POLITICA
Paro de transporte. El universo de los sindicalistas que pueden frenar los vuelos en el país

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Si el Gobierno no fuerza una conciliación obligatoria, el miércoles próximo habrá un paro nacional de transporte, que nació en rechazo a la intención oficial de privatizar Aerolíneas Argentinas, entre otras demandas. Esto deja en evidencia la articulación de los gremios aeronáuticos con Pablo Moyano, integrante del triunvirato de mando de la CGT y número dos del sindicato de los camioneros.
En el universo aeronáutico hay alrededor de 15.000 trabajadores distribuidos en ocho gremios que tallan en el sector. La gran empleadora es la estatal Aerolíneas Argentinas, con 10.500 personas. El resto forman parte de las nóminas de las low-cost o de otras empresas del rubro.
El gobierno de Javier Milei intentó avanzar con la privatización de Aerolíneas Argentinas a través de la Ley Bases, pero no pasó el filtro de la oposición en el Congreso. Por eso, el Presidente emitió hace un mes un decreto que la declara “sujeta a privatización”. En paralelo, habilitó dos proyectos en la Cámara de Diputados que van en el mismo sentido, pero que por ahora no tienen visos de progresar. Uno es impulsado por Pro y el otro por la Conciliación Cívica. Milei reconoció que puede haber otra salida. “La estamos proponiendo privatizar y, si no se puede privatizar, estamos dispuestos a entregársela a los empleados”, dijo la semana pasada en LN+.
A diferencia de otras actividades, los aeronáuticos marcan un récord en la tasa de sindicalización, con picos de más de 90%, salvo en los casos de las low-cost Flybondi y Jet-Smart. ¿Les dará Milei el manejo de Aerolíneas Argentinas a los gremios?
El rompecabezas de sindicatos aeronáuticos se agrietó cuando el Gobierno avanzó con el plan de retiros voluntarios y la reducción de la estructura, y se plantó en su política salarial con ofrecimientos en paritarias de 7% en mayo y un 0% para los siguientes cuatro meses. La mayoría de los sindicatos rechazó la oferta y se abrió el conflicto que derivó en una sucesión de paros que afectaron a miles de pasajeros. Esa pulseada aún no está saldada.
Los dos únicos que aceptaron el aumento de mayo fueron la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, a cargo de Ricardo Cirielli, y la Unión del Personal Superior Aeronáutico, al mando de Rubén Fernández. “Lo aceptamos, pero seguimos un 60% abajo de la inflación”, aclaró Fernández, un aliado histórico de Hugo Moyano, que ahora tomó distancia del bloque combativo que impulsa Pablo. Calculan los sindicatos que la caída salarial en comparación con la inflación fue del 77% desde que comenzó la gestión de La Libertad Avanza.
Con Cirielli y Fernández apostando al juego propio, el resto de los sindicatos decidió unirse y armar un bloque común, en el que conviven dirigentes de la CGT, de las dos vertientes de la CTA, peronistas y hasta trotskistas.
El sindicato más poderoso, por su cantidad de afiliados e influencia, es la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), que encabeza el kirchnerista Edgardo Llano. Tiene 8000 afiliados, muchos de ellos afiliados a La Cámpora, y nuclea a maleteros, administrativos, sector de rampa, de free-shop y de check-in, entre otros. También cobraron protagonismo Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y Pablo Biró (Pilotos), ambos alineados con el moyanismo. Al margen de las posturas y las divisiones, el sector aeronáutico es particularmente sensible a la conflictividad gremial porque basta con que adhiera una sola rama para que la actividad se detenga.
Detrás de la pulseada entre Aerolíneas y los gremios
La pulseada entre Aerolíneas Argentinas y los gremios aeronáuticos se extiende mucho más allá de la pelea por un incremento salarial y la posible privatización de la aerolínea estatal. Para ambas partes está en juego la redefinición de la política aerocomercial y un cambio en las condiciones laborales, con reducción de costos, flexibilización de leyes y controles y hasta el posible final de los convenios colectivos.
Los gremios clásicos y tradicionales rechazan de manera unánime la decisión de abrir cada vez más rutas a las low cost, a las que consideran como un desafío a su poder de representación. No poder afiliar a los trabajadores de las líneas de bajo costo inquieta a los sindicalistas. Leen con preocupación que se agranda el mercado, pero que se les achica su negocio, según interpretan fuentes oficiales.
El Gobierno se encontró en la justicia laboral con un obstáculo en su intento por neutralizar a los sindicatos de esta actividad. En un fallo de primera instancia, el Juzgado de Trabajo N° 42, a cargo de Ricardo Hierrezuelo, dejó sin efecto los decretos presidenciales que establecían al servicio aeronáutico como esencial. Hierrezuelo reforzó su argumento con la resolución del Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que blinda el derecho de huelga y lo considera legítimo.
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, un histórico habitué de las conferencias anuales de la OIT, reconoció en reserva que instrumentar la esencialidad no sería una tarea sencilla. Si se resuelve en el corto plazo la judicialización del decreto, la cartera laboral debería convocar a una comisión de garantías para acordar la implementación de la esencialidad. La comisión estaría integrada por dos representantes de la compañía (en este caso, Aerolíneas Argentinas), dos representantes sindicales y dos académicos vinculados al derecho laboral.
Cordero ya definió que el experimentado abogado Guillermo Comadira presida la comisión en caso de conformarse. De no alcanzar un acuerdo entre las partes, la Secretaría de Trabajo podría intervenir de manera directa. “¿Cómo definimos qué avión sale y cuál no?”, se preguntaron en un despacho oficial. “Si no cumplen con las conciliaciones obligatorias podría haber medidas contra los gremios, desde sanciones económicas hasta la quita de la personería gremial”, respondió Cordero recientemente frente a un auditorio de estudiantes. Surge un problema ante el paro de transporte del miércoles próximo: los aeronáuticos tienen agotadas las instancias de conciliación, por lo que en ese sector la huelga sería inevitable.
Pasajeros varados y nuevo paro confirmado
En el comunicado emitido para ratificar el paro de transportes del próximo 30 de octubre, el conflicto aeronáutico ocupa un lugar de relevancia entre los argumentos esbozados. “Es en reclamo al ajuste impulsado por el gobierno de Milei, el aumento de los boletos tras la quita de subsidios, el intento de privatización de Aerolíneas Argentinas, el ataque a los jubilados y en rechazo al aumento de la pobreza”, consignaron.
La llamada Mesa Nacional del Transporte confirmó la medida de fuerza tras un encuentro que fue encabezado por Moyano, escoltado por su hijo Pablo. Participaron Omar Maturano (La Fraternidad), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Brey (Aeronavegantes) y Biró (APLA), expulsado días atrás del directorio de Aerolíneas Argentinas, otro capítulo de la disputa.
“En su doble rol de dirigente del gremio APLA y como director de la compañía, tan solo este año, Biró participó y promovió 13 medidas de fuerza contra la aerolínea, muchas de ellas escudadas en supuestas asambleas informativas que en realidad eran paros encubiertos. Como agravante, y ante los esfuerzos de la compañía por mitigar el impacto de estas acciones en los planes de viaje de sus pasajeros, las medidas fueron adaptadas por los gremios para provocar el mayor daño posible en la operación, corriendo los horarios de las protestas para afectar la mayor cantidad de vuelos posibles”, acusó la empresa.
Las imágenes de pasajeros varados durante jornadas interminables por las medidas de fuerza se convirtieron este año en postales del complejo conflicto, que sigue latente y abre nuevos frentes. El próximo miércoles se pueden volver a repetir.
Nicolás Balinotti,LA NACION,Política
POLITICA
La cárcel de Devoto pasó a manos del Gobierno nacional y avanza el traslado de los presos al penal de Marcos Paz

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmaron el acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El documento habilita una nueva etapa para trasladar a los detenidos alojados en la cárcel de Devoto y desocupar el establecimiento ubicado en la Ciudad de Buenos Aires.
La nueva unidad penitenciaria, construida en territorio bonaerense, quedará bajo la órbita nacional una vez finalizada. El Ministerio de Seguridad Nacional tendrá a su cargo la preparación de las instalaciones y la organización del operativo para movilizar a la población carcelaria, junto con los equipos necesarios para el funcionamiento del nuevo destino.
La mudanza todavía no tiene fechas definidas, pero el Gobierno ordenó que las fuerzas involucradas elaboren un plan operativo conjunto. La planificación deberá contemplar el perfil criminológico de cada detenido, los recorridos terrestres, la custodia de los inmuebles y la prevención de incidentes durante todo el desplazamiento.
El acuerdo para dejar sin detenidos el penal de Devoto forma parte de un convenio entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires. La entrega del complejo de Marcos Paz permitirá trasladar a la totalidad de las personas privadas de la libertad alojadas en el establecimiento porteño y avanzar en el cierre de esa prisión.

El nuevo penal tendrá capacidad para 2.240 detenidos. La infraestructura incluye cuatro unidades, un edificio administrativo, un área de salud, espacios para visitas, salas de videoconferencia para internos y profesionales, un gimnasio y un sector educativo destinado a talleres de trabajo y capacitación laboral.
También contará con un campus de módulos de alojamiento distribuidos en cinco sectores independientes, con canchas de fútbol y áreas para huertas. Habrá un espacio específico para la distribución de raciones alimentarias y dependencias para los programas y servicios vinculados con el comando de seguridad interna.
Un comando para custodiar el traslado hacia Marcos Paz
El Ministerio de Seguridad Nacional dispuso la creación de un Comando Unificado Federal para planificar, coordinar y ejecutar el traslado. La conducción general estará a cargo del director nacional del Servicio Penitenciario Federal, que deberá coordinar las acciones entre el personal penitenciario y las Fuerzas Federales de Seguridad.
La estructura funcionará dentro del Comando Unificado Federal creado en mayo de 2024 mediante la Resolución N.º 403. La nueva medida fue formalizada a través de la Resolución 1018/2026 y prevé un dispositivo específico para el desplazamiento entre Devoto y el partido bonaerense de Marcos Paz.

La mesa de trabajo estará integrada por representantes de la Secretaría de Seguridad Nacional, la Subsecretaría de Despliegue Territorial, la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios y el Servicio Penitenciario Federal. También participarán la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional Argentina, la Prefectura Naval Argentina y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
El esquema habilita la convocatoria de otros organismos nacionales según sus competencias e invita a los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires y de la Provincia de Buenos Aires a designar representantes con capacidad de decisión operativa. La intervención de ambas jurisdicciones busca asegurar la cooperación en la custodia del trayecto y de los establecimientos involucrados.
El plan deberá proteger al personal penitenciario, a las autoridades participantes, a los internos y a la población civil de las zonas alcanzadas por el operativo. También deberá establecer mecanismos de respuesta ante contingencias, con vigilancia perimetral en las dos cárceles y control de los corredores viales utilizados para el traslado.

La firma del acta reunió además a la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; al jefe de Gabinete, Diego Santilli; al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; al ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, y a la legisladora de la Ciudad, Pilar Ramírez. Participaron igualmente el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny, y el ministro de Justicia local, Gabino Tapia.
Una obra reactivada tras cinco años de paralización
La construcción del complejo de Marcos Paz comenzó hace ocho años y permaneció detenida durante cinco. Las obras fueron reactivadas en diciembre de 2024 por la gestión porteña, que avanzó con su finalización para cumplir el convenio firmado entre las jurisdicciones en 2018.
Jorge Macri supervisó el predio de 80 hectáreas del Centro Penitenciario Federal VII cuando la obra se encontraba en su etapa final. El jefe de Gobierno sostuvo entonces que la cárcel permitiría trasladar a los detenidos de Villa Devoto y atender el reclamo vecinal por el cierre de ese establecimiento.
“La cárcel de Marcos Paz está casi lista y se la vamos a entregar a la Nación, tal como lo habíamos acordado”, afirmó Macri. El mandatario agregó que la obra posibilitaría avanzar con la desocupación de Devoto.
El acuerdo entre Monteoliva y Giménez incluyó además la posibilidad de incorporar módulos de alojamiento en los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y de la Unidad 19, ambos en Ezeiza. Esas estructuras permitirán sumar plazas permanentes para hasta 400 detenidos.
La puesta en funcionamiento de Marcos Paz y la ampliación prevista en Ezeiza apuntan a incrementar la capacidad del Servicio Penitenciario Federal y a descomprimir las comisarías y alcaidías porteñas. El complejo fue diseñado bajo estándares nacionales e internacionales de seguridad, tratamiento penitenciario y habitabilidad, mientras el Gobierno prepara el traslado y la desocupación definitiva de Devoto.
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POLITICA
La CGT se movilizó en defensa de la industria y advirtió: “La lucha se va a seguir profundizando”

La CGT retomó este jueves su plan de lucha con una movilización en defensa de la industria nacional, en donde sus líderes advirtieron que “la lucha se va a seguir profundizando” si no hay rectificaciones en la política socioeconómica del Gobierno.
La marcha, que comenzó pasadas las 15, tuvo lugar ante la Secretaría de Industria de la Nación, en la avenida Julio Roca 651, donde confluyeron las columnas de los distintos sindicatos, aunque, como en anteriores concentraciones, la presencia de los manifestantes no fue tan masiva como anunciaban sus organizaciones.
Entre los gremios que movilizaron más gente se destacaron la UOCRA, SMATA, Camioneros, Alimentación, Comercio, Sanidad, UPCN, Bancarios y Obras Sanitarias, entre otros.
Para graficar la importancia de la protesta, hubo discursos de los 3 cotitulares cegetistas, Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros): hablaron desde un escenario que se instaló sobre la calle.
En el escenario estuvieron, además del triunvirato cegetista, Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN), Héctor Daer (Sanidad), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Juan Pablo Brey (aeronavegantes), Sergio Palazzo (bancarios), Hugo Benítez (textiles), Pablo Flores (AFIP) y Omar Plaini (canillitas), entre otros.
Hubo ausencias de algunos importantes dirigentes como Armando Cavalieri (Comercio), quien estuvo en la calle con su gente; Sergio Romero (UDA), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Julio Piumato (judiciales). La curiosidad fue la presencia del ex presidente Eduardo Duhalde en el escenario, junto con la máxima dirigencia de la CGT.
En su discurso, Argüello dijo que “ya no alcanza con las palabras” y anticipó que “sabemos cuando va a tronar el escarmiento y no falta mucho para ello”.

Sola, por su parte, afirmó que la convocatoria era para “ejercer nuestro legítimo derecho de reclamarle a un gobierno que tiene un proyecto económico que no nos incluye y que busca el enriquecimiento de unos pocos”.
“Es mentira que hay una economía con dos velocidades, como dice el ministro de Economía -agregó-. Hay dos economías diferentes: una economía para los más ricos y una economía para el pueblo empobrecido, con un proyecto industrial que han tratado de desmantelar en todas y cada una de las decisiones de cada funcionario, desde el ministro de Desregulación hasta el ministro de Economía y el presidente Javier Milei”.
Luego, Jerónimo fue terminante al efectuar una advertencia al Gobierno: “O cambian su estrategia de modelo de país económico, que lo único que hace es expulsar a los argentinos a la pobreza y agudiza su situación, o la lucha se va a seguir profundizando. No estamos dispuestos a entregar las banderas”.
A la vez, le hizo un fuerte reclamo a la dirigencia opositora al exigir que “la política que se deje de joder y que se ponga al frente de los problemas estructurales que demanda la sociedad argentina” porque, si no, “el pueblo se va a enojar y lo va a pasar por encima”. “Necesitamos el compromiso de la dirigencia política del campo nacional y popular”, precisó.
Los líderes cegetistas se reunieron a las 14 en el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), en la avenida Belgrano 665, y marcharon juntos dos cuadras hasta el lugar de la convocatoria, cuya consigna fue “Las Malvinas son argentinas; la industria nacional también”.

Además, se leyó un documento con críticas a las políticas de administración libertaria: en el texto se alerta sobre “un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia” y advierte que “estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el FMI en función de intereses que no son los nuestros”.
“Un modelo -agrega la CGT- que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos”.

La movilización fue decidida hace una semana durante la reunión ampliada de la mesa chica cegetista, que deliberó en la sede de la UOCRA, donde no se habló de avanzar en el quinto paro general contra el Gobierno.
De esa forma, la CGT se diferenció de las dos CTA, con las que comparten un plan de lucha desde el 22 de julio, que ya anunciaron una serie de marchas que terminarán a fines de octubre con un paro general.
En el encuentro cegetista también se resolvió un “acompañamiento” a la Marcha Federal Universitaria, que tendrá lugar el 15 de octubre, a la que irán también otros sectores sindicales, políticos y sociales.
Serán las últimas medidas de la CGT antes de la visita del Papa León XIV a la Argentina, del 8 al 11 de noviembre, adonde los sindicalistas donde esperan que el sucesor de Francisco brinde señales que puedan interpretarse inequívocamente como críticas a la política socioeconómica de la administración libertaria.

Qué dice el documento de la CGT
El diagnóstico de situación es claro: estamos ante un gobierno que lleva adelante un modelo político, económico y social monitoreado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en función de intereses que no son los nuestros.
Un modelo que está destruyendo el sistema productivo nacional, sobre todo el de las pequeñas y medianas empresas, con aumento de la desocupación, deterioro de los ingresos y de las condiciones laborales, brutal caída del consumo interno y signos claros de recesión; alta presión impositiva, desplome de la inversión, falta de financiamiento y costos desmedidos de los servicios públicos.
Las consecuencias también son claras y están a la vista: una situación social angustiante, creciente pobreza y marginalidad; cientos de miles de hogares con carencias alimentarias severas y un endeudamiento familiar descontrolado que dispara graves alarmas en materia de salud mental; jubiladas y jubilados en condiciones de precariedad existencial que no pueden comprar siquiera sus medicamentos; personas con discapacidad sin atención; desfinanciamiento del sistema de salud, del sistema educativo, de la investigación científica, de la obra pública, de la infraestructura vial y del transporte. En definitiva, un deterioro general de la calidad de vida de la población que pone en riesgo la paz y la convivencia.
Hoy nos movilizamos en defensa de la industria nacional para visibilizar la realidad del sector productivo y alertar sobre la difícil situación que atraviesa, en especial la de las pymes, principal sostén del empleo. Este achicamiento no sólo involucra quebrantos empresariales, sino que también implica un daño que agudiza las dificultades en la cadena de pagos y debilita los entramados productivos regionales. No estamos proponiendo una economía cerrada, sino la necesidad de configurar una apertura comercial inteligente, en función de nuestros recursos y de nuestras posibilidades, pero con la certeza de que ningún país se desarrolla sin industria.
No hay dos velocidades en este programa económico vigente: hay dos economías. Una, para muy pocos, concentrada en sectores que capturan la mayor parte de la renta. Y la otra, la de la microeconomía popular, que transitamos cotidianamente las grandes mayorías, donde «la plata no alcanza» y la situación de las y los trabajadores —ocupados, subocupados, precarizados y desocupados— es cada vez peor.
Este gobierno ya ha dado claras muestras de que las argentinas y los argentinos no son su prioridad. En su fanatismo ideológico, todos los días confirma su insensibilidad, su falta de empatía y la clausura de toda posibilidad de diálogo institucional.
Por tanto, en defensa de una Argentina con producción, desarrollo y trabajo digno, nos cabe la tarea de organizar allí donde todavía no hay organización y de construir alternativas consistentes, políticamente confiables y participativas, capaces de conmover y contener a todas aquellas personas y organizaciones que no queremos convalidar este estado de cosas: el de un país para unos pocos.
Frente a estas propuestas del «sálvese quien pueda», nosotros proponemos otra idea de sociedad, donde la dignidad del trabajo, como experiencia solidaria de intercambio y colaboración, siga siendo una construcción colectiva a favor del bien común y del desarrollo personal y familiar, en el marco de una comunidad integrada
POLITICA
El Papa en Luján: las invitaciones que va a hacer Kicillof y los enviados de Milei a la misa en territorio opositor

A un mes de la llegada del papa León XIV (que hoy anunció que deberá operarse de un nódulo en un pulmón), la dirigencia local se prepara para participar de una visita que quedará en la historia del país por décadas y décadas. ¿Qué funcionario querría perderse esa foto? La Iglesia intenta de todas las formas posibles despolitizar el desembarco del Sumo Pontífice a la Argentina, un país atravesado por sus disputas ideológicas.
La misa que el Papa dará en la plaza de la Basílica Nuestra Señora de Luján, la patrona de la Argentina, aparece a esta hora como aquella en la que el peronismo tendrá su presencia más numerosa. Se hará el miércoles 11 de noviembre, a las 10, y los anfitriones son dos integrantes del Partido Justicialista (PJ): el gobernador Axel Kicillof y el intendente Leo Boto.
Sin embargo, desde la Casa Rosada confirmaron a que también enviarán su comitiva a esa última ceremonia religiosa que encabezará León en su gira acá.
“Vamos a invitar a toda la política bonaerense”, anticiparon fuentes del gobierno de la provincia de Buenos Aires a sobre los planes para la misa en Luján.
Según pudo averiguar este medio, en principio al gobierno de Axel Kicillof le habilitaron entre 300 y 350 plazas para realizar las invitaciones que él quiera.
Voces al tanto aseguraron a este medio que el llamado no va a ser exclusivo para dirigentes peronistas, preponderantes en la PBA. “Se va a hacer una invitación institucional a intendentes y legisladores de todos los sectores”, afirmaron.
El número inicial de “pulseritas” disponibles para la gestión de Kicillof parece bastante amplio en una primera mirada, pero para la cantidad de integrantes que tiene la dirigencia bonaerense se queda corto. Por eso, el gobierno bonaerense intenta negociar más espacio.
“Entre intendentes y legisladores ya cubrís más de 300 lugares. Si querés sumar representantes sindicales o empresariales, mínimo 500 personas”, calcula una voz de peso en el esquema peronista provincial.
La semana que viene, el gobierno de Kicillof tiene en agenda una reunión interna de organización, en la que se repasará el paso a paso del operativo que está montándose para el arribo de León XIV a tierras bonaerenses. Los representantes más activos del gobernador en estas tareas son su jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; y su ministro de Seguridad, Javier Alonso.
Dentro del gobierno provincial hay referentes de organizaciones sociales devotas de la Virgen del Luján (con la que suelen encabezar sus movilizaciones), que confluyen dentro de la UTEP, de fuertes nexos con los curas villeros. Algunos de esos dirigentes, que tienen cargos en la gestión bonaerense, están a la espera del encuentro interno para saber cómo participar de la misa masiva. “Vamos a articular para que salga todo prolijo”, afirman.
Por su parte, el gobierno de Javier Milei -anfitrión nacional del papa León en esta visita de Estado del 8 al 11 de noviembre- también tendrá su representación en Luján. El Presidente y Kicillof apuestan a la polarización para competir uno contra otro en las elecciones de 2027.
De acuerdo a lo que pudo saber de fuentes oficiales de la Casa Rosada, hasta ahora está previsto que al menos cuatro funcionarios de Milei participen de la misa en la Provincia.
Dicen en el Gobierno que Diego Santilli será uno de los que esté ahí. El jefe de Gabinete aspira a competir para gobernador bonaerense por La Libertad Avanza (LLA) el año próximo y es el exponente más representativo que tiene la gestión nacional en ese territorio.
También desembarcará en Luján el secretario de Prensa, Fabián Fernández, otro conocedor de la política bonaerense, que nació en Valentín Alsina y que trabajó en la comunicación de la intendencia de Lanús junto a Néstor Grindetti.
Asimismo, a Luján irán el canciller Pablo Quirno y el secretario de Culto, Agustín Caulo.
Quirno y Caulo serán los representantes de Milei en las tres misas.
Sin embargo, de esas tres instancias, el gobierno nacional tendrá su máximo despliegue en la primera ceremonia, a realizarse el lunes 9, a las 11.30, en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
Allí, según confirmaron de momento fuentes oficiales, estarán el presidente Javier Milei y todo su gabinete de ministros.
En Córdoba, el martes 10, también habrá representación nacional, para la misa en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea). A Quirno y Caulo, por los planes que manejan hasta ahora en Balcarce 50, se sumará la secretaria general, Karina Milei, que centraliza bajo su mando la organización de la llegada del Papa al país.
La acompañará, asimismo, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, oriunda de esa provincia y mano derecha de la hermana presidencial en el diseño del operativo de recepción. También la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de nexo con la Iglesia por las tareas de su cartera.
Por ahora, en el Gobierno no confirman la presencia de Milei ni en Luján ni en Córdoba, aunque aclaran sobre las comitivas: “Puede haber cambios”.
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