POLITICA
Preocupación en el peronismo del interior por la interna entre los Kirchner y Kicillof: “No somos una alternativa”
“Estamos preocupados. Perdemos aceite por todos lados. No logramos armar una alternativa. Los libertarios retoman la iniciativa y nos van a dejar lejos. La realidad es que no somos una opción”. La confesión de la mano derecha de un gobernador peronista reproduce las sensaciones que se anidan en el peronismo del interior del país. La interna entre Axel Kicillof y la familia Kirchner rompe los límites en forma constante y empieza a generar preocupación afuera de la provincia de Buenos Aires.
En cada distrito hay dificultades en la convivencia del peronismo. En algunas más lógicas que otras. No hay realidades color de rosa. En Tucumán, por ejemplo, la relación entre el gobernador Osvaldo Jaldo y el ex mandatario Juan Manzur pasa por un pésimo momento. En Santa Fe, en cambio, subsisten rispideces, pero se trabaja con el objetivo común de construir la unidad electoral. Pero en Buenos Aires la situación escaló a un ritmo tan vertiginoso que el daño sobre la la fuerza política se agigantó.
La batalla campal de palabras y acusaciones muestra a un peronismo enloquecido, histérico, donde cada sector tiene su estrategia hacia adelante y donde no hay unidad de criterio para acumular fuerzas. En vez de sumar horas articulando una opción electoral diversa y sólida, pierden horas poniendo sobre la mesa los resquemores del pasado e intentando que Axel Kicillof haga lo que no quiere hacer. Y ahí está estancada la discusión. Cada vez con menos matices y más odio.
“Qué necesidad de hacer esto, qué torpeza. Lo que está pasando es un desastre. Necesitamos un peronismo nacional fuerte. Si todo esto es para sacarnos culpas del pasado, nos podemos pasar la vida haciéndolo. ¿A quién le sirve esto? A nadie», se quejó un diputado nacional del norte argentino.
Desde las provincias, el conflicto bonaerense se ve como una discusión lejana para el día a día de la gente y preocupante para la realidad del peronismo en su conjunto. No solo que no ven unidad, sino que tampoco divisan una salida al conflicto interno de poder que tiene el kirchnerismo. Lo único que saben es que las fricciones bonaerenses repercuten en el armado nacional y dificultan la construcción, a esta altura del calendario, de un proyecto electoral.
“Están jugando a cosas distintas. Unos están planteando apostar al poder, que es el sector de Kicillof, mientras que del otro lado están viendo cómo hacen para que en la agenda de Axel sean un elemento central. Es altamente nocivo porque terminan lastimando a la competitividad de todos”, reflexionó un histórico dirigente del peronismo del interior.
Hay una carga fuerte de negatividad en las mirada de los peronistas de las provincias. Lo único que atenúa esas proyecciones es la distancia de tiempo que hay con las elecciones. “Es preferible que esto pase ahora y no el año que viene. El tema es que si esto nos sucede en febrero o marzo del 2027, va a ser difícil la situación”, sostuvo el mismo dirigente, con larga trayectoria en las filas del justicialismo.
Aparecen estas miradas a futuro algunas hipótesis válidas como que Cristina Kirchner, al final del camino, termine generando un acuerdo con Kicillof o que las diferencias se diriman en unas PASO, donde el candidato ganador quede legitimado por los votos. Lo que atormenta a todos es la incapacidad del peronismo para poder ser una oposición sólida, que no quede anclada en las discusiones internas y que no se autoflagele todas las semanas.
“Nos estamos comiendo entre nosotros. Es un peronismo caníbal. Si la tregua no existe, vamos a perder las elecciones. Hoy el peronismo no tiene un candidato que represente a todos”, afirmó un senador nacional del centro del país. Las miradas son diversas en el territorio, pero de norte a sur hay un concepto compartido: la interna está destruyendo al peronismo nacional.
En las provincias miran el fenómeno bonaerense como parte de un cambio de ciclo en el kirchnerismo. Y, al mismo tiempo, aceptan que, cuando lleguen las elecciones locales, cada cual atenderá su juego. En otras palabras, la mayoría de los gobernadores va a desdoblar los comicios provinciales y tratarán de aislarlos de la pelea que atraviesa al justicialismo a nivel nacional. Si cada uno mira su quintita y las peles continúan, entonces el proyecto nacional encontrará limitaciones varias.
Existe en algunos jugadores políticos la idea de que la necesidad de todos de volver al poder va a ser más fuerte que las rencillas internas. Otros creen que el camporismo prefiere jugar a perder y que piensa en una candidatura propia para el 2031. Asumen, en esa proyección, que es imposible que respalden a Kicillof, el principal precandidato que hoy tiene el peronismo.
Una tercera posición pretende que el gobernador bonaerense desarme el conflicto en una reunión con Cristina Kirchner y ponga fin al fuego cruzado. Cada uno tiene sus argumentos, pero todos miran desde afuera. No quieren quedar contamitados por una guerra que sienten que no les pertenece.
En el kicillofismo hay una línea bajada por el Gobernador de no responder los ataques de La Cámpora. En el cristinismo aumentan la presión para que Kicillof visite a CFK y mejore la convivencia interna. La relación se volvió completamente inviable y, por momentos, disparatada. Es un enfrentamiento sin límites claros y sin sentido para las mayorías.
Un gobernador del peronismo fue escueto en la definición de la realidad actual que se vive en el escenario bonaerense: “Están rifando el armado de un proyecto de futuro por la disputa del poder momentáneo”. Incrédulos de lo que están presenciando, en el peronismo de las provincias tratan de convencerse que la interna algún día se frenará. No saben cómo ni cuándo. Solo apuestan al pragmatismo de los actores y al olor a poder que se respire en el inicio del proceso electoral.
POLITICA
Flávio Bolsonaro se sumó al conflicto entre Milei y Lula: la respuesta del mandatario argentino
Flávio Bolsonaro, el senador por Río de Janeiro y candidato presidencial de la oposición en Brasil, se metió este jueves en el conflicto entre Javier Milei y Lula da Silva y acusó al Gobierno de su rival de “fabricar una crisis” con los otros países de la región.
A través de un comunicado publicado en X bajo la firma del “futuro presidente de Brasil”, Bolsonaro repudió “con vehemencia” la decisión de Lula de bajar el nivel de la representación diplomática con la Argentina, a la que definió como “nación hermana, nuestro mayor socio comercial en América del Sur y amiga histórica del pueblo brasileño”.
En su descargo, el legislador del Partido Liberal sostuvo que la ruptura con Buenos Aires “no es un hecho inevitable”, sino “el resultado directo de una política exterior ideologizada y confrontativa” que, según su acusación, generó tensiones con tres países de la región en pocos meses: Estados Unidos, Paraguay y ahora la Argentina. En esa línea, afirmó: “Ningún gobierno de la historia reciente logró aislar tanto a Brasil en tan poco tiempo”.
El senador también cuestionó el uso político del discurso oficial sobre la “defensa de la dignidad nacional”, al que calificó de instrumento de propaganda, y fue más allá: “La soberanía y el prestigio de Brasil no se protegen con bravatas electoralistas ni rupturas diplomáticas. Se protegen con una economía fuerte, capacidad de negociación y una política exterior comprometida con los intereses permanentes de la Nación”. Además remarcó que la escalada fue unilateral, dado que el Gobierno argentino ya había señalado que no tomaría represalias frente a la decisión de Brasilia.
El mensaje de Bolsonaro, el principal rival de Lula en los próximos comicios de octubre, vinculó la crisis con la Argentina al desgaste regional de la izquierda y fue tajante: “El proyecto del Foro de San Pablo está colapsando en América Latina. Los regímenes que apadrinó (…) trajeron miseria, éxodo y violencia a sus pueblos, y ahora caen uno a uno”.
A su vez, el hijo del expresidente brasileño también apuntó contra el costo económico de la crisis y aseguró que sus consecuencias no las pagará el Gobierno que la generó: “Lo pagarán el productor rural, el industrial, el exportador y el trabajador brasileño, que dependen de estas relaciones para producir, vender y emplear, y que no participaron de las decisiones políticas que provocaron esta crisis”.
Un mensaje directo a Javier Milei
Bolsonaro cerró su comunicado con una promesa de campaña: “A partir de 2027, volveremos a tratar a nuestros vecinos como socios, no como adversarios ideológicos, y reconstruiremos los puentes con la Argentina, Paraguay, Estados Unidos y todas las naciones libres del continente”. Y dedicó las últimas líneas a Milei, a quien llamó “mi estimado amigo”: “Esta crisis no es entre nuestras naciones, es obra de un gobierno en su etapa final. Habrá paz y prosperidad para nuestros pueblos”.
El Presidente argentino no tardó en reaccionar y reposteó el comunicado de Bolsonaro en su cuenta de X, acompañado por las banderas de la Argentina y Brasil, un gesto que profundiza el acercamiento entre el mandatario libertario y la oposición brasileña.
Leé también: En plena crisis con el gobierno de Lula, diputados de La Libertad Avanza recibirán a referentes de Bolsonaro en un foro político
La tensión bilateral escaló el martes, cuando Brasil resolvió no reenviar a su embajador, Julio Bitelli, a Buenos Aires y bajó el nivel de la relación diplomática a encargado de negocios tras las reiteradas descalificaciones de Milei contra Lula, a quien llegó a calificar de “corrupto” y “ladrón”.
Flavio Bolsonaro, Javier Milei, Lula Da Silva
POLITICA
Caso fentanilo: los chats reveladores que complicaron a las jefas de la Anmat y las alusiones a Mario Lugones
La exjefa de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) Nélida Agustina Bisio y la exdirectora del Instituto de Medicamentos Gabriela Mantecón Fumadó están presas desde anteayer, acusadas de haber sido parte de una maniobra de contaminación de fentanilo que provocó al menos 90 muertes. Declararon ayer, durante horas, ante el juez Ernesto Kreplak y la fiscal Laura Roteta, que ahora analizan esas indagatorias para avanzar con el caso.
Las dos funcionarias eran de carrera. Bisio fue la jefa del máximo organismo de control de alimentos y medicamentos desde que asumió Javier Milei hasta el 5 de enero de 2026, cuando esta causa penal llevaba ya más de siete meses. Mantecón Fumadó fue removida de su cargo el 21 de agosto de 2025. Ella contestó ayer decenas de preguntas de los investigadores y dijo que Mario Lugones, ministro de Salud, era informado de las decisiones que se tomaban sobre el laboratorio Ramallo y HLB (productora y comercializadora del fentanilo contaminado) porque todo lo importante se lo reportaban a él. Declaró que el ministro había promovido el cierre del laboratorio, según informaron fuentes que conocieron el contenido de su indagatoria.
Uno de los chats descubiertos se relaciona con esta declaración. “Solo en dos palabras decime si esto da para cierre porque Mario pregunta”, le dijo Bisio a Mantecón. Es un chat del 26 de marzo de 2025. Pero según declaró Mantecón, Lugones seguía el tema desde tiempo antes.
El dictamen de Roteta, fiscal del caso, y de Sergio Rodríguez, el responsable de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, les imputa a Visio y Mantecón Fumadó un delito muy grave, que reprime el envenenamiento o adulteración de medicamentos con una pena de entre 10 y 25 años cuando resultare muerta alguna persona.
Expedientes administrativos en poder de la Justicia y los chats obtenidos de los teléfonos secuestrados determinaron a los fiscales a avanzar contra Bisio y Mantecón Fumadó con una sospecha clara: que ellas les dieron “cobertura estatal” a laboratorios que no cumplían con los estándares mínimos para funcionar pese a que sabían que estaban en riesgo las vidas de decenas de pacientes. El resultado fue la mayor tragedia sanitaria investigada en la historia de la justicia argentina.
Antes de que el fentanilo contaminado saliera del laboratorio Ramallo (la primera partida fue entregada el 30 de enero de 2025), las funcionarias habían recibido un informe de dos inspectoras de la Anmat que revisaron el lugar entre noviembre y diciembre de 2024, detectaron serias irregularidades y les recomendaron a sus jefas, el 3 de enero, que prohibieran toda la producción de ese laboratorio y ordenaran retirar del mercado drogas elaboradas allí.
Pasó más de un mes hasta que Bisio y Mantecón Fumadó tomaron medidas. ¿Qué pasó en ese lapso? La Justicia detectó que el 14 de enero de 2025, las dos funcionarias se reunieron con Ariel García Furfaro (para los investigadores, está probado que los García son los dueños en las sombras de los laboratorios Ramallo y HLB, “en rigor, un mismo laboratorio”) y otras dos personas de la empresa y les ofrecieron no avanzar contra ellos, a cambio de que presentaran un “plan de acción”. Un día después, el 15 de enero, hubo una nueva reunión de los empresarios con Mantecón Fumadó. De acuerdo con las pruebas de la causa, en ese encuentro ella recibió el plan de acción y les dijo a las autoridades de HLB que las iba a ayudar a “conseguir por otro lado” rótulos y prospectos que la empresa no estaba pudiendo obtener.
Según los chats descubiertos, las autoridades de la Anmat informaron que tenían un informe que recomendaba prohibir la producción, pero que no iban a hacerlo. “Re bien predispuestas ambas, las dos”, dice un mensaje de “Victoria” (García), que había participado de la reunión del 14 de enero en “Av de Mayo”, la sede de la Anmat, celebrando la actitud de las funcionarias a cargo de controlarlos.
Finalmente, el 10 de febrero, Bisio y Mantecón Fumadó firmaron la “carta de advertencia” que prohibió toda la producción de Ramallo y la publicaron el 24 de febrero. Ese mismo día, Mantecón Fumadó avanzó con la orden de retiro del mercado de las drogas. Recién entonces se enteraron los hospitales y sanatorios de que algo no estaba bien. Ya era tarde. La primera venta de fentanilo contaminado había sido el 30 de enero y la primera colocación de la droga que provocó una muerte, el 8 de febrero.
Consulta al ministro
Consultada ayer sobre por qué habían demorado tanto en firmar la carta que frenó la producción de Ramallo, Mantecón Fumadó declaró que, en los primeros días de enero, cuando recibió el resultado de la inspección, ella lo remitió a Bisio quien, a su vez, también lo elevó. Según Mantecón Fumadó, su jefa supuestamente lo consultó con el ministro Lugones, que le respondió -siempre según dijo Mantecón que le dijo Bisio- que avanzaran, pero con cautela. Mantecón uso este argumento para justificar la reunión de enero con los dueños del laboratorio.
De acuerdo con el dictamen de la fiscalía, las demoras de las autoridades continuaron incluso después de haber frenado la producción de Ramallo porque no frenaron la comercialización y circulación de las drogas. Desde el 24 de febrero, distintas droguerías y hospitales se comunicaron con el Iname preguntando si podían usar los lotes del laboratorio Ramallo. En un chat en poder de la Justicia, una técnica del organismo le pregunta a su jefa, Mantecón Fumadó, qué debían responder.
Ella le dice que había que ver si estaban identificados los lotes que no se podían comercializar y la técnica le contestó que eran “todos” los elaborados en el laboratorio Ramallo. “Es un montón de guita que está en la calle”, se lamentó entonces la jefa del Iname.
Para la fiscalía, en este chat resulta “evidente que la preocupación de Mantecón Fumado en este caso no fue proteger la salud de la sociedad, sino evitar posibles pérdidas económicas que pudieran sufrir las empresas de los hermanos García”. Sobre todo, porque la técnica le advirtió luego: “Es peligroso. Una persona que reporte evento adverso o se muera es nuestra responsabilidad. No podemos demorar la respuesta”. Y su jefa le respondió: “Sí, lo sé”.
El 2 de mayo, todo empezó a salir a la luz, según la reconstrucción hecha en el expediente. El Hospital Italiano de La Plata informó a la Anmat que en abril habían tenido un brote de Klebsiella Pneumoniae MLB y Ralstonia Picketti. El 6 de mayo reportó las primeras muertes y todo indicaba que no había existido un contagio intrahospitalario porque los pacientes no habían compartido habitaciones ni médicos. La jefa de farmacia del hospital detectó que a nueve personas fallecidas se les había aplicado fentanilo. El proveniente del laboratorio HLB dio positivo de esas bacterias.
El 11 de mayo, la Anmat prohibió el uso de las drogas de ese lote de fentanilo y ordenó finalmente su recupero. El 12 de mayo, realizó la denuncia penal que dio origen a esta causa. Para entonces, los muertos por el fentanilo contaminado en distintos hospitales y sanatorios del país eran ya 63, cifra que se elevaría a 90 en las semanas siguientes. Murieron desde una beba de 7 meses hasta un hombre de 90. En Rosario fallecieron 36 personas; en Santa Fe, 20; en La Plata, 18; en Córdoba, seis; en Formosa, cinco; en Río Cuarto, dos; también dos en la ciudad de Buenos Aires y uno en Bahía Blanca. Hay además 46 heridos de gravedad.
Viejas señales
Las señales de alerta estaban a la vista desde hacía años. Entre noviembre y diciembre de 2024 se hicieron las inspecciones en Ramallo, pero de acuerdo con la causa judicial, las advertencias sobre las malas prácticas de este grupo empresario, que produjo el fentanilo contaminado, databan de al menos 2023. Ese año, un organismo del Iname dijo, sobre el laboratorio HLB, que implicaba un riesgo sanitario para la población y solicitó la realización de una inspección al laboratorio que -según el dictamen de los fiscales- nunca se llevó a cabo.
En cuanto al laboratorio Ramallo -que producía exclusivamente para HLB- recién el 28 de noviembre de 2024 comenzó la inspección. Un día antes, se le dio aviso a la empresa. En la investigación no está claro aún si ese aviso correspondía. Sus directivos apuraron entonces un operativo de limpieza y emprolijamiento de la situación que quedó registrado en los grupos de WhatsApp de los empleados y directivos del laboratorio. Incluyó desde indicarles a los empleados que no podían comer en el lugar hasta una orden para que se llevaran “los residuos peligrosos a un pallet a la salida del transfer a depósito”. Sin embargo, eso no alcanzó porque, así y todo, las inspectoras detectaron, y dejaron asentadas ya entonces por escrito, las malas condiciones en las que funcionaba el laboratorio.
presas desde anteayer,Declararon ayer,Ariel García Furfaro,operativo de limpieza y emprolijamiento,Paz Rodríguez Niell,Fentanilo Mortal,Conforme a
POLITICA
Uno por uno, qué senadores votaron a favor y cuáles en contra de la Ley de Propiedad Privada
${status}
`;
}
function createCard(item, borderColor) {
const card = document.createElement(«div»);
card.className = «vs2__card»;
const fotoWrap = document.createElement(«div»);
fotoWrap.className = «vs2__foto»;
if (borderColor) {
fotoWrap.style.borderColor = borderColor;
} else {
fotoWrap.style.opacity = «0.3»;
fotoWrap.style.border = «none»;
}
const img = document.createElement(«img»);
img.loading = «lazy»;
img.decoding = «async»;
img.alt = «foto-senador»;
img.src = » + (item.url_foto || «»);
img.addEventListener(«error», () => {
img.style.opacity = «0.35»;
}, {
once: true
});
fotoWrap.appendChild(img);
const nombre = document.createElement(«p»);
nombre.className = «vs2__nombre»;
nombre.textContent = String(item.nombres || «»).toLowerCase();
const apellido = document.createElement(«p»);
apellido.className = «vs2__apellido»;
apellido.textContent = String(item.apellido || «»).toLowerCase();
const bloque = document.createElement(«span»);
bloque.className = «vs2__bloque»;
bloque.textContent = String(item.bloque || «»);
card.appendChild(fotoWrap);
card.appendChild(nombre);
card.appendChild(apellido);
card.appendChild(bloque);
return card;
}
function seatClass(kind) {
if (kind === «AFIRMATIVO») return «vs2__seat–afirmativo»;
if (kind === «NEGATIVO») return «vs2__seat–negativo»;
if (kind === «ABSTENCIÓN») return «vs2__seat–abstencion»;
if (kind === «AUSENTE») return «vs2__seat–ausente»;
return «vs2__seat–empty»;
}
function hemicicloParams(which) {
if (which === «big») {
return {
centerX: 300,
baseY: 450,
rows: 5,
seatsPerRow: [21, 18, 16, 11, 6],
verticalOffset: 2,
radiusStart: 300,
radiusStep: 55
};
}
return {
centerX: 300,
baseY: 450,
rows: 5,
seatsPerRow: [21, 18, 16, 12, 7],
verticalOffset: 0,
radiusStart: 170,
radiusStep: 30
};
}
function computeRowSeatCounts(seatsPerRow, totals) {
const totalSeats = seatsPerRow.reduce((a, b) => a + b, 0);
return seatsPerRow.map(seatsInRow => {
const exact = {
AFIRMATIVO: (totals.AFIRMATIVO / totalSeats) * seatsInRow,
NEGATIVO: (totals.NEGATIVO / totalSeats) * seatsInRow,
«ABSTENCIÓN»: (totals[«ABSTENCIÓN»] / totalSeats) * seatsInRow,
AUSENTE: (totals.AUSENTE / totalSeats) * seatsInRow
};
const floor = {
AFIRMATIVO: Math.floor(exact.AFIRMATIVO),
NEGATIVO: Math.floor(exact.NEGATIVO),
«ABSTENCIÓN»: Math.floor(exact[«ABSTENCIÓN»]),
AUSENTE: Math.floor(exact.AUSENTE)
};
let assigned = floor.AFIRMATIVO + floor.NEGATIVO + floor[«ABSTENCIÓN»] + floor.AUSENTE;
let diff = seatsInRow – assigned;
const rems = [{
k: «AFIRMATIVO»,
r: exact.AFIRMATIVO – floor.AFIRMATIVO
},
{
k: «NEGATIVO»,
r: exact.NEGATIVO – floor.NEGATIVO
},
{
k: «ABSTENCIÓN»,
r: exact[«ABSTENCIÓN»] – floor[«ABSTENCIÓN»]
},
{
k: «AUSENTE»,
r: exact.AUSENTE – floor.AUSENTE
},
].sort((a, b) => b.r – a.r);
while (diff > 0) {
for (const it of rems) {
if (diff <= 0) break;
floor[it.k] += 1;
diff–;
}
}
return floor;
});
}
function renderHemiciclo(which, totals) {
const el = byRole(which === «big» ? «hemiciclo-big» : «hemiciclo-small»);
if (!el) return;
el.innerHTML = «»;
const p = hemicicloParams(which);
let rowSeatCounts = computeRowSeatCounts(p.seatsPerRow, totals);
const maxSeatsInRow = p.seatsPerRow[0];
for (let col = 0; col < maxSeatsInRow; col++) {
for (let row = 0; row < p.rows; row++) {
if (col >= p.seatsPerRow[row]) continue;
const seatsInThisRow = p.seatsPerRow[row];
const radius = p.radiusStart – row * (p.radiusStep – p.verticalOffset);
const angleRange = Math.PI;
const angleStep = (seatsInThisRow > 1) ? angleRange / (seatsInThisRow – 1) : 0;
const angle = (Math.PI – angleRange) / 2 + col * angleStep;
const x = p.centerX + radius * Math.cos(angle);
const y = p.baseY – radius * Math.sin(angle);
let kind = «EMPTY»;
if (rowSeatCounts[row].AFIRMATIVO > 0) {
kind = «AFIRMATIVO»;
rowSeatCounts[row].AFIRMATIVO–;
} else if (rowSeatCounts[row].NEGATIVO > 0) {
kind = «NEGATIVO»;
rowSeatCounts[row].NEGATIVO–;
} else if (rowSeatCounts[row][«ABSTENCIÓN»] > 0) {
kind = «ABSTENCIÓN»;
rowSeatCounts[row][«ABSTENCIÓN»]–;
} else if (rowSeatCounts[row].AUSENTE > 0) {
kind = «AUSENTE»;
rowSeatCounts[row].AUSENTE–;
}
const seat = document.createElement(«div»);
seat.className = «vs2__seat » + seatClass(kind);
seat.style.left = x + «px»;
seat.style.top = y + «px»;
el.appendChild(seat);
}
}
}
function populateFilters(data) {
const selProv = byRole(«select-provincia»);
const selBloq = byRole(«select-bloque»);
if (!selProv || !selBloq) return;
const provSet = new Set();
const bloqSet = new Map(); // bloque -> full
data.forEach(r => {
if (r.provincia) provSet.add(r.provincia);
if (r.bloque) bloqSet.set(r.bloque, r.bloque_full || r.bloque);
});
Array.from(provSet).sort().forEach(p => {
const opt = document.createElement(«option»);
opt.value = p;
opt.textContent = p;
selProv.appendChild(opt);
});
Array.from(bloqSet.entries())
.sort((a, b) => String(a[0]).localeCompare(String(b[0])))
.forEach(([code, full]) => {
const opt = document.createElement(«option»);
opt.value = code;
opt.textContent = `${full} (${code})`;
selBloq.appendChild(opt);
});
}
function renderFiltered(data, field, value, targetEl) {
targetEl.innerHTML = «»;
const rows = data.filter(r => value === «all» || r[field] === value);
const order = [«AFIRMATIVO», «NEGATIVO», «ABSTENCIÓN», «AUSENTE»];
const colorBy = {
AFIRMATIVO: «#00A377»,
NEGATIVO: «#c90808»,
«ABSTENCIÓN»: «#444″,
AUSENTE: null
};
order.forEach(voto => {
rows.filter(r => normalizeVoto(r.voto) === voto).forEach(r => {
targetEl.appendChild(createCard(r, colorBy[voto]));
});
});
}
function wireUI(data) {
// toggles
$$(‘[data-role=»section»], [data-role=»filter-provincia»], [data-role=»filter-bloque»]’).forEach(sec => {
const btn = sec.querySelector(‘[data-role=»toggle»]’);
if (!btn) return;
btn.addEventListener(«click», () => {
const open = sec.getAttribute(«data-open») !== «true»;
openPanel(sec, open);
});
});
// abrir por defecto secciones principales, y dejar filtros cerrados
$$(‘[data-role=»section»]’).forEach(sec => openPanel(sec, true));
$$(‘[data-role=»filter-provincia»], [data-role=»filter-bloque»]’).forEach(sec => openPanel(sec, false));
// go top
const goTop = byRole(«go-top»);
if (goTop) {
goTop.addEventListener(«click», () => root.scrollIntoView({
behavior: «smooth»
}));
const obs = new IntersectionObserver((entries) => {
entries.forEach(e => {
goTop.style.display = e.isIntersecting ? «block» : «none»;
});
}, {
threshold: 0.1
});
obs.observe(root);
}
// filtros
const selProv = byRole(«select-provincia»);
const selBloq = byRole(«select-bloque»);
const provOut = byRole(«provincia-results»);
const bloqOut = byRole(«bloque-results»);
if (selProv && provOut) {
selProv.addEventListener(«change», (e) => {
renderFiltered(data, «provincia», e.target.value, provOut);
const sec = byRole(«filter-provincia»);
if (sec) openPanel(sec, true);
});
}
if (selBloq && bloqOut) {
selBloq.addEventListener(«change», (e) => {
renderFiltered(data, «bloque», e.target.value, bloqOut);
const sec = byRole(«filter-bloque»);
if (sec) openPanel(sec, true);
});
}
}
async function init() {
setLoaded(false);
const csvUrl = root.dataset.csvUrl;
if (!csvUrl) {
const summary = byRole(«summary»);
if (summary) summary.innerHTML = `
Error: falta data-csv-url
`;
return;
}
try {
const Papa = await ensurePapa();
Papa.parse(csvUrl, {
download: true,
header: true,
skipEmptyLines: true,
complete: function(res) {
const data = (res && res.data) ? res.data : [];
// panels por voto
const panelByVote = {};
$$(‘[data-role=»section»]’).forEach(sec => {
const voto = sec.getAttribute(«data-voto»);
const panel = sec.querySelector(‘[data-role=»panel»]’);
if (voto && panel) panelByVote[voto] = panel;
});
const counts = {
AFIRMATIVO: 0,
NEGATIVO: 0,
«ABSTENCIÓN»: 0,
AUSENTE: 0
};
const colorBy = {
AFIRMATIVO: «#00A377»,
NEGATIVO: «#c90808»,
«ABSTENCIÓN»: «#444″,
AUSENTE: null
};
data.forEach(row => {
const voto = normalizeVoto(row.voto);
if (!counts.hasOwnProperty(voto)) return;
counts[voto]++;
const panel = panelByVote[voto];
if (panel) {
panel.appendChild(createCard(row, colorBy[voto]));
}
});
// counts en UI
$$(‘[data-role=»count»]’).forEach(el => {
const k = el.getAttribute(«data-kind»);
if (k && counts.hasOwnProperty(k)) el.textContent = String(counts[k]);
});
// hemiciclo + summary
renderHemiciclo(«big», counts);
renderHemiciclo(«small», counts);
renderSummary(counts);
// filtros + ui
populateFilters(data);
wireUI(data);
setLoaded(true);
// recalcular heights en secciones abiertas
$$(‘[data-role=»section»]’).forEach(sec => openPanel(sec, true));
}
});
} catch (err) {
console.error(err);
const summary = byRole(«summary»);
if (summary) {
summary.innerHTML = `
Error: ${escapeHtml(err.message || err)}
`;
}
}
}
init();
})();
-
ECONOMIA2 días agoDólar hoy en vivo: a cuánto se negocian todas las cotizaciones minuto a minuto este miércoles 5 de agosto
-
POLITICA8 horas agoLa oposición cuestionó a Benegas Lynch por su empresa para vender campos a extranjeros y el senador libertario se defendió
-
POLITICA2 días agoBrasil retira a su embajador en la Argentina: qué consecuencias tiene la medida diplomática
