DEPORTE
Los arqueros que marcarron goles en la Champions League

El Benfica vivió una noche inolvidable en el Estadio Da Luz al vencer 4-2 al Real Madrid y lograr una milagrosa clasificación a los playoffs de la UEFA Champions League. El gran protagonista fue Anatoliy Trubin, su arquero, quien selló la hazaña marcando un gol de cabeza en el minuto 98, cuando el equipo de José Mourinho necesitaba imperiosamente un tanto más para superar al Olympique de Marsella por diferencia de goles y avanzar a la siguiente fase.
Ese gol no solo significó la clasificación agónica de las Águilas, sino que también inscribió al ucraniano de 24 años, dentro de un grupo exclusivo: el de los arqueros que lograron marcar un gol en la historia de la Champions.
Su tanto fue el séptimo convertido por un guardameta en esta competición, según datos oficiales de la UEFA y recopilaciones de El Gráfico.
La lista de arqueros goleadores en la Champions es breve y está reservada a quienes, ya sea desde el punto penal o en jugadas épicas sobre la hora, supieron desafiar su rol tradicional y convertirse en inesperados héroes ofensivos. Estos son los protagonistas de hechos tan raros como celebrados.
El último en sumarse a este selecto grupo fue Anatoliy Trubin, quien debutó como goleador en su partido número 226 como profesional, tras experiencias en el Shakhtar Donetsk y el Benfica. Su cabezazo en el minuto 98 ante el Real Madrid fue la llave para que el Glorioso accediera a los playoffs, dejando fuera al Marsella gracias al criterio de desempate por goles. El impacto de su tanto radicó en la clasificación agónica y la celebración colectiva, que incluyó hasta al propio entrenador, José Mourinho.

Sin dudas, el nombre más repetido entre los arqueros goleadores de la Champions es el de Hans-Jörg Butt. El portero alemán ostenta el récord absoluto de tres goles convertidos en la competición, todos desde el punto penal y siempre ante la Juventus. Butt logró estas conquistas con tres equipos distintos: Hamburgo (septiembre de 2000), Bayer Leverkusen (marzo de 2002) y Bayern Munich (diciembre de 2009). Su eficacia y frialdad para ejecutar penales le permitieron inscribirse en la historia grande del torneo europeo.

El búlgaro Dimitar Ivankov fue pionero entre los arqueros goleadores en la Champions. En la temporada 1999-2000, durante las rondas previas, anotó dos veces para el Levski Sofia frente al F91 Dudelange, ambas ocasiones desde los doce pasos. Su capacidad para ejecutar penales le otorgó reconocimiento y un lugar en los registros históricos del certamen.

En diciembre de 2009, el turco Sinan Bolat escribió su propia página heroica al marcar de cabeza el empate definitivo para el Standard Liège contra el AZ Alkmaar, en tiempo de descuento. Su intervención permitió al equipo belga acceder a la Europa League, en lo que fue uno de los momentos más emocionantes de aquella edición de la Champions. Un gol en el último suspiro que cambió el destino de su club.

El nigeriano Vincent Enyeama también se sumó al club en septiembre de 2010. Defendiendo el arco del Hapoel Tel Aviv, anotó de penal ante el Olympique de Lyon en fase de grupos. Conocido por su notable capacidad bajo los tres palos, Enyeama sorprendió al público transformando una pena máxima en gol para su equipo.

En 2014, el andorrano Eloy Casals protagonizó una de las historias más singulares de la Champions. En una eliminatoria previa, Casals le dio una clasificación histórica al FC Santa Coloma con un remate de pierna derecha. Fue un momento de gloria para el modesto club de Andorra y un ejemplo de la magia imprevisible que puede ofrecer este torneo.

El italiano Ivan Provedel sumó su nombre en septiembre de 2023, cuando rescató un empate para la Lazio ante el Atlético de Madrid con un cabezazo en la última jugada del encuentro. Provedel, conocido por su regularidad como arquero, se convirtió en protagonista inesperado en una noche de Champions que quedó grabada en la memoria de los hinchas.
Estos ejemplos demuestran que la Champions, torneo de las grandes hazañas y sorpresas, también guarda espacio para que los arqueros, tradicionalmente guardianes de su arco, encuentren la gloria en el área rival.
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Discutió con su rival y le pellizcó los testículos: la insólita expulsión en la victoria del Atlético Madrid sobre Getafe

El defensor Abdel Abqar del Getafe fue expulsado con tarjeta roja directa en el minuto 55 del partido de La Liga de España disputado ante el Atlético de Madrid en el estadio Metropolitano, tras pellizcarle la entrepierna a Alexander Sorloth.
Cuando el marcador indicaba el 1-0 a favor del Atlético de Madrid —con un golazo de Nahuel Molina al minuto 8—, el árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias recibió el aviso del VAR acerca de una acción antideportiva. A los 10 minutos del complemento, las imágenes revelaron que Abqar, lejos de cualquier disputa por el balón, pellizcó los testículos del delantero noruego Sorloth mientras ambos caminaban en el centro del campo.
La acción había pasado completamente desapercibida en el desarrollo en directo del partido, lo que motivó la intervención del sistema de videoarbitraje y una posterior revisión prolongada que generó incertidumbre entre los espectadores, que inicialmente relacionaron la revisión con una falta previa del argentino Molina.
La revisión de las imágenes permitió al árbitro constatar la naturaleza de la falta, lo que derivó en la tarjeta roja directa para Abqar. Por su parte, Sorloth fue apercibido con tarjeta amarilla por su reacción posterior, que consistió en agarrar del brazo a Abqar y tirarlo al suelo.
Abqar, defensor central de 27 años nacido en Settat, Marruecos, jugó con este su partido número 17 con el Getafe, siendo esta su primera expulsión en el club. Además, registra siete tarjetas amarillas y dos asistencias desde su llegada desde el Alavés. Esta baja numérica no frenó la insistencia del Getafe, que forzó al arquero argentino Juan Musso a realizar al menos dos intervenciones decisivas, incluida una espectacular parada a un cabezazo de Adrián Liso (que reemplazó al argentino Luis Vázquez) en los minutos finales.
En declaraciones a Movistar LaLiga, Musso describió lo ajustado del desenlace: “Ellos se fueron a por todas. En el segundo tiempo pudimos hacer el segundo y liquidarlo, pero no quiso entrar”. El guardameta argentino valoró además el trabajo del colectivo y la importancia de sostener una racha positiva antes del inminente encuentro de Champions League frente al Tottenham.
El calendario inmediato del Atlético incluye duelos determinantes: visitará al Real Madrid en el Santiago Bernabéu el 22 de marzo y recibirá al Barcelona el 4 de abril, una vez superada la fecha FIFA. En el medio, el miércoles 18/3, deberá disputar la vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League ante el Tottenham de Inglaterra. Vale recordar que el elenco que dirige tácticamente Diego Simeone se impuso en la ida de manera contundente con un 5-2 que tuvo una brillante actuación de Julián Álvarez.
Con este resultado, el club rojiblanco, donde también fueron titulares los argentinos Musso, Nicolás González y Thiago Almada, alcanzó la tercera posición del certamen español con 57 puntos, tras el empate del Villarreal ante Alavés. El Getafe, por su parte, donde jugaron de inicio Zaid Romero y Vázquez, se encuentra noveno con 35 unidades y se alejó de los puestos de clasificación a las competiciones europeas. Su próximo compromiso será el 21 de marzo cuando tenga que medirse con el RCD Espanyol.
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Video: el tremendo golazo de Nahuel Molina y la reacción del Cholo Simeone

Esta vez no fue Julián Álvarez el encargado de poner en ventaja al Atlético de Madrid. Sin embargo, el 1-0 del Colchonero, firmado por Nahuel Molina, no tuvo nada que envidiarle a las mejores conquistas del Araña. El lateral de la Selección Argentina estampó una bomba de casi 30 metros y se ganó la admiración de todo el estadio Metropolitano, incluido el Cholo Simeone en el banco de suplentes.
Apenas corrían 8′ de juego y los equipos se estaban acomodando. En ese desorden inicial, Molina aprovechó un mal control de Kiko Femenía en tres cuartos de cancha, encaró para el lado del arco y no dudó en sacar un potentísimo remate cruzado que viajó directo al ángulo izquierdo del arquero visitante. Un tanto soñado.
Inmediatamente, todos los compañeros de Molina corrieron a felicitarlo (entre ellos Nico González y Thiago Almada, también titulares) y en el banco se pudo ver la reacción de Simeone, reconociendo la conquista meneando la mano en el aire.
El último gol de Molina para el Aleti había sido en noviembre del 2024, cuando le marcó al PSG en una victoria colchonera por 2-1 en el Parque de los Príncipes.
El golazo de Molina
La reacción de Simeone
Nahuel Molina Lucero
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José María Zarco: ‘El fútbol en Irak es una vía de supervivencia’

José María Zarco (Málaga, 1993) es uno de esos entrenadores españoles que han llevado su carrera a miles de kilómetros de casa. Tras iniciarse en el fútbol base y dar sus primeros pasos en el Granada o el Athletic Coín, el técnico malagueño dio el salto internacional con apenas 23 años para incorporarse a un proyecto de desarrollo impulsado por LaLiga en Dubái. Allí pasó siete temporadas, creciendo dentro de la estructura hasta convertirse en director técnico de una academia con más de 1.200 jugadores.
Ese camino le llevó, a finales de 2024, a asumir uno de los retos más singulares de su carrera: dirigir a la selección sub-17 de Irak, dentro de un proyecto de desarrollo del fútbol base del país. En esta entrevista concedida a SPORT, Zarco repasa sus inicios en los banquillos, su experiencia en Oriente Medio y cómo el fútbol puede convertirse en una vía de escape para muchos jóvenes en contextos difíciles. También reflexiona sobre un sueño que mantiene intacto: volver a España para entrenar al más alto nivel.
Tu carrera como entrenador empezó muy joven en España. ¿Siempre tuviste claro que querías dedicarte a entrenar o fue algo que surgió con el tiempo?
«No era algo que tuviera marcado desde pequeño. Como cualquier niño que juega al fútbol, mi sueño era ser jugador. Empecé a plantearme lo de entrenar cuando estaba terminando Ciencias del Deporte en Granada. En el último año hice prácticas en el staff de un equipo afiliado al Granada CF y ahí fue cuando me empezó a picar el gusanillo. Además, había tenido que dejar de jugar cuando empecé la universidad por incompatibilidad de horarios y porque mi nivel no era para llegar a profesional. Empecé como preparador físico dentro de un cuerpo técnico y fue entonces cuando vi que quería dedicarme al fútbol desde el banquillo».
Tus primeros pasos fueron en el Granada y después en el Athletic Coín. ¿Qué te aportaron esas primeras experiencias?
«Las recuerdo con mucha ilusión. Con el tiempo te das cuenta de que muchas cosas las harías de otra forma, porque el aprendizaje como entrenador se basa mucho en ensayo y error. En Granada pude ver cómo funciona una cantera estructurada, con metodología y organización. Luego volver al equipo de mi pueblo fue muy especial, porque conseguimos ascender a Tercera División. Esos años me enseñaron que entrenar no es solo táctica: se trata sobre todo de gestionar grupos, resolver problemas y convivir con el día a día del vestuario».
En 2017 llegó la oportunidad de marcharte a Emiratos Árabes para trabajar en el proyecto internacional de LaLiga. ¿Cómo surgió y por qué decidiste aceptarla?
«Me llegó a través de un contacto del entrenador con el que trabajaba en el Athletic Coín. Era un proyecto de la Academia Internacional de LaLiga en Dubái con jugadores de 8 a 18 años. Tenía apenas 23 o 24 años y decidí irme sin pensarlo demasiado. Quería tener una experiencia internacional y aprender. Fue una de las decisiones más acertadas de mi vida, porque gracias a ese paso hoy estoy donde estoy».
¿Tuviste dudas por mudarte tan lejos de España o por el hecho de ir a una región que históricamente ha tenido conflictos?
«La verdad es que no. Te mentiría si dijera que tuve muchas dudas. Dubái, que era la ciudad a la que iba, siempre ha sido considerada una de las ciudades más seguras del mundo. Antes de tomar la decisión me informé bastante y todo lo que me llegaba era muy positivo: una ciudad moderna, muy occidentalizada y con una comunidad española bastante grande. Además, sabía que era una oportunidad única a nivel deportivo, en un momento de mi carrera en el que necesitaba seguir aprendiendo. También era una buena ocasión para mejorar el idioma y crecer profesionalmente. En realidad todo fue muy rápido: a principios de semana estaba haciendo las primeras entrevistas y ese mismo fin de semana ya tenía el billete de avión para marcharme. Casi no tuve tiempo ni de pensarlo demasiado».
Después de siete años en Dubái sentí que había cumplido un ciclo y necesitaba un nuevo reto
En Emiratos Árabes estuviste hasta finales de 2024, cuando surgió la oportunidad de dirigir a la selección sub-17 de Irak. ¿Cómo llegó esa oferta?
«En Dubái estuve siete temporadas dentro del mismo proyecto. Empecé como un entrenador más dentro de la academia, pero con el paso de los años fui asumiendo más responsabilidades hasta convertirme en director técnico de toda la estructura en los últimos cuatro años. Era un proyecto grande, con más de 1.200 jugadores y muchos entrenadores, además de dirigir al primer equipo que competía en la Second Division de Emiratos. Después de tanto tiempo sentí que había cumplido un ciclo. Mis ambiciones habían crecido y necesitaba un nuevo reto. Cuando comuniqué que iba a dejar el proyecto, surgió la oportunidad de ir a Irak dentro de un programa coordinado por LaLiga junto a la Federación Iraquí para desarrollar el fútbol base del país.
¿Qué te llevó a dar ese paso?
«Deportivamente era una propuesta muy atractiva, porque ser seleccionador de una selección sub-17 es una experiencia muy especial para cualquier entrenador. El principal aspecto que valoré fue la situación del país a nivel personal y de seguridad. En ese momento, cuando empezamos a hablar en septiembre de 2024, la situación era estable y también recibimos buenas referencias del staff de la selección absoluta, donde había técnicos españoles como Jesús Casas. Con todo eso sobre la mesa, decidí dar el paso, que creo que ha sido muy positivo para mi carrera».
José María Zarco firmando el contrato hasta diciembre del 2026 con la selección iraquí. / josemzarco
¿Cómo ha sido tu adaptación a Irak, tanto dentro como fuera del campo?
«Lo primero fue adaptarme al país y a la cultura, que es muy distinta a Emiratos. Allí hay muchísimos extranjeros, mientras que en Irak es todo lo contrario. También tuve que adaptarme al trabajo de seleccionador, porque venía del fútbol de club, del día a día y los entrenamientos semanales. En una selección el trabajo es diferente. Aun así, la adaptación fue buena. La gente nos recibió con los brazos abiertos y con muchas ganas de que ayudemos a mejorar el fútbol del país».
En Irak hay un talento tremendo; el reto está en organizar y estructurar ese talento
Tras tantos años trabajando en el fútbol base, ¿qué diferencias encuentras entre España y países como Irak?
«La principal diferencia está en la estructura competitiva. En muchos países los jóvenes compiten apenas cuatro o cinco meses al año, mientras que en España se juega prácticamente toda la temporada desde edades muy tempranas. Ese bagaje competitivo se nota mucho en el desarrollo de los jugadores. También hay diferencias en la organización metodológica de los clubes. Parte de nuestro trabajo allí es ayudar a estructurar mejor el fútbol base y formar a los entrenadores. Lo que sí puedo decir es que en Irak hay un talento tremendo. La competitividad y mentalidad que tienen los jugadores es enorme. Todo se basa luego en organización y estructura de cómo se mejora este talento».
Después de tantos años de conflictos, los jugadores tienen un auténtico gen de supervivencia y lo aplican en el campo
Muchos de tus jugadores han crecido en contextos difíciles. ¿Qué papel juega el fútbol para ellos?
«Para muchos, el fútbol pasa a ser incluso una vía de escape, una vía de supervivencia, que puede suponer una oportunidad para mejorar su vida. Las condiciones económicas de muchas familias no son buenas y el fútbol se convierte en una puerta para salir adelante. Estos jugadores tienen un gen de supervivencia después de tantos años de conflictos vividos y traspasan ese carácter al fútbol. Nos encantan, esa garra, esa intensidad, el no vencerse ante situaciones desfavorables. Yo creo que eso es algo que se tiene o no se tiene».
En las últimas semanas la situación en Oriente Medio ha vuelto a tensarse. ¿Cómo estáis viviendo ese momento?
«Allí la sensación es de tranquilidad, aunque evidentemente es una calma tensa. Nosotros no hemos sentido peligro directo, pero trabajar en medio de un conflicto no es cómodo. Las competiciones se paran y decidimos regresar temporalmente a España hasta que la situación se estabilice. Ojalá todo se resuelva pronto y podamos volver a seguir con el proyecto».
Tu contrato con la federación iraquí termina a finales de año. ¿Te planteas continuar?
«Ahora mismo mi prioridad es que la situación se normalice y podamos seguir trabajando. Tenemos en noviembre el clasificatorio para la Copa Asia sub-17, que es un objetivo importante. Después ya veremos qué ocurre. Estoy muy contento con el trabajo que estamos haciendo y, si surge la oportunidad de seguir, estaría encantado».
José María Zarco, seleccionar sub-17 de Irak / josemzarco
A largo plazo, ¿te gustaría volver a entrenar en España?
«Sí, claro. El sueño de cualquier entrenador español es poder trabajar al máximo nivel en su país. Muchas veces salimos fuera porque las oportunidades son difíciles, pero siempre con la idea de que algún día pueda surgir una buena ocasión para volver.»
Volver a España es algo que siempre está en mente, pero me gustaría hacerlo en el mejor proyecto deportivo posible
¿Has tenido oportunidades para volver a entrenar en España?
«Sí, ha habido alguna opción de volver a España, pero el proyecto no era el que yo consideraba adecuado en ese momento. Las condiciones y las circunstancias no terminaban de encajar y, tanto a nivel personal como profesional, decidí seguir fuera. Volver a España es algo que siempre está en mente, pero al final son decisiones que hay que tomar valorando cuál es el mejor paso para tu carrera. Si llega el momento, me gustaría hacerlo en el mejor proyecto deportivo posible».
¿A qué equipo dirías que sí sin pensarlo?
«El Málaga. Es el equipo de mi tierra y el sueño de cualquier entrenador malaguista, independientemente de la categoría en la que esté».
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