CHIMENTOS
Rolando Graña y Giselle Krüger se casaron por iglesia tras 16 años juntos: “Bendito Dios por encontrarnos en el camino”

Rolando Graña y Giselle Krüger celebraron su boda religiosa este sábado 23 de agosto en la Parroquia Jesús Sacramentado, del barrio de Almagro, tres años después de su casamiento civil y tras una relación que atravesó más de una década de convivencia, trabajo compartido y una hija en común. La ceremonia tuvo un formato íntimo, con la presencia del círculo familiar más cercano.
La noticia se conoció a partir de una publicación de Giselle Krüger en redes sociales, donde compartió imágenes del casamiento y repasó parte de la historia de la pareja. “Bendito Dios por encontrarnos en el camino… ¡Nos casamos!”, escribió. En ese mismo mensaje recordó que llevaban 16 años de conocerse, 13 de convivencia y 3 desde el civil.



La relación entre Rolando Graña y Krüger tuvo su punto de partida en el ámbito profesional. Ella estudiaba periodismo y trabajaba en Blockbuster cuando lo contactó para hacerle una entrevista para una materia. Tiempo después, tras el cierre de la empresa, volvió a comunicarse con él para pedirle una oportunidad laboral. Graña se desempeñaba entonces como gerente de Noticias de América y ese vínculo derivó en el trabajo conjunto dentro de la redacción.
Con el paso de los años, esa cercanía profesional se transformó en pareja. La relación sentimental comenzó en 2014 y más tarde se consolidó con el nacimiento de Alina en 2018, la hija que tienen en común. Graña ya era padre de Juan, Tadeo y Ema, fruto de de su primer matrimonio; y de Adolfina y Cordelia, las hijas que tuvo con la escritora Cielo Latini, por lo que la llegada de la niña amplió una familia ensamblada.




Alina, hoy de 8 años, volvió a ocupar un lugar central en uno de los momentos más importantes de sus padres. Durante la ceremonia religiosa acompañó a la pareja hasta el altar, tal como ya había tenido participación destacada en el casamiento civil de abril de 2023.
Otro de los hitos de esta historia llegó en 2022, cuando Graña le propuso casamiento a Krüger durante un viaje a Nueva York. Ella misma compartió entonces la noticia en sus redes sociales con un mensaje en tono personal: “Mi mejor amigo le propuso casamiento a la mujer que más amó en toda su vida. O sea, yo. ¡Nos casamos!”.
La boda religiosa cerró así un proceso que había comenzado con aquella propuesta, siguió con la firma del civil y quedó pendiente por cuestiones de agenda. Este fin de semana, la pareja finalmente concretó ese paso en una celebración reservada.




La novia eligió un vestido muy distinto a los tradicionales para la ceremonia. Giselle Krüger optó por un conjunto de tres piezas en satén de seda, compuesto por corset, pantalón y capa. El diseño, firmado por Jorge Sandoval Designer, presentó una paleta en degradé del marrón chocolate al beige.
El estilismo se completó con un collar artesanal de piedras naturales en tonos ámbar y marrones, además de un peinado suelto con ondas suaves y maquillaje de Flavia Martínez.




En distintas apariciones públicas, ambos habían dejado ver el tono del vínculo. Krüger definió al periodista con una frase que volvió a circular tras la boda: “detrás de ese hombre, que presenta los casos más terribles y da los datos más duros en el noticiero, se esconde un alma hermosa”. Graña, por su parte, había resumido su mirada sobre la vida en común con otra definición: “Con Giselle tengo ese balance. Nuestros días son buenos”. La publicación con la que Krüger anunció el casamiento cerró con otra frase dirigida a su esposo: “Vamos por más”.

La boda religiosa terminó de sellar una relación que nació en el trabajo, creció con los años y se consolidó en familia. Esta vez, el paso pendiente llegó en una celebración íntima, compartida con quienes forman parte de su vida cotidiana.
Fotos: Instagram/ Alejandro Poggi
CHIMENTOS
Así será Dale Match, el nuevo programa de Tinelli en Infobae: «Vamos a cerrar el día con una sonrisa»

Marcelo Tinelli no le teme a las convenciones. “Martes 13 hicimos treinta y cinco años de programas y nos fue bárbaro”, dijo el conductor entre risas al contar que eligió esa fecha para el debut de su nuevo ciclo. Así que desde el martes 13 de octubre, cuando termine el programa de Gonzalo Aziz, en el canal de stream de Infobae comenzará Dale Match: un ciclo de entretenimiento, humor y actualidad que irá de lunes a jueves a partir de las 21 horas, y cerrará la programación diaria de Infobae en Vivo.
El nombre combina dos referencias que Tinelli explicó en una charla con Teleshow: el “Dale” que define su manera de encarar los proyectos, y el “Match”, que asocia a un momento de la cultura popular argentina ligado al humor televisivo. “El ‘dale’ me parece que tiene que ver con nosotros. Y el ‘match’ linkea mucho a la gente a un momento donde estaba bien, donde la pasaba bien, donde había un momento de humor, un momento de reunión en familia”, explicó. La combinación también remite, de forma directa, a Videomatch, el ciclo que condujo durante décadas en la televisión abierta. Y hay una definición suya que resume la filosofía del ciclo: “El rey es el contenido. Puede ser del año 1990 o de anoche. ¿Dónde lo ponés? Eso es lo que cambia”. El objetivo, dijo, es tan simple como concreto: “Vamos a cerrar el día con una sonrisa”.

La idea de Dale Match tiene antecedentes concretos en el trabajo que Tinelli realizó con Infobae durante el último Mundial de Clubes. Lo que comenzó como contenido deportivo para redes fue incorporando imitaciones y humor hasta que, según el propio conductor, le recordó al Videomatch de sus comienzos. “Arrancamos con los highlights y después terminamos metiendo humor. Una cosa medio videomatchesca. Me hacía acordar al Videomatch del comienzo”, recordó.
Desde entonces, la idea de hacer un programa de cierre del día para Infobae quedó en pie. Tinelli señaló que el CEO y fundador del medio, Daniel Hadad, siempre mantuvo esa visión: “Daniel siempre tenía la idea de hacer el cierre del día. El deporte, fundamental, el deporte y el humor. Cerramos con una sonrisa la noche”. El conductor también hizo propia esa lógica: “Yo tengo muy incorporada la costumbre de ser el que cierra la transmisión. En Telefé yo cerraba. Termina un día a la una, otro a la una y cuarto. Hasta el switcher master nos decía ‘vamos a dormir’”, ríe.

El ciclo contará con un panel que Tinelli describió como una “orquesta”: Anita Martínez, Diego Castro, Carito Müller, Baulo y Pachu, este último dos veces por semana. Roberto Peña sumará imitaciones desde afuera de la mesa. “Somos cinco. Todos podemos ser conductores: puede ir el plano para allá, después para el otro costado. Si digo ‘voy al baño’, esto sigue”, describió Tinelli para diferenciar la dinámica del streaming de la televisión tradicional.
Sobre Martínez fue enfático: “Me parece una de las mejores comediantes. La miro y ya me río. Tiene el código, ese humor que puede joder. Me pega unas gastadas. Y tiene muchísimos personajes”. A Pachu lo eligió por una razón más instintiva: “Me hace reír mucho ya mirarlo”. Castro, conocido por su paso por Luzu TV, le genera una afinidad que Tinelli describió así: “Hablo con Diego como si nos conociéramos de toda la vida. Hay un acercamiento, una afinidad. Es una persona un poco más adulta que Baulo, hay dos mundos diferentes ahí”.
Sobre Müller, adelantó un seguimiento que el programa hará de cerca: “Está embarazada. Su objetivo en diciembre es ser mamá otra vez. Ya tenemos los ginecólogos detrás de ella”, dijo con humor. Y sobre Baulo —quien se prepara para una pelea de boxeo en el evento Párense de manos— anticipó: “Vamos a acompañarlo en la preparación. Ahí tenemos un tema: deporte, boxeo”. Tinelli lo descubrió siguiendo el ciclo de streaming de los Mernoschetti. “La rompían y me encantaba verlo. Lo miraba”, contó.

Dale Match tendrá varias secciones. “30 segundos de fama” dará lugar a personas del público general que quieran mostrar una habilidad o protagonizar situaciones insólitas en ese lapso, con un contador visible en pantalla. “Puede ser una bizarreada o alguien que aparezca con un gran talento”, anticipó el conductor. “La gran chance” apuntará a cantantes aficionados —jóvenes, chicos del interior— con una lógica similar a segmentos que Videomatch tuvo en sus primeras temporadas. “Darle una oportunidad a la gente joven, a chicos que puedan venir a cantar, y la historia de vida, y que vienen del interior”, explicó Tinelli.
También habrá cámaras ocultas de reacción grabadas en la calle, con actores y generadores de contenido como protagonistas. Cada emisión tendrá, en principio, una cámara con entre siete y ocho situaciones breves. Los integrantes del equipo explicaron que los protagonistas serán caras nuevas —el anonimato es condición necesaria para que el formato funcione— y que el estilo rescata algo que se perdió en televisión: “Se dejaron de hacer porque quienes las hacían, como Freddy Villarreal por ejemplo, se habían hecho muy conocidos”.
Otra sección contempla reacciones del propio Tinelli y su equipo a materiales de archivo de Videomatch. El conductor explicó que este contenido ya circula orgánicamente en redes, donde los seguidores le mandan clips y le preguntan qué piensa de lo que hizo en otras épocas. El programa también prevé invitados que puedan sumarse al panel y cerrar con una actuación musical en la tarima del estudio. Tinelli mencionó a Lali como ejemplo: “Viene de invitada un rato y termina cantando. Tenemos armado ese espacio para eso”.

El programa se grabará en los estudios de La Corte, con Gaspar Bidart como director. La producción general estará a cargo de Adrián “El Mono” Mustone. El equipo mezcla colaboradores históricos —Pato Vergara, el Negrito Luengo, Matías Amaya y María Goma— con profesionales del streaming, entre ellos Malena Rondina.
Bidart, el director, tiene un vínculo particular con el universo Tinelli: de joven iba a la puerta de Ideas del Sur en las vacaciones de invierno esperando sacarse una foto con el equipo. Actualmente trabaja como sonidista de Nico Occhiato y dirige el programa de Diego Leuco en Luzu TV. “Es un capo total”, asegura Tinelli. El estudio contará con cinco cámaras robóticas controladas por joystick y dos portátiles para eventuales salidas al exterior.
La escenografía fue diseñada con madera como material predominante, con una tarima para actuaciones en vivo y pantallas integradas al diseño. Mustone la describió como un guiño al espíritu del viejo estudio de Videomatch, adaptado al formato del streaming. En cuanto al estilismo del conductor, lo lleva adelante, como es costumbre, Elbio “El Bichi” Casciano.
Tinelli resumió así lo que busca con Dale Match: “Tengo la sensación de que nunca me fui a ningún lado. Estoy habitando diferentes lugares. Como que agrandé la casa, ¿entendés?”. Y agregó, con la misma lógica que atraviesa todo el proyecto: “La construcción la estamos llevando de a poco. Infobae generó una comunidad en las noticias. Ahora esa gente va a poder ver también un programa de entretenimiento”.
CHIMENTOS
¡Drama y crisis! Tuli Acosta reveló el trauma que sufre por su escándalo con Luck Ra y La Joaqui: “Lloro todo el tiempo”

La historia que durante meses tuvo a Tuli Acosta en el ojo de la polémica parece empezar a quedar atrás. En medio de la fuerte repercusión que generó el romance de La Joaqui y Tiago PZK, la influencer se fue despegando de a poco de la novela. Y ahora habló de lo mucho que sufrió tras ser relacionada con Luck Ra, en el momento más fuerte de la historia, llevándose una lluvia de críticas y hate por ser la supuesta tercera en discordia.
Invitada al programa de Moria Casán este viernes, Tuli se mostró mucho más tranquila después de haber quedado envuelta inesperadamente en la separación de Luck Ra y La Joaqui. «Por suerte ya no tengo nada que ver yo, no sé si el hate bajó porque la gente sigue opinando», comenzó diciendo sobre la repercusión que aún generan aquellas versiones.
Lejos de mostrarse indiferente al respecto, Acosta reconoció que en aquel entonces los comentarios tuvieron un impacto emocional importante. «El que lo quiere seguir creyendo que lo crea, son cosas que se instalan en la mente del humano. Si piensan eso de mí tampoco les afecta pensarlo, no soy prioridad en su vida y a mí no me va a sacar capacidad de seguir creando. Yo lloro todo el tiempo y por este tema el doble», confesó.
Ahora, con la sensación de que finalmente está saliendo de una historia que nunca quiso protagonizar, Tuli siente que ahora su palabra tiene más peso. «Creo que ya he hablado lo suficiente y siempre hablo cuando se me nombra a mí, esta vez gracias a Dios la gente me está sacando de donde nunca tuve que estar. Estoy contenta por la paz de saber que si antes mi palabra no tenía peso ahora sí la puedo tener».
QUÉ PASÓ REALMENTE ENTRE TULI ACOSTA Y LUCK RA: LA NOCHE QUE DURMIERON JUNTOS
La relación de Tuli Acosta y Luck Ra fue objeto de sospecha, cuando fue señalada como la tercera en discordia en la relación que el cantante mantenía con La Joaqui. En una anterior visita al programa de Moria, la bailarina ya había intentado ponerle punto final a esas versiones y explicó por qué consideraba que había sido señalada injustamente.
“Yo creo que todo esto pasó porque a la gente le gusta el lío, por eso me señalan a mí. Creo que va más allá de mi persona y de este conflicto. Siempre pasa que se termina poniendo el ojo más en la piba que en el chabón, haya fuentes o no, haya hilo para tirar o no. La gente se lo inventa”, sostuvo.
Su cercanía con Luck Ra podía generar confusión desde afuera porque compartían mucho tiempo y tenían confianza. Sin embargo, según Acosta, nunca existió ningún romance con él “Es lógico que nos vean juntos porque hay confianza y porque compartimos mucho, pero nunca hubo algo más que eso, más que amistad. “Puertas adentro las cosas siempre estuvieron claras”.
Sin embargo, hubo una situación puntual que alimentó todavía más las especulaciones: los rumores de que habían dormido juntos. Consultada por la conductora, Tuli contó qué había pasado aquella vez. “La única vez que con Facu dormimos juntos no éramos solo nosotros dos, éramos como cinco. Dormimos con la pata del otro en la cara”.
Aquella situación se dio en un contexto particular, vinculado con las transmisiones que compartían y la dinámica que tenían cuando todavía estaban fuera del aire. “Lo que pasa es que los que no estábamos en stream nos tirábamos a dormir, pero la cámara estaba siempre prendida. Era como un reality pero más casero, con una cámara. Cuando vinimos a Buenos Aires nunca más pasó eso”, cerró Tuli.
Así, mientras La Joaqui y Tiago PZK protagonizan ahora el romance que concentra todas las miradas, Tuli busca despegarse por completo de aquel capítulo. Semanas donde se convirtió en una de las protagonistas de aquella historia por su amistad y algo más con Luck Ra. Hoy la historia viró hacia otro lugar.
Tuli Acosta, Luck Ra, La Joaqui
CHIMENTOS
Fabiana Liuzzi habló a fondo de su hijo y abrió su corazón: “Tony avanza por el padre y la madre que tiene”

“Hoy puedo contestar porque Tony ya está corriendo por los pasillos de la clínica, está contento y volvió a ser el Tony de siempre”.
La frase de Fabiana Liuzzi llega después de horas de preocupación, pero también funciona como una síntesis perfecta de una historia que lleva doce años escribiéndose. Antonio, su hijo menor, fruto de su relación con Luis Ventura, volvió a sonreír, a recorrer los pasillos y a recuperar esa energía que sus padres conocen tan bien. Y para una madre que aprendió a interpretar cada cambio, cada gesto y cada nuevo sonido de su hijo, verlo así representa mucho más que una mejoría: es volver a reconocerlo.
Antonio tiene 12 años y nació prematuramente, con seis meses y medio de gestación. Su llegada al mundo estuvo marcada por la incertidumbre y por una larga estadía en neonatología. Con el paso de los años aparecieron secuelas neurológicas que afectan principalmente el lado izquierdo de su cerebro y que tienen una consecuencia concreta en su vida cotidiana: las dificultades para comunicarse a través del habla.
El diagnóstico es encefalopatía crónica no evolutiva (ECNE), según explicó su mamá. Pero para ella, el menor siempre fue mucho más que cualquier diagnóstico.

“Él es un nene como cualquier otro”, sostuvo. Y enseguida explicó: “Le quedaron estas secuelas del lado izquierdo de su cerebro. Por eso tiene como diagnóstico ECNE, encefalopatía crónica no evolutiva, porque son las cicatrices que le quedaron como secuela de que nació prematuro, de seis meses y medio”.
Durante estos doce años, Liuzzi aprendió a no mirar a su hijo en comparación con los demás. Una de las primeras enseñanzas que recibió de un neurólogo quedó grabada para siempre: “Nunca vayas a comparar a Antonio con otros niños, vos compará a Antonio con Antonio”, le dijo aquel profesional.
Fabiana escuchó y convirtió esa frase en una manera de transitar la maternidad: “Yo lo tomé. Y de ahí en más, bueno, fue evolucionando, aparte por el tiempo en sí va evolucionando. Más todo lo que hacemos de nuestra parte, pero principalmente él desde que nació”, contó.
Porque si algo tiene claro es que Antonio siempre puso de sí mismo. Incluso desde sus primeros días de vida: “Cuando estaba en la neo, el médico me dijo: ‘Es un bebé que pone de su parte’, y es lo que sigue haciendo, pone todo de su parte”, recordó.
También habló de aquella vida que, contra todas las dificultades, siguió adelante: “Dios lo salvó y está en este mundo, pese a todo, pese a que eran gemelos y uno se detuvo. Él se plantó en esta vida porque así Dios lo quiso y es quien siempre está con él cuidándolo”, expresó.

Cuando Antonio cumplió aproximadamente un año, Fabiana comenzó a advertir que había algunas cosas que no sucedían como esperaba: “Yo lo llevaba a su médico y notábamos que no tenía tanta estabilidad al sentarse, no respondía al nombre y tenía algunos estereotipos. Estos son, por ejemplo, que se miraba la mano”, explicó.
Para ella era un territorio completamente desconocido: “Yo tengo dos hijas y no me había pasado por esto. Entonces, es todo nuevo, es todo un camino con cosas nuevas y muchas veces vas viendo sobre la marcha qué va necesitando y vas aprendiendo”, relató.
En ese recorrido también atravesó momentos difíciles con algunos profesionales. Fabiana habló de equivocaciones, de diagnósticos y devoluciones que, según su experiencia, después comprobó que no eran correctos y de la sensación de quedar a la deriva.
“Dentro de muchos profesionales hay muchas equivocaciones, mucha falta de humanidad. Muchas veces las madres, si no tienen personalidades, quedan devastadas”, señaló. Y agregó: “A veces un profesional no solamente que no te ayuda, sino que te deja”.
En medio de ese aprendizaje, decidió confiar también en algo que nunca abandonó: “Con mi intuición de madre nunca me equivoqué, nunca”, afirmó.

En determinado momento llevó a Antonio a una clínica. Allí, según relató, a partir de las características que presentaba recibió un diagnóstico: “Lo llevamos a la clínica de Manes y a me dijo TEA, y yo no tenía ni una idea qué era”, recordó.
Entonces comenzó otra etapa. Investigó, estudió y buscó información para comprender qué significaba aquello y, sobre todo, qué podía hacer para ayudar a su hijo.
“De ahí en más investigué y entré en un mundo que yo no conocía, así como desde el principio de la neo, yo no sabía que existía una neo. Me topé con esto, con este diagnóstico, que tuve que ir aprendiendo”, contó.
Y tomó una decisión: no quedarse solamente con lo que le explicaban, sino convertirse también en una mujer informada sobre las necesidades de Antonio: “En el aprendizaje quise informarme para poder ayudarlo”, resumió.
La historia de Fabiana junto a Antonio también está atravesada por una búsqueda permanente. Cursos, profesionales, nuevas herramientas y diferentes abordajes fueron formando parte de su recorrido: “Yo me suelo dormir a las tres de la mañana informándome de cómo ayudar a Tony”, reveló.

Incluso realizó cursos específicos para comprender mejor algunas de las herramientas que podía incorporar en el acompañamiento de su hijo. Para ella, cada nuevo conocimiento podía convertirse en una posibilidad más para Antonio.
“Hay muchísimos abordajes. Por supuesto que uno no puede hacer todos, pero cuando uno encuentra por ahí estas aristas que son como el camino que decís: ‘Esto me está resultando’, ahí es donde te da mucha satisfacción”, explicó.
Entre esas búsquedas, Fabiana destacó especialmente los cambios relacionados con la alimentación y el funcionamiento intestinal, un abordaje que, según su experiencia personal, significó un antes y un después: “Comprendí que la alimentación lo es todo”, afirmó.
Y agregó: “Eso ayudó un montón. Fue un antes y un después de tomar este conocimiento tan valioso que muchas mamás quizás no lo saben”.
Una de las grandes dificultades de Antonio está relacionada con el lenguaje. Fabiana explicó que las cicatrices neurológicas están ubicadas en el lado izquierdo del cerebro y que eso afecta directamente el habla.

Pero en los últimos tiempos recibió una información que volvió a abrir una puerta: “Me explicaron que el cerebro es tan grande y tiene tantas aristas para trabajar que un reciente estudio comprobó que no solamente el lado izquierdo, que es el que afecta justamente el habla, sino que con el derecho pueden llegar a hablar”, contó.
A partir de allí apareció una nueva profesional y también una historia que para Fabiana resultó especialmente espetanzadora: “Me dijo que una niña de catorce años comenzó a hablar. Así que es muy alentador el panorama”, contó.
Y entonces apareció uno de los momentos más emocionantes de la charla: “Tony hace cada vez más sonidos, logra decir ‘mamá’”.
Para cualquier otra persona podría ser apenas una palabra. Para Fabiana es una conquista enorme: “Quizás no con la dinámica de otro niño. Pero eso en él es un montón”, explic, para luego resumir lo que significa cada avance de su hijo: “Cada logro te llena la vida”.
Fabiana aprendió a mirar de otra manera aquello que para muchas familias puede resultar cotidiano. Una salida al teatro. Una sonrisa. Un abrazo. Un baile. Una mirada.

Recuerda especialmente una salida junto a Luis para llevar a Antonio a ver a Plim Plim: “Estábamos fascinados porque saltaba, bailaba, venía, lo miraba, lo abrazaba a Luis, venía a mí, me sonreía. Un disfrute. Lo vimos disfrutar que nosotros desbordábamos de felicidad”, recordó.
Esos momentos modificaron también su propia manera de observar la vida: “Él nos enseña a disfrutar de una sonrisa, a disfrutar de ir a pasear, de disfrutar verlo jugar. Esas cosas tan simples de la vida y tan grandes a la vez”, reflexionó, “a disfrutar de las cosas que a veces para muchos pasan inadvertidas”.
Antonio todavía tiene dificultades para hablar, pero su mamá asegura que encontró otras maneras de comunicarse: “Él te habla con la mirada”, dijo, y explicó: “Si bien uno como padre desea que llegue al habla, él se hace entender todo y entiende todo, se mueve por sí solo, hace todo solo, ha avanzado terriblemente en eso”.
Por eso, aunque los padres continúan buscando nuevas herramientas y tratamientos, también saben detenerse a mirar todo lo que ya logró: “Uno como papá busca, va por todo. Vamos por todo. Pero él ha evolucionado mucho y va a seguir evolucionando”, aseguró.
Hay otra dimensión en la historia de Antonio que Fabiana cuenta con especial emoción: la espiritual.

Recuerda que cuando su hijo nació tenía una marca con forma de corazón en la cabeza. A partir de aquel momento, según su relato, comenzó a encontrar formas de corazón en lugares inesperados: una mancha de café, una mermelada, un trapo de piso y distintas situaciones que ella interpreta como señales.
“Desde que él nació hasta el día de hoy se me presentan corazones en los lugares más insólitos”, contó. También recordó una visita a Leda, la sanadora de Rosario. Antes de salir, había una imagen del Sagrado Corazón y Antonio se dirigió hacia ella: “Tony fue a pararse con sus manitos ahí”, recordó, poniendo sus manos en señal de oración.
Y relató otra escena que la conmovió durante el bautismo de su hijo, realizado el año pasado después de varios años en los que no habían podido concretarlo: “En la iglesia, en un momento, se va para un costado y había un pequeño espacio para rezar. ¿Y quién estaba? La imagen del Sagrado Corazón. Se fue a sentar ahí”.
Para Fabiana, esas situaciones dejaron de ser simples coincidencias: “Son como muchas señales, no es una”, afirmó. Y desde esa mirada espiritual construyó una definición para su hijo que repite con enorme orgullo: “Es un niño especial, pero porque es realmente, la gente te lo puede describir. Es un ángel de la tierra”.
“Todo el mundo dice: ‘Me transmite paz, es un ser de luz’”. Y para sus padres, ese cariño representa una de las mayores recompensas: “Es tanta la gente que le demuestra ese cariño, ese amor, que es muy emocionante para nosotros como padres”, sostuvo.

Pero la historia de Antonio también estuvo atravesada por años de exposición mediática. Su nacimiento ocurrió en medio de una enorme atención pública alrededor de la relación de Fabiana y Luis Ventura y, con el paso del tiempo, la familia debió convivir con comentarios, especulaciones y opiniones de terceros.
Fabiana reconoce que durante mucho tiempo eligió el silencio: “Yo elegí el silencio muchas veces, elegí no aparecer y lo sigo eligiendo”, afirmó. Pero algo cambió. “Ya pisotearme, bastardearme, humillarme, ya eso no. Esa Fabiana ya no está”, sostuvo.
No habla de salir a confrontar. Habla de poner límites: “No es que salgo a pelear. Yo no discuto, no peleo nada. Pero siempre con la verdad. La verdad siempre prevalece en todo y sale a la luz siempre”.
Y en esa transformación aparece también una mujer que asegura haber aprendido de sus propias experiencias: “Yo siento que muchas veces transformé la tristeza en aprendizaje”, reflexionó y dejó en claro: “Esa Fabiana también ya no busca la aprobación de nadie. Solamente busco vivir en armonía, mi felicidad y mi familia”.
Hay una parte particularmente sensible de su relato: aquella relacionada con quienes, durante años, hablaron de su historia y de las circunstancias que rodearon el nacimiento de Antonio.

Fabiana rechaza cualquier mirada que pueda cargar sobre su hijo un significado negativo. “Yo quiero decir: ‘Sí, miren lo que me pasó. Tengo una persona maravillosa, un ángel divino que nos llenó la vida’. Eso es Tony”.
Y fue contundente al hablar de las críticas que recibió: “Yo no rompí nada y eso estoy segura de eso, y Tony tampoco rompió nada. Al contrario, Tony vino a traer felicidad y luz a quienes las necesitábamos”.
Su conclusión es todavía más personal: “Gracias a Dios yo vivo sin culpa, porque nunca la sentí”.
A doce años del nacimiento de Antonio, hay algo que permaneció intacto y es su decisión de poner a sus hijos en el centro de su vida. Tiene dos hijas mayores, que viven en Córdoba, y también dos nietos. Hace aproximadamente diez años que está instalada en Buenos Aires y mantiene el vínculo permanente con su familia.
“A mi mamá la perdí hace casi tres años. Pero siempre voy o vienen. La verdad que son unas hermanas que valen oro, aman a su hermano”, contó.
Cuando sus hijas eran pequeñas, incluso decidió postergar oportunidades laborales para acompañarlas: “Muchas veces me ofrecieron venir a trabajar acá y como ellas eran más chicas, no lo hice. Hacía lo que podía para no… Siempre mi prioridad fueron mis hijos”, recordó.

Hoy, con Antonio, esa entrega es total, y lejos de sentirlo como un sacrificio, ella lo vive como un privilegio: “Le agradezco a Dios poder estarlo. Porque lo disfruto cada segundo”.
En la actualidad, Antonio continúa con sus tratamientos, sus estímulos y sus avances. La familia sigue buscando herramientas para acompañarlo y, especialmente, para trabajar sobre el lenguaje.
Pero Fabiana aprendió a no ponerle una fecha a cada conquista y confía en que todavía quedan muchas sorpresas por delante: “Creo que mucho nos vamos a sorprender de cómo va a ir evolucionando”.
También destaca el papel de Luis Ventura en ese proceso: “Tony avanza también por el padre que tiene y por la madre que tiene, por los dos. Y porque somos una familia unida y con amor. Yo creo que esa es la base de todo”.

Quizás por eso, cuando habla de Antonio, Fabiana no pone el foco solamente en aquello que todavía falta. Habla de lo que ya consiguió. De los sonidos. De la mirada. De los abrazos. De las salidas en familia. De aquel “mamá” que llegó con una fuerza imposible de medir.
Y vuelve a una palabra que aparece una y otra vez durante toda la conversación: amor. “Tony nos da mucha felicidad y prevalece el amor, sobre todo. Y es el amor que siempre nos mantiene de pie y con fortaleza”.
A los 12 años, Antonio continúa recorriendo su propio camino. Sin comparaciones. Sin apuros. Con sus propios tiempos. Y su mamá parece haber encontrado allí una de las enseñanzas más profundas de estos doce años: aprender a mirar aquello que otros podrían considerar pequeño y descubrir que, para ellos, puede ser enorme.
Y Fabiana, como desde aquel primer día en la neonatología, sigue a su lado, y cierra con una frase que parece explicar toda su historia juntos: “Es un guerrero”.
Antonio Ventura,recuperación médica,clínica
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