INTERNACIONAL
La belleza de la semana: las raras formas del anonimato

Tríptico del Maestro de Delft
En el año 2016, cuando el Museo del Prado celebró los quinientos años de la muerte de El Bosco —el flamenco nacido como Jheronimus van Aken—, los curadores pusieron como apertura de la exposición el óleo Mercado de telas de Bolduque. Aquella postal vertical —la plaza del pueblo copada por el mercado de paños— tenía una referencia insoslayable a su autor: entre las casas que se ven recortando el horizonte, en la séptima, empezando por la derecha, vivió El Bosco. En esa plaza jugaba todos los días.
Además de ser un registro histórico muy específico, la historiadora del arte Pilar Silva Maroto explicaba en el catálogo de la muestra que se trataba de una escena religiosa: en el primer plano, San Francisco, “patrono de los pañeros”, reparte telas entre los pobres. También destacan la gama de colores, la escala de representación, los detalles, y cuando se empezaban a agotar las capas de sentido, se supo, por fin, la verdad: esa pintura no era de El Bosco, sino de alguien desconocido. Una obra anónima.
El registro más antiguo de una firma es de hace 5 mil años. Siglo XXXIII antes de Cristo. En Uruk, una antigua ciudad de Mesopotamia, esa zona histórica entre los ríos Tigris y Éufrates, en la actual Irak, un tal Kushim dejó su nombre grabado junto al conteo de granos. En aquel pasado remoto, durante el comienzo de la Edad de Bronce en el Antiguo Oriente Próximo, el tal Kushim escribió en una tabla de arcilla que habían entrado 29.086 medidas de cebada en 37 meses. Sobre el final, su firma.

¿Qué pasaba a su alrededor? La ilusión óptica parece decirnos que eran épocas intrascendentes, olvidables, anónimas; no, la marea del tiempo borró sin piedad los dibujos en la arena. Los registros existían; simplemente desaparecieron. Quizás ocurra lo mismo dentro de miles de años con este presente. Con suma excepcionalidad, este tal Kushim, un comerciante sumerio con alguna habilidad para la contabilidad, atravesó las gruesas paredes del tiempo —54 siglos— y llegó hasta esta extrañísima actualidad.
“La identificación de cada individuo es el pilar sobre el que se apoya la actual organización del mundo”, escribe el español Álex Grijelmo en La perversión del anonimato. “A partir de aquel hecho primigenio, la humanidad ha construido toda una cultura en torno al nombre, símbolo y requisito de una evolución compleja y firme, la esencia de la civilidad. Un fenómeno que se ha dado en todas las agrupaciones humanas, sin excepción; próximas o lejanas, cultivadas o salvajes”.
En el arte, la firma aparece recién con el Renacimiento, aquella bisagra entre la Edad Media y la Edad Moderna, entre el feudalismo y el capitalismo, entre el mundo religioso y el mundo secular, etcétera, etcétera: siglos XV y XVI. Claro, el ser humano adquiría un rol protagonista en el progreso, pero también se puede pensar el asunto desde lo más cotidiano y elemental: ¿por qué, para qué, un artista que acaba de terminar un tapiz, un grabado, una pintura, necesitaría escribirle, en un rincón, su nombre?
En aquel entonces, en Occidente, no se pintaba mucho por fuera de la gran temática religiosa: escenas sagradas, personajes clásicos, santos, ángeles, Dios. Una sociedad —una civilización, dirán después—, en una época y un tiempo específicos, que guiaban la mano bendecida del artista para celebrar sus creencias. Obras fabulosas surfearon el tiempo sin develar la identidad de su autor. La mayoría, justo antes del Renacimiento. La historiografía del arte llamó a estos misteriosos “maestros anónimos”.

A los “maestros anónimos” se los llamó por una cualidad distintiva. Se usó un “nombre convenido” o “de emergencia”. Por ejemplo, al Maestro de la leyenda de Santa Úrsula, un flamenco activo en el siglo XV, se lo definió así por un políptico que representa escenas de Santa Úrsula. También ocurría que se asociaba rápido a un pintor ya existente. Cuando Theodore Thore reunió sesenta obras de Vermeer; al final se validó la mitad. Muchos aprovecharon el malentendido para vender cuadros carísimos.
Al Maestro de Artés se lo conoce así porque hizo una obra encomendada por la familia Artés para decorar la capilla de los cartujos de Porta Coeli. Hizo varias, en todas prevalece su estilo característico. Estuvo activo en Valencia en el siglo XV y se lo considera uno de los grandes articuladores de las culturas pictóricas flamenca, italiana y provenzal. La fecha de aquella obra pedida es la única referencia cronológica. Algo similar ocurre con el Maestro de Delft. Apenas un dato; lo demás es sombra y silencio.

¿Por qué una firma en el rincón del cuadro? La respuesta se bifurca en dos líneas, siempre pensadas para el futuro: o como marca, para posicionarse en el mercado, o como registro, para la posteridad. En ambos casos, lo que aparece es una subjetividad nueva, una especulación concreta: una operación que no solo certifica la originalidad frente al escribano, también pone a la figura del artista por encima de la obra misma, incluso de la sociedad que lo cincela y de la época que lo esculpe.
El 22 de febrero de 1969 Michel Foucault da una conferencia en la Sociedad Francesa de Filosofía titulada ¿Qué es un autor? donde dice que “si estamos acostumbrados a presentar al autor como genio, como surgimiento perpetuo de novedad, es porque en realidad lo hacemos funcionar de un modo exactamente inverso”. De este modo, el autor, dice Foucault, es “la figura ideológica mediante la que se conjura la proliferación del sentido”, lo que “rarifica” la ficción. Pero, ¿ganaría la obra si el autor se oculta?
Sin embargo, la anulación de la autoría es un fenómeno bastante presente. La cultura como un eterno scrolleo donde se ven productos culturales disímiles, fugaces, persuasivos, es una forma de ocultar algo que ya decía Marx con su fetichismo de la mercancía, donde las cosas adquieren tanto énfasis que se borra el trabajo que hay detrás, como si fueran puestas en la góndola por parte de magia, como si no estuvieran sujetas a determinados modos de explotación, como si fueran “naturales”.

Si es como dice Foucault, que “desde el siglo XVIII el autor ha jugado el papel de regulador de la ficción, papel característico de la era industrial y burguesa, de individualismo y propiedad privada”, ¿cambió su rol en este capitalismo acelerado, financierizado y digital? En esa conferencia de 1969, el filósofo francés deslizaba que “no hay ninguna necesidad de que la función-autor permanezca constante en su forma, en su complejidad o en su existencia”. Auguraba su desaparición.
En el scrolleo frenético aparecen cosas hechas con inteligencia artificial. Aunque torpe, vago, limitado, hay un autor desarrollando esas construcciones estéticas. ¿O detrás de esos textos esquemáticos y reciclados no hay un humano guiando a la máquina? ¿O detrás de esas imágenes de líderes fascistas hipertrofiados no hay un fan susurrándole al oído deseos al algoritmo? ¿Qué estatuto tiene el autor ahí? ¿Una variante del sueño foucaultiano? ¿Y la obra?: la referencia de una referencia de una referencia.
Lo que hoy existe envuelto en la tónica de lo normal, mañana será un monstruo a decodificar. ¿Qué pensarán los ciborgs del siglo XXX cuando analicen la cultura que ahora, en este momento, estamos engendrando? Desde el fondo del pasado, y sin un contexto claro, los signos nos acechan malignos. Lo que ayer se talló con la imaginación diaria, el futuro lo mira con extrañeza, como algo salido, ya no de otra época, sino de otro mundo. Habrá quienes digan: un mundo peor. Yo no estaría tan seguro.

Tríptico del Maestro de Delft
Cuando el alemán Max Friedländer encontró el retablo de la Virgen de la Iglesia de Santa María de Lübeck no supo qué pensar. Era el año 1915, aún no había llegado el nazismo, no había tenido que exiliarse en Ámsterdam, faltaba para todo eso, había tiempo para imaginar. Buscó nombres, escuelas, ciudades, corrientes: nada. Todo era diferente. Algunos decían que era Georges Marlier, otros Jan van Dornicke, pero no, él sabía que eso era imposible, que había algo muy singular en esa obra.
Friedländer recolectó varias, armó un corpus; los historiadores lo continuaron. Los especialistas dicen que este enigmático pintor introdujo “una nueva tridimensionalidad plástica y espacial”. Cuando Friedländer examinó aquel retablo encontró un número tallado en la madera: 1518. “Lo llamaré, momentáneamente, Maestro de 1518″, pensó. Y así lo llamamos hoy: Maestro de 1518. Apenas un número. Al final, todos, artistas o no, somos eso: un número. La historia determinará cuáles suman y cuáles restan.
INTERNACIONAL
Republicans shred ‘nonsense’ Dem claims against Trump-backed voter ID bill

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Congressional Republicans are pushing back against Democratic claims that their marquee voter ID legislation would wreak havoc on elections in the country.
Congressional Democrats have panned the Safeguarding American Voter Eligibility (SAVE) America Act as a tool of voter suppression — saying it’s a bill that allows the Department of Homeland Security (DHS) to monitor Americans’ voter information and create barriers for married women to vote, among several other claims.
Along with requiring photo ID to vote, the bill would require proof of citizenship to register to vote in federal elections, mandate states to actively verify and remove noncitizens from voter rolls, expand information sharing with federal agencies, including DHS, to verify citizenship, and create new criminal penalties for registering noncitizens to vote.
GOP WARNS DEMOCRATS USING DHS SHUTDOWN TO STALL SENATE VOTER ID PUSH
Senate Minority Leader Chuck Schumer, D-N.Y., and House Minority Leader Hakeem Jeffries, D-N.Y., right, have panned the SAVE America Act as «Jim Crow 2.0» and warned it would be a mechanism of widespread voter suppression. (J. Scott Applewhite/AP Photo)
Trump has time and again pushed voter ID, calling the election reforms in the bill a «CAN’T MISS FOR RE-ELECTION IN THE MIDTERMS, AND BEYOND.»
Some of the bill’s strongest proponents fact-checked those claims in interviews with Fox News Digital.
«If you look at what it actually says, rather than what Democrats aggressively and, I believe, disingenuously are arguing right now — they’re overlooking the requirements of the SAVE America Act — those requirements are actually really generous,» Sen. Mike Lee, R-Utah, told Fox News Digital. «They’re really flexible.»
Here’s a closer look at some of the most common claims Democrats have made about the SAVE America Act — and how Republican supporters of the bill are responding.
Claim: ‘Federalizing voter suppression’
Senate Minority Leader Chuck Schumer, D-N.Y., routinely has bashed the SAVE America Act as «Jim Crow 2.0» — the segregationist laws of the Deep South largely done away with by the Civil Rights Act.
«It has nothing to do with protecting our elections and everything to do with federalizing voter suppression,» Schumer said earlier in February on the Senate floor.
But Republicans argued that Democrats were being «hypocritical» in their voter suppression charge, particularly when it comes to voter ID.
TOM EMMER BLASTS DEMOCRATS’ DOUBLE STANDARD ON SAVE ACT: ‘THEY REQUIRE PHOTO IDS’ AT THEIR OWN DNC

Rep. Chip Roy, R-Texas, speaks to reporters after a news conference on Capitol Hill on Oct. 20, 2025, in Washington, D.C. (Andrew Harnik/Getty)
Sen. Rick Scott, R-Fla., whose home state is one of 36 that either requests or requires a form of photo identification before voting, argued that voter ID laws across the country had no effect on turnout.
«This idea that they’re saying that it’s going to suppress any vote — it’s never done that anywhere,» Scott told Fox News Digital. «They said that when Georgia passed it, and they had record turnout. So it’s not true at all. I mean, how many people do you know who don’t have an ID?»
Claim: DHS will have access to legal voters’ data
House Minority Leader Hakeem Jeffries, D-N.Y., argued during a press conference that this iteration of the SAVE Act — with its new name — is «worse» than the version that passed the House in April because it gave DHS access to Americans’ voter data.
He appeared to be referring to a provision that would allow DHS to begin potential deportation proceedings against a noncitizen found on a state’s voter rolls.
«This version, as I understand it, would actually give DHS the power to get voting records from states across the country,» Jeffries said earlier in February. «Why would these extremists think that’s a good idea? That we as Democrats are going to accept at this moment in time? We’d want DHS and ICE, who have been brutally, viciously and violently targeting everyday Americans, to have more data about the American people? It’s outrageous.»
Rep. Chip Roy, R-Texas, who led both the SAVE Act and SAVE America Act in the House, argued Democrats were «really reaching» for criticism.
«This actually allows and empowers states to be able to — as many of them want to do — check their voter rolls against the citizenship database that they’re currently prohibited from doing under a judicial interpretation of federal law,» Roy said.
«So, long-winded way of saying, no — the SAVE system exists, we have citizenship data, and we’re simply going to allow the checking of voter rolls against citizenship data.»
THUNE GUARANTEES VOTER ID BILL TO HIT THE SENATE DESPITE SCHUMER, DEM OPPOSITION: ‘WE WILL HAVE A VOTE’

Senator Mike Lee, a Republican from Utah and chairman of the Senate Energy and Natural Resources Committee, during a confirmation hearing in Washington, DC, US, on Thursday, Jan. 16, 2025. (Al Drago/Bloomberg via Getty Images)
Claim: Suppresses married women’s right to vote
Another oft-repeated argument by Democrats is that the legislation would make it harder for American women to vote — specifically married women whose last names are now different from those on their birth certificates.
That’s because the bill would require proof of citizenship, like a birth certificate or a Real ID, to register to vote.
«Republicans aren’t truly afraid of noncitizens voting, which we all know is already illegal, already grounds for deportation,» House Minority Whip Katherine Clark, D-Mass., said earlier this month. «They’re afraid of women voting.»
Rep. Emilia Sykes, D-Ohio, said during the same press conference, «If your current name does not exactly fit and match the name on your birth certificate or citizenship papers, you could be blocked from registering to vote, even if you are a lifelong naturalized or American-born citizen.»
But Roy again said this was untrue.
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«This is absolute nonsense, and we specifically allow for a provision to make sure that no one can possibly be left behind,» he said.
«If a woman tried to register to vote with different names on her birth certificate and driver’s license,» Roy said. «We literally put in the statute that all you have to do is sign an affidavit under penalty of perjury that, ‘I am that person. This is my birth certificate … and this is my driver’s license that is reflecting my married name.’»
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INTERNACIONAL
As war losses near 2 million, Russia accused of trafficking foreign recruits from Africa, Asia

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As the war in Ukraine enters its fifth year, the central challenge facing both Moscow and Kyiv is no longer territory alone. It is manpower.
Both Russia and Ukraine face a growing manpower crisis. Western estimates put Ukrainian military casualties at roughly 500,000 to 600,000 since 2022, including more than 100,000 killed, while Russia is believed to have suffered about 1.2 million casualties. Combined battlefield casualties on both sides may now be approaching two million, according to recent analyses.
Now, in an exclusive statement to Fox News Digital, the Ukrainian human rights organization Truth Hounds said Russia is increasingly turning to vulnerable foreign nationals, including recruits from Africa and Asia, through coercive and deceptive recruitment practices that in some cases may amount to human trafficking.
PUTIN VOWS VICTORY IN UKRAINE IN NEW YEAR’S ADDRESS AMID TRUMP-BACKED PEACE TALKS
Portraits of Ukrainian soldiers are seen at the Memorial for the Fallen at Independence Square on the third anniversary of Russia’s invasion in Kyiv, Ukraine, on Feb. 24, 2025. (Bo Amstrup/NTB/AFP via Getty Images)
«The patterns of recruitment in different countries and regions are quite similar,» Truth Hounds said. «Two main categories for foreign fighters could be defined. First, persons who were already in Russia, such as students and migrant workers. Second, those who were recruited in their countries of origin.»
According to the organization, many recruits were promised civilian jobs with substantially higher salaries than in their home countries but were later compelled to sign military contracts written in Russian without translation.
«In many of these cases — both when recruitment happens outside and inside Russia — there are plenty of facts indicating potential human trafficking,» the group said.
Truth Hounds said it documented cases in which individuals detained inside Russia were beaten, tortured or otherwise coerced into signing military contracts.
UKRAINE, US NEAR 20-POINT PEACE DEAL AS PUTIN SPURNS ZELENSKYY CHRISTMAS CEASEFIRE OFFER

Nationals of African countries sit in a dedicated section where foreign fighters captured while serving with Russian forces in Ukraine are held at a detention center for Russian prisoners of war in western Ukraine on Nov. 26, 2025. Since Russia invaded Ukraine in 2022, many reports have emerged of African nationals fighting alongside Moscow’s forces, with some accusing the Russian military of using deceptive tactics to recruit them. In November 2025, Kyiv said it had identified 1,426 fighters from 36 African countries serving in the Russian army. (Genya Savilov / AFP via Getty Images)
«Under such circumstances, it is difficult to characterize their enlistment in the Russian army as voluntary. Rather, these cases involve coercion into military service and exploitation — patterns that are consistent across documented cases globally, when it comes to Russian recruitment practices,» the organization said.
The group cited figures from Ukraine’s Coordination Headquarters for the Treatment of Prisoners of War indicating that more than 18,000 foreigners had joined the Russian army as of late last year, with the number continuing to grow. Truth Hounds said its interviews with foreign prisoners of war, including several from African states, revealed similar recruitment patterns.

A soldier from a Ukrainian 2S22 Bohdana 155 mm self-propelled howitzer crew of the Striletskyi special forces police battalion of the National Police in the Zaporizhzhia region walks along a trench at a position in the Pokrovsky direction in the Donetsk region, Ukraine, on Jan. 23, 2026. (Dmytro Smolienko/Ukrinform/Nur Photo via Getty Images)
According to a report published by INPACT in February 2026, nearly 1,500 Africans were enlisted between 2023 and mid-2025, 316 of whom died because of a few kilometers of snow in Ukraine, a loss rate of 22%. Many others are missing or cannot be reached by their families.
At the same time, the organization cautioned that not all foreign recruits were forced to serve, noting that some joined with a full understanding of the purpose of their travel to Russia and the terms of the contract, though the proportion remains unclear.
UKRAINE–RUSSIA AT A CROSSROADS: HOW THE WAR EVOLVED IN 2025 AND WHAT COMES NEXT

Nationals of African countries watch TV in a dedicated section where foreign fighters captured while serving with Russian forces in Ukraine are held at a detention center for Russian prisoners of war in western Ukraine on Nov. 26, 2025. Since Russia invaded Ukraine in 2022, many reports have emerged of African nationals fighting alongside Moscow’s forces, with some accusing the Russian military of using deceptive tactics to recruit them. In November 2025, Kyiv said it had identified 1,426 fighters from 36 African countries serving in the Russian army. (Photo by Genya Savilov / AFP via Getty Images)
The allegations come as African leaders have begun publicly raising the issue. Kenya’s foreign minister said Nairobi would confront Russian authorities over the recruitment of Kenyan nationals, while South African President Cyril Ramaphosa raised concerns with Russian President Vladimir Putin following distress calls from South African citizens believed to be caught in the conflict, according to Reuters.
Truth Hounds said the legal status of foreign fighters presents a complex overlap between international humanitarian law and international human rights law. Individuals who sign contracts with Russia’s Ministry of Defense are treated as members of the armed forces and are entitled to prisoner-of-war protections, though some cases may also meet the criteria for human trafficking, creating additional legal questions.
«The main question remains how to effectively stop Russia from recruiting such individuals and hold it accountable for the ruined lives of those who have already ended up there,» the organization said.
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Cadets of a military academy cover the coffin with flags during the funeral of Dmitry Menshikov, a mercenary for the private Russian military company Wagner Group, killed during the military conflict in Ukraine, in the Alley of Heroes at a cemetery in Saint Petersburg, Russia, on Dec. 24, 2022. (Igor Russak/Reuters)
Moscow has previously said foreign nationals may voluntarily enlist in its armed forces. It has not publicly acknowledged coercive recruitment practices.
As the war grinds on, the battle for manpower is stretching beyond Europe’s borders, pulling in vulnerable populations from Africa and Asia and raising new diplomatic and legal challenges for governments far from the front lines.
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INTERNACIONAL
¿Qué pasará con María Corina Machado en Venezuela?

La oposición venezolana y organismos de derechos humanos cuestionaron el alcance de la ley de amnistía aprobada el jueves por la Asamblea Nacional y consideraron que la norma dejaría afuera a numerosos presos políticos y exiliados, entre ellos a María Corina Machado.
“Tengo que esperar a tener el texto definitivo. Pero es sumamente excluyente”, dijo a TN el activista Gonzalo Hmiob, vicepresidente de la ONG Foro Penal.
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La amnistía podría beneficiar a cientos de presos políticos detenidos en cárceles de todo el país, pero al mismo tiempo podría excluir a opositores como la exiliada premio Nobel de la Paz y a militares condenados.
Uno de sus artículos más cuestionados es precisamente el que excluye “a las personas que se encuentren o puedan ser procesadas o condenadas por promover, instigar, solicitar, invocar, favorecer, facilitar, financiar o participar en acciones armadas o de fuerza contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial de la República Bolivariana de Venezuela por parte de Estados, corporaciones o personas extranjeras”.
Esa fue una de las acusaciones habituales contra la líder opositora y otros dirigentes como Leopoldo López, también en el exilio.
“Advertimos que la ley contempla un injustificable exceso de exclusiones, que no la exigen ni la Constitución ni los instrumentos internacionales. Esto, sin duda, no se corresponde con el espíritu de paz y reconciliación que debería tener una norma de esta naturaleza”, dijo a TN el activista Oscar Murillo, secretario general del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (PROVEA).
No está claro tampoco si la amnistía beneficiará a los argentinos Nahuel Gallo, acusado tras su arresto de planear el asesinato de Delcy Rodríguez, y de Germán Giuliani, vinculado a una causa de narcotráfico (un delito que está excluido de la norma), según la versión oficial y que sus familias y el gobierno argentino niegan.
Las liberaciones de más de 600 presos políticos que el Foro Penal estima que aún siguen detenidos podrían concretarse después que la presidenta encargada promulgue la ley, posiblemente este mismo viernes.
“Un paso”
El analista venezolano Andrés Cañizalez, investigador de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas, dijo a TN que la aprobación de la amnistía marca “un paso” hacia adelante.
“No es el paso que quisiera la sociedad democrática nin las ONG de derechos humanos. Es un paso para aliviar un gran sufrimiento que hay en Venezuela”, afirmó.
Los legisladores aprobaron el proyecto de ley de amnistía en la Asamblea Nacional en Caracas, Venezuela, este jueves 12 de febrero de 2026. (Foto: Cristian Hernández/AP)
Pero la dirigencia opositora cuestionó varios artículos, en especial las exclusiones de la ley.
“Es una situación que crea muchísima incertidumbre. Hay que seguir insistiendo y continuar la resistencia que es algo absolutamente pacífico y a lo que ellos no están acostumbrados”, dijo a TN la exprecandidata presidencial Corina Yoris, muy cercana a Machado.
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Además, la dirigente opositora dijo que “no se cumplen los estándares de una ley de amnistía” y afirmó que ”no contempla la reparación de las víctimas».
“La ley de amnistía tendría que acogerse a la justicia transicional como establecen los estándares de la ONU. Son muy graves las omisiones de la ley y el deseo de pasar ´agachado´ y meter la manera de perdonar los crímenes que ellos han cometido. Es muy fuerte», afirmó.
Qué dicen los organismos de derechos humanos
Antonio González Plessmann, co-director del grupo defensor de derechos humanos Surgentes, dijo a TN que esta “es una mala ley, porque deja a muchas personas por fuera, pero sirve para mitigar daños y avanzar”.
Según afirmó, “la ley señala de manera taxativa un conjunto de hechos que son insuficientes para proteger centenares de casos de personas judicializadas por razones políticas”.
Entre estos puntos, mencionó detenciones por reclamar derechos laborales, expresar críticas, denunciar hechos de corrupción y luchar por los derechos de los campesinos.
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“Mención aparte merecen los funcionarios militares acusados de cometer delitos militares, que fueron explícitamente excluidos”, apuntó.
Además, señaló: “La Ley crea una Comisión de seguimiento (sin participación social) que tendrá la potestad de sugerir casos no previstos que puedan ser amnistiados, generando con ello alta discrecionalidad”.
Para el activista, “la inmensa mayoría de las personas amnistiadas no cometieron ningún delito”. Por ello, dijo que era necesario “un texto que señalara que ser beneficiario de la amnistía no implica el reconocimiento de ningún delito o falta; ni inhibe la posibilidad de exigir una reparación integral por la violación a sus derechos humanos en el marco de los procesos de judicialización, detención o sanciones administrativas que sufrieron”.
“Aún con todo estos defectos, la Ley sirve para extinguir la acción penal en cientos de casos”, indicó.
Oscar Murillo, de PROVEA, aseguró: “Antes y ahora con esta ley, vamos a seguir exigiendo la liberación plena, incondicional e inmediata de todas las personas privadas arbitrariamente de libertad por razones políticas”.
“Asimismo, planteamos que deben abordarse con carácter de urgencia temas como la derogación o declaratoria de nulidad de leyes o normas utilizadas para la criminalización”, en implícita alusión a la llamada Ley del Odio que el chavismo prometió reformular, concluyó.
Venezuela, amnistia
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