INTERNACIONAL
Eugène Boudin, el precursor del impresionismo que quiso capturar la fugacidad de la luz

Imagino, querido lector, que no lo conocés y es razonable ya que el suyo no es uno de los nombres más famosos de la historia del arte. Sin embargo, fue un artista descomunal, fue maestro de Monet y su obra es precursora del impresionismo, acaso el movimiento artístico más popular. Eugène Boudin (1824–1898) fue el primer artista que eligió poner el foco en el aire, el que sacó el caballete del atelier y lo llevó a la playa para observar cómo es el afuera en lugar de recordar o imaginarlo. Fue, también, quien logró que la pintura comenzara a registrar los matices y los cambios en la luz y en las condiciones atmosféricas, convirtiendo esta observación en un tema en sí mismo. Lo de Boudin fue una conquista técnica y -sobre todo- una novedad entre los motivos de la pintura: el tiempo, el clima, como tema central de la obra de arte.
A primera vista su obra parece sencilla: playas, muelles, barcas, paseantes bajo sombrillas, cielos en movimiento. Pero esa sencillez es aparente; detrás de esa primera impresión hay un tremendo talento, esfuerzo y práctica. Nacido en Honfleur el 12 de julio de 1824, Boudin pasó su infancia entre barcos y estuarios. Hijo de un marino, se crió en el ambiente marítimo de la Normandía. Muy pronto comenzó a trabajar en la tienda de marcos y artículos para artistas que su padre tenía en Le Havre y fue allí donde conoció a pintores viajeros y tuvo su primer contacto con la venta y el intercambio de obras. Fue autodidacta, se convirtió en artista por vocación y determinación, “corriendo tras los barcos y persiguiendo las nubes con el pincel en la mano” como escribió alguna vez.
Ese taller de marcos era, al mismo tiempo, una especie de academia popular: artistas como el retratista Jean-Baptiste Isabey o Jean-François Millet (de la Escuela de Barbizon) pasaban por allí, y el joven Boudin comenzó a observar, a copiar y, de esa manera, a practicar el oficio. Años más tarde, en París pero también en su regreso a Normandía, desarrolló una rutina de salidas al aire libre que sería decisiva para su carrera y también un legado: pequeños estudios hechos sobre lienzo o sobre papel, que habitualmente eran terminados en el taller.

La cronología de su obra alterna períodos en la costa (Trouville, Deauville, Le Havre), estadías en Holanda y Bélgica, viajes al Mediterráneo y a Venecia, y frecuentes regresos a su territorio amado: la costa extensa en el norte de Francia. Durante más de cincuenta años produjo miles de apuntes, dibujos y cuadros —su obra es vasta y siempre se destaca en las piezas su obsesión por la inmediatez y la variación de la luz—. Son miles de óleos, pasteles y dibujos y una única obsesión: la captura del instante.
“No pretendo, créanme, tener un lugar destacado entre mis contemporáneos”, aseguró en una carta. “Soy una persona aislada, un soñador que se ha pasado demasiado tiempo contemplando el cielo desde un rincón. El futuro hará de mí lo que hace con todos. Me temo que será el olvido”.

Llegué a Boudin hace poco, y cuando digo hace poco digo en 2019, un año antes de la pandemia. Fue durante una edición de una famosa feria de antigüedades y el amor fue inmediato, a primera vista y sin que aún haya tenido motivos para cansarme o decepcionarme. Hace un tiempo lo conté así en uno de los newsletters que escribía semanalmente en Infobae. Me sigue gustando el modo en que lo transmití, así que me plagio un ratito:
“No conocía la obra de Eugène Boudin (1824-1898), un artista amigo de Monet que para mí se había quedado fuera del casillero de los grandes nombres del impresionismo. Vi por primera vez sus obras de formato pequeño y alargado en Maastricht, Países Bajos, en una edición de TEFAF, la gran feria de arte y antigüedades. Era el día de arranque de la feria y las bandejas con ostras, limón y salsa picante revoloteaban por las salas. Varias de sus escenas de playa estaban colgadas en una galería inglesa a la espera de una buena oferta. Había poca gente en el stand, me acerqué y lo que veía eran las huellas de las pinceladas, los rastros de la voluntad del artista. Las palpitaciones me recordaron que existe algo que se llama Síndrome de Stendhal (también Síndrome de Florencia o estrés del viajero), un trastorno psicosomático, suerte de malestar emocional provocado por el exceso de belleza. (…)

Ahí estaba yo, entonces, entre algunas de las personas más elegantes y ricas del mundo y al borde del llanto por las imágenes de los veraneantes de Trouville, esos mínimos tesoros de color y vida pintados por Boudin en los que no se distinguen rasgos ni hay foco; apenas vestidos, sombreros, sombrillas, unas sillas, cielos alucinantes, aguas grises y azuladas y arenas húmedas.
Te juro que cerca de un Boudin sentís el viento sobre tu cara y el olor a mar inundándolo todo.”
Decir que Boudin pintaba “playas” es no hacerle justicia (“Aunque haga otras cosas, siempre seré el pintor de las playas”, ironizaba a propósito de que fueron esas pinturas las que le valieron ganarse un nicho en el mercado de su tiempo). En sus mejores obras, el elemento dominante no son la arena ni las figuras humanas, sino la atmósfera: el modo en que la luz atraviesa la bruma, o cómo el mar se corresponde con el cielo; las franjas de color que se forman en los horizontes y los efectos de las sombras proyectadas.
Sus obsesiones incluían capturar la plenitud de los cielos y sus matices, atrapar la luz allí donde estuviera (Trouville o Venecia) y los paisajes marinos.

En sus cuadros hay horizontes bajos, de modo que queda más espacio para plasmar el cielo; en las acuarelas y pasteles explora con lo que se llaman degradados y veladuras, técnicas diferentes para generar nuevas formas de representar la luz; en los óleos traduce los cambios en la atmósfera con pinceladas sueltas, raspaduras y empastes. Entre los colores: grises y azules en todos sus matices, igual que el tono arena y los verdes marinos. Las figuras humanas son mínimas y mínimos también sus rasgos de composición. Además de estos cuadros pequeños y alargados, hay también lienzos más grandes, como destinados a ser expuestos en salones.

Boudin fue heredero de una tradición y también una especie de puente hacia la que siguió. Admiró y entabló diálogo con pintores mayores como Johan Barthold Jongkind y Corot (quien fue el primero en llamar “Rey de los cielos” a Boudin), entre otros y, desde su taller en Le Havre se convirtió en maestro discreto e informal de generaciones más jóvenes. El caso más célebre es el de Claude Monet: siendo joven, Monet vivía en Le Havre y Boudin lo introdujo a la práctica del aire libre (plein air, en francés) y también a la observación directa del efecto de la luz. Monet siempre reconoció que su decisión de pintar en exteriores se la debía a Boudin y, finalmente, esa lección de mirar el color “en libertad” resultó una de las bases fundacionales para el impresionismo. Los críticos aseguran que los estudios del cielo de Monet son muy cercanos a los de su mentor.
Boudin no formó parte del impresionismo por diversos motivos y mantuvo con los artistas del movimiento una relación ambivalente, igual que con el Salón de París y con la academia. Su aporte, en cambio, fue enorme: gracias a su legado, en pintura es posible capturar el clima, lo que equivale a retratar de alguna manera la fugacidad del tiempo.

En los últimos veinte años, un empresario y coleccionista francés llamado Yann Guyonvarc’h y radicado en Suiza ha reunido, con discreción y paciencia, una de las colecciones privadas más extensas y coherentes dedicadas a Boudin. Su colección cuenta con más de doscientas obras representativas de todas las etapas del pintor.
Hace muy poquito concluyó en el Museo Marmottan Monet de París una exposición de 80 de las obras de Boudin que pertenecen a la colección de Guyonvarc’h. Se sabe que para darle forma a su colección, Guyonvarc’h trabajó con marchands, archivos y casas de subasta. Cuentan quienes saben que el coleccionista actuó también como un conservador cuidadoso: muchas obras fueron restauradas y documentadas antes de la exhibición en París.
Hay en su proyecto algo que podría llamarse arqueología afectiva: el deseo de reunir obras dispersas de una vida pictórica y ponerlas a dialogar. Es esta propuesta la que explica la razón del éxito de prensa y público que tuvo la exposición: no sólo se pudo ver a Boudin sino que la muestra lograba un recorrido casi exhaustivo de sus intereses y de su obra.

Hay pinturas de Boudin en el Museo Orsay, en un pequeño museo de Honfleur (su ciudad natal) y también en el Museo de Arte Moderno de Le Havre. Hay también obras de Boudin en museos de Estados Unidos (la National Gallery de Washington tiene una muy buena colección, aunque sin coherencia temática ni cronológica, según cuestionan los críticos) y gran parte de sus cuadros están en manos particulares. La colección de Guyonvarc’h es, definitivamente, la más importante del mundo.
Luego de leer algunas entrevistas –no dio muchas– me impresionó enterarme de que el coleccionista conoció la obra de Boudin en el mismo espacio en el que la conocí yo: la feria TEFAF, en Maastricht, pero algunos años antes. Lo enamoró locamente una pintura de una playa de Deauville. La gran diferencia con mi experiencia es que su poderosa fortuna le permitió llevarse su pasión a casa.
El título con que el Marmottan presentó la muestra fue Eugène Boudin, el padre del impresionismo: una colección privada. Además de jugar con la figura de “padre” del movimiento que en general se le atribuye a Monet (y que es algo discutible porque no ofrece la complejidad de matices que tuvo la relación de Boudin con el impresionismo), proponía una determinada lectura. Lo que podía verse en los diversos salones de la mansión cercana al Bois de Boulogne, en el exquisito XVI arrondissement, eran ochenta obras de Boudin más algunos préstamos de otros museos, solicitados para generar, precisamente, un diálogo entre las piezas. Esto es lo que ocurría, por ejemplo, con una pintura de Boudin de Deauville y otra, de la misma playa, de Monet.

Según señalaron desde el mismo museo, la exposición buscó plantear tres acciones: reivindicar la figura de Boudin como gran precursor; mostrar la amplitud temática del artista (marinas, playas, figuras, estudios de cielo y viajes) y ofrecer una experiencia cronológica y sensorial que le permitía al público comprender la persistencia de la mirada de Boudin sobre la luz.
Algo importante para tener en cuenta. Si vas a París, la visita al Museo Marmottan Monet es de por sí maravillosa, más allá de la muestra de Boudin (que pude apreciar dos días antes del final de la exhibición). En su muestra permanente, el museo contiene la colección de pinturas y piezas de la Edad Media y del Renacimiento que pertenecieron a los dueños originales (Marmottan) y unas cien piezas de obras impresionistas de Claude Monet, Berthe Morisot, Edgar Degas, Gustave Caillebotte, Édouard Manet y Pierre-Auguste Renoir, que fueron donadas por Michel Monet, hijo de Claude. Allí pueden verse obras asombrosas de Monet -y de grandes dimensiones- como varios de sus Nenúfares y el principal tesoro es su paisaje Impresión, sol naciente, cuyo título fue el origen del término “Impresionismo”.

Eugène Boudin fue, a la vez, heredero de la escuela naturalista y precursor de una modernidad que haría de la luz el eje de la representación. Lo innovador de su obra nació de su talento, sí, pero también de la insistencia en un motivo y en la búsqueda de la técnica para traducirlo a lenguaje artístico. Boudin tuvo problemas de salud y financieros toda su vida, pasó muchas veces por privaciones y vivía para pintar.
“Estoy tan absorbido por la pintura que no tengo tiempo de respirar”, fue una de sus frases. Murió en 1892, en Deauville, uno de los escenarios de sus pinturas. Tenía 74 años y estaba muy debilitado por un cáncer de estómago y por la depresión a causa de la muerte de su esposa, Marie-Anne Guedes. Sus restos fueron enterrados en la misma tumba de su mujer, en el cementerio Saint-Vicent de Montmartre.

Sus pinturas son un antes y un después para quien las ve. Sin embargo, la maravilla absoluta de su trabajo no obedece solamente a la belleza de sus formas sino a algo literalmente trascendental. El gran legado de Boudin es haber dejado una forma de mirar el mundo que aún perdura.
INTERNACIONAL
Ucrania: personas ordinarias que hacen cosas extraordinarias

Es el cuarto invierno de la invasión a gran escala. Y es muy difícil. Los misiles y drones rusos destruyen deliberadamente la infraestructura energética de la cual depende la supervivencia de la población civil. En enero y febrero, la temperatura desciende hasta menos veinticinco grados centígrados. Las ciudades ucranianas literalmente se congelan. Millones de personas tienen acceso limitado, o no tienen acceso en absoluto, a la calefacción, el agua y la electricidad.
Recuerdo que en 2022, cuando los rusos empezaron por primera vez a golpear la infraestructura, apareció en las redes una foto de una maestra de Kyiv. Está con un abrigo rojo, un gorro caliente, en cuclillas junto a un poste metálico sobre el que puso su computador, justo en la calle, cerca de una tienda donde funciona un generador y hay señal de internet. Y allí, en pleno frío, les da una clase a los niños. Y pensé que los rusos habían venido a quitarnos todo: nuestra tierra, nuestra libertad, nuestro futuro, la educación de nuestros hijos. Pero esa maestra de Kyiv decidió no entregarles nada. Y hasta una cosa tan sencilla como darles clase a los niños se convirtió en un acto de resistencia.
Sé por experiencia propia que, cuando no puedes confiar en el sistema internacional de paz y seguridad, siempre puedes confiar en las personas. Estamos acostumbrados a pensar en categorías de Estados y organizaciones intergubernamentales, pero la gente común tiene mucha más fuerza de la que ella misma imagina.
Hace cuatro años estaba en Kyiv cuando las tropas rusas intentaban cercarla. En aquel momento, nadie creía que pudiéramos resistir una amenaza militar tan poderosa. Recibíamos cada mañana como una victoria, porque habíamos logrado aguantar una noche más. Recuerdo cómo las organizaciones humanitarias internacionales evacuaban a su personal. Pero la gente común se quedó y empezó a resistir. Las personas comunes empezaron a hacer cosas extraordinarias.
Una de esas personas era mi amiga Victoria Amelina, la escritora ucraniana. En los primeros días de la invasión a gran escala, interrumpió un viaje y regresó a Ucrania. Muy pronto se incorporó al trabajo de documentación de crímenes de guerra. Y además hacía muchas cosas en paralelo. Recuerdo que le decía: haces demasiado y ya estás al borde del agotamiento: escribes un libro, documentas crímenes de guerra, vas a misiones de campo, haces trabajo voluntario. ¿Cómo puedes asumir más proyectos? Pero ella respondía que tenía una sensación persistente de no estar haciendo lo suficiente. Y que no sabía cuánto tiempo le quedaba a ella y, al final, a todos nosotros.
Un mes después de esa conversación, un misil ruso impactó un restaurante en Kramatorsk. En ese momento Vika estaba allí acompañando al Donbas a un grupo de colombianos que promueven la campaña de solidaridad ¡Aguanta Ucrania!. Sufrió una herida grave y cayó en coma. Tal vez suene absurdo, pero le escribía mensajes todos los días. Estaba convencida de que despertaría y leería todo. Y aun cuando una amiga común, que estaba a su lado en cuidados intensivos, me dijo que no solo debía prepararme, sino aceptar lo inevitable, respondí que, aun así, no perdía la esperanza.
No hace mucho revisé por primera vez esa última conversación que Vika nunca llegó a leer. Y esto es lo que quiero decirles.
Primero. Durante tres siglos, los ucranianos vivieron a la sombra del imperio ruso. Por eso entramos en esta guerra como una sociedad sin contexto. Nuestra historia no fue escrita por nosotros. Somos un país con una literatura clásica sin traducir. Las personas en otros continentes sabían de nuestra parte del mundo solo que aquí estaba Rusia. Un imperio no es solo la posesión de tierras, recursos y personas. Es la posesión del conocimiento, es decir, el derecho a nombrar las cosas.
Segundo. Putin afirma abiertamente que no existe la nación ucraniana, así como tampoco existen la lengua o la cultura ucranianas. Desde hace doce años documentamos cómo esas palabras se convierten en una práctica terrible en los territorios ocupados. Los rusos eliminan físicamente a las personas activas en las comunidades, prohíben la lengua ucraniana, saquean el patrimonio cultural ucraniano y educan a los niños ucranianos con manuales rusos en los que Ucrania no existe como Estado.
Y por último. Esta guerra tiene una dimensión de valores. No es una guerra entre dos países, sino entre dos sistemas: el autoritarismo y la democracia. Putin busca demostrar que un país con poder de veto en la ONU y armas nucleares puede permitirse todo lo que quiera. Incluso privar a toda una nación de su identidad y su libertad. Y la libertad, para los ucranianos, no es solo un valor de autoexpresión, es un valor de supervivencia. No habríamos sobrevivido ni surgido como nación si no hubiéramos aspirado obstinadamente a la libertad durante todos estos siglos.
Por eso, pese a todo, hay personas que enseñan a los niños ucranianos. Hay personas que escriben libros ucranianos. Hay personas que preservan su memoria.
Sembramos. Sembramos semillas. Sembramos incluso en invierno, cuando todo está congelado. Sembramos aquello que no teme al frío. Sembramos como un acto de fe, porque sabemos que la primavera llegará inevitablemente y todo lo que sembremos brotará. Y sí, es un trabajo a largo plazo. Pero quien piensa en el largo plazo, gana.
Cuando releía aquella conversación que Vika nunca alcanzó a leer, recordaba todo lo importante que logró hacer en su corta vida; pensaba en el amor que compartió generosamente conmigo, con su familia y con nuestras amigas; revisaba las fotos de su libro inconcluso sobre mujeres en la guerra, que fue publicado después de su muerte y traducido a varios idiomas. La vida humana es frágil. Pero aun así, puede estar llena de sentidos eternos.
Ahora sé mucho sobre lo que es la esperanza. La esperanza no es la convicción de que todo saldrá bien. Es la profunda conciencia de que todos nuestros esfuerzos tienen sentido.
*Oleksandra Matviichuk, defensora de derechos humanos y presidenta del Centro para las Libertades Civiles, en 2022 recibió el Premio Nobel de Paz.
“Cartas de Ucrania” es un proyecto de la campaña de solidaridad latinoamericana ¡Aguanta Ucrania! en conjunto con PEN Ucrania, UkraineWorld e Instituto Ucraniano.
INTERNACIONAL
Trump envoy rebukes Greenland leader for rejecting hospital ship proposal

NEWYou can now listen to Fox News articles!
Greenland’s rejection of President Donald Trump sending a U.S. military hospital ship has touched off a private-public healthcare debate amid ongoing diplomatic talks about Arctic security.
Greenland’s Prime Minister Jens-Frederik Nielsen on Sunday turned down Trump’s offer, and now Trump special envoy to Greenland, Louisiana Gov. Jeff Landry, has weighed in.
«Shame on Prime Minister Jens-Frederik Nielsen!» Landry wrote in response to a Fox News report on Nielsen’s objection. «President Donald J. Trump and America care. After speaking to many Greenlanders about the day to day problems they face, one issue stood out — healthcare.»
Greenland has sought more self-governance from Denmark under the Self Government Act in 2009 to take more local authority under home rule, but Danish officials’ instant rejection of Trump’s offer is aligned with Greenland’s own rejection that came later Sunday.
CANADA AND FRANCE OPENING NEW CONSULATES IN GREENLAND’S CAPITAL AMID TRUMP PRESSURE
Greenland has rejected the Trump administration’s push to take over the Danish territory. (Thomas Traasdahl/Ritzau Scanpix / AFP via Getty Images; Al Drago/Bloomberg via Getty Images)
«President Trump’s idea of sending an American hospital ship here to Greenland has been noted,» Nielsen wrote in a translated Facebook post. «But we have a public healthcare system where treatment is free for citizens.
«It is a deliberate choice.»
Greenland remains open to dialogue and cooperation with the U.S., with a caveat, according to Nielsen.
«But talk to us instead of just making more or less random outbursts on social media,» Nielsen said in his own public Facebook protestation.
TRUMP KEEPS MACRON UNDER SPOTLIGHT AS GREENLAND TALKS GRIND FORWARD FROM DAVOS

Louisiana GOP Gov. Jeff Landry speaks during a meeting with President Donald Trump last year. (Scott Olson/Getty Images)
Greenland’s «free for citizens» care is not sufficient, Landry argued in his Facebook response posted to his campaign’s page.
«Many villages and small towns lack basic services that Americans often take for granted,» Landry’s post continued. «Small settlements are without permanent doctors, diagnostic tools, or specialist care – forcing residents to travel great distances for vital treatments that should be available at home.»
The healthcare issue underlies the overreaching Trump hopes to annex Greenland to secure the strategic Arctic region from Russian and Chinese designs, calling it a vital issue for «national security» for both the U.S. and the NATO alliance.
«A healthy Greenland is vital for America’s national security,» Landry’s post concluded. «America is committed to defending Greenland, and that begins by ensuring its people are defended against basic illnesses and ailments.
«These missions matter because health is inseparable from security. America’s commitment to defending Greenland must begin with ensuring its people are healthy.»
The recent dust-up came after Denmark’s Joint Arctic Command evacuated a crew member who required urgent medical treatment from a U.S. submarine in Greenlandic waters, seven nautical miles outside of Greenland’s capital of Nuuk.
«Working with the fantastic Governor of Louisiana, Jeff Landry, we are going to send a great hospital boat to Greenland to take care of the many people who are sick, and not being taken care of there,» Trump wrote Saturday night on Truth Social. «It’s on the way!!!»
That post sparked objection from both Danish Defense Minister Troels Lund Poulsen and Danish Prime Minister Mette Frederiksen on Sunday.
«The Greenlandic population receives the healthcare it needs,» Poulsen told Danish broadcaster DR, according to Reuters. «They receive it either in Greenland, or, if they require specialized treatment, they receive it in Denmark.
VANCE: US SHOULD GET ‘SOME BENEFIT’ FROM GREENLAND IF IT’S GOING TO BE ‘ON THE HOOK’ FOR PROTECTING TERRITORY
«So it’s not as if there’s a need for a special healthcare initiative in Greenland.»

Danish Prime Minister Mette Frederiksen is rejecting President Donald Trump’s offer to send a U.S. military hospital ship to Greenland, suggesting Denmark’s public healthcare system is sufficient. (Anna Moneymaker/Getty Images; Kirsty Wigglesworth – WPA Pool/Getty Images)
Frederiksen spun the Trump offer into a political debate on public healthcare.
«Am happy to live in a country where there is free and equal access to health for all,» Frederiksen wrote in a translated post, sharing a Democrat attack point on Trump’s Republican Party’s struggles to reform what Trump has rebuked as a «failure» of Obamacare. «Where it’s not insurances and wealth that determine whether you get proper treatment. You have the same approach in Greenland.»
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
The U.S. Navy has two hospital ships, the Mercy and the Comfort. Both were last docked in Alabama for repairs, according to Reuters.
greenland,health care healthy living,foreign policy,nato,donald trump,state department
INTERNACIONAL
North Korea’s Kim Jong Un re-elected as ruling party leader

NEWYou can now listen to Fox News articles!
North Korean leader Kim Jong Un was re-elected as general secretary of the ruling Workers’ Party of Korea, according to a press release from the country’s state-run media.
The decision was announced on Monday by the Korean Central News Agency (KCNA), which said the party formally adopted the measure on Feb. 22 during its Ninth Congress.
KCNA described the move as reflecting the «unanimous desire» of party members, the military and the public, praising Kim as the «centre of unity and leadership» and crediting him with strengthening the country’s nuclear deterrence and advancing economic and military development.
The lengthy statement highlighted the country’s achievements over the past five years, including improvements to national defense capabilities and economic planning.
KIM JONG UN APPEARS WITH DAUGHTER AT MAUSOLEUM, FUELING SUCCESSION SPECULATION
In this photo provided by the North Korean government, leader Kim Jong Un claps after being re-elected to the top post of the ruling Workers’ Party during its congress in Pyongyang on Feb. 22, 2026. (Korean Central News Agency/Korea News Service via AP)
It also reaffirmed Kim’s role as the guiding figure in the country’s «socialist construction.»
Kim, who has been in power since 2011, has served as general secretary of the Workers’ Party since 2021, when he formally assumed the title previously held by his late father, Kim Jong Il.
An analysis by the American Enterprise Institute (AEI) suggests North Korea could use the conclusion of the Ninth Party Congress to unveil new strategic weapons and highlight progress under its 2021–2025 military modernization plan.
SOUTH KOREAN COURT RULES EX-PRESIDENT YOON SUK YEOL GUILTY IN INSURRECTION TRIAL

In this photo provided by the North Korean government, leader Kim Jong Un attends the ruling Workers’ Party Congress in Pyongyang on Feb. 22, 2026. (Korean Central News Agency/Korea News Service via AP)
The report notes Pyongyang may showcase advances in intercontinental ballistic missiles, submarine-launched ballistic missiles and hypersonic glide vehicles as it seeks to improve the survivability and accuracy of its nuclear capabilities.
AEI assessed that Kim is also likely to outline modernization goals for the 2026–2030 period, potentially emphasizing second-strike capabilities, faster launch readiness and more diverse delivery systems.
NORTH KOREA FIRES MISSILE AS US, SOUTH KOREA BEGIN THEIR 1ST JOINT MILITARY EXERCISE OF TRUMP’S 2ND TERM
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
Beyond military issues, the analysis says Kim may frame the current five-year economic plan as a success, pointing to increased trade with Russia and China and efforts under his «20×10 Regional Development Policy» to reduce rural-urban disparities.
north korea,kim jong un,world
ECONOMIA2 días agoVillarruel cuestionó la apertura de importaciones: «Sin industria, se pasa a depender de China»
POLITICA2 días ago“Ahora es la hora de jugarse”: el mensaje de Patricia Bullrich a los empresarios tras aprobarse la reforma laboral
ECONOMIA2 días agoSegún un especialista, el precio de la carne se mantendrá alto “entre dos y tres años”











