Connect with us

INTERNACIONAL

Elecciones en Chile: arranca una campaña frenética por la segunda vuelta y los candidatos preparan sus arsenales

Published

on


No hay tiempo que perder. Quedan cuatro semanas para el duelo final que definirá quién será el próximo el presidente –o presidenta- de Chile. Y los dos candidatos que quedan en carrera para el balotaje del 14 de diciembre ya iniciaron la ofensiva para acaparar los votos que en la primera vuelta se desparramaron entre alguno de los seis aspirantes que ya están fuera de juego.

La oficialista Jeannette Jara, quien quedó primera el domingo pero con menos votos de lo que esperaba y un margen estrecho con el líder conservador ultraliberal José Antonio Kast, amaneció temprano este lunes y mantuvo una agitada agenda política que seguramente no se relajará hasta el balotaje.

Advertisement

En apariciones por TV y en una rueda de prensa durante un encuentro con mujeres emprendedoras en la comuna de La Pintana, en la periferia más humilde de Santiago, la candidata se mostró conciliadora con varios de quienes hasta el domingo fueron sus rivales pero ahora serán cruciales para sumar apoyos.

Jara, de 51 años, miembro del Partido Comunista y ex ministra de Trabajo del gobierno de Gabriel Boric, cosechó 3.476.615 votos, el 26,85% del total, según el cómputo final. El ex diputado Kast, de 59 años, obtuvo 3.097.717 de votos, el 23,92%.

Todos los medios y analistas políticos en Santiago señalaban este lunes que fue una victoria amarga para la gran coalición de izquierda y centroizquierda, que esperaba cerca del 30% de los votos y una distancia más amplia con quien quedara en segundo lugar.

Advertisement

Así las cosas –y en rigor, ya desde antes de la elección de este domingo- los observadores no tienen dudas de que será harto difícil para Jara sumar los apoyos necesarios para ganar en diciembre.

José Antonio Kast, el líder de derecha que pelea por la presidencia de Chile. Foto: REUTERS

El candidato del Partido Republicano ya tiene asegurado el respaldo de los otros dos candidatos conservadores que hasta el domingo aparecían con posibilidades de arañar la segunda vuelta: Evelyn Matthei, de la derecha más tradicional y moderada, y Johannes Kaiser, un diputado libertario, más a la derecha que Kast y con un estilo que muchos aquí comparan con Javier Milei o Donald Trump.

Así, el botín más valioso ahora parece ser el amplio caudal de votos que obtuvo el independiente Franco Parisi, un populista de derecha que aparecía muy atrás en los sondeos de intención de voto y sorprendió con el 19,7% de los votos este domingo, en un claro tercer lugar.

Advertisement

“Franco tuvo una estrategia muy interesante, valoro mucho su aporte a la política”, respondió Jara cuando le preguntaron cómo hará para conquistar los votos de Parisi. Fue luego de su almuerzo con la alcaldesa de La Pintana y un grupo de mujeres líderes en el restaurant Sui Generis, en una calle sin veredas y de casas bajas, donde el ventilador no llegaba a aplacar el calor del mediodía santiaguino.

Ya en su discurso del domingo a la noche, cuando se conocieron los resultados de la elección, Jara había felicitado a Parisi y había elogiado uno de sus proyectos estrella: el de reducir el IVA a los medicamentos, un fuerte reclamo de los sectores medios y bajos, que apenas pueden pagar sus remedios.

“Yo voy a trabajar para conquistar a la ciudadanía, estoy abierta al diálogo con otros ex candidatos, espero poder integrar propuestas de otros espacios”, afirmó Jara en el tono tranquilo y suave que caracterizó su campaña, aunque lanzó duras críticas contra Kast, a quien calificó de “autoritario” y remarcó que “estuvo 16 años en el Congreso y no se le conoce ninguna ley. No se puede hacer política obstruyendo, en vez de construir”.

Advertisement

También señaló que tomará algunas propuestas de Evelyn Matthei o de otro de los candidatos de centroizquierda derrotados el domingo, Marco Enríquez-Ominami.

La relación con Javier Milei

Advertisement

Además, rodeada por las mujeres que la recibieron como “la próxima presidenta de Chile”, Jara respondió a una pregunta de Clarín sobre cómo será la relación bilateral con la Argentina si llega al palacio presidencial de La Moneda, pese a las grandes diferencias que mantiene con el gobierno de Javier Milei.

“Será una relación completamente normal. Somos pueblos hermanos, tenemos una gran frontera, hay muchos argentinos y argentinas acá y también compatriotas nuestros en la Argentina. La verdad, yo pienso muy distinto de Milei, pero por cierto a él lo eligió el pueblo argentino, y yo por eso lo tengo que respetar. Yo voy a tener la relación diplomática que corresponda, como con cualquier otro mandatario”, aseguró.

La candidata también habló de seguridad, el tema que acaparó la campaña, bajo una ola de pánico en el país por el aumento de los crímenes violentos, asesinatos y secuestros con el sello de los clanes del narcotráfico.

Advertisement
Las portadas de dos diarios, este lunes en Santiago, Chile. Foto: EFE  Las portadas de dos diarios, este lunes en Santiago, Chile. Foto: EFE

No fue casual, en ese contexto, que Jara haya elegido una de las comunas consideradas más peligrosas por aquí. “¿Ustedes saben a dónde van, verdad?”, preguntó, casi con miedo, el chofer que llevaba a esta enviada y una colega hasta la calle Pelantaro, a casi media hora del centro de Santiago. Y aseguró que el crimen ha aumentado de manera preocupante en esa zona.

“La seguridad pública va a ser una realidad en mi gobierno. Habrá más carabineros en las calles”, prometió la candidata oficialista. Y reiteró que además perseguirá “a los peces gordos” que hacen negocios con el narcotráfico.

Varios analistas en Chile coinciden en que ahora Jara deberá moverse más hacia el centro, y seguramente reforzará su estrategia de distanciarse del desgastado gobierno de Gabriel Boric.

La derecha, a la vez, reforzará seguramente la idea de que ella encarna la “continuidad” de un gobierno que termina con un índice de desaprobación superior al 60%. El camino, para Jara, parece colmado de obstáculos.

Advertisement

«La elección fue una paliza a favor de la derecha. Sumaron casi 50% entre los tres candidatos, y obtuvieron una gran victoria parlamentaria. Y si se cuentan los votos de Parisi, en total casi el 70% votó contra el gobierno y la izquierda”, señaló a Clarín el analista político Kenneth Bunker, académico de la Universidad de San Sebastián.

“Es muy dificil entender cómo se van a mover los votos de Parisi. Es una votación de rechazo al gobierno, pero no sólo desde la derecha, sino también desde el centro y la centroizquierda”, agregó. Fue, claramente, “un voto protesta”. Así, estima la victoria de Kast en diciembre “es casi irreversible”. Un pronóstico con el que coinciden aquí académicos y encuestadores de diferente signo político.

Mientras Jara mantenía encuentros y reuniones en Santiago, José Antonio Kast recorría localidades de la Araucanía, en el sur del país, epicentro del conflicto con los mapuches, un fuerte desafío para los últimos gobiernos, que no pudieron frenar la ola de ataques incendiarios a casas y fincas.

Advertisement

Él también tendrá que sumar apoyos en todo el país para asegurarse la banda presidencial, en su tercer intento de llegar a la presidencia.

Advertisement

INTERNACIONAL

El populismo latinoamericano y la deshonestidad sistémica

Published

on


El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel. REUTERS/Norlys Perez

Los planes sociales, económicos y políticos cuya base fundamental teórica fue recurrentemente la ética, han pasado a tener a la deshonestidad como valor en la defensa de las causas y en la construcción de nuestra sociedad del futuro, con estos valores como predominantes en los patrones de identidad de los ganadores. Los cambios, a menudo elaborados a partir de la ayuda de la ética que nos permite identificar las injusticias, se dan en la determinación de lo permisible en el contexto de una moralidad difusa. Es un plan que reconoce situaciones internas sin intereses elevados, sin logros notables ni acciones que desarrollan un trabajo innovador, todo lo cual lleva a redefinir la forma de pensar sobre la ética en la política.

El populismo es una construcción práctica para el poder y cuando toda la lógica política es una lógica de poder, la mayor cantidad de aliados que se puedan tener, incluso los deshonestos, hace que mejores sean las posibilidades de llevar adelante acciones como el contendiente más fuerte en el camino del bien público; la ética obliga a preguntarse no solamente si es una cuestión de si, sino de cómo, pero el nombre “comportamientos inmorales substanciales” es la mejor forma de definir el escenario populista al presente. La resiliencia de un proyecto depende del liderazgo, que a su vez depende de la cantidad de amigos “importantes” y luego de la cantidad de amigos en general y se ha dado la circunstancia que los países “seguidistas” o “seguidores” tienen más problemas para integrarse a dinámicas de defensa de la democracia y los Derechos Humanos que a centros de poder regional o global que alteran el funcionamiento democrático o que son violadores sistemáticos de DDHH pero que han estado más dispuestos a mostrar posiciones de fuerza.

Advertisement

En la política cuando se insulta a alguien no hace falta nombrarlo, sin lugar a duda se sentirá aludido, sin duda se ofenderá. Este énfasis en la personalidad individual y los intereses que despierta, así como las diferencias que dejan de ser modestas en la lógica de confrontación, es el elemento irracional fundamental en que se basa la opinión pública que ha establecido una actitud de escala que lleva a las diferencias internas situacionales. En el populismo la deshonestidad intelectual y de la otra está disponible para la construcción de la dignidad colectiva, y en esta estrategia las tensiones internas que la misma crea se pueden apreciar en la determinación de la acción permisible dado por un marco de moralidad difusa. Una lógica excepcional que se instala solo donde la situación interna está construida a partir de las indeterminaciones que el vacío ético genera.

La capacidad de acción actual es la que determina qué bienes son protegidos y que situaciones críticas no tendrán ninguna atención.

La incomodidad que el vacío ético genera en situaciones políticas internas se resuelve en el plano internacional generando situaciones de fuerza o interés político o comercial. Por su parte las condiciones de enriquecimiento personal de la realidad actual pueden llevar a colocar a personas privadas repentinamente en el centro del mundo de la gobernanza.

Advertisement

Al inhibir el pensamiento y la razón en el funcionamiento del sistema político es posible obtener el resultado de mecánicas condicionadas de opinión públicas en la planificación de la confrontación y la polarización dadas por los conflictos de tendencias. Las redes sociales han logrado interacciones infinitas de egos potenciados y amenazados por dinámicas de discusión limitada respecto a cómo pueden las personas militantes virtuales del sistema político generan interacciones que reescriben creencias políticas y generan sustancia política común.

Nicolás Maduro. (AP Foto/Matías Delacroix)
Nicolás Maduro. (AP Foto/Matías Delacroix)

Ello ha llevado a que las interacciones sociales y políticas se canalicen a través de sentimientos vinculados a la vanidad, orgullo, fama, soberbia, arrogancia y notoriedad. Las redes han potenciado las humillaciones y la capacidad de insultos, elementos sustanciales para desarrollar políticas basadas en la simpleza conceptual y en la falta de honestidad. Un desarrollo ideal de la tecnología moderna y la e-democracia es no se trate solo de riqueza, se trate de valores y de la riqueza institucional que dan los valores de la democracia, desarrollados, trabajados y asumidos.

Es como si hubiera nacido en esta región, el comportamiento ofensivo se desarrolló en un lenguaje político que ha causado relaciones políticas deterioradas o inútiles. Las alarmas de los sistemas políticos regionales se encendieron por desvirtuarse las comunicaciones dentro de los mismos, los espacios de diálogo fueron imposibles aun en la lengua materna de todos y sin diálogo los entendimientos han dejado de existir. Esas alarmas fueron desatendidas. Ello ha llevado a la polarización/enemización como un resultado científico ineludible y el terreno común para trabajar el bien social se transformó en un pantano.

Los sistemas políticos alimentan la disfuncionalidad de este entorno que genera condiciones de adversidad, además el intercambio de mensaje es de por sí demasiado espontáneo y reactivo, un entorno natural que no es ideal para relaciones de naturaleza institucional con base en la lógica del Derecho y la estructura del Gobierno, lo cual crearía mejores posibilidades para desarrollar estas relaciones con un enfoque especial en la ética.

Advertisement

Además, las amebas que diseñan sus estrategias de adhesión sobre la base de la carencia absoluta de principios en general no deberían ser un bien codiciado, pero han encontrado su lugar en el cosmos de la política populista internacional y regional, un claro reflejo de situaciones internas de los Estados. Ya no son seres extraños.

Un problema clave del populismo es la engañosa simplicidad de las emociones negativas. El poder de las instituciones e brindar soluciones integrales cuando su funcionamiento es eficiente. El comportamiento si se determina por las reglas del sistema puede pasar las pruebas y trampas de las crisis financieras, políticas, económicas. Por el contrario, es muy difícil y altamente improbable cuando las soluciones se construyen a través de un laberinto de incoherencia y falta de ética, que conecta cambios dispares de maneras que la linealidad política de los procesos se pierde completamente. Entonces la responsabilidad pública se desarrolla cómo si no entendiera nada y la honestidad necesaria que ella conlleva convive permanentemente con la duda.

Las turbulencias de la política no deberían dejar margen para la ignorancia y para recorrer los procesos sin apoyo de las estructuras institucionales y la lógica de principios que debe guiar las mismas.

Advertisement

Sin embargo, parece realmente inmoral que estos momentos se consideraran como formativos para trabajadores y grupos vulnerables. No hay nada de eso porque los actores políticos en lugar de comenzar con la cooperación, inician procesos de conflicto a la inversa, el enfrentamiento comienza con la conclusión y sin que se dé ninguna discusión al respecto; se trabaja marcha atrás, identificando y luego confrontando cada elemento ético necesario para comprender el conjunto; no hay un aprendizaje, no hay una argumentación, no hay una discusión de ideas, hay una descalificación de la conclusión y por lo tanto nunca se da formalmente una cooperación lineal en el sistema.

Esta disfuncionalidad evita asimilaciones necesarias para comprender estructuras más complejas y la interacción dentro del sistema se ha vuelto simplista e inmediatista, no interesa resolver el rompecabezas de la justicia en su visión más general.

Cautivado por las piezas mismas y no por la estrategia del juego, se da una extraña cooperación elíptica basada en las formas de comunicación que se utilizan, por ello las estructuras están más interesadas por su posicionamiento que por su propia construcción, lo cual lleva a su obvia incapacidad para atender los problemas estructurales que se deben resolver y de hacer una elaboración programática del proyecto que debería asumir la solución. Solamente tenemos una superposición de experiencias incapaces de implementar un cambio estructurado sino uno reactivo que no resulta sostenible porque carece de la construcción teórico práctica necesaria, simplemente se dan un proceso continuo de “comportamientos inmorales sustanciales” dirigidos a afectar la dignidad de otros actores políticos lo cual implica en esencia afectar la dignidad propia.

Advertisement
La presidenta interina de Venezuela,
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez

El proceso no es más que un simple resumen o una versión condensada de la discusión de la opinión pública determinada por las redes. Los actores políticos y la militancia en redes no están buscando una nueva perspectiva, ni una ruta más clara que comprenda los aspectos más desafiantes de las relaciones de poder, sino más bien decodificando los sentimientos de la participación en redes como insumo para el posicionamiento político. La identidad política se constituye no a partir de la elaboración programática sino en la informalidad de los intercambios caóticos de la opinión pública y por lo tanto no se están produciendo conceptos demasiados avanzados. Este nuevo tipo de relacionamiento de la humanidad no se centra en seguir argumentos complejos, ni de reconstruirlos desde una base mejor, esa identidad de lo posible reconoce una escala muy básica del sistema.

Este sistema político es incompleto, lo que significa que la identidad política está construida por “la verdad completa” elaborada en el conjunto de comportamiento ofensivos de la opinión pública que, aunque tienen variables de identidad no tienen una lealtad especialmente desarrollada respecto a sus dirigentes, pero a los que pueden volver en función de nuevos hartazgos. Las razones por las que un sistema ideológico es conocido por su progresión estructurada formal tienen que ver con sus ideas respecto a la evolución tradicional del poder, por ello otorgar su rango más alto de veracidad a alguien, quienquiera que sea, en una dinámica de opinión tan pública y tan informal es un paso o una regresión extraordinaria.

Las nuevas identidades políticas son capaces de entender que adhieren a una democracia que promete cosas en función de lo que se le pide, y que procuran una figura que defina el cambio, en general desde la perspectiva de las creencias. Para comprender el funcionamiento de un comportamiento, la indeterminación ética, debemos adentrarnos en el extraño mundo de las acciones que hacen al sistema político un sistema multidimensional donde las acciones pueden ser cuestionadas por ser nada más que resultados de un proceso de percepción continua. Ello implica que estas percepciones están llenas de lagunas, ya que las acciones no tienen que ver con una base teórica programática, sino que ocurren desde un lugar político definido por la percepción.

La forma de medir estas percepciones es simple y tiene que ver fundamentalmente con la energía que el sistema invierte en un tema y la generación de acciones políticas adictivas, siendo estas aquellas acciones específicas que el sistema tiende a repetir como proceso de “respuesta estructural”. Si elegimos una dimensión principal en este mundo político de acciones adictivas, el tamaño de esta dimensión no está determinado por la cantidad de juegos de interacción y de confianza que representa. Estas acciones se expresan como forma de ejercicio de los poderes institucionales superiores.

Advertisement

Las acciones reales son a lo que llegamos cuando completamos las acciones con procesos racionales, llenando los vacíos referidos, y se tiene una visión de estas acciones en su conjunto, en secuencias sucesivas e integradas a las ideologías con las que deben convivir.

Pero la base de las masas virtuales es menor que la base de las masas; y ello reduce los factores de la dimensión política integral. Esta es una razón poderosa para el análisis dimensional de las causalidades para la moralidad difusa del sistema. Si en ese análisis estos sistemas dimensionales parecen como de un nivel inferior ya que solo los podríamos agrupar en las acciones llamadas tendencias de comunicación. En este sistema, las acciones se consideran cercanas si comparten lo mismo y son el resultado de completar las acciones utilizando una idea en general de extrema simpleza. Los universos alternativos del populismo promueven esta simpleza y consideran que las acciones reales que siguen a procesos racionales solo aportan confusión en su complejidad. La racionalidad y la complejidad son procesos contrarios a la emotiva simpleza que induce y es inducida por el liderazgo populista.

Estas reglas son dictadas por los mundos de la comunicación y no por las instituciones que son fundamentales para resolver el conflicto. Sin embargo, presentan una gran dificultad por funcionar como creencias con componente emotivo. Llamamos a esto la dimensión de confianza que se da en un esquema de creencias emotivas que se desarrolla como vocación de poder, donde el sistema es un proceso que solo conduce a cambios residuales. Las realidades del populismo y de sus problemas de persuasión pueden ser realmente complicados porque se trata de dos tipos diferentes de comportamiento a la vez, por un lado, uno reactivo basado en la decodificación de la opinión pública y por otro uno institucional pasivo.

Advertisement

Sin embargo, si los cambios residuales siguen las mismas creencias, así como las reglas construidas para la ocasión, entonces las cosas a menudo se vuelven simples de entender y la moral vaga del populismo es capaz de generar un puente entre las creencias y las reglas en el sistema político.

Esto lleva a estructuras neutrales intrincadas por la lógica de persuasión populista que existe en el ámbito de la comunicación. Su creación constituye la construcción de una nueva dimensión conceptual cuya función clave es la coherencia con los espacios determinados por las inclinaciones de la opinión pública. Esto permite a una democracia hacer como si sigue funcionando en ese esquema de creencias y reglas ad hoc.

El mundo más simple de creencias confrontativas con el establishment que crea el populismo se resuelve en un ejercicio de traducción de la opinión pública simplificada sin que pierda nada de su significado las creencias en cuestión.

Advertisement

En las ecuaciones políticas populistas para obtener bienes sociales, que constituye al presente el núcleo de funcionamiento del sistema político, los bienes sociales en sí mismo son solo el comienzo ya que una vez resuelto el problema, se habría creado una herramienta de poder general que puede encontrar aplicaciones en direcciones imprevistas, con el peso especial que tienen determinadas creencias para exacerbar polarización y enemización en el conflicto de soluciones.

El hecho más simple de sentir la política por encima de las disciplinas adecuadas para reflexionar la misma, así como la acumulación de indeterminación y de incertidumbres, cimentó dentro del sistema político la moralidad vaga y el mérito del comportamiento ofensivo. El enfoque populista del sistema político se centra en proyectos no programáticos sino comunicacionales que apuntan a niveles específicos de la realidad psicológica humana y sus necesidades.

Una de las visiones más grandiosas de la ética es la coherencia de la vida y del programa político, propuesto por una visión política conceptual que nos lleva a una vasta red de bienes sociales que conectan las acciones multidimensionales mediante la teoría de la representación y un análisis armónico.

Advertisement

Pero hoy ya no sirve en la política actuar bien, solo sirve estar disponible. En un giro de los acontecimientos, la justicia como bien imprescindible y que tanto había inspirado el comportamiento político se ha transformado en una pequeña parte personalizada y psicológica del programa que ahora está armado con las poderosas herramientas del manejo de las emociones.

El trabajo del sistema político ha permitido que una moralidad vaga se extienda a los territorios de la vulnerabilidad. Los resultados del comportamiento político populista muestran que el problema es más profundo de lo que pensábamos, es más sistemático y más se siente que están ausentes las pautas de la ética; es un nivel de unificación más fundamental, desarrollado como cuerpo de la identidad de un conjunto de herramientas para formas éticas neutrales.

Para Riker es el paradigma de la opción racional, para Rilke la verdadera existencia no reside en elegir lo que es lógico o seguro, sino en abrirse a lo inexplicable y lo inaudito. Pero el problema no se refiere a ninguna de estas dos variables (las dos muy válidas) sino a la forma amoral/inmoral de crear el conflicto (a veces la cooperación) o de resolverlo.

Advertisement

Esto también lo vemos en la arena internacional. A menudo, al examinar los vacíos que se presentan en el ejercicio de poder internacional en el marco de esta moralidad vaga que se ha desarrollado en muchos contextos diferentes vemos capacidades de crear conflicto donde debería comenzar a elaborarse la solución. Es decir, si yo empiezo a trabajar una solución para la crisis de Derechos Humanos en Venezuela es más probable que la energía política confluya en un conflicto sobre mí más que en la crisis de Derechos Humanos que necesita ser resuelta de forma urgente.

Esta distracción se da en medio de una crisis de agotamiento de la institucionalidad internacional que es incapaz de asumir la agenda política y se aleja entonces de la gente porque deja de ser relevante al desfigurar el propósito ético que la debe animar. Deja de ser consistente con los principios para el que fue creada y las amenazas a la paz y seguridad internacional se reproducen, permitiendo a las mismas desarrollarse bajo una mirada desatenta, deshonesta y pasiva. El caso venezolano es paradigmático de actores internacionales que siguieron el problema con su mirada deshonesta, desatenta y pasiva. Pero lo peor es cuando es la institucionalidad internacional la que comete este despropósito. Los sistemas políticos latinoamericanos desinteresados muchas veces de los Derechos Humanos y de la Democracia como bienes principales han desarrollado el talento político excepcional de hacer nada y participar siempre en los momentos cruciales de la región bajo esta premisa.



South America / Central America,Government / Politics,Civil Unrest

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Massie faces backlash over Epstein demand, critics suggest he should ‘seriously reconsider’ Congress

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

President Donald Trump’s top House GOP critic admitted in a recent interview that he once offered Republican leaders his vote in exchange for a public expression of gratitude for his role in forcing the disclosure of the federal government’s Jeffrey Epstein files.

Advertisement

It’s a move that has drawn backlash from at least one of his fellow House Republicans and others in the right-wing sphere.

«Anyone who uses the victims of Epstein’s horrific sexual abuse to advance a political agenda or chase public recognition should seriously reconsider their line of work,» said Rep. Derrick Van Orden, R-Wis.

In an interview with Politico earlier this week, Massie said he had made the offer when the speaker had approached him for his support on a key vote.

Advertisement

LAWMAKERS ESCALATE EPSTEIN PROBE WITH POSSIBLE BILL GATES SUBPOENA

Rep. Thomas Massie, R-Ky., arrives for a House vote on Feb. 3, 2026, in Washington, D.C.  (Kevin Dietsch/Getty Images)

«One day, they needed my vote, and I offered to give them my vote if [Johnson] would issue a press release thanking me for my good work on the Epstein Files Transparency Act. That’s all I required to get my vote. And I think he probably went and gave somebody else a bill to pass instead of doing the public statement,» Massie said.

Advertisement

He told Fox News Digital that it was a test of whether Johnson would take responsibility for opposing his effort to force the vote — but said Johnson refused. 

«I wanted to see if the speaker would admit that it was a mistake to oppose the [bill], but even with all the new revelations about depraved and illegal activity of rich and powerful men, the speaker refused to acknowledge the success of the Epstein Files Transparency Act,» Massie said in a statement to Fox News Digital.

But the move also caught blowback from others in the Republican social media sphere, which has erupted into a civil war of sorts between Massie and Trump’s supporters.

Advertisement

«Coming soon to a campaign ad: Thomas Massie requires that he be praised publicly in order to secure his vote in Congress,» right-wing influencer Ryan Saavedra wrote on X.

Sean Davis, who founded conservative outlet «The Federalist,» wrote on social media, «Good grief. It really is all ego-driven.»

Some defended him, however, like an X account tied to someone only identified as «Jeremy»: «You really can’t blame the guy who’s constantly getting crapped on my conservatives for wanting the speaker of the house to say something positive about the Epstein files coming out and giving him the credit. It is childish on the surface, but this is also how their games work.»

Advertisement

Massie last year led a handful of Republicans to join with Democrats to force consideration of the Epstein Files Transparency Act over the objections of House leadership and Trump, who argued the legislation did not come with sufficient protections for the identities of Epstein’s sex-trafficking victims. 

The bill was aimed at forcing the Department of Justice (DOJ) to release nearly all information on Epstein’s case, and Massie maintained its language did provide for sufficient coverage for the late pedophile’s victims.

But Johnson and Trump both affirmed they supported efforts for government transparency but maintained they could not support Massie’s bill. 

Advertisement

THESE HOUSE MAVERICKS DEFIED THEIR OWN PARTIES MORE THAN ANYONE ELSE IN 2025

House Speaker Mike Johnson, R-La.

House Speaker Mike Johnson, R-La., walks with staff and his security detail.  (Kent Nishimura/Getty Images)

Notably, however, all House members except for Rep. Clay Higgins, R-La., wound up voting for the bill.

In the view of Matthew Green, professor of politics at The Catholic University of America, Massie’s ask — and its denial — underscores how reliant Johnson is on the president for support. 

Advertisement

Republicans currently hold just a one-vote majority in the chamber amid the recent resignation of Rep. Marjorie Taylor Greene, R-Ga., and the sudden death of Rep. Doug LaMalfa, R-Calif, both of which happened in January. Republicans will likely win back a seat in March when Georgia holds a special election to fill Greene’s vacancy.

But until then, Johnson has battled against a vanishingly small margin of error to pass GOP-led priorities, a margin Massie has made consistently smaller.

In this case, Green believes Massie was asking for something that would threaten one of the key things holding the party together: Trump’s support.

Advertisement

«What he was actually asking for, to my mind, was illustrating how closely Republican leadership is or has to be aligned with President Trump,» Green said.

«You know, to just say ‘I support a bill’ or ‘I think this bill is a good idea,’ you’d think would be a relatively harmless ask, but with the Epstein files, you had the president, until the very end, saying, ‘Do not vote to release these,’ and the speaker agreeing.»

GOP MUTINY FORCES HOUSE SPEAKER MIKE JOHNSON TO DELAY VOTE ON KEY PIECE OF TRUMP’S AGENDA

Advertisement
Donald Trump in February 2026

President Donald Trump pictured on Feb. 5, 2026.  (Aaron Schwartz/CNP/Bloomberg via Getty Images)

In the lead-up to a vote on the Epstein Files Transparency Act, Trump slammed the effort, calling on Massie to abandon his push and condemning the «Democrat Epstein Hoax» in a post to Truth Social.

It’s the president’s opposition to Massie’s Epstein transparency push that makes Green think the Kentucky lawmaker knew his request would go unfulfilled. 

«He knew the answer would be no,» Green said. «If Johnson said yes, it would be not only going against what he had said about the bill himself, but also potentially upsetting President Trump.» 

Advertisement

Despite the improbable nature of the request, Green thinks it’s noteworthy Massie was willing to negotiate at all.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

«What is interesting, though, is that he suggests that he actually was willing to vote yes in exchange for something,» Green said.

Advertisement

Massie’s office did not address Van Orden’s statement about his vote offer.

congress,jeffrey epstein,donald trump,politics

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Photos capture devastation after Chile truck explosion kills at least 4, damages at least 50 vehicles

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Images revealed extensive damage following a truck explosion in Chile on Thursday that reportedly left four people dead and damaged at least 50 vehicles. 

Advertisement

The blast in Chile’s capital of Santiago happened after a truck transporting liquid gas overturned and exploded, Reuters reported, citing local authorities. 

The incident left another 17 people injured and prosecutors are examining what led to the accident, Reuters added. 

Photos taken at the scene showed firefighters working to put out flames. In one image, rows of cars parked in a nearby lot were shown burned from the explosion.

Advertisement

EXPLOSION AT PENNSYLVANIA METAL FABRICATING PLANT LEAVES MULTIPLE PEOPLE INJURED

A drone view shows firefighters working at the site of a deadly explosion, in Santiago, Chile, on Thursday, Feb. 19, 2026.  (Pablo Sanhueza/Reuters)

Firefighters said the blast damaged at least 50 vehicles and its effects were felt up to 650 feet from the scene, according to Reuters. 

Advertisement
Vehicles burned in Chile following deadly truck explosion

A drone view shows burned vehicles near the site of the deadly explosion in Santiago. (Pablo Sanhueza/Reuters)

«Government teams are deployed and working together with the competent institutions to protect the population due to the smoke in the area,» Chile President Gabriel Boric wrote on X.

LOS ANGELES COUNTY APARTMENT BUILDING HEAVILY DAMAGED BY EXPLOSION, FIRE

Firefighters put out blaze following truck explosion in Chile

Firefighters work at the site of a deadly explosion in Santiago, Chile, on Thursday, Feb. 19, 2026.  (Pablo Sanhueza/Reuters)

«My solidarity and condolences to the families and loved ones of the people who unfortunately died in this tragedy, and much strength to the injured so that they have a speedy recovery,» he added. 

Advertisement
Blast site in Chile following truck explosion

The effects of the blast could be felt up to 650 feet from the scene of the accident in Santiago, Chile, officials said. (Pablo Sanhueza/Reuters/TPX Images of the Day)

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Five of those injured were in serious condition, Reuters reported, citing Claudio Orrego, the governor of the Santiago metropolitan region. 

Advertisement



disasters,aftermath disasters,south america,world

Advertisement
Continue Reading

Tendencias