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¿Cómo llegaron a sus sitios los gigantes de la isla de Pascua? Caminando, según un estudio

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Se podría decir que Rapa Nui está en medio de ninguna parte, pero es incluso menos céntrico que eso. Atracado en el vacío Pacífico Sur, este estéril afloramiento de tierra, también conocido como isla de Pascua, está a unos 2090 kilómetros al sureste de su vecino habitado más cercano y a unos 3540 kilómetros al oeste de Chile continental.

Durante siglos, los eruditos se han sentido desconcertados por el movimiento de los moáis rapanui, figuras monolíticas que representan antepasados divinizados. Entre 1200 y 1700 d. C., las estatuas fueron talladas de ceniza compactada en una cantera dentro del cráter del extinto volcán Rano Raraku, y luego transportadas hasta 18 kilómetros a través de un terreno escarpado; algunas alcanzaban los 10 metros de altura y pesaban hasta 86 toneladas.

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Se han descubierto unos 950 moáis en la isla. La mayoría están orientados hacia el interior, de espaldas al océano, para vigilar a las aldeas, pero siete de ellos, situados en las laderas orientadas al oeste del volcán Terevaka, están colocados precisamente de cara a la puesta de sol durante los equinoccios, lo que indica que el lugar sirvió en su día de observatorio astronómico.

Las teorías sobre cómo se movieron los gigantes son variadas (Foto: REUTERS/Ivan Alvarado)

Todavía quedan unos 400 moáis en la cantera, y 62 yacen en el suelo entre la cantera y las plataformas ceremoniales de la costa. Todas estas cifras son objeto de acalorados debates, al igual que la cuestión de si los 62 moáis fueron abandonados en tránsito o dejados a propósito en sus emplazamientos.

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En un estudio reciente publicado en The Journal of Archaeological Science, Carl Lipo, de la Universidad de Binghamton, y Terry Hunt, de la Universidad de Arizona, demostraron una técnica plausible para el traslado de las estatuas. Hace 14 años, el equipo de 18 personas de los investigadores desplazó una réplica de hormigón de 4,35 toneladas a lo largo de una distancia de 100 metros en solo 40 minutos. Utilizaron cuerdas atadas a la cabeza de la escultura para hacer que se balanceara y cambiara su peso de lado a lado con cada tirón, con lo que la hacían avanzar gradualmente hacia delante. Este experimento puso en tela de juicio las teorías existentes sobre cómo se transportaban los moáis y reforzó las teorías propuestas en el libro de Lipo y Hunt de 2011, The Statues that Walked: Unraveling the Mystery of Easter Island.

El concepto de mover un moái haciéndolo caminar, inspirado en la tradición oral, fue recreado por primera vez con éxito en 1986 por el arqueólogo checo Pavel Pavel y el etnógrafo noruego Thor Heyerdahl. Sus pruebas fueron recibidas con escepticismo, sobre todo porque los detractores creían que el método podría dañar las bases de las estatuas o no funcionaría en terrenos irregulares, además implicaba un modelo de 15 toneladas que no era representativo del tamaño de todos los moáis. Además, la teoría de las cabezas andantes carecía de precedentes regionales. A pesar de estas críticas, la fama de Heyerdahl como explorador, combinada con los conocimientos de ingeniería de Pavel, suscitaron un gran interés público y académico.

Pasos de gigante

El nuevo artículo detalla cómo Lipo, Hunt y sus colegas crearon modelos tridimensionales para comprender cómo formas y proporciones específicas facilitarían o dificultarían diferentes técnicas de transporte. Esto permitió al equipo determinar el centro de masa ideal y la estabilidad necesarios para un movimiento vertical y en zigzag.

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El estudio señalaba que los moáis de los caminos -estatuas descubiertas a lo largo de lo que algunos investigadores creían que eran antiguas vías de transporte, y que normalmente se encuentran boca abajo en las bajadas y de espaldas en las pendientes- compartían características de diseño distintivas. Entre ellas figuraban las bases anchas en forma de D y las posturas inclinadas hacia delante, optimizadas físicamente para balancear las gigantescas esculturas, dijeron los investigadores. Lipo y Hunt plantearon que daños como las fracturas laterales podrían ser el resultado de las caídas sufridas por las esculturas durante esas caminatas, y que el diseño cóncavo de los caminos ayudaba a guiar y a mantener el rumbo de los tambaleantes moáis.

A local guide walks past moais at Rano Raraku archaeological monument area managed by the Mau Henua native community at Easter Island, Chile September 29, 2024. REUTERS/Ivan Alvarado

A local guide walks past moais at Rano Raraku archaeological monument area managed by the Mau Henua native community at Easter Island, Chile September 29, 2024. REUTERS/Ivan Alvarado

Lipo dijo que el constante balanceo y desplazamiento de los moáis a lo largo del tiempo desgastó y moldeó los caminos preparados. “Cada vez que los rapanui movían una estatua, parecía que habían hecho un camino”, dijo. “El camino era parte del traslado de la estatua”.

En el artículo, los investigadores presentan su trabajo como “una reivindicación de la arqueología experimental y un estudio de caso de la resistencia científica al cambio de paradigma”. Pero su investigación ha encontrado resistencia. Nicolas Cauwe, curador de las colecciones prehistóricas y oceánicas de los Museos Reales de Arte e Historia de Bruselas y autor de Isla de Pascua: el gran tabú, sostiene que Lipo y Hunt pueden haber malinterpretado algunas pruebas. Aproximadamente la mitad de las estatuas descubiertas a lo largo de los senderos están intactas, e incluso las rotas tienen fragmentos cerca. Esto sugiere que los moái se agrietaron mientras estaban tumbados, y no que se cayeron durante su traslado, dijo Cauwe.

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En su opinión, los estrechos surcos causados por la erosión del agua de lluvia indican que las estatuas permanecieron erguidas a lo largo de los senderos durante un período prolongado, posiblemente décadas o incluso más de un siglo. También observó que el estilo de los moáis de los caminos se parecía más a las estatuas encontradas en las laderas del volcán que a las erigidas en plataformas ceremoniales.

“Basándonos en estas características, parece que el hecho de que haya moáis yaciendo a lo largo de los antiguos caminos no tiene nada que ver con el transporte”, dijo Cauwe.

Un diamante defectuoso

La percepción popular de Rapa Nui fue moldeada por el éxito de ventas de Jared Diamond de 2005, Colapso: por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen, que proponía un relato de desastre ecológico autoinfligido. Diamond, ahora profesor emérito de geografía en la Universidad de California en Los Ángeles, afirmaba que una creciente rivalidad entre los isleños les llevó a construir moáis cada vez más enormes, lo que requirió una tala extensiva de los bosques de palmeras de la isla, antaño abundantes, para obtener equipos de transporte como trineos, rodillos y cuerdas.

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Según el relato de Diamond, la deforestación generalizada resultante provocó la erosión del suelo y la hambruna. Esta crisis medioambiental y alimentaria condujo finalmente a un colapso social completo, marcado por la guerra y el canibalismo, incluso antes de la llegada de los neerlandeses en 1722. Esta teoría presenta a los rapanui como la fábula de una cultura que consumió sus propios recursos hasta la extinción.

¿Lo moais se movieron caminando? REUTERS/Pablo Sanhueza/File Photo

¿Lo moais se movieron caminando? REUTERS/Pablo Sanhueza/File Photo

Después de la publicación del libro, las dudas sobre el ecocidio de Rapa Nui se extendieron entre los investigadores, quienes expresaron sus preocupaciones en conferencias y numerosos artículos científicos. Jan Boersema, científico medioambiental de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos, recordó que las preocupaciones culminaron en un consenso. “Científicamente, la teoría del colapso estaba muerta en 2015”, dijo.

En un artículo de 2007, Lipo y Hunt cuestionaron la versión de Diamond sobre la historia de la isla de Pascua, y sugirieron que en lugar de eso la sociedad rapanui era funcional y próspera cuando llegaron los neerlandeses. Señalaron la falta de pruebas arqueológicas de una guerra generalizada, como fortificaciones o signos de violencia entre los restos óseos, habituales en otras islas polinesias. Las herramientas de obsidiana encontradas eran coherentes con el uso agrícola. “Los objetos más mortíferos hallados en Rapa Nui, y sin duda utilizados por los rapanui contra los europeos, son grandes rocas lanzadas a la cabeza”, dijo Lipo.

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Los investigadores, incluidos Lipo y Hunt, utilizaron posteriormente datos de imágenes satelitales para cartografiar los huertos rocosos de Rapa Nui, un innovador sistema de cultivo de camotes y otras cosechas que permitía a sus habitantes gestionar de forma sostenible un entorno limitado. Con base en la menor escala de estos huertos en comparación con las hipótesis anteriores, los investigadores calcularon la capacidad máxima de población de la isla en unas 3000 a 4000 personas. Esta cifra coincide con los tamaños de población registrados por los primeros visitantes europeos, lo que refuta las teorías de un ecocidio masivo.

Lipo y Hunt atribuyeron el posterior declive de la población -que se redujo a solo 111 individuos en 1877- a factores externos introducidos por los europeos. Estos factores incluían epidemias de enfermedades como la tuberculosis, la disentería y la lepra; los efectos del comercio de esclavos y el robo de tierras, todo lo cual apunta a una sociedad por lo demás resistente que se vio superada por fuerzas externas.

“Su trabajo es enormemente significativo”, dijo Ethan Cochrane, antropólogo de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, al referirse al cuarto de siglo de investigación de Lipo, Hunt y sus colegas. “Ha puesto al descubierto la parábola pública de la isla de Pascua y le ha dado la vuelta para demostrar que el pueblo de Rapa Nui era ingenioso e inventivo, y convirtió durante siglos uno de los lugares más inhóspitos de la Tierra en un lugar habitable y creó algunos de los monumentos más reconocibles del mundo”.

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Boersema fue más comedido. Si los datos eran correctos, presentaban pruebas contundentes de que los moáis se movían en posición vertical, dijo, aunque añadió que “no descarta el uso de otros métodos, como trineos sobre rodillos, sobre todo para maniobrar en terrenos escarpados”.

No está grabado en piedra

Jo Anne Van Tilburg, arqueóloga de la Universidad de California en Los Ángeles, comenzó su trabajo de campo en Rapa Nui en 1982. Dirige el Proyecto de Estatuas de la Isla de Pascua, que tiene previsto publicar un atlas académico de 600 páginas el próximo mes de marzo. Este exhaustivo estudio pretende relacionar la fertilidad del suelo, la agricultura, la explotación de canteras y el carácter sagrado de los moáis.

Van Tilburg es partidaria de la teoría del transporte horizontal, que sostiene que los moáis se trasladaban tumbados, boca arriba o boca abajo. Propone que los rapanui eran ingenieros creativos que utilizaban un único armazón de madera en forma de V como trineo, que trasladaban con rodillos de troncos desde la cantera de Rano Raraku, y como mecanismo de palanca para alzar las estatuas en posición vertical en sus destinos finales.

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En un experimento realizado en 1998, que demostró que este método era factible, el equipo de Van Tilburg trasladó con éxito un moái de 10 toneladas y cuatro metros de altura -una mezcla de hormigón vertido en un molde de fibra de vidrio- utilizando a unas 50 personas sobre un terreno relativamente llano y cuesta arriba en una pendiente. A continuación, un equipo más pequeño utilizó palancas para elevar la estatua sobre una réplica de plataforma.

Al principio, el equipo probó con rodillos de eucalipto, pero se atascaron; entonces modificaron la técnica para atar los rodillos al trineo y deslizar todo el aparejo sobre raíles de eucalipto. Esta técnica se basaba en la tecnología establecida de las escaleras de canoa polinesias. Respecto a la teoría de los moáis caminantes, Van Tilburg dijo: “Que algo pudiera hacerse no significa que se hiciera”.

No descartó una alternativa marítima, y citó las 17 rampas de canoa documentadas que podrían haberse empleado para cargar estatuas en balsas para ser transportadas por la costa. Dados los pros y los contras de todas las teorías, sugirió que era probable que los rapanui utilizaran el método que les resultara más práctico en aquel momento.

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“Intentar encapsular en una sola teoría el abanico del comportamiento humano y las complejidades de la historia de una rica cultura insular dentro de un entorno insular marginal no suele ser una buena idea”, dijo Van Tilburg.

The New York Times, Isla de Pascua

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«La calle ardía de protestas y se escuchaban disparos», el enviado de Clarín en Irán hace 47 años en la caída del Sha

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Han pasado 47 años desde aquel histórico enero y la primera mitad de febrero de 1979, en la que Irán escribió nuevas páginas de su larguísima historia, que se remonta a por lo menos a seis siglos antes de la era cristiana. Era Persia, uno de los imperios más grandes de la antigüedad, que se extendía desde Asia Central hasta el mar Mediterráneo.

El 16 de enero de 1979 el Sha Mohammad Reza Pahlavi huyó al exilio en medio de grandes protestas encabezadas por los partidarios del ayatollah Ruhollah Khomeini, líder religioso indiscutido de los shiitas, que regresó al país en un charter de Air France desde París. Fue recibido por al menos tres millones de fieles que durante días celebraron su llegada más de quince años de exilio.

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Este corresponsal alcanzó a arribar unos días antes en el único avión de la Swissair que logró llegar a Teherán en medio de un creciente caos. La crisis iraní ya sacudía al mundo porque era evidente que se vivían grandes cambios con una amenaza de guerra civil en un país crucial del Medio Oriente, habitado hoy por más de 93 millones de habitantes en un vasto territorio de un millón y medio de kilómetros cuadrados y con la segunda reserva mundial de petróleo.

La información sobre lo que ocurría en el país de los persas dominaba las inquietudes mundiales. Este enviado de Clarín se alojó en un gran hotel que ya no existe, el Intercontinental, que llegó a albergar a 85% de los periodistas de todo el mundo llegados para seguir los acontecimientos que podían desembocar en una guerra civil con el alto riesgo de un enfrentamiento explosivo a nivel de las potencias mundiales.

Desde el 7 de enero una vasta revuelta popular había estallado contra el Sha Pahlevi para echarlo del poder. La mayoría quería el regreso del Ayatollah Khomeini, con una minoría de izquierda, especialmente del PC local, que fue después rápidamente aniquilada por el nuevo orden khomeinista. La gente no previo lo que vendría. Solo como ejemplo, muchas mujeres en Irán, en esos tiempos vivían con modos occidentales y vestían minifaldas.

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En el hotel Intercontinental bullía una actividad extraordinaria. Tanto tiempo ha pasado que los recuerdos se desdibujan, pero funcionaban redacciones de los medios más importantes del planeta. Desde ahí Clarín logró entablar una comunicación con Buenos Aires todas las noches en la madrugada gracias a un puente telefónico que nunca falló.

Ese era el problema más urgente de los periodistas: comunicarse. La información no era fácil de conseguir por el desorden y los riesgos, pero no faltaron un par de periodistas locales que redondeaban sus sueldos todas las tardes y contaban lo que pasaba en los ambientes políticos iraníes.

A eso se agregaban personajes políticos y jóvenes simpatizantes del khomeinismo que desfilaban contando su versión de los acontecimientos. Había para elegir. Más complicadas eran las salidas a la búsqueda de información con la calle ardiendo de protestas. Cada tanto se escuchaban disparos, se hablaba de víctimas. Periodistas que habían llegado antes daban una mano a los nuevos para hacer contactos en el Gran Bazar de Teherán, el extraordinario centro comercial popular, donde también podíamos recoger información, más chismes y análisis condimentados de macaneos.

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Este corresponsal se estaba afeitando el 16 de enero por la mañana cuando, demasiado temprano para las marchas de protestas, se escuchó una andanada de bocinazos interminable. Todos bajamos corriendo a ver que pasaba. Se difundía la noticia de que el Sha, acompañado de su esposa Farah Diba, estaba abordando un avión que lo llevó a El Cairo a la una de la tarde. Por el centro pasaban caravanas de automóviles festejando. Muchos gritaban consignas entre los bocinazos. Algunos pedían a los gritos ir a toda velocidad al aeropuerto.

Al primer ministro Shapur Bakhtiar, que había pedido al Sha poder marcharse, le quedaban apenas unos días en el gobierno. Había enviado a un hombre de confianza a París para negociar con Khomeini, que se negó a recibirlo, nos informaron algunos partidarios de Baktiar. Finalmente lo asesinaron en Francia en 1961.

Con el exilio y la muerte del Sha en 1980, concluyó la era de la dinastía que había inaugurado su padre, Rida Khan Pahlevi, cuando un golpe de Estado lo llevó al poder en 1921. Introdujo importantes reformas económicas y sociales en Persia, pero no logró sustraer al país, que desde 1935 se llamó Irán, de las ingerencias de las potencias extranjeras.

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Durante su reinado se vinculó a los EE.UU. y a las petrolíferas británicas y otras compañías que emprendieron un vasto programa de modernizaciones económicas y sociales, la llamada “Revolución Blanca”. Pero el régimen no desmanteló sus estructuras autoritarias, ni superó los grandes problemas del desarrollo de Irán.

En 1941, Rida abdicó en favor de su hijo, Reza. Pocos eventos en la historia moderna de Medio Oriente han dejado una cicatriz tan profunda como el golpe de Estado de 1953 que depuso al primer ministro iraní Mohammad Mossadegh. Era un líder elegido democráticamente, destituido por el Sha en el marco de una operación secreta anglo americana, episodio reconocido autocríticamente luego por la CIA, que logró así el control del petróleo de Irán y devolvió el poder a la autocracia del Shá.

Marchas en Teherán cuando agonizaba el reinado del Sha y el ayatollah Khomeini se aprestaba a regresar del exilio. AP

Para muchos iraníes el golpe de Estado contra Mossadegh fue el símbolo de una traición occidental que sentó las bases de décadas de protestas alimentadas por una rabia que explotó en 1979.

En su largo pasado, Irán había sido siempre una región inestable que cayó bajo el dominio de los turcos en los siglos 11 y 12, seguidos por los mongoles en los siglos 13-15. Abbas el Grande vino después y convirtió la fe shiita en la religión del Estado. Después hubo un período de decadencia que continuó hasta el siglo XX, con una prolongada dinastía turca que gobernó la nación persa entre 1794 y 1925.

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Con tantas pruebas históricas negativas, no hay que sorprenderse de la experiencia de los reinados de Riza y su hijo Reza Pahlevi, el que huyó el 16 de enero de 1979 y no volvió más.

En la foto, el líder supremo Ali Khameini durante un servicio en honor del ayatollah Ruhollah Khomeini en 1989. Khamenei murió en el inició de la actual guerra. REUTERS

Mientras todos esperábamos la llegada del ayatolalah Khomeini después de 15 años de exilio, las manitestaciones de protesta crecían. Un colega norteamericano perdió la vida por un balazo cerca del bazar y el julepe hizo que nos prometieramos más prudencia sin renunciar a la curiosidad informativa.

Las tensiones volvieron a crecer. Desde el interior del país comenzaron a arribar a miles los fervorosos seguidores del ayatollah. En Irán no se hablaba de otra cosa, con el temor de que los enfrentamientos llevaran a una guerra civil. Algunos que venían a traer su información de parte al hotel donde nos alojábamos preguntaban ansiosos nuestra opinión sobre la crisis que amenazaba con estallar.

El clima se hizo cada vez más sombrío entre quienes sabían la que les esperaba, porque el regreso de Khomeini no podía significar otra cosa que el definitivo regreso al poder del Irán religioso, una teocracia de talante antioccidental

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Nacido en 1902, Khomeini provenía de una familia de religiosos, los mullahs, estudió el Corán desde chico y temprano también el idioma persa. En 1922 se estableció en la ciudad de Qom, centro del islam shiita, donde se destacó desde joven en filosofía, ley y ética islámica.

Su figura sigue pesando hoy en la realidad del país. Desde 1963 pronunció inflamados sermones contra las reformas del Sha, como la “revolución blanca” y el voto femenino. También criticó a EE.UU. : lo llamó “el gran Satán”. Debido a su empeñosa oposición, en 1964 Khomeini fue arrestado y terminó en el exilio. Vivió en Francia, donde dirigió a la oposición más dura contra el régimen monárquico de Pahlavi.

Tras casi 15 años en el exterior, la revolución de enero de 1979 llamó a Khomeini a regresar a la patria, a la que llegó el 1 de febrero.

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Desde el exilio francés en Neauphie-le-Chateau, cerca de París, el ayatollah Khomeini anuncio su intención de regresar inmediatamente a la patria para guiar la revolución islámica,

El 21 de enero había sido formado en Teherán un comité oficial para preparar el retorno, mientras millones de personas arribaban a la capital desde las 23 proviincias iraníes.

El premier Shapur Bakhtiar reacciono el 26 de enero ordenando la clausura de los aeropuertos. La reacción popular fue inmediata. Violentas protestas y huelgas en todo el país. En Teherán las protestas causaron 28 muertos. Era dificil salir a la calle porque el clima de violencia aconsejaba buscar reparo.

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Ante la presión de los desórdenes y las huelgas, más las noticias de que grupos de militares fraternizaban con los que protestaban, el premier Bakhtiar retrocedió y ordenó reabrir los aeropuertos. No le sirvió a salvar su vida tras su exilio más tarde: fue asesinado en un atentado.

Marcha de jóvenes en 1978 gritan muerte al Sha, poco antes del iniciao de la Revolución Islámica.

El avión del ayatolá Khomeini aterrizó a las 9,30 de la mañana del 1 de febrero en el aeropuerto de Mehrabad. Las estimaciones de tres millones de fieles movilizados venidos de todo el país, es un cálculo conservador. Las estimaciones de la marea humano que lo saludó entre el entusiasmo, las lágrimas y los rezos en 5-6 millones puede parecer exagerado pero lo que se vió aquel día ha sido un abrazo popular de dimensiones colosales. Su regreso marcó el momento decisivo de la Revolución iraní.

Al llegar al aeropuerto pronunció un primer mensaje, seguido de su muy famoso discurso en el cementerio de Behesht-e Zahra ante la multitud oceánica que lo aclamaba. Abiertamente declaró ilegal al gobierno del primer ministro Shapur Bakhtiar, nombrado por el Sha antes de huir a mediados de enero de 1979.

El ayatolá dijo: “Yo nombro el gobierno, golpearé en la boca a este gobierno!”. Tras pasar casi quince años en el exilio, afirmó que cincuenta años de la dinastía Pahlevi habían sido un período de traiciones y que las raíces de la monarquía serian inmediatamente eliminadas para siempre. También acusó al gobierno norteamericano por los problemas de Irán, ya lo había acusado de ser el “Gran Satan” que había sostenido la dictadura del Sha.

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Khomeini prometió a los iraníes la llegada de “una justicia islámica” que eliminaría la corrupción y la pobreza. Por último anunció su objetivo de crear una República basada en la Sharía, la ley coránica y no en un modelo occidental u oriental. Diez días después asumió el control de la revolución el 11 de febrero.

El ayatollah Khomeini falleció el 3 de junio de 1989 por un tumor intestinal y lo reemplazó su cercano colaborador,Ali Khamenei, que murió el primer día de la guerra, el 1 de febrero de este año, por un ataque con bombas israelíes que también eliminaron gran parte de su familia en un ataque en la capital, Teherán. Su hijo, también un religioso, lo sobrevive y es candidato a sustituirlo cuando la Asamblea de Expertos designe al sucesor de su padre.

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Pope Leo picks new Vatican ambassador to US as Trump tensions mount over policies

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NEWYou can now listen to Fox News articles!

People Leo XIV on Saturday announced the appointment of the Vatican’s new ambassador, Apostolic Nuncio, to the U.S. to help manage strained relations with the Trump administration.

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Italian Archbishop Gabriele Caccia, 68, a veteran Vatican diplomat who is currently ambassador to the United Nations, previously served as ambassador to the Philippines and Lebanon.

Caccia is replacing 80-year-old Cardinal Christophe Pierre, who is retiring.

«I receive this mission with both joy and a sense of trepidation,» Caccia said after the appointment, according to the Vatican News. He added that his mission was «at the service of communion and peace,» remembering that 2026 marks the 250th anniversary of the U.S.

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People Leo XIV on Saturday announced the appointment of the Vatican’s new ambassador, Apostolic Nuncio, to the U.S. to help manage strained relations with the Trump administration. (Christopher Furlong/Getty Images; Anna Moneymaker/Getty Images)

The pope and President Donald Trump have been at odds over key issues for the White House, including immigration and the war in Iran.

Pierre’s ambassadorship was also at times at odds with the more conservative U.S. Conference of Catholic Bishops while representing Pope Francis’ more progressive priorities.

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«Stability and peace are not built with mutual threats, nor with weapons, which sow destruction, pain, and death, but only through a reasonable, authentic, and responsible dialogue,» the American-born pope said on Sunday after the U.S. and Israel launched coordinated strikes on Iran, according to the outlet Chicago Catholic.

POPE LEO URGES DIALOGUE OVER MILITARY ACTION AFTER FAILED MADURO, TRUMP CALL

«Faced with the possibility of a tragedy of enormous proportions, I address to the parties involved a heartfelt appeal to assume the moral responsibility to stop the spiral of violence before it becomes an irreparable abyss,» he added.

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In early January, Leo also delivered a major policy speech, mostly in English, that came on the heels of the U.S. military action in Venezuela.

Gabriele Caccia

Archbishop Gabriele Caccia has been appointed by the pope as the new Vatican ambassador to the U.S.  (Lev Radin/Pacific Press/LightRocket via Getty Images)

«War is back in vogue and a zeal for war is spreading,» the pope warned in the speech.

Trump called it a «great honor for our country» when Leo was elected pope last May after Pope Francis’ death, and when asked about Leo’s remarks earlier this year seemingly pressing him on policy, Trump told Politico he hadn’t seen the statements from the pontiff, but «I’m sure he’s a lovely man.»

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He also said that he had met with the pope’s brother, who he called «serious MAGA.»

Last fall, the pope suggested that supporting the «inhuman treatment of immigrants in the United States» is not «pro-life,» leaving White House press secretary Karoline Leavitt to «reject there was inhumane treatment of illegal immigrants in the United States under this administration.»

the poep wearing white

The pope and the Trump administration have been at odds over immigration and U.S. military actions. (Rocco Spaziani/Archivio Rocco Spaziani/Mondadori Portfolio via Getty Images)

Leavitt, who is Catholic, added that the administration always tries to be as humane as possible while enforcing laws.

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Archbishop Paul S. Coakley, current president of the U.S. conference, said after Caccia’s appointment: «On behalf of my brother bishops, I wish to extend our warmest welcome and our prayerful support to him as he carries out his responsibilities across the United States.»

Trump won 59% of the Catholic vote in the 2024 election, according to Politico.

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The Associated Press contributed to this report.

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White House says no to Catholic bishops' call for Christmas pause in immigration enforcement



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Noem thanks Trump for new Shield of the Americas special envoy role after DHS ouster

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NEWYou can now listen to Fox News articles!

During the Shield of the Americas summit in Florida on Saturday, outgoing Department of Homeland Security (DHS) Secretary Kristi Noem thanked President Donald Trump for appointing her to a newly created role after she was ousted from overseeing the agency.

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Noem, who is moving to the newly created position of special envoy for the Shield of the Americas, showed no ill feelings toward the president and said she was proud of her work at DHS, arguing the department had secured the border and eliminated public safety threats.

«I do want to thank the president for creating this and for giving me the honor and the opportunity to serve as a special envoy to this region, to the Western Hemisphere,» Noem said during the summit at Trump National Doral outside Miami. 

«This Shield of the Americas will be a powerful example to the rest of the world about what’s possible.»

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Homeland Security Secretary Kristi Noem delivers remarks during a working lunch at the Shield of the Americas summit, Saturday, at Trump National Doral near Miami. (Rebecca Blackwell / Pool / AFP via Getty Images)

Trump announced this week that Noem would shift into the new role after cutting short her tenure at DHS. 

Noem was removed as the nation’s immigration chief after a turbulent stretch marked by internal clashes and two contentious congressional hearings where even some Republicans pressed her over leadership missteps, including the ad campaign, which she claimed the president had signed off on.

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Noem framed the initiative as an effort to expand border security cooperation beyond the United States.

«The way that we cooperate on our shared ideals of freedom and of democracy and safety and security will be a shining light to all of those who wish to be more like all of us,» she said.

WHAT’S NEXT FOR KRISTI NOEM? 2026 SENATE CHATTER GROWS AFTER DHS EXIT

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Donald Trump speaks

Trump removed Noem as the nation’s DHS chief this week after a turbulent stretch. (Julia Demaree Nikhinson/AP Photo)

Noem, who previously served in Congress and as South Dakota governor before leading DHS, defended her record overseeing immigration enforcement during the past year.

«In the last year, as secretary of Homeland Security, we have focused on securing our border,» she said. «We have transformed our country from one that was being invaded by enemies, millions of them that were coming in unvetted, that we didn’t know who was there and who wished to harm us.»

«We’ve secured that border,» she continued. «We’ve focused on removing public safety threats, and over 3 million people have been deported or removed from our country in the last year.»

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Noem argued that stronger border enforcement has allowed the administration to pivot toward economic and diplomatic engagement with neighboring nations.

DHS Secretary Kristi Noem speaking before the Senate Judiciary Committee.

DHS Secretary Kristi Noem testifies before the Senate Judiciary Committee on Capitol Hill. (Graeme Sloan/Getty Images)

«Secure borders has changed everything for our country,» she said. «Now that America is secure and our borders are secure, we want to focus on our neighbors and to help our neighbors with their borders and challenges that they have so that they may have the security that we enjoy.»

Trump announced on Truth Social that Sen. Markwayne Mullin, R-Okla., will replace her effective March 31, while Noem shifts to the newly created envoy role.

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Members of Trump’s Cabinet, including Secretary of State Marco Rubio, Secretary of War Pete Hegseth, Secretary of Commerce Howard Lutnick and United States Trade Representative Jamieson Greer attended Saturday’s summit. 

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Leaders from other nations included Argentina’s Javier Milei, El Salvador’s Nayib Bukele Ortez, Bolivia’s Rodrigo Paz Pereira, Costa Rica’s Rodrigo Chaves Robles, Panama’s José Raúl Mulino Quintero, and Trinidad and Tobago’s Kamla Persad-Bissessar, Chile’s Jose Antonio Kast, the Dominican Republic’s Luis Rodolfo Abinader Corona, Ecuador’s Daniel Roy Gilchrist Noboa Azín, Guyana’s Mohamed Irfaan Ali, Honduras’ Nasry «Tito» Asfura and Paraguay’s Santiago Peña.

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Notably missing were the leaders of Venezuela, Delcy Rodríguez, and Mexico, Claudia Sheinbaum Pardo.

Fox News Digital’s Alec Schemmel contributed to this report.

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