POLITICA
La interna llega a un momento crítico, entre intereses y negocios

Con la reestructuración de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, el conflicto entre Karina Milei y Santiago Caputo ingresó en una zona de mayor densidad. La hermana del Presidente pasa a controlar, a través del jefe de Gabinete, Diego Santilli, zonas estratégicas de la administración. No sólo porque las materias que se gestionan en esas dependencias son importantísimas. También por la dimensión de los negocios que se discuten. Y, sobre todo, por la capacidad que tendrá ahora la señorita Milei de revisar operaciones muy controvertidas que se realizaron en oficinas que estuvieron hasta ahora bajo el dominio del “Mago del Kremlin”.
Santilli mantiene una dependencia umbilical con Karina Milei. Viene impuesta por el sueño mayor del jefe de Gabinete: ser gobernador de la provincia de Buenos Aires. Para cumplir ese deseo, el “Colo” no sólo necesita que la jefa del partido oficial lo postule como candidato. También le hace falta que ella convalide un acuerdo entre La Libertad Avanza, el Pro y la UCR. Sin esa alianza de fuerzas no peronistas el destino de Santilli corre un peligro que no requiere explicaciones, sobre todo por tratarse de comicios que se resuelven en primera vuelta, a simple pluralidad de votos. Estos condicionamientos imponen a Santilli una obediencia absoluta respecto de la secretaria general de la Presidencia.
La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología ya no reportará al jefe sino al vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt. El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) pasó a depender de Santilli sin intermediarios. En cambio, las empresas Arsat y Correo Argentino estarán bajo el mando de su mano derecha, Gustavo Coria. Todavía queda por desentrañar qué significa la continuidad de los funcionarios que estaban a cargo de cada repartición. Se podría pensar que es una manera de mantener la influencia de Caputo, su jefe político.
Pero tal vez sea un error. Hay que considerar que esos ejecutivos fueron indicados por “el Mago” pero venían de encuadramientos anteriores. El secretario Darío Genua, por ejemplo, fue de Pro durante el gobierno de Mauricio Macri, que lo designó representante del Estado en la empresa Telecom. El período de Alberto Fernández lo pasó al frente de la Secretaría de Hacienda del municipio de Pilar, liderado por el ludo-kirchnerista Federico Achával. Desde allí lo convocaron los libertarios para coordinar el Enacom. Después lo promovieron a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.
Al frente del Enacom está Martín Ozores, un técnico proveniente de la actividad privada que había trabajado para el macrismo. En definitiva: Genua y Ozores son, como sus jefes Santilli, Devitt y Coria, identidades en tránsito capaces de adaptarse a cualquier jefatura. Eso no garantiza, es verdad, su continuidad.
Los nombres importan poco, igual que el organigrama, en comparación con otra mutación. Con Santilli y Coria al frente del negocio de las telecomunicaciones, se impone una lógica de gobierno muy distinta de la anterior. Ahora los encargados políticos de las decisiones coincidirán con los que firman las resoluciones y decretos. Un régimen muchísimo menos extravagante que el que dominó hasta hace pocas horas, cuando los responsables administrativos y penales de cada determinación debían reportar a figuras que no eran funcionarios, simples particulares, como Santiago Caputo, su hermano Francisco o su colaborador Manuel Vidal.
Que Santilli se haya reservado el Enacom es un indicador bastante obvio de la importancia de ese organismo. Es el ente regulador de los medios de comunicación audiovisual y también de las empresas que prestan servicios de telefonía e internet. A raíz de esas competencias, Santilli tiene sobre su escritorio un expediente de máxima relevancia económica y política: la autorización de la fusión entre Telefónica y Telecom, compañías que pertenecen al Grupo Clarín. Se trata de una palanca clave, en cuyo dominio Caputo venía interviniendo también a través de María Ibarzábal, la rigurosa secretaria de Legal y Técnica de la Presidencia. Ahora Santilli monopolizará el control de ese proceso, monitoreado por Karina Milei.
Un detalle que permitirá observar con mayor claridad la relación del jefe de Gabinete con la gestión que orientó al Enacom hasta ahora es el destino de una licitación convocada hace pocos días en tiempo récord. Se trata de la contratación del software para establecer un sistema de alertas tempranas denominado AlertAR. El trámite llama la atención por su velocidad: la licitación se llamó el 7 de julio y las ofertas deben presentarse el 22. Da la impresión de que en el Enacom sonó alguna alerta temprana de que podría haber cambios en la conducción del área.
Coria deberá poner también su linterna sobre un pedido de informes muy detallado de Margarita Stolbizer. Se refiere a una suma sideral que transfirió el Enacom a Arsat, solventada con el Fondo del Servicio Universal (FSU). La Ley Bases impide girar recursos adicionales a empresas públicas. Ozores contestó que esa transferencia es parte de un contrato preexistente, firmado en 2020, y que se justifica por el costo de un desajuste cambiario. Pero debería explicar por qué no siguió ese criterio con infinidad de firmas privadas que gozan de un convenio similar. La caja del FSU ha sido durante el gobierno kirchnerista de una opacidad que merecería alguna investigación penal. ¿Se mantienen esos vicios?
Una de las responsabilidades de Coria será la privatización o, por lo menos, la tercerización de servicios de las dos empresas. Pero en el caso del Correo deberá encargarse de una acción delicadísima: la revisión del contrato de esa compañía estatal con Flecha Log. Es la firma que adquirió Leonardo Scatturice cuando compró OCA. Scatturice se hizo famoso cuando su espectacular avión negro aterrizó en Aeroparque trayendo como única pasajera a Laura Belén Arrieta, quien hizo pasar numerosas valijas sin control alguno por parte de la Aduana. El caso está a cargo del juez en lo penal-económico Pablo Yadarola, quien todavía no pudo determinar quién ordenó desde el poder que se cometiera esa irregularidad. Javier Milei acaba de enviar al Senado el pliego de Yadarola para que ocupe una de las vacantes de la crucial Cámara Federal en lo Penal de la Capital. Yadarola es íntimo amigo del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Scatturice tiene un vínculo muy estrecho con el “Mago” Caputo, gracias al cual consiguió, entre otros beneficios, un contrato de consultoría con la SIDE, que hoy está bajo investigación en el juzgado de Eugenia Capuchetti. Es por una denuncia de la republicana María Eugenia Talerico, quien considera que el convenio viola la ley de Inteligencia.
Esta familiaridad con Caputo vuelve más inquietante el examen que realice Coria sobre el contrato entre el Correo y Flecha Log. La compañía presta servicios a la empresa estatal y también a OCA. Una de las preguntas que se formulará Coria es si el Correo y OCA o el Correo y Flecha Log pagan por igual los servicios que comparten cuando utilizan los mismos vehículos como transporte de larga distancia. Otro interrogante tiene que ver con las modalidades y costos del mayor acuerdo entre Flecha Log y el Correo: el de servicios logísticos para las elecciones nacionales. La proximidad de Scatturice con el “Mago” en el Correo despierta suspicacias. Acaso sean injustas, inclusive porque en el entorno de Scatturice se aclara que él no está involucrado en la gestión de Flecha Log, donde seguiría reinando su antiguo dueño, Claudio Espinoza.
La calidad de estos contratos también será puesta en tela de juicio por la situación empresarial de OCA. La empresa está concursada y su principal acreedor es la ARCA, la antigua AFIP. Esa agencia está bajo el mando de un íntimo amigo de Scatturice, Andrés Vázquez. Pero este funcionario tiene la suficiente experiencia y habilidad como para no quedar expuesto con errores de principiante: OCA va a poder mejorar su situación incorporándose a un programa de financiamiento de deudas que beneficia a muchas otras empresas en problemas. No es el único problema de Scatturice. Él también compró Flybondi, que casi no presta servicios por su descalabro económico. En la empresa vaticinan que, al cabo de muchas deliberaciones, Scatturice resolvió presentar esa línea aérea en concurso de acreedores. La principal deuda también es con la ARCA, por aportes patronales.
Si la revisión sobre el Correo puede generar escozor en el “Mago” Caputo, cualquier inspección sobre Arsat se vuelve peligrosa. Es la compañía de soluciones satelitales y tendido de una extensísima red de fibra óptica que comandó en su momento Facundo Leal. Este mendocino está tras las rejas desde que la Justicia allanó sus domicilios y encontró casi 2 millones y medio de dólares, armas largas y dispositivos para operaciones de espionaje. La investigación está radicada en la Justicia de San Isidro, donde el juez Lino Mirabelli delegó la pesquisa en el fiscal Fernando Domínguez.
Una de las figuras claves de los presuntos negociados que se investigan en Arsat es Gerardo Boschin. Fue revisando tu teléfono que se descubrió en San Fernando un depósito de la empresa Argentina Logistic Services (ALS) con material robado a la empresa pública. Boschin era gerente de compras y contrataciones de la compañía. Desde allí pasó a presidir Trenes Argentinos, donde Scatturice, el amigo de Caputo, obtuvo un importante contrato de tendido de fibra óptica en estaciones ferroviarias. Aun así, Boschin seguía ocupando la gerencia de Arsat, desde la que fue desplazado varios días después de que se realizó el escandaloso allanamiento en lo de Leal.
Leal fue funcionario durante el gobierno de Alberto Fernández, con una gran dependencia política de Sergio Massa. Pertenece a la denominada “banda de los mendocinos”, que integraba también el exsecretario de Transporte Luis Pierrini. En el entorno de Scatturice aseguran que él nunca se llevó bien con Leal ni con Pierrini. Con los que sí debe tener buena relación es con los aliados empresariales de esos cuyanos. Sobre todo con Daniel Vila, que tiene a Pierrini como vicepresidente en su club Independiente de Rivadavia. Un testimonio de esa afinidad apareció durante el verano en el balneario Casa Mar, de Pinamar. Allí desplegaron sus banderas publicitarias Fly Bondi y OCA, las empresas de Scatturice.
La causa penal que avanza en San Isidro complica más las cosas para Leal, Boschin y su jefe político, Caputo. En ese expediente prestó testimonio el chofer y asistente de Leal, Tomás Scalera. Este colaborador declaró ante el fiscal Domínguez sobre reuniones que su jefe mantenía en oficinas del Rulero, la torre de Libertador y Carlos Pellegrini, “con una persona de apellido Vidal, que se juntaba bastante seguido con Leal en reuniones de una hora o una hora y media”. También habló de encuentros “con una persona de apellido Paolini y otro creo que era Juan Bonora, y me parece que uno de los dos tenía algo que ver con Huawei”. Como si fuera consciente del voltaje político de lo que atestiguaba, Scalera agregó que “también sentí nombrar el apellido Scatturice”. Pero aclaró que eso era cuando su jefe Leal estaba en el Orsna, el organismo de control de los aeropuertos. Scalera menciona también a Santiago Pando, a quien presenta como amigo de Leal. A Pando se le atribuye haber sido el puente del entonces presidente de Arsat con Fernando Paredes y Diego Padilla, los directivos de ALS. Es evidente que los comentarios de Scalera son brumosos y que, por lo tanto, carecen de potencia penal. Pero alcanzan para electrizar un poco más la agresiva guerra que Caputo lleva adelante con la señorita Milei.
Leal y Boschin tienen el mismo abogado defensor: Marcelo Rocchetti, alter ego de Cristian Ritondo, presidente del bloque de diputados nacionales de Pro y presidente de esa fuerza política en la provincia de Buenos Aires. Es decir, un aliado indispensable de Santilli. Rocchetti tiene otro defendido de moda: Pablo Toviggino. Leal y Pierrini no fueron expulsados del Gobierno por los presuntos negociados en Arsat o en el área de Transportes. Los echaron cuando trascendió que habían viajado a Ibiza en un avión atribuido a Toviggino. Como recuerda a menudo La Cautiva, “todo tiene que ver con todo”.
El vínculo de Toviggino con los funcionarios oficiales, en vez de disminuir, se fortaleció a partir de sus penurias judiciales. Es conocido el lazo estrechísimo que tiene con los Mahiques. La relación con Juan Bautista, el ministro de Justicia, parece estar dando resultado. La Cámara Federal de Casación Penal acaba de hacer lugar a un recurso que reclama que la causa por la propiedad de la mansión de Villa Rosa atribuida a Toviggino, que figura como propiedad del monotributista Luciano Pantano y de su madre, la jubilada Ana Conte. Pantano sería el cadete de Toviggino, quien pagaría sueldos siderales. Los sospechosos pretenden que la causa sea remitida al juzgado federal de Campana, a cargo de Adrián González Charvay, el juez preferido de los imputados. Por lo tanto, Charvay está más forzado que nunca a exhibir imparcialidad.
El pronunciamiento para que el caso no se tramite más en el fuero penal económico y pase a Charvay fue firmado por los camaristas Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña. Cada uno de ellos ofrece su propia curiosidad. Es raro que Barroetaveña no se haya excusado porque, hasta que estalló el escándalo de la AFA, pertenecía al Tribunal de Disciplina de esa organización. Lo de Borinsky es todavía más llamativo porque en la misma causa, cuando llegó un recurso que pretendía sacar el caso de la mansión de la jurisdicción de Charvay y remitirlo al fuero penal económico, votó en contra. Su argumento fue que los problemas de competencia no son materia de casación. Fue más allá: sostuvo que admitir un recurso de esa naturaleza sería dar a quien lo pide un tratamiento privilegiado. Cambió de parecer en pocos días Borinsky. Los que quieren ser juzgados por Charvay tuvieron ese tratamiento privilegiado. El descuido de Borinsky es más significativo en un momento en que pretende que Javier Milei lo proponga como juez de la Corte. Colegas suyos aseguran que él les mostró chats que intercambia con el Presidente. Esa aspiración es la que vuelve inverosímiles las habladurías que circularon hasta el lunes pasado en Tribunales: que viajó a los Estados Unidos para asistir a los partidos del mundial de fútbol. Más aún, que el camarista estaba en la misma tribuna que el viceministro de Justicia, Santiago Viola. Cuesta creer que, aun audaz como suele ser, Borinsky se cuide tan poco.
reestructuración,Diego Santilli,crucial Cámara Federal,Andrés Vázquez,Carlos Pagni,Conforme a
POLITICA
El Gobierno homologó la paritaria del Sindicato de Camioneros: qué obligaciones adicionales se incluyeron en el acuerdo

El Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Trabajo, homologó este martes la paritaria firmada hace dos semanas por el Sindicato de Camioneros y las cámaras empresariales, en una convalidación oficial al aumento del 9,9% en 6 tramos hasta febrero de 2027.
Así surge de una resolución firmada por la directora nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, Mara Mentoro, que le dio amplia validez legal al acuerdo alcanzado por el gremio liderado por Hugo Moyano, que, una vez más, estuvo en sintonía con la pauta salarial del Gobierno ya que no supera la inflación prevista.
La mejora, anticipada por Infobae, se pagará de esta forma: 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre, 1,7% en noviembre, 1,6% en diciembre, 1,6% en enero y 1,5% en febrero. El entendimiento, además, contempla una suma fija no remunerativa de $18.000 para septiembre y un bono anual de $1.200.000, que se abonará en 4 cuotas de $300.000 desde enero.

La negociación incluyó un aumento de la contribución patronal extraordinaria a la obra social, que pasó de $25.000 a $ 29.000 mensuales por trabajador. Con cerca de 190.000 afiliados, el aporte representa una recaudación patronal aproximada de $5.510 millones mensuales para la entidad de salud del sindicato.
En la homologación, la Secretaría de Trabajo que encabeza Julio Cordero advierte a las partes sobre dos obligaciones específicas que se desprenden del texto legal. La primera refiere al carácter de ciertas sumas pactadas: se recuerda lo dispuesto en el artículo 103 de la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo, que delimita qué conceptos integran el salario y cuáles no.
La segunda obligación concierne a las contribuciones empresarias contenidas en el acuerdo. El texto ordena que esos fondos sean administrados de forma separada respecto del patrimonio sindical general, en los términos del artículo 4° del Decreto N° 467/88, reglamentario de la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales. La medida apunta a garantizar transparencia en el manejo de esos recursos.

La homologación fija además un paso posterior para las partes: deberán presentar el cálculo del tope indemnizatorio correspondiente al convenio colectivo aplicable. Ese cálculo deberá ser examinado por la Dirección Técnica sobre Regulación del Trabajo, en cumplimiento del artículo 245 de la Ley N° 20.744, que establece el mecanismo para determinar el salario base de las indemnizaciones por despido sin causa.
El convenio firmado por Camioneros también fijó condiciones particulares para distintas ramas de la actividad. En Caudales se fijó un adicional equivalente al 20% de los valores de viáticos y comida, pagadero en dos cuotas del 10% en septiembre y enero de 2027.
Los trabajadores de Caudales recibirán además un premio por presentismo y puntualidad con el mismo monto y alcance que el vigente para las ramas de Logística, Transporte de Clearing y Carga Postal. La rama de Residuos Patológicos y Residuos Industriales Especiales tendrá un incentivo de presentismo equivalente.

Para los peones especializados de esa última actividad, se acordó un adicional del 8% del sueldo básico de la categoría cuando cumplan tareas de acompañante de chofer. Las condiciones específicas deberán ser definidas entre la cámara empresarial del sector y el gremio.
El pedido de un premio por presentismo y una mejora porcentual para la rama de Expresos y Mudanzas quedó fuera del acuerdo por el rechazo de las empresas.
Una semana antes, el sindicato de Moyano había reclamado una “instancia integral de negociación” para discutir una recomposición de los salarios desde el 1° de septiembre y revisar lo firmado en marzo: argumentó que buscaba “recomponer el poder adquisitivo de los salarios, así como establecer condiciones salariales y convencionales para los próximos meses”.
El acuerdo se ajusta a la política del Ministerio de Economía, que promueve incrementos inferiores al 2% mensual y convenios de mayor duración.

El antecedente inmediato fue la paritaria firmada el 11 de septiembre de 2025, presentado como un modelo para el resto de las paritarias. Aquella negociación estableció un aumento del 3,3% con vigencia semestral, desde septiembre de 2025 hasta febrero de 2026.
En 2025, el Ministerio de Capital Humano difundió aquel acuerdo mediante un comunicado de prensa en el que sostuvo que los porcentajes “reflejaban el compromiso y el acompañamiento de los actores involucrados con la estabilidad económica”.
En este caso, la reunión con las cámaras empresariales marcó la primera participación de Pablo Moyano en una paritaria del gremio en los últimos 5 años. El dirigente había sido apartado en 2021 de la Secretaría Adjunta de la Federación Nacional de Trabajadores Camioneros, en medio de una fuerte disputa con su padre vinculada a la crisis financiera de la obra social.

Padre e hijo se reconciliaron en marzo. Desde entonces, Pablo Moyano retomó presencia en la vida cotidiana del sindicato después de haberse concentrado en su tarea como presidente del Club Deportivo Camioneros.
Las paritarias son suscriptas habitualmente con la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística (FAETYL), la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) y la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas (CATAC), pero esta última no participó de esta negociación porque el Ministerio de Justicia ordenó su intervención, desplazó a sus autoridades y fijó un plazo de 180 días hábiles para revisar su situación institucional, económica, financiera y patrimonial.
Hugo Moyano,Pablo Moyano,Moyano,sindicalismo,Argentina,líderes,gremial,familia,política,camioneros
POLITICA
Arrancó el juicio político contra el juez federal Gastón Salmain con una fuerte polémica entre la defensa y los acusadores

El juicio político contra el juez federal de Rosario Gastón Salmain arrancó este martes con cruces fuertes entre los acusadores y defensores del magistrado que está siendo juzgado en el Consejo de la Magistratura por mal desempeño en dos hechos: un supuesto cobro de 200.000 dólares de coima al financista Fernando Whpei, que admitió que pagó tras arrepentirse en una causa judicial; y otro caso donde se cuestiona al juez federal por no haber informado sobre una causa judicial en su contra hace más de 20 años que derivó en una cesantía en el Poder Judicial.
Fue en el segundo caso en el que Salmain trastabilló, cuando decidió declarar en el jury de enjuiciamiento. Cuando la acusación comenzó a formularle preguntas, Salmain dijo que no se acordaba por qué lo habían echado hace dos décadas del Poder Judicial, afirmó que no lo declaró en su currículum para concursar porque no le “sumaba puntos” e insistió en calificar de “arrepentido serial” al financista que declaró cómo pactó una coima de 200.000 dólares a cambio de un fallo.
“Cortemos con la dulzura, Salmain tendría que estar preso”, disparó el senador Luis Juez, uno de los tres acusadores junto con los consejeros Diego Barroetaveña y Jimena de la Torre. Sobre el juez suspendido pesa un procesamiento por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato, con prisión preventiva dictada que no se hizo efectiva por contar con fueros. Si Salmain es destituido pasará a hacerse efectiva la prisión preventiva en su contra.
Salmain está acusado de autorizar a los tenedores del fideicomiso Attila, administrado por el financista rosarino Whpei, a adquirir los 10.000.000 de dólares al tipo de cambio oficial, pese a que el Banco Central se oponía, en momentos en que regía el cepo cambiario. Según la investigación penal, el favor tenía un precio: el 10% de la diferencia entre el dólar oficial y el blue, un pago que los fiscales calcularon en unos 200.000 dólares. Whpei es imputado colaborador en esa causa y, a la vez, está procesado en un expediente por extorsión en el que también está acusado el exjuez federal Marcelo Bailaque.
El encargado de exponer la acusación por el caso Attila fue Barroetaveña, presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, quien sostuvo que Salmain actuó en connivencia con terceros para beneficiar al demandante a cambio de la promesa de un retorno económico. “Las evidencias permitirán desarrollar cómo fue el trámite, cómo fue la competencia y cuál fue la intervención del juez Salmain, qué hizo frente al planteo de rechazo del BCRA y qué hizo la Cámara Federal que revocó esa medida”, anticipó.
La defensa, a cargo de Yamil Castro Bianchi y José Manuel Ubeira, salió a negar cualquier vínculo entre el juez y el financista. “La acusación no va a poder probar nada. Va a quedar claro que Salmain no conoce a Whpei. Van a venir los secretarios a contar que esta persona ni siquiera entró al juzgado del doctor. Es imposible arreglar un sorteo en la Justicia Federal de Rosario que depende de la Cámara”, dijo Castro Bianchi. Y les pidió a los jurados que imaginaran a Salmain como alguien que estaba tomando un café en un lugar cualquiera y al que “después le hacen una cama”.
La segunda acusación se remonta a hace 24 años. Cuando Salmain era empleado de un juzgado de la seguridad social en Comodoro Py, y fue denunciado por intentar pagarle a una empleada para vulnerar el sistema informático de la Cámara Federal de la Seguridad Social y lograr que expedientes previsionales fueran asignados al juzgado N° 8, donde él trabajaba. Los nueve miembros de la Corte Suprema lo dejaron cesante por unanimidad, y la causa penal derivada terminó con una probation. El reproche es que nunca lo informó cuando concursó para ser juez. “Nadie en el Senado lo habría votado de saber ese antecedente”, había dicho el senador Luis Juez cuando el Consejo de la Magistratura resolvió, también por unanimidad, abrir el jury.
Castro Bianchi replicó que cuando llegó la cesantía su defendido ya había dejado el Poder Judicial. “Declararon cesante a alguien que ya había cesado”, dijo, y agregó que el sistema de inscripción a los concursos no permitía cargar ese tipo de antecedentes. Salmain fue en la misma línea, aunque con un lapsus que no pasó inadvertido: dijo que había dejado el cargo el 1° de febrero de 2002 “en virtud de la denuncia”, y enseguida se corrigió: “de la renuncia”. Con el vínculo laboral extinguido, planteó, la Corte ya no tenía potestad disciplinaria sobre él.
El argumento promete discusión, porque en los archivos del máximo tribunal hay una acordada unánime que documenta que fue echado por su participación en un intento de soborno. Salmain admitió que no consignó su paso por la Justicia al concursar “porque no daba puntos”, pero recordó que ante una pregunta del consejero Rodolfo Tailhade dijo haber trabajado dos años en el cargo más bajo. Lo que no mencionó, y es lo que le reprocha la acusación, es por qué se fue. Para reforzar su defensa apuntó contra el recién designado camarista de la Seguridad Social Fernando Strasser, quien según él concursó sin declarar dos sanciones de hace más de diez años. “No uso estos ejemplos para que juzguen a un tercero, sino para demostrar que en el propio reglamento pusieron diez años” como límite, explicó.
Ubeira, uno de los abogados más conocidos de Cristina Fernández de Kirchner, llevó la discusión al terreno político. Cuestionó que se haya rechazado la declaración de Whpei como testigo y trazó un paralelo con la causa Cuadernos por lo que considera un uso espurio de los arrepentidos. “Si la propia acusación lo baja a Whpei es porque no lo quiere escuchar. Y no lo quiere escuchar porque si lo escuchan encontrarán a un girador. Un girador al cual lo han apretado de la peor forma por otros crímenes cometidos. Y el girador a cambio entregó un juez”, afirmó. Según el defensor, detrás del caso hay una disputa de poder entre los ministros de la Corte Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti que se pretende saldar “con la liquidación del doctor Salmain”.
El jurado está integrado por los jueces Marcelo Bartumeu Romero y Néstor Barral, las senadoras María Belén Montes de Oca y María Florencia López, los diputados Nicolás Mayoraz y Christian Alejandro Zulli y la abogada Ana Beatriz Fernández.
Germán de los Santos,Justicia Federal,Conforme a
POLITICA
Cambios en el Gobierno: renunció el superintendente de Servicios de Salud tras poco más de un año en el cargo

El Gobierno anunció este martes la renuncia de Claudio Stivelman al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo descentralizado que regula y controla a las Obras Sociales y a las empresas de medicina prepaga.
Lo reemplazará Horacio Guevara, un dirigente cercano al ministro de Salud, Mario Lugones, que hasta ahora ejercía como el gerente general de la Superintendencia. Según explicaron desde la cartera, Stivelman dio un paso al costado “luego de haber cumplido una etapa al frente del organismo dentro del proceso de transformación y reordenamiento del sistema de salud iniciado”.
El ahora exfuncionario había asumido ese rol el 28 de junio del año pasado en lugar de Gabriel Oriolo. Antes de ese ascenso, Stivelman había sido director de Prestaciones Médicas en la empresa Modum Salud y gerente de Prestaciones en OSPEDYC (Obra Social del Personal de Entidades Deportivas y Civiles).
“La Superintendencia de Servicios de Salud agradece a Claudio Stivelman por el trabajo realizado, su compromiso y la responsabilidad asumida. Durante su gestión se fortalecieron las capacidades de fiscalización del organismo, con foco en la trazabilidad, la transparencia y la eficiencia en la utilización de los recursos”, enfatizaron desde el Ministerio.
Por su parte, Guevara fue promovido con la instrucción de “dar continuidad a las políticas y los objetivos trazados para impulsar la libertad de elección de los beneficiarios y promover la competencia entre los distintos agentes del seguro de salud”, según explicaron.
Noticia que está siendo actualizada.-
Gobierno, Superintendencia de Servicios de Salud
POLITICA1 día ago¡Precios de Manhattan con sueldos de Argentina! Cómo los créditos hipotecarios inflaron las propiedades y congelaron el sueño de la casa propia
POLITICA3 días agoEn la antesala de la discusión electoral, el peronismo buscará un gesto de unidad en la Legislatura bonaerense
POLITICA3 días agoEl Senado se prepara para el último tramo de sesiones ordinarias: cuáles son los desafíos para el oficialismo


















