POLITICA
El eterno retorno del pasado es mucho más que un mito

Muy lejos están aquellos tiempos en los que los partidos de masas imponían su hegemonía a lo largo de Occidente. Las democracias contemporáneas, sobre todo a partir de la caída del Muro de Berlín y ya sin adversario ideológico a la vista, demostraron toda su incapacidad para garantizar siquiera mínimos niveles de equidad social. A la distancia suena extraña, casi como una burla, la sentencia de Raúl Alfonsín de que “con la democracia se come, se cura, se educa”. Las últimas décadas han sido la escena de la comprobación más evidente del desencanto social: políticos, empresarios, sindicalistas, jueces, fuerzas de seguridad vinculadas con actos de corrupción o participación en organizaciones delictivas vinculadas con el narcotráfico, las estafas financieras o la apropiación de los bienes y recursos estatales.
Los llamados de atención de muchos intelectuales sobre la degradación de las democracias occidentales, de la pérdida de empatía entre gobernantes y gobernados que terminó con el desprecio de los primeros hacia los segundos y de descalificación y condena en sentido inverso, demuestran que no son la convicción ni la convergencia en ideales o doctrinas comunes las claves que determinan el sufragio. La “contrademocracia” –término acuñado por Pierre Rosanvallon- privilegia el enojo, la desconfianza y la condena de amplios sectores de las sociedades respecto de sus dirigencias profesionales. Eso también explica la victoria de recién llegados a la política, sin experiencia ni capacidades concretas al momento de tener que asumir el desafío de la gobernabilidad, pero con la tolerancia de una sociedad abúlica, desencantada, cuyo voto expresa más la condena a lo conocido que la adhesión a lo nuevo, y que, por esa razón, no tiene disposición alguna a respaldar en las calles a aquellos a quienes confió su destino.
La confusión, las contradicciones entre discursos y acciones, la condena de la política y del estado por parte de aquellos a los que se les encargó administrarlos contribuyen a la desmovilización generalizada, a la pérdida de la capacidad de diferenciación entre lo verdadero y lo falaz. La verdad parece haber caído en desuso, como lo han hecho también categorías tales como el bien común, la solidaridad, y la comunidad de destino compartida por el cuerpo de la Nación. Es la hora del individualismo a ultranza, del “sálvese quien pueda”, de la degradación de una política concebida como herramienta de cambio en beneficio de las mayorías en instrumento de acción que beneficia sistemáticamente a los más poderosos, sin oposición alguna, asentando las bases de nuevos estados de naturaleza caracterizados por la supremacía del más fuerte.
En estas condiciones, naturalmente la economía se impone sobre la política, la desigualdad avanza a paso acelerado y la concentración extrema de la riqueza ha sido naturalizada. Tan limitadas son las pretensiones de las mayorías inconexas que basta con la instalación de una ilusión de mejoría, sin precisiones ni fundamento alguno, para sostener el cúmulo de mentiras sistemáticas con las que se pretende justificar actos de gobierno que en cualquier otro momento hubiesen generado el repudio y la respuesta popular.
Sólo hay algo que las sociedades no están dispuestas a tolerar, y es la comprobación de que la sinceridad de los nuevos líderes, a quienes consideraba similares al ciudadano de a pie por su inexperiencia política previa, ha sido impostada. La declinación de Javier Milei no comenzó el día en que quedó claro que el plan económico del gobierno era inviable y que se limitaba a reproducir fracasos anteriores, como el de José Alfredo Martínez de Hoz o el de la gestión de Mauricio Macri, con el mismo Luis “Toto” Caputo como estratega financiero, sino cuando apareció en escena la estafa de la shiit coin $Libra. ¿Era aquél a quien muchos votaron creyendo ingenuamente en su discurso anti-casta un estafador? La mayoría de los argentinos, según las encuestas, responde afirmativamente a este interrogante. Pero hay algo mucho peor, y es que también comenzaron a cobrar entidad de la condición de recaudadora y comercializadora de los encuentros con su hermano de Karina Milei, y la participación del presidente en otro oscuro caso de especulación cripto en el pasado.
La Agencia Bloomberg publicó en el día de ayer una nota condenatoria al respecto, en la que se señala que, siendo diputado nacional, Javier Milei y su hermana organizaban cenas de lujo a razón de 20 mil dólares por comensal, recaudando alrededor de 400 mil dólares en cada una, sin pagar impuestos ni realizar facturación legal alguna. A razón de un evento mensual, la cifra anual sería de 4.800.000 dólares. Por esta razón el diputado Milei podría sortear su dieta: no era más que un vuelto.
Les guste o no, las figuras de los hermanos Milei hna quedado manchadas por la mácula de la corrupción. Una falta que, para la sociedad argentina puede resultar inaceptable o perfectamente tolerable según consiga sostener o no la ficción de una baja inflación y un dólar barato. Los cimbronazos que los mercados están provocando sobre un gobierno que, desde el discurso de Davos, no deja de comunicar pésimamente ni de dispararse a los pies comienzan a traducirse en una drástica caída en la imagen presidencial, que se desplomó del 57 al 42 por ciento según la mayoría de las encuestas, y sigue en baja, y un 70 por ciento que afirma que la inflación sigue alta y califica como “mala” la situación económica, según la última medición de la encuestadora brasileña Atlas, paradójicamente la única que anticipó su victoria en las presidenciales de 2023.
Es por estas razones que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) resulta fundamental para tratar de recomponer la gobernabilidad y el crédito en una sociedad que ha cambiado su percepción sobre los hermanos Milei y su gobierno. No es casual que, en las primeras mediciones, el castigado Ramiro Marra se imponga con cierta holgura al candidato del régimen, Manuel Adorni, aunque este sea presentado como el alter ego del presidente. No es que el monto del crédito resulte determinante en sí, ya que no alcanzaría siquiera para cubrir los más de 12.000 millones de dólares de reservas negativas, es decir, del dinero de los depositantes privados del que el gobierno echó mano para contener la corrida actual, producto de su deliberado proyecto de beneficiar a los grandes jugadores de la timba financiera. Pero sumado a otros maquillajes similares, como por ejemplo la próxima reunión informal de Milei con Donald Trump en Mar-A-Lago, quizá servirían para tratar de emparchar un relato oficial hecho girones.
En definitiva, queda claro para qué se utilizarán esos fondos, que tendrán el mismo destino de los que administró Caputo durante el gobierno de Mauricio Macri: posibilitar la fuga de los capitales financieros externos que vinieron a enriquecerse durante la vigencia del carry trade. También parece bastante obvio, como un constante déjà vu al que está sometido la Argentina, qué es lo que vendrá después de eso, que no será, precisamente, un lecho de rosas.
En un mundo convulsionado e incierto, la Argentina deberá afrontar, una vez más, su propio destino, que no será otra cosa que una nueva versión de su pasado más nefasto, aunque agravado por una constante caída que nunca parece tener fin. El eterno retorno a un pasado empeorado es mucho más que un mito. El déjà vu argentino nunca nos abandona. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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Elecciones 2027: Cristian Ritondo adelantó que el PRO mantendrá la alianza bonaerense con los libertarios

Mientras crece la interna en La Libertad Avanza (LLA) de cara a las elecciones presidenciales del 2027; desde el PRO bonaerense reiteraron la alianza política para derrotar al kirchnerismo.
El encargado de clarificar la situación, fue el titular de la bancada del partido amarillo en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, quien aseguró: “No hay posibilidad ninguna de que no vayamos juntos para derrotar al kirchnerismo”.
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“Hay que completar el rumbo y no cuestionarlo. No vamos a ser oposición ni boicotear nada, eso no va a pasar nunca”, destacó el exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, sobre la alianza política con los libertarios.
De hecho, las declaraciones de Ritondo llegan unos días después del congreso del PRO, que encabezó Mauricio Macri, en donde señaló que siguen apoyando al gobierno de Javier Milei, aunque recalcó que contarán con candidato propio para el 2027.
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“Mauricio Macri es el más responsable de todos, pero a nosotros nos importa la Argentina, no las candidaturas. Aprendimos después de que a nuestros dos últimos candidatos no les fue bien”, señaló el diputado en referencia a la posición del partido amarillo.
En tanto, Ritondo resaltó la figura del actual ministro del Interior de Milei, Diego Santilli, sobre quien destacó: “Para mí, Diego es el mejor. Y yo estoy comprometido a acompañarlo”, en su futura candidatura como posible gobernador bonaerense.
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¿Y si el plan no está funcionando?

Una pequeña filtración empezó a horadar silenciosamente la monolítica empalizada que Javier Milei construyó en torno de su plan económico. Un sutil debate que empieza por indicadores de percepción social, pero que ahora se instaló en la cúpula del establishment y que está forzando una tímida conversación dentro del Gobierno. Incluso a pesar de las resistencias del propio presidente. ¿Y si no todo es un problema de tiempos y en realidad el plan no está funcionando? Como dice un cartel que se vio en las calles de Buenos Aires de la agrupación global Notes to Strangers, dedicada a difundir mensajes inspiradores por el mundo: “Its not a long road, its endless crossroads” (No es un camino largo, es una encrucijada interminable).
Lo que empieza generar dudas es si alcanza con los permanentes retoques que se fueron introduciendo al programa económico, sobre todo en el plano monetario. Por primera vez comenzaron a emerger algunas dudas internas sobre el dinamismo del plan para generar reactivación antes de que el horizonte de inversión y consumo se diluya definitivamente. La convicción fiscalista del equipo económico se transforma en incertidumbre cuando el desafío tiene que ver con la capacidad de producción. No hay todavía un mensaje nítido que permita atravesar la dura transición de la reconversión.
Y hay dos indicadores básicos que exponen esas tensiones. El primero surge de la relación inflación-actividad económica. Durante lo que va de la gestión de Milei la prioridad absoluta fue bajar la inflación. El precio a pagar fueron medidas que, se asumía, enfriarían la actividad, como los límites salariales o las subas en las tasas de interés. Pero ahora el Gobierno se encuentra con que se estancó la economía, pero tampoco pudo doblegar del todo una inflación que navega en el orden del 3% mensual.
Por primera vez Luis Caputo admitió esta semana que el proceso de desinflación sufrió un “retroceso” y que no estaba cumpliendo con sus expectativas. El primer trimestre del año terminará con una suba de precios muy cercana a la proyección anual que se había hecho en el presupuesto. Estas complicaciones desgastan el corazón de la promesa libertaria.
En el board de una importante cadena de supermercados quedaron sorprendidos por los números de febrero: les bajó 5% el volumen de ventas en comparación con el mismo mes de 2025. Ocurrió después de un enero con una retracción del 2%. Ese es un indicador claro de la merma en el consumo masivo, afectado por la escasez salarial y el impacto en el bolsillo de la suba de los servicios públicos.
Pero además, esa misma empresa detectó señales más profundas de ese proceso en relevamientos cualitativos que realiza entre sus clientes. Los tickets de compra promedio son cada vez por menor valor y el consumo se orienta a alimentos ricos en hidratos de carbono. Crecen las ventas de productos como galletitas y alfajores, muestra de que hay un cambio en los hábitos alimenticios en detrimento de frutas, verduras y carne (cuyo precio subió 70% en un año, y es probable que continúe en alza por mayores exportaciones a EE.UU., y próximamente a Japón). Aumentaron los encuestados que admiten que se están salteando una comida diaria (en general el almuerzo), que compensan con una suerte de merienda de galletas y mate cocido. Es la resultante de una combinación de inflación resiliente e ingresos deprimidos.
El segundo indicador surge del cruce de dos datos de 2025 que se conocieron en los últimos días. Por un lado, un crecimiento del PBI anual de 4,4%, después de dos años consecutivos de caída. Pero al mismo tiempo, el Indec informó que el desempleo también subió el año pasado de 6,6% a 7,5%, el valor más alto tras la pandemia. Como la mejora de la producción estuvo focalizada en la minería, el campo y la intermediación financiera, no tuvo un correlato en términos laborales. Un amargo déjà vu de la época menemista: se puede crecer mientras aumenta el desempleo. Otro dilema para el modelo.
“Sí, están preocupados, pero serenos. Ven que los datos no son los que esperaban y empezaron a evaluar qué ajustes deben hacer”, comentó un hombre de negocios que conversó con el staff económico. Incluso relatan que en una reunión con directivos de una empresa importante que le planteaban sus inquietudes, Caputo los desconcertó con una pregunta: “¿Qué se les ocurre hacer a ustedes? Traigan propuestas”. Quienes lo escuchaban se sorprendieron porque el ministro, siempre inflexible y hermético, parecía abrir una ventana para una interacción.
En las últimas dos semanas hubo correcciones en la política monetaria. Empezaron a permitir mayor liquidez en el mercado, ajustaron algo las tasas de interés y los bancos comenzaron a mover un poco el crédito. Pero la conversación incipiente gira en torno de medidas más profundas para reanimar la economía, sin que derive en más inflación y sin afectar las líneas rojas de Milei. Está claro que el plan económico lo conduce Caputo, pero el Presidente interviene y frena las medidas que entiende que no van con su visión.
Por eso el ministro muchas veces termina actuando como un equilibrista entre el diagnóstico técnico de su equipo y el dogma de Milei. Hay varios indicios de que así como en Economía se abrió un diálogo sobre los próximos pasos, en la quinta de Olivos rige una inflexibilidad total. Milei está en una etapa de irreductible autoconvencimiento de sus ideas, como le ocurre cada vez que se siente amenazado. Frente a él, Caputo parece un heterodoxo.
El riesgo es que el mensaje del Gobierno empiece a quedar desfasado de la realidad, como les ocurrió a otras administraciones. En los estudios que hace mensualmente Mora Jozami, de la consultora Casa Tres, surge un dato que refleja a nivel social la misma inquietud que se empieza a filtrar en el Gobierno.
Ante la pregunta “¿cree que el país está yendo en el camino correcto?”, en enero el 48% respondió en forma afirmativa, pero ya en marzo ese indicador descendió a 43%. Y después hay otro interrogante revelador: en enero el 43% respondió que “el Gobierno no tiene la capacidad para resolver los problemas”, pero dos meses después ese indicador aumentó a 48%. Se trata, en definitiva, de una señal de angostamiento de la paciencia, pero fundamentalmente de la confianza en las capacidades de la administración libertaria.
Es quizás el indicador más sensible para seguir con atención, porque como señala el politólogo Carlos Gervasoni, “la gente vota mucho más en función de cómo ve la dirección del país que por su situación económica actual. Una persona que no la está pasando muy bien, pero que ve que el país está bien encauzado, muy probablemente pueda votar por el oficialismo”. Por eso es tan gravitante que, más allá de las penurias del presente, no haya dudas sobre la efectividad del rumbo.
El último estudio de la consultora Poliarquía también detectó un descenso en las mediciones de expectativas económicas. Por ejemplo, la evaluación negativa de la situación actual del país alcanzó el 47%, 10 puntos más que el mes anterior. Algo similar ocurrió con el índice de “optimismo ciudadano”, que cayó 11% en marzo, y con la valoración negativa de la situación macroeconómica, que subió 7 puntos para alcanzar el 48%.
A pesar de todos estos datos, hay un indicador que no sufre el mismo deterioro: la aprobación de la gestión de Milei se mantiene estable en el 51%. Se trata de una anomalía absoluta, que revela la naturaleza particular del fenómeno Milei. Nunca ocurrió que un presidente con los actuales índices económicos se mantenga indemne. Probablemente exprese más a una sociedad que sigue aferrada a la esperanza de un cambio virtuoso. El fracaso de Milei significaría el fin de la ilusión, y mientras no haya un proyecto alternativo convincente, la gente mantendrá la fe para no hundirse en el vacío de un futuro sin expectativas.
Fue otra semana muy dura para el Gobierno. La doble pinza entre las revelaciones de $LIBRA y el pantano del que no puede salir Manuel Adorni, paralizaron otra vez a la Casa Rosada. Marzo quedó consumido por una agenda muy negativa, que expuso una vez más las dificultades para gerenciar las crisis.
Las nuevas filtraciones del escándalo cripto dejaron margen para dos interpretaciones. Una, retrospectiva, quedó inmortalizada en los videos y mensajes que salieron del celular del lobista Mauricio Novelli, en los cuales quedan expuestos los vínculos que tenía con Milei y su hermana Karina antes de que llegaran al Gobierno. La humildad de los videos entre los tres, los supuestos pagos por servicios de influencer, las charlas rentadas, todo parecía formar parte de un mecanismo precario de sobrevivientes tratando de capitalizar la fama de Milei. Es un retrato vivo de la precuela de $LIBRA, que permite entender qué pudo haber pasado después.
Ese armado de subsistencia de pronto se encontró en la cúspide del poder, con la posibilidad de potenciar ingresos y socios, pero con la imprudencia y los descuidos que regían en la etapa anterior. Como si no hubiese habido nadie en condiciones de filtrar esa dinámica para hacerles ver que ya en la Presidencia ese juego necesitaba otras reglas. Es cierto que el tema socialmente no impacta tanto porque el mundo cripto es muy complejo y porque en el fondo la gente no percibe que el dinero ganado o perdido allí saliera de su bolsillo. Pero el silencio que se impuso la Casa Rosada sobre el tema empieza a resultar insuficiente como estrategia.
La segunda interpretación es judicial, abonada incluso dentro del propio Gobierno, sostiene que la filtración del contenido del celular de Novelli pudo haberse tratado de una vendetta del “comité de bienvenida” de Comodoro Py. Esta hipótesis apuntaría al juez Marcelo Martínez de Giorgi, a cargo de la causa $LIBRA (aunque la investigación la lleva el fiscal Eduardo Taiano), quien integra el sector de tribunales ligado a Ariel Lijo y al espía Antonio Stiuso, que se referencia en Santiago Caputo.
Este grupo, que auspiciaba la llegada de Guillermo Montenegro al Ministerio de Justicia, fue el gran derrotado con el arribo de Juan Bautista Mahiques y estaría mostrando el poder de respuesta que conserva. “Resulta paradójico que ocurra justo una semana después de la llegada del nuevo ministro. Me parece que allí hubo un mensaje. Además demostraría que tan mal no lo estábamos haciendo, porque el caso $LIBRA estaba contenido y ahora se desató con fuerza”, relata un concurrente de ese equipo.
Lijo, que ya tramita la sensible causa de Andis, ahora también está a cargo de investigar cómo se pagó el viaje de Adorni a Punta del Este. Es imposible no mirar lo que ocurra allí sin el prisma distorsivo de la susceptibilidad. El jefe de Gabinete quedó atrapado en un vuelo menor por no poder explicar en forma convincente cómo se pagó el chárter. Pero el problema es que ese video maldito de él subiendo al avión con su familia podría haber expuesto algo más: un estándar de vida que se elevó con gracia desde su llegada al poder.
Quienes vieron esta semana al jefe de Gabinete lo notaron visiblemente abrumado por la situación, en particular porque no está acostumbrado y porque también involucró a su familia. Es la primera vez que está sometido a semejante presión. El caso no sólo caló socialmente, sino que descolocó a la militancia digital libertaria, que hizo silencio ante la incomodidad del caso.
“No nos podemos plantar como otras veces. Nos dicen que lo protejamos, pero es difícil. Hay una disociación entre los que están arriba y los que estamos abajo. Lo que pasó no gustó entre los sectores jóvenes más activos que tenemos”, grafica un referente libertario en el ecosistema de las redes.
Adorni cuenta con el aval completo de los Milei, por lo cual hoy luce improbable que deje su cargo, excepto que se trate de una decisión personal. Sin embargo, la falta de una estrategia comunicacional le está generando un daño grave, porque frente a la adversidad dentro del Gobierno se impuso la lógica del silencio. Insólitamente cuando el lunes se reunió la mesa política, no se debatió el tema. Ese nucleamiento al que concurren cada vez más integrantes (Karina, Adorni, Caputo, los Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich e invitados), empieza a transformarse en una charla de té sin efectos reales.
Al hablar en televisión Adorni apuntó implícitamente contra Santiago Caputo y su manejo de la SIDE al decir que la filtración del video surgió “puertas adentro”. Después la identificación de una gremialista como la autora de la grabación buscó disipar la tensión. Pero quedó flotando en el aire un nuevo intento por generar sospechas sobre la agencia de inteligencia.
Es parte de la ofensiva de un sector del karinismo para quitarle al asesor el control del espionaje. Pero de fondo hay un problema mayor, que es que la información que se reúne en la SIDE no fluye con naturalidad. Y un caso lo refleja como ningún otro: el del gendarme Nahuel Gallo. Contrariamente a lo que se creía, el Gobierno recibió un informe de inteligencia del organismo que anticipaba 40 días antes que sería liberado. También sabía que el gobierno de Venezuela nunca se lo entregaría a Milei, razón por la cual Cancillería resolvió mantener el reclamo por las vías oficiales.
Todo el trámite estuvo a cargo del oscuro abogado Franco Bindi, la pareja de la diputada Marcela Pagano, quien mantiene un vínculo personal con Delcy Rodríguez, la presidenta a cargo de Venezuela. La aparición de la AFA para aportar el vuelo de repatriación fue meramente instrumental. Si tenía esa información, ¿no debió el Gobierno haber activado otro tipo de estrategia para no emerger completamente fuera de registro, dos horas antes de que Milei hablara ante la Asamblea Legislativa? Hay muchos que atribuyen el incordio a la interna eterna.
Quienes conocen a la hermana presidencial, aseguran que no le perdona a Caputo su desplante público el día de la asunción de Mahiques. Ella le retribuyó el miércoles al no aplaudirlo. Chiquilinadas. “Karina espera un gesto de Santiago, hasta algo afectivo diría. Si una vez me dijo: ‘No me saludó ni para las fiestas de fin de año’”, relata un hombre al tanto de los vaivenes de esa relación. Pero Caputo le profesa una baja consideración intelectual y todo el tiempo le hace ver que su vínculo es con Javier. El problema ahora es que lo que él acuerda con Milei es de cumplimiento cada vez más relativo.
De la SIDE partirá en los próximos meses Diego Kravetz, en los papeles el número 2 del organismo. Se irá para disputar la intendencia de Lanús el año próximo. Esa premura se corresponde con la percepción generalizada de que nuevamente Axel Kicillof desdoblaría las elecciones bonaerenses, por presión de los intendentes, tanto los propios como los más cercanos a La Cámpora. Con el argumento de que la logística de las elecciones concurrentes es muy compleja, los barones quieren escindir su suerte de la disputa nacional. El problema es que esta vez al gobernador no le convendría para sus aspiraciones presidenciales.
Las penurias del Gobierno, y la convicción de que el calendario electoral se adelantará en la mayoría de las provincias, activó en los últimos días a diferentes sectores de la oposición. Mauricio Macri volvió con globos amarillos para reafirmar lo que queda de Pro, Miguel Pichetto y Emilio Monzó anduvieron de recorridas y fotos, y un grupo de referentes peronistas empezaron a levantar el perfil para articular una “Alternativa Nacional”, léase una corriente peronista federal no kirchnerista.
Allí los convocantes son Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos. Detrás circula la sombra de Sergio Massa. Si bien hay nexos con Kicillof, por ahora no es parte de la movida porque todavía no confían en su deskirchnerización. Son los primeros movimientos de una oposición que se despereza tras más de dos años de desconcierto.
Intuyen que el cuadro social se agravará y que tendrán una oportunidad. Saben que lo que define la partida es el éxito o el fracaso del programa económico de Milei. Ese plan con el que convenció a la sociedad argentina, pero que ahora quedó envuelto en interrogantes.
Jorge Liotti,Conforme a
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El nombre radiactivo que incomoda a Milei

Mauricio Novelli tenía 25 años recién cumplidos y un ansia de fortuna que parecía ajena a su realidad. El encierro de la pandemia le hizo replantear la vida en 2020. Dejó un puesto administrativo en un banco y se propuso crear un instituto para enseñar a invertir. Una rápida señal del destino alimentó sus ilusiones: contactó por redes sociales a Javier Milei, se conocieron y lo convenció de sumarse al proyecto como promotor y ocasional profesor.
Hacía malabares para pagarle los servicios a Milei, que era un rockstar en los círculos de jóvenes libertarios en que Novelli se movía. La escuela N&W ni siquiera había sido inscripta como empresa cuando empezó a ofrecer cursos. No tenía oficinas propias y la administraba con su hermana y un amigo desde un coworking en Vicente López que tenía en la misma sala la cocina y la mesa de trabajo con un puñado de sillas.
Una serie de videos recuperados por peritos judiciales del teléfono de Novelli retratan la precariedad de aquel imperio en ciernes. A Milei lo invitan en el verano de 2021 a dar una clase presencial con los alumnos “gold” de N&W. Son cinco jóvenes que se llevan la sorpresa de su vida cuando ven a su ídolo sentado a la mesa, con un barbijo ilustrado con la silueta de un león. Novelli había contratado a un camarógrafo para retratar el encuentro porque de paso iban a grabar a Milei promocionando los cursos. Compró una bandeja de sandwiches de miga, en otro esfuerzo presupuestario.
Dos años y medio después de esa escena, Milei era presidente de la Nación y a Novelli se le abrían las puertas de sus sueños. Hay que ver su euforia el día del triunfo electoral de La Libertad Avanza (LLA), ubicado en la zona VIP del búnker oficial. Pero el salto de escala lo expuso muy rápido: hoy su nombre es radiactivo para el Gobierno. La investigación del caso $LIBRA, la criptomoneda que Novelli ayudó a crear junto a su socio Hayden Mark Davis, expone a Milei al escrutinio judicial sobre aparentes negocios privados en el ejercicio de sus funciones y reabre una crisis de credibilidad de la palabra presidencial.

El peritaje contradice todo lo que Milei había explicado sobre las razones que lo llevaron a difundir la creación de un criptoactivo que colapsó en cuestión de horas, mientras un grupo de oportunistas se alzaba con millones de dólares de ganancias.
Se sabe ahora que Milei estuvo al teléfono minutos antes y después del lanzamiento de $LIBRA el 14 de febrero de 2025. Él en la quinta de Olivos, con su hermana Karina, y Novelli, en Dallas, junto a Davis. “No estaba interiorizado en los pormenores del proyecto”, dijo el Presidente cuando estalló el escándalo. Tres días después añadió que él había avalado la idea porque le dijeron que tenía un fin altruista: “Cuando se hace público, le doy difusión, yo tuiteo”. Las incesantes llamadas de esa tarde-noche entre Novelli y los Milei echan algo más que dudas sobre la teoría del apoyo casual. $LIBRA y el tuit de Milei son como el huevo y la gallina. El contrato de 44 caracteres necesario para poner plata en esa cripto no estaba disponible en ningún lugar de internet a las 19.01 cuando Milei lo puso en su cuenta de la red social X.
Del interior del iPhone 16 de Novelli brotan revelaciones. Hay numerosos audios en los que el trader les pide a sus colaboradores que le paguen a Milei por sus servicios de promoción del centro de estudios, cuando el libertario era diputado nacional. “A los influencers les pagamos todos los meses. Son sueldos. Lo de Milei en USDT son 2000 todos los meses. Sueldo, sueldo”, ordena a mediados de 2023, a pocos días de las PASO presidenciales.

Hay indicios de que los pagos se mantuvieron ya en la Presidencia. Novelli pide en abril de 2024 que le reserven “4000 que hay que darle a Karina” y en noviembre se escribe un recordatorio a sí mismo: “Pagar Javier Kari”. Otros mensajes que envió a funcionarios de la Casa Rosada exponen que Novelli dispuso a qué empresarios debía recibir Milei en una habitación reservada alquilada para el evento Tech Forum, el 19 de octubre de 2024. Uno de los ejecutivos que estaba en la lista que recibió Presidencia, Charles Hoskinson (de Cardano), se quejaría en público tiempo después de que habían querido cobrarle por un mano a mano con Milei. Ese día Novelli pedía “champagne caro” para el VIP. No más sandwchitos de miga.
Con la secretaria general de la Presidencia había forjado una cercanía casi familiar. Le decía Kari; ella lo llamaba “Mau”. Se reunieron media docena de veces antes de que $LIBRA dinamitara todo (aunque siguieron hablándose hasta ocho días después del escándalo).

Soñaron juntos con el proyecto de acuñar una moneda con la cara de Milei y la leyenda “viva la libertad carajo”, parte de una iniciativa de merchandising que, según los documentos recuperados del celular, apuntaba a rentabilizar la imagen de Milei a nivel global.
El 4 de abril de 2024 Novelli visitó a la hermana del Presidente en la Casa Rosada, según consta en los registros oficiales de ingresos. Lo acompañaban un empresario argentino-chileno llamado Iván Canales Vandewijngaerden y el alemán August Von Finck. Eran los interesados en la idea de la moneda libertaria. Fue justo dos días después del audio en el que Novelli le pedía a su secretaria Araceli separar los “4000 para Karina”. Llegaron a hacer pruebas de producción, pero el plan se postergó para 2025 y naufragó en el escándalo venidero.
El tuit de $LIBRA metió al Presidente en su primera gran crisis de gobierno. Pero ni siquiera en ese momento Milei entregó a Novelli. Nunca lo acusó en público. Incluso lo describió como “un tipo híper creativo” en la primera entrevista que dio para deslindar su responsabilidad en el caso.
Novelli estuvo al habla una docena de veces con el asesor Santiago Caputo cuando el desplome de $LIBRA repercutía a nivel mundial y ayudó a gestar la narrativa defensiva del Gobierno. Con lo que se sabe hasta ahora adquiere otra dimensión el comunicado que la Oficina del Presidente emitió el 15 de febrero de 2025.
En ese texto se adjudica $LIBRA a Kip Protocol, del singapurense Julian Peh, uno de los empresarios tecnológicos que Novelli le presentó a Milei en la Casa Rosada el 19 de octubre de 2024. “En el día de ayer, el Presidente compartió una publicación en sus cuentas personales comunicando el lanzamiento del proyecto de KIP Protocol, al igual que lo hace cotidianamente con muchos emprendedores que quieren lanzar un proyecto en Argentina para crear empleo y conseguir inversiones. No habiendo sido parte en ninguna instancia del desarrollo de la criptomoneda, luego de las repercusiones que el lanzamiento del proyecto tuvo y para evitar cualquier especulación y no darle mayor difusión, decidió eliminar la publicación”, informó el Gobierno.
El papel de Novelli se limitaba, en ese relato, al de un simple intermediario y el de Milei, al de un entusiasta de la tecnología que quería apoyar una idea bienintencionada. De las entrañas de su teléfono salieron otros datos. Entre ellos, un contrato enviado a Peh el 13 febrero, un día antes del lanzamiento de $LIBRA, para proponerle crear la web “Viva La Libertad Project” que sería la coartada altruista del negocio. Otro archivo refleja un mensaje de Novelli a sus socios en Estados Unidos en el que le ponía un precio de 5 millones de dólares a las gestiones en las que preveía involucrar a Milei.
A Peh lo llamó Novelli desde Dallas la noche del lanzamiento cuando la cotización se había ido al piso. Lo convenció de emitir un comunicado en el que se hacía cargo del plan fallido. Pero el singapurense se arrepintió y tres días después dijo a The New York Times que Davis y Novelli le habían propuesto sumarse sobre la hora y que él no tenía nada que ver con la supuesta estafa.
Desde aquel momento Novelli pasó a ser un fantasma. Volvió al país de apuro desde Dallas y desperdició la entrada que tenía para ver en San Francisco el All-Star Game de la NBA, el lunes siguiente al lanzamiento de $LIBRA. Todo un desgarro para un fan del básquet como él. De las fantasías de comprarse con gula dos Rolex, un BMW último modelo y casas de lujo pasó a la urgencia de blindar su auto y conseguirse un custodio.
Cuando la Justicia lo fue a buscar, Novelli entregó el iPhone y dio la clave para desbloquearlo. ¿Ppor qué fue tan “generoso” con la investigación, cuando además le habían dado meses de ventaja para hacer desaparecer el celular lleno de información delatora? ¿Fue su forma de hacerse valer ante el Gobierno?
El desconcierto de los hermanos Milei se evidencia en su estrategia defensiva: nada de explicaciones y un contraataque encomendado al nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, basado en cuestionar la cadena de custodia del celular. Su argumento es que hubo una filtración de datos hacia la prensa que podría evidenciar que no se cuidó el celular. Por ende, su contenido pudo haber sido manipulado.
El fiscal Eduardo Taiano -señalado por la parsimonia de la investigación- confirmó que, desde su secuestro, el teléfono estuvo siempre protegido y que se abrió ante un perito de parte puesto por Novelli. Lo que pudo filtrarse, mucho después, es el informe elaborado por la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip). Misión fallida de Mahiques.
Lo único que le quitó a Milei los focos de encima fue la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atrapado en una crisis de comunicación que pone en entredicho sus dotes en el oficio que lo llevó al poder.
Adorni admitió el “error” de haber subido a su esposa al avión presidencial en la última gira a Estados Unidos. Aquella ocasión en la que a él le tocó el ingrato papel de deslomarse. Pero la revelación de que se había tomado unas vacaciones en avión privado a Punta del Este en el feriado de carnaval llevó la transgresión al terreno judicial.
Los documentos presentados en la causa que instruye Ariel Lijo lo incomodan. La empresa de taxis aéreos Alphacentauri le facturó el vuelo de ida a la productora de Marcelo Grandio, íntimo amigo de Adorni y proveedor de la Televisión Pública. El tramo de vuelta figura a nombre del piloto Agustín Issin, que a su vez le emitió una factura a Grandio el 9 de marzo, el mismo día en que el periodista Carlos Pagni mencionó por primera vez la excursión del jefe de Gabinete.
El apellido Adorni no aparece en ningún recibo. Los precios difieren de los que el funcionario aludió en público. No queda claro el papel de Issin. Este piloto, que trabaja en Consultatio, es socio de Jaquelina Edna Lowndes en la empresa Jag Aviation. Una empleada con chaleco de esa firma aparece en el video que muestra a Adorni y su familia subiendo en el aeropuerto de San Fernando al Hondajet camino a Punta del Este. Una curiosidad retrata la recurrencia tan argentina de los escándalos políticos vinculados a aviones privados: Lowndes fue en 2007 la persona encargada de organizar como empleada de Royal Class el vuelo desde Caracas que trajo al país al funcionario Claudio Uberti junto al venezolano Giudo Alejandro Antonini Wilson y su célebre valija de 800.000 dólares. Le tocó atestiguar en el juicio por aquel caso emblemático de la corrupción kirchnerista.
El infortunio (político) de Adorni se incrementó con la noticia de que su esposa, Bettina Angeletti, compró una casa en un country en noviembre de 2024, cuando él ya era vocero presidencial. El hombre que encarnó como nadie el discurso libertario contra los privilegios de la política declinó responder si la operación está declarada y cuál es el origen de los fondos.
Quedó en responderlo en la Justicia. Adorni, que es contador público, deberá justificar las razones de la evolución patrimonial de su familia desde que él pasó a reportar en la función pública con un sueldo congelado que hoy no llega a 3 millones de pesos en mano.

Antes de trabajar en el maldito Estado, se dedicó durante años a vender autos en una concesionaria hasta que saltó al mundo de la comunicación. Al igual que Milei se convirtió en influencer libertario. Gracias a su actual jefe conoció a Novelli, en 2022. Se sumó a dar una “masterclass” a los alumnos de N&W y a promocionar en las redes cursos para ganar dinero fácil. Otra vuelta de un círculo sin fin.
pagarle los servicios a Milei,videos recuperados por peritos judiciales del teléfono de Novelli,contradice todo lo que Milei había explicado,comunicado que la Oficina del Presidente emitió el 15 de febrero de 2025,5 millones de dólares,comprarse con gula dos Rolex, un BMW último modelo y casas de lujo,avión privado a Punta del Este,Martín Rodríguez Yebra,Javier Milei,Escándalo cripto,Conforme a,Javier Milei,,Foro de ultraderecha. Milei dijo en Hungría que Cuba “será libre” a mitad de año y lanzó: “Cuando la inmigración no se adapta, se convierte en invasión”,,La mano que le tendió Macri al Gobierno,,Cosas de la casta. La tormenta impensada que complica el best seller que imagina Milei
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