POLITICA
Evasión y servicios de inteligencia en la nueva AFIP

Lo peor de Andrés Vázquez no es que haya llegado a la máxima conducción de la agencia de recaudación impositiva por ser amigo de sombríos personajes de los servicios de inteligencia, como Leonardo Scatturice y Antonio “Jaime” Stiuso, sino que esté siendo investigado por la Justicia por invasión impositiva, presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Entre las autoridades de la ex-AFIP, hoy ARCA, hubo funcionarios honestos y eficientes, como Alberto Abad, y algunos que se dedicaron a la persecución política, como Ricardo Echegaray, pero ninguno tuvo el prontuario judicial de Vázquez.
Los rumores indican que también durante la gestión de Sergio Massa como ministro de Economía se usó la Aduana, que depende de la ex-AFIP, para negocios poco claros. En su momento lo deslizó la entonces candidata presidencial Patricia Bullrich cuando llamaba “Tongolini” al entonces secretario de Comercio, y responsable de autorizar las importaciones, Matías Tombolini. Aún ahora, se sigue afirmando que la Aduana es conducida en las sombras por su viejo jefe, Guillermo Michel, un hombre de Massa; Michel es actualmente diputado nacional por Entre Ríos.
Según una investigación de Hugo Alconada Mon, el enigmático Vázquez adquirió tres departamentos en condominios en Miami, que estarían a nombre de sus hijas aunque sería él quien paga las expensas. La denuncia pública del caso colocó la investigación en manos del fiscal Carlos Rívolo y del juez Daniel Rafecas, pero otro juez federal, Marcelo Martínez de Giorgi, se quedó con el expediente porque tenía una causa previa relacionada con Vázquez. También cambió el fiscal: ahora es Guillermo Marijuan.
Un tercer juez federal, Ariel Lijo, cerró un expediente que investigaba a Vázquez porque no recibió la información que les pidió a varios paraísos fiscales. Tampoco se sabe si ese magistrado hizo muchos esfuerzos para obtener la información requerida.
El juez Martínez de Giorgi es conocido como un eficaz “anestesiólogo” de causas políticas en los tribunales federales de Comodoro Py. Nunca progresó en su oficina un expediente sobre una carpeta que encontró el exjuez ya fallecido Claudio Bonadio en un allanamiento a una casa de Cristina Kirchner y que contenía información de los servicios de inteligencia sobre políticos y empresarios que la expresidenta no quería. Como la carpeta no tenía ninguna relación con el allanamiento de Bonadio, el entonces juez mandó el caso a sorteo y resultado elegido Martínez de Giorgi. Nunca se supo que este haya hecho nada con esa investigación. Martínez de Giorgi aspira que su esposa acceda a un juzgado federal en la provincia de Buenos Aires, y él mismo no renunció nunca a su ambición de ascender a camarista del fuero federal.
Extrañamente, Vázquez, el nuevo jerarca del organismo encargado de recaudar impuestos entre los argentinos, logró sobrevivir a gobiernos de signos políticos muy distintos. Se acercó al kirchnerismo, cómo no. Fue el jefe del mega operativo contra Clarín en 2009, que incluyó una vasta inspección a las instalaciones del medio periodístico con más de 180 agentes de la agencia de recaudación impositiva. Fue consecuencia de una decisión política del gobierno de Cristina Kirchner en su enfrentamiento con ese medio. Con el gobierno de Mauricio Macri, Vázquez eligió esconderse en una oscura oficina tributaria de La Plata, pero regresó al primer plano con la administración de Javier Milei. Primero como director de la Dirección General Impositiva, que también depende de la ARCA. Tanto Vázquez como el entonces jefe de la ARCA, Juan Pazo, respondían a la influyente familia Caputo. Pazo era hombre de confianza del ministro de Economía, Luis Caputo, mientras Vázquez tenía como jefe político al principal asesor presidencial, Santiago Caputo.
Pazo renunció el lunes a la dirección de la ARCA −quién sabe por qué− y Vázquez ascendió el mismo día al más alto cargo en la estructura de la recaudación tributaria argentina. La novedad más significativa sigue siendo que por primera vez, que se recuerde al menos, está en la cabeza del ente recaudador una persona con causas abiertas por evasión impositiva y lavado de dinero. Hay tareas del Estado que requieren de autoridad moral, además de conocimiento y experiencia. El primer requisito está ausente con la designación en la ARCA.
Sin embargo, semejante absurdo tiene el agravante de que Vázquez cuenta con el padrinazgo de dos personajes muy cuestionados del submundo del espionaje local, Stiuso y Scatturice, ambos también con acceso privilegiado al asesor Caputo. Scatturice, quien estaría vinculado con exagentes norteamericanos de la CIA, es el padrino político de Vázquez. Scatturice, que vive en los Estados Unidos, viene bregando para lograr la ciudadanía norteamericana, pero el gobierno de Washington se la negó hasta ahora.
La extravagante designación de Vázquez pasó casi inadvertida porque sucedió en las mismas horas en que el Banco Central anunció que cambiaría a partir de enero la manera de modificar las bandas cambiarias. Hasta ahora, aumentaban al ritmo de un 1 por ciento mensual, mientras la inflación de los últimos meses parece haber encontrado un piso del 2 por ciento. De ahora en más, las bandas cambiarias se ampliarán de acuerdo con la inflación del último mes. Sucede que la inflación de noviembre fue más alta aún: 2,5 por ciento.
Así las cosas, el atraso cambiario, si se continuaba con el anterior esquema, podría haber acumulado más del 12 por ciento anual, aunque varios economistas señalan que tal atraso no existe hasta el momento. Según ellos, el valor actual del dólar es el valor histórico.
Lo cierto es que lo economistas ortodoxos se dividieron entre los que no le asignan influencia a esa decisión en el precio de la moneda norteamericana y los que, por el contrario, temen que el anuncio de la autoridad monetaria provoque inestabilidad en el mercado cambiario. “No tiene por qué significar una devaluación del peso”, aseguran los optimistas. Otros prefieren, al revés, una devaluación controlada a un mayor margen de libertad en el precio del dólar. Temen, sobre todo, un aumento del valor del dólar por el anticipo del Banco Central, que coincide con una mayor demanda estacional de dólares por el comienzo del período anual de vacaciones.
Entre los que no están de acuerdo con la decisión de las autoridades económica se encuentra el prestigioso economista Ricardo Arriazu, quien dijo este martes: “Hay gente que cree que la incertidumbre es buena. Yo no”. Arriazu favorece, en cambio, un tipo de cambio fijo o una devaluación controlada, porque “nuestra unidad de cambio es el dólar: cuanto más estable sea, mejor”. Arriazu, que suele tener una mirada comprensiva de la gestión de Milei, advirtió que jugar con el mercado cambiario podría terminar con “un choque de la calesita”.
La pregunta que debe hacerse es si se trató de una decisión autónoma del gobierno de Milei o si influyó una insistente opinión del Fondo Monetario Internacional y del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. La pregunta es pertinente porque el Banco Central anunció al mismo tiempo que se comenzaría con un proceso de acumulación de reservas de dólares, decisión que el Fondo y Bessent le venía reclamando sin suerte al gobierno argentino. Puede ser que tanto el organismo multilateral como uno de los más influyentes funcionarios económicos del mundo le hayan dicho a la administración de Milei que estaba en condiciones de hacer lo que quisiera con el precio del dólar, siempre que no lo hiciera con los dólares del Fondo ni de los Estados Unidos.
“Es probable que el Fondo y Bessent hayan intervenido más de lo que aquí se dice”, señaló otro reconocido economista, Enrique Szewach. Bessent lo rescató a Milei del peligro extremo que vivió entre el 7 de septiembre, cuando el peronismo ganó ampliamente la provincia de Buenos Aires, y el 26 de octubre, cuando el mileísmo se impuso en todo el país, incluido el distrito bonaerense. En medio de esos casi dos meses, Bessent anunció un swap de 20.000 millones de dólares con el gobierno argentino, aunque hasta ahora no usó más que 3000 millones, y un crédito de bancos por otros 20.000 millones de dólares. Esto último no sucedió nunca. Antes de poner un solo dólar en la Argentina, el propio Donald Trump anticipó que el apoyo al país se cancelaría si el 26 de octubre ganaba la oposición peronista a Milei. Algunos analistas de opinión pública estiman que esta última advertencia fue decisiva para el triunfo de Milei en las elecciones del último domingo de octubre.
De todos modos, tanto Milei, que venía asegurando que no se tocaría el esquema preexistente de bandas cambiarias, como el ministro Caputo mostraron una dosis no menor de pragmatismo y ductilidad para modificar sus anteriores posiciones. El precio del dólar es un factor importante en una economía bimonetaria, como lo es la argentina, porque podría cambiar el ritmo de la inflación. Una inflación con tendencia a la baja, aunque todavía teóricamente alta, es el mayor capital político del Presidente. Chocar la calesita podría tener varias consecuencias, no solo las económicas.
Joaquín Morales Solá,Andrés Vázquez,ARCA,Santiago Caputo,Conforme a,,Jefe del ente recaudador. Las causas judiciales de Andrés Vázquez, el nuevo titular de ARCA,,»Desprecia a las provincias». Los gobernadores peronistas denuncian que Milei los discrimina y articulan una estrategia opositora,,“Te voy a hacer cagar”. Cuadernos: las amenazas denunciadas por los empresarios que admitieron los pagos,Andrés Vázquez,,Jefe del ente recaudador. Las causas judiciales de Andrés Vázquez, el nuevo titular de ARCA,,De la opacidad a zar de los impuestos. Cómo Vázquez derrotó a cuatro jefes de la AFIP que quisieron echarlo,,Propiedades no declaradas y sociedades. Quién es Andrés Vázquez, el nuevo titular de ARCA que es investigado por la Justicia
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Archivos desclasificados de la SIDE muestran cómo durante el peronismo se buscó vigilar a comunistas

Una serie de documentos desclasificados de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), correspondientes al período 1973-1983, revela la implementación de un sistema de vigilancia ideológica durante el gobierno peronista previo a la última dictadura militar, así como su posterior profundización bajo el régimen de facto.
El material, difundido recientemente, reúne 26 documentos oficiales que suman cerca de 500 páginas, junto a una guía para su interpretación. Entre los principales hallazgos figura la creación, en 1973 y durante la presidencia interina del peronista Raúl Lastiri, de una comisión asesora destinada a investigar antecedentes marxistas en personas, organizaciones, publicaciones y medios de comunicación.
Este organismo clasificaba a los individuos según distintos niveles de vinculación ideológica, desde la ausencia de antecedentes hasta recomendaciones para impedir su acceso o permanencia en cargos públicos. La medida contrastó con la decisión previa del también peronista Héctor Cámpora, quien había derogado normativas similares.
Los documentos muestran además la articulación de esta comisión con áreas de inteligencia civil, militar y de seguridad, en un contexto atravesado por la violencia política interna y la Guerra Fría.
Durante la dictadura iniciada en 1976, el sistema se volvió más complejo, con nuevas categorías para calificar a personas según su grado de vinculación con actividades consideradas subversivas. Sin embargo, los archivos señalan que la SIDE tenía un rol centralmente informativo, mientras que las operaciones represivas eran ejecutadas por las Fuerzas Armadas, en particular el Batallón de Inteligencia 601.

El material también incluye referencias a estrategias de acción psicológica para influir en la opinión pública. La destrucción de gran parte de los archivos hacia el final de la dictadura limitó el alcance total de la información disponible.
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Elecciones 2027: Cristian Ritondo adelantó que el PRO mantendrá la alianza bonaerense con los libertarios

Mientras crece la interna en La Libertad Avanza (LLA) de cara a las elecciones presidenciales del 2027; desde el PRO bonaerense reiteraron la alianza política para derrotar al kirchnerismo.
El encargado de clarificar la situación, fue el titular de la bancada del partido amarillo en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, quien aseguró: “No hay posibilidad ninguna de que no vayamos juntos para derrotar al kirchnerismo”.
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“Hay que completar el rumbo y no cuestionarlo. No vamos a ser oposición ni boicotear nada, eso no va a pasar nunca”, destacó el exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, sobre la alianza política con los libertarios.
De hecho, las declaraciones de Ritondo llegan unos días después del congreso del PRO, que encabezó Mauricio Macri, en donde señaló que siguen apoyando al gobierno de Javier Milei, aunque recalcó que contarán con candidato propio para el 2027.
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“Mauricio Macri es el más responsable de todos, pero a nosotros nos importa la Argentina, no las candidaturas. Aprendimos después de que a nuestros dos últimos candidatos no les fue bien”, señaló el diputado en referencia a la posición del partido amarillo.
En tanto, Ritondo resaltó la figura del actual ministro del Interior de Milei, Diego Santilli, sobre quien destacó: “Para mí, Diego es el mejor. Y yo estoy comprometido a acompañarlo”, en su futura candidatura como posible gobernador bonaerense.
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¿Y si el plan no está funcionando?

Una pequeña filtración empezó a horadar silenciosamente la monolítica empalizada que Javier Milei construyó en torno de su plan económico. Un sutil debate que empieza por indicadores de percepción social, pero que ahora se instaló en la cúpula del establishment y que está forzando una tímida conversación dentro del Gobierno. Incluso a pesar de las resistencias del propio presidente. ¿Y si no todo es un problema de tiempos y en realidad el plan no está funcionando? Como dice un cartel que se vio en las calles de Buenos Aires de la agrupación global Notes to Strangers, dedicada a difundir mensajes inspiradores por el mundo: “Its not a long road, its endless crossroads” (No es un camino largo, es una encrucijada interminable).
Lo que empieza generar dudas es si alcanza con los permanentes retoques que se fueron introduciendo al programa económico, sobre todo en el plano monetario. Por primera vez comenzaron a emerger algunas dudas internas sobre el dinamismo del plan para generar reactivación antes de que el horizonte de inversión y consumo se diluya definitivamente. La convicción fiscalista del equipo económico se transforma en incertidumbre cuando el desafío tiene que ver con la capacidad de producción. No hay todavía un mensaje nítido que permita atravesar la dura transición de la reconversión.
Y hay dos indicadores básicos que exponen esas tensiones. El primero surge de la relación inflación-actividad económica. Durante lo que va de la gestión de Milei la prioridad absoluta fue bajar la inflación. El precio a pagar fueron medidas que, se asumía, enfriarían la actividad, como los límites salariales o las subas en las tasas de interés. Pero ahora el Gobierno se encuentra con que se estancó la economía, pero tampoco pudo doblegar del todo una inflación que navega en el orden del 3% mensual.
Por primera vez Luis Caputo admitió esta semana que el proceso de desinflación sufrió un “retroceso” y que no estaba cumpliendo con sus expectativas. El primer trimestre del año terminará con una suba de precios muy cercana a la proyección anual que se había hecho en el presupuesto. Estas complicaciones desgastan el corazón de la promesa libertaria.
En el board de una importante cadena de supermercados quedaron sorprendidos por los números de febrero: les bajó 5% el volumen de ventas en comparación con el mismo mes de 2025. Ocurrió después de un enero con una retracción del 2%. Ese es un indicador claro de la merma en el consumo masivo, afectado por la escasez salarial y el impacto en el bolsillo de la suba de los servicios públicos.
Pero además, esa misma empresa detectó señales más profundas de ese proceso en relevamientos cualitativos que realiza entre sus clientes. Los tickets de compra promedio son cada vez por menor valor y el consumo se orienta a alimentos ricos en hidratos de carbono. Crecen las ventas de productos como galletitas y alfajores, muestra de que hay un cambio en los hábitos alimenticios en detrimento de frutas, verduras y carne (cuyo precio subió 70% en un año, y es probable que continúe en alza por mayores exportaciones a EE.UU., y próximamente a Japón). Aumentaron los encuestados que admiten que se están salteando una comida diaria (en general el almuerzo), que compensan con una suerte de merienda de galletas y mate cocido. Es la resultante de una combinación de inflación resiliente e ingresos deprimidos.
El segundo indicador surge del cruce de dos datos de 2025 que se conocieron en los últimos días. Por un lado, un crecimiento del PBI anual de 4,4%, después de dos años consecutivos de caída. Pero al mismo tiempo, el Indec informó que el desempleo también subió el año pasado de 6,6% a 7,5%, el valor más alto tras la pandemia. Como la mejora de la producción estuvo focalizada en la minería, el campo y la intermediación financiera, no tuvo un correlato en términos laborales. Un amargo déjà vu de la época menemista: se puede crecer mientras aumenta el desempleo. Otro dilema para el modelo.
“Sí, están preocupados, pero serenos. Ven que los datos no son los que esperaban y empezaron a evaluar qué ajustes deben hacer”, comentó un hombre de negocios que conversó con el staff económico. Incluso relatan que en una reunión con directivos de una empresa importante que le planteaban sus inquietudes, Caputo los desconcertó con una pregunta: “¿Qué se les ocurre hacer a ustedes? Traigan propuestas”. Quienes lo escuchaban se sorprendieron porque el ministro, siempre inflexible y hermético, parecía abrir una ventana para una interacción.
En las últimas dos semanas hubo correcciones en la política monetaria. Empezaron a permitir mayor liquidez en el mercado, ajustaron algo las tasas de interés y los bancos comenzaron a mover un poco el crédito. Pero la conversación incipiente gira en torno de medidas más profundas para reanimar la economía, sin que derive en más inflación y sin afectar las líneas rojas de Milei. Está claro que el plan económico lo conduce Caputo, pero el Presidente interviene y frena las medidas que entiende que no van con su visión.
Por eso el ministro muchas veces termina actuando como un equilibrista entre el diagnóstico técnico de su equipo y el dogma de Milei. Hay varios indicios de que así como en Economía se abrió un diálogo sobre los próximos pasos, en la quinta de Olivos rige una inflexibilidad total. Milei está en una etapa de irreductible autoconvencimiento de sus ideas, como le ocurre cada vez que se siente amenazado. Frente a él, Caputo parece un heterodoxo.
El riesgo es que el mensaje del Gobierno empiece a quedar desfasado de la realidad, como les ocurrió a otras administraciones. En los estudios que hace mensualmente Mora Jozami, de la consultora Casa Tres, surge un dato que refleja a nivel social la misma inquietud que se empieza a filtrar en el Gobierno.
Ante la pregunta “¿cree que el país está yendo en el camino correcto?”, en enero el 48% respondió en forma afirmativa, pero ya en marzo ese indicador descendió a 43%. Y después hay otro interrogante revelador: en enero el 43% respondió que “el Gobierno no tiene la capacidad para resolver los problemas”, pero dos meses después ese indicador aumentó a 48%. Se trata, en definitiva, de una señal de angostamiento de la paciencia, pero fundamentalmente de la confianza en las capacidades de la administración libertaria.
Es quizás el indicador más sensible para seguir con atención, porque como señala el politólogo Carlos Gervasoni, “la gente vota mucho más en función de cómo ve la dirección del país que por su situación económica actual. Una persona que no la está pasando muy bien, pero que ve que el país está bien encauzado, muy probablemente pueda votar por el oficialismo”. Por eso es tan gravitante que, más allá de las penurias del presente, no haya dudas sobre la efectividad del rumbo.
El último estudio de la consultora Poliarquía también detectó un descenso en las mediciones de expectativas económicas. Por ejemplo, la evaluación negativa de la situación actual del país alcanzó el 47%, 10 puntos más que el mes anterior. Algo similar ocurrió con el índice de “optimismo ciudadano”, que cayó 11% en marzo, y con la valoración negativa de la situación macroeconómica, que subió 7 puntos para alcanzar el 48%.
A pesar de todos estos datos, hay un indicador que no sufre el mismo deterioro: la aprobación de la gestión de Milei se mantiene estable en el 51%. Se trata de una anomalía absoluta, que revela la naturaleza particular del fenómeno Milei. Nunca ocurrió que un presidente con los actuales índices económicos se mantenga indemne. Probablemente exprese más a una sociedad que sigue aferrada a la esperanza de un cambio virtuoso. El fracaso de Milei significaría el fin de la ilusión, y mientras no haya un proyecto alternativo convincente, la gente mantendrá la fe para no hundirse en el vacío de un futuro sin expectativas.
Fue otra semana muy dura para el Gobierno. La doble pinza entre las revelaciones de $LIBRA y el pantano del que no puede salir Manuel Adorni, paralizaron otra vez a la Casa Rosada. Marzo quedó consumido por una agenda muy negativa, que expuso una vez más las dificultades para gerenciar las crisis.
Las nuevas filtraciones del escándalo cripto dejaron margen para dos interpretaciones. Una, retrospectiva, quedó inmortalizada en los videos y mensajes que salieron del celular del lobista Mauricio Novelli, en los cuales quedan expuestos los vínculos que tenía con Milei y su hermana Karina antes de que llegaran al Gobierno. La humildad de los videos entre los tres, los supuestos pagos por servicios de influencer, las charlas rentadas, todo parecía formar parte de un mecanismo precario de sobrevivientes tratando de capitalizar la fama de Milei. Es un retrato vivo de la precuela de $LIBRA, que permite entender qué pudo haber pasado después.
Ese armado de subsistencia de pronto se encontró en la cúspide del poder, con la posibilidad de potenciar ingresos y socios, pero con la imprudencia y los descuidos que regían en la etapa anterior. Como si no hubiese habido nadie en condiciones de filtrar esa dinámica para hacerles ver que ya en la Presidencia ese juego necesitaba otras reglas. Es cierto que el tema socialmente no impacta tanto porque el mundo cripto es muy complejo y porque en el fondo la gente no percibe que el dinero ganado o perdido allí saliera de su bolsillo. Pero el silencio que se impuso la Casa Rosada sobre el tema empieza a resultar insuficiente como estrategia.
La segunda interpretación es judicial, abonada incluso dentro del propio Gobierno, sostiene que la filtración del contenido del celular de Novelli pudo haberse tratado de una vendetta del “comité de bienvenida” de Comodoro Py. Esta hipótesis apuntaría al juez Marcelo Martínez de Giorgi, a cargo de la causa $LIBRA (aunque la investigación la lleva el fiscal Eduardo Taiano), quien integra el sector de tribunales ligado a Ariel Lijo y al espía Antonio Stiuso, que se referencia en Santiago Caputo.
Este grupo, que auspiciaba la llegada de Guillermo Montenegro al Ministerio de Justicia, fue el gran derrotado con el arribo de Juan Bautista Mahiques y estaría mostrando el poder de respuesta que conserva. “Resulta paradójico que ocurra justo una semana después de la llegada del nuevo ministro. Me parece que allí hubo un mensaje. Además demostraría que tan mal no lo estábamos haciendo, porque el caso $LIBRA estaba contenido y ahora se desató con fuerza”, relata un concurrente de ese equipo.
Lijo, que ya tramita la sensible causa de Andis, ahora también está a cargo de investigar cómo se pagó el viaje de Adorni a Punta del Este. Es imposible no mirar lo que ocurra allí sin el prisma distorsivo de la susceptibilidad. El jefe de Gabinete quedó atrapado en un vuelo menor por no poder explicar en forma convincente cómo se pagó el chárter. Pero el problema es que ese video maldito de él subiendo al avión con su familia podría haber expuesto algo más: un estándar de vida que se elevó con gracia desde su llegada al poder.
Quienes vieron esta semana al jefe de Gabinete lo notaron visiblemente abrumado por la situación, en particular porque no está acostumbrado y porque también involucró a su familia. Es la primera vez que está sometido a semejante presión. El caso no sólo caló socialmente, sino que descolocó a la militancia digital libertaria, que hizo silencio ante la incomodidad del caso.
“No nos podemos plantar como otras veces. Nos dicen que lo protejamos, pero es difícil. Hay una disociación entre los que están arriba y los que estamos abajo. Lo que pasó no gustó entre los sectores jóvenes más activos que tenemos”, grafica un referente libertario en el ecosistema de las redes.
Adorni cuenta con el aval completo de los Milei, por lo cual hoy luce improbable que deje su cargo, excepto que se trate de una decisión personal. Sin embargo, la falta de una estrategia comunicacional le está generando un daño grave, porque frente a la adversidad dentro del Gobierno se impuso la lógica del silencio. Insólitamente cuando el lunes se reunió la mesa política, no se debatió el tema. Ese nucleamiento al que concurren cada vez más integrantes (Karina, Adorni, Caputo, los Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich e invitados), empieza a transformarse en una charla de té sin efectos reales.
Al hablar en televisión Adorni apuntó implícitamente contra Santiago Caputo y su manejo de la SIDE al decir que la filtración del video surgió “puertas adentro”. Después la identificación de una gremialista como la autora de la grabación buscó disipar la tensión. Pero quedó flotando en el aire un nuevo intento por generar sospechas sobre la agencia de inteligencia.
Es parte de la ofensiva de un sector del karinismo para quitarle al asesor el control del espionaje. Pero de fondo hay un problema mayor, que es que la información que se reúne en la SIDE no fluye con naturalidad. Y un caso lo refleja como ningún otro: el del gendarme Nahuel Gallo. Contrariamente a lo que se creía, el Gobierno recibió un informe de inteligencia del organismo que anticipaba 40 días antes que sería liberado. También sabía que el gobierno de Venezuela nunca se lo entregaría a Milei, razón por la cual Cancillería resolvió mantener el reclamo por las vías oficiales.
Todo el trámite estuvo a cargo del oscuro abogado Franco Bindi, la pareja de la diputada Marcela Pagano, quien mantiene un vínculo personal con Delcy Rodríguez, la presidenta a cargo de Venezuela. La aparición de la AFA para aportar el vuelo de repatriación fue meramente instrumental. Si tenía esa información, ¿no debió el Gobierno haber activado otro tipo de estrategia para no emerger completamente fuera de registro, dos horas antes de que Milei hablara ante la Asamblea Legislativa? Hay muchos que atribuyen el incordio a la interna eterna.
Quienes conocen a la hermana presidencial, aseguran que no le perdona a Caputo su desplante público el día de la asunción de Mahiques. Ella le retribuyó el miércoles al no aplaudirlo. Chiquilinadas. “Karina espera un gesto de Santiago, hasta algo afectivo diría. Si una vez me dijo: ‘No me saludó ni para las fiestas de fin de año’”, relata un hombre al tanto de los vaivenes de esa relación. Pero Caputo le profesa una baja consideración intelectual y todo el tiempo le hace ver que su vínculo es con Javier. El problema ahora es que lo que él acuerda con Milei es de cumplimiento cada vez más relativo.
De la SIDE partirá en los próximos meses Diego Kravetz, en los papeles el número 2 del organismo. Se irá para disputar la intendencia de Lanús el año próximo. Esa premura se corresponde con la percepción generalizada de que nuevamente Axel Kicillof desdoblaría las elecciones bonaerenses, por presión de los intendentes, tanto los propios como los más cercanos a La Cámpora. Con el argumento de que la logística de las elecciones concurrentes es muy compleja, los barones quieren escindir su suerte de la disputa nacional. El problema es que esta vez al gobernador no le convendría para sus aspiraciones presidenciales.
Las penurias del Gobierno, y la convicción de que el calendario electoral se adelantará en la mayoría de las provincias, activó en los últimos días a diferentes sectores de la oposición. Mauricio Macri volvió con globos amarillos para reafirmar lo que queda de Pro, Miguel Pichetto y Emilio Monzó anduvieron de recorridas y fotos, y un grupo de referentes peronistas empezaron a levantar el perfil para articular una “Alternativa Nacional”, léase una corriente peronista federal no kirchnerista.
Allí los convocantes son Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos. Detrás circula la sombra de Sergio Massa. Si bien hay nexos con Kicillof, por ahora no es parte de la movida porque todavía no confían en su deskirchnerización. Son los primeros movimientos de una oposición que se despereza tras más de dos años de desconcierto.
Intuyen que el cuadro social se agravará y que tendrán una oportunidad. Saben que lo que define la partida es el éxito o el fracaso del programa económico de Milei. Ese plan con el que convenció a la sociedad argentina, pero que ahora quedó envuelto en interrogantes.
Jorge Liotti,Conforme a
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