CHIMENTOS
Marky Ramone, un sobreviviente del punk: “La música que hoy suena en la radio es una porquería”

Ponerle una guitarra punk a uno de los himnos del folk norteamericano no es una decisión menor. Marky Ramone, el baterista que sostuvo el rimo de Los Ramones durante casi dos décadas, acaba de hacerlo a los 73 años: con su banda Marky Ramone’s Blitzkrieg lanzó una versión punk de “Blowin’ in the Wind”, el clásico de Bob Dylan de 1962, junto a una reversión de “Time Won’t Let Me”, el hit de The Outsiders escrito por Tom King y Chet Kelley en 1965. Ambos temas fueron grabados en febrero de 2026 en los estudios Romaphonic de Buenos Aires, y ya circulan en plataformas digitales.
La respuesta a por qué Dylan y por qué ahora la da el propio Marky, desde su casa de Nueva York vía Zoom en una charla exclusiva con Teleshow, y sin rodeos: “Seguimos en guerra. Sigue habiendo hambre. Sigue habiendo gente sin hogar. Hay tantas cosas que no cambiaron”. Una canción escrita hace más de 60 años, dice, sigue describiendo el presente con una precisión incómoda. El punk, para él, no es un género sino un canal: el mismo que usaron Los Ramones para hablar de lo que nadie quería escuchar.
Marky integró Los Ramones desde 1978 hasta la disolución de la banda en 1996, el mismo año en que se despidieron en el estadio Monumental de River Plate ante 50.000 personas, en lo que fue una de las noches más recordadas del rock en la Argentina. Entre 1987 y ese adiós, la banda de Queens tocó 26 veces en el país y encontró aquí lo que no había logrado en ningún otro lugar del planeta: multitudes que los recibían con una devoción cercana a la beatlemanía. Johnny Ramone llegó a decir que el público argentino era el mejor del mundo. Esa influencia dejó huella directa en el rock local: bandas como Attaque 77, 2 Minutos, Cadena Perpetua y Massacre reconocen a los Ramones como una referencia fundacional.
La banda que acompaña desde hace años a Marky —Mark Bell según su documento— tiene sello argentino y vasco: Marcelo Gallo en guitarra y Martín Sauan en bajo, ambos de Argentina, más Iñaki “Pela” Urbizu en voz, oriundo del País Vasco. “Para mí y para muchos de mis fans que lo vieron en vivo, es uno de los mejores frontmen nuevos que hay”, dice sobre Pela. Y ese combo vuelve pronto: Marky Ramone’s Blitzkrieg planea regresar a la Argentina en mayo de 2027, luego de haber girado por el interior de nuestro país a principios de este año y tocar en el Cosquín Rock.
— ¿Elegiste versionar “Blowin’ in the Wind” y “Time Won’t Let Me” porque hay alguna historia particular tuya con esas canciones? ¿Y por qué decidiste grabarlas ahora?
— Con todo lo que está pasando en el mundo, siento que “Blowin’ in the Wind” es un mensaje sutil de lo que está ocurriendo. Las cosas nunca cambian. Esa canción fue escrita hace unos 62 años. Mirás para atrás y lo comparás con el presente: seguimos en guerra, sigue habiendo hambre, gente sin hogar, gente desempleada. Sentí que la letra realmente significaba algo. La otra canción me gustó por los cambios de acordes. Era casi una canción punk cuando salió, pero nosotros la hicimos más punk todavía. Siempre me gustaron los one-hit wonders, y eso era exactamente lo que era, así que disfruté mucho grabarla. Además, las dos están funcionando muy bien en Estados Unidos en las plataformas de descarga. Todavía no hay CD ni vinilo, pero la gente descarga. Ese es el futuro, y hay que aceptarlo.
— Es una movida arriesgada meter a “Blowin’ in the Wind”, una canción folk, en territorio punk. ¿Tuviste alguna devolución de Bob Dylan?
— No sé si la escuchó. No estoy seguro de si le gusta el punk rock. Pero el hecho de que sea una canción folk no significa que no pueda ser una canción punk. Es un mensaje, y muchas canciones punk tienen mensajes. Escuchá “Do You Remember Rock ‘N’ Roll Radio”, que hice con Los Ramones: es un mensaje sobre el rock and roll, sobre qué va a pasar, adónde va a ir. Pensé que era el momento justo para sacar esa canción porque mucha gente necesita escucharla. Y mirá, Bob Dylan admitió que le gustó más la versión de Jimi Hendrix de “All Along the Watchtower” que la suya propia. Así que quién sabe.
— ¿Eras fan de Dylan en tu adolescencia?
— Nunca lo vi en vivo. No era fan de Bob, pero me gustó su etapa rockera. Me gustaba “Like a Rolling Stone”, “I Want You”, canciones donde había guitarra y órgano, cuando se pasó al rock eléctrico. Pero sentí que hacer “Blowin’ in the Wind” al estilo Ramones era la canción perfecta por la forma en que fluía y el fraseo.
— Podrías haber grabado estas canciones en cualquier estudio del mundo, o en tu ciudad, en Nueva York, pero las grabaste en el estudio Romaphonic, de Buenos Aires. ¿Por qué?
— Quería ir a Electric Ladyland, pero no estaba allá. Estaba en Sudamérica en ese momento. Me sugirieron que fuera a ver el estudio, y me gustó la consola. Llevé mis platillos y mi redoblante, y usé elo resto de la batería de ellos. Los otros chicos trajeron sus amplificadores y guitarras, y funcionó. El ingeniero fue muy paciente. Disfruté mucho grabar ahí.
— ¿Por qué elegiste, desde hace años, a dos músicos argentinos y a uno vasco para armar tu banda?
— Son geniales. ¿Qué puedo decir? Dos tipos de Argentina, Martín y Marcelo. Y un tipo del País Vasco, Pela, que para mí y para muchos de mis fans es uno de los mejores frontmen nuevos que hay. Escuchá “Time Won’t Let Me”. Escuchá “New York, New York” que grabé. Escuchá “It’s Not In You”. El tipo es realmente bueno. Y las chicas lo adoran. A mí no me adoran, lo adoran a él.
— La primera vez que viniste a la Argentina con Los Ramones fue una revolución. ¿Sabías, antes de llegar, que acá había una historia de rock and roll?
— Sé que ustedes están muy metidos en el rock. Muchas veces pedí que me mandaran CDs de bandas. Y nunca los recibí (ríe). Sé que muchos están en el heavy metal y el punk y que muchos citan a los Ramones como influencia. Y estoy agradecido por ello. Pero me gustaría escuchar más.
— ¿Seguís alguna banda argentina? Este año en el Cosquín Rock, donde tocaste, habrás tenido oportunidad de escuchar a varias.
— Me gustan algunas, pero me resulta muy difícil pronunciar los nombres. Ese es el problema: no hablo el idioma. Me gustaría, pero no puedo. Hubo algunas que abrieron mis shows y me gustaron. Ellos saben quiénes son. También me gusta la música tradicional de cada país, esas cosas.
— Cuando venís a la Argentina, ¿vas a ver tango?
— Me encanta el tango. Me gustó lo que escuché en un club, con mi promotor. Es increíble. Ese baile, lo que hacen, y la forma física que tienen para poder hacerlo… Es todo ritmo.
— ¿Qué te pasa cuando escuchás la música que suena en la radio hoy?
— Es una porquería. Vos lo sabés, y yo lo sé. ¿Hay algo ahí afuera que sea tan influyente o tan directo como The Beatles, The Stones, The Who, The Ramones, The Clash, los Pistols, Nirvana? Creo que muchas bandas tienen miedo de hablar realmente de lo que está pasando. Me refiero a las bandas más nuevas, no a tipos como Bruce Springsteen. Me gustaría ver más comunicación sobre lo que está pasando en nuestro mundo.
— ¿Qué más no te gusta de la escena actual?
— No me gustan las bandas que usan auto-tune. No me gusta cuando tienen que depender de pistas. No me gusta ver una banda con demasiadas luces, porque muchas de las que existen ahora reemplazaron a todos sus integrantes originales, queda un solo tipo y la sigue llamando con el mismo nombre. Las luces están ahí para disimular eso. No me gustan las bandas que intentan engañar al público. Y noto que pasa mucho en las bandas de heavy metal, porque muchos de sus cantantes ya no pueden llegar a las notas altas. No voy a mencionar nombres, pero creo que la gente sabe de quiénes hablo. ¿Por qué no retirarse con la cabeza en alto y estar feliz de haber estado ahí todos esos años presentando la música como debe ser?

— Hoy hasta la inteligencia artificial puede hacer una canción. ¿Creés que ese es el futuro de la música?
— Creo que es una opción. Si una banda quiere que la IA le escriba una canción, es su elección. Si quieren seguir siendo originales y hacer lo suyo, lo que les va a desarrollar el cerebro para poder seguir escribiendo sus propias canciones y tocándolas en vivo, esa es otra opción. Pero para mí, lo más importante que puede hacer una banda es salir de gira. El público quiere verte tocar en vivo sin trucos. Sin computadora, sin el tipo del teclado acomodando las voces con auto-tune. Y a la batería no se le puede hacer trampa.
— ¿Planeás seguir tocando?
— Mientras el cuerpo aguante. Últimamente estuve escuchando mis dos álbumes de Dust (Nota: su primera banda, antes de integrarse a Los Ramones). Mucha gente me dice “volvé a formar Dust, volvé a formar Dust”. Fuimos una de las primeras bandas de heavy metal en Estados Unidos. Ahora Richie Wise, el guitarrista, ya no toca. Kenny Aaronson, el bajista, toca otro tipo de música. ¿Conseguiría dos tipos nuevos para tocar conmigo y hacer los álbumes? ¿Lo llamaría Dust? Tendría que hacerlo, porque así se recuerda a la banda. Pero entonces tenés dos miembros nuevos que no estuvieron en el principio y no grabaron los álbumes. ¿Cómo lo llamás? ¿El regreso de Dust? ¿Baby Dust? ¿New Beginnings?
— Se habla mucho sobre las tensiones internas de Los Ramones. ¿Fue tan grave como todos dicen, o la historia creció con los años?
— La historia creció con los años. Éramos hermanos, éramos familia, éramos compañeros de banda, éramos amigos. Los amigos y los hermanos pelean, pero se reconcilian. Nunca llevamos eso al escenario. Liberábamos las tensiones a través de los instrumentos. La forma en que nos movíamos, la forma en que tocábamos, lo canalizábamos hacia eso. Y por eso funcionó. Fuera del escenario, yo pasaba más tiempo con Dee Dee. Era mi mejor amigo. Johnny hacía su vida y Joey hacía la suya. Pero, como con cualquier cosa, el tiempo exagera las cosas. Lo mismo que con Phil Spector y todo eso de que nos apuntaba con armas, lo cual no hizo.
— ¿Es un mito que Phil Spector les apuntaba con un arma a los músicos para que hicieran lo que él quería?
— Sí sacó un arma cerca de John Lennon y Leonard Cohen, pero no nos apuntó a nosotros. Las tenía encima, pero las guardó. Yo estaba en el estudio todos los días. Lo vi. De hecho, Phil y yo éramos probablemente de los primeros en llegar, porque teníamos que conseguir el sonido de la batería. Afinar los tambores, usar las diferentes percusiones y todo eso. Más tarde llegaban Johnny, Dee Dee, y después Joey trabajaba con Phil una vez que terminaba la grabación de las guitarras y la batería. Pero sí tocamos juntos en el estudio. Yo tenía que llegar temprano para asegurarme de que los parches seguían afinados desde el día anterior, que no hubiera chirridos ni vibraciones. Entonces él llegaba al estudio, se sacaba las armas y las colgaba en el perchero.
— ¿A quién extrañás más de Los Ramones?
— A toda la banda. A todos ellos. Cuando la muerte te golpea a cuatro personas a la vez, incluyendo a Tommy, no podés elegir a quién extrañás más. Todos tenían algo que era irremplazable. Todos tenían su propia personalidad. Todos hicieron lo que tenían que hacer, y uno se queda con los buenos momentos.
marky ramone
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Apareció la primera foto de Enzo Fernández tras perder el Mundial y enfrentar uno de los peores escándalos: qué pasó con Valentina Cervantes

Para la Selección Argentina fueron días cargados de tensión, críticas y un cierre doloroso en la final del Mundial ante España, Enzo Fernández volvió a aparecer públicamente. Y lo hizo lejos del ruido, en un contexto completamente distinto: rodeado de su familia y en modo descanso.
La imagen, que rápidamente comenzó a circular, fue compartida por Valentina Cervantes y muestra al mediocampista disfrutando de un momento íntimo en una pileta junto a uno de sus hijos. Sonrisa, tranquilidad y un gesto de cariño que contrastan con lo vivido días atrás.
Se trata de la primera postal de Enzo tras la derrota en la final, un partido que lo tuvo como protagonista no solo por su rendimiento durante el torneo, sino también por su expulsión sobre el cierre, en medio de un clima caliente que dejó mucha tela para cortar.
A diferencia de otros integrantes del plantel, el volante no regresó inmediatamente al país con la delegación. Según trascendió, optó por tomarse unos días de licencia y viajar junto a su familia, en lo que sería un retorno a Inglaterra, donde lo espera su presente en el Chelsea.
ENZO FERNÁNDEZ, DISFRUTANDO DE SU FAMILIA
La escena en la pileta, junto a su hijo, deja ver otro costado: el de un padre que busca desconectar tras la exigencia máxima de un Mundial. Tomando distancia de los flashes del estadio, aparece en una faceta relajada, compartiendo tiempo con Olivia y Benjamín, sus hijos.
En paralelo, su nombre sigue siendo uno de los más mencionados en el mercado de pases. Aunque por estas horas el posible traspaso al Real Madrid parece haberse enfriado, su valor, cercano a los 120 millones de euros, lo mantiene en la órbita de los gigantes europeos.
Hoy el mundo del fútbol sigue hablando de su futuro; pero Enzo eligió bajar la intensidad y refugiarse en lo más importante. Una imagen simple, pero potente, que marca su primera aparición tras el golpe más duro: la caída en una final del mundo.
Enzo Fernández, Selección Argentina, Mundial
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Entre lágrimas Daniela Celis se despidió de Gran Hermano: “Esta casa me dio mis hijas”

El clima de despedida envolvió la última noche en la casa de Gran Hermano Generación Dorada. La salida de Daniela Celis, una de las figuras más destacadas del reality, marcó un momento de gran carga emocional, tanto para la protagonista como para quienes siguieron su recorrido desde el inicio. El instante en que la joven cruzó la puerta, visiblemente afectada, condensó el peso de los días vividos y el significado profundo que el programa adquirió en su historia personal.
La emoción fue inmediata. Tras un par de días como visitante en esta nueva edición, Daniela recibió el aviso de que su tiempo en la casa había terminado. Lo que siguió fue un llanto incontenible, reflejo de una mezcla de nostalgia y gratitud. “Gracias Gran Hermano, Dios, gracias por esta oportunidad. La verdad que acá entró una niña llena de ilusiones por esa puerta para cumplir todos sus sueños”, expresó, dejando ver la huella que la experiencia dejó en ella.
Daniela no solo se despidió de un espacio físico, sino de una etapa que transformó su vida. Al repasar en voz alta lo que significó el reality, remarcó el contraste entre la joven llena de expectativas que llegó y la mujer que ahora se marchaba. Gran Hermano le permitió concretar objetivos que, en su momento, parecían inalcanzables. “Y yo siento que hoy se va una mujer cumpliendo esos sueños que en el momento lo veía imposible”, afirmó con la voz entrecortada.
El programa se convirtió, según sus propias palabras, en un verdadero lugar seguro. “Esta casa me dio mi vida, me dio mis hijas. Yo siento y digo que siempre fue mi lugar seguro y yo siento que ahora mi lugar seguro lo tengo afuera”, manifestó, al subrayar que su paso por la casa resultó determinante para su presente familiar.
Para Daniela, la convivencia, los vínculos y las oportunidades surgidas dentro de Gran Hermano configuraron una red de apoyo y crecimiento personal. Esta experiencia, narrada en primera persona, expone la dimensión humana y transformadora que puede tener un programa de estas características.
El motivo principal de la emoción de Daniela al marcharse fue el deseo de reencontrarse con sus hijas gemelas, Laia y Aimé, nacidas en enero de 2024. El reality había sido el escenario donde se gestaron los cambios más profundos de su vida, incluyendo la futura maternidad. “Y me voy por el amor de mi vida, es que no puedo estar un día más sin ellas. Es muy difícil para mí, la verdad que soy mamá, soy primeriza y las necesito abrazar y estar con ellas”, confesó.
La relación entre la experiencia televisiva y su nueva vida familiar fue directa. Reconoció que el show no solo le ofreció oportunidades profesionales, sino que fue el origen de su familia actual. Para ella, la maternidad y la participación en Gran Hermano están entrelazadas: el programa le dio, literalmente, una nueva vida. “Esta casa me dio mi vida, me dio mis hijas”, reiteró en otro pasaje de su despedida.
El llanto al abandonar la casa fue la expresión de una tensión interna: la gratitud por todo lo recibido y la necesidad urgente de retomar su rol como madre. “Estoy muy agradecida por eso”, dijo, resaltando la transformación profunda que vivió.

Antes de marcharse, quiso dejar un mensaje para quienes sueñan con entrar en la casa más famosa de la televisión argentina. Sus palabras, dirigidas a quienes ven en el programa una posibilidad de cambio, buscaron alentar la esperanza y la confianza en los propios sueños. “Siempre, siempre, siempre hay una huella marcada en mi corazón. Y mis dos hijas a mí que es gracias a esta casa inmensa, llena de sueños e ilusiones y nada es imposible. Siempre sueñen, crean y confíen en ustedes”, concluyó al abandonar la casa.
daniela celis,thiago medina
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¡Qué locura! Cata Gorostidi confirmó una situación horrible que arrastra desde antes de entrar a Gran Hermano: «Me tienen…»

Siendo que hace a diario un programa de streaming en Dgo, la ex participante de GH no solo habla de reality sino que entre tantos minutos de aire expone su vida y lo que refiere a la intimidad, citas, amores y desamores. Fue así que recientemente hizo una sorprendente confesión.
Si hay algo que a Cata Gorostidi le han de sobrar, seguramente, sean candidatos. Sin embargo, la pediatra santafesina contó en vivo y ante sus compañeros de formato que de un tiempo a esta parte la bloquearon de Tinder por lo cual no puede hacer uso de dicha aplicación de citas.
“Me tiene bloqueada Tinder. Juro por Dios que en Santa fé, antes de que entre a Gran Hermano, un día estaba usando Tinder y de golpe se bloquea. Dice ´bloqueda. Nunca más vas a poder hacerte una cuenta de ningún tipo con esta plataforma´, detalló la host del streaming.
Ante la sorpresa y curiosidad de sus compañeros, entre ellos Tato Algorta y el Tucu López, Gorostidi siguió: “Juro que no hice nada. Me apareció así. Ponía fotos mías pero normales. Voy a ver otra, me voy a bajar una de esas que busca por cercanía y me voy a encontrar vecinos lindos”.
EL PRECIO DE LA FAMA QUE ESTA PAGANDO CATA GOROSTIDI
“Lo tengo todo planeado. No sé cual es. A mi no me van a habilitar en esas apps especiales para famosos. La que hay jugadores de fútbol me gusta”, destacó Cata. Ante esta información que salió a la luz, Paparazzi se contactó con ella, que aportó más información al respecto .
“Me lo cerraron antes de GH. No usaba generalmente aplicaciones de citas. Literalmente, conocía una de las personas más importantes dentro de los amoríos de mi vida por Tinder, en Córdoba, antes del reality, en el 2019. Un chico de La Pampa que se llama Santiago. Al otro día estaba conviviendo con él. No estoy para nada en contra”, compartió.
Y remató: “Pero sí creo que cuando uno es más conocido, es más complicado así que no usaría aplicaciones de citas. Generalmente intento conocer a la persona relacionadas al medio. Me gustaría, obvio, conocer a alguien que no sea del medio. Es bastante complicado. Ahora lo que hago es amigos de amigos. Me han mandado de que me vieron en Tinder, pero no soy yo”.
Cata Gorostidi
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