CHIMENTOS
Rochi Igarzábal reveló el estremecedor momento que vivió tras la muerte de Ernestina Pais: “Me decía que estaba bien”

Había una canción. Una canción de Julieta Venegas que Rochi Igarzábal y Ernestina Pais escucharon juntas una noche, volviendo del teatro, las dos dentro de un auto, las dos llorando. Se llama “Todo está aquí”. Lo que pasó con esa canción tres días después de la muerte de Ernestina es lo que Igarzábal fue a contar al programa Perros de la Calle, que conduce Andy Kusnetzoff por Urbana Play, y lo que estuvo a punto de quebrarla al aire.
Rochi Igarzábal contó en Perros de la Calle una secuencia de coincidencias que vivió tres días después de la muerte de Ernestina Pais y que vinculó con la canción “Todo está aquí”, de Julieta Venegas, que ambas habían escuchado juntas antes del accidente.
Igarzábal y Pais protagonizaban juntas El Divorcio del año, junto a Fabián Vena, Juan Palomino y Guillermina Valdés. Eran compañeras de escenario, pero también amigas. “Éramos muy pegotas nosotras”, recordó la actriz. En esa noche de vuelta del teatro, las dos iban en el auto “muy sensibles”, pusieron el MTV Unplugged de Julieta Venegas y “cantaban a los gritos”. En un momento, Igarzábal le contó a Ernestina que “Todo está aquí” la había inspirado a escribir una canción para su hija Lupe, que incluirá en su próximo disco. “Las dos medio llorando escuchando la canción porque es una canción muy linda, piano y voz de Julieta”, relató.
Esa conversación quedó suspendida en el tiempo cuando, el 26 de junio, Ernestina Pais murió a los 54 años tras ser embestida por una formación del Tren de la Costa mientras se dirigía al teatro para una nueva función. Un joven vecino de la zona fue la primera persona en acercarse a asistirla tras el impacto. Alcanzó a escucharla repetir “no me toquen, no me toquen” antes de que dejara de respirar.
El lunes siguiente, tres días después de la tragedia, Igarzábal fue a hacerse un espinograma por una dolencia en la columna. En la sala de espera había otras dos personas: una señora mayor y una chica de su edad. La señora se sentó a su lado, la miró y le preguntó: “Disculpame, ¿vos sos amiga de Ernestina?”. Cuando Igarzábal respondió que sí, la mujer le dijo: “Mi hijo fue la última persona que estuvo al lado de ella. La vio en los últimos segundos de vida”. Y agregó: “Disculpame que te diga esto, pero es una nada tenerte acá sentada al lado. Te vi en las redes sociales y mi hijo está muy, muy movilizado por la situación”.

Entonces llamaron a la señora. Entró a su turno y la sala quedó en silencio. Fue en ese momento cuando la chica que estaba sentada cuatro asientos más allá, con su hijito, empezó a cantar en voz alta: “Todo está aquí, todo está…”. La misma canción. La de Julieta Venegas. La del auto. La de las dos llorando. “Se me erizó la piel de una manera”, describió Igarzábal, que tuvo que hacer una pausa para no quebrarse al aire: “Ah, voy a llorar chicos. Bueno, no quiero… Es muy temprano”.
La actriz interpretó esa cadena de coincidencias como una señal. “No sé si creen en estas cosas, pero yo sentí que me estaba diciendo que ella estaba bien, ella estaba bien”, dijo. Kusnetzoff quebró el silencio que se hizo en el estudio y completó la idea en voz baja: “Sentís que estaba ahí”. “Sí”, confirmó ella. Contó que desde ese día Julieta Venegas pasó a ocupar “un lugar central” en su vida. A un mes de la muerte de su amiga, Igarzábal publicó un video hablando del duelo: “Esta es mi primera vez duelando a una amiga”. Y sobre lo que queda de quienes ya no están, escribió: “Hoy tenemos la maldita fortuna de poder escuchar voces que ya no están en un audio de algún chat o miles de selfies de momentos que parecían mínimamente cotidianos”. La obra que las unía, El Divorcio del año, se desintegró tras la tragedia.
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CHIMENTOS
La impactante foto durante un show de Oasis en Buenos Aires que ganó un concurso mundial: “Valió la pena”

No están Liam ni Noel Gallagher sobre el escenario. Tampoco hay guitarras, pantallas gigantes ni una toma frontal de la banda. La imagen que llevó a Oasis en Argentina a los Abbey Road Music Photography Awards 2026 pone el foco en otra escena: un joven con una remera blanca del grupo, rodeado por una multitud que salta, canta y se mueve al ritmo del recital en el estadio de River.
La fotografía, tomada por el artista Joshua Halling durante la segunda fecha que Oasis ofreció en Buenos Aires en noviembre de 2025, fue ganadora en la categoría Music Moment of the Year.
Con un encuadre vertical y una composición que transmite el movimiento de la multitud, la postal se convirtió en una de las imágenes más comentadas de la edición. En el centro de la escena aparece el fanático, vestido con una remera blanca con el logo de Oasis, mientras a su alrededor se forma un pogo que ocupa casi toda la fotografía. El desenfoque de las personas que lo rodean, sumado a las manos en alto y los cuerpos apretados entre sí, reconstruye desde la tribuna la intensidad de aquellas noches en el Monumental.
La organización de los premios describió la escena como la de un seguidor de Oasis retratado “en medio de una supernova”. La definición apunta a un aspecto que diferencia a la imagen de otras fotos de recitales: el protagonista no es el artista, sino el público. En ese gesto, la fotografía logra sintetizar una parte de la experiencia que marcó el regreso del grupo británico a los escenarios.
Halling compartió en su momento la noticia de su nominación a través de su cuenta de X, donde explicó que la foto no fue producto de una toma inmediata. El fotógrafo permaneció en el mismo sitio durante varios minutos hasta que el encuadre alcanzó la forma que buscaba.


“Siempre es un honor ser reconocido por capturar una gira o un momento en el tiempo en particular, pero tener una foto como esta en consideración para un premio Abbey Road realmente resume el puro caos, la unidad, la energía y la alegría que el año pasado trajo a tantas personas de todo el mundo en un solo fotograma”, escribió Halling, oriundo de Manchester al igual que los líderes de la banda.
Luego dio más detalles sobre el momento en que obtuvo la imagen. “Pasé unos buenos 10 minutos posado en el mismo lugar esperando a que este encuadre encajara durante la segunda fecha de Oasis Argentina y valió totalmente la pena la espera”, afirmó.
El trabajo fue realizado desde uno de los sectores altos del estadio con un lente de 300 milímetros. Desde esa distancia, Halling encontró una perspectiva que permitió aislar al joven de remera blanca entre cientos de personas y, al mismo tiempo, mostrar la dimensión de la convocatoria. La fotografía no revela dónde está el escenario ni qué canción sonaba. El centro está puesto en la reacción colectiva.
La foto de la fecha argentina quedó entre las cinco seleccionadas para Music Moment of the Year, junto con trabajos que documentaron algunos de los episodios musicales más difundidos del último año.
Entre las finalistas figuraban una imagen de Harriet T K Bols que muestra a Oasis detrás de escena durante su penúltimo recital en el estadio de Wembley. También fue seleccionada una fotografía de Jenn Devereaux sobre la actuación de Kendrick Lamar en el show de medio tiempo del Super Bowl.




La lista se completa con una imagen de Jessie Morgan tomada en un concierto de Lambrini Girls y con una postal de Jack Oliver que registró a Charli XCX mientras quemaba la bandera de su etapa “brat” durante su presentación en Glastonbury.
La edición 2026 de los premios recibió más de 24.500 fotografías de 42 países. Entre las obras elegidas en las distintas categorías también aparecen registros de Fontaines D.C., FKA Twigs, Tame Impala, Yungblud, Florence + The Machine, Billy Idol, Geese y Amyl and the Sniffers.
La ceremonia se realizó este 24 de septiembre y correspondió a la quinta edición de los Abbey Road Music Photography Awards, una premiación impulsada por el emblemático estudio londinense para reconocer la fotografía vinculada a la música en vivo, los retratos de artistas y las escenas detrás de escena.
Tras la difusión, la imagen de Halling recibió mensajes de seguidores que repararon en el lugar que ocupa el público dentro de la composición. Uno de ellos destacó que “la mística de la foto es el detalle de que casi nadie tiene el teléfono en la mano, sino que están viviendo el momento”.
Otro usuario escribió: “Está muy merecido, solo mira ese tiro, es la perfección. Felicidades por ser finalista”. Entre las reacciones también apareció una lectura que resumió el efecto de la imagen: “Es para tapa de disco. Es increíble que viendo esta foto no se sabe para qué lado está el escenario. Todos re contra viviendo la música y el momento. Hermoso retrato”.
La escena, registrada durante la segunda fecha de Oasis en Buenos Aires, instaló a la Arghentina, y a River Plate en paerticular, como escenario del momento visual más impactante no sólo de la gira de reunión Live ’25, sino de la escena mundial.
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CHIMENTOS
¡Fuego! Se llama Nahuel Leona Bustos, tiene 32, juega en los Yacarés, la Selección Argentina de waterpolo, y lo eligieron el más fachero de los Suramericanos: «Más lindo que Vicuña»

En Buenos Aires pasan medio de largo, pero Rosario, Santa Fe y Rafaela están revolucionadas por la disputa de los Juegos Suramericanos, una justa deportiva que reúne a competidores llegados desde todos los rincones del continente. A medida que avanzan las distintas pruebas se van generando, también, otras disputas, otros «torneos»: por ejemplo, la infaltable búsqueda del participante más fachero de todos.
Candidatos hubo muchos, incontables, casi todos los deportistas suelen tener cuerpos trabajados y físicos extremadamente llamativos. Horas, días, semanas, meses y años de gimnasio, de entrenamiento y de disciplina corporal y alimentaria suelen lograr esos «lomazos» que arrancan suspiros y gestos de admiración. Mucho más cuando se calzan esas ropas cortitas y bien ceñidas al cuerpo.
Aspirantes, está dicho, hubo un montón, pero «elegido» fue uno: las redes sociales, y por abrumadora mayoría, decidieron que Nahuel Leona Bustos, jugador argentino de waterpolo, se sentara en el trono del preferido tanto por las chicas como por los hombres: literalmente hubo unanimidad en cuanto a que encendió el fuego sagrado de los elogios y las palabras de alto voltaje.
Nahuel Leona Bustos tiene 32 años y juega en «Los Yacarés», la selección argentina de Waterpolo. Así como las chicas del hockey son «Las Leonas», las del voley «Las Panteras», los muchachos del rugby son «Los Pumas» o los del fútbol para no videntes «Los Muerciélagos», los pibes que se tiran a la pileta de natación para llevar la pelota de un lado al otro con la mano reciben ese nombre: Los Yacarés.
SE LLAMA NAHUEL LEONA BUSTOS, TIENE 32, JUEGA EN LOS YACARES, LA SELECCION ARGENTINA DE WATERPOLO, Y LO ELIGIERON EL MAS FACHERO DE LOS SURAMERICANOS
Nahuel tiene una historia de vida fuerte y que es común a la de muchos argentinos. Tras la crisis de 2001 con «corralito» y cinco presidentes en una semana, sus padres decidieron emigrar a España, donde toda la familia vive desde entonces. Nahuel intentó desarrollarse deportivamente. Primero como futbolista, pero cuando ya no pudo seguir se tiró a la pileta y se convirtió en uno de los mejores «boyeros» (posición en «la cancha») de la madre patria. Podría haber jugado para España, pero eligió representar a la Argentina.
Juega en Ceuta, una ciudad que fue noticia en todo el mundo hace poco tiempo por la llegada masiva de inmigrantes marroquíes. Para que lo eligieran el más fachero («Es más lindo que Vicuña» llegaron a opinar) fue clave un video que se viralizó tras la victoria de Argentina 17-10 sobre Colombia. Dijo unas cuantas cosas, pero la gente no reparó mucho en sus palabras, sino en su físico y en su facha. ¡Agua bendita!



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El sorpresivo cambio de look de Santiago del Moro tras la final de Gran Hermano: “Se vienen vacaciones”

Santiago del Moro eligió un cambio de imagen para marcar el inicio de sus vacaciones tras la final de Gran Hermano Generación Dorada. El conductor publicó una foto frente al espejo, con la cabeza rapada, y acompañó la imagen con un mensaje que asoció el cambio de imagen con el descanso que comenzó después de siete meses al aire con el reality de Telefe.
La postal apareció en sus redes sociales en los días posteriores al cierre de una temporada que lo tuvo al frente de las galas y de las emisiones diarias. “Rapado a full, se vienen vacaciones”, escribió Santiago del Moro junto a la fotografía en la que dejaba atrás su peinado reconocido para mostrar una imagen distinta.
El cambio llegó al término de un ciclo intenso de trabajo. Durante los últimos meses, Del Moro condujo Gran Hermano Generación Dorada, la edición del programa de convivencia que ocupó buena parte de la programación de Telefe. Con la final ya realizada, el conductor tomó una pausa en su agenda televisiva, aunque mantiene sus actividades en radio.
La despedida temporal de la pantalla fue uno de los temas que el propio Del Moro abordó tras el final del programa. De acuerdo con lo que contó, planea aprovechar el receso para compartir tiempo con su familia luego del estrés que significa conducir un programa diario. Sus hijas, explicó, le habían pedido que se tomara vacaciones después de la exigencia que implicó conducir el ciclo durante siete meses.
El corte de pelo funcionó como la primera señal visible de esa etapa. Lejos de presentar el cambio como parte de una campaña o de un personaje televisivo, Del Moro lo asoció directamente con el comienzo de los días libres. La imagen se difundió mientras sus seguidores reaccionaban al aspecto del conductor, que dejó atrás su estilo habitual.
Aunque se alejará por un tiempo de la televisión, no se desconectará por completo de sus compromisos profesionales. Santiago del Moro continuará al frente de su programa El club del Moro en La 100, por lo que la modificación de su rutina estará centrada, sobre todo, en la ausencia de las emisiones televisivas, lo que le permitirá ordenar una agenda que durante la temporada estuvo dominada por las transmisiones del reality.

El futuro laboral del conductor también comenzó a generar versiones una vez concluida la edición de Gran Hermano. El programa de convivencia se tomará un descanso de la pantalla y, en ese escenario, surgieron rumores sobre una posible participación de Del Moro en otros formatos de la señal.
Uno de los nombres que circuló fue Got Talent Argentina, certamen que Telefe emitió en 2023 con Lizy Tagliani en la conducción. Del Moro no confirmó su incorporación, aunque manifestó que tiene interés en asumir desafíos diferentes. La posibilidad permanece en el terreno de las versiones, sin un anuncio oficial de la emisora sobre su próxima grilla ni sobre la figura que conduciría el ciclo.

El conductor ya tiene experiencia en formatos de competencia y entretenimiento fuera de la casa de Gran Hermano. Antes de la nueva etapa del reality, condujo MasterChef Celebrity y Quién quiere ser millonario, dos programas con dinámicas muy distintas entre sí. Esa trayectoria alimentó las especulaciones sobre qué proyecto podría encarar durante la pausa de Gran Hermano.
El cierre de la temporada también despejó otra versión que había circulado en torno a su carrera. Del Moro descartó un eventual desembarco en América, por lo que sus próximos pasos televisivos se mantienen vinculados a Telefe. La definición reduce las alternativas que se mencionaban mientras el conductor finalizaba su participación en Gran Hermano.
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