POLITICA
Ordenan peritar el celular del contratista que refaccionó la casa de Manuel Adorni en Indio Cuá

En el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que investiga a Manuel Adorni, el juez federal Ariel Lijo ordenó el peritaje del teléfono celular de Matías Tabar, el contratista que realizó las refacciones en su casa del country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
La medida, solicitada por el fiscal Gerardo Pollicita, busca recuperar comunicaciones entre Tabar y el funcionario o su esposa, Bettina Angeletti.
La orden judicial se conoció este martes y fue encomendada a la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP). Tabar declaró como testigo en los tribunales de Comodoro Py y entregó documentación, fotos y videos de la obra.
Noticia que está siendo actualizada.-
Manuel Adorni, Justicia
POLITICA
Karina Milei se resigna con Patricia Bullrich, pero en el Gobierno hay señales de hartazgo y marcan cuál será el límite

La frecuencia con la que Patricia Bullrich marca distancia del Gobierno aumenta ostensiblemente a medida que se acerca el año electoral, pero en la Casa Rosada, complicados en el frente económico y social, están inmovilizados frente a sus coletazos y se muestran hasta resignados.
Tras la última seguidilla de desaires de la socia, dicen que hasta tanto no ejecute un corte formal seguirán considerando sus desmarques como una forma de “aportar”. Y harán oídos sordos a las advertencias sobre las intenciones de la ex PRO de desafiar a Milei en unas PASO.
Es que, en paralelo a la aceleración de la máquina de chocar de Bullrich, para los Milei la necesidad de respaldo de la rebelde senadora crece. El jefe de Estado y su tropa están en un momento delicado, entre la inminencia de una recesión técnica de la economía, la suba de la pobreza, la caída de la actividad, los cierres de industrias, la caída del desempleo. En paralelo, o como consecuencia, observan con inquietud el estancamiento en la imagen del jefe de Estado -o caída, en el caso de algunos estudios de opinión pública-.
Mientras, Bullrich se fortalece en términos de consideración. En tanto “outsider” dentro del Gobierno, no sufre en la misma medida los costos que sí tienen que enfrentar el Ejecutivo y el Ministerio de Economía.
¿Cuántos contrapuntos con Patricia están dispuestos a tolerar los libertarios? Cerca de Karina Milei dicen, hoy, que los que sean necesarios. “Se viene diferenciando desde el día cero. Ella considera que es su manera de aportarle valor al espacio. Es tómálo o déjalo. No te queda mucho ahí. Se zanjaron las diferencias. Ella tiene sus posturas. Y se las respeta, si no… “, dijo un importante funcionario de diálogo diario con la hermana del Presidente.

Por ahora, el límite para la Secretaria General sería un quiebre formal por parte de la senadora. “No rompió ni hizo su bloque ni monobloque. Todo lo que se dice es en off. Podemos estar con esta situación hasta el día de la elección”, dijeron en Balcarce 50, aunque con cierto grado de hartazgo.
Esa es la posición de Karina Milei, pero sus satélites deslizan que el jefe de Estado empezó a perder la paciencia con “la doctora Bullrich”. Le hizo ruido que “rayara” a su rockstar, Luis Caputo, por la falta de preaviso sobre el recorte en el presupuesto para el área de Discapacidad en 2027. Y en la entrevista que le dio a un periodista de la Bloomberg, sin nombrarla, aseguró que sus propios votantes no considerarían apoyar a un “sustituto de segunda calidad”. En el ámbito político todos leyeron el nombre de Bullrich en esa oración. Pero en Gobierno juraron que no se refería a la senadora sino a los otros “outsiders” que analizan postularse.
Hasta ahora, el titular del Ejecutivo aceptó sin chistar sus numerosos cuestionamientos. El año pasado, con el proceso electoral en marcha, por el caso de José Luis Espert; en el verano, con el giro de la reforma electoral; luego, con Manuel Adorni (con éxito, porque lo terminaron echando), y después con la ley de Propiedad Privada. Más recientemente llegó el recorte en Discapacidad. Y esta semana el quiebre pasó por el Poder Judicial: la senadora se opuso a que se someta a juicio político y a jury a las juezas Marta Pascual y Laura De Marinis por sus fallos contra el Régimen Penal Juvenil. Todo esto en medio de las dificultades para aprobar la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (que al final tuvo media sanción en la Cámara alta) y las dudas sobre las voluntades para la reforma política.

El patrón entre los distintos episodios es el de un ritmo cada vez más acelerado: si antes pasaban varios meses entre un cuestionamiento y otro, entre el planteo por Discapacidad y el impulso al juicio político contra las juezas no llegó a pasar una semana.
Las huestes de Santiago Caputo en redes evitan, cuidadosamente, descargar bombas contra Bullrich. Y, aún en off the record, sus alfiles siempre se encargan de defenderla. De hecho, aclararon a este medio que el faltazo del asesor a la mesa política el martes no se debió a un enojo con ella sino a una reunión que le había encargado Milei, sobre la cual había avisado a Santilli con antelación.
En el círculo karinista están convencidos de que Caputo y Bullrich mantienen un “back channel” aceitado. En el Senado admiten que “se llevan bien”, pero también señalan que “se desconfían”.
Pero, luego del cónclave de sushi el lunes pasado por la noche con Martín Menem y legisladores libertarios, en Balcarce 50 negaron la posibilidad de sumarla a las instancias de discusión electoral que Karina Milei tiene con los Menem y Santilli. Esto, a pesar de los reclamos de Bullrich sobre que “no se decide nada” en la mesa política.
En el Senado, quienes dialogan con ella a diario y la conocen hace décadas aseguran que “no tiene nada decidido”, que recibe ofertas del círculo rojo. Pero reconocen que no descarta “nada”, inclusive ser candidata a Presidenta en una PASO si Milei “no llega bien” en las encuestas. En caso contrario, estaría dispuesta a acompañarlo en una fórmula presidencial, con vistas a ser “todo menos una Michetti o una Villarruel”, las vices de Mauricio Macri y del propio Milei que tuvieron roles menores o de extrema tensión con sus presidentes.
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POLITICA
¿Cuánto pesan los gobernadores en el plan de Milei para 2027?

El tema es simple. Milei necesita votos en el Congreso y los gobernadores necesitan recursos para sus provincias. Y entre esas dos necesidades se está construyendo una parte central de la estrategia electoral de 2027.
La discusión sobre la reelección de Javier Milei suele concentrarse en dos actores: el Presidente y la oposición más dura. De ahí, a su persistente intento de polarización con el kirchnerismo, a veces personificado en la propia Cristina, otras en el ahora candidato lanzado, Axel Kicillof.
Pero volvamos al inicio de esta columna y pensemos entonces en el hecho de que hay un tercero que puede terminar siendo decisivo y del que se habla bastante menos: los gobernadores.
Porque si el objetivo de Milei es llegar a 2027 con la posibilidad de ganar en primera vuelta, necesita para ello -por un lado- a un peronismo dividido y -por el otro- una economía ordenada. En ambos objetivos, los gobernadores constituyen un elemento central. Es por eso que Diego Santilli comenzó una ronda de reuniones con los mandatarios provinciales inmediatamente después de que el Gobierno enviara el Presupuesto al Congreso.
Catamarca, Corrientes, Salta y Tucumán fueron parte de la primera reunión. Los gobernadores llegaron con reclamos por rutas, energía, transferencias y obras, mientras el Gobierno buscó apoyo para el Presupuesto y para su agenda legislativa.

La propia Casa Rosada reconoce que los gobernadores son clave para conseguir los votos en el Congreso. Y existe una razón sencilla: muchas de las bancas que necesita Milei no responden a La Libertad Avanza, sino a estructuras provinciales.
Pero acá aparece el problema: los gobernadores no son un bloque uniforme. Algunos son aliados. Otros son dialoguistas. Otros son opositores. Y varios pueden ser las tres cosas dependiendo de la discusión.
Y, sobre todo, algunos de ellos son simultáneamente socios parlamentarios de Milei y potenciales competidores electorales de La Libertad Avanza. Ahí aparece la verdadera tensión.
Veamos cómo están las cosas…
Salta: Sáenz necesita a Milei y Milei necesita a Sáenz
Gustavo Sáenz es probablemente uno de los ejemplos más claros. El gobernador salteño mantiene una relación fluida con la Casa Rosada y sus legisladores pueden resultar importantes para el oficialismo nacional.
Pero Salta tiene un problema adicional: La Libertad Avanza tiene una candidata propia con posibilidades de competir por la gobernación: Emilia Orozco.
Orozco es senadora nacional y una de las figuras libertarias con mayor instalación en la provincia. Desde el Gobierno reconocen que su eventual candidatura debe ser analizada en función de la relación con Sáenz. Incluso hubo pedidos del gobernador para que la Casa Rosada moderara los enfrentamientos con ella.

Es decir: Milei puede negociar con Sáenz, pero cada concesión política a Sáenz puede tener un costo para el armado libertario en Salta. Y el dilema no es menor. Porque el Presidente necesita los votos de los legisladores salteños hoy. Pero también quiere que La Libertad Avanza crezca en Salta mañana.
En agosto esa tensión quedó expuesta cuando una disputa entre Sáenz y Orozco llegó a poner en riesgo votos que el oficialismo necesitaba para iniciativas de Inocencia Fiscal y reforma del Banco Central.
El gobernador es un aliado parlamentario. La candidata libertaria es una competidora provincial. Ese es el tipo de negociación que Milei tendrá que resolver en varios distritos.
Tucumán: Jaldo, el aliado que tiene enfrente a Catalán
Aquí el dilema es aún más explícito. Osvaldo Jaldo construyó desde 2023 una relación de colaboración con Milei y aportó votos importantes para el Gobierno nacional. En septiembre volvió a sentarse con Santilli para discutir el Presupuesto 2027.
Jaldo fue muy claro: Milei necesita tener Presupuesto, pero ese Presupuesto debe tener “carácter federal”. Y puso sobre la mesa rutas, energía y compensaciones para el Norte.
El problema aparece cuando se mira la elección provincial. La Libertad Avanza ya tiene candidato: Lisandro Catalán. No es una posibilidad. Ya fue lanzado oficialmente como candidato a gobernador por el espacio libertario. Entonces aparece una situación casi paradójica: Milei necesita a Jaldo en el Congreso mientras su propio partido trabaja para derrotarlo en Tucumán.
Incluso el Gobierno aceptó que Tucumán desdoblara sus elecciones provinciales, una decisión que inicialmente podía generar tensión con la estrategia nacional.
La pregunta es inevitable: ¿Hasta dónde puede llegar un acuerdo nacional entre Milei y Jaldo sin perjudicar a Catalán? Y la respuesta puede determinar mucho más que una votación en el Congreso.
Catamarca: cuando negociar no tiene costo electoral inmediato
Catamarca presenta un escenario diferente. Raúl Jalil es peronista, pero mantiene uno de los vínculos más pragmáticos con la Casa Rosada. Apoya buena parte del rumbo económico, defiende la llegada de inversiones mineras y se mostró favorable a eliminar las PASO, aunque reclamó un acuerdo amplio entre gobernadores.
Y hay un dato nuevo que modifica el escenario: Jalil decidió no buscar un tercer mandato y anunció que respaldará a Gustavo Saadi.
Para Milei, Catamarca es entonces un caso relativamente cómodo. No necesita enfrentar electoralmente a Jalil. Puede negociar con él, buscar sus votos parlamentarios y, al mismo tiempo, intentar construir su propia estructura libertaria sin que esa construcción implique necesariamente una guerra abierta contra el gobernador.
Es probablemente el mejor ejemplo de que no todas las provincias plantean el mismo dilema.
Córdoba: el acuerdo que puede tener mayor costo
Córdoba es diferente. Martín Llaryora mantiene una relación institucional con Milei, pero también forma parte de una construcción política propia. Al mismo tiempo, Córdoba es demasiado importante para la elección nacional como para que La Libertad Avanza simplemente entregue el territorio. Por eso el Gobierno tiene allí un candidato propio: Gabriel Bornoroni, presidente del bloque libertario en Diputados y uno de los dirigentes más cercanos a Karina Milei.

La tensión está a la vista. Milei necesita dialogar con Llaryora. Pero no quiere resignar el armado libertario en Córdoba. Y la provincia tiene además un peso parlamentario significativo: entre los legisladores nacionales cordobeses aparecen referentes tanto de La Libertad Avanza como de Provincias Unidas. La propia actividad parlamentaria de Bornoroni muestra la existencia de una bancada libertaria cordobesa con varios diputados.
Por eso Córdoba puede terminar siendo el ejemplo más claro de la pregunta que atraviesa toda esta columna: ¿Cuánto está dispuesto Milei a negociar con un gobernador para conseguir votos en el Congreso si ese mismo gobernador puede convertirse en un competidor electoral?
Santa Fe: Pullaro y el pacto de no agresión
Santa Fe muestra otra variante. Maximiliano Pullaro tampoco es libertario. Forma parte de una construcción federal y mantiene identidad propia. Pero el vínculo con la Casa Rosada mejoró sustancialmente.
En julio, Pullaro firmó con Nación el traspaso de la administración de la Ruta Nacional A012 a la provincia, que asumió con recursos propios una inversión estimada en 5.000 millones de pesos. El acto tuvo una fotografía políticamente significativa: Pullaro junto a Karina Milei, Diego Santilli y Luis Caputo, además de legisladores libertarios.
Y allí estaba también Romina Diez, la principal armadora de La Libertad Avanza en Santa Fe. El Gobierno comenzó incluso a evaluar un pacto de no agresión con Pullaro. Otra vez aparece la contradicción: Pullaro puede ser un socio institucional de Milei sin convertirse en un socio electoral. Y Milei puede necesitar sus votos parlamentarios sin querer entregarle el territorio santafesino.
Entre Ríos, Mendoza, Chaco, Neuquén y el resto
La lógica se repite, con matices, en buena parte del país. Rogelio Frigerio es uno de los gobernadores más cercanos al Gobierno nacional y mantiene una relación de cooperación que ya produjo acuerdos legislativos y políticos. En Entre Ríos, incluso legisladores peronistas terminaron acompañando una reforma previsional impulsada por el gobernador.
Leandro Zdero, en Chaco, Alfredo Cornejo, en Mendoza, y otros mandatarios radicales o provinciales aparecen también dentro del universo con el que la Casa Rosada busca acuerdos.

Y en la Patagonia la discusión incorpora una variable adicional: energía, minería, rutas y Vaca Muerta. Para Neuquén, Río Negro y Chubut, el Gobierno nacional es un socio indispensable para desarrollar inversiones de enorme escala.
Por eso la negociación no es puramente ideológica. Es económica, institucional y electoral al mismo tiempo.
El problema para Milei
Acá creo que aparece el verdadero interrogante. Milei necesita que los gobernadores lo ayuden a aprobar las leyes que necesita. Necesita sus diputados. Necesita sus senadores.
Necesita que las provincias no se conviertan en un bloque opositor. Necesita acuerdos territoriales. Y necesita, en algunos distritos, que los gobernadores acepten competir junto a La Libertad Avanza o, al menos, no enfrentarse entre sí.
Pero cada acuerdo tiene un costo potencial para el propio armado libertario. Si Milei acuerda con Sáenz, ¿qué hace con Orozco? Si acuerda con Jaldo, ¿qué hace con Catalán? Si acuerda con Llaryora, ¿qué hace con Bornoroni? Si acuerda con Pullaro, ¿qué hace con Romina Diez? Esa es la paradoja.
Milei necesita a los gobernadores para construir su poder nacional, pero necesita también construir La Libertad Avanza en las provincias para garantizar su poder nacional. Y ambas cosas no siempre son compatibles. Por eso la negociación con los gobernadores no es un capítulo secundario de la estrategia electoral de 2027. Es una parte central de ella.
La Casa Rosada ya parece haber entendido algo: no todos los gobernadores tienen que ser libertarios. De hecho, el Gobierno estableció distintos modelos posibles de acuerdo: alianzas, listas compartidas, listas separadas o acuerdos de no agresión. Y Karina Milei planteó que las negociaciones electorales estuvieran vinculadas al acompañamiento legislativo de los gobernadores aliados.
Eso cambia la pregunta. Ya no se trata solamente de saber cuántos gobernadores apoyan a Milei. Hay que saber cuántos votos legislativos puede conseguir Milei gracias a cada gobernador y cuánto territorio libertario está dispuesto a resignar para conseguirlos.
Porque ahí está la verdadera negociación. Los gobernadores tienen algo que Milei necesita: territorio, legisladores y capacidad de negociación. Milei tiene algo que muchos gobernadores necesitan: recursos nacionales, inversiones, obras, estabilidad macroeconómica y, sobre todo, la expectativa de continuidad del poder nacional.
Por eso la relación no es de subordinación. Es de intercambio. Y quizás esa sea la clave para entender la estrategia electoral del Presidente. Milei no necesita que todos los gobernadores sean libertarios. Necesita que suficientes gobernadores quieran que Milei siga siendo Presidente. Y del otro lado ocurre algo parecido. Muchos gobernadores no necesitan convertirse en mileístas. Necesitan que Milei les permita gobernar. Por eso, mientras el Presidente intenta eliminar las PASO para evitar que el peronismo encuentre un mecanismo de ordenamiento interno, simultáneamente tiene que hacer algo bastante más complejo: ordenar su propio mapa territorial.
Y para eso necesita sentarse con los gobernadores. Incluso con aquellos a los que, dentro de un año, podría estar enfrentando en las urnas.
El problema de Milei no es conseguir gobernadores libertarios. Es conseguir gobernadores que le den los votos hoy sin quitarle los votos mañana.
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POLITICA
Los datos negativos de la economía generan inquietud y debate en el Gobierno sobre la necesidad de adoptar medidas

La pobreza trepó a 32,3%. El desempleo no bajó en el segundo trimestre del año: se ubicó en 7,9%, contra 7,6% el mismo período de 2025. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de julio cayó 2,9% y comercio (-5,1%), industria (-4,6%) y construcción (-3,3%) estuvieron por debajo del promedio. Las ventas en supermercados en julio fueron para atrás 2,1% en relación con igual mes del año anterior. El viernes, el riesgo país cerró en 609 puntos y el dólar alcanzó un valor nominal anual máximo: $1545.
El Gobierno sigue aferrado al principal activo del programa, la inflación, que en agosto marcó 1,7%, la menor cifra en más de un año. Javier Milei dijo que con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central el problema va a su fin. En la Casa Rosada se agarran también al derrame que pueda venir de la minería y la pesca.
Asimismo, celebran los guiños de la alianza con EE.UU, que les permitió anunciar el “Corredor Andes-Atlántico” como un respiro entre tanto dato en rojo.
La concatenación de esos indicadores reavivaron en lo más íntimo del poder un debate ya existente sobre cómo afrontar el año electoral con un Milei competitivo, pero sin un plan platita y con dudas sobre cuán fuerte será el repunte. La duda es el cómo.
La discusión genera fricciones hacia adentro de la mesa política. Algunos funcionarios de alto rango afirman que el Gobierno piensa medidas que le den un espaldarazo a la gente, aunque admiten que todavía no hay nada concreto para anunciar. Otros le bajan el precio a eso. En el Gobierno se presentan tantas internas como escenarios posibles. El Presidente sigue inflexible, convencido de que el plan económico está funcionando.
Hay voces de alto nivel que aseguran que la mesa política está “más permeable” a “abrir el grifo” para dar señales a la sociedad. La idea es hacerlo sin emitir, a través del movimiento de otras variables, al estilo de los créditos potenciados por el FGS ya anunciados por Luis Caputo.
“Para 2027 tenemos que tomar medidas. El problema es el timing. No podés hacer nada antes de tiempo que afecte el equilibrio fiscal o que repercuta en la inflación. Cerca de la elección deberían tomarse las decisiones de mayor impacto, pero es sensible, porque no pueden afectar las cuentas públicas. El interior viene repuntando, pero los centros urbanos, que tienen más electores, son los más complicados”, admite a un funcionario de alto rango, que entiende que algo hay que hacer.
De ese riñón, una fuente de la Rosada explica que el mayor sacudón no llega por los datos del Indec, sino por los comentarios que los propios funcionarios reciben de “gente cercana”, como empresarios pymes.
La falta de posicionamiento común es tal, que dentro del esquema más cerrado del poder oficialista existen diferentes versiones sobre el ministro de Economía. Hay funcionarios que refieren que a Caputo en el último tiempo se lo vio atento “al impacto social” del plan, pese a que ante Milei se muestre infranqueable. Otros funcionarios, por el contrario, perciben que Milei y Caputo conservan idéntica sintonía. “Están en otra; no acusan recibo”, se quejan esos sectores.
En el karinismo aparecen los más esperanzados. “La resaca de la suba de tasas de octubre pre elección y el Mundial bajaron el nivel de actividad; pero en agosto-septiembre se va a recuperar”, alegan fuentes de esa vertiente y afirman que la pobreza volverá al camino descendente. “Arrancamos en 57% y estamos en 32%”, exponen.
Fuentes consultadas refieren que a Bullrich se la ve más insistente sobre acelerar medidas y que Menem es el más elogioso del esquema Milei.
Quienes dialogan con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, dicen que está atento al devenir de las variables pero confiado. “Habla mucho con el Presidente y con Toto. Tiene una mirada optimista. Cree que para el año que viene el salario, un factor clave en la elección, va a estar por arriba de la inflación; que así va a incrementar el poder adquisitivo y se va a sentir la mejora, probablemente empujada desde el interior hacia los grandes centros urbanos”, refieren fuentes al tanto. De todos modos es un jugador de varias batallas que sabe leer las señales del cuadro social.
En sectores empresariales que bancan a Milei el devenir del programa es un tema complejo. Una amplia mayoría celebra la disciplina fiscal del Presidente y elige creer. Pero los más mileístas rezongan de que hay empresarios que alientan un “empujoncito” para garantizar la reelección y que no vuelva el kirchnerismo. “Hay algunos empresarios que celebramos la determinación de Milei y la consistencia del programa. Pero hay otros que creen que es más importante ganar el año que viene”, expone una voz importante de ese mundo a .
En el círculo rojo ciertos actores se entusiasman con una política monetaria menos restrictiva. Milei ya dijo que el dólar está bien en este nivel. Otros barajan la idea de graduar más la quita de subsidios para 2027, pero por ahora está en el plano de la imaginación. En la Casa Rosada siguen enfáticos en que el espaldarazo solo llegará a través del crédito y las inversiones. Por eso, observan con detalle la suba del riesgo país.
“Lo que más complica es el riesgo país, porque en un gobierno que no hace plan platita es vital el financiamiento externo. Si llegás al período alto de campaña con señales hacia el mundo de que la Argentina es un país confiable, tenés más chances; sino, no. Plata en la calle no van a poner porque cualquier cosa que dispare la inflación y arremeta contra el déficit cero es un problema. La idea es: riesgo país bajo, inversiones y acceso al crédito más barato”, desglosa un colaborador de la Rosada.
El operativo Milei 2027 está activado. Los equipos políticos saben que el discurso de la motosierra y el ajuste de 2023 no alcanzará. Tampoco habrá obra pública para mostrar. Será lo económico. Ante las cifras de alarma de estos días, se reflotó el fantasma de lo que llaman “el riesgo kuka”. Milei retomó el mote “soviético” para Axel Kicillof, a quien sube a la palestra. Es el opositor preferido del Gobierno.
El Milei 2027, aseguran, también tendrá que vender esperanza “en la etapa dos”. En esa línea, el Presidente -que según encuestas del Gobierno oscila en torno a los 30 puntos- prometió el viernes: “Si somos reelectos, 2028 va a ser el mejor año de la Argentina”.
Su espíritu reeleccionista anticipado generó dudas sobre por qué la Casa Rosada alentó desde tan temprano el clima electoral, que en la Argentina históricamente pegó en la economía. Karina Milei, que no habló en casi tres años de gestión, esta semana conversó con los medios tres veces. “Vamos por buen camino, sigan esperanzados”, sentenció, en línea con su hermano.
En los pasillos de Balcarce 50 hay versiones de que la arenga de reelección venga para refrendar que el candidato es Milei. Los desconfiados perciben que se trata de instalar “la idea de continuidad con otro personaje” y que por eso el esquema oficialista ya lo subió al ring. “Con un círculo rojo que busca candidato, con Bullrich que amaga, y con Macri y Lacunza que también, es como si no estuviera tan claro que el Presidente es el candidato de la centroderecha, que va por la reelección. Como si hubiera que reforzar que es él”, deslizan.
pobreza trepó a 32,3%,el “Corredor Andes-Atlántico”,https://t.co/FWzKRMjP4z,September 24, 2026,Paula Rossi,Javier Milei,Pobreza,Luis Caputo,Conforme a
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