera de la provincia de Buenos Aires. El próximo destino será Jujuy, donde prevé desplegar una actividad con dirigentes locales del peronismo y espacios que responden al Movimiento Derecho al Futuro (MDF).

La visita se inscribe en la estrategia que el mandatario viene desarrollando con miras a las elecciones presidenciales de 2027. Kicillof dijo en La Matanza que está dispuesto a “poner el cuerpo” y a recorrer el país para construir una alternativa opositora al gobierno de Javier Milei. Volvió a enfatizar el “cuenten conmigo”. El objetivo de su entorno es que acumule respaldo territorial y partidario antes de que se defina la discusión por las candidaturas dentro del peronismo.

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Jujuy figura como un distrito relevante por dos razones. Allí gobierna el radical Carlos Sadir y el peronismo atraviesa una crisis interna que todavía se dirime en la Justicia Electoral.

La agenda definitiva del viaje todavía estaba en elaboración este lunes. La intención es que la semana que viene Kicillof combine reuniones políticas con referentes territoriales, sindicales y municipales, bajo un formato similar al de sus visitas a otras provincias, además de tender puentes y acuerdos con universidades. En La Plata buscan que la actividad no quede absorbida por la interna local del Partido Justicialista (PJ), aunque esa situación será parte inevitable del contexto.

El Partido Justicialista de Jujuy continúa bajo intervención judicial. El 5 de octubre, el juez federal con competencia electoral Esteban Hansen prorrogó por 60 días la intervención que encabeza el abogado Federico Prieto, ante la falta de una definición de la Cámara Nacional Electoral sobre las impugnaciones planteadas en el proceso interno.

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La senadora nacional por Jujuy, Carolina Moises. Mantiene fuertes diferencias con el kirchnerismo por el rol que tuvo en la intervención del PJ jujeño

La normalización partidaria quedó suspendida luego de que la Cámara Electoral frenara el cronograma de internas. La disputa enfrenta, entre otros sectores, a la Lista Celeste y Blanca, vinculada al diputado provincial Rubén Rivarola, y a la nómina que había quedado en carrera con el respaldo de la senadora nacional Carolina Moisés.

La crisis del PJ jujeño se arrastra desde 2023, cuando el partido fue intervenido por la conducción nacional. Durante ese período se sucedieron postergaciones de elecciones internas, sanciones a afiliados, cuestionamientos a las autoridades partidarias y recursos judiciales. A comienzos de este año, la Justicia dejó sin efecto decisiones de los interventores políticos y dispuso una intervención judicial por 180 días.

En ese escenario, la presencia de Kicillof buscará fortalecer la relación con los sectores que promueven el MDF sin involucrarse en la disputa judicial.

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El viaje a Jujuy será la continuidad de una agenda federal que Kicillof aceleró durante el último año. Ya visitó Córdoba, Chubut, Santa Fe, La Pampa, Tierra del Fuego, Misiones, Chaco, La Rioja, Formosa y Corrientes.

En varios de esos destinos combinó actividades de gestión, firma de convenios y encuentros con gobernadores de distintos signos políticos. Sumando las recorridas anteriores al 2026 y como gobernador, se reunió, por ejemplo, con Ignacio Torres en Chubut; Maximiliano Pullaro en Santa Fe; Hugo Passalacqua en Misiones; Juan Pablo Valdés en Corrientes; Sergio Ziliotto en La Pampa; Gustavo Melella en Tierra del Fuego; Ricardo Quintela en La Rioja y Gildo Insfrán en Formosa.

Axel Kicillof junto a su par misionero, Hugo Passlacqua

La estrategia no se limita a los viajes del gobernador. Funcionarios bonaerenses e intendentes alineados con el MDF también recorren el país para sumar contactos. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis; el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y el ministro de Trabajo, Walter Correa, forman parte de esa red política.

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Correa estuvo días atrás en Salta y Jujuy para tomar contacto con sectores sindicales. Hasta ahora, ni Salta ni Jujuy recibieron una visita de Kicillof. El viaje busca cubrir ese vacío.

“Con la pureza ideológica no alcanza”, sostuvo Bianco días atrás al describir el criterio que debería guiar el armado electoral. La frase sintetiza una discusión que atraviesa al MDF: ampliar la base de apoyos sin restringirla a los sectores tradicionales del kirchnerismo ni al peronismo bonaerense.

Antes de avanzar con la agenda nacional, Kicillof encabezó este lunes la apertura de la etapa final de los Juegos Bonaerenses en Mar del Plata. La competencia reúne a 30.000 finalistas de los 135 municipios de la provincia y se extenderá hasta el viernes 23 de octubre.

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La apertura de las finales de los juegos bonaerenses fue en un marco colmado de jóvenes de distintos puntos de la provincia (PBA)

El acto se realizó en el Paseo Hermitage y marcó el inicio de la edición número 35 del certamen. La Provincia informó que hubo 504.000 inscriptos, 12% más que en 2025. Las finales abarcan 117 disciplinas deportivas y culturales, con participación de jóvenes, adultos mayores, personas con discapacidad y personas trasplantadas.

Kicillof sostuvo que la administración bonaerense destinó cerca de $21.000 millones a la organización de los Juegos y cuestionó el recorte nacional de recursos destinados al deporte. “Hay un abandono del Gobierno nacional en el deporte”, afirmó durante el acto, donde también cuestionó la reducción de partidas para los Juegos Evita.

El gobernador aprovechó la actividad para mantener su confrontación con Milei. También hizo referencia a la denuncia que la Provincia anunció contra el Presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, por los fondos que, según la gestión bonaerense, deberían ejecutarse en obras hidráulicas para prevenir inundaciones.

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El MDF busca exhibir a Kicillof como un gobernador con presencia territorial, capacidad de movilización y un discurso diferenciado del Gobierno nacional, mientras amplía vínculos con dirigentes de otras provincias.

El cierre de 2026 tendrá varios temas que impactarán en la carrera hacia 2027. El principal es la discusión sobre las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). El Gobierno nacional impulsa su eliminación o, al menos, una suspensión para los próximos comicios, aunque todavía no tendría los votos necesarios en el Senado.

Para el peronismo, las PASO son una herramienta que permitiría resolver candidaturas sin una ruptura formal. Kicillof, Cristina Kirchner, Sergio Massa y dirigentes parlamentarios del PJ coinciden en la necesidad de preservarlas, aun cuando no comparten una estrategia común para la elección presidencial.

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Máximo Kirchner celebró el Día de la Lealtad peronista en la provincia de Chaco

La relación entre Kicillof y el kirchnerismo atraviesa uno de sus momentos más tensos. El gobernador reivindicó a Cristina Kirchner durante el acto de La Matanza y cuestionó su detención, pero no participó de la movilización que La Cámpora organizó frente a su domicilio de San José 1111. Máximo Kirchner, por su parte, viajó a Chaco para compartir actividades con Jorge Capitanich.

La distancia también se trasladará al PJ bonaerense. En noviembre debería realizarse el Congreso partidario, donde se espera que Máximo Kirchner sea elegido presidente del cuerpo. El acuerdo original contemplaba que Kicillof condujera el Consejo Provincial y el diputado nacional quedara al frente del Congreso. Sin embargo, el MDF no descarta incidir en la integración de la Junta Electoral y de la Junta Directiva, dos ámbitos que tendrán peso en la estrategia electoral.

Kicillof y Cristina Kirchner no mantienen una reunión a solas desde el 1° de octubre de 2025. La falta de diálogo directo profundizó las especulaciones sobre una disputa de liderazgo que todavía no tiene una resolución. Mientras el kirchnerismo insiste en conservar la centralidad de la expresidenta, el gobernador bonaerense apuesta a una estructura propia, con alcance federal y capacidad para negociar dentro de un peronismo fragmentado. En ese contexto es que trabaja en la ampliación de su estructura.

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luciano ingaramo/ comunicación institucional senado.-

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