Connect with us

SOCIEDAD

Murió desnudo sobre su tierra, pidió ser enterrado con los marginados y su tumba estuvo perdida 600 años: el legado de Francisco de Asís

Published

on



El atardecer del 3 de octubre de 1226 no fue una tarde cualquiera en los hermosos y verdes valles de la Umbría italiana. Las sombras vespertinas comenzaban a estirarse pausadamente sobre el follaje espeso, frondoso y tupido que rodeaba la pequeña y humilde capilla de Santa María de los Ángeles, en el paraje históricamente conocido como la Porciúncula. Allí, en el silencio campesino, sereno y casi místico de un bosque profundamente silvestre —muy distante de la imponente basílica de piedra, las cúpulas imponentes y los dorados arcos que la cobijan en la actualidad con devota monumentalidad—, expiraba un hombre de apenas cuarenta y cuatro años de edad que había transformado para siempre la historia entera de la Cristiandad occidental. Eran aproximadamente las siete de la tarde, justo al ponerse el sol según el estricto cómputo litúrgico de la época medieval, cuando Giovanni di Pietro Bernardone entonó sus últimos e inspirados versos, cerró suavemente sus cansados ojos y entregó su alma pura al Creador. Se cumplen hoy exactamente 800 años de aquel tránsito santísimo que partió en dos la devoción, la espiritualidad y la sensibilidad del mundo entero. Moría Giovanni, y nacía Francisco de Asís.

Para comprender en toda su verdadera dimensión la magnitud de ese instante sagrado, es absolutamente preciso trasladarse a la geografía original y agreste de la Porciúncula. En aquel primer tercio del siglo XIII, la zona no albergaba grandes muros de contención, retablos de mármol ni arcos barrocos; era tan solo un rincón sumamente humilde situado en la llanura de Asís, completamente rodeado por un sotobosque tupido, vegetación abundante, encinas viejas y terrenos pantanosos. El santo de Asís había elegido de manera explícita y consciente volver a ese bosque humilde para pasar sus últimos momentos en la tierra. Sentía en lo más profundo de su ser que allí, rodeado de la naturaleza virgen que siempre llamó con ternura “hermana”, su despojo material y terrenal alcanzaba su máxima coherencia teológica, humana y espiritual. La Porciúncula no era un santuario glorioso como el que hoy admiran millones de peregrinos del mundo, sino un oasis silvestre, solitario y casi olvidado donde el viento susurraba libremente entre las frondas, recordando a todos los hombres que la cuna de la gran renovación franciscana había nacido únicamente del abandono absoluto de las glorias mundanas, del orgullo vano y de las riquezas temporales.

Advertisement

Durante los intensos días previos a su desenlace físico, profundamente desgastado por las continuas dolencias gástricas, la ceguera progresiva y dolorosa derivada de un severo tracoma contraído durante su viaje a Oriente, y los profundos estigmas sagrados que sangraban visiblemente en sus manos, pies y costado desde la mística vivencia del monte Alvernia en 1224, el pobrecillo de Asís jamás dejó de orar ni de cantar a la creación. A pesar de los dolores atroces que atenazaban su frágil y demacrada anatomía, dictó con lucidez y añadió la última estrofa a su memorable y eterno Cántico de las Criaturas: “Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar”.

La comunidad franciscana conmemora cada 3 de octubre la festividad del Tránsito para recordar el paso del santo hacia la eternidad

Lejos de cualquier atisbo de desesperación, amargura o miedo antes de partir, su actitud previa al deceso estuvo permanentemente marcada por una profunda alegría lírica, una serenidad contagiosa y una incesante alabanza a Dios. Pidió a los hermanos que lo rodeaban que entonaran con fervor el salmo 141 y que le leyeran con pausa el Santo Evangelio según San Juan, específicamente en el pasaje de la Última Cena que narra el lavatorio de los pies y la Pasión victoriosa del Señor. Francisco no veía su última hora como una tragedia amarga ni como el triste final de su obra terrenal, sino como el cenit radiante de sus nupcias espirituales con la Dama Pobreza, entonando coplas con voz debilitada pero firme mientras consolaba con paciencia a los propios hermanos de la fraternidad que lloraban desconsoladamente a su alrededor.

En sus momentos finales e irreversibles, Francisco solicitó a sus frailes un gesto de una radicalidad y humildad sobrecogedoras, el cual condensaba toda su profunda teología de la indigencia voluntaria: pidió ser despojado por completo de su hábito de lana basta y ser colocado totalmente desnudo sobre la tierra fría y desnuda del suelo de su pequeña celda. Quería morir plácidamente en los brazos maternales de la hermana tierra, sin poseer absolutamente nada en este mundo visible, imitando de esta manera con exactitud la desolada desnudez de Cristo muriendo en la Cruz del Calvario. Quería que la misma tierra que lo había alimentado y sostenido en vida fuera la primera en acoger su cuerpo exhausto y consumido justo antes de dar su suspiro final. Y allí permaneció durante largo rato, sobre el barro, las hojas secas y el polvo humilde de la Porciúncula, hasta que fray Elías, su vicario general, se acercó conmovido y le impuso por pura caridad un hábito sencillo prestado por otro fraile, recordándole con delicadeza que solo lo poseía en calidad de préstamo temporal. Aquel acto supremo de despojo absoluto conmovió hasta las lágrimas a la pequeña fraternidad franciscana reunida en el austero recinto, pues en esa desnudez total se resumía el sentido cabal y auténtico del movimiento franciscano: no ser dueño de nada en la tierra para poder poseerlo absolutamente todo en el infinito Amor divino.

Advertisement

En la estrecha alcoba campesina y en los alrededores inmediatos de la choza no solo se encontraban sus devotos frailes de la primera hora, como fray León, fray Ángel, fray Rufino y fray Masseo, completamente absortos en lágrimas, plegarias y oraciones silenciosas. Junto al lecho de agonía se encontraba también una figura extraordinaria, fascinante y singularísima en la historia franciscana: la noble y adinerada matrona romana Jacopa de Settesoli, a quien Francisco cariñosamente solía llamar en sus escritos “Frate Jacopa” (el Hermano Jacoba). Sabiendo con certeza que el fin de su vida terrenal estaba inminentemente próximo, Francisco había comenzado a dictar una carta urgente con destino a Roma para convocarla a su lado antes de partir. Sin embargo, antes de que el joven mensajero pudiera partir hacia la Ciudad Eterna, la propia Jacopa ya había llegado sorpresivamente a las puertas de la Porciúncula por una misteriosa inspiración divina, trayendo consigo exactamente todo lo que el santo necesitaba y le iba a encomendar: el paño de mortaja de color ceniza para amortajar su cuerpo inertemente, velas para los solemnes funerales y unos deliciosos dulces tradicionales de almendra y miel que a Francisco le gustaban especialmente en vida. Fue ella, rompiendo valientemente toda estricta regla de clausura monástica por expreso y previo deseo del fundador, quien prestó con infinita delicadeza las piadosas labores de amortajar el cadáver del santo, envolviéndolo respetuosamente en la lencería funeraria que ella misma había preparado con sus propias manos y velando su eterno reposo con una devoción verdaderamente materna e inolvidable.

La

Pero este día es especial para la familia franciscana, es el “Transito de San Francisco”. El concepto litúrgico y espiritual del “Tránsito” (Transitus) posee una densidad teológica sumamente primordial para la gran familia franciscana extendida por el mundo. No se conmemora ni se llora la muerte física como una pérdida trágica o como el mero fin biológico irremediable de la existencia humana, sino que se celebra como el paso glorioso, la Pascua particular y dichosa del santo que cruza el umbral del tiempo hacia la eternidad prometida en perfecta consonancia con el mensaje del Santo Evangelio. El “Tránsito” es, en esencia, la gran fiesta de la hermana muerte vencida por el amor de Dios, la gozosa celebración del encuentro definitivo entre el fiel siervo y su amoroso Creador. Cada noche del 3 de octubre, en todos los monasterios, conventos e iglesias franciscanas del orbe entero, los frailes apagan por completo las luces de las naves y leen en la penumbra el emotivo relato de esta agonía luminosa para renovar con fervor sus sagrados votos de pobreza, castidad y obediencia, encendiendo pequeñas lámparas para recordar a la humanidad que la vida del santo de Asís no concluyó en las sombras frías de una tumba, sino que floreció eternamente en la claridad perpetua del Cielo.

A la mañana siguiente del 4 de octubre de 1226, bajo una luz clara y fresca, el extenso cortejo fúnebre partió desde la Porciúncula ascendiendo lentamente por la empinada ladera de la montaña hacia la ciudad fortificada de Asís. En su pausado trayecto, la doliente comitiva hizo una parada profundamente trascendental, emotiva e imborrable en el histórico monasterio de San Damián. Allí aguardaba en silencio Chiara Offreduccio hija del conde Favorino Offreducio, pero para nosotros es: Santa Clara de Asís junto a su comunidad de hermanas clarisas. A través de la pequeña y estrecha ventana del locutorio por donde solían recibir la Santa Comunión, el cuerpo inerte y liviano de Francisco fue elevado con inmenso respeto por los frailes para que Clara y sus religiosas pudieran contemplar y despedir por última vez a quien había sido su amado padre, maestro y guía espiritual en la fe. Fue un instante sobrecogedor de llanto contenido, honda melancolía y profunda experiencia mística que quedó grabado para siempre en los anales de la Iglesia católica, un doloroso e histórico adiós en el cual la fiel esposa de Cristo en la clausura ofrecía sus más fervientes plegarias al firmamento por la gozosa partida de su admirado mentor. Posteriormente a este doloroso encuentro en San Damián, el cuerpo del santo fue conducido solemnemente hasta el templo de San Jorge y finalmente trasladado a la colina colindante de la ciudad de Asís, conocida en aquel tiempo con el tenebroso nombre de la “Colina del Infierno” (Colle del Inferno).

Advertisement

Fresco sobre el primer lugar de sepultura de “Fra Icopa” en la basílica inferior De San Francisco, en Asís, realizado en el S. XVII, por Cesare Sermei

Aquel terreno áspero situado extramuros era el sitio totalmente proscrito e infame donde la justicia civil ajusticiaba habitualmente a los criminales condenados y donde se enterraba a los marginados y repudiados por la sociedad medieval. Francisco, en su maravilloso testamento espiritual marcado por una actitud de profunda pequeñez, había solicitado expresamente en vida ser sepultado en ese preciso lugar estigmatizado para compartir hasta el final la triste suerte de los olvidados y despojados de la tierra, tal como lo hizo Jesús de Nazaret en el monte Calvario. Tiempo después de su glorificación, el papa Gregorio IX rebautizó oficialmente el emplazamiento con el nombre de “Colina del Paraíso” (Colle del Paradiso) y mandó a edificar allí la majestuosa y grandiosa Basílica Papal de San Francisco, transformando para siempre un antiguo erial de ejecución y aflicción en la fortaleza espiritual y artística más radiante, hermosa e influyente de la cristiandad medieval.

Durante casi seis largos siglos, la tumba exacta de San Francisco permaneció absolutamente inhallable para los fieles y los historiadores. Fue recién en los fríos días de diciembre de 1818, tras cincuenta y dos noches consecutivas de minuciosas y fatigosas excavaciones clandestinas realizadas bajo el altar mayor de la Basílica Inferior, cuando los fervorosos arqueólogos y los frailes guardianes redescubrieron con inmenso júbilo el sencillo sarcófago de piedra rústica que custodiaba los restos intactos del santo de Asís. Hoy en día, en esa austera y conmovedora cripta de piedra gris, Francisco no reposa en soledad: a su alrededor yacen en silencio los restos mortales de sus cuatro compañeros más íntimos de la primera hora de la orden —los venerados frailes León, Rufino, Masseo y Ginebro— y, ubicada en el nicho frontal de la escalera de acceso, la digna tumba de la mismísima Frate Jacopa de Settesoli, testimoniando en la eternidad la hermosa y sólida fraternidad indisoluble que supieron fundar juntos en la tierra.

A exactamente ocho siglos de su victoriosa partida hacia la casa del Padre, la figura inmortal de San Francisco de Asís no ha perdido ni un solo ápice de su arrolladora fuerza profética, revolucionaria e interpeladora. En pleno siglo XXI, una época continuamente sacudida por la violencia de las guerras, la vorágine del hiperconsumismo desmedido, la deshumanización tecnológica y las graves crisis climáticas que amenazan la sostenibilidad misma de nuestro planeta, la voz humilde del frailecillo de Umbría emerge en el horizonte como un faro indispensable de ecología integral, paz universal, justicia social y verdadera fraternidad humana. Francisco no fue en absoluto un reformador político de laboratorio ni un sofisticado intelectual teórico de la época; fue simplemente un hombre que decidió encarnar el mensaje del Santo Evangelio al pie de la letra, sin glosa ni anestesia, un alma santa que supo ver en cada leproso marginado el rostro doliente de Dios y en cada criatura del bosque un hermano sagrado con el cual compartir el camino de la existencia. Su mensaje atemporal trasciende ampliamente los credos religiosos y las fronteras geográficas, desafiando las obsoletas estructuras del orgullo humano con la fuerza invencible, dulce y revolucionaria de la mansedumbre, la reconciliación y el perdón incondicional.

Advertisement

Advertisement

SOCIEDAD

Shigeru Miyamoto ya tiene 73 años, pero no creas que está pensando en su jubilación. El padre de Super Mario aún tiene historias que contar

Published

on


A sus 73 años, Shigeru Miyamoto ya podría disfrutar de una más que merecida jubilación. Sin embargo, el padre de Super Mario y figura histórica en el mundo de los videojuegos está lejos de abandonar las tediosas tareas de la industria y aún se encuentra al pie del cañón supervisando múltiples iniciativas de Nintendo. Y este escenario no cambiará a corto plazo, pues el mismo creativo asegura que aún está involucrado en diferentes proyectos y planea seguir aprovechando sus conocimientos y experiencia para guiar a la compañía nipona.

Advertisement

Shigeru Miyamoto

Miyamoto ha reiterado este plan en una entrevista concedida a Denfaminicogamer por su logro más reciente: Japón le ha otorgado la Orden de la Cultura, la condecoración más prestigiosa que concede el gobierno para reconocer contribuciones extraordinarias en múltiples campos, incluyendo el arte y la cultura. Que el país del sol naciente entregue tal distinción a Miyamoto tiene una connotación más especial de lo habitual, pues se trata de la primera vez en la historia de la Orden que un desarrollador de videojuegos recibe semejante honor. A fin de cuentas, el creativo nipón ha labrado una excelsa carrera a lo largo de casi 50 años y ha aportado enormemente a la industria del entretenimiento y a la historia de los videojuegos.

Advertisement

Ahora bien, este viaje todavía no ha terminado. De acuerdo con declaraciones compartidas en la entrevista, Miyamoto sigue involucrado en «varios proyectos» y tiene la intención de continuar con cada uno de ellos. «A esta edad, nunca sabes cuándo no podrás trabajar. Incluso mientras me preparo para eso, planeo disfrutar y perseguir lo que quiero hacer ahora mismo«, asegura en la charla. «Al igual que los jugadores, los creadores también crean cosas mientras juegan, así que creo que es divertido si puedes mantener eso».

Miyamoto no ha detallado la naturaleza de estos trabajos, así que podría estar supervisando videojuegos, películas, estrategias operacionales para Nintendo o cualquier tipo de iniciativa que pueda crecer y mejorar con su participación. De hecho, sabemos que el profesional está estrechamente involucrado en la producción que llevará The Legend of Zelda a los cines; filme que ya tiene a sus primeros actores y que tiene previsto su estreno para el 30 de abril de 2027.

Advertisement

El mayor placer de Miyamoto es ver a la gente jugar

Viendo su trayectoria y la condecoración que le ha sido entregada en Japón, cualquiera pensaría que Miyamoto ya ha alcanzado el mayor de los logros para un desarrollador nipón. Sin embargo, lo que más disfruta el padre de Super Mario no es ganar premios o saber que sus videojuegos se convierten en grandes éxitos comerciales, sino que los usuarios disfruten con sus aventuras. «Sólo puedo decir: ‘El mayor placer es ver a la gente jugar con lo que he hecho‘», comenta el diseñador en la entrevista al ser preguntado por el momento en el que fue consciente de la alegría que le produce su trabajo. «Lo creo porque quiero transmitir mi mensaje, pero realmente no pienso en cómo llega realmente. Sigo creando cosas que la gente encontrará divertidas e interesantes».

En 3DJuegos | Nos quieren cobrar más por los videojuegos que compramos porque cada vez hay menos jugadores, y casi nadie se da cuenta del problema real

Advertisement

En 3DJuegos | El cierre de BioWare duele todavía más tras ver el tráiler filtrado del nuevo Mass Effect

–
La noticia

Shigeru Miyamoto ya tiene 73 años, pero no creas que está pensando en su jubilación. El padre de Super Mario aún tiene historias que contar

Advertisement

fue publicada originalmente en

3DJuegos

por

Advertisement

Brenda Giacconi

.

Advertisement
Continue Reading

SOCIEDAD

Escándalo con Sancor Salud: Cuotas millonarias por un servicio nefasto que abandona a los pacientes en urgencias

Published

on

6 / 100 Puntuación SEO

Derivaciones a clínicas equivocadas, desinformación criminal, maltrato telefónico y desprotección total. El calvario de los afiliados ante la inoperancia de una prepaga que cobra fortunas y no responde cuando verdaderamente se la necesita.

En un contexto de constantes aumentos en las tarifas de la medicina prepaga, la calidad en la prestación de Sancor Salud tocó un fondo alarmante. Lejos de garantizar la cobertura médica por la que sus afiliados pagan cifras desproporcionadas, la empresa acumula graves denuncias por inoperancia, desinformación y un trato prepotente que roza el abandono de persona en situaciones críticas.

La odisea de Yanina: Pelotear a un paciente en plena emergencia médica

El caso de Yanina, una afiliada que necesitó asistencia médica urgente por un cuadro oftalmológico de gravedad, expone la cara más cruda de la negligencia institucional y la falta de actualización de la prepaga.

Advertisement

Ante el llamado desesperado por asistencia, la central telefónica de Sancor Salud la derivó de urgencia al Instituto Fleni. Sin embargo, al llegar al lugar en medio de la zozobra, la paciente se encontró con una insólita realidad: en el Fleni no atienden la especialidad de oftalmología ni cuentan con guardia médica para ese rubro.

Sin registrar el error ni ofrecer una solución concreta, desde la línea de atención al cliente le brindaron un segundo destino: el Centro Médico Palpa, ubicado en el barrio porteño de Colegiales. Tras trasladarse a las apuradas con la urgencia médica a cuestas, la historia se repitió calcada: el establecimiento tampoco contaba con servicio oftalmológico ni guardia activa.

Prepotencia telefónica y soberbia administrativa

Lejos de pedir disculpas o gestionar un prestador real, la respuesta humana desde la central de atención completó el cuadro de violencia institucional. El reclamo formal, registrado bajo el N° 20556058 y a cargo de la representante Daniela B., dejó al descubierto la verdadera política de la empresa: atención displicente, soberbia, falta absoluta de empatía y respuestas tajantes sin solución alguna.

Advertisement

«Te cobran tarifas altísimas para dejarte tirado en la calle en medio de una urgencia. Te dan direcciones falsas, te mandan a centros sin guardia y cuando reclamás te atienden con una prepotencia intolerable. Es una vergüenza total», expresaron con indignación los allegados a la paciente.

Una montaña de denuncias: El patrón de la inoperancia

El calvario de Yanina no es un hecho aislado, sino la muestra de un modus operandi recurrente. En plataformas de quejas de consumidores como TuQuejaSuma, foros de salud y redes sociales, los testimonios contra Sancor Salud se multiplican a diario:

  • Cartillas «fantasma» y desactualizadas: Cientos de usuarios denuncian que la cartilla médica no refleja la realidad. Los profesionales que figuran ya no atienden por la prepaga, los convenios con clínicas están caídos por falta de pago o los servicios fueron recortados sin previo aviso.
  • Líneas de urgencia colapsadas: Conseguir una autorización o una derivación en horario nocturno o fines de semana se ha vuelto una tarea casi imposible. Las esperas telefónicas superan la hora y las respuestas de los operadores suelen ser agresivas y evasivas.
  • Trabas burocráticas para evitar coberturas: La empresa exige autorizaciones complejas para estudios de rutina o tratamientos urgentes, dilatando los procesos durante semanas y dejando a los pacientes sin atención a tiempo.

Un servicio carísimo que no resuelve nada

Sancor Salud demuestra día a día un desfasaje alarmante entre el alto costo de sus cuotas y la paupérrima calidad de su prestación. La combinación de precios exorbitantes, datos falsos brindados a los pacientes en emergencias, desatención telefónica y falta de profesionales de guardia posiciona a esta prepaga como una de las más cuestionadas del mercado, dejando a sus usuarios en un preocupante estado de vulnerabilidad.

Continue Reading

SOCIEDAD

Caso de Nancy Godoy: imputaron a cuatro de los detenidos como autores del crimen de la docente

Published

on


La Justicia de la provincia de Corrientes imputó formalmente este viernes a cuatro de los detenidos como autores del crimen de Nancy Godoy, la docente desaparecida desde el 7 de octubre en el departamento de Esquina.

Fuentes judiciales confirmaron a Infobae que se trata de Ireneo Zarza, capataz de la estancia “El Curupí” (lugar donde funciona la escuela donde dictaba clase); Rosa Leguizamón, quien vio por última vez a Godoy; la pareja de ésta, Nahuel Rojas; y otro capataz de apellido Sandoval.

Los tres hombres fueron acusados del delito de femicidio, mientras que Leguizamón fue imputada del de homicidio simple.

Advertisement




Más medidas

Durante el día de hoy se llevará a cabo la audiencia de coerción, donde se pedirá la prisión preventiva de los cuatro acusados sin un límite de tiempo. En cuanto a Ernesto Ezequiel Bordón, el quinto detenido, las fuentes señalaron que la Justicia lo imputó ayer del delito de falso testimonio. También seguirá preso.

Mientras avanza el expediente en este sentido, este viernes se sumará, además, una nueva medida de prueba que podría arrojar algo de luz sobre lo ocurrido con la mujer.

Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, personal especializado inspeccionará tres pozos de agua antiguos, ubicados cerca de la escuela donde la docente dictaba clases.

Advertisement




El procedimiento contará con la presencia de Javier Mosquera, uno de los fiscales que tiene su cargo al expediente. Se trata de una medida -aclararon- que deberá llevarse con suma precaución para que la estructura de los pozos no se desmorone, debido a su antigüedad. Lo único que adelantaron a este medio respecto al operativo es que “hay expectativa”.

La sospecha sobre los capataces

La detención de Zarza se concretó el miércoles en horas de la noche. Los testimonios recogidos ubican al sospechoso en un “puesto tapera” situado a unos 150 metros de la escuela, lugar en el que el hombre solía dormir, en las horas previas a la desaparición de la docente.

Los mismos testimonios indican que en ese puesto el capataz acostumbraba beber whisky y que, bajo esas circunstancias, se tornaba agresivo.

Advertisement




Ireneo Zarza, uno de los acusados

Ese patrón de conducta forma parte de los elementos que la Fiscalía reunió para sostener la imputación. En el mismo operativo fue detenido Sandoval, cuyo rol aún no fue aclarado, aunque también recibió la misma imputación.

El papel de Rosa Leguizamón y los objetos hallados en un allanamiento

La pesquisa también apunta a una segunda persona que podría haber facilitado el crimen: Rosa Leguizamón, detenida el martes por la noche. Según la investigación, Leguizamón le mintió a Godoy sobre la posibilidad de regresar ese fin de semana a la ciudad de Esquina, al asegurarle que nadie de la estancia volvería a ese lugar.

A esto se suma que Leguizamón también habría falseado la fecha en la que supuestamente iba a asistir a una fiesta de doma en la localidad de Sauce. Estas inconsistencias forman parte de los indicios que la llevaron a ser una de las sospechosas.

El dato más concreto contra ella surgió del allanamiento realizado el miércoles en su casa de esa localidad: se hallaron una campera de color negro y dos alpargatas que, según la pesquisa, serían de la docente. Esas prendas serán exhibidas hoy a los familiares de Godoy para su reconocimiento.

Advertisement




Uno de los operativos de búsqueda para dar con la mujer

La mujer fue detenida durante la noche del martes junto a su pareja, Nahuel Rojas, luego de que la Fiscalía detectara contradicciones y ocultamiento de información en sus declaraciones.

El quinto detenido

La causa que investiga la desaparición de la docente suma ahora cinco arrestos. El listado lo completa Ernesto Ezequiel Bordón, preso desde el lunes bajo la acusación de falso testimonio.

La vivienda de Bordón había sido allanada y él había sido demorado durante el fin de semana. Según se informó, el hombre habría manifestado que Godoy fue víctima de un crimen, aunque su versión no pudo ser corroborada, motivo por el cual fue detenido.

Durante el allanamiento, los investigadores secuestraron cuatro cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas. Los elementos fueron enviados a peritar para determinar si las manchas corresponden a sangre humana y, en ese caso, avanzar con los cotejos que disponga la investigación.

Advertisement




Sin embargo, su abogado, Norberto Codazzi, sostuvo que esa declaración carece de validez porque su defendido habría sido presionado y maltratado durante su detención.

Continue Reading

Tendencias