INTERNACIONAL
Ganaba millones de dólares en Wall Street y luego de un accidente en una montaña dejó todo para ser paramédico

La mujer estaba desplomada en una escalera del metro, así que Jonathan Kleisner se arrodilló para mirarla a los ojos.
“Estamos aquí para ayudar, ¿vale?”, dijo. “¿Puedes decirme qué pasó?”.
Alguien había llamado al 911 para informar de que una mujer estaba sufriendo lo que parecía un ataque de epilepsia en la estación de metro de la esquina de la Séptima Avenida y la calle 12 Oeste. Al llegar en su ambulancia, Kleisner dijo que dudaba del diagnóstico. Creía que se trataba de un caso de uso de drogas, una corazonada que pronto se vio confirmada por la media decena de agujas usadas esparcidas junto a la paciente.
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La mujer, que minutos antes se había desplomado en un ataque de temblores, abrió los ojos. Miró al hombre que tenía delante —delgado, con actitud de hacerse cargo, uniforme azul que desprendía cierta autoridad— y se despertó de un salto. Puso los dos pies en el suelo y se levantó sin apenas tambalearse, murmurando que estaba bien. Luego se dio la vuelta y empezó a subir las escaleras, sin saber que se alejaba de uno de los paramédicos mejor preparados del país.
Para Kleisner, el caso no era un gran reto. Pero seguía siendo mejor que su antiguo trabajo en Wall Street. Kleisner veía su cambio de ocupación como una vía de escape. (Foto: Sean Jackson/The New York Times)
“Recibimos muchas llamadas que no resultan ser nada como esta”, dijo después de que él y su compañero buscaron a su equipo. “Pero nuestro pan de cada día son las cosas grandes. Hablo de amputaciones, gente atropellada por trenes, cuerpos despedazados. Cosas catastróficas”, contó.
La transición de Kleisner de trader millonario de materias primas a paramédico novato se produjo hace 13 años, cuando cambió lo que consideraba un enriquecimiento propio nihilista por la misión de salvar la vida de otras personas.
Cuando abandonó Wall Street, dijo, ganaba millones de dólares al año. También se sentía fatal.
“Era una persona que no creaba nada, que no daba nada a nadie”, dijo Kleisner, de 55 años, sobre su época en Wall Street, donde dirigía su propio fondo de inversión. “A veces me siento como un forajido que intenta llegar al cielo. O quizá dormir bien unas cuantas noches”, relató.
Kleisner veía su cambio de ocupación como una vía de escape. Lo que le sorprendió fue cuánto de su antiguo ser encajaba perfectamente en el nuevo. La adrenalina. El dominio de una jerga arcana y las normas bizantinas. La competición constante para demostrar que está entre los más rápidos, los más decisivos, los más listos.
Podría retirarse cómodamente mañana a su cabaña en los Catskills, donde pesca con mosca, lee novelas y cría abejas. En lugar de eso, sigue siendo paramédico de rescate, subvencionando de hecho al Cuerpo de Bomberos de Nueva York, donde su salario inicial en 2012 era de 32.000 dólares. Ahora gana 110.000 dólares.
La gente me pregunta: “¿Por qué arriesgarías tu vida a cambio de 18 dólares la hora?”, dijo. La respuesta que ofrece no es muy distinta de la que podría haber dado como operador de Wall Street: “Soy una persona enormemente competitiva. Soy muy bueno en lo que hago”.
Entre los 4500 paramédicos de urgencias del departamento, menos de 60 son, como Kleisner, paramédicos de rescate, especialmente formados para salvar bomberos de incendios activos, recuperar a personas atrapadas bajo vagones de metro, llegar hasta los heridos descendiendo en rapel por los huecos de los ascensores.
De este equipo de élite, Kleisner es uno de los cinco instructores principales que forman a otros rescatistas en la labor.
“Jonathan es la cima de la montaña”, dijo el capitán Frederick Saporito, veterano de 40 años en el Cuerpo de Bomberos, quien dirigió el programa médico de rescate de la agencia hasta su jubilación en febrero. “Lo tiene todo”.
Kleisner habla de su trabajo con una fanfarronería que no se molesta en adoptar falsas modestias. (Una cosa que aprecia del trabajo en Wall Street y en la medicina de urgencias es que “ninguno de los dos tiene paciencia con los estúpidos”, dijo).
Una vez rescató a alguien que sufrió un derrame cerebral en la plataforma de observación del Empire State Building (de no ser por la ubicación, dijo, el trabajo fue “muy sencillo”). Otro hombre sufrió un infarto en el edificio Chrysler; Kleisner brindó atención que le salvó la vida en un ascensor. Ha respondido a emergencias médicas en el túnel Holland, en los ríos Hudson y Este, entre el público de un espectáculo de Broadway y en el interior de la tienda Sephora de la calle 34, donde las compradoras de cosméticos le dedicaron una gran ovación.
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Este mes de febrero, cuando se informó de un posible caso de ébola en un centro de atención ambulatoria de Harlem, fueron Kleisner y su compañero quienes atendieron la llamada. (Más tarde se descubrió que el hombre no tenía ébola).
“Cuando se producen los trabajos más importantes en esta ciudad, acudimos nosotros”, dijo. Jonathan Kleisner se incorporó al Cuerpo de Bomberos como paramédico novato a los 41 años. (Foto: The New York Times)
Jonathan Kleisner no sabía lo que quería ser de grande, salvo triunfar. Tras asistir a Fordham Prep, un instituto jesuita del Bronx, se matriculó en la Universidad de Boston, para abandonar los estudios un semestre antes de graduarse a fin de aceptar un trabajo en una pequeña empresa de corretaje de Wall Street por 40.000 dólares al año. Era 1991, parecía que la recesión había terminado y el ambiente en la calle era boyante.
“Era más dinero del que había visto en mi vida”, dijo.
Aunque se esforzaba por ganar dinero lo más rápidamente posible, se aburría de la gente a quien solo le importaba ser rica. Se dio cuenta de que “el tipo que tenía al lado sería capaz de apuñalarme con un lápiz en el ojo por los 30 dólares que tenía en la cartera si creía que podía salirse con la suya”, dijo. Se dio cuenta de que él podría estar dispuesto a hacer lo mismo a cambio.
“Sinceramente, yo era absolutamente partícipe de todo aquello”, dijo.
No hubo ningún momento de epifanía. La ruptura de Kleisner con Wall Street se produjo por etapas. Tras 17 años en las finanzas, en 2008 estaba a punto de alcanzar la cima del monte Rainier, en el estado de Washington, cuando una mujer de su grupo se reventó la rodilla. Se acercaba una tormenta de nieve y el grupo necesitaba bajar de la montaña inmediatamente. Fueron rescatados por un equipo de paramédicos montañeros, que sugirieron a Kleisner que si quería continuar con actividades tan extremas en la naturaleza, debería recibir formación médica.
Kleisner estaba intrigado por la capacidad de los paramédicos para realizar un trabajo tan complejo y arriesgado en un entorno tan exigente. Cuando regresó a Nueva York, se anotó a una clase de técnico médico de urgencias en el Hunter College. Cuando le ofrecieron la posibilidad de postular a una futura plaza en la academia de formación del Cuerpo de Bomberos, anotó su nombre.
“Fue como una protesta”, dijo. “No iba en serio. Pero estaba harto de Wall Street”.
Entretanto, mientras seguía trabajando en finanzas, se ofrecía como voluntario un día a la semana como paramédico en la Unidad Médica de Central Park. Él y su compañero reanimaron el corazón de un hombre aplicándole una descarga con un desfibrilador, lo que le salvó la vida. El periódico local publicó la historia, que su madre recortó y enmarcó.
“Creo que nunca he visto a mi madre más orgullosa de mí”, dijo Kleisner. “Fue una experiencia fundamental”.
Tras dos años de esta doble vida, Kleisner fue invitado por el Cuerpo de Bomberos a hacer una prueba para la academia de paramédicos. Tenía mujer, dos hijos, un apartamento cerca de Central Park y un trabajo intenso y bien pagado en Wall Street. El entrenamiento empezaría con un examen físico en el centro de Brooklyn. Kleisner tenía 41 años, casi el doble que la mayoría de los reclutas. Lo pasó, completó 14 semanas de entrenamiento y le preguntaron dónde le gustaría que le destinasen.
“Dije que al Bronx, porque sabía que era difícil, y yo quería lo difícil”, dijo Kleisner, quien finalmente dejó de trabajar en finanzas.
A los pocos minutos de su primer turno, respondió a un tiroteo mortal, lo que le inquietó. Se inscribió a más cursos de formación y los completó tan rápido como le permitieron, ascendiendo en cuatro años de técnico médico de urgencias básico a paramédico formado en respuesta a materiales peligrosos y de ahí hasta la cúspide del servicio médico de urgencias del Cuerpo de Bomberos: paramédico de rescate. Y luego volvió a ascender, convirtiéndose en instructor de otros paramédicos de rescate.
Su siguiente destino le situó en Manhattan, que los paramédicos llaman “Hollywood” por su elevado volumen de llamadas y sus misiones de alto nivel.

(Foto: Sean Jackson/The New York Times)
“Jonathan es un caballero muy intenso”, dijo en febrero el capitán Dennis Rehberger, quien asumió el mando de la Estación 8 del Servicio de Emergencias Médicas en Midtown, donde está Kleisner. “Midtown Manhattan está en el radar de todo el mundo”.
Una de las llamadas que llevó a Kleisner fuera de Midtown sigue formando parte de las leyendas del Cuerpo de Bomberos. El paciente estaba en el último piso de un edificio de seis plantas sin ascensor en Harlem. Tenía problemas para respirar y necesitaba que lo trasladaran en ambulancia al Hospital de Harlem.
El hombre, que pesaba 446 kilos, era demasiado grande y no cabía por las puertas de su apartamento. Así que, mientras los bomberos atacaban las paredes con hachas y mazos para abrirse paso, Kleisner y otros ayudaron al paciente a introducirse en una red de carga, que llevaron al hueco de la escalera con la intención de utilizar una polea para bajar al hombre al suelo.
Pero el hombre, que batallaba para respirar, empezó a perder el conocimiento. Los métodos habituales de anestesia e intubación eran imposibles debido al tamaño del paciente. Así que Kleisner perforó un agujero directamente en el esternón del hombre, y su compañero realizó un tipo adaptado de intubación. Durante las seis horas siguientes, mientras bajaban al hombre a la ambulancia y lo llevaban al servicio de urgencias, Kleisner y su compañero se turnaron para apretar una bolsa de compresión y mantener en funcionamiento los pulmones del hombre.
“Un paramédico normal no tiene esos aparatos”, dijo Kleisner. “Fue épico”. A pesar de su estatus entre los colegas, Kleisner no es un oficial, sino un trabajador del Cuerpo de Bomberos (Foto: EFE)
A pesar de su estatus entre los colegas, Kleisner no es un oficial, sino un trabajador del Cuerpo de Bomberos. Desprecia a los jefes que insisten en que lave la ambulancia antes de presentarse al servicio, y que se sientan en despachos con aire acondicionado mientras él y sus compañeros se enfrentan al sudor, la orina y la sangre. Al principio de su mandato se hizo un tatuaje con las palabras en latín Sic Transit Gloria Mundi, o “Así pasa la gloria del mundo”, parte de lo que ahora es un mosaico de tinta desde la muñeca hasta el hombro.
Tras una década como trabajador de emergencias médicas, el afán de Kleisner por hacer el trabajo más difícil en las labores más grandes le llevó al incendio más mortífero de Nueva York en más de 30 años. Había llegado a creer que sin importar la llamada que fuera, incluso un incendio de cinco alarmas en el Bronx, él podía encargarse. Pero cuando abrió la puerta de su ambulancia el 9 de enero de 2022, la magnitud de la emergencia le sobrecogió.
Del tejado de Twin Parks North West, una torre residencial de 19 pisos en el barrio de Fordham Heights, brotaban embudos de humo negro. Un paramédico estaba practicando reanimación cardiopulmonar a un niño pequeño sobre el cofre de un todoterreno. Los bomberos seguían saliendo corriendo del edificio en llamas con víctimas colgadas al hombro. Algunas estaban inconscientes. Otras estaban muertas. Las depositaban en la acera.
Kleisner preparó Cyanokits, que son lotes de un compuesto químico para neutralizar el cianuro depositado en los pulmones por el humo tóxico, un primer paso crucial antes de que los bomberos pudieran empezar a intentar la reanimación cardiopulmonar. Colocó vías intravenosas a varios pacientes para poder administrar los productos químicos y otros fármacos. Luego concentró su atención en una chica con un vestido rosa.
Antes del incendio, alguien le había trenzado cuidadosamente el pelo. Ahora estaba entre los muertos. Después de ponerle una vía intravenosa y administrarle el medicamento anticianúrico, Kleisner la metió en la ambulancia y se subió atrás para hacerle la reanimación cardiopulmonar.
Sabía que no iba a funcionar. La niña no podría ser reanimada. Con cada compresión torácica que Kleisner administraba, las hebillas de su pelo hacían clic contra la camilla metálica.
Más tarde supo que la niña tenía 11 años y había emigrado con su familia desde Guyana. Toda la familia —los padres, la niña, su hermana mayor y su hermano pequeño— murió aquel día. Mientras relata la historia, Kleisner se interrumpe para referirse a la respuesta de estrés de su cuerpo al recuerdo: su cuello había empezado a sudar, señaló. Su ritmo cardíaco había subido a más de 100 pulsaciones por minuto. Sentía que le faltaba el aire y le hormigueaban las yemas de los dedos.

(Foto: Sean Jackson/The New York Times)
“Ahora puedo sentirla”, dijo. “La llevo conmigo todo el tiempo”.
Tras dos carreras de competición a toda velocidad, por fin encontró su límite. Ahora, cuando un operador del 911 llama a su ambulancia para atender una llamada médica relacionada con un niño, Kleisner hace una pausa. Realiza un ejercicio de respiración y se toma un momento o dos para meditar, pasos que nunca necesitó antes de Twin Parks.
“Jonathan siempre toma la iniciativa, en todos los trabajos”, dijo Nigel Ramsook, quien solía ser compañero de Kleisner. “Desde Twin Parks, se dio cuenta de que tiene que cuidar de sí mismo”.
Los paramédicos reciben pocos servicios de salud mental del Cuerpo de Bomberos, y sus planes de seguro médico no suelen cubrir la terapia. A diferencia de la mayoría de los paramédicos que conoce, dijo Kleisner, él puede permitirse ver a un terapeuta con regularidad. También puede escaparse de la ciudad para ir a su cabaña en los Catskills. Se toma todas sus vacaciones y puede permitirse rechazar turnos extra.
“El trabajo es duro, no nos pagan mucho”, dijo. “Estoy en mejor situación que muchos de mis compañeros. A veces me siento casi como un impostor porque tengo un camino más fácil”.
El dinero, el tiempo libre y la terapia solo ayudan hasta cierto punto. Su mente está llena de escenas sangrientas y traumáticas.
No puede escapar de esos recuerdos. En lugar de eso, habla a través de ellos.
“Procesar todo este trauma es un concepto equivocado”, dijo. “No conduce a ninguna parte. Tienes que aprender a vivir con todo esto”.
Finalmente, Kleisner descubre que sus objetivos han cambiado. No hay nada que ganar. La única cuestión es cómo aguantar.
Por Christopher Maag.
Wall Street, Estados Unidos
INTERNACIONAL
Russia urges Iran, ‘all parties’ in Middle East to show restraint amid US military buildup

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Russia warned Iran and «all parties in the region to exercise restraint and caution» Thursday amid a U.S. military buildup in the Middle East.
Kremlin spokesman Dmitry Peskov made the remark as the world’s largest aircraft carrier, the USS Gerald R. Ford, and its strike group are moving from the Caribbean toward the Middle East.
«Russia continues to develop relations with Iran, and in doing so, we call on our Iranian friends and all parties in the region to exercise restraint and caution, and we urge them to prioritize political and diplomatic means in resolving any problems,» Peskov said Thursday, according to Reuters.
«Right now, we are indeed seeing an unprecedented escalation of tensions in the region. But we still expect that political and diplomatic means and negotiations will continue to prevail in the search for a settlement,» he added.
WORLD’S LARGEST AIRCRAFT CARRIER HEADS TO MIDDLE EAST AS IRAN NUCLEAR TENSIONS SPIKE DRAMATICALLY
A F-18E fighter jet takes off from aircraft carrier USS Gerald R. Ford as it sails during NATO Neptune Strike 2025 exercise on Sept. 24, 2025, in the North Sea. (Jonathan Klein/AFP via Getty Images)
The move of the USS Gerald R. Ford would place two aircraft carriers and their accompanying warships in the region. The USS Abraham Lincoln and three guided-missile destroyers arrived in the Middle East more than two weeks ago.
Negotiations between the United States and Iran over the latter’s nuclear program advanced Tuesday toward what Tehran described as the beginning of a potential framework, but sharp public divisions between the two sides underscored how far apart they remain.
IRAN FIRES LIVE MISSILES INTO STRAIT OF HORMUZ AS TRUMP ENVOYS ARRIVE FOR NUCLEAR TALKS

The USS Gerald R. Ford is heading toward the Middle East as tensions with Iran escalate and President Donald Trump demands full nuclear dismantlement. (Jonathan Klein/AFP via Getty Images)
Iranian foreign minister Abbas Araghchi said the two sides reached a «general agreement on a number of guiding principles» and agreed to begin drafting text for a possible agreement, with plans to exchange drafts and schedule a third round of talks.
Yet Washington has publicly insisted that any agreement must result in the dismantling of Iran’s nuclear program — including its enrichment capacity — along with limits on Tehran’s ballistic missile program and an end to its support for allied militant groups such as Hamas and Hezbollah.

The world’s largest aircraft carrier, USS Gerald R. Ford, is seen in the North Sea during NATO Neptune Strike 2025 exercise in September 2025. (Jonathan Klein/AFP via Getty Images)
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Those demands go well beyond temporary enrichment pauses or technical adjustments.
Fox News Digital’s Greg Wehner and Morgan Phillips contributed to this report.
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INTERNACIONAL
La impactante carta que escribió el rey Carlos III tras la detención de su hermano, el príncipe Andrés

El rey Carlos III de Inglaterra declaró este jueves que “la justicia debe seguir su curso” tras la detención de su hermano, el expríncipe Andrés, salpicado por el caso Epstein y bajo sospecha de “mala conducta” durante su etapa como enviado comercial del Reino Unido.
“Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto se investiga de la manera apropiada y por las autoridades correspondientes”, afirmó Carlos III, en una inusual declaración firmada personalmente.
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Tras expresar su “más profunda preocupación” por el arresto de su hermano menor, Andrew Mountbatten-Windsor, el monarca reiteró su apoyo a la policía y la Justicia.
“En esto, como he dicho antes, cuentan con todo nuestro apoyo y cooperación”. “Permítanme dejarlo claro: la justicia debe seguir su curso”, añadió.
Escándalo en el Reino Unido: detuvieron al expríncipe Andrés en medio de las acusaciones por el caso Epstein. (Foto: Reuters)
Por qué detuvieron al hermano del rey de Inglaterra
La detención ocurrió mientras detectives británicos evalúan las afirmaciones hechas en los “archivos de Jeffrey Epstein” contra el exduque de York de que compartió información estatal sensible con el financista y delincuente sexual estadounidense mientras era enviado comercial del Reino Unido, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Se trata de correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en los que el exduque habría compartido con Epstein informes de visitas oficiales a Hong Kong, Vietnam y Singapur.
Otro, en la víspera de Navidad de 2010, pareció enviar a Epstein un informe confidencial sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia de Helmand, en Afganistán, según detalló el diario The Guardian.
Imágenes publicadas por medios británicos mostraron una flota de coches sin identificación, que se cree son vehículos policiales, llegando temprano el jueves a la finca de Sandringham del rey Carlos III, en el este de Inglaterra, donde Andrés se mudó a principios de febrero. Policías allanaron la casa del expríncipe Andrés. (Foto: gentileza BBC).
El príncipe, despojado de sus títulos
El año pasado, Charles despojó a su hermano de sus títulos y le ordenó abandonar su mansión en la finca de Windsor, aunque Andrés sigue siendo octavo en la línea de sucesión al trono británico.
La policía informó “estar realizando registros” en dos propiedades, señalando que “el hombre permanece bajo custodia policial en este momento”.
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La mala conducta en el ejercicio de un cargo público conlleva una pena máxima de cadena perpetua, según el Crown Prosecution Service (Fiscalía de la Corona).
La policía regional de Windsor indicó entonces que está “examinando esta información” sobre Andrew Moutbatten-Windsor, como debe ser llamado ahora tras ser desposeído de sus cargos aristocráticos.
Primeras denuncias de abuso sexual contra Andrés en el caso Epstein
Estos documentos se añaden a las acusaciones de agresión sexual formuladas contra el expríncipe por Virginia Giuffre, que se suicidó en 2025.
En un libro póstumo, Giuffre aseguró que el Príncipe Andrés había abusado tres veces de ella, entregada por el millonario estadounidense cuando era menor de edad.
Una segunda mujer afirmó posteriormente, a través de su abogado, que Epstein la envió a Inglaterra en 2010 para mantener relaciones sexuales con el hijo de la reina Isabel II. Virginia Giuffre con el príncipe Andrés. Ella tenía 17 años y él 41. Se conocieron en las fiestas sexuales de Jeffrey Epstein. (Foto: BBC)
Otro abogado estadounidense sostuvo que una de sus clientas relató que Epstein y el expríncipe la obligaron a mantener relaciones sexuales durante una fiesta en Florida en 2006.
Al menos cuatro fuerzas policiales británicas confirmaron que analizan informes que parecen vincular al expríncipe Andrés, ahora conocido como Andrés Mountbatten-Windsor, con Epstein.
Una investigación de la BBC publicada en diciembre encontró que casi 90 vuelos vinculados a Epstein llegaron y partieron de aeropuertos del Reino Unido, algunos con mujeres británicas a bordo que afirman haber sido víctimas de abusos por parte del multimillonario.
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Días atrás, el primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que Andrés debería hablar con las autoridades sobre sus vínculos con Epstein.
El primer ministro recordó que “nadie está por encima de la ley” y agregó que las personas con información tenían el “deber de presentarse”.
Según la BBC, el período máximo que se puede retener al expríncipe es de 96 horas, pero esto requeriría múltiples prórrogas por parte de altos oficiales de policía y un tribunal de magistrados.
En la mayoría de los casos, los sospechosos son detenidos durante 12 o 24 horas y luego son acusados o liberados en espera de una mayor investigación.
Reino Unido, Rey Carlos III, Inglaterra, Príncipe Andres
INTERNACIONAL
HHS wipes out 36,000 pages of ‘regulatory dark matter’ in sweeping child welfare office purge

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EXCLUSIVE: The Administration for Children and Families (ACF), an agency within the Department of Health and Human Services (HHS) overseeing the well-being of children, eliminated thousands of pages of regulatory guidance that had been languishing on the books as far back as 1976, Fox News Digital learned.
The Administration for Children and Families is a Health and Human Services agency charged with promoting the economic and social well-being of kids and their families via overseeing programs such as the Head Start school readiness program, child support enforcement, foster care and adoption services, and managing unaccompanied minors.
The office rescinded 35,781 pages of guidance documents after an agencywide review found 74% of its «sub-regulatory footprint» was obsolete. The documents included technical bulletins, program instructions, action transmittals and dear colleague letters — letters from federal agencies or members of Congress that typically inform colleagues on new guidance or legislation — that had accumulated across the past 50 years.
The Administration for Children and Families emphasized that the rescinded documents were not erased, but instead archived online along with a detailed list of current guidance documented on the Department of Health and Human Services’ website.
DOGE ERA OVERHAUL: GSA TOUTS $60B IN SAVINGS AS TRUMP SHRINKS GOV’T FOOTPRINT: ‘RESULTS SPEAK FOR THEMSELVES’
The Department of Health and Human Services’ Administration for Children and Families rescinded 35,781 pages of guidance documents after an agencywide review found 74% of its «sub-regulatory footprint» was obsolete. ( Andrew Harnik/Getty Images)
The Administration for Children and Families officially was established in 1991, but its origins and work stretch back decades, inheriting programs and guidance from earlier Health and Human Services offices — including major initiatives that date to the mid-1970s.
«President Trump’s regulatory reform agenda is unparalleled in U.S. history,» the Administration for Children and Families Assistant Secretary Alex J. Adams said in a statement to Fox News Digital.
«ACF is proud to do our part to advance the President’s agenda by taking the first of many planned actions, namely removing 36,000 pages of obsolete sub-regulatory guidance that had quietly accumulated over decades and shining a brighter spotlight on what remains,» he added. «In essence, ACF has brought our regulatory dark matter to light.»
SMALL BUSINESS ADMINISTRATION UNVEILS NEW INITIATIVE TO ROLL BACK FEDERAL REGULATIONS
The rescinded guidance included program-specific documents such as a memo on filing the June 1999 Child and Family Services Plan and Final Report, 2005 avian flu guidance and a 2010 staffing-change notice for the now-defunct Division of Energy Assistance.

The US Department of Health and Human Services building is shown in Washington, D.C. (Saul Loeb/AFP)
The Administration for Children and Families directed its Office of Legislation and Budget to compile a comprehensive list of guidance documents considered active — a process that took three weeks just to catalog the files, the agency said. The inventory produced more than 4,000 documents totaling about 55,776 pages, dating back to 1976.
TRUMP ADMINISTRATION BANS ILLEGAL IMMIGRANTS FROM TAXPAYER-FUNDED SERVICES, INCLUDING HEAD START
Each program office was required to justify whether the individual documents were still needed, and ordered to provide written rationale if guidance was deemed obsolete or necessary. Obsolete documents were considered ones that related to old funding cycles, guidance superseded by newer rules, duplicate statutes or documents related to programs that no longer list, Fox News Digital learned.

US President Donald Trump, right, and Robert F. Kennedy Jr., US secretary of Health and Human Services (HHS), in the Roosevelt Room of the White House in Washington, DC, US, on Monday, Sept. 22, 2025. (Francis Chung/Politico/Bloomberg via Getty Images)
The Administration for Children and Families said the goal of cleaning up the office with outdated guidance is to reduce confusion and allow grant recipients to focus resources on «delivering outcomes for American children and families,» rather than navigating tens of thousands of pages of outdated documentation.
The move aligns with the Trump administration’s broader push to pare back regulations and cut what it calls bureaucratic red tape.
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The Federal Communications Commission, for example, took a hatchet to outdated policies in a sweeping deregulation effort in 2025, including doing away with outdated guidance on the use of telegraphs, rabbit-ear TV receivers and phone booth rules in July 2025.
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