POLITICA
Insólito momento: por un camillero Brown de Adrogué y Dock Sud terminaron a las piñas

Momento insólito se vivió este domingo en el Ascenso del Fútbol Argentino: por un camillero el partido entre Brown de Adrogué y Dock Sud terminó a las piñas. Sin embargo, a pesar de los incidentes en el Estadio Lorenzo Arandilla, no hubo expulsados.
¿Qué fue lo que sucedió? Al jugador del Docke Franco Meza lo sacaron en camilla en tiempo de descuento pero no lo trataron bien. Mientras la televisión oficial mostraba la repetición de cómo tiraron al futbolista una vez fuera de la línea de cal, desde el campo de juego el cronista avisó: “Hay piñas”.
Las piñas volaron desde ambos planteles cerca de los bancos de suplentes y lógicamente los auxiliares también terminaron en el lío. El jefe de seguridad de Dock Sud, uno de los protagonistas, hasta se cruzó con la propia policía del operativo.
¡A LAS PIÑAS EN ADROGUÉ! 🔥
▶ Uno de los asistentes soltó la camilla y dejó que el jugador Franco Meza cayera al suelo, luego comenzaron los golpes entre ambos planteles.
📌 Brown de Adrogué y Dock Sud empataron 1-1.#AscensoEnDSPORTS pic.twitter.com/m43YqTTwn1
— DSPORTS Argentina (@DSportsAR) March 30, 2025
¿Fútbol? El encuentro por la fecha 9 de la Primera B entre Brown de Adrogué (11º) y Sportivo Dock Sud (10º) fue un tiempo para cada uno. Finalizó 1-1 con goles de Matías Sproat y Franco Meza.
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POLITICA
El recuerdo del hijo de Jorge Julio López a 50 años del golpe: “Callar a mi padre significaba que muchos genocidas no fueran condenados”

“Él se la pasaba todo el tiempo laburando y en los últimos años disfrutaba esa jubilación que tanto había esperado”, recuerda Rubén, el hijo de Jorge Julio López. La imagen que describe no es la de un protagonista de la historia grande, sino la de un hombre común. Sin embargo, fue mucho más que un albañil de Los Hornos.
El nombre de Jorge Julio López quedó grabado en la memoria colectiva como el hombre que se animó a contar, con detalles demoledores, el horror que vio y sufrió en los centros clandestinos de detención durante la dictadura. Su testimonio fue clave para condenar a Miguel Etchecolatz, el excomisario de la Bonaerense, por delitos de lesa humanidad. Pero esa valentía le costó la vida.
Décadas después, en septiembre de 2006, López volvió a desaparecer en plena democracia.
Jorge Julio López, el hombre que desapareció dos veces
López había sido secuestrado en 1976, torturado en centros clandestinos y liberado en 1979, pero para su familia ese pasado era apenas una sombra difícil de dimensionar.
“No creo que hayamos sido conscientes de lo que pasó en la dictadura. Si bien nos dijeron ‘tu papá está desaparecido’, no entendíamos…”, admite Rubén López, su hijo, en diálogo con TN.
La comprensión llegó mucho después, cuando el país empezó a revisar la historia. “Empezamos a tomar conciencia de por qué mi viejo quería dar testimonio cuando se empezó a llevar adelante el juicio contra Etchecolatz. Ahí entendimos ese compromiso que mi viejo tenía con sus compañeros, que era contar lo que había visto”, apunta.
Esa responsabilidad fue la que lo llevó a sentarse frente a un tribunal en 2006, en el juicio contra Etchecolatz, uno de los principales responsables del terrorismo de Estado en la provincia de Buenos Aires.
El 28 de junio de ese año, López habló. Y su hijo estuvo ahí. Fue una declaración clave, cargada de memoria y dolor, que aportó pruebas decisivas para la condena del excomisario.
Después de eso, la vida siguió. O al menos eso parecía. “El 16 de septiembre estuvimos en el cumpleaños de 60 de un primo. Fue la primera vez que lo vi bailar a mi viejo”, dice Rubén, aferrado a ese recuerdo mínimo, luminoso.
Pero dos días después, todo volvió a quebrarse.
El 18 de septiembre de 2006, López salió de su casa rumbo a una audiencia judicial y nunca llegó. “Volver a vivir lo que habíamos vivido en dictadura… creo que no fuimos conscientes de lo que había pasado”, reconoce ahora su hijo.
Al principio, incluso, buscaron darle una explicación lógica a su desaparición: “Los primeros meses creímos que le había pasado algo físico. Ese día él iba a volver a ver a Etchecolatz de forma personal y pensamos que eso lo había afectado”.
La idea de una segunda desaparición era demasiado brutal para ser asumida de inmediato. No obstante, con el tiempo la hipótesis inevitablemente cambió. “Empezamos a entender que el entorno de Etchecolatz, o lo que se había generado con el juicio, lo había vuelto a desaparecer”, indica Rubén.
“Increíble… el hombre que desapareció dos veces”, resumió el hijo, con una mezcla de dolor e impotencia.

El caso de López se convirtió en un símbolo. Fue la primera desaparición forzada en democracia y un golpe directo al proceso de memoria, verdad y justicia. También dejó al descubierto las sombras de un sistema que no supo, o no quiso, proteger a un testigo clave.
Pero la voz de Jorge Julio López no se apagó.
“Lograr callar a mi viejo era que muchos genocidas no sean condenados”, explica Rubén a este medio, como si fuera posible darle un sentido a lo que pasó.
Y sin embargo, ocurrió lo contrario: sus palabras siguieron vivas en los tribunales. Los testimonios grabados de López, al igual que los de otras víctimas como Adriana Calvo y Nilda Eloy, se siguieron usando en los juicios de lesa humanidad, incluso después de la muerte de las dos mujeres y de la desaparición del albañil.
Como si fuera una paradoja, el intento de silenciar al testigo terminó aumentando su legado. “Cada vez que declara mi viejo, un genocida puede ser condenado”, reafirma Rubén.
A casi 20 años de su segunda desaparición, el misterio sigue intacto. No hay culpables, no hay pistas firmes, no hay respuestas. “Es muy complicado explicar lo que no sabemos”, lamenta su hijo.
El secuestro y el horror del circuito Camps, la primera desaparición de Julio López
En septiembre de 1976, López fue secuestrado por primera vez y comenzó a recorrer el temido circuito Camps: Cuatrerismo, el Pozo de Arana, la comisaría Quinta, la Octava y la Novena de La Plata. Todos centros clandestinos de detención donde vio de cerca la muerte y la tortura.
En ese infierno, López se cruzó con los chicos de La Noche de los Lápices, a quienes los represores llamaban “los subversivos de los boletos baratos”. También fue testigo del asesinato de sus compañeros de la Unidad Básica: Juan Pablo Maestre, Norberto Rodas, Ambrosio De Marco y Patricia Dell’ Orto. A ella, “Taté”, la vio suplicar: “No me maten, llévenme a una cárcel pero no me maten, quiero criar a mi nenita”.

“Ella y los otros dos tienen el tiro acá en la cabeza”, declaró López ante los jueces, señalándose la frente. “El día que encuentren los cuerpos, van a ver, lo tienen acá. Los vi”, insistió, como si hiciera falta más prueba de que estuvo ahí.
“Un asesino serial, sin compasión”
El relato de López fue siempre crudo y directo. “Yo esperaba que me saquen a mí, porque prefería que me mataran y no que me dejaran vivo. Por Dios lo digo, ¿eh? Yo hasta pensé: ‘si un día salgo y lo encuentro a Etchecolatz, yo lo voy a matar’. Un asesino serial. No tenía compasión”, confesó.
López volcó sus recuerdos en papeles, folletos y calendarios, llenando cada margen con letra nerviosa y dibujos de espacios y caras. “Yo de la celda sentía olor a pólvora y a sangre”, le contó a su amigo Jorge Pastor Azuaje cuando se reencontraron en democracia, años después de haber sido liberado de la Unidad 9.
En el juicio, López fue un testigo clave. Después de contar el calvario de sus compañeros, detalló cómo fue torturado por el propio Etchecolatz.
Cuando el tribunal le preguntó quién le decía eso, López no dudó: señaló a Etchecolatz con todas las letras. Recordó también los gritos del torturador: “Primero guacho, decime señor. Señor y comisario”.

El represor bonaerense estuvo a cargo de al menos 21 centros clandestinos, tiene seis condenas por crímenes de lesa humanidad y se cree que sus víctimas superan las 960.
La segunda desaparición: la herida abierta de la democracia
Aquel 18 de septiembre de 2006, Jorge Julio López debía ir a escuchar la sentencia a perpetua contra Etchecolatz, pero nunca llegó. Lo desaparecieron otra vez.
Las hipótesis apuntaron a Etchecolatz y su entorno. Uno de los grandes errores, según los abogados del caso, fue dejar la investigación en manos de la Bonaerense, la fuerza más sospechada.
Durante meses, la causa se caratuló como “averiguación de Paradero”, como si López se hubiera ido por su cuenta. No se allanó el penal de Marcos Paz, donde Etchecolatz podía mover sus hilos, ni los domicilios de los policías denunciados por López.

Pasó mucho tiempo para que, el entonces ministro de Seguridad, León Arslanián, admitiera que López podía estar muerto. Dos años después, el juez Corazza se expresó en el mismo sentido y reconoció: “No estamos preparados para casos especiales como el de López”.
La muerte del represor Miguel Etchecolatz
En julio de 2022, a los 93 años, Miguel Etchecolatz murió en un centro clínico de la localidad bonaerense de San Miguel, donde estaba internado bajo custodia policial.
En un mensaje en redes sociales, Rubén López lamentó que Etchecolatz “se fue sin aceptar su culpa” y sin informar sobre la ubicación de Clara Anahí, la nieta de Isabel Chorobik ‘Chicha’ Mariani.
“Lamento mucho su muerte. Lamento mucho que se murió sin decir nada. Lamento mucho que no dijo dónde están los desaparecidos, no dijo dónde está Clara Anahí, se fue sin aceptar su culpa, se fue sin terminar de ser juzgado por otras causas”, decía la publicación de Rubén en Instagram.
La historia de Jorge Julio López es, al mismo tiempo, la de un hombre común y la de una deuda enorme. La de un testigo que eligió hablar cuando el silencio era más fácil. Y la de un país que todavía no pudo explicar cómo, en democracia, alguien pudo desaparecer otra vez.
Jorge Julio López, desaparecidos, Dictadura, lesa humanidad, Miguel Etchecolatz
POLITICA
El acuerdo entre la UE y el Mercosur se aplicará provisionalmente desde el 1º de mayo

La Unión Europea (UE) anunció que el acuerdo comercial con el Mercosur comenzará a aplicarse de manera provisional a partir del próximo 1.º de mayo. La decisión fue comunicada por la Comisión Europea.
“Un paso importante para consolidar nuestra inserción internacional, ampliar oportunidades de comercio e inversión y generar condiciones más previsibles para exportar”, expresó el ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, en una publicación que reposteó el presidente Javier Milei.
“Argentina fue el primer país del bloque en completar los procedimientos internos para hacerlo posible”, agregó el funcionario libertario.
A fines de febrero, y luego de que el Senado convalidara el acuerdo UE-Mercosur, el gobierno nacional promulgó la Ley N.º 27.800, que pone en vigencia el tratado internacional entre los países miembros del Mercosur y la Unión Europea, que establece una asociación estratégica y comercial.
» Apruébase el Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercado Común del Sur, la República Argentina, la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay, por una parte, y la Unión Europea, por otra parte, celebrado en la ciudad de Asunción, República del Paraguay, el 17 de enero de 2026″, establecieron entonces.
El Gobierno celebró la aprobación del acuerdo a través de un comunicado que fue compartido por la Oficina del Presidente. “Representa una oportunidad para promover el desarrollo económico, ampliar el acceso a los mercados, generar condiciones favorables para la inversión y fortalecer la competitividad de los sectores productivos, en un marco de reglas claras, previsibilidad y mayor integración”, expresó.
Con este acuerdo, la Argentina busca potenciar la competitividad de sus exportaciones, permitiendo que productos locales ingresen con beneficios arancelarios a un mercado de más de 450 millones de consumidores con alto poder adquisitivo. Además, las cuotas de exportación acordadas comenzarán a operar sin esperar la ratificación total de todos los parlamentos nacionales de la Unión Europea.
acuerdo comercial con el Mercosur,pic.twitter.com/qEKEpk1V9K,March 23, 2026,el acuerdo UE-Mercosur,,Conforme a,,A 50 años del golpe. El Gobierno prepara un video en su batalla por «la memoria completa” de la violencia de los 70,,Tropiezos y malestar social. Milei, tras un golpe de efecto que cambie la agenda,,Solo en Off. En medio de la polémica, Adorni encontró críticas inesperadas y un “recreo” francés
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A 50 años del golpe militar: cómo serán las movilizaciones y el acto central por el 24 de marzo

A 50 años del golpe militar de 1976, organizaciones de derechos humanos, agrupaciones políticas, sindicatos y movimientos sociales se movilizarán este martes a Plaza de Mayo y en distintos puntos del país, en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La coordinación incluye horarios escalonados, recorridos diferenciados y puntos de encuentro para columnas que partirán desde distintos barrios del Área Metropolitana.
La convocatoria central en la Ciudad de Buenos Aires concentrará a la mayoría de los espacios, aunque con esquemas propios de organización. Los organismos históricos y las agrupaciones nucleadas en la Mesa Nacional acordaron movilizarse desde las 14 desde la intersección de Piedras y Avenida de Mayo, mientras que otros sectores iniciarán sus columnas desde puntos alternativos del microcentro.
En paralelo, el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia definió una convocatoria diferenciada, con concentración desde las 13.30 en Diagonal Norte y Florida. Ambos espacios confluirán en Plaza de Mayo, donde está previsto que por la tarde se realicen las lecturas de documentos.
Columnas, recorridos y puntos de partida
Las distintas organizaciones coordinaron sus columnas con recorridos propios. La Cámpora definió una de las movilizaciones más extensas: partirá a las 7 desde la exESMA, en Avenida del Libertador y Besares, se dirigirá hacia San José 1111 —domicilio en donde cumple su prisión domiciliaria Cristina Kirchner— y desde allí avanzará hacia Plaza de Mayo.
Mientras que el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convocó a las 13:30 a marchar desde Diagonal Norte y Florida hacia Plaza de Mayo, donde se leerá el documento en memoria de las víctimas de la dictadura.
Entre las principales figuras que adhirieron se encuentran el Indio Solari, Teresa Parodi, León Gieco, Víctor Heredia, Marilina Ross, Adolfo Pérez Esquivel, Baltasar Garzón, Cecilia Roth, Rita Cortese, Juan Minujín, Pablo Echarri, Dolores Fonzi, Lito Vitale, Adriana Varela, Diego Capussotto, Claudia Piñeyro, Raúl Zaffaroni, Gerardo Romano, Maitena, Cristina Banegas, Jean Pierre Noher, Gloria Carrá y Valentina Bassi, entre muchos otros.
Las organizaciones políticas y sociales definieron concentraciones en estaciones de tren y accesos del conurbano bonaerense para trasladarse en grupos hacia la Ciudad. En la mayoría de los casos, las salidas están previstas entre las 12 y las 13 para llegar a los puntos centrales de convocatoria.
En la Ciudad de Buenos Aires, además de las concentraciones principales, habrá columnas que partirán desde la zona de 9 de Julio y Avenida de Mayo desde las 14.
En el caso de organizaciones de izquierda, la convocatoria incluye columnas propias y puntos de encuentro definidos en el centro porteño. Desde allí marcharán hacia Plaza de Mayo, donde buscarán mantener su tradicional lectura de un documento independiente.
Acto central y cierre
Entre las consignas que se repiten en las convocatorias aparece el reclamo por memoria, verdad y justicia, junto con pedidos vinculados a la apertura de archivos, el juzgamiento de los responsables de la dictadura y la restitución de identidades.
Algunas organizaciones sumaron consignas vinculadas a la coyuntura política actual, lo que se reflejará en los documentos que se leerán en el cierre de la jornada.
El acto principal está previsto para después de las 16. Allí confluirán las distintas columnas y se realizarán las lecturas de documentos de los organismos de derechos humanos y de los espacios convocantes.
Como en años anteriores, habrá más de un documento, en función de las convocatorias diferenciadas.
También habrá marchas en otras ciudades. En Córdoba y Rosario las convocatorias están previstas para las 16 en plazas céntricas, mientras que en Mendoza comenzarán desde las 18 y en Tucumán a las 17.
Actividades previas y vigilia
La movilización del 24 estará precedida por una serie de actividades culturales, políticas y de derechos humanos. Durante todo el fin de semana se realizan ferias, debates y encuentros en espacios como la exESMA, donde se concentra parte de la agenda.
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También se organizaron vigilias para la noche de este lunes 23 de marzo, con actividades artísticas y paneles que se extenderán hasta la medianoche.
“No se trata solo de recordar, sino de sostener una lucha vigente”, es la consigna bajo la cual convocaron a la vigilia. Comenzará desde las 14 con intervenciones artísticas y a las 16 comenzarán los shows musicales y paneles de debate. Participarán Ricardo Mollo, Valentina Bassi, Willy Bronca y Emiliano Brancciari, músico de No Te Va Gustar, entre otros.
Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Día de la Memoria, 24 de marzo de 1976, dictadura militar
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